Y entonces—

Y entonces llegó la noche, el incidente de hoy día aún estaba fresco dentro de mi mente.

De noche.

Estaba caminando por el pueblo después de que se había vuelto totalmente oscuro. Aunque había caminado, no en bicicleta, alrededor de la escuela sin ninguna razón en particular, ahora tenía un motivo claro.

Por cierto, tengo dos bicicletas.

Una es una bicicleta antigua que uso para ir a la escuela; la otra es mi favorita, una bicicleta montañera.

Esta última es mi compañera hasta tal punto que desearía poder llevarla a todas partes, pero en este preciso momento no podía. Si mi bicicleta con candado, guardada en la entrada de mi casa, desapareciera, alguien de mi familia se daría cuenta de que había salido de la casa.

Dejando de lado cuando era más joven, el comportamiento actual de mi familia conmigo podría describirse como una total falta de atención.

Incluso se podría decir que han decidido abandonarme.

Así que, a diferencia de mis dos hermanas pequeñas, no tengo nada como un límite de horario o la prohibición de salir por la noche (no es que a mis hermanas les importen esas reglas), pero hay veces en las que quiero salir sin que mi familia lo sepa.

Por ejemplo, cuando quiero ir a comprar una revista pornográfica.

“………”

No, uh.

No es una imagen agradable, pero permítanme que me defienda.

No podía sacarme de la cabeza la imagen de las bragas de Hanekawa que había visto esta tarde.

… ¿Estoy cavando mi tumba en las arenas movedizas de este lugar?

De cualquier manera, esa era la verdad.

Aunque dije que probablemente nunca olvidaría la imagen, en realidad no esperaba que se grabara tan adentro de mi mente.

Incluso después de que me separé de Hanekawa en la tarde, sus bragas se quedaron conmigo, y nunca dejaron mi mente. En ese momento pensé que, si mis retinas iban a ser trasplantadas a otra persona, esa persona sufriría alucinaciones de las bragas de Hanekawa. Más de diez horas después, mi hipótesis seguía siendo válida.

Maldición.

Estaba seguro de que habíamos hablado de muchas cosas después de eso, así que, ¿qué iba a hacer con el hecho de que sus bragas habían dejado una fuerte impresión? Mientras que mis recuerdos de esas bragas se negaban a desaparecer, había olvidado casi todo lo demás.

Todo esto, cuando ella era genial.

¡Hanekawa era una persona genial!

Ese hecho sólo se sumaba a una culpa que no tenía por qué soportar.

Me atravesó el corazón.

Hanekawa era tan genial, pero los sentimientos que albergaba hacia ella rozaban la lujuria…

Pero de nuevo, me preguntaba.

¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez que vi unas bragas en su hábitat natural? Aunque la Preparatoria Naoetsu era una escuela superior, la mitad sus estudiantes todavía son mujeres. Algunas de ellas usaban faldas cortas por razones de moda. Mientras que de otras eran tan largas que apenas se podía ver algo, probablemente jamás vi las bragas de una chica de manera perfecta y precisa… incluso durante la secundaria.

Aunque durante la primaria… Bueno, no tiene caso hablar de ello1.

Ah, sí lo ponemos de esa forma entonces fue mi primera vez…

Quiero decir, se sintió como en un manga de comedia romántica de los años 80 o algo así. Y de una manera que ni siquiera hubiese imaginado, una bandera había aparecido delante de mí, como en un simulador de citas2, una bandera de Hanekawa Tsubasa, una chica de la cual pensaba que estaba más allá de mi alcance.

Maldición.

¿No era esto un juego sucio? Dudo mucho que una chica que después de haber visto la ropa interior de un chico se sienta igual que yo.

No es justo.

Por supuesto, aunque lo comparaba con un globo de texto saliendo de ella3, considerándolo más, todo lo que pasó fue que terminamos cruzándonos.

Ni siquiera nos habíamos conocido de verdad.

Seguramente Hanekawa ni siquiera recordaba haberme hablado un poco después del mediodía de hoy. Así que no había necesidad de sentirme culpable, pero… esa es otra forma en la que yo era mezquino.

Pero de todos modos… Cuando terminé de cenar, empecé a pensar que no podía dejar las cosas así. Cuando me di cuenta de que podría vivir con una conciencia culpable durante mucho tiempo, tal vez por el resto de mi vida, me estremecí.

Una persona genial.

Y aunque no lo fuera, como “amigos”.

Verás, pensé que por esto es que odio tenerlos—mi fuerza como humano había disminuido considerablemente.

¿Tenía que preocuparme por esto?

Y es por eso que una vez que estuvo completamente oscuro afuera de mi ventana, puse el letrero de “estudiando” en la puerta y me escabullí de mi casa.

Para comprar una revista indecente en el único lugar de la ciudad al que podrías llamar una importante librería.

Completé mi misión y empecé a volver a casa, después de haber comprado dos.

Naturalmente, nunca intento hacer algo que no sea varonil (?) como comprar una revista indecente junto con un libro normal para engañar al empleado de la librería. Compraría dos revistas en lugar de hacer tal cosa. Esa es la clase de hombre que soy. Si Hanekawa es una presidenta de clase entre los presidentes de clase, yo soy un hombre entre los hombres.

Aunque por lo menos me aseguro de que no haya nadie que conozca en la tienda.

En fin.

Mi plan era leer las revistas indecentes tan a fondo como para que las imágenes de mi cabeza fueran sobrescritas. Era mi propia opinión sobre la idea que Hanekawa tuvo cuando vino a perseguirme. Aunque terminé pensando que la artimaña de Hanekawa nunca tuvo oportunidad de funcionar (aunque ahora me doy cuenta de que probablemente esa no era su intención), sobrescribir un pensamiento indecente con otro era ciertamente un plan.

Borrar un recuerdo puede ser imposible, pero sobrescribirlo puede no serlo.

La cuestión era que se trataba de sólo uno, uno único. Si era uno entre muchos, entonces su presencia se desvanecería como resultado. Debe haber una gran diferencia entre la piel al descubierto y unas fotos, pero la cantidad puede compensarlo.

Teniendo en cuenta la naturaleza de la situación anterior, las dos revistas que compré se centraban principalmente en chicas de secundaria y su ropa interior. Como ya había comprado varias revistas indecentes a principios de marzo, gastar más era una carga para mi billetera, para ser honesto, pero los tiempos desesperados requerían medidas desesperadas.

Mejor un dolor de billetera que un dolor de cabeza. No tenía elección en este asunto. No podía permitirme seguir teniendo pensamientos tan indecentes sobre Hanekawa.

La culpa me mataría.

La gente habla de morir de aburrimiento, pero la culpa también puede matarte.

Oh, vaya.

Si tan sólo me hubiera golpeado en ese momento…

“¿Aun así, amigos?” Murmuré, sosteniendo la bolsa de papel con las dos revistas en una mano y mi teléfono en la otra, revisando la lista de contactos. “No es que… los necesite o algo así.”

Aun así…

Que me dijeran ese tipo de cosas me hizo pensar: ¿Cuándo me volví así?

Quiero decir, jugaba con otros en la secundaria—por no hablar de la escuela primaria. En ese caso, ¿fue después de entrar a la preparatoria que me convertí en un vago?

Qué simple.

Exageré en la elección de las preparatorias, entré por error, me quedé atrás, y… no vi las cosas de la manera en que lo hacían los que me rodeaban.

Porque había fallado.

No, ¿fue eso realmente?

Incluso entonces, debí tener la oportunidad de arreglar las cosas. Mis notas pueden haber sido malas, pero no era como si me estuvieran discriminando, y no me despreciaban. Debí haber tenido suficientes oportunidades para hacer amigos.

El que rechazaba esas oportunidades no era otra persona sino yo mismo.

“Hmm.”

A veces, simplemente no lo sé.

No quiero amigos, ¿o solo es una excusa por no tener amigos?

Amigos.

No es que no pueda vivir sin ellos.

La gente sin amigos puede pasar el rato con otras personas sin amigos.

En realidad, no es como si estuviera solo—para dar un ejemplo extremo, hubo un chico que estuvo en mi clase, tanto en mi primer como en mi segundo año, raramente hablaba con alguien hasta donde yo sabía.

Así que está bien. Esa es una forma de vivir tu vida.

Pero…

“No siento la necesidad de tener amigos, y ciertamente no siento la necesidad de tener una novia, pero ¿por qué no puedo dejar de tener pensamientos sucios?”

Qué misterio.

Un solo par de bragas me había sacudido tan profundamente que al final me llevó a contribuir con la economía.

¿No sabía que era básicamente un pedazo de tela?

Anteriormente, me había preguntado, “¿Por qué las chicas se esfuerzan tanto en usar esas cosas si luego se quejan cuando las ves? ¿Qué son, pervertidas?”

Pero me había equivocado.

No es que no puedas comprarlos.

… ¡No, espera!

¡Comprar unos usados, eso sería un crimen!

Incluso si no es técnicamente un crimen, ¡es francamente ilegal!

Dios, ojalá pudiera convertirme en una planta.

Entonces no tendría nada que ver con estos deseos.

¿Pero convertirme en una piedra o en hierro? Nunca lo he deseado, ni podría.

¿Es sólo otra forma de ser pequeño—como persona?

“Ack, ya es tarde.”

Aunque había entrado intencionadamente a la librería justo antes de la hora de cierre, era bastante tarde después de todo el recorrido que había hecho—de hecho, la fecha del calendario había cambiado.

Ya era 26 de marzo.

Las vacaciones de primavera habían comenzado oficialmente.

Puse mi teléfono en mi bolsillo y empecé a apurarme para llegar a casa, a mi ritmo. La gran librería a la que había ido estaba más lejos de mi casa de lo que normalmente llamaría una distancia a pie. De hecho, en cuanto a la ubicación, no estaba muy lejos de la escuela. Había caminado más o menos una distancia que normalmente recorría en bicicleta.

Por supuesto que me tomó tiempo. Pero me había tomado demasiado tiempo.

No tenía razón para llegar a casa temprano, pero, de todas formas, no podía llegar demasiado tarde…

Siempre existía la posibilidad de que mis hermanas pequeñas se metieran en mi cuarto sin preguntar.

Conociendo a esas dos, estaban dispuestas a poner todo en orden si veían que yo no estaba en casa, aun si mi bicicleta estuviera… Son perspicaces cuando se trata de ese tipo de cosas.

Hablando de eso, supongo que he visto la ropa interior de mis hermanas antes. Caminan con ellas después de salir del baño, después de todo. Pero supongo que eso no cuenta.

Dejando eso de lado…

Estuviera o no en riesgo de ser descubierto, era lo suficientemente tarde para estar aún más oscuro que cuando salí de casa. Sería estúpido si me atropellara un coche.

Creo que todos los chicos comparten esta ansiedad; somos tan cuidadosos en el camino a casa después de comprar una revista indecente que en cualquier otra ocasión.

Quiero decir, ¿qué pasa si tienes un accidente y tus pertenencias son inspeccionadas?

Con un énfasis en las chicas de secundaria y su ropa interior.

Si Hanekawa de alguna manera se las arreglara para averiguarlo… por supuesto que lo malinterpretaría.

¡Pero no es eso! En todo caso, esta es una forma de salvaguardar su virginidad de mí… ¡No, esa no es mi intención en absoluto!

Bueno, para ser honesto, este tipo de suspenso sin sentido es más divertido que cualquier otra cosa.

No podía negar que era peligroso estar fuera, tan oscuro como era, pero vivía en un pueblo tranquilo. Para empezar, había pocos coches en la calle, y era fácil verlos con las farolas. Así que mi miedo era irracional—pero.

Dicho esto, ¿no estaba demasiado oscuro?

Miré hacia el cielo, y me di cuenta del porqué.

No había ninguna luz que viniera de las farolas.

Las farolas que fueron colocadas cada quince pies apenas emitían luz—en realidad, menos que “apenas”. Sólo se encendió uno.

¿Estaban rotos?

Pero muchos de ellos no podían dejar de funcionar a la vez… ¿Fue un corte de energía, entonces? Pero en ese caso, no tenía sentido que sólo uno siguiera encendido.

Y mientras pensaba esto—

Mientras pensaba esto, seguí caminando, con la vaga noción de que estas cosas sucedían—no tiene sentido darle mucha importancia.

Anteriormente dije que no tenía motivos para darme prisa en volver a casa, pero ahora que lo pienso, mi misión requería que volviera lo antes posible para examinar las revistas que había comprado.

Mi misión tenía la máxima prioridad—

“Usted.”

Y es por eso.

“Saludos… a usted de por allí. Sí, usted.”

Y por eso, incluso si alguien me llamara así, lo ignoraría y continuaría con la cabeza para abajo—¿usted?

¿Quién en estos días habla de esa manera?

A pesar de mis intenciones, reaccioné.

Miré en la dirección de la voz—y al hacerlo me quedé realmente sin palabras.

Iluminada, debajo de la única farola que funcionaba—estaba ella.

“Será… un privilegio tuyo ayudarme.”

Su pelo rubio parecía completamente incongruente para nuestro alejado pueblo.

Su rostro bien definido, sus ojos fríos.

Llevaba un vestido elegante, y también parecía incongruente.

No, en el caso del vestido, lo diré de otra manera.

Seguramente una vez fue elegante y refinado, ahora era todo lo contrario.

Desgarrado en pedazos.

Destrozado en pedazos.

Parecía un trozo de tela desgarrado, en tan malas condiciones que incluso un trapo se vería más adecuado—aunque para verlo de otra manera, el hecho de que el vestido aún exudara un sentido de su extravagancia original lo decía todo por sí mismo.

“¿No me oyes? Te dije que será un privilegio tuyo ayudarme.”

Ella—me miraba fijamente.

Sentí como si mi cuerpo se congelara en su mirada aguda y fría—pero quizás no había necesidad de tener tanto miedo.

Después de todo, parecía estar muerta de cansancio.

Inclinándose en la farola para apoyarse, estaba sentada en el asfalto.

No, “estaba sentada” no estaba del todo bien. Sería mejor decir que se había desmayado. Mirarme era todo lo que ella era capaz de hacer.

O más bien…

Incluso si no hubiera estado agotada, no se habría desmayado—probablemente no podía retenerme con nada más allá que su mirada.

Para empezar, no tenía manos con las que abrazarme.

Su brazo derecho, desde alrededor del codo.

Su brazo izquierdo, desde la articulación de su hombro.

Cada uno había sido—desgarrado.

“…gh!”

Y eso no fue todo.

Su cuerpo estaba en un estado similar debajo de su torso.

Su pierna derecha, desde alrededor de la rodilla.

Su pierna izquierda, desde la base del muslo.

Cada uno había sido—amputado.

Bueno, sólo la pierna derecha mostraba un corte excepcionalmente agudo—pude ver una clara sección transversal. No se parecía en nada al asqueroso estado de los otros cortes en el brazo derecho, brazo izquierdo y pierna izquierda.

Pero el estado exacto del corte transversal era insignificante. En pocas palabras, había perdido cada uno de sus cuatro miembros.

Y fue en este estado en el que se había desplomado bajo la farola.

Olvídate del cansancio.

Ella estaba muriendo.

“H-Hey—¿estás bien?”

Dicen que tu corazón suena como una campana de alarma. Siempre había pensado que eso era una forma de hablar, pero era exactamente como me sentía en ese momento.

Mi corazón sonaba tan fuerte que me dolía.

Mi corazón—estaba latiendo alocadamente. Como si tratara de alertarme de una crisis inminente.

Como una campana de alarma.

“Yo-yo conseguiré una ambulancia de inmediato—”

No sangraba tanto como debería hacerlo alguien a quien le han cortado las extremidades.

Pero en ese momento, mi mente no podía procesar ni siquiera ese hecho. Saqué el teléfono que acababa de guardar en mi bolsillo—pero estaba demasiado nervioso para apretar los botones correctos.

Espera, ¿cuál era el número de la ambulancia?

¿117?

¿115?

Maldita sea, debí haberlo puesto en mis contactos en caso de que esto fuera a suceder—

“Una ambulancia… no tengo necesidad de eso.”

Ella—aunque cada uno de sus miembros había sido cortado, todavía consciente se dirigió a mí con una manera contundente y anticuada.

“En lugar de eso… dame tu sangre.”

“………”

Mis dedos se congelaron en el teclado.

Y luego—

Recordé mi conversación con Hanekawa durante la tarde.

Un rumor que sólo se extendía entre las chicas.

¿Qué era?

¿De qué hablamos después?

De la noche.

Algo sobre la noche, y no andar por ahí solo, y—

“…Pelo rubio.”

Pelo rubio.

A la luz de la farola, ese pelo rubio parecía deslumbrantemente brillante—y también.

No hay sombra.

Sin ninguna de las otras farolas de la zona funcionando, y bajo la única encendida, pareciendo disfrutar de los focos de un escenario—rubio verdaderamente deslumbrante—pero en realidad.

No tenía sombra.

“Ni una sombra” no lo captaba. No hay sombra, de verdad.

Y ella dijo—

“Me llamo Kissshot Acerolaorion Heartunderblade… el vampiro de sangre de hierro, de sangre caliente, pero de sangre fría.”

Sus ropas andrajosas, su cuerpo sin extremidades, pero con un tono dominante.

Más allá de sus labios separados había dos colmillos afilados.

Agudos. Colmillos.

“Consumiré tu sangre como si fuera mi propia carne. Así que—dame tu sangre.”

“…No se supone que un vampiro,” dije, “¿es—inmortal?”

“He perdido demasiada sangre. Ni la regeneración ni la transformación son posibles para mí en este estado. Si no se hace nada—moriré.”

“………”

“Un humano sin valor como tú debería tener el honor de convertirse en mi carne y mi sangre.”

Mis piernas no dejaban de temblar.

¿Qué demonios estaba pasando?

¿A qué diablos me estaban arrastrando?

¿Por qué un vampiro apareció repentinamente frente a mí—que ya estaba muriendo?

Lo que se supone que no existe, un vampiro, existe.

Lo que se supone que no debe morir, un vampiro, muriendo.

¿Qué clase de realidad era esta?

“H-Hey.”

Mientras me quedaba temblando y sin palabras, parecía fruncirme el ceño.

O tal vez era un ceño fruncido de agonía.

Después de todo, había perdido todos sus miembros.

“¿Qué… qué pasa? Tienes el privilegio de rescatarme. ¿Hay algún honor mayor? No necesitas hacer nada—empuja tu cuello y yo haré el resto.”

“¿Sa-Sangre? ¿No puedes conformarte con una transfusión o algo así?”

No fue una pregunta muy elaborada, ni siquiera para mis propios principios.

¿Qué estaba tratando de decir?

¿Estaba bromeando?

Ella… Kissshot Acerolaorion Heartunderblade, debe haber pensado lo mismo, y no respondió.

No.

Puede que le faltara la energía para responder.

“¿Cuánto necesitas?”

Ella respondió a esta pregunta, posiblemente porque era específica.

“Por el momento, seré ayudada con el valor de tu cuerpo.”

“Oh, sólo mi cuerpo… ¡espera!”

¡Pero eso me mataría!

Casi le respondí como el tipo serio de una rutina de comedia—pero me tragué mis palabras.

Sus ojos me habían dado una pausa. Ojos fríos. Ojos que miran la comida.

Ella no estaba siendo graciosa, y estaba bastante seria.

Humano sin valor.

Estaba al borde de la muerte. Y estaba tratando de sobrevivir—comiéndome.

No estaba buscando mi ayuda. Sólo quería aprovecharse de mí.

Para sobrevivir por sí misma, ¿sabes?

“…………”

Bien.

¿En qué estaba pensando—y haciendo? ¿Por qué mi proceso de pensamiento se basaba en ayudar a la mujer?

Qué absurdo.

Estamos hablando de un vampiro, ¿de acuerdo?

En otras palabras, un monstruo.

Quién sabe cómo habrá perdido sus miembros para terminar casi muerta en este lugar, pero no pudo haber sucedido por una razón justificada. ¿Qué beneficio se obtendría al involucrarse con ella?

La mejor parte del valor es la discreción4, ¿no?

¿Por qué aventurarse cuando no hay nada que ganar?

No era humana, y existía independientemente de la humanidad.

Una existencia más grande que la de los humanos. Así lo dijo Hanekawa.

“¿Cuál es el problema? Tu sangre. Dame tu sangre. Apúrate… Apúrate. ¿Por qué te retrasas, rezagado?”

“………”

Frente a este vampiro, que hablaba como si yo le obligara, sin soñar con hacer otra cosa, mis pies dieron un paso.

Un paso atrás.

Estaré bien. Si corro… probablemente podría escapar. No importaba si era un vampiro, un monstruo. Sus brazos y piernas habían sido arrancados, puedo escapar—probablemente ni siquiera podrá perseguirme.

Sólo necesitaba correr.

Lo mismo que siempre he hecho es todo lo que necesitaba hacer para rechazar esta realidad, también.

Y cuando moví mi otro pie hacia atrás—

“Bro-Bromeaba con usted…”

Sus ojos se volvieron débiles y frágiles. Como si el hielo que mantenía hasta hace unos momentos nunca hubiera estado allí.

“¿No… no me ayudará?”

“………”

Un monstruo, con un vestido andrajoso, los miembros cruelmente amputados, sin sombra incluso bajo una farola—

Pero pensé que ella, con su pelo rubio, era hermosa.

Tan bonita.

Me sentí atraído por ella. Desde el fondo de mi corazón.

No podía apartar los ojos de ella.

Y no podía dar un paso más.

No porque me acobardara por el miedo, o porque mi cuerpo no dejara de temblar.

No podía moverme.

“N-No espeeera.”

Su altiva dicción se desmoronó, y de sus ojos—del mismo color que su pelo, dorados—desbordaron grandes lágrimas.

Como una niña, comenzó a sollozar.

“De ninguna manera, de ninguna manera, de ninguna manera… ¡No quiero morir, no quiero morir, no quiero morir, no quiero morir! ¡Ayúdame, ayúdame, ayúdame! Por favor, por faaavor, si me ayudas, haré cualquier cosa que pidas si me ayuuuudas.”

Gritó, dolorosamente, descaradamente, como si yo no estuviera allí.

Lloró y gritó sin control.

Lloró.

“¡No puedo morir, no puedo morir, no quiero desaparecer, no quiero desaparecer!¡Nooo! Alguien, alguien, alguien, alguien, aaalguieen—”

¿Quién?

Nadie ayudaría nunca a un vampiro.

No importa lo mucho que llorara o gritara, no podía dejar que me conmoviera.

Quiero decir, me moriría.

¿Un cuerpo vale más que la sangre?

Siempre he estado demasiado asustado incluso para donar un poco.

Es justo este tipo de cosas que yo odiaba, ¿verdad?

Odio ser agobiado por otros humanos, así que ¿un monstruo? El peso era demasiado para que me imaginara cargándolo.

Sólo intenta tener un vampiro como carga. Entonces ve cuanto baja tu fuerza como humano.

“¡Waaaaah!”

Sus lágrimas comenzaron a ponerse rojas como la sangre.

No podría decirlo.

No podría decirlo, pero—parecía señalar la muerte.

La muerte de un vampiro.

Lágrimas de sangre.

“Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento…”

Finalmente, sus palabras habían pasado de ser una súplica a una disculpa.

¿Por qué se estaba disculpando?

¿Con quién se estaba disculpando?

Cualquiera que sea el caso—no podía soportar verla disculparse así, por razones desconocidas y a un ser desconocido.

Tenía el presentimiento de que probablemente no debía hacer eso.

Un ser como ella no se suponía que muriera tan miserablemente.

“Unh… ¡¡Aaahhhhh!!”

En esa etapa tardía, solté un grito y empecé a correr.

Forcé mis piernas inmóviles a la acción—dándole la espalda con todo mi corazón y todas mis fuerzas, salí corriendo.

Todavía podía oír su voz detrás de mí, pidiendo disculpas.

¿Era yo el único que escuchaba su voz?

¿No podría alguien más ir allí convocado por ella?

Kissshot Acerolaorion Heartunderblade.

¿No intentaría alguien ayudarla?

…Por supuesto que no. Morirían.

Y, en cualquier caso, ella era un monstruo. Un vampiro.

No hay necesidad de ayudarla—¿verdad?

“¡Claro que lo sé!”

Tiré la bolsa de papel que estaba llevando hacia la zona donde estaba la basura.

La bolsa de papel con las dos revistas indecentes.

Se supone que debes sacar la basura por la mañana, pero para empezar no había recolección de basura durante los domingos. Sin embargo, el hecho de que las tirara allí fue una mínima muestra de conciencia.

Algún afortunado chico de secundaria probablemente vendría a recogerlos.

Parecía un desperdicio, pero ya no los necesitaba. En todo caso,

serían una molestia.

¿Cómo podría estar aferrado a revistas indecentes cuando estaba a punto de morir?

¡Ahh! Un tipo debía de ser tan cuidadoso en el camino a casa después de comprar una revista indecente que en cualquier otra ocasión—¿no sabía esto malditamente bien?

Mi fuerza como humano había caído en picado y se había estrellado.

“………”

Cuando empecé a regresar a la farola, las lágrimas empezaron a caer de mis ojos.

Mis padres.

Mis dos hermanas pequeñas.

Como alguien que había evitado el contacto humano, esas fueron las únicas personas que me vinieron a la mente—y el hecho de que sólo fueran cuatro fue suficiente para hacerme llorar.

No es como si mi familia estuviera particularmente unida. Especialmente después de que empecé la preparatoria y después de haberme quedado atrás, una extraña e insalvable brecha parecía abrirse entre mis padres y yo.

No me disgustaban ni los odiaba. También debe haber sido lo mismo para ellos.

Simplemente, se había formado una brecha.

Estas cosas sucedieron durante mi adolescencia—me lo había explicado así, pero si hubiera sabido que esto iba a suceder, habría hablado más con ellos.

Me escapé y desaparecí, ¿eh?

Ahh… Mis hermanas probablemente deducirán que algo me pasó de camino a casa después de haber comprado revistas indecentes, aunque las haya tirado.

Oh, bueno.

Ni siquiera ellas ventilarían los trapos sucios5 de nuestra familia.

Las amo, mes soeurs6.

“……”

Me limpié las lágrimas.

Hey, ahora que lo pienso, no tener muchas personas a las que recordar fue algo bueno—si tuviera amigos o algo así, se me hubiera acabado el tiempo. De hecho, la elección que estaba haciendo ahora parecía posible sólo porque no había construido ninguna relación más allá de la de mi familia.

Y así volví a la farola.

La vampira rubia seguía ahí, tal como la había dejado.

Ya ni siquiera estaba llorando.

Tampoco estaba gritando.

Aunque estaba respirando y tenía hipo, parecía haberse dado por vencida.

“¡No te rindas, estúpida!”

Corrí hacia ella mientras gritaba esas palabras, me incliné y luego—

Empujé mi cuello.

“¿Supongo que harás el resto?”

“… ¿Huh?”

Abrió los ojos. La sorpresa se apoderó de su cara.

“¿Así que te parece bien?”

“Por supuesto que no, maldita sea—“

Bastardo, bastardo, bastardo…

¿Por qué?

¿Cómo terminaron las cosas de esta manera?

“¿Cómo? ¡Por supuesto que sé cómo!” Grité. “Es porque he malgastado toda mi vida sin hacer una sola cosa que valga la pena.”

Grité con todo lo que tenía.

“No hay ni una sola razón para que me moleste en seguir vivo, ni una sola razón para que valore mi propia vida por encima de la de los demás, ¡al mundo no le importará en absoluto si muero!”

Ni hermosa, ni bonita.

Si esa fuera mi vida, entonces permitiré que esta hermosa criatura viva…

¿No debería ser ésta la elección correcta?

¿No era esa la conclusión lógica?

No era más que un humano sin valor.

El vampiro era una criatura superior­—¿no es así?

“Juro que haré algo mejor en mi próxima vida. ¡Renaceré como alguien sencillo, que danzará alrededor de las relaciones, que no se sentirá culpable por cada pequeño detalle, que podrá dejar las cosas al azar sin tener que preocuparse tanto, que no sentirá ninguna duda en insistir en salirse con la suya, y que será capaz de culpar a los demás de todo lo malo de su vida! ¡¡Y por eso—!!”

Por eso lo dije, al menos pronunciando las palabras yo mismo como mi punto de orgullo de un ser inferior.

“Te ayudaré. Toma mi sangre.”

“………”

“Te lo daré todo. No dejes ni una sola gota, apriétame hasta secarme.”

“Gra…” Por primera vez desde que nació—estoy especulando

aquí—Kissshot Acerolaorion Heartunderblade dio gracias a un ser distinto a ella. “Gracias…”

Sshink.

Un dolor agudo me atravesó el cuello y me di cuenta de que me había mordido.

Inmediatamente comencé a perder el conocimiento.

Y con mi última pizca de conciencia, la recordé.

Hanekawa Tsubasa. Ella.

Si tuviera amigos o algo así, podría quedarme sin tiempo—¿Bien?

Eso estuvo cerca. Si hubiera pensado en ella un poco antes, no habría hecho esto—hablar de esto es molesto.

Bueno, está bien.

No habíamos pasado más de diez minutos juntos, pero si iba a morir abrazando los recuerdos de mi encuentro con Hanekawa, no era tan malo. Y no, en este caso no me refiero a la ropa interior de Hanekawa.

En serio, ¿qué clase de ruta sería esa?

Por lo menos, déjame actuar con calma en mis últimos momentos…

Y así, así es como yo, Araragi Koyomi, después de diecisiete años y cambios, encontré mi abrupto, inadvertido, e inesperado final—o debí tenerlo.


[1] La ONU te vigila.

[2] Es un videojuego de simulación donde el jugador adopta el papel de un personaje ficticio, y completa ciertos objetivos. El más común es salir con una mujer, (usualmente más de una) y alcanzar un nivel alto de relación con ella en un tiempo limitado.

[3] Hace referencia a los diálogos de un manga.

[4] William Shakespeare, la frase en cuestión significa: “El hacer público alguna de nuestras actividades puede causarnos problemas. Puede ser molesto, puede hacer daño, puede facilitar que se nos ataque”.

[5] Es una manera de decir “problemas familiares” o, en este caso, “actos indecentes”.

[6] Mes soeurs, “Mis hermanas”, está en francés y no lo traduje por que sí.