—Disculpa la demora.

Al día siguiente, uno de descanso, me encontraba debajo de un poste, frente a la estación. Mientras miraba mi reloj de mano, algo de repente me dio un golpe suave en la espalda.

Cuando me di la vuelta, vi a Natsunagi, vestida con su ropa de salir, agitando su pequeño bolso.

Su blusa dejaba generosamente expuesta su blanca clavícula, y de su corto jean salían sus largas y delgadas piernas. Todo esto combinaba perfectamente con su nombre1.

—Espero que dejes de mirar de manera lujuriosa a una chica de tu preparatoria que, además, no es tu novia.

—¿Es algo que puede decir quien empujó sus tetas a un chico que no es su novio?

—Aunque te veías feliz por ello.

—…

Esto es malo. No puedo negarlo.

—Por cierto, Natsunagi, llegas quince minutos tarde. Asegúrate de llegar a tiempo.

Como no pude negarlo, decidí cambiar la conversación.

—No importa qué sea lo que haga una chica, toma tiempo el hacerlo —respondió mientras utilizaba un pintalabios de un brillante color en sus fruncidos labios.

Ciertamente, se ve un 30% más madura que ayer.

—Ya veo, disculpa.

—Inesperadamente, actuaste como un caballero.

—Bueno, yo también estoy feliz de tener a una belleza a mi lado.

—… Hmmm. No siento malas intenciones —murmuró ella. Luego, me miró a la cara desde diez centímetros más abajo.

—… ¿Qué pasa?

—No es nada.

—¡¿Qué rayos?!

—Nada~.

No, en serio, qué pasa…

Miré a Natsunagi, cuyo escote se había vuelto más prominente.

—… ¿No estás mirando demasiado? —pasando a la defensiva, Natsunagi envolvió sus brazos alrededor de su pecho mientras me miraba de reojo.

—No te estaba viendo los pechos. La clavícula, solo veía tu clavícula.

—¡Qué miedo! ¡Hubiera sido mejor si hubieras estado mirando mis pechos!

—Natsunagi, tienes una bonita clavícula para tu edad. —¡No sé nada sobre si hay alguna relación entre la edad y las clavículas! ¡¿Por qué hablas como un crítico de clavícula?! No, para empezar, ¡¿qué es un crítico de clavículas?!

—… ¿No hemos tenido una conversación parecida antes?

—Si conversaciones así se repiten más veces, sería peor que el infierno…

Natsunagi, que se había desgastado en poco tiempo, sostuvo su cabeza.

—Más bien… ¿desde cuándo me he convertido en el que hace los tsukkomis2?

—A veces es bueno cambiar de roles.

No, yo tampoco quiero hacer de ese personaje, ¿okey?

—Bueno, deberíamos irnos.

Toqué el hombro de Natsunagi y caminé hacia adelante.

—¿A dónde vas? No puedes estar desnudo, te atraparán.

—¡No trates de hacer de boke todo el tiempo! Además, ¡no lo estoy!

… Sin embargo, por qué será…

Sus burlas, sorprendentemente, me hacían perder la calma. Parecía hecha para el papel.

Después de caminar por unos diez minutos, pudimos ver nuestro destino.

—Hey, Kimizuka. No estoy segura, pero… ¿no es allí a donde nos dirigimos?

—Estamos buscando a alguien. Es por eso que no es extraño, ¿verdad?

Pero Natsunagi frunció el ceño como muestra de no estar convencida.

—¿Vas a hacer que allí averigüen dónde está X?

—No, este es un paso previo. Si quieres dispararle al general, primero dispara al caballo.

—Si X es el general… entonces, el caballo es… ¿el corazón?

—Así es. Primero, averiguaremos sobre el donante que te salvó la vida.

X, la persona que Natsunagi busca, debe de haber sido alguien cercano al dueño original del corazón.

Por esa razón, lo primero que hay que hacer es averiguar quién es el donante.

—Aunque sea así, ¿el hospital no sería el primer lugar para buscar?

—Eso me gustaría hacer pero, desafortunadamente, no conozco a nadie que esté relacionado al personal de la salud.

—… Eso significa que tienes conocidos aquí…

—Bueno, no te pongas tan tensa. Y así, dirigimos nuestros pasos hacia el alto edificio, tanto como un rascacielos… el departamento metropolitano de la policía de Tokio.

  1. 渚(Nagisa) su nombre está relacionado con la playa, las costas de la playa. Es por eso que dice que su ropa tan ligera, concuerda con el paisaje que recuerda el escuchar su nombre.
  2. Tsukkomi y boke, el dúo cómico japonés, uno hace del tonto y el otro lo refuta.