—¿Eres un detective? —me preguntó en una de las aulas, al atardecer y después de clases, mientras me sostenía del cuello de la camisa.

No podía ver quién era porque recién me había levantado.

Traté de buscar en mis recuerdos, pero ni su voz me era familiar.

Al parecer, estoy siendo intimidado por una mujer desconocida.

Sin embargo, no entiendo el porqué.

¿Acaso es la representante de clase que, al verme recostado en mi escritorio desde la campana de la mañana hasta la del final del día, ya no pudo hacer la vista gorda y vino a despertarme de una manera un poco brusca…? Debe de ser eso.

No, si ella fuera mi compañera, seguramente su voz me resultaría familiar.

Sí se trata de una desconocida, después de todo.

Entonces, ¿por qué seguía siendo agarrado del cuello?

Con mi grado de conciencia, que recién había despertado, no iba a poder hacer una gran deducción.

Además, como no soy un detective, eso era algo obvio.

… ¿Detective ¿Acaso esta chica acaba de decir “detective”?

—No te quedes callado. Respóndeme, ¿eres tú el rumoreado detective, Kimitzuka Kimihiko?

Detective… después de un año, escuché esa odiosa palabra.

—Te equivocas de persona. Con permiso.

—Espera.

—Gugh. —De mis cuerdas vocales escapó un sonido que no pensarías que estaría bien que un humano expulsara.

Aunque se trata de algo que no resulta creíble, ahora mismo, dentro de mi boca, se encuentran un par de dedos.

—Si piensas ignorar mi pregunta, no tendré piedad, jalaré tu ú~vu~la.

—E-es irrazonable…

Finalmente, en esta situación, pude confirmar sin dudas que se trataba de una chica.

Con una mirada afilada, de voluntad fuerte y largas pestañas. Además de una respingada nariz y unos firmes labios.

Con su largo cabello negro atado a un lado, daba la sensación de ser una corriente estudiante de preparatoria.

… Sin embargo, ¿acaso existe una estudiante así en nuestro instituto?

El no haber notado a alguien tan peligroso hasta ahora, demuestra que yo también me estoy volviendo viejo1.

—Hey, tú eres Kimitzuka Kimihiko, ¿verdad?

Que me llamen por mi nombre completo varias veces se siente fastidioso.

Rindiéndome, asentí con la cabeza.

—¡Expresa adecuadamente tu respuesta!

—… ¡Gugh!

Cuando la chica agarró mi úvula con sus dedos, un líquido ácido se regurgitó desde la base de mi estómago.

—Uwah, eres de lo peor. Embarrar con tanta saliva los dedos de una chica que ves por primera vez… ¿Acaso eres un pervertido?

“¡¿De quién es la culpa?!” quise decir para refutarla, pero los dedos de la chica se encontraban en lo profundo de mi boca. Al mismo tiempo, con la mano izquierda se encontraba agarrando la corbata de mi uniforme.

Se había convertido en un nuevo tipo de tortura.

—Gugh… ugh…

—Eh, acaso… ¿estás llorando? Un chico grande de dieciocho años no tiene suficiente al lamer los dedos de una chica, sino que además se pone a llorar haciendo un berrinche… ¿es que acaso quieres hacer más tipos de roles?

Se podía escuchar el momento en donde la dignidad de una persona se iba destruyendo.

Ya no podía detener mi saliva ni mis lágrimas.

¿Por qué…? ¿Qué tipo de castigo estaré recibiendo…?

—Ahh, es eso. ¿No es así? Quieres que te abrace —tras decir eso, empujó sus pechos contra mi rostro.

Con una suavidad como la de un marshmallow y el dulce olor de su perfume, mi conciencia se iba desvaneciendo.

Además, podía escuchar los latidos de su corazón… Qué será, de alguna manera, siento una sensación muy nostálgica.

¿Es que acaso ahora estoy sintiendo el instinto maternal de una chica de mi instituto?

… No, ¡como si me dejara llevar por eso!

De entre el placer y la angustia, di un grito y me liberé por la fuerza de su agarre.

—Qué mal, hubiera estado mejor si me dejabas jugar un rato más contigo…

—… Hah… hah…, ¡no llegues a ese extremo jugando con alguien! ¡No le des tu pecho a un desconocido!

Cuando dije eso, la chica se rio profundamente.

—Natsunagi Nagisa.

Mientras decía su nombre, uno perfecto para la estación en la que estamos2, extendió su mano derecha.

—… Primero lávate las manos.

  1. El dicho en japonés se refiere a que cuando uno se hace mayor, va perdiendo su habilidad física y su rapidez mental.
  2. Su apellido 夏凪 comienza con el kanji de verano, que es la estación en la que se encuentran aparentemente.