Parte 1

Volviendo al momento cuando la fuerza de expedición continuaba su conferencia móvil gracias al uso de Nekt…

— Finalmente sabemos que hay un espía entre nosotros. Si podemos hacer buen uso de él dándole información falsa, podemos darle tiempo a Emilia y a los otros para huir a un lugar seguro. ¿No lo crees?

— …

Subaru habló así mientras divulgaba una serie de información mientras estaban de camino al territorio Mathers.

Durante el tiempo en que los pensamientos de la fuerza de expedición eran compartidos a través de magia, esta opinión envió argumentos vigorosos volando de un lado a otro. Mientras asentía a sus varios pensamientos, Subaru levantó una mano y habló.

— Hey, escuchen. Justo como hablamos, acabar con los dedos no es negociable para patear el trasero del Arzobispo de los Siete Pecados Capitales. Dicho eso, incluso acabar con esos dedos es más fácil decirlo que hacerlo. Tenemos que ser inteligentes acerca de esto.

Supuestamente, ¿hacer uso de tu condición física nos permitirá atraer y pelear contra los dedos uno por uno?

— Puedo asegurarlo. Pero, de cualquier forma, el hecho de que ellos tengan un espía significa que cualquier cosa que hagamos será pasada al enemigo. Incluso si acabamos con el espía primero, ellos sabrán que algo está pasando cuando no pueda contestar la llamada, así que es lo mismo. Así que estaba pensando en voltear esto en ellos y dispersar información para que le envíe información falsa.

Mientras respondía a Julius, Subaru recordó la vista del pueblo siendo atacado al final de su última vuelta. En ese momento, hasta el último enemigo había lanzado un ataque combinado en el pueblo desde el bosque. Dado el número de atacantes, estaba en lo correcto al pensar así, y también en que Petelgeuse había poseído el dedo escondido entre los comerciantes ambulantes.

En otras palabras, el comerciante ambulante llamado Kety, el Cultista de la Bruja mezclado entre ellos.

De una manera u otra, él estaba en contacto con los dedos. Probablemente, a diferencia de otros Cultistas de la Bruja que acompañan a Petelgeuse, a él se le había asignado el deber de reunir información acerca del área circundante.

— Por eso es que debemos devolverles esto. Si engañamos al espía, engañamos a todo el Culto de la Bruja.

¿Así que es por eso que deseabas enviar a Rajan y su grupo hacia los comerciantes y decirles que el recojo sería atrasado?

La declaración indirecta de Subaru pareció aclarar las dudas de Ricardo, haciendo que aceptara.

Al igual que la última vez, un pequeño grupo de los Colmillos de Hierro sería enviado a encontrarse con los comerciantes ambulantes cooperando con la evacuación. Pero esta vez, aquellos pocos seleccionados entregarían un mensaje acerca del momento de encuentro con la artimaña de Subaru. Antes que el espía del Culto de la Bruja pudiera reunirse con la fuerza de expedición, ellos eliminarían de antemano la montaña de inquietudes con las que quería tratar, convirtiéndolo en una carrera contra el tiempo.

Por cierto, Subaru había recomendado al hombre zorro y a su equipo, víctimas en la última vuelta, con la esperanza de mantenerlos lejos de la pelea.

Así que esto es menos una propuesta y más una actualización después del hecho. Tienes una personalidad traviesa, Subawu.

Es como si estuviéramos hablando de la señorita… No hay muerte pacífica por ese camino, ¿sabes?

— Dejando a Ferris de lado, ¿qué pasa con la evaluación de Ricardo de su empleadora…?

Ricardo era el que estaba trabajando para ella, pero su evaluación de Anastasia era dura. El bullicioso pensamiento de risa que siguió justo después hizo que Subaru asumiera que era una simple broma alegre.

De todos modos, la operación para confundir al espía ya estaba en camino. Y, aceptando eso…

Entonces nuestro plan de contraespionaje está decidido. Por cierto, ¿cuál es la fuente de esta información…?

— ¿Qué pasa si digo… mi nariz por el Culto de la Bruja?

… Ese es un fundamento delgado, pero tomaré eso como que tienes uno. Esa es mi respuesta.

Julius respondió a la vaga explicación habitual de Subaru con su propio pensamiento interno difícil de descifrar. Los pensamientos que pasó por Nekt eran opacos en comparación con los de los demás, tal vez porque era su propia magia.

Pero no había lugar para dudar de la verdad de su voluntad de cooperar. Así lo haría por el momento.

Eso está bien, ¿pero que hay sobre el problema de la carta? Dejarla sólo en blanco dificulta las cosas.

Ehh, ¿por qué? Si está completamente en blanco puedes escribir lo que quieras en ella. Parece conveniente… ¡Ouchie!

Onee-chan, por favor quédate callada.

Los hermanos gato fueron los siguientes en meterse en la conversación telepática. En realidad, detrás del intercambio telepático, un torrente de pensamientos alegres fluyó de Mimi, pero todos lo estaban tomando con calma.

Por su parte, TB estaba prestando mucha atención a la operación. Subaru levantó la barbilla durante el intercambio de los hermanos gatito, pensando en cómo lidiar con la carta en blanco.

Después de todo, gracias a ese problema, Ram había lanzado un ataque sorpresa a la fuerza de expedición, lo que les costó un tiempo precioso. La operación fue en parte una carrera contra el tiempo, por lo que una pérdida como esa debía evitarse a toda costa.

¿Qué debemos hacer entonces?

TB envió un pensamiento ceniciento y nervioso, queriendo escuchar un plan para lidiar con eso. Otros a su lado también volvieron sus mentes hacia Subaru, esperando su respuesta.

En el centro de esa atención, Subaru cruzó los brazos y les dijo cómo manejarían la carta en blanco.

Y ese método era…

Parte 2

Temprano en la mañana, justo cuando el mundo comenzaba a despertarse, Ram levantó la cabeza, sintiendo una presencia indescifrable.

Ella estaba a mitad del camino que cortaba campos abiertos que se extendían desde la mansión hasta la Villa Earlham. Como Emilia había enfrentado una mala experiencia con los aldeanos, Ram la había dejado en la mansión en su camino para convencer y persuadir a los aldeanos para que evacuaran.

— …

Hubo un leve susurro en el bosque. Ram frunció sus cejas bien formadas mientras se hundía en sus pensamientos por un solo momento.

Ram era un demonio que había perdido su cuerno. Por naturaleza, los demonios eran extremadamente sensibles a los cambios en el bosque y las montañas. Un sexto sentido que difería de los otros cinco le informó de un cambio en el viento que soplaba en dirección a la carretera.

Su pequeña nariz resopló. Ram, confirmando que no había indicios de peligro en las inmediaciones, se arrodilló y se concentró en su frente. Ella estaba activando su habilidad sobrenatural de Clarividencia.

La clarividencia era un arte secreto transmitido entre los demonios que les permitía sincronizarse con la visión de los demás, robando su visión y viendo a través de sus ojos.

Pocos demonios habían dominado el arte para empezar; actualmente Ram era probablemente la única. Mientras estaba activado, la consciencia de su propio entorno disminuyó considerablemente, lo que limitó los lugares donde podía usarlo, pero era la joya de la corona de las habilidades de reconocimiento.

El maestro a quien Ram había prometido lealtad tenía muchos enemigos. Por esa razón, también, la habilidad sobrenatural fue muy útil.

— …

Se desconectó de esos sentimientos profundos, concentró el efecto de su habilidad sobrenatural y entró en la visión de los demás.

Incluso donde no había personas a las que afectar, eso no era un obstáculo siempre que hubiera criaturas vivientes con sentido de la vista. Sin embargo, las criaturas con longitudes de onda compatibles eran limitadas, y en los últimos días, no había podido captar nada dentro del bosque donde más importaba.

Sin embargo, ese no fue el caso esta vez. Ella detectó múltiples longitudes de onda compatibles desde la dirección de la carretera que conectaba con el pueblo. Entró en uno de ellos, viendo a través de sus ojos.

— …

La criatura del cual tomó prestada su vista era un humanoide montando una bestia gigante de guerra, un gran perro conocido como liger. El jinete era pequeño en estatura, lentamente inspeccionando el área con una energía feroz. No estaba en guardia, pero tampoco estaba relajado.

Era el poder de ver a través de los ojos de otros. Naturalmente, su movimiento en contraste con la voluntad de Ram le causó mareos por el movimiento. Ram inmediatamente cambió a un par de ojos diferentes de la siguiente visión compatible, determinando la situación nuevamente.

Afortunadamente, este par de ojos miraba cortésmente la carretera que tenía por delante. La altura de su mirada era igual al anterior par de ojos, y él también estaba montando un perro gigante. Ella apenas podía diferenciarlos.

— … Qué números.

Sin embargo, la duda se evaporó cuando una gran multitud entró en su campo de visión prestado.

Ellos eran un grupo de cuarenta o cincuenta personas, cada una de ellas armada. Ellos galopaban por la carretera, a decenas de minutos lejos del pueblo. Y ella reconoció el blasón del león rampante en la armadura de varios hombres armados. Este era el blasón de la Casa de Karsten, prueba de que ellos eran de la misma facción que había declarado la guerra a través de una carta en blanco la noche anterior.

En otras palabras, era una acción ofensiva de un rival en la selección real.

— ¡Aprovechando la ausencia del Maestro Roswaal para hacer su movimiento…!

Ram entendió que era una situación de emergencia, circunstancias urgentes que requerían una decisión inmediata. Si su objetivo era infligir daño a la facción de Emilia, ellos seguramente ocuparían la Villa Earlham.

Ella tenía que atacar antes que eso pasara, usando todos los métodos disponibles para ella…

Y justo cuando Ram apretó sus dientes, preparada para cortar la conexión clarividente y correr a la villa…

— … ¿Huh?

Ella dejó salir una voz estupefacta.

Sus pies, listos para empezar a correr, se detuvieron, y la cara de Ram hizo una mueca ante la vista que ella contemplaba a través de su Clarividencia.

Era doloroso comprender lo que estaba viendo.

— ¿… Barusu?

Un joven de pelo negro montaba un dragón terrestre en la punta delantera de la formación, cargando con un cartel que ponía en cada dirección, como para asegurar que pudiera ser visto desde adelante, atrás, izquierda y derecha.

Sobre ese cartel estaba escrito en letras grandes:

LA CARTA ESTA MAL. LO SIENTO.

 

Parte 3

Cargando en esas palabras como si fuera una bandera blanca, Subaru y el resto de la fuerza de expedición llegaron a la Villa Earlham sin ningún problema. Sin embargo, cuando Ram apareció para recibirlos, ella tenía una cara amarga en su cara, y Subaru se encogió embarazosamente mientras se ponía delante de ella. ¡Hah! Ram instantáneamente resopló mientras hablaba.

— Primero mandas una carta en blanco, ¿y ahora apareces en la cabeza de un grupo armado? No pareces comprender exactamente de quien es este territorio.

— Pero no lanzaste un ataque preventivo… Eso significa que hay espacio para hablar de esto, ¿verdad?

— Ese cartel era un mensaje para mí, obviamente. Soy la única que entendería tal cosa.

Ram suspiró en exasperación visible mientras ponía sus ojos en la placa de madera que Subaru cargaba a su lado. Una disculpa escrita en grandes letras estaba escrita en el cartel con pintura blanca. Este era el plan maestro que Subaru había desarrollado a media marcha para contrarrestar la carta en blanco de buena voluntad, o, mejor dicho, él había respondido con la dura verdad.

— Te debería castigar. Las letras eran tan pobres que casi fui incapaz de leerlas.

— ¡Hey, tú me enseñaste esas letras! ¡¿No estás acostumbrada a verlas hasta ahora?!

— Desafortunadamente, las olvidé tan rápido como un ingrato olvida la generosidad que se le ha dado.

— ¡Unnghhhhh…!

La declaración característicamente dura de Ram dejó a Subaru tartamudeando, incapaz de responder. Al ver su reacción, ella cruzó los brazos y continuó su conferencia.

— ¿Entonces? Según lo que he escuchado, Barusu, agriaste el humor de Lady Emilia a lo grande y ella te abandonó en la capital real… ¿Cómo te atreves a volver a mostrar tu cara?

— ¡¿Realmente no tienes piedad, verdad?! No voy a discutir con todos y cada uno de los puntos, pero aquí estoy, ¡atreviéndome a volver y mostrar mi cara! ¡No es que haya vuelto con las manos vacías!

Con una mano, indicó a la fuerza de expedición alineada detrás de él para exhibir sus hazañas de la capital real.

La declaración de Subaru causó que Ram entrecerrara los ojos. Mientras procedía a examinar la fuerza expedicionaria, dijo.

— Está bien presumir, pero como tu objetivo no está claro, los humanos en el pueblo están en guardia. Yo también estoy preocupada de que algo pase… Mi delicado corazón de ave cantora está a punto de explotar.

— ¿Quieres decir que tu corazón tiene alas saliendo de él? ¿Eso no lo hace un corazón fuerte?

— Si haces demasiadas bromas, cortaré esa nariz de tu cara.

— Hombre, han sido unos días y esta reunión se siente fuera de lo normal… ¡Espera, ¿mi nariz?!

La declaración salvaje hizo que Subaru cubriera su cara y diera un paso atrás mientras cambiaba su mirada de Ram hacia el pueblo detrás de ella.

Por supuesto, el alboroto fue tal que los aldeanos notaron la fuerza de expedición de inmediato, por lo que volvieron los ojos preocupados hacia los caballeros alineados en la plaza del pueblo. Sin embargo…

— Oye, a la cabeza de ellos, ese es el Maestro Subaru, ¿no?

— Realmente lo es. Ese es el Maestro Subaru hablando con la señorita Ram. ¿Ha vuelto?

— ¡Ahh, es Subaru! ¡Él está de vuelta!

La cautela de los aldeanos cedió un poco cuando se dieron cuenta de que Subaru estaba actuando como el representante del grupo. Gracias a eso, a sus ojos, el grupo pasó de “nunca antes visto” a “bajo el mando de alguien que conocemos”.

— Y ahora tenemos que actualizar eso a “refuerzos confiables traídos por alguien que conocemos”.

— Eso no es simple. En primer lugar, yo todavía no he aceptado todo esto. No puedo creer fácilmente que una carta con un sello de cera haya sido simplemente un error.

— Eso es parte de la trampa del enemigo… Te diste cuenta de los idiotas que se esconden en el bosque, ¿verdad?

— …

Subaru bajó la voz a un susurro. Ram guardó silencio con una mirada sobria en su rostro.

Estaba claro como el día que ambos, el Culto de la Bruja acechando en el bosque y el incidente de la carta en blanco, habían puesto a Ram en guardia la última vez. Subaru abordó las preocupaciones de Ram mientras movía la conversación hacia adelante.

— ¡Ferris, Wilhelm, por aquí! Ram, conoces a ellos dos también, ¿verdad?

Obedeciendo el llamado de Subaru, el par vino a su lado—. Sí —dijo Ram, observando a Ferris y a Wilhelm mientras están parados uno al lado del otro; su expresión desapareció mientras enderezaba su espalda.

El par de la facción de Crusch reconoció la postura de Ram ofreciéndole su respeto.

— Me llamo Wilhelm Trias. He venido como representante de Lady Crusch.

— Soy Ferris, el caballero personal de Lady Crusch. El viejo Wil es el capitán del grupo que está detrás nuestro, así que eso hace a Ferri la brillante flor, meow.

El austero Wilhelm y el impertinente-hasta-el-final Ferris fueron un brillante ejemplo de polos opuestos. Ram respondió a ambos extremos agarrando cortésmente el borde de su falda y haciendo una reverencia formal.

— Acepto amablemente sus saludos corteses. Me llamo Ram. Trabajo aquí, en la mansión del Marqués Roswaal L. Mathers, como la sirviente mayor.

La descarada actitud de Ram al nombrarse sirvienta mayor hizo que Subaru hiciera una mueca, pero él contuvo la lengua. Ram estaba indiscutiblemente a cargo de la mansión mientras Rem estaba ausente. Personalmente, él hubiera preferido que ella se llamara sirvienta mayor temporal, o si no sirvienta mayor por un día, entonces al menos sirvienta mayor durante la última semana, pero oh bueno.

— De cualquier manera, estos dos y las personas detrás de nosotros son prueba de que Crusch está cooperando con nosotros. Esto es lo que Roswaal también quiere. Sin quejas, ¿verdad?

— Si el Maestro Roswaal así lo desea, Ram obedecerá. Parece ser que cumplió su deseo al dejarte detrás en la capital. Aunque creo que debería cortarte la cabeza por la carta en blanco, Barusu.

— Hey, ¿podrías parar con las imágenes violentas? ¿Por qué tienes un proceso de pensamiento tan brutal?

Sintió como si estuviera de vuelta a los tiempos medievales, pero Ram tranquilamente ignoró sus quejas. En cambio, se volteó hacia los representantes de los refuerzos.

— Así que han estado viajando con mi sirviente aprendiz… Mis condolencias.

— Aunque es propenso a acciones exorbitantes y a demostrar demasiado sus emociones, el Señor Subaru es una persona muy prometedora. Incluso a mi edad, me ha ayudado varias veces.

— Ferri no irá tan lejos como el Viejo Wil, pero… bueno, sólo tomaré las palabras de Ram como fueron ofrecidas. Digamos, mmm, creo que es algo apresurado, meow.

Las evaluaciones de Wilhelm y Ferris hicieron que Ram suspirara con una mirada aún más a regañadientes en su cara.

Aunque el tema era bastante incómodo, Subaru se rascó la mejilla y pasó por alto cómo se sentía realmente. Inmediatamente después, juntó las manos y comenzó de nuevo, explicando la situación a Ram en detalle.

— De todos modos, deja el aplastar a los enemigos en el bosque a la fuerza de expedición. Quiero que cooperes con eso y algo en una dirección diferente. ¿Estás dispuesta?

— Eso depende de los detalles. No deseo hacer una promesa precipitada sólo para que los colmillos sucios y venenosos de Barusu se hundan en mí.

— ¡Oye, las miradas que te doy no son tan sucias, ¿sabes?!

— Eso es un chico para ti, no decir que fueron cero…

Frente a la lengua venenosa de Ram, las bromas casuales de Ferris, y los ojos severos que se movieron en su dirección, Subaru se aclaró la garganta. A partir de ahí, habiéndolos hecho esperar el tiempo suficiente, aclaró las circunstancias requeridas, tanto delante como detrás de la cortina, para hacer realidad su plan.

— Quiero que me ayudes a escoger a dónde evacuar a las personas del pueblo y guiarlas ahí. Quiero asegurarme de no involucrar a los aldeanos mientras peleamos contra los enemigos en el bosque.

— Entiendo lo que quieres decir. Sin embargo, no tenemos forma de escapar.

— He preparado unas piernas para que se los lleven. Dentro de poco, comerciantes ambulantes con carruajes dragón se reunirán aquí, poco a poco, de cada dirección. Haremos que los aldeanos suban a bordo y los sacaremos.

— ¿Reunidos de todas direcciones…? ¿Cómo?

— … Dinero. Tendremos que cubrir los gastos, ¿okay?

El “seguro” de Subaru había costado una gran cantidad de dinero. El tesoro que lo pagaba era de Roswaal, y además de eso, era sin que él hubiera otorgado permiso. Ram suspiró profundamente cuando percibió eso de la forma de hablar de Subaru.

— … Entendido. Apoyaré tu esfuerzo. Es una emergencia, después de todo.

— ¡¿En serio?! ¡Es una enorme ayuda! En el peor de los casos, tendría que prometer que lo devolvería cuando lo hiciera en grande.

— Solo aquellos que estén en condiciones de llegar a la fama pueden prometer tal cosa. Sin embargo, el consentimiento de Ram no es para nada el fin del asunto.

Después de hacer una evaluación severa sobre sus perspectivas futuras, Ram cambió una mirada aún más severa sobre su hombro. Subaru no necesitaba seguir su mirada; él sabía exactamente lo que Ram estaba tratando de decirle.

Las personas de la Villa Earlham estaban detrás de Ram, todavía ansiosas por su situación. Incluso si Ram estaba dispuesto a sacarlos, convencerlos sería el mayor obstáculo de todos.

Tenía experiencia previa en la última vuelta, pero el resultado de ese esfuerzo todavía tenía un sabor amargo en la boca. La palabra más cercana que tuvo para describir la emoción convocada por ese recuerdo fue miedo.

Sólo había arañado la superficie de la discriminación y el repudio que enfrentaba Emilia.

— …

El tiempo era corto, preciado tiempo ganado por darle falsa información al Culto de la Bruja. Aun así, Subaru dudó, preguntándose cuales debían ser las primeras palabras en salir de su boca.

— Subawu, si no puedes hacerlo, yo…

— … Ferris.

Cuando Ferris intentó ser considerado con Subaru, ofreciendo hablar en su lugar, Wilhelm llamó su nombre. Una simple mirada del Demonio de la Espada detuvo los gestos de Ferris en camino. Él volvió sus ojos hacia Subaru y habló.

— Señor Subaru, este no es un deber del que puedas huir… lo entiendes, ¿verdad?

Cuando Wilhelm preguntó esto en un susurro, Subaru guiñó una vez y asintió firmemente.

Subaru le dio una mirada agradecida a Ferris por su preocupación antes de pasar al lado de Ram y avanzar directamente a la plaza de pueblo. Al frente había aldeanos con miradas preocupadas; a su espalda estaban sus camaradas de la fuerza de expedición. Él sintió como la tensión de ambos lados se clavaba en él.

En cuanto a las primeras palabras que saldrán de su boca, esas palabras muy importantes, aún no las había decidido. Pero comenzaría con el mejor discurso para eliminar las preocupaciones y los temores de los aldeanos.

— Todo el mun…

— … Maestro Subaru. Por favor, dejemos caer todas las pretensiones. Todos en el pueblo lo entienden.

Sin embargo, Subaru ni siquiera pudo pronunciar esa primera palabra.

El que hablaba, interrumpiendo el discurso-sin-plan de Subaru, era la piedra angular de la aldea, un hombre de baja estatura, pelo blanco y anciano. Él era el que los aldeanos llamaban Muraosa, un nombre que de ninguna manera estaba relacionado con su ocupación como jefe de la aldea. Normalmente su comportamiento hacía sospechar que era un anciano senil, pero en ese momento, su voz y su mirada no tenían rastro de eso.

Subaru se sintió abrumado por el brillo en sus ojos cuando el anciano tocó su barba y continuó.

— Entendemos cuán terribles deben ser las cosas si traes a personas tan peligrosas para lidiar con eso. Ya hemos tenido noticias de la señorita Ram sobre la… presencia sospechosa en el bosque.

— No, eso es…

— ¡Deje de tratar de engañarnos…! ¡¡Lo sabíamos antes de que alguien dijera una palabra!!

Siguiendo la estela de Muraosa, el líder de los jóvenes del pueblo lanzó un grito amargo. En la última vuelta, su súplica había sido el detonante para que los aldeanos mostraran sus temores y ansiedades. Esta vez no fue diferente.

— ¡Así que los que están en el bosque realmente son…!

— ¿Qué pasa con nuestro lord? ¡¿Acaso no vio que esto pasaría?!

— Por qué el Lord hablaría a favor de una medio-elfoher… de una medio-demonio.

El grito del joven arrancó el vendaje, haciendo que los aldeanos se miraran y compartieran sus miedos y preocupaciones. Era la vista que Subaru había temido más y que había deseado evitar.

Fue el peor de todos los escenarios, ya que incluso con un Retorno por Muerte intermedio y tantos esfuerzos valientes para lidiar con tantas cosas, aún no sabía cómo evitar que las cosas llegaran a este punto.

— …

Probablemente no podría eliminar una mentalidad discriminatoria tan arraigada en ese momento. Cuando recordó los eventos de la última vez, pensó que un compromiso similar facilitaría las cosas.

Teniendo en cuenta la amenaza planteada por el Culto de la Bruja, la decisión correcta era eliminar otros problemas en el futuro. Si obtuvo su aceptación a regañadientes, priorizando la evacuación, entonces…

— La chica que conozco, actúa con dureza, es terca, obstinada… y le preocupa que alguien vea que está sola.

— …

Las palabras que Subaru dijo parecían completamente diferentes a su proceso de pensamiento interno.

Los aldeanos miraron con desconcierto, preguntándose que estaba diciendo Subaru. Los miembros de la fuerza de expedición tenían reacciones similares. Sin embargo, sus expresiones de sorpresa desaparecieron mientras escuchaban atentamente.

Ellos ofrecieron sus oídos, escuchando las palabras de Subaru.

— Ella siempre escoge herirse a sí misma por el bien de alguien más. A pesar de que se lastima fácilmente, ella siempre escoge el camino que termina lastimándola. Ella es gentil y bondadosa hasta la médula, ella se preocupa sobre las cosas como un niño pequeño, ella tiene los ojos llorosos incluso cuando no ha sido ella la que ha comido el pimiento verde, ella hace una cara tan linda cuando sonríe…

— ¿De qué estás hablan…?

— … Estoy hablando de Emilia, la medio-elfo arriba de la mansión.

Cuando alguien interrumpió, Subaru respondió con una voz calmada.

Su respuesta sorprendió a los aldeanos. La pequeña sonrisa que apareció en los labios de Subaru lo sorprendió incluso más. Dada las circunstancias, y sus palabras de angustia hace unos momentos, su reacción parecía muy fuera de lugar.

— Entiendo que estén preocupados. También que piensen que la causa de todo es R… el Maestro Roswaal, su señor, y su apoyo a una chica media-elfo en la selección real que empezó en la capital.

— …

— El nombre de esa chica es Emilia. En serio, ustedes ya la conocen, ¿no es así? Ella es la chica que ha pasado meses junto a ustedes.

La declaración de Subaru hizo que los aldeanos intercambiaran miradas. De sus reacciones, tenía que haber reconocimiento restante dentro de sus memorias. Incluso si, todo este tiempo, su cara e identidad habían estado ocultas, ellos la habían visto con Subaru en el pueblo varias veces, y al menos, ellos recordaban el tiempo que habían pasado con ella.

— Entiendo que todos ustedes estén preocupados y asustados. También entiendo que cuando la situación es mala, se siente bien echarle la culpa a algo que es fácil de entender.

Era instinto humano proteger la mente al echar las emociones en algo cercano. Subaru no podía criticarlos por eso. Él, de todas las personas, no tenía el derecho de hacerlo.

Pero él se castigó a sí mismo. Su corazón fue atormentado porque entiende esto muy bien. En algún momento, Subaru había enfrentado con dolor la forma en que los aldeanos estaban en el presente.

— Estoy seguro, que todos en verdad entienden. Que poner sus preocupaciones en alguien más no hace las cosas mejor.

— …

— Esa chica es alguien que sonrió con todos. Esa chica es alguien que quiere reírse con todos. Yo lo sé. Ella lo ha dicho. Quiero que dejen de ignorar eso, y dejen de herirla.

No tenía confianza en que su propia voz careciera de preocupación y tristeza. Quería golpearse a sí mismo por tener el descaro de decir tal cosa. Después de todo, fue Subaru quien hirió a Emilia, ignoró sus sentimientos y pisoteó su corazón más que nadie.

Lo había lamentado en ese momento. El dolor había perforado el pecho de Subaru desde entonces. Quizás fue por eso.

Lamentaba haberle permitido poner esa cara. Lamentó haberla hecho poner esa cara.

Él no quería que nadie más pasara por eso.

— Por favor, se los suplico.

Subaru bajó su cabeza hacia los aldeanos mientras hacía su más sincera petición.

Lo que pedía parecía no tener relación alguna con sus problemas más inminentes, una pérdida de tiempo preciado. Aunque Subaru tenía que hablar con ellos sobre evacuar, sus palabras fueron sobre algo completamente diferente. Era como si estuviera reconfirmando para sí mismo qué cosas terribles se le había dicho a Emilia una y otra vez.

— …

De hecho, los aldeanos parecían en conflicto, sin saber qué reacción deberían tener ante las palabras de Subaru. Incluso si hubiera sido el tema del que estaban hablando, la conclusión chocó con el tema en cuestión.

El desconcierto mutuo los dejó perplejos. Sin embargo, eso no fue lo único que nació de él

— ¿… Petra?

Escuchando el sonido de pequeños pasos, Subaru dijo el nombre de la pequeña niña que estaba caminando a su lado.

La niña con pelo marrón rojizo, Petra, era una chica del pueblo que Subaru conocía bien. Ella respondió al llamado de Subaru con un movimiento de cabeza mientras llegaba al lado de Subaru, dándose la vuelta mientras se enfrentaba a los aldeanos con él.

Entonces sus siguientes palabras probaron que ella no solo parecía estar poniéndose a su lado, sino que ella lo estaba.

— ¿Por qué nadie escucha lo que dice Subaru?

Era inocente. Era brutalmente honesto. Es por eso que su regaño hizo un hueco en sus corazones.

— Subaru está muy preocupado, parece a punto de llorar. ¿Por qué nadie lo ayuda?

— Eso es…

— Cuando yo estaba en problemas, cuando todos estaban en problemas, Subaru vino, ¿no? Él probablemente vendrá por nosotros hoy también, ¿verdad? ¿Entonces por qué…?

Los adultos tenían demasiados muros para lanzar el ataque llamado “inocencia” del que sólo los niños eran capaces. Con los adultos encogidos en el silencio, Petra los miró tristemente antes de agarrar la mano de Subaru.

— La Onee-chan en la mansión, esa es la chica que siempre viste de blanco, ¿no? Ella fue la que trajo estampillas de papa cuando hicimos los aeróbicos de radio.

— … Sí, es cierto. Ella era la chica de los sellos. Ella quería mezclarse con todos, pero no podía simplemente salir y decirlo. Así es como es ella.

Subaru sonrió cuando las palabras de Petra lo trajeron de vuelta a los días pacíficos que habían pasado juntos.

Se convirtió en un ritual. Todos los días, Emilia acompañaba a Subaru a la aldea y hacía aeróbicos por radio con los aldeanos. Emilia siempre estaba mirando cuando Subaru dio su sello de aprobación con los sellos de papa que él mismo había tallado.

Estas escenas cotidianas eran los lazos tangibles que Emilia había formado con los aldeanos.

Ese hecho hizo que la comprensión y la vacilación surgieran en los rostros de los adultos. Pero ningún adulto quejándose o vacilando tenía alguna atracción con los niños. Otras manos se levantaron cuando diferentes niños se apresuraron al lado de Subaru.

— ¡Estoy bien con Onee-chan, también!

— ¡Si Petra está bien con ella, entonces estoy bien con ella!

— ¡No dejaremos que Subaru sea el único que actúe genial!

— Subaru va a llorar, ¡así que tenemos que ayudarlo!

— ¡Sí!

Los niños hicieron un alboroto; sus voces parecían volar la atmósfera anterior. Al ver a los niños alineados contra ellos, los adultos agobiados por la ansiedad se miraron a las caras.

Necesitaban un empujón final. Frente a su indecisión, Subaru dio un paso adelante. Con ambos brazos, se aferró a los niños y tiró de ellos tan fuerte como pudo.

— No espero que todos la acepten tan fácilmente. Pero quiero una oportunidad sin que la rechacen al principio. Quiero que le den una oportunidad.

— ¿Una oportunidad…?

— Una oportunidad de ser una chica con la que se puedan llevarse bien… una oportunidad para que se entiendan.

Mientras Subaru elaboraba sus palabras, sus manos soltaron a los niños que había sostenido, liberándolo para ponerse de rodillas y demostrar que su resolución fue mucho más que inclinarse.

— …

Incluso los ojos de Ram se abrieron cuando los murmullos se extendieron.

Pero de todos los reunidos, fue Wilhelm, Ferris, y los otros miembros de la fuerza de expedición detrás de Subaru quienes observaron su súplica en silencio.

Era suficiente. A pesar que era vergonzoso, él no tenía razón para dudar.

— Todo el mundo, hay un montón de cosas que quisiera decir, pero ahora mismo, esta es la única cosa que quiero pedirles. Y solo una cosa más: Protejamos el tiempo necesario para que esa oportunidad suceda.

— …

— Por favor… Esta es la razón por la que volví.

Su voz se detuvo. Los aldeanos estaban en silencio.

Eso era de esperarse, en lo que a ellos respecta, Subaru es su salvador, pero, aun así, ahí estaba, presionando su propia frente contra el suelo mientras hacía su súplica… una súplica de “dejarlos” proteger.

Sus posiciones estaban completamente invertidas. Pero la vista del Subaru que ellos conocían así era…

— … Oh, geez. Maestro Subaru, no hay manera de ganar contra ti. Diciendo esas palabras y rascándose la cabeza con rudeza en el proceso, no era otro que el líder de los jóvenes que habían provocado su explosión de preocupación. Tenía una expresión de culpa en su rostro cuando se acercó a Subaru y extendió la mano.

Un Subaru atónito miró sin comprender mientras esa mano agarraba su hombro y lo ponía de pie.

Entonces, con Subaru aún sin decir nada, habló.

— Si dirás que nos protegerás y pondrás tanto en eso… supongo que no se puede evitar.

La declaración del joven en conflicto fue tan contagiosa como lo había sido su preocupación inicial. Sus palabras fueron el detonante para que los aldeanos dijeran con voces temblorosas:

— Es tan terrible envejecer. Lloro tan fácilmente…

— Dios, realmente es un problema. Es chantaje, te lo digo.

Quejándose como pudieron, la calidez y el alivio en sus voces dejaron a Subaru boquiabierto. Petra empujó un dedo contra su frente, todavía manchada de tierra, y dijo.

— ¡Subaru, tu cara está toda sucia!

Las palabras de Petra hicieron que la incontrolable necesidad de reír se extendiera por todo el pueblo.

Sabía que era un tramo. Pensó que dirían que estaba demasiado lejos. Y, sin embargo, habían aceptado su petición de todos modos.

Las caras sonrientes de los aldeanos hicieron que Subaru suspirara de alivio.

En verdad, la vista era la misma que en los días que habían pasado hasta la fecha.

— … Gracias, a todos.

— Esa es nuestra línea, Maestro Subaru.

Esta vez, las palabras de Muraosa, representando el consenso del pueblo, casi hicieron llorar a Subaru.

 

Parte 4

Y habría sido una historia mucho más bonita si el asunto hubiera terminado allí, pero…

— ¿Me equivoco o no dijiste nada sobre la parte más importante?

— ¡A, aa–!

Subaru estaba intentando esconder su cara a medio llorar cuando la observación impacción de Ram lo sacó a la realidad. Reflejando en sus palabras, se dio cuenta que en verdad no había explicado nada de la parte más importante.

Estaba tan concentrado en las partes relacionadas con Emilia que había olvidado completamente acerca del plan de evacuar a los aldeanos.

— Hombre, lo estropeé…

— Justo cuando pensé que te habías vuelto algo útil. Parece que Barusu será Barusu.

Sintiendo la mirada de decepción de Ram, Subaru, incapaz de decir alguna excusa, inmediatamente se dio la vuelta para explicar las cosas a los aldeanos—. No se puede evitar —le dijo Ram, sacudiendo su cabeza mientras hablaba.

— Explicaré acerca de la evacuación y acompañamiento en tu lugar. Barusu, vuelve a tus esquemas poco claros.

— Uh, ¿está bien? Er, quiero decir, ¿estarás bien?

— Eres tú quien no está bien, Barusu. ¿Puedes cambiar de hablar a los humanos de la aldea acerca de asuntos prácticos en un segundo? Tu personalidad difícilmente lo permitiría.

— ¡Supongo que tienes razón! ¡Es vergonzoso, pero estoy contando contigo, Nee-sama!

— ¿…?

Ram estaba disfrutando de sus respetuosas palabras cuando ella volteó la cabeza con una mirada inquisitiva. Entonces se dirigió hacia los aldeanos. Esta era Ram, bendecida con mucha comprensión y perspicacia. Dejarle el resto de la explicación a ella sin duda resultaría bien.

Hecho esto, el siguiente problema era…

— … Subaru, me gustaría finalmente avanzar en el tema.

Julius dijo eso justo cuando Subaru estaba cambiando de mentalidad. Subaru asintió sus palabras con un movimiento de cabeza y regresó a las filas de la fuerza de expedición. Tenían que pasar a la siguiente fase de la operación.

A su regreso, Ferris le sonrió a Subaru y casualmente le envió un saludo.

— Subawu, lo hiciste genial con ese discurso ~. Incluso moviste el corazón de Ferri.

— ¡No lo desentierres! ¡Y no mientas! ¡Y realmente no desentierren eso! ¡Es vergonzoso!

— No hay nada de qué avergonzarse. Lo dijiste a tu manera, y por eso, moviste los corazones de los aldeanos a tal extre…

— ¡No lo desentierres! ¡Déjalo en el suelo! ¡Estamos hablando de la próxima operación!

Subaru gritó a Ferris, claramente lleno de malicia, y a Julius, claramente desprovisto de malicia, mientras arrastraba el tema hacia atrás.

Los eventos venideros continuarían tal como lo planearon a media marcha. Una vez que se hicieran cargo de convencer a los aldeanos, ellos se reunirían con el destacamento con los comerciantes que viajaban y evacuarían a los civiles. Durante ese tiempo, tenían que alimentar información falsa al Culto de la Bruja y…

— … Engañar a Lady Emilia con la lengua bífida, y moverla lejos, muy lejos con la gente del pueblo, meow.

— ¡Cuidado cómo lo dices! ¡Incluso si se ajusta al plan, suena muy mal de esa manera!

— Porque no puedo estar de acuerdo con eso, meow. ¿Por qué necesitas enviar a Lady Emilia lejos? Lady Emilia tiene una razón para luchar, y el poder para hacerlo… ¿Me equivoco?

De todo el plan, este era el único punto donde Ferris pensó que era adecuado discrepar. Subaru y Ferris no veían de la misma manera el lugar de Emilia en plan.

Cuando pensó de nuevo, Ferris fue quien llevó a Emilia a la batalla durante la pelea final en el pueblo. Ram parecía haber ayudado a convencerla, pero la evaluación de Ferris sobre el poder de Emilia podría haber resultado correcta.

Al menos, en cuanto a que Emilia tiene el poder de luchar incluso contra Petelgeuse…

— … Aun así, no quiero dejar que Emilia luche contra el Culto de la Bruja.

— Haah, estamos hablando más allá el uno del otro…

Viendo a Ferris bajar sus hombros con un aire exasperado hizo que Subaru se sintiera mal, pero no retiró su vista. Era lo único en lo que no se movería. El egoísmo de Subaru, o más bien, la premonición profundamente arraigada en su pecho, lo hizo querer que Emilia se mantuviera alejada del Culto de la Bruja, por medidas extremas si era necesario.

La premonición probablemente se fundó en la expresión del lado de la cara de Emilia cuando había derrotado a Petelgeuse al final de la última vuelta. La muerte del loco la había hecho llorar por razones que ni ella entendía.

— Ferris. El señor Subaru tiene sus propios sentimientos al respecto. El señor Subaru tiene sus deseos en lo que respecta a Lady Emilia, tal como usted tiene sus expectativas para Lady Crusch.

— Viejo Wil…

— No hay duda en que prefieres algunos resultados sobre otros. Seguramente puedes entender sus sinceros sentimientos.

Fue Wilhelm quien intervino, habiéndose mantenido en silencio durante la disputa hasta ese momento. Las palabras del viejo espadachín apretaron las mejillas de Ferris; inconscientemente tocando la daga en su cadera.

— Al igual que adoras a Lady Crusch, el señor Subaru desea el bienestar de Lady Emilia. Un niño está preocupado por el bienestar de la chica que ama. Es sólo la naturaleza.

— Habiendo dicho eso sin rodeos me hace sentir un poco sonrojado y patético, pero…

Subaru se rascó la mejilla, dando la bienvenida al apoyo de Wilhelm con una mirada patética. Ferris tenía una expresión de mala cara, pero no ofreció más refutación. Los caballeros a su alrededor también le dieron a Subaru una mirada cálida.

— ¡De todas formas! ¡Haremos esto tal como lo planeamos! Configuraremos el escenario para que Emilia escuche la razón. Ferris, Wilhelm, ¡cuento con ustedes para un respaldo realmente persuasivo!

— ¡Entendido!

— ¡Seguro~!

Cuando los dos reconocieron su papel como persuasores, Subaru cortó la conversación en ese momento. Si Ram lograba convencer a los aldeanos, los problemas restantes eran relativamente pocos. Subaru se dio la vuelta y habló.

— Ok, Julius. Sobre ese favor que pregunté antes. Como es…

— ¿… Te refieres a mí? He estado escuchando todo el tiempo…

Todos quedaron sin aliento cuando la voz de un tercero intervino en esa conversación, al final del intercambio. Subaru, el único que se dio cuenta de la identidad del hablante, naturalmente levantó la vista. Y entonces…

— Hey, mucho tiempo sin verte, Puck. ¿Cómo has estado?

Sonrió hacia Puck, el pequeño gato moviendo la cola mientras flotaba en el cielo.

La presencia del Gran Espíritu sorprendió a la fuerza de expedición, poniéndola extremadamente nerviosa. Puck, observando sus reacciones, aceptó el saludo de Subaru con una caricia a sus propios bigotes mientras hablaba.

— Mm, estoy de muy buen humor. Ahora mismo, puedo deshacerme fácilmente de un insecto revoloteando sobre mi amada hija.

— Esta es una pregunta incómoda, pero este insecto del cual te refieres…

— ¿Realmente necesitas preguntar?

Los ojos de Puck permanecieron redondos mientras un aura abrumadora y espantosa salía de su cuerpo entero.

El sentimiento de peligro hizo que la tensión no solo atravesara a Subaru, sino a la fuerza de expedición completa también. Los caballeros, sensitivos a la hostilidad, inmediatamente pusieron sus manos en las empuñaduras de sus espadas, una reacción entendible.

Aunque estaba bañado en miradas cautelosas, la aterradora aura de Puck no disminuyó mientras continuaba—: Subaru, tengo unas cuantas cosas que decirte. ¿Sabes cuáles son?

— … Rompí mi promesa con Emilia. Encima de eso, volví en contra de sus órdenes. Esos son mis pecados, y no haré ninguna excusa por ellos.

— …

La respuesta de Subaru hizo que las mejillas de Puck se sacudieran. Esas eran las respuestas de Subaru a las preguntas que Puck había hecho, porque ya había experimentado ese cuestionario cuando provocó la ira de Puck.

En ese momento, Subaru había sido incapaz de decir algo al enojado Puck. Él había herido a Emilia a través de sus propias acciones egoístas, y como resultado la había dejado morir; él no podía decir ni una sola palabra. Es por eso que…

— Por supuesto que estás molesto conmigo por todo eso. Si no estarás tranquilo hasta que me castigues, estoy preparado para aceptar y enfrentar cualquier castigo que tengas que darme… pero ahora no es el momento.

Él había roto su promesa, pisoteado sus ruegos, y Subaru había aumentado esos pecados al volver. Pero, él absolutamente no permitiría el último y peor de ellos, dejarla morir, sucediera.

— El peligro está a los talones de Emilia. Quiero hacer algo al respecto. Quiero tomar su destino de enfrentarse a cosas terribles, dejarlo en pedazos, y explotarlo. Por favor, trabaja conmigo para que pueda hacer eso.

— … Suenas muy… lleno de ti mismo.

— Sí, soy un hombre que está lleno de sí mismo. ¿No lo sabías?

Cuando Puck habló en voz baja, Subaru cerró un ojo y dijo eso. Escuchando eso, Puck cruzó sus cortos brazos. Luego el pequeño gato hizo un pequeño gruñido y habló.

— De alguna manera… has cambiado, Subaru, pero al mismo tiempo, no lo has hecho.

— Eso es porque la naturaleza humana no es algo fácil de cambiar.

— Supongo que no. Dejando los métodos de lado, parece ser que aún atesoras a Emilia en tus pensamientos.

Un momento después que dijera esas palabras, la feroz presión que había dominado el área completa hasta ese punto disminuyó.

Liberado del sentimiento de amenaza, el cual le hacía sentir como si su cuerpo completo estuviera siendo congelado, Subaru suspiró largamente. Lo mismo fue para la fuerza de expedición, Julius y Wilhelm incluidos. En particular, Ferris exageradamente palmeó su propio pecho.

— ¿E-estamos bien ahora? ¿Nadie nos matará de la nada, meow?

— Relájate. Somos hermanos en orejas de gato, ¿no? ¿Acaso me veo como un espíritu malvado y aterrador para ti?

Puck respondió alegremente a las tristes palabras de Ferris, hinchando sus mejillas vistosamente. Su comportamiento hasta el momento había parecido una mala broma, pero de alguna u otra manera, la ira del espíritu parecía haber sido calmada.

— Bueno, no estaba tan enojado en primer lugar. He estado escuchando a escondidas a los aldeanos por un tiempo, sabes.

— ¡¿Así que ahí habías estado?! ¡¿Entonces sabías lo que estaba intentando desde el inicio?!

— Mm, fue una buena historia… suficiente para casi suavizarme antes de que me diera cuenta.

— ¡No voltees las cosas! ¡Habla seriamente, ¿quieres?! ¡Toda esta discusión es por el bien de Emilia!

Subaru estaba feliz que estuvieran bromeando como siempre, pero, por otro lado, estaba ansioso por pasar por alto cuanto se había metido debajo de su piel. Después de eso, miró sobre su hombro, haciendo una mueca hacia Julius.

— Y debiste haber mencionado que lograste llamar a Puck. Estaba temblando en mis botas.

— No te sorprendí intencionalmente. Sabía que el Gran Espíritu estaba presente desde que mis amigos regresaron… Estoy aliviado que la conversación terminara pacíficamente.

— Bueno… me siento de la misma manera…

Compartiendo el alivio de Julius, Subaru desplomó sus hombros en exasperación.

Llamar a Puck a la villa era una de las tareas que Subaru le había pedido a Julius, que enviara sus quasi-espíritus a la mansión y trajera a Puck sin que Emilia lo supiera.

Esto era para ganar su cooperación en la artimaña necesaria para que Emilia evacuara.

— Si Ram, los aldeanos, y Puck están todos en la misma página…

— Lia no será capaz de negarse, ¿huh? Realmente debo decir, te has preparado escrupulosamente.

Puck hizo una sonrisa tensa ante la atención al detalle de Subaru. Pero Subaru sacudió su cabeza hacia el pequeño gato.

— Nos enfrentamos al Culto de la Bruja. Nada es demasiado en lo que respecta a esos tipos.

— El Culto de la Bruja…

El término hizo que los ojos de Puck se hicieran algo distantes. Era la reacción de alguien que se había encontrado con ellos en algún lugar antes. De hecho, en previas vueltas, Puck había realmente odiado al Culto de la Bruja. Subaru pensó que la correlación iba más allá de ellos causando daño a Emilia, pero…

— … Así que quieres engañar a Emilia para que vaya contigo, pero ¿cómo exactamente harás esto?

— ¡Hey, cuidado como lo dices! ¡Que incluso tú lo digas de esa manera pueda hacer que alguien se le vayan las ganas!

Sin embargo, antes que Subaru pudiera investigar acerca de esa conexión, Puck, de vuelta a su yo normal, cambió el tema.

Puck estaba en lo correcto al querer los detalles del plan. Empujar sus dudas por el camino y priorizar el plan de evacuación para Emilia y los otros era la decisión correcta.

— Conoces el plan de todo lo que escuchaste a escondidas, ¿no? Después de eso… mi arma secreta entra al juego.

— ¿Arma secreta?

Puck ladeó su cabeza ante el grandioso lenguaje. Mientras tanto, Subaru reveló su carta de triunfo: una túnica blanca metida dentro de su mochila. Subaru inmediatamente se puso la túnica encima; él no era mucho más grande que su propietario, así que no tuvo problemas al usarlo.

— ¡Además, ese ligero olor a perfume dulce es una gran motivación para mí…!

— Realmente no llamaría a eso un arma secreta, pero parece ser una túnica con un encantamiento extraño.

— Ciertamente, una túnica no es suficiente para que yo cure los problemas de confianza de Emilia…

El verdadero propietario de la túnica blanca era, de hecho, Emilia. De paso, Subaru había dicho “de Emilia” porque Emilia era un ácido quemando sus pensamientos. Él sería capaz de hablar con Emilia, tocarla, e incluso saborear su dulce aroma. Su confianza y estabilidad emocional estaban ambas temblorosas.

De cualquier manera, la parte de “de Emilia” era una broma, pero el poder de la túnica no era motivo de risa.

— Los puntos convenientes de esta túnica son hechos a mano por el mismo Roswaal, y aparentemente tienen un encantamiento de bloqueo de identificación incrustado en él. Para empezar, es propiedad personal de Emilia… pero no es como si lo hubiera robado, ¿de acuerdo?

Él recordó mientras los detalles del abominable momento cuando obtuvo el objeto entraron rápidamente. Era la túnica que Emilia le había arrojado cuando discutía con él durante su ruptura en el palacio real.

En el tiempo transcurrido desde entonces, Subaru siempre había guardado la túnica en su mochila, sin dejarla nunca fuera de su agarre. Ahora sirvió un papel crucial.

— Cualquiera que sea su origen, ¿qué plane…? Ahh, entonces ese es tu plan.

— Ahora no tengo que explicarlo, pero esa cara tuya todavía me molesta.

— La naturaleza de uno es algo problemático. En mi opinión, tu naturaleza también es bastante compleja.

Las palabras hicieron que Subaru sintiera que Julius estaba viendo a través de él, lo que le hizo demostrar su consternación con un resoplido exagerado. Después de eso, Subaru desvió su mirada hacia Puck.

— Entonces ahí lo tienes. Vamos a poner una obra de teatro para Emilia. Tú también estarás actuando, y cuento contigo para que me ayudes a explicar todo esto después de que resolvamos todo.

— Actuaré debidamente, pero haz las paces con ella. Eso, Subaru, depende de ti.

— Gnnn…

Subaru gimió de frustración al ser rechazado hasta el amargo final. No podía esperar ninguna cooperación de Puck para compensar a Emilia. Era algo que tendría que lograr por su propio poder.

Eso significaba que Puck cooperaría con todo lo demás. Es decir…

— Así que Puck, dicho esto, tengo un favor que pedirte.

— Mm, ¿qué es?

— ¿No es obvio? Convencer a la ermitaña de la mansión.

Subaru le guiñó a Puck mientras decía las palabras, abordando el problema que quedaba.

 

Parte 5

— ¿Pensé que alguna vez volvería a tener la oportunidad de ver esa estúpida cara, me pregunto?

En el instante que entró a la habitación, la niña a cargo de los archivos lo saludó con una voz afilada. Escuchando el venenoso saludo al cual estaba acostumbrado, Subaru dejó salir una sonrisa espontáneamente.

Esta era una habitación misteriosa, dominada por las incontables estanterías y libros metidos dentro de ellas. Este era un archivo que no existía en ningún lugar de este mundo. El archivo de los libros prohibidos de Roswaal, protegidos por su bibliotecaria, Beatrice.

A través de la magia de teletransportación conocida como Pasaje, el archivo de libros prohibidos estaba conectado a las puertas de la mansión al azar. Eso, Subaru ya lo sabía, pero lo que realmente lo sorprendió esta vez fue…

— Nunca pensé que estaría conectado a las puertas del pueblo. En realidad, eres una usuaria mágica bastante increíble, ¿no?

— … Si todo lo que querías era hablar, le pediste un favor a Puckie en vano.

— Ahora mismo, quería obtener un pequeño punto de apoyo antes de pasar al tema principal. Sheesh, no tienes paciencia…

Subaru, recibiendo una respuesta más dura de lo normal, hizo una cara muy ligeramente conflictiva mientras inclinaba su cabeza. En contraste a Subaru, la niña del vestido elegante hizo un suspiro cansado que no combinaba con su apariencia externa. La chica del cabello cremoso en rollos vertical tenía una cara hosca mientras se sentaba en un taburete de madera.

Beatrice, ese era su nombre. Ella era la guardiana que protegía el archivo de libros prohibidos, aunque la imagen de Subaru de ella como parte de su vida ocupada en la mansión era mucho más fuerte.

Por lo tanto, ella también era alguien relacionado con Subaru, a quien sería impensable dejar en la mansión.

Esta fue la situación hecha por Puck al conectar el Archivo a una puerta en el pueblo. Más exactamente, fue el resultado de Puck llamando y Beatrice empleando el Pasaje para hacer la conexión.

Por lo menos, les dio la oportunidad de hablar. Aliviado por ese hecho, Subaru comenzó a abordar el tema.

— ¿Cuánto sabes sobre lo que está pasando afuera? Quiero decir, ¿has oído?

— ¿Me ha dicho algo de alguien, me pregunto? Para empezar, no tengo la costumbre de conversar casualmente con la gente de la mansión… pero tal vez entiendo lo esencial de todo.

— Lo esencial es…

— … El Culto de la Bruja.

A diferencia de Subaru, eligiendo cuidadosamente sus palabras, Beatrice pronunció el término con disgusto desde el fondo de su corazón.

— Soy consciente de que esos delincuentes están al acecho en las inmediaciones de la mansión. Quizás incluso sepa que tú y Puckie tienen la intención de sacar a escondidas a esa tonta chica de este lugar.

— ¿Es así? Bueno, si sabes eso, se convierte en una conversación corta. En todo caso, es una gran ayuda.

Estaba sorprendido por su inesperado conocimiento de las circunstancias, pero acogió con felicidad el hecho de que no necesitaba hacer una larga explicación. En particular, no tener que explicar la amenaza que planteaba el Culto de la Bruja hacía que las cosas fueran una historia muy diferente.

Después de todo, el Culto de la Bruja era como un desastre natural, un símbolo de maldad en todo el mundo.

— De todas formas, la situación es justo como has dicho. No negaré que estoy escondiendo a Emilia tampoco. Convencí a Ram y a Puck, así que solo queda hacer que vengas con…

— No voy a ir contigo.

— ¿Ah?

Subaru trató de poner las cosas en orden lo más rápido posible, pero Beatrice lo interrumpió con una sola oración. Su declaración hizo que Subaru abriera mucho los ojos. Los ojos de Beatrice se fruncieron lentamente.

Luego, con los ojos carentes de emoción, continuó sus palabras.

— ¿Dije que no voy a ir contigo, me pregunto? No tengo la intención de abandonar este archivo de libros prohibidos, y mucho menos abandonar la mansión misma. Ahora que sabes esto, ¿te irías ya, me pregunto?

— ¡Espera un minuto! ¿Qué estás di…? ¡No estás viendo la situación! ¡Bueno, te lo explicaré!

— No necesito una explicación. Betty se quedará aquí. ¿Tienes alguna intención de debatirlo, me pregunto?

Hablando sin rodeos, Beatrice dejó caer sus ojos sobre el libro sentado en su regazo. Era la visión habitual de ella concentrándose en un libro demasiado grande, dejando en claro que ella se tomaba en serio el hecho de no evacuar.

— Como si fuera a retroceder ahora. No te atrevas a terminar la conversación por tu cuenta.

— Betty ha terminado de hablar. No importa cuánto intentes continuar por tu cuenta, la conclusión de Betty no cambiará. ¿Tienes más tiempo que perder que ella, me pregunto?

— Ugh… ¡Si entiendes eso, dame una mano y compórtate mientras te saco!

— Me niego. Sin importar quien venga, sí, sin importar quien venga, ellos no entrarán en este archivo de libros prohibidos.

Beatrice ni siquiera miró a Subaru cuando hacía la declaración, un aura fría y espantosa fluía de ella hacia Subaru. Comprendió que la sensación que le subía por la columna vertebral era un efecto secundario de la energía mágica que brotaba de la niña.

— …

Beatrice era una poderosa usuaria de magia. Ese poder no se limitaba solo al Pasaje. Quizás, en verdad, ella ocultaba tal fuerza que el Culto de la Bruja no podría vencerla. Su tranquilidad actual lo sugería.

— ¡…! Incluso así, te traeré conmigo de todos modos.

— Todavía estás hablando de…

— ¡No es cuestión de si eres fuerte o no! Eres una niña, y pequeña, ¡y esa es razón suficiente! ¡No necesito ninguna otra razón para no dejarte atrás donde estarás en peligro, maldita sea!

Incluso estando acobardado por la sensación de opresión, Subaru gritó y marchó por el piso del archivo.

La vista de él avanzando, y el contenido de sus palabras, hicieron que los ojos de Beatrice se abrieran de par en par. Luego la niña cerró los ojos, su cara parecía que estaba sufriendo.

— … Betty no irá contigo. ¿Podrías dejar de intentar hechizarme, me pregunto?

— No estoy equivocado. Tú eres la que está equivocada. Esa es mi respuesta. Hemos terminado aquí.

— Tan obstinado. Odio eso de ti.

Cuando Beatrice hizo ese murmullo frágil, Subaru se acercó, tomando su brazo delgado en su mano. Era el brazo delgado de una niña, no importa cuán poderosa sea una usuaria mágica.

No quería dejarla allí sola. No estaba bien.

— …

Sin decir una palabra, tiró del brazo de Beatrice, y la condujo hacia abajo desde el taburete. Si la conducía a través de la puerta del archivo de libros prohibidos y regresaba a la aldea, incluso Beatrice no podría quejarse entonces.

— Porque no importa cuán importante sea este lugar, no vale más que tu vida.

— ¡…!

— ¿Beatrice?

Con la puerta justo delante de sus ojos, los pies de Beatrice se detuvieron repentinamente. Subaru, sospechoso de su reacción, miro atrás, solo para que su aliento se detuviera ante la mirada aterrorizada en su cara.

Beatrice miró entre la puerta de los archivos de libros prohibidos y Subaru, una y otra vez, y finalmente habló.

— … ¿Realmente puedo hacer esto, me pregunto?

— ¿Qué quieres decir? Puedes…

— Tengo un pacto, Betty es el guardián de esta habitación, este archivo de libros prohibidos, y no se lo entregaré a nadie…

— Hablando de pactos de nuevo…

La palabra pacto se había interpuesto en el camino de Subaru más de una vez. No solo Emilia estaba ligada a ellos, sino Beatrice también, deteniendo las acciones de Subaru.

— Estoy cansado de escuchar de ellos. Usan los pactos demasiado. ¡Debes pensar fuera de la caja!

— ¡…! ¡¿Puede un humano comprender el peso de este pacto, me pregunto?! ¡Cuán importantes son para Betty, para Puckie…!

— Humano esto, humano lo otro… ¡Hey, Beatrice, espera!

Con una cara a punto de estallar en lágrimas, Beatrice sacudió su brazo izquierdo de Subaru, girando su mano izquierda vacía hacia él. El gesto era el que ella usaba cuando mandaba al molestoso Subaru fuera de la habitación.

Siempre, ella desprendía su poder mágico al siguiente momento. Pero esta vez…

— … Keh.

Por un momento, ella dudó.

Además, durante ese tiempo, Subaru agarró el brazo de Beatrice una vez más.

— Te teng…

— Aa…

En ese instante en que sus ojos se encontraron. Y cuando Subaru contempló el miedo y desesperación tan poderosamente demostrado en sus ojos, la manga de su brazo se escapó de entre sus dedos.

Un segundo después, fue envuelto por una onda de choque que mandó a volar sus pies del suelo del archivo de libros prohibidos.

— Bea…

— … Adiós.

Su visión se retorció antes de que siquiera tuviera la oportunidad de llamar su nombre. La distorsión espacial se tragó su carne, enviándolo más allá de la puerta que no debía existir mientras ella forzosamente cortaba el enlace al archivo de libros prohibidos.

— …

Él levantó su voz. Pero no la alcanzó. Su visión fue cubierta por luz, dejándolo incapaz de ver.

Ni la puerta de los archivos de libros prohibidos, ni la cara llorosa de Beatrice, nada.

— … dre.

Ella vio la Puerta cerrarse frente a sus ojos, y la vista del joven desaparecer de su visión. Luego la niña se abrazó a sí misma con sus brazos temblorosos, entrecortadamente murmurándose a sí misma.

— … Madre.

Eso fue todo lo que Beatrice dijo en su pequeña y llorosa voz.

Sus ojos estaban secos. Sus lágrimas ya habían desaparecido. Aun así, su expresión se mantenía de dolor mientras hablaba.

— ¿Cuánto más… cuánto más debe Betty…?

Llevada por pasos tristes, Beatrice colapsó sobre el taburete en el centro de la habitación. Luego sus brazos se estiraron hacia un lado del taburete, buscando sostener un libro descansando sobre él, agarrándolo en sus brazos.

— ¡Madre… Madre, Madre…!

Como una niña perdida intentando encontrar a su madre, Beatrice continuaba abrazando el grueso libro en sus brazos, llamando una y otra vez con una sollozante y triste voz.

Pero el libro encuadernado de negro en sus brazos no respondería a su pregunta.

 

Parte 6

Su visión se retorció, y una onda de choque vino. El sentimiento de su espalda golpeando algo duro hizo que su aliento se detuviera.

… Ha.

Con un breve resoplido, suavizó el impacto que se avecinaba. Él estaba de espaldas, con sus extremidades abiertas, y la visión de Subaru estaba llena con el cielo azul; podía sentir el suelo en su espalda. Abruptamente, algo bloqueó el cielo azul en su visión.

— Aunque sueles sorprenderme cada cierto tiempo, esta tiene que ser la experiencia más extraordinaria entre ellas.

— ¿Es así? Creo que tus comentarios me molestan mientras más pasa el tiempo también.

Subaru devolvió el comentario de vuelta a Julius, apareciendo de cabeza desde su punto de vista, con una ración extra de injuria.

El lugar era una esquina de la Villa Earlharm, un momento después de haber sido botado del archivo de libros prohibidos; aparentemente, Beatrice lo había rechazado y teletransportado a través del Pasaje, devolviéndolo a la aldea.

Entendiendo ese hecho, Subaru se levantó con un gran movimiento de sus piernas. Luego se dio la vuelta y habló.

— Maldita Loli terca. ¿Yo soy el obstinado? … Si vas a hacer una cara como esa, ¿por qué no simplemente vienes conmigo? … Mierda. Si va a ser de esta manera, la arrastraré afuera si tengo que…

— Sería mejor detenerse ahora.

Subaru no podía dejar de pensar en la cara triste que había visto en Beatrice cuando se habían separado. Sin embargo, fue Puck, apareciendo relajadamente detrás de Julius, quien echó agua fría en su entusiasmo.

El pequeño espíritu gato tocó sus propios bigotes, mirando a Subaru, cubierto de tierra y hojas secas, mientras hablaba.

— Cubierto de mugre, ¿huh? Parece que Betty fue muy dura cuando te echó.

— Odio decir esto, pero estaba literalmente a un paso. Pero supongo que tengo que decir que fue igual que lo imaginé. Realmente sería mejor si tú…

— No puedo. No puedo persuadir a Betty. ¿No te mencioné que tengo un pacto?

— Últimamente, eso ha tomado el lugar número uno de las palabras que no quiero escuchar.

La cara de Puck no mostró mala voluntad, pero Subaru frunció el ceño hacia él mientras respondía.

Un pacto hizo que Beatrice se quedara atrás, un pacto evitó que Puck la persuadiera, y un pacto había sido el impulso para su ruptura con Emilia. Pacto, pacto, pacto.

— Si hablas, Beatrice escuchará. ¿A pesar de que lo sabes, no se puede hacer?

— Mm, no puedo. Además, incluso si lo digo, Betty todavía no escuchará. Te lo dije la primera vez que te envió fuera del archivo de libros prohibidos, ¿no? No puedo salvar a Betty.

— …

Puck bajó la vista ligeramente mientras respondía. Subaru cerró la boca, incapaz de decir una palabra.

Quedarse atrás en el archivo para persuadir a Beatrice; al principio, Subaru había querido confiar esa tarea a Puck. Teniendo en cuenta la interacción diaria entre la niña y el gatito, estaba seguro de que Puck era el gato adecuado para el trabajo.

Pero, cuando dio a conocer la idea, Puck no accedió, enviando a Subaru en su lugar. Y efectivamente, Subaru no había logrado persuadirla. Y, sin embargo, Puck miró a Subaru y continuó—: Subaru, es probable que, si tú no puedes hacerlo, nadie pueda. Esta es la respuesta de Betty.

— Realmente no entiendo lo que intentas decirme…

Subaru no podía leer las emociones que se cernían en esos ojos redondos. El pequeño espíritu de gato todavía no revelaba sus emociones mientras sus pequeños hombros caían.

— Bueno, dejar a Betty en el archivo de libros prohibidos no es exactamente un mal plan, de todos modos. No creo que alguien pueda atravesar el Pasaje sin que Betty lo sepa. Y ella tiene formas de defenderse a sí misma dentro de la mansión. Confía en mí, todo está bien.

— ¿Así que querer sacarla de allí es solo yo siendo egoísta, entonces?

— Una cosa egoísta es algo que un hombre real puede decir y esperar hacer realidad. ¿Qué tal, Subaru? ¿Te consideras un hombre de verdad?

— … Gran espíritu.

Julius, viendo las mejillas de Subaru ponerse rígidas frente a las despiadadas palabras de Puck, interrumpió con sus propias palabras. Cuando el caballero lo llamó, Puck curvó su larga cola a su alrededor y habló.

— Lo siento, no estoy tratando de ser malo. Sé que quieres salvar a Betty, y estoy realmente agradecido por eso.

— Las palabras del Gran Espíritu son estrictas, pero llevan el anillo de la verdad… ¿Y ahora qué?

Mientras Puck desviaba los ojos disculpándose, Subaru frunció el ceño ante las palabras de Julius.

— ¿Qué quieres decir con qué pasa ahora?

— Los comerciantes ambulantes liderados por Rajan deberían reunirse con nosotros aquí en el pueblo en cualquier momento. Si tus suposiciones son correctas, el espía del Culto de la Bruja está oculto entre ellos. Es probable que no haya más tiempo disponible para que lo uses.

El plan era alimentar la falsa información al Culto de la Bruja y ganar tiempo para que Emilia y compañía evacuaran de manera segura. Tener un espía del Culto en su grupo era una situación en la que cualquier paso en falso sería fatal.

Se arrepintió de Beatrice, pero ya no tenía el tiempo necesario para traer a esa niña con él.

— Marca mis palabras, Beako. Si salieras como una buena niña…

— Deberías guardar arrepentimientos para más tarde. Me opuse a que usaras el tiempo incluso cuando no afectaría los resultados… Sin embargo, a mi juicio, esta es la línea divisoria.

Cuando Julius señaló eso, Subaru se mordió la lengua, se agarró la cabeza y pisó el suelo. Después de eso, escurrió un “¡Arghh!”, girando hacia Julius y Puck con los ojos abiertos mientras hablaba.

— … Empecemos a poner el plan en movimiento. Nos agruparemos con los mercaderes y evacuaremos a los aldeanos. Hablaremos con Emilia justo como lo planeamos. Puck, estoy contando contigo también.

— ¿Estás seguro de esto?

— No es bueno. No es bueno para nada… Pero no hay nada mejor que podamos hacer.

Mientras apretaba sus dientes en remordimiento, los pensamientos de Subaru se centraron en la mansión, la mansión donde al momento estaba Beatrice.

Ella era una terca, sabelotodo, lo haré todo a mi manera niña, una chica que había salvado una vez el corazón de Subaru.

— Nos aseguraremos que Emilia y los otros escapen. Pero no dejaremos que el Culto de la Bruja ponga un dedo en esa mansión. Acabaremos con ellos completamente, y entonces esa Loli puede quejarse mientras la arrastro por sus rulos.

Eso era lo que haría el nuevo Subaru: salvar a todos y vengarse de Beatrice. Así Subaru lo juró, dejando de lado todas las dudas mientras miraba a Puck arriba suyo.

— ¡Puck! ¿Emilia no se ha dado cuenta de nada afuera en la última hora?

— Todo está bien, ella ha estado segura… bueno, ella ha estado dormida. Estaba preocupado acerca de su fatiga mental, así que drené un puñado de maná de ella para ponerla a dormir. Quiero decir, si pusiera a Subaru en hielo en su regreso, sería cruel dejar que Lia vea eso y que quede en shock, ¿no?

— ¡¿Puedes parar de decir cosas que haga que mi corazón se detenga tan repentinamente?!

Incapaz de decir si Puck estaba bromeando o no, Subaru no le prestó atención y miró de vuelta a Julius. La mirada de determinación en la cara de Subaru hizo que el elegante hombre apretara su refinado rostro también.

— Ferris, el Maestro Wilhelm, y los aldeanos están mentalmente preparados. Están sólo esperando tu señal para empezar. Por supuesto, lo mismo va para mí.

Asintiendo fuertemente, Subaru cambió su mirada al centro de la villa. Ahí vio a los aldeanos empezando las preparaciones para evacuar de acuerdo al plan explicado a ellos por Ram y la fuerza de expedición ayudándolos en sus esfuerzos.

Parado en la esquina de esa escena estaba Ferris, Wilhelm, y Ram, cada uno esperando por Subaru, cada uno con su propio rol con el que cumplir. Ellos eran los que irían a la mansión, y pondrían la tela sobre los ojos de Emilia.

— No podré decirle que todo fue por su bien. Esto es totalmente mi propio egoísmo hablando.

— Te lo dije, ¿no? Si conviertes el egoísmo en realidad, no es egoísmo, es esperanza.

Cuando Subaru murmuró, Puck se sentó en su hombro y habló de esa manera. El gatito empujó su pata contra la frente de Subaru. Subaru se rio un poco ante la sensación nostálgica.

Con muchas dificultades y la operación de engañar a una chica encantadora que tenía por delante, se sintió bastante tranquilo de sí mismo mientras hablaba.

— Bueno, empecemos esto, ¿de acuerdo? Los trucos malvados para convertir esa esperanza en realidad.

Y así, con el ánimo en alto, enviaron a Emilia lejos, con lo cual ellos empezarían a preparar el escenario para recibir al Culto de la Bruja.