…El hombre era piel con huesos.

Estaba rodeado por un grupo de encapuchados de negro; él mismo estaba cubierto en un manto negro de sacerdote. Era un poco más alto que Subaru, tenía cabello verde oscuro lo suficientemente largo como para llamar la atención. Sus mejillas estaban demacradas; sus huesos parecían tener la mínima cantidad de carne necesaria para mantener un físico humanoide.

A juzgar por tal apariencia, uno podría pensar que su cuerpo había sido desprovisto de vitalidad… salvo aquel destello de locura en sus ojos.

—Ya veo… Cierto, ciertamente, esto es muy interesante.

El hombre inclinó su cuerpo hacia adelante, doblando su cuello más de noventa grados hacia un lado, con sus ojos ampliamente abiertos viendo hacia Subaru sin titubear. Comportándose de una manera que solo podría ser descrita como bizarra, asintió como si algo quedase claro para él.

Luego, aún inclinado en ese ángulo, bruscamente llevó su pulgar derecho a su boca y aplastó la punta sin ningún escrúpulo.

La carne fue molida y el hueso quebrado; chupó las gotas de sangre mientras sus ojos muertos se abrían ampliamente.

—Podrías ser… posiblemente, ‘Orgullo’, ¿por casualidad?

La pregunta del hombre estaba dirigida a Subaru, quien estaba atado a la pared. Sin embargo, el chico no respondió a la pregunta. Solo miraba en blanco hacia la cara del hombre de pie frente a él, con una sonrisa meramente frívola y fuera de lugar dibujada en sus labios.

Los ojos negros de Subaru parpadearon, pero justo como los del hombre de comportamiento desviado, estaban vacíos, carentes de cordura.

—Mmm… Eso no parece ser una respuesta.

El hombre se sacó el pulgar de la boca, golpeando su propia cabeza con su mano sangrante como si acabase de recordar algo.

—Ahh, ya veo. Se me ocurre que he sido grosero. Mi diosa, todavía tengo que presentarme, ¿no es así?

Actuó con una cortesía que lucía totalmente fuera de lugar y luego lanzó una risa maléfica que rasgó los bordes de sus labios pálidos. Cortésmente hizo una reverencia mientras decía su nombre.

—Soy Petelgeuse Romanée-Conti…

Después de eso, se quedó doblado, moviendo solo su cabeza para ver adelante antes de declarar su título.

—…Arzobispo del Pecado del Culto de la Bruja… ¡confiado con los deberes de Pereeeza!

El hombre —Petelgeuse— apuntó a Subaru con los dedos de ambas manos y rio.

Ah jajaja. Ah jajaja. Ah jajaja…