Estaba soñando.

Un largo, largo sueño como si de un cuento se tratase.

A diez mil metros en el aire me encontré con una chica y los siguientes tres años de aventuras pasaron en un parpadeo.

En Singapur, mientras descansábamos en la playa y jugábamos en los casinos, buscábamos un legendario tesoro oculto.

En Nueva York, cuando pensé que solo íbamos a ir a ver un musical, nos vimos envueltos en un atentado terrorista.

En Venecia, la capital del agua, tuvimos una extravagante persecución con un conocido ladrón que trató de escapar por los canales a bordo de un bote.

Además, caminamos por desiertos, atravesando la selva, escalando montañas, atravesando océanos…… terminamos viajando por todo el mundo nosotros dos.

Finalmente, en Londres nos encontramos con uno de los peores.

El destino final de nuestro viaje fue su guarida.

La que se le enfrentó fue mi compañera.

Aunque me encontraba observando desde atrás, repentinamente mi visión empezó a ponerse borrosa y parecía escuchar todo más lejos.

Desesperado, traté de llamarla, pero mi voz no salía.

Sí, esto de seguro es un sueño. Debe de ser una vil pesadilla.

Aunque entendía eso por alguna razón no podía dejar de sentir terror.

Mientras tanto, el enemigo levantó una espada larga.

A este paso, mi compañera será afectada por ese ataque.

Grité su nombre en voz alta, pero aún así mi voz no se escuchaba.

En medio de la desesperación, mi compañera giro su torso para voltear a verme.

Estaba diciendo algo. Me decía algo.

Pero tampoco podía oír su voz.

Frenéticamente traté de leer sus labios, pero mis nublados ojos no me dejaron.

Al momento siguiente, la cara de la chica estaba manchada de sangre.

Ella murió.

Lo único……  lo único que comprendí fue una cosa.

En el momento de su muerte, mi compañera me sonrió con nostalgia.

Ese tipo de sueño… fue el que tuve.

—¿Tú eres ese famoso detective?

Lo que me sacó de ese sueño fueron esas impensables palabras.

Después de clases. En un aula al atardecer.

Como si alguien hubiera venido a despertar al dormido yo.

Frotando mis adormilados ojos, levanté la mirada.

Y vi a una estudiante que no conocía.

Entonces, por alguna razón desconocida, me agarró del cuello y al parecer recibí una especie de amenaza que no llegué a escuchar bien. Parece que aún no se me quita la predisposición a meterme en problemas.

—Ahh, ya veo. Quieres que te abrace, ¿no? —dijo una inimaginable oración y fui abrazado en su pecho.

La suavidad como la de un malvavisco y su dulce aroma hicieron que mi conciencia se perdiera.

Entonces, escuché sus latidos.

Pum, pum.

Pum, pum.

Por alguna razón, ese sonido me produjo nostalgia.

Extrañado, le pregunté el nombre a la chica.

Y entonces ella……

—¿?

De repente, ese dulce aroma y suavidad me despertaron.

Al parecer me desperté de un sueño para estar en otro.

El cuarto estaba oscuro y no podía ver a mi alrededor. Sin embargo, la suavidad y dulce aroma de mi último sueño estaban aquí. Si es así… ¿Qué es esto?

—¡Kyaaaaaaa!

Junto con el grito llego un dolor agudo a mi mejilla. Esto es irrazonable……

—¿Q-que estás haciendo? …… Natsunagi.

Miro a la chica que probablemente fue la culpable.

—¡Esa es mi línea! ¡No te despiertes y frotes los pechos de tus compañeras de clase como si fuera algo normal!

—Más bien, ¿no fuiste tu la que me hizo frotar tus pechos la primera vez que nos conocimos?

—¡Te dije el porqué! ¡En ese momento no era yo! —gritó Natsunagi Nagisa…… Una chica que estaba en el mismo año que yo y también era una detective.

A través de una solicitud nos conocimos…… Después de vernos envueltos en diferentes incidentes, ella como detective y yo como su asistente nos volvimos inseparables (en contra de mi voluntad).

Habiendo dicho eso, no recuerdo que nos lleváramos tan bien como para dormir en la misma cama…

—¿En dónde estamos? —pregunto Natsunagi y empezó a mirar alrededor. Estábamos durmiendo encima del frío concreto. Al igual que para mí, parecía un lugar desconocido para ella.

—…… ¿Qué es este lugar?

Volví a hurgar en mis recuerdos ¿Por qué al despertar Natsunagi estaba a mi lado? ¿Qué hora es y dónde estamos? Qué estaba haciendo ayer…

—Ugh~, ya va buen tiempo desde que están haciendo mucho ruido~.

De repente, sentí algo pesado en mi regazo.

—Esa voz… ¿Saikawa?

No tengo ni el mas mínimo recuerdo de haberle dado el permiso para recostarse allí…pero bueno, por esa voz no hay dudo que es ella.

Saikawa Yui…… La idol top de Japón y la primera cliente que tuvimos. Desde que resolvimos el problema que tenía empezó a hablarnos de manera casual… pero

—Saikawa, ¿por qué estás aquí?

—Eh~ ¿La razón por la que estoy durmiendo con Kimitzuka-san? ¿Eso es lo que me estás preguntando?

—¿Por qué lo haces sonar de manera rara…? Yo no fui el que te trajo, ¿no?

—Espera un momento, ¿eso fue así? Incluiste hasta Yui-cham, me tumbaste en encima de este frío piso, me ataste y después …¡!!!

—Natsunagi, tus deseos se están mezclando con lo que paso en realidad. No te até.

Dentro de este paisaje infernal, que incluso el solo pensar en dónde estábamos era fastidioso…

—¿Pueden guardar sus juegos para después, Kimitzuka?

Una fría y malhumorada voz. Al ver que cuando habló en su mi dirección su voz se volvió más dura, supe quien era en un momento.

—Así que tú también estás aquí Charl.

Charlotte Arisaka Anderson…… con la cual desde hace tiempo también tenía una amistad (no deseada). Una chica de mi edad con la que trabajé en varias ocasiones. Hace poco, cierto incidente debió de haber servido de oportunidad para tener una extraña reconciliación, pero…… al parecer eso no significa que su actitud hacia mí se haya suavizado.

—¿En verdad no lo recuerdan? Íbamos a visitar la tumba de Ma’am y a mitad de camino fuimos secuestrados y traídos aquí

—¡……!

Es cierto, ya recuerdo…… Ayer, junto a ellas estábamos yendo a visitar la tumba de mi antigua compañera.

Todo comenzó hace unos días con el rapto del crucero de la familia Saikawa. Allí derrotamos a Camaleón, heredando el legado de Siesta, los reconciliados Charl y yo prometimos ir a visitar la tumba donde Siesta descansaba.

Y ayer, como era de esperarse no podíamos aguantar solo nosotros dos, salimos junto a Saikawa y Natsunagi, pero…… Al parecer a mitad de camino fuimos atacados y llevados a este lugar.

—Si que son bien descuidados —dijo, cruzó sus brazos orgullosamente (no se puede ver nada, pero estoy seguro que lo está haciendo) y se burló de nosotros.

—Pero tú también fuiste secuestrada.

—Charl-san también fue secuestrada, ¿verdad?

—¡!! Está bien, ¡también fue culpa mía! — su voz aguda resonó por todo el cuarto.

Esta falta de nerviosismo. Me rió al pensar en que a estas alturas el secuestrador debe de estar arrepintiéndose diciendo “No se ven nada preocupados…”.

—¡Mucha luz!! —dijo Natsunagi tapándose con la mano.

Parece que una pantalla empotrada se encendió en la pared del frente.

—Atrapados y una misteriosa pantalla de televisión…

Esas palabras claves me hacen recordad de varias historias sobre juegos de muerte. Por ejemplo, el secuestrador enmascarado aparecerá en la pantalla y nos dirá las reglas del cruel juego.

—Atándonos de pies y manos, que rayos…… nos piensan……

—Natsunagi, ¿por qué dices eso mientras tu cara se ruboriza poco a poco?

—Kimitzuka-san, cuando esta pelea acabe irás a la boda de tu hermana menor, ¿verdad?

—Saikawa, no intentes salvarte tu sola creando una bandera de muerte para mí.

—No hay problema Kimitzuka. No importa qué clase de juego mortal sea, mientras usemos nuestro intelecto podremos salir de esto.

—Bien por ustedes, Natsunagi, Saikawa. Charl ya se llevo todas las banderas para ella.

—¡Yo no estoy hablando en broma!

Como dije, sin ninguna preocupación. Seguro el secuestrador no sabrá que cara poner para aparecer por esa pantalla.

Bueno, gracias a esto no importa que desarrollo se de o quien salga por esa pantalla no nos sorprenderemos. Eso pensé. No, seguro todos aquí lo pensamos.

Es por eso que al instante siguiente.

Es por eso que al ver al humano que salió en la pantalla nos dejó sin palabras por un tiempo.

—Si esta grabación está siendo vista significa que hay las cuatro personas aquí son Kimitzuka Kimihiko, Natsunagi Nagisa, Saikawa Yui, y Charlotte Arisaka Anderson, ¿verdad?

Había pasado un año exactamente que no había escuchado esa tranquila y cálida voz.

—Sies……

—¡Ma’am!

—¡!

Sentí un pensó en mi cuerpo. Charl estaba completamente sobre mi espalda mirando hacia la pantalla.

La que aparecía allí era la chica de cabello blanco y azules ojos.

Mi antigua compañera y la ahora muerta detective……Siesta.

Charl que solía estudiar con ella en el pasado y que también la volvió a ver después de un año, parece que no pudo ocultar su emoción. Sin embargo…

—Charl, esto es una grabación.

—¿Eh?

No debo dejarme llevar por emociones temporales. Siempre calmado y agudo. Siesta no puede estar aquí. La detective ya está muerta.

—Me alegro de verte de nuevo, Charl. Pero lo lamento. Hace un año, anticipando este día gravé esto.

Siesta sonrió suavemente en la pantalla, como si en verdad hubiera imaginado lo que acaba de pasar.

—Ma’am

Charl mira a la Siesta de la pantalla con una expresión de nostalgia.

—Disculpa por interrumpir tu momento emocional, pero por favor deja de apoyarte.

Después de eso, los cuatro nos fijamos en la pantalla.

—Ella……

—Es Siesta, ¿no? ……

Natsunagi y Saikawa murmuraron. Era la primera vez que ellas dos la veían.

—Bueno, hay una razón por la que los he reunido aquí.

Siesta empezó a hablar como si hubiera previsto el tiempo perfecto.

—Creo que ya es hora de que lo sepan. Lo que hace un año me pasó.

Hace un año… ¿se refiere al día en que murió la detective? El día en que fue asesinada por Camaleón. Ese día.

—No fui asesinada por Camaleón.

De nuevo, respondió como si Siesta leyera mis pensamientos.

—Eso no… pero él en ese…

Estoy seguro de que él dijo que si la mató. Charl también me miró e inclino su cabeza en duda. Sí, Charl también eso cuando estábamos peleando con Camaleón en el barco.

—Asistente, quiero que recuerdes.

Sus ojos miraron en mi dirección.

—¿Algo que quieras que recuerde?

¿Eso significa que estoy olvidando algo? ¿Qué cosa sería?

—Además, quiero que todos lo sepan y que tomándolo en cuenta…… decidan.

Al instante siguiente, la imagen cambió completamente. Era la escena de hace cuatro años, cuando Siesta y yo nos conocimos en el avión.

—Esto……

—Lo que he visto hasta ahora…… los recuerdos que pasé junto a ti por tres años.

¡…!! Quieres decir que esa grabación…… ¿es para que nos cuentes tus recuerdos? Con el motivo de que recuerde lo que olvidé.

—¿Están listos? Empecemos desde hace cuatro años.

Entonces, cuando esperaba que Siesta volviera a aparecer en la pantalla dijo esto

—Quiero que se aseguren de verlo. El incidente que nos pasó. La verdad sobre mi muerte. Y la última batalla que libré……

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