—¿Usted es el Kami?

(Kami es Dios)

Si te llegaran a lanzar esa pregunta, ¿cómo  responderías?

¨¿Qué?¨, responder con otra pregunta.

¨No, claro que no.¨, una respuesta honesta.

¨Si, así es.¨, o mentirías.

Seguro que la respuesta depende de la persona, en esta ocasión el afortunado en recibir esa pregunta es Hitomi Haruki, y la respuesta de él es,

—……¿otra vez?

Esa fue su solución.

¿Y por qué fue esta su respuesta?, fácil, porque en esta noche es la tercera vez que le preguntan lo mismo.

Aquí, Haruki empezó a recordar lo ocurrido hace decenas de minutos atrás.

—Nooooo……..¡maldición! ¡Yo quería ir, al en vivo de Koeda chan!

Mientras volvía a casa, luego de un día con muchísimo trabajo en la empresa It, una de las compañías más conocidas con edificios por todos lados, pequeños y medianos, Haruki se subió a un escalón, y expresó su frustración. Porque hoy se suponía que tenía agendado participar en el talk live de Kuzumaki Koeda, una prometedora actriz de voz.

Haruki es su fan de ella desde sus inicios como novata, se suponía que hoy…………la vería de cerca en primera fila.

—Si no fuera por esa porquería de sistema………¡justo tenía que pararse hoy!

Si el sistema o programa, como desees llamarle, le sale de la nada un error, tú mismo tienes que hacer de ingeniero de sistemas para arreglarlo, ya que tú lo conoces mejor. Al final, me tomó mucho tiempo arreglar el error persistente. Ya cuando había terminado, ya se había dado inicio la última función del talk live. ¡VAMOS! Merezco al menos como consuelo ir por unos tragos.

—toto………mierda me tropecé, creo que tome demasiado……

Sin embargo, estoy un poco arrepentido de llegar al punto de tropezarme con mis propias piernas. Debo reflexionar.

—Descansemos un poco…….

Mientras su conciencia volvía por ratos por la borrachera, Haruki se dio cuenta que ya tenía un pie adentro de un parque. Un parque muy grande más de lo normal, se podía ver gente por aquí y por allá. Y entre ellos había muchas parejas.

—jaa……no tengo interés en esas 3D…..

Un hombre, actualmente soltero con unos 27 años, se sentó en la banca mientras lamentaba su existencia. Estamos a nada de llegar a la estación de primavera, así que la ventisca está un poco fría, perfecta y justa para mi sistema inmunológico ebrio.

—Para estos momentos se ha creado la música de Koeda Chan……..

Saco el celular, abrió la aplicación de música. Y luego presionó en la carpeta que tenía como nombre “KOEDA chan”. Esto es lo que sana a Haruki, en sus días sin diversión y suerte, la angelical voz de ella.

—Jaa……¿por qué no hay pasa algo bueno?….algo como en los animes,que me sorprenda.

Se filtró un murmullo de un esclavo del trabajo que aparte suena a otaku, conecta el cable de los auriculares en el celular y se los iba a poner en las orejas……cuando de repente, justo antes…

—Disculpe…….joven, ¿usted es…….el kami…..?

De la nada, le preguntaron.

—……¿jaa?

Responde con una voz aturdida, sosteniendo los auriculares, se queda en pausa y luego, levanta la cara.

Al frente de sus ojos, estaba una chica vestida al uniforme. Viéndola bien se podía inducir que podría ir tal vez a la secundaria. Su cabello le llegaba hasta los hombros, flequillo y de color negro. La chica temblaba sin parar, recordaba a un pequeño animal aterrorizado por algún carnívoro.

—Este……..¿me hablas a mí?

Sus grandes ojos de las chica sin dudar miraban a Haruki, pensó que esa probabilidad era muy alta pero no pudo seguir sin cerciorarse primero de lo que había escuchado.

—……..uhm.

Por defecto, la chica después de hablar bajo, asintió con firmeza.

[¿qué, cómo que Kami?¿es una creyente de alguna religión rara? Pero aún así preguntar “¿usted es el Kami?”, está fuera de mi entendimiento. ¿A qué está jugando? ¿no me digas, que yo estoy emanando un aura o algo parecido?]

Todo ha sido tan repente, que mi cabeza está llena de preguntas.

—…….?

La chica acuesta la cabeza hacia un lado, tal vez por el silencio de Haruki, ha despertado en ella preguntas.

—¿no me diga…..que usted…….no es el kami?

—uh, uhm, no soy el kami…..creo…..

La chica que había preguntado asiente nuevamente pero esta vez vagamente.

—Ya veo…..perdóneme, lo confundí con otra persona.

Y entonces luego de inclinar la cabeza, la chica se retira sonando sus tacones.

La última expresión que pude vislumbrar fue un ambiente de haberse relajado al oír mi respuesta, ¿por qué habrá sido?

—¿qué…..diablos acaba de….pasar?

Mientras veo a la espalda de la chica alejarse, susurro.

—Estoy muy borracho pero no tanto como para ver alucinaciones, ¿o si?……….por si las dudas, mejor descanso un rato…..más.

Haruki al pensar seriamente si podría estar a un nivel de ebriedad tan fuerte como para alucinar, se acomoda nuevamente en la banca.

—Por ahora dejaré las canciones de Koeda chan para después….

Apenas pasó un rato los mareos, luego unos minutos estuve matando en el tiempo saltando entre páginas web en el celular.

—¡Yaho!, hey allí el oniisan cabizbajo solitario. ¿Tú eres el kami?

Otra vez la misma pregunta de antes pero con otra voz, Haruki nuevamente levanta la cara.

En esta ocasión, ¿una de preparatoria?. Un cabello medio castaño, maquillaje oscuro, vistiendo de manera informal un uniforme, con una personalidad confianzuda con las personas que recién conoce………guiándonos en esos puntos, en el cerebro de Haruki apareció la palabra ¨Gal¨. La anterior chica llegó al nivel de ¨Kawaii.¨por su apariencia, pero esta, es obvio que se le debería de describir como ¨Bijin¨.

(Gal. Son mujeres jóvenes que se preocupan por su belleza, y cada detalle de su imagen.

Kawaii. Es más usado para describir a gente inocente o niños, bebés.

Bijin. Es para las mujeres adolescentes o adultas.)

—Nop, estás errada…..

Por ser esta la segunda vez, Haruki negó sin titubeos ni rodeos directamente.

—¿ah, que de verdad?

Acto siguiente, la chica parpadeó consecutivamente.

Ese gesto dejó una impresión más aniñada que la de antes.

—Perdón, perdón. Me confundí de persona.

La chica se disculpa de manera ligera, poniendo una sola mano en forma de cuchilla.

—Ahí nos vemos, oniisan.

¿Acaba de….guiñarme?, mientras se retiraba sacudiendo su mano.

—……¿me habré vuelto popular? ¿O puede ser que haya un rumor de que el kami hará presencia por esta zona?

Por supuesto, no hay nadie que me responda, ya que me quede solo.

—No entiendo las jovencitas de hoy……

Acabo de decir una frase digna para los viejos.

—…….siento que me ha afectado de más ese alcohol.

Haruki vuelve a sentir los mareos y dolor de cabeza, todavía necesita reposar un rato más.

Y entonces, en el presente…..

—¿usted es el kami?

Es la tercera chica con uniforme que me pasa la voz.

Tiene un aire a ser mucha más madura comparándola con las dos personas anteriores. La primera chica tenía un cuerpo de una niña, la segunda pues tenía un cuerpo relativamente plano pero el cuerpo de esta última chica podría fácil ser confundido con una de una adulta, tiene todo en su lugar. Su cabello negro liso a la vista que le llega hasta la cintura, ayuda a dejar una impresión de ser aseada. Unos amables ojos un poco caídos, sus pupilas abrazaban un malestar.

……..espera, un momentito.

—…….¿Kozakura san?

En esta ocasión, era una cara conocida para Haruki.

(Imagen de la de pelo negro con su uniforme apretado xd)

Kozakura Iori. Una chica de preparatoria que trabaja a medio tiempo en la empresa donde trabaja Haruki.

—……….¿eh, Hitomi san?

Iori al percatarse de que era Haruki con quién  hablaba, su cara expresó asombro.

—Hitomi san, ¿usted es el kami…….?

Acto siguiente su expresión cambió a una de duda mezclado con desagrado.

—Ah, pero me siento más aliviada que sea una persona que conozco……..además si es con Hitomi san, yo no tendría…….pero pero, ¿de esta forma tan…….?, ahora no. No es momento de pensar en eso.

Está murmurando algo, se nota que se encuentra en un conflicto. Pero….

—Este, Kozakura san.

Haruki debía de aclarar algo primero.

—Yo no soy el kami.

El mismo asunto de antes y con las dos del pasado ya van tres.

Yo realmente no soy el kami, y en mi vida nunca espere tener que decirlo de la boca para afuera.

—Eh, ¿de verdad?

A diferencia de las dos chicas de antes que comprendieron en el acto, Iori no se por qué se ha quedado con una cara de sobresalto.

—Al contrario, ¿crees que yo tendría algo que me hiciera un Kami……..dónde en mi habría eso?

—Si, Hitomi san es amable, así que pensé que podrías también ser……..

—¿cómo….?

Ser amable, ¿te vuelve un kami?. Primera vez que escucho una teoría así.

—Perdón, ¿será que podrías explicarme? Es que si de repente me dicen Kami pues es obvio que no te voy a entender……

—C-claro por supuesto.

Al fin Iori se dio cuenta de mi ignorancia, y asiente varias veces.

—La verdad es que nosotras, ¨esperamos al Kami.¨…………..¡ah!

Y entonces cuando recién empezaba a hablar, se calla y se tapa la boca como si la hubiera fregado.

—¿¨Esperamos al Kami.¨…?

Ese vocabulario, Haruki recuerda haberlo escuchado. En una tabla de anuncios por internet cuando muchachas se fugan de su casa y buscan una donde quedarse se las conoce como ¨estiramos la mano para alcanzar la salvación¨, y la persona quien les da casa se les apoda como ¨El Kami.¨. Si solo fuera así, terminaría apareciendo una persona de buen corazón y terminaría alli……pero la realidad es otra, la mayoría de Kami son hombres, así que las fugitivas a cambio de la casa tienen que obedecer a su Kami.

—¡No, no es lo que usted cree!

Iori negó con fuerza antes de que Haruki dijera algo.

—¡Yo soy virgen!

—………..¿C-cómo?

Las palabras que de repente salieron de la Iori, hicieron que los ojos de Haruki se fijaran en otra cosa.

—¡Me equivoque!

Aunque el parque ya estaba oscuro con apenas luz de los postes, igual se vio claramente como se había sonrojado la cara de ella.

—¡Lo quise decir es que soy virgen pero a la vez estoy en busca de un Kami! Esta es mi primera vez, digo, no aún no he cometido ese delito así que todavía soy inocente. Y no es que quisiera hacer esto, es que paso algo que no se pudo evitar.

—Ya, ya, ya entendí. Tranquilízate un poco, respira.

Iori no paraba de hablar y se acercó a una distancia hacia mi donde podía sentir sus respiración, así que empuje sus hombros hacia atrás.

—Ah, Ah, discúlpeme……….

Su cara se puso aún más roja, Iori arregló su postura, y se paró derecha.

—Este……y entonces, ¿me confundiste con ese Kami?¿por qué…..?

—Si……quedamos en esperarlo en este parque, pero es mucho más grande de lo que esperaba……..Me arrepiento de no haber elegido un mejor lugar preciso de encuentro…….

Iori cabeceaba mientras que el volumen de su voz se iba a reduciendo. Acaba de cometer un error rudimentario, se nota que no tiene acostumbrada a estas cosas.

[Sin embargo, ¿eso significa que hay tres chicas que han quedado en encontrarse con su kami en este parque?……..y para empeorar las cosas, hay una niña entre ellas………una niña ignorante pobrecita aún no conoce a la sociedad]

Me pongo a recordar a las dos chicas de antes, y siento un mal presentimiento de esto, algo muy sombrío está pasando aquí.

—Entonces, ¿tú no conoces a la persona con quien te ibas a ver esta noche?

Sin expresar mi desagrado por esta idea por fuera, verificó la situación preguntándole a Iori.

—Si, no conozco su nombre ni he visto antes su cara. Porque solo hablamos a través del internet…….

—Ya veo.

Fuuuui, Haruki exhalo un poco.

Anteriormente Iori apodo a Haruki “ser amable” pero el propio Haruki no se considera ni un poco así. De hecho, está orgulloso de ser alguien despreocupado y evitar problemas ajenos.  Me llama la atención lo que dijo antes de “paso algo que no se pudo evitar” quisiera preguntar pero siento que me vería atrapado en sus problemas.

Sin embargo, no soy una persona fría quien pueda abandonar a una jovencita que conoce, además, no podría dormir tranquilo esta noche. Quiero decir que perdería el sueño por estar preocupándome por ella. Eso en vez de amabilidad, es solo que me molesta, nada más, lo juro……….., dejemos de lado este tema.

[Casualmente…….este sería un evento de una novela ligera de comedia romántica donde el personaje principal y la heroína fortalecen sus relaciones, una suerte en la que el personaje que hace de amigo sentiría envidia, algo cliché…..]

Luego de murmurar dentro mi mismo.

—Aya, y si entonces…..

Haruki decidió decir lo que se le acaba de ocurrir sin pensarlo dos veces con un tono fresco.

—¿qué tal si por hoy te quedas a dormir en mi casa?

Pretendiendo como si no pasara nada, por dentro su corazón palpitaba rápido.

—Este…..yo estoy agradecida por escuchar sus palabras en estos tiempos terribles pero……

La mirada de Iori era llorosa, y su tono de voz estaba entrecortado y no se entendía muy bien lo que decía.

[¿qué sucede?, ¿no me digas que ella cree que no soy alguien de fiar?]

Haruki pensaba que entre ellos ya se había construido una confianza como para vivir juntos, así que se deprimió ligeramente.

—En mi casa, me sobran habitaciones. ¿Así podrás estar más tranquila como invitada?

Agregó esas excusas hablando rápido.

[un segundo, ¡¿ Esto no se escucha como si tuviera algo entre manos?!]

Por mi espalda fluía una extraño sudor.

—ehm……Yo aún no le he explicado todo a Hitomi san……

—Ah, no te preocupes, yo sé seguro se te hace difícil, no hay problema para mi……..

—No de eso no se trata sino que…….

Mientras Haruki y Iori tenían su plática con silencios intermedios y sin ninguno dejarse entender. Apareció…..

—Onee〜, allá no estaba el kami〜

—Ionee, yo tampoco lo encontré…..

De costado, escuchaba sus voces.

Haruki y Iori al mismo tiempo voltearon sus caras hacia donde venían las voces.

—Ah, la persona de antes…….

—Ohhh, perdón lo de antes oniisan. Onee, este oniisan no es el kami.

La chica con cuerpo de niña señaló a Haruki con el dedo índice, y la chica que parece ser de más edad pero no tanta, se disculpó con las manos juntas  en bien lo reconoció.

—¡No No, Hakua! ¡Está mal señalar con el dedo a la gente! Muy mal, ¡Roka por favor habla más educadamente!

Iori levanta un dedo y empieza a corregir a las dos por su comportamiento.

—¿Hmm…..? Ustedes, chicas, ¿se conocen…..?

Una resolución inesperada que tomó por sorpresa a Haruki, hizo que parpadeara varias veces.

[Espera, ¿no acaban de decir “Onee” y “Ionee”?]

Si apartamos lo joven que es una y el maquillaje oscuro que usa otra. Hasta ahora no me había dado cuenta pero si las dos se ponen en fila como que se puede notar el parecido en sus caras.

—Ah, sí. Nosotras somos Shimai (hermanas).

(De ahí viene el nombre xD)

Realmente, Las palabras que pronunció Iori, Haruki ya lo había anticipado.

—Disculpe, Hitomi san, usted por su lado ¿conocía a mis hermanas?

—Sii, hace un rato atrás, las conocí…..

Llegando hasta este punto, por fin Haruki dentro de si pudo conectar los puntos.

[ no era “Tres personas esperando cada una a su kami” sino es “Estamos esperando, las tres, la venida del Kami ]

Anteriormente, ahora recién me doy cuenta de que Iori dijo “…..nosotras esperamos al Kami”.

Y ahora ya puedo comprender la razón porque de repente Iori mientras hablaba se veía nerviosa.

—Ósea que Kozakura san, ¿estás buscando un lugar donde dormir para las tres?

—Así es….estábamos buscando a alguien quien nos podría dar un hogar pero es de esperarse que sea mucho pedir que Hitomi san les deje dormir a mis hermanas quien no conoce de nada. No tiene que tomarse esas molestias……

Es verdad, lo normal sería que Haruki no permitía entrar extraños a su casa, sin dudarlo. Sin embargo, si ahora las dejo a su suerte, luego me sentiré mal. Además, al menos conozco a una de ellas. Y para agregar, si son hermanas de Iori no creo que sean malas chicas. Es lo que presiento.

[jaja……¿qué está pasando? Jajaja esto es una calca de las situaciones que se viven en una comedia romántica. En estos momentos, un verdadero prota debe de actuar…..]

El sake hizo que el ego de  Haruki se agrandará muchísimo……..así que….

—¡No importa, a las tres juntas les daré casa!

Golpea su pecho y declara su proposición.

—¿e-está seguro……?

—¡ohhh! ¡Oniisan, que generoso!♡

—Gra-Gracias…..

En cada una de sus caras se vio diferentes sentimientos encontrados: “Temor, Deleite, Perplejidad”, respectivamente en las tres chicas.

Si Haruki no hubiera trabajado horas extras hoy. Si no hubiera tomado como si no hubiera un mañana. Si no se hubiera tomado un descanso justo en ese parque. Si se hubiera ido antes de que Iori le hablara.

Sobrepasando diversos “¿y si?”, Haruki llegó a invitar a las tres chicas a su casa.

O tal vez, deberíamos llamarlo “el destino”.

Aunque en este momento aún Haruki desconocía………lo que se venía…

Cómo la existencia de las tres chicas le daría un giro de 180 grados a su vida…..

Y que este encuentro daba inicio a los días “algo como en los animes, que me sorprenda.” que tanto deseaba.