Alrededor de una semana después del concierto de Saikawa, la escuela entró en vacaciones de verano.

Al fin llegaron las largas vacaciones, es la oportunidad perfecta para cumplir la promesa que hicimos. Por ahora creo que mejor deberíamos ir a un mar cercano…

—¡Entonces, preparémonos para ir al Mar Egeo!

—¡Eso es demasiado lejos!

Aunque no quiera, tuve que refutar la idea de la chica que estaba levantado vigorosamente su mano derecha y gritaba “Eeii eii ohh”.

—Esto, Saikawa. Es cierto que dijimos que iríamos al mar, pero ¿por qué tiene que ser un viaje de ocho días en barco? ¿En qué rayos basas tu imagen de mar?

Cuando dices vamos al mar, normalmente hablas de islas cercanas en Japón. Pero por qué Europa… en el Mediterráneo…

Sin embargo, la chica con el one-piece de color blanco y un gran sombrero de paja… Saikawa Yui inclinó la cabeza en señal de confusión.

—Pero tu fuiste el que dijo vamos al mar, ¿no? Además, aunque sigas quejándote el barco ya zarpó, solo divirtámonos. 

……Así es, es como ella dijo.

Estamos en el océano, encima de las vacilantes olas. Los tres estábamos en la cubierta viendo cómo las islas de Japón se iban viendo más lejos.

—Es verdad, es verdad. A nadie le gusta un hombre indeciso.

Esta vez era Natsunagi, se quito las gafas de sol y me obsequió una mirada agresiva.

Vestía unos jeans cortos y una camiseta holgada. Me pregunto si la cuerda que se puede ver a través de la camiseta será de su ropa interior de su traje de baño. Esa apariencia era sin duda la de una mujer.

—Es la primera vez que me subo a un crucero, por eso estoy segura que el viaje será muy divertido. Gracias Yui-chan.

Natsunagi le dirigió una sonrisa a Saikawa que jamás me había dirigido. Parece que desde el incidente se han vuelto muy cercanas.

—No, para nada. Esto es por lo menos una expiación. Esto es lo único que puedo hacer por ti.

Expiación – la expiación por poner en peligro nuestras vidas.

Por supuesto, no es algo que pueda ser perdonado con “una invitación para viajar en el crucero de lujo guiado por la familia Saikawa”. Y ella lo sabe. Por eso…

—Lucharás con nosotros contra “SPES”. Si haces eso no tengo ninguna queja.

Hicimos esa promesa. Y nosotros formamos una alianza.

Personas las cuales sus vidas están en peligro.

—Sí, por supuesto. Haré todo en lo que pueda ayudar.

Con su gran y redondo ojo de color negro.

Y también sentí que el ojo color zafiro detrás del parche había hecho lo mismo.

—Ohh, ¿qué sucede Kimitzuka-san?, mirándome tan profundamente. …Ajam, lo entiendo. Ya lo comprendo. Está vez en verdad ya te has quedado enamorado de mí, que se puede hacer contigo… Fufu…

Saikawa cruzó los brazos y asentía varias veces con la cabeza.

Al tener una chica en frente que parecía tan pura e inocente

—Eres una chica linda —se me escapó

—Fufu…fufu, fu…¿fu?

Saikawa, que estaba sonriendo orgullosamente, se congeló de repente. Momentos después, empezó a mover las comisuras de su boca y sus mejillas se pusieron rojas.

—…Ahh, esto…Yo… no esas declaraciones tan directas…

—Hey, Idol tienes muy poca resistencia.

Está bien atacar, pero no resiste al ser atacada… he visto un lado suyo que no necesitaba saber.

—¡Alto!

Y al instante siguiente una mano se interpuso entre Saikawa y yo con gran fuerza.

—¡Cuidado! Que pasa Natsunagi. 

—…Había un ambiente de comedia romántica.

—¿Comedia romántica?

—¡Más importante que eso! ¡Tenemos una conversación importante pendiente!

Hmph, suspiró lindamente y cruzó sus brazos en su pecho.

—¿Por qué recién ahora “SPES” contactó con Yui-chan?

—Es cierto, porqué será.

Natsunagi miró a Saikawa y Saikawa me miró a mí inclinando su cabeza.

—Por qué recién ahora dices…

Estaba a punto de repetir algo tan obvio, pero me detuve.

……Claro, es extraño si lo piensas.

Hace siete años que Saikawa recibió su ojo izquierdo. Si su objetivo era destruirlo, no hubiera sido raro que lo hubieran hecho mucho antes. Cual es la razón de que escogieran ese momento.

Incluso si lo piensas mejor no se trataba solo de Saikawa.

¿Por qué yo también estoy bajo la mira de SPES recién ahora?

Durante este año, no mostraron interés en mí después de la muerte de Siesta. Alguien que seguro debe haber sido catalogado como un asistente sin mayor renombre, por lo que pensé que no tenían tiempo que perder conmigo, ¿por qué un año después soy catalogado como un objetivo de nuevo?

Si lo piensas hasta ese punto, solamente puedes llegar a una conclusión.

—Ahh… —dijo Natsunagi pareciendo haberse dado cuenta de algo.

Puede haberse dado cuenta eliminando opciones.

Y si lo hay.

—Quien sabe, no entiendo que pueden pensar ese grupo de personas raras.

Me reí levemente eliminando la ansiedad de Natsunagi.

—…Ya veo.

—Así es.

Esto no es más que una conclusión, una hipótesis… seguramente no es verdad.

Por ejemplo, que el verdadero objetivo de “SPES” no es Saikawa o yo, el corazón de Siesta que está dentro de Natsunagi. Y cuando se enteraron que entró en contacto conmigo su antiguo asistente, ese miedo… no puede ser posible.

Sí, es imposible. No hay manera que pase.

No hay forma de que tomen la vida de Natsunagi por esa razón.

—Bueno, aunque siento que es por algo malo, no tenemos más que seguir avanzando y esperar que pase algo.

Y así cambié el tema de la conversación con esa vaga línea.

Cualquiera que sea la razón, debemos estar siendo buscados por el incidente con Saikawa. Como no se mostraron deben estar todavía observándonos, aunque eso significa que ya nos han declarado la guerra.

El día en que debo terminar esta vida pacífica finalmente ha llegado.

—Aunque estamos siendo observados, estamos relajándonos en este crucero… — dijo y Natsunagi tomo una pose de broma.

¿No te convenciste con mis palabras? 

—Hagamos como que no dijiste nada.

No, pero puede que este en lo cierto……después de todo esos tres años fueron igual.

Hace tres años, Siesta y yo salimos de Japón y viajamos por el mundo. Así que esto debe ser una repetición de ese día, nuestro destino predestinado.

—Bueno, lo mejor es que no pase nada. —mi murmullo se lo llevo la brisa marina.

Sí, lo sé. En verdad lo sé.

Después de todo lo que ha pasado, que ahora algo tan conveniente como que no pase nada es muy difícil que suceda.

Mi premonición se haría realidad.

—¿…Kimitzuka? 

Oí una voz llamándome y volteé en su dirección.

Y ahí está.

—¿Charl…? 

Su rubio cabello dorado ondeaba con la brisa marina.

Su fino rostro con rasgos europeos, aún con una expresión de sorpresa, era hermoso.

—……Un año…

—Sí…… desde ese día.

Nos miramos fijamente con caras serias.

—Kimitzuka, ¿la conoces? —preguntó Natsunagi inclinando la cabeza.

—Sí, ella es chal, mí…una antigua aliada de Siesta y yo.

Su nombre es Charlotte Arisaka Anderson.

Era una adoradora de la fallecida Siesta y también se podía decir que ella era su aprendiz.

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