Después de separarme de Charl y su misteriosa pregunta, me encontré con Natsunagi y Saikawa que habían vuelto de la piscina.

Después de eso, los tres buscamos alrededor del espacioso crucero el “Legado de Siesta”, ……pero para empezar no teníamos idea sobre a que se refería exactamente ese legado. Después de la difícil búsqueda y cuando el sol ya había caído, decidimos cenar en un restaurante. Sin embargo, Saikawa estaba ocupada saludando a la gente porque era una invitada de honor, así que sólo estábamos nosotros dos.

—Se siente extraño.

Estábamos en una mesa de un restaurante francés dentro del barco.

Dijo Natsunagi mientras con tenedor y cuchillo, corta su meunière de salmón.

—¿Qué cosa?

—El estar frente a ti cenando juntos.

—¿Te molesta?

—No he dicho eso, ¿no?

Se ve bastante linda incluso con esos ojos de reproche.

Sería mejor si tu personalidad se hiciera un poco más linda

—¿Entonces qué es? No dirás algo cómo que el estar cenando los dos solo se siente como una cita, ¿verdad?

—……Como es posible que digas algo como eso después de perder todo tu dinero.

—Pues, no hay explicación para eso.

Si no fuera por la amabilidad de Saikawa, ni siquiera podría pagar mis comidas y tendría que trabajar gratis en este barco por el resto de mi vida. Las apuestas dan miedo.

Hablando de apuestas, ¿debería contarle sobre lo que pasó con Charl hace un rato? A pesar de que se estuvieron intercambiando palabras fuertes en la mañana, supongo que debería decirle que Charl no es una mala persona.

Entonces, ¿qué? ¿Vas a decir algo auspicioso sobre la cena a solas conmigo, como si fuera una cita o algo así?

—¿Estás libre después?

—Eh, maso menos. Solo pensaba en tomar una ducha e irme a dormir.

—Ya veo, en ese caso hay algo de lo que quiero hablarte.

—¿Hablar? Si quieres hablar, puedes hacerlo aquí…

—Ahh, pues es algo difícil de hablar aquí

Será sobre “SPES” y voy a entrar en algunos detalles delicados. De ser posible quisiera estar en un lugar donde no haya nadie.

—Había un bar en frente, ¿no?¿Puedes estar allí en una hora?

—Esto… ¿yo sola? ¿Nosotros dos solos?

—Sí, así sería.

En verdad también debería decírselo a Saikawa, pero como está ocupada como invitada de honor, le diré más tarde.

—Y-ya veo. Sólo nosotros dos, en el bar, hablando………. sobre cosas que no quieres que las otras personas escuchen…

Natsunagi siguió murmurando algunas cosas. Por alguna razón sosteniendo su enrojecido rostro mirando hacia abajo

—Bu-bueno, está bien…. te veré en una hora.

Después de decir eso, cogió todo el meunière que quedaba con su tenedor y se lo metió a la boca de una sola vez, luego se levantó de su asiento y salió corriendo a toda prisa. ¿Qué es lo que le pasa…?

—Todavía falta el plato principal

Me gustaría que Charl se lo comiera, pero a estas alturas seguro que ya está durmiendo. No es posible que en verdad se haya bajado del barco.

—Aunque no tendría de que hablar si estuviera comiendo con ella.

Me las arreglé para terminar la comida de los dos en una hora para dos y me dirigí al bar en que nos veríamos.

—…Disculpa la demora. 

Después de un rato, Natsunagi llegó justo a la hora prometida. Para evitar a la gente, nos alejamos del counter y nos sentamos en los asientos del fondo.

…Antes que eso

—¿Te molestaste en cambiarte de ropa?

—¿Eh? Ah, no, ¿por casualidad? Después de ducharme esta era la única ropa que tenía para cambiarme.

Su ropa era completamente distinta a su casual ropa de la mañana.

Llevaba un vestido de una sola pieza con escote y un ligero chal.

Es cierto que combinaba con el ambiente del lugar, pero…… se puso se arreglo más de lo usual y hasta se puso perfume.

Para poder prepararse así es que debe haber regresado a su cuarto a todo prisa.

—Hah, bueno, como sea.

—Como sea……

Natsunagi puso una cara de descontento ¿Dije algo malo?

—…… ¿Entonces? ¿De qué querías hablar…?

—Sí, es cierto. Hablemos mientras tomamos algo.

Las bebidas que pedí antes de que Natsunagi llegará llegaron justo a tiempo.

—¿Alcohol?

—Cenicienta

—¿Yo?

—La bebida

Es el nombre de ese coctel sin alcohol

El mío era un Shirley Temple. Esta también es una típica bebida sin alcohol.

Ya tengo malas experiencias con el alcohol.

—Entonces, escucha.

Después de hacer el brindis, empecé a hablar sobre Charl y como la conocí.

—……Esto es distinto a la conversación que pensaba.

Después de terminar la historia, por alguna razón Natsunagi se agarró la cabeza.

—……No, bueno al final esto no es así…… esto es solo la influencia de la dueña del corazón.

—¿Qué estás murmurando?

—¡! …¿? ¿Qué cosa?

De repente Natsunagi puso una cara molesta.

—¿Por qué te molestas de repente?

—No estoy molestas.

—No, se ve que estás molesta.

—¡He dicho que no!

Y la punta de su tacón voló hacia mi canilla.

—¡Muere dos veces!

—¡Eso es irrazonable!

……Volvamos al tema principal.

—Pero ya veo. Ella no es tan mala como pensé que era. —dijo mientras tomaba su coctel.

—Ha estado pensando en Siesta-san durante todo este tiempo y solo piensa en eso ahora. Es tan pura que deslumbra.

—Sí, era puramente idiota. Ocasionalmente, no es como parece, pero creo que eso es uno de sus puntos buenos.

Aunque no se lo diría en persona.

—Sí, …en verdad ya lo sabía.

—¿Qué Charl no es una mala persona?

—Eso también… pero creo que yo era la equivocaba.

Sonrió de una manera amarga.

—Lo que dijo tenía razón.

Se refería a la discusión de esta mañana. Charl le dijo que dejara de jugar a los detectives. Y Natsunagi acaba de admitirlo.

—No he estado como Charl-san a su lado todo el tiempo y no tengo ninguna arma especial de la que estar orgullosa. Solo recibí este corazón…y pensé en seguir su voluntad.

Entiendo a qué te refieres.

Sus murmuros de autodesprecio resonaron por el silencioso bar.

Es como ella admitió… ella y Siesta son diferentes.

Incluso su color de ojos y cabello.

Su manera de hablar, su personalidad, sus creencias, incluso su manera en dirigirse a sí misma era diferente.

No había manera en que ella pueda convertirse en alguien parecida a ella. Aun así…

—¿Por qué pensaste en seguir los pasos de Siesta?

Ese día. El día que descubrió que el corazón que le trasplantaron era de Siesta.

Decidió convertirse en una gran detective. Aunque le dije que no necesitaba reemplazarla. Ella escogió seguir su camino.

Aún no había escuchado que pensaba exactamente. He pensado en respetar las cosas que no quiere decir y simplemente evitando el tema hasta ahora. Pero tal vez es hora de despertar. Ella y yo también.

—Mi salud ha sido terrible desde que era pequeña

Los ojos de Natsunagi se entrecerraron como si estuviera recordando algo del pasado.

—Mientras todos a mi alrededor iban a la escuela, yo era la única en cama. Mis únicos amigos eran los libros ilustrados y un pequeño oso de peluche. Estaba tan celosa de las idols que cantaban y bailaban en televisión.

En un blanco cuarto de hospital, con el olor a medicina. Me imaginé a una niña con una intravenosa en su delgado brazo.

—Pensé que nunca saldría de esa habitación. No podía estudiar, moverme. Pensaba en que seguramente no podría ser alguien.

Eso fue muy aterrador.

Natsunagi tenía una sonrisa temblorosa como si quisiera llorar.

—Pero pasó el tiempo y pude salir de esa jaula. Después de recibir una nueva vida, al fin podía mover mis alas…. Pero no sabía cómo volar.

—¿Cómo volar?

—Sí, cómo volar…significa como vivir. Creo que por eso quería un eje

Un eje para poder vivir.

Las palabras que salieron de su boca posiblemente fueron toda la esencia de su historia.

—Yo que no era nadie de repente sentí que debía convertirme en algo. Y confiando en este corazón……Pensé en hacer su estilo de vida, el mío.

Esos eran los verdaderos sentimientos que guardaba Natsunagi.

Es por eso que escuchó la voz del corazón.

La persona “X” que ese corazón buscaba…. me persiguió y tomó el puesto de detective.

Al principio iba a rechazar la petición de Saikawa, pero Natsunagi por alguna razón terminó aceptándola. Ahora puedo entender la lógica detrás de esa positividad antinatural.

Seguro Natsunagi tomando como eje a la detective… a Siesta encontró su única forma de vivir.

Eso, era igual para mí.

—Es por eso que es como Charl-san dijo. He estado jugando a los detectives. No es más que una farsa.

—Natsunagi……

Intenté decirle algo, pero las palabras no salían.

Es porque somos iguales.

Tengo el mismo complejo de Natsunagi y no sé qué debería hacer. Por eso no tenía una respuesta que pueda darle una respuesta.

—Lo siento, me iré a descansar. —dijo, bebió el cóctel restante de una sola vez y se puso de pie.

—Natsunagi, yo……

—Buenas noches. Hasta mañana.

Agitó su mano con la misma cara de siempre por lo que sentí que me quería decir que la conversación ya había terminado.

—Nos vemos mañana.

Lo único que podía hacer era ver como su pequeña espalda iba alejándose.

—Te veo mañana…

Así es, esto todavía no ha terminado.

Organizaré mis pensamientos y volveré a buscar una oportunidad para hablar.

Por ahora volveré a mi habitación… ahh, ahora que recuerdo está ocupada por Charl-san.

Podría colarme a la cama, pero de seguro mi vida acabaría mañana.

No hay de otra Saqué mi celular y

—Aló, ¿Saikawa?

—Sí, pero… ¿qué pasó para que me llames a esta hora?

—¿Ya estás en tu habitación? Lo siento, pero quisieras que me dejes dormir allí hoy.

Y de pasada puedo hablarle sobre Charl y la conversación que tuve con Natsunagi.

—……Te estaré esperando con mi linda ropa interior.

—Idiota.

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