Días después, sábado. 

El día anterior al concierto de Saikawa Yui, Natsunagi y yo fuimos al lugar donde se iba a llevar a cabo el concierto.

—Date prisa, Natsunagi, los ensayos van a empezar.

Mientras subía la larga escalera que lleva al domo, le hablé a Natsunagi, que estaba cansada decenas de escalones abajo.

—Por dios, me sorprendí cuando me dijiste que no traiga bastones de luz ni toallas, pero no iba a pensar que tenías la intención de estar a tiempo para todo el ensayo… ¿Aun así te consideras su fan?

—No, es porque no soy su fan. 

Por alguna razón Natsunagi agudizó su mirada y suspiró fuertemente.

—Sabes, ¿no es eso mesclar el trabajo con la vida privada?

—¿Eso? ¿Qué cosa?

—¡Eso!

Cuando al fin termino de subir las escaleras, Natsunagi señaló mi ropa.

—Entonces, ¿por qué llevas puesta la camiseta del concierto de Saikawa-san? ¿Por qué es que tienes todas esas toallas de diferente diseño alrededor de tu cuello? ¿Qué pasa con esa cantidad de bastones de luz en tu cadera? ¿Qué pasa con la pulsera? ¿Ese sombrero? ¿Esas zapatillas?

Natsunagi, que parecía que aún tenía cosas por decir, dijo sin detenerse.

—Todos estos son accesorios del concierto en vivo de Yui-nya

—¡¿Yui-nya?!

Así es como todos los fans la llaman de manera cariñosa.

—¿Qué has estado haciendo toda la semana? No fuiste a la escuela, y cuando te llamé, no me respondías las llamadas en absoluto. Cuando por fin recibí una respuesta se trataba sobre ir a un ensayo el día anterior al concierto…

—Ahh, no, es que mientras las revistas en donde aparece Yui-nya se me pasó el tiempo y cuando me di cuenta ya era hoy…

—Ok, yo te mataré.

—Gugh, deten… es ilegal ahogarme con una toalla… gugh…

Le toque el hombro a Natsunagi en señal de rendición.

—¿Sabes qué día es mañana?

A mitad de las escaleras, Natsunagi, que está un escalón más abajo, me miró con una cara de descontento.

—Es el día del concierto de Yui-nya, ¿no?

—Eso también, pero ese no es nuestro caso, ¿verdad? El crimen está programado para mañana… tenemos que proteger el “Zafiro Milagroso”, ¿no es así?

Ya veo. Se refiere a que como es el día anterior al crimen, este no es el lugar en el que deberíamos estar.

—Entiendo lo que quieres decir, pero hay algunos datos que solo se llegan a saber si conoces bien al cliente, ¿no?

—…bueno, eso…

Parece que no está del todo convencida.

—Pero, ¿acaso es normal que le hayas pedido a Saikawa-san el permiso para venir a verla aquí?

—Una vez que tomas un trabajo, tienes que ser minucioso. Además, el día del concierto tenemos que vigilar la casa de Yui-nya. Por eso disfrutaré del concierto hoy.

—Acabas de decir disfrutar…

No necesito esas palabras difíciles como “distinguir entre lo profesional y la vida privada” o “separar la iglesia del estado” ahora.

—Definitivamente has caído enamorado de esa niña.

—No lo he hecho, pero si me ha sorprendido.

—Es lo mismo.

¿En serio? Igual está bien.

Quiero decir, si lo vemos bien, hace una semana estuve conversando alegremente con ella.

Si lo pensamos bien.

—Seguro que la primera canción del show será “Raspberry x Grizzly”.

—No sé cual será el orden de las canciones.

Los ensayos están a punto de comenzar

Tome la mano de Natsunagi que estaba con la cabeza inclinada y nos apuramos en ir al domo.

<<El tren expreso del amor no puede parar ~♪

¡Fu Fu~!

Te esperaré en la estación final ~♪

¡Fuwa Fuwa!

El tren se detiene en cada estación ~♪

¡No me dejes~♪!

¡No puedes quedarte en los compartimientos del tren ~♪!

¡¡¡Yeah!!!!

Me encontraba moviendo el bastón luminoso en dirección al escenario desde las gradas.

No puedo creer que sea un ensayo. Estaba muy apasionante el ambiente.

Natsunagi me miraba con una expresión de “¿Va en serio este tipo?”, pero no debo preocuparme.

—¡Muchas gracias~! Acaban de escuchar “¡La parada rápida de las nueve estrellas!” de nuestro segundo álbum.

—Como si fueran a hacerlo —murmuró Natsunagi.

—¿Eh? ¿No te gustó la parada rápida de las nueve estrellas?

—No te preocupes por los pequeños detalles, esa es la cualidad Yui-nya.

—Cualidad Yui-nya

Estuve estudiando sus canciones y todas son generalmente así.

Con melodías pegadizas y las letras locas que te enredan la lengua y mientras más las cantas te hacen sentir como si fueran las mejores…esa es la cualidad Yui-nya 

—¡Gracias a ti también, hentai-san~!

Desde el escenario, Yui-nya saludaba hacia las gradas.

—Natsunagi se refiere a ti.

—¡Es un mil por ciento sobre ti!

—No, seguro vio alguna cosa que sale de Natsunagi

—¡!! ¡No me hagas sonar como si fuera alguien raro! —dijo y con una cara roja trató de patearme con sus tacones.

—Hey, ¿por qué usas tacones en un concierto? Es difícil saltar, ¿no?

—¡No voy a saltar! ¡Lo que está saltando es tu cabeza!

Que maleducada. Yo solo quiero disfrutar del show.

—Empezaré con la siguiente canción~

Y en ese momento Yui-nya dirigió su mirada al staff.

—Aquí viene.

—¿Qué cosa?

—Vamos, Natsunagi, ya cantó “81” ¿Qué es lo que sigue?

—Ya te dije que no sé el orden de las canciones. Mas bien no abrevies “¡La parada rápida de las nueve estrellas!” como “81”. 九×急=81 no uses palabras que solo crearían los otakus

Lo entendió bien, como era de esperarse de una detective

—Ahora, es el turno del número 18. Estamos aquí para escucharla, ¿no?

—Aunque es la primera vez que escucho esa razón…

Ya veo, no se lo había dicho a Natsunagi aún.

……No, quiero decir, bueno.

No tenía la intención de decirle

Ni a ella ni a nadie.

Seguro es mas conveniente de esa manera.

Un otaku que mientras estaba trabajando, se dejó llevar por las canciones de Yui-nya.

Probablemente sería mejor seguir con ese papel.

—¿No lo sabes? En esta canción, Yui-nya rompe el sello.

—¿Sello?

Así es, el sello.

Yui-nya…mejor dicho el sello que Yui Saikawa se impuso a sí misma. El secreto.

—Entonces, escuchen por favor “zafiro ☆ fantasma”

Con la introducción en un high tempo, Saikawa comenzó a dar ligeros pasos sincronizándolo con la canción. 

<<Como un espejo que refleja el azul mundo… ~♪ >>

En esta semana, había escuchado todas las canciones que Saikawa había cantado, sobre todo, había visto todos los videos que había hecho.

Y dentro de ellos, había uno que me pareció muy extraño.

Y sin dudas, la extrañez que sentí el día en que la conocí fue lo que me permitió conectar los puntos que encontré.

…Saikawa Yui está mintiendo.

Para comprobar eso es que he venido hoy.

Después de un tiempo terminó la 2da canción y empezó el intermedio

—Uhm… Kimitzuka… mira allí.

Natsunagi inclinó su cuerpo un poco al costado.

El lado izquierdo del escenario. Un hombre vestido completamente de negro y con gafas de sol estaba en los bastidores.

Su ropa no se parecía a la del staff.

—¿No se ve raro ese tipo?

Como era de esperarse de la detective tiene una buena intuición, pero

—¿Uhm?, ¿qué pasa?

A propósito, fingí no darme cuenta.

Disculpa Natsunagi. Espera un poco más.

Terminó la 3ra canción, cuando estaba comenzando el intermedio, al fin el hombre de negro empezó a correr en dirección a Saikawa.

—¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

El grito de Saikawa resonó a través del micrófono llenando todo el hall con su grito.

—¿Quién es ese? ¡Atrápenlo!

Justo a tiempo, el hombre fue capturado por el personal de seguridad. Justo antes de poder tocar a Saikawa fue detenido.

—…Como esperaba, es así.

La extrañez que había sentido toda esta semana. Y ahora, viendo esto directamente, al fin puedo estar seguro. Me alegro de haber venido hoy aquí, aunque tuve que haber hecho algunas cosas absurdas.

—¡Kimitzuka! ¡Rápido!

Viendo a Saikawa que estaba perpleja y sin moverse, Natsunagi se quitó los tacones y corrió hacia el escenario descalza.

Es una hermosa escena.

Pero esa pasión es algo innecesario para los detectives.

La amabilidad, la compasión, algunas veces retornan como veneno.

Eso todavía no lo sabe Natsunagi.

—¿Estás bien?

Después de un tiempo, yo también subí al escenario y le hablé a la asustada Saikawa.

—Ahh, hentai-san…muchas gracias.

—Aun después de esta situación… deja de llamarme pervertido.

Pero si puedes hacer esas bromas, supongo que estás bien. No quiero que esta experiencia se convierta en un trauma para ella.

—Nunca se sabe que va a pasar. La seguridad de la joya es importante, pero es mejor que te aumentes la seguridad del escenario. Después muéstrame los lugares detrás del hall.

—Sí…

Parecía que no se le había pasado el shock por lo que asintió sin fuerza.

Me siento mal por eso.

Sin embargo, el principio de comportamiento de los detectives se basa totalmente en la lógica. Solo quiero que comprendas eso…bueno, aunque yo soy solo un asistente.

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