—Y al final perdiste.

Mientras estoy de pie en la cubierta y miro perdidamente al océano, oí un tono de voz burlón a nivel de mis rodillas.

El dueño de la voz está apoyado en la vaya como si me diera la espalda.

—Después de hacerte el cool, ¿cómo vas a perder? “He sido un poco bueno en el póquer” dijiste ¿Y aun así pierdes?

Charl, sentada abrazando sus piernas, me mira burlonamente.

—Cállate, yo también…pensé que de alguna manera me iría bien…

Empecemos con los resultados.

Fui indiscutiblemente derrotado.

Los humanos tenemos la tendencia a embellecer el pasado.

Si lo pienso bien, no era yo el que ganaba mucho dinero ni quien era bueno en el póquer, esa era Siesta. En resumen, solo me estaba creyendo de sus logros… qué trampa.

—Fue demasiado patético. Te pusiste más apasionado que yo y apostaste todo lo que tenías en mano. ¿No fue estúpido? 

—Ya me arrepiento bastante, no abras más las heridas…

Hahh, cuando vuelva de la piscina le pediré a Natsunagi que me preste dinero. Con vergüenza.

No, es justo para estos momentos que Saikawa, un amigo adinerado, lo que deberías buscar.

—Fufu, bueno sí. Al menos fue interesante.

¿Tal vez fue alguna clase de broma? Dijo y empezó a reírse.

Ahora que recuerdo, fue la primera vez que la vi reír en un año. Por un rato, nos reímos en silencio.

—……¿Entonces? ¿De qué quieres hablar?

Eso fue un viento que cambió el relajado ambiente que había.

—Es sobre Siesta. —respondí mientras apoyaba mis brazos en las vallas y miraba al oceano.

—……Si es sobre eso, ya habíamos terminado de hablar, ¿no?

—La terminaste sin consultar. La base de la comunicación es un vaivén.

Aunque hasta ahora solo había jugado Dodge Ball con ella.

—¿De qué quiere hablar a estas alturas el hombre que fue el asistente de Ma’am, pero que no quiso seguir con su legado?

El tono de voz de Charl se volvió frío de nuevo.

Después de todo, para Charl era algo que no podía dejar pasar. El hecho de que yo, quien fui elegido como asistente por Siesta, no tratara de continuar con sus creencias después de su muerte. En verdad ignoré a los enemigos con los que debía pelear y preferí vivir una vida pacífica.

Y ese yo, es el que más que otra persona detesto.

Así es. Es por eso que seguro que Charl

—Lo siento. Hice que te preocuparas.

Hice que se preocupará por mí, su enemigo acérrimo

—…Quisiera que dejes de malinterpretar mis acciones

—Incluso leíste los artículos en donde aparezco

—……So-solo los vi por casualidad.

—Incluso viniste a verme hasta aquí.

—… ¡Te he dicho que fue una coincidencia!

—¡Auch!

El puño de Charl golpeó mi rodilla… supongo que me burlé demasiado.

De cualquier manera, es seguro que la hice preocupar.

Terminé haciendo algo malo.

—Bueno, en consideración de que te has disculpado, te daré nuevamente una oportunidad.

—¿Oportunidad? 

Charl se levantó, se puso a mi lado y dijo

—¿Por qué no intentaste volverte detecte en lugar de Ma’am?

Sus ojos brillantes como esmeraldas no me dejaron huir.

No podía mentirle o cambiar la conversación.

—…Ella. Siesta, me dijo.

Recuerdo los eventos de ese día hace cuatro años.

A diez mil metros en el cielo.

En ese avión que había sido secuestrado por Koumori Siesta… “Se mi asistente” eso dijo

—Por eso no puedo volverme un detective. Hace cuatro años, incluso ahora que ella está muerta y por siempre seguiré siendo su… el asistente del detective. 

No puedo ser ella.

Pero puedo vivir por ella.

—……Idiota

Como si se sintiera solitaria elevó las comisuras de su boca.

—¿No eres tú el que en verdad está atado por el pasado en vez de mí?

Puede ser.

Creo que incluso ahora, yo…

—Bueno, está bien.

Charl sonrió y dirigió su mirada hacia al fondo del océano.

—A tú manera, seguirás el lega… Encontrarás tu respuesta.

—Y yo lo haré a mi manera. —dijo y cerró labios fuertemente.

Me tragué el gracias que se me salía de la garganta y le respondí perdón.

—Pero el legado…

Una vez más, pienso en el legado que al parecer Siesta dejó en este barco.

—Pero si ustedes obtuvieron esa información, tal vez los enemigos también… ¿es posible?

—¿Te refieres a “SPES”?

—Sí.

Si es en búsqueda de información, ellos no perderían. Especialmente que Siesta fue un gran enemigo para ellos. Si descubren que Siesta plantó algunas semillas… seguro que ellos también…

—Es verdad que existe esa posibilidad. No es como si no tuviera un plan en caso de que pase.

—…… ¿Tienes un plan? Charl, que te ha…

—Parece que buscas pelea, ¿no? —dijo y puso su mano en su la funda en su cintura.

¿Qué pasa últimamente con todas las chicas que conozco? Todas tienen un arma.

—Lo dije, ¿no? Ya no soy la yo de hace un año.

No te pongas orgullosa de esa manera, no has cambiado en casi nada desde hace un año.

—Ahh, por cierto. Préstame tu cuarto desde hoy.

—¿Ahh? ¿Por qué? Si eres parte de los pasajeros, debes tener tu propio cuarto, ¿no?

—No lo tengo. —dijo Charl con una cara seria girando su cuello.

—Porque estoy aquí ilegalmente.

—Estoy de ilegal, ¡no juegues!

Es cierto que ella era buena en las operaciones encubiertas… más bien paga el ticket. No lo gaste en apuestas

—Es por eso que dame las llaves de tu habitación.

—Eso es irrazonable. Más bien, ¿cómo te subiste al barco? ¿Usaste camuflaje?

—Eso es un secreto de trabajo.

Porque levantas el pecho orgullosamente. Detente que tu ropa se va a romper.

—Aunque camuflaje… — murmuró Charl con la mano en su barbilla. 

Se ve atractiva cuando pone esa cara pensativa como, ya que tiene una cara madura, pero desde antes al poner esa cara lo único que decía era “Qué comeremos hoy en la noche…” Es por eso que no la tomaba en serio.

—Hey Kimitzuka.

De repente Charl levanto su rostro y me preguntó

—¿Habrá alguna manera de salir de este barco en medio del mar?

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