—¿¡Te encontraste con Ma’am!?

En un crucero viajando por el mar azul.

Charl, que estaba parada en la cubierta, se volvió a verme como si acabara de ver un alien.

—Sí, si no fuera por ella hubiera estado enterrado en el fondo del mar.

Desde entonces… después de que todo lo de ayer terminara, nos habíamos trasladado a un nuevo crucero que la familia Saikawa había preparado y nos encontrábamos camino a casa.

Nuestro tour fue cancelado. Después de ese accidente, no, incidente es natural esa decisión. Para fortuna, ningún pasajero sufrió daño alguno. Momentos antes de que el helicóptero se estrellara, Charl y Fuubi-san lograron escapar y están en este crucero a salvo.

A excepción de una persona.

Camaleón se hundió en el océano.

El que una vez robo la vida de Siesta, pagó sus pecados.

—Ya veo…Ma’am volvió a salvar nuestras vidas.

El dorado cabello de Charl ondeaba con la brisa marina.

Vi de reojo su rostro y tenía una expresión solitaria.

—Tal vez Ma’am

De repente, sin ninguna intención, Charl dijo

—Tal vez ella sabía que solo ella día iba a morir ese día

…Sí. Tal vez.

El que incluso su propia muerte estaba dentro de sus cálculos, como si recién se hubiera dado cuenta de eso, lo dijo con el rostro de esa cool detective. Así se reflejaba en mis ojos.

Aunque incluso así lo fuera.

—Quisiera que siguiera fría. —dijo Charl, las líneas que me tragué, con una voz pequeña como si se le hubiera escapado.

—Pero dentro de esa chica Ma’am… —dijo Charl subiendo un poco el tono.

—Sí. ……pero no volverá a salir.

No habrá una segunda vez. Eso dijo ella.

—……Si yo apuntara un arma a Kimitzuka ahora mismo, ¿no saldría Ma’am rápido a ayudarte?

—No juegues con mi vida.

—Es broma. Solo una broma.

Charl se estiró y relajó su cuerpo estirándose.

Luego se dio la vuelta y como si estuviera lista para saltar por la cubierta

—…… ¿Ma’am dijo algo?

Dándome la espalda, dijo eso.

No podía ver su rostro. ¿Con qué rostro habrá hecho esa pregunta?

—Que nos llevemos bien.

Le dije a la chica rubia que me estaba dando la espalda.

Todo lo que puedo hacer es decir las palabras de Siesta.

—Ya veo. —murmuró suavemente, al fin volteó y me dijo.

—¿Me acompañarías a la florería después? Quiero que me digas cual flor sería mejor.

No sabía que en América tuvieran la costumbre de visitar las tumbas.

Entonces vayamos en una ocasión cercana.

Bueno, aunque no sabemos si ella está descansando allí.

—Claro

—Nos veremos entonces.

El enemigo de ayer es el enemigo de hoy.

Pero mañana, o tal vez……si Siesta lo desea.

Entro la noche y me dirigí al bar del crucero.

Ya que este era otro barco, era obvio que el lugar sería distinto, pero su estructura era muy parecida. Aunque no vine hoy para hacer esas preguntas. Me senté en el mostrador y pedí una bebida.

……Después de un rato, llegó la persona con la que tenía una reunión.

—Siento la espera.

Dijo eso y esa persona……Natsunagi Nagisa, se sentó a mi lado.

Al verla pedir su trago desde el costado… no estaba con su vistoso vestido, sino con un polo holgado y sus jeans cortos.

Bueno, pensándolo bien, es obvio. Ese vestido con escote ahora mismo debe estar en el fondo del mar.

Llegó su orden y brindamos levemente. 

—Más bien, que haces con esa ropa.

Rayos, así me respondes… No la vi venir.

—No te queda para nada.

Pensé que tú también vendrías arreglada.

—¿Qué pasa con esa chaqueta que no te queda?

—Saikawa me lo compró.

—Uwah, que miedo. Normalmente no lo aceptarías.

Hey, no digas cosas razonables, no voy a poder negarlo.

……bueno, es la Natsunagi de siempre. No tenía ni un rastro de Siesta.

Después de eso……Después de derrotar a Camaleón.

Parece que Natsunagi y yo rezamos y nos lanzamos antes de que el barco se hunda. Flotamos en maderos hasta que nos rescató un bote salvavidas.

Aparentemente, cuando nos rescataron, ambos estábamos inconscientes y al recobrar la conciencia estábamos a bordo de este crucero. 

Y cuando desperté, Natsunagi ya……era Natsunagi.

Le pregunté, pero al parecer no recuerda nada de cuando Siesta estuvo en su lugar.

Al parecer Siesta volvió a tomar su característica siesta.

—Natsunagi.

—¿Qué?

No tiene sentido alargar más la espera.

Me decidí y le dije la razón por la que la llamé aquí

—¿Podrías seguir siendo mi detective?

No sé si querrá seguir la voluntad de Siesta, después de este incidente.

Si querrá ser una detective en verdad y no imitarla.

Seguro a partir de ahora aumentaran los altercados contra con SPES

No diré nada si se niega, pero es algo que necesito confirmar.

—……La verdad es que no tengo confianza, pero… —dijo acariciando el borde del vaso con sus delgados dedos.

—Esta vez no hice nada. Mas bien solo cause problemas, tú y Yui-chan me salvaron. Y al último…… en este corazón. 

Lo sabía dije sin querer.

Y Natsunagi hizo una sonrisa amarga al escuchar eso.

La vi y le dije

—No es así.

—…… ¿Kimitzuka?

—Esa alarma nos salvó.

El sonido de la alarma que nos ayudó a saber su ubicación al final de la pelea. Cuando Natsunagi fue raptada, de alguna manera logro esconderlo en su ropa. Fue una idea que se le ocurrió al ver que era un enemigo con el que no se podía pelear utilizando la vista.

—……Ya veo. Pero eso fue gracias a que Yui y los demás ayudaron que pudo servir.

Si hablamos de lo que pasó……Mientras Siesta y yo estábamos peleando, Charl operaba el bote y Saikawa a bordo observaba la situación de la pelea con su ojo izquierdo. Y esperando el momento indicado cuando Camaleón haya ocultado su presencia, para mostrarnos el lugar en donde está, llamó al smartphone de Natsunagi y haciéndonos escuchar la alarma de llamada de su celular. Siesta anticipó todo eso…… El único que no sabía nada era yo

……Pero bueno, está bien. Yo soy el ayudante.

Lo que importa ahora es Natsunagi

Si Natsunagi estará como detective o no.

—Además, le pregunté a Siesta. Tú le prestaste tu cuerpo por voluntad propia. Tus palabras movieron a Siesta y eso me salvó la vida.

Si no hubieras tenido esa pasión, hubiera muerto allí. Natsunagi me salvó.

Pero la persona es cuestión no se da cuenta de eso.

En el incidente del corazón emociones que no conocía…… o tal vez que estuvieran sellados, ella las liberó. Y recordé la misión que tenía.

En el incidente del zafiro, Natsunagi vio a través de los verdaderos de Saikawa antes que yo y nos guio a la solución sin usar armas. 

Y esta vez también, con sus palabras, a mí a Charl e incluso a esa Siesta hizo que actuara……Seguro ella le da a las personas las palabras, esperanzas y acciones que más necesitan en ese momento……Ella tiene esa capacidad.

Por eso……

—Gracias. Eres la mejor detective.

¿Ya que es así no? La “detective” es la existencia que protege los intereses del cliente.

—……Eso es injusto. —Natsunagi murmuró en voz baja.

No sabía a que se refería, pero al ver las comisuras de su boca temblar, parecía que de alguna manera pude evitar que lo negara.

—Pero…Sí. Lo seré.

“Además” dijo continuando

—Me lo pidieron

—¿Pidieron? ¿Acaso fue Siesta?

—Sí, esa fue la condición para que Siesta trabajara en este caso.

Natsunagi me contó el contrato secreto que hicieron.

—Natsunagi Nagisa, Saikawa Yui, Charlotte Arisaka Anderson, y Kimitzuka Kimihiko…… quiere que nosotros cuatro nos enfrentemos a SPES.

Ustedes cuatro son mi legado…… la última esperanza.

Dijo Natsunagi y sonrió suavemente.

—Ya veo. —dije y asentí con la cabeza.

Seguro, ahora, en este momento.

Finalmente, pensé en que heredé en el verdadero sentido la voluntad de la detective.

—Bueno, aunque eso no cambia que no tengo confianza en mí misma. —dijo Natsunagi con una sonrisa amarga y bebió de su copa.

—Está bien, si hablamos de quien tiene la peor confianza no hay nadie que me gane.

—¿Esa es una manera de levantarme el ánimo, comparándome contigo?

—Además, puedes pensar que Siesta era una super humana, pero en verdad no es del todo cierto, ¿sabes?

—¿En serio?

Así es.

Lo siento, Siesta. Los muertos no hablan.

—Una vez, ella tomo tanto alcohol que se emborrachó y……

Dije eso y Natsunagi se apresuró y tomó de un solo sorbo toda su bebida.

—¿? ¿Natsunagi? 

La iluminación del bar era oscura, pero al fijarme bien pude ver que sus mejillas se habían teñido de rojo.

Y luego…

—En verdad esto tiene alcohol. —dijo y con sus dedos me levantó la barbilla.

No pude resistirme al repentino acontecimiento…… en verdad parecía como si fuera la repetición de lo que pasó ese día en ese salón después de clases 

—Uh……

—Hoy vienes a mi habitación, ¿no?

—……¿Eh? ¿Qué estás……

……no, espera. ¿La verdadera Natsunagi diría estás cosas? Si es así, entonces……no, es que acaso……

—¿Quién crees que soy?

Ahh… poner esa sonrisa es injusto.

Y en ese momento me quedé sin respuesta

—Ehem, tenemos un anunció para los pasajeros.

Era una transmisión para todo el barco.

A diferencia del anterior caso, este parecía ser un anuncio formal del capitán. 

Y ese anuncio decía —No podemos aclarar los detalles, pero — continuó

—¿No habrá algún detective dentro de los pasajeros?

Miré a los ojos a la chica a mi costado y ambos asentimos.

Todavía es pronto para un epílogo.

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