— Mañana hay otra fiesta, ¿quieres venir?

Ayaka me preguntaba del otro lado del teléfono. Un día en la noche después una semana de esa fiesta de bebida Ayaka de pronto me llamó. Fue tan repentina la invitación que dude un poco.

— Eso es muy repentino ¿Ahora por qué es?

Estaba buscando la caja de cigarros para fumar pero me detuve. Ahora que lo pienso me recomendĂł que lo dejara.

— Natsuki me preguntĂł por ti, mañana vendrán todas las chicas que se reunieron en la fiesta de citas de navidad, asĂ­ que pensĂ© que serĂ­a buena idea. 

Tenía muchos sentimientos encontrados con esa palabra, no creí que la conversación terminaría conectándose con esa fiesta de citas.

— ¿Qué pasa? De pronto te quedaste callado.

— no, Pensé que en la temporada de navidad no todo fue malo.

— ¿Qué estás diciendo?

Ayaka respondió como si le fuese extraño.

—Bueno, es cierto, para mi esa fiesta fue un desastre, no fue un buen recuerdo, pero al final terminaste conociendo cuatro lindas chicas en la temporada navideña.

— ¿Cuatro?

En esa reuniĂłn fueron Ayaka y otras tres chocas. Cuando pensaba en quien podrĂ­a ser la cuarta chica Ayaka dijo cansada.

— ¿Ya se te olvidó? ¿Chocaste con santa verdad?

— Ah, es cierto.

No pensé que Ayaka fuera a mencionar a Shinohara, cierto, también la conocí a ella en la temporada navideña. Esa temporada en la que caminaba por la sombras bajo la iluminación de navidad después de terminar con Reina Pero ahora que lo pienso bien, ocurrieron muchas cosas divertidas. Y todas ellas fueron cosas que no hubieran ocurrido si seguía relacionado con ella. Gracias a la soledad de ese entonces, ahora tengo estas relaciones. Si lo pienso así mi corazón se siente extrañamente más cálido.

— ¿No vendrá de nuevo una navidad como esa?

Lo dije sin pensarlo y Ayaka comenzĂł a reĂ­r.

— Que bueno que estés mejor.

… ¿Podría ser que Ayaka me invito a esa fiesta de citas por consideración? Pensaba en eso, pero mejor no preguntemos. No sé si ella este consciente de ello, pero lo cierto es que le estoy agradecido. No sería mala idea darle un regalo como agradecimiento, Realmente no le he dado nada Ayaka como un regalo, pero ella me regalo un llavero. Si le doy algo sin duda alguna se alegrará. Mientras pensaba eso de pronto dijo algo sorprendida.

— ¡Mira! ¡Afuera!

Hice como lo pidiĂł y voltee afuera. HabĂ­a comenzado a nevar. Una nieve que no habĂ­a caĂ­do en navidad estaba cubriendo la ciudad. HacĂ­a mucho que no veĂ­a la nieve. AbrĂ­ la ventada y algo de nieve entro con un viento frio y seco.

— Me gustaría algo de iluminación.

— ah, te entiendo.

Al sacar la cabeza por la ventana de la habitaciĂłn del segundo piso, pude ver la nieve bailando bajo las luces de la calle.

— hace frio!

SonreĂ­ ante el comentario inocente de Ayaka.

— Es cierto.

Exhale un aliento blanco a la vez que lo decía. Espero con ansias que llegue pronto la próxima navidad. Pensé en eso mientras el viento frio acariciaba mi piel.

“Edición especial Rank para hacer que alguien te desee”

—… ¿qué es eso?

Saque una revista colorida debajo de la cama. Solo al verla parece ser un especial de romance. Por supuesto, no recuerdo haberla comprado. En otras palabras, era extraño que algo como eso estuviera en mi casa.

— Oye.

— Mi nombre no es “oye” Es Shinohara Mayu.

Shinohara tenĂ­a el cojĂ­n para sentarse en el pecho mientras leĂ­a mangas recostada. Parece que no se ha dado cuenta de la revista que tengo en las manos. No habĂ­a nada que hacerle, asĂ­ que le peque ligeramente en el trasero con la revista.

— ¡Ah! ¡Senpai! ¿¡Tenias esos fetiches!?…

— Oye.

—… o… Hola, soy “oye”, ¿qué ocurre?

Parece que se dio cuenta de lo que querĂ­a decirle que ahora me respondiĂł honestamente.

— ¿por qué estaba una revista rara tuya debajo de mi cama? Además llena de polvo.

Shinohara pareciĂł molestarse.

— Que grosero, no es una revista rara, y si está llena de polvo es porque prueba que no has limpiado mientras no estoy.

— Gg…

De pronto me llego ese contrataque profesional. Es cierto que la revista estaba llena de polvo debido a mi holgazanerĂ­a. 

— Pero es tu culpa por dejar cosas debajo de la cama de los demás, al menos guarda las cosas en su lugar.

— Pero que senpai me diga algo de limpiar…

— ¿¡Por qué estas impactada de pronto!?

Por algún motivo cuanto más continuaba la conversación más tonta se hacía. Comencé a hojear la revista. Pensé que sería una de esas revistas con resúmenes de SNS pero resulto que el escritor tenía cierta habilidad, parecía entretenido. Si un hombre como yo piensa eso, entonces debería ser entretenido para las mujeres. En especial la hoja frente a mí que tenía por título “Rank para hacer que alguien te desee”

1.- Caminar rápido.
2.- Buena en los deportes.
3.- Gentil.

— ¿¡son estudiantes de primaria!?

Sin pensar le respondí. Pensé que el escritor lo había puesto en broma, pero parecía que eso respondía a sus necesidades.

— Pero aun así es extrañamente popular esta revista.

— Que extraña moda… por cierto, ¿qué tipo de personas te gustan?

Por algĂşn motivo le pregunte por curiosidad. Hace poco estaba viendo un programa de romance en la televisiĂłn, asĂ­ que puede que al menos ya tenga claro algo como eso. Shinohara parecĂ­a estar pensando en mi pregunta, cuando pareciĂł tener una idea e hizo un aplauso.

— ¡Los mayores!

— Hee ya veo.

De entre todas las confesiones que había recibido parece que al que más le aceptaría seria a alguien mayor, no era algo para sorprenderse, hay muchas mujeres que les gustan los hombres más grandes que ellas no solo a Shinohara. Pero parecía que no le agrado mi reacción y comenzó a acercárseme.

— Los mayores.

—…Hee…

— Los mayores.

— ¡Estás demasiado cerca!

Estaba a una distancia en la que podĂ­a sentir su respiraciĂłn y retrocedĂ­.

— Jajajaa, ¡Te avergonzaste!

Shinohara comezo a patalear alegremente y soporte las ganas de enrollar la revista y volver a pegarle. Seia extraño que hubiese un hombre que no se ruborizara a esta distancia. 

Pensé en que quería más tiempo en la red de esta pequeña kouhai demonio.