—¿Dices que utilice tu cuerpo? —me preguntó la detective de pelo plateado con cara una cara desconcertada.

—Sí. Eso es lo que pido a cambio por escuchar tu deseo. 

Por otro lado, yo le mostraba una cara firme informándole del trato.

Este es un mundo especial donde sólo ella y yo podemos interferir.

Nuestros recuerdos y conciencias… tal vez solo estaba soñando despierta, pero…… ciertamente, pude encontrarla aquí. Es la segunda vez que nos vemos, no lo habíamos hecho desde esa pelea.

—Pero, ¿estás segura?

La detective me miraba con sus ojos azules.

—Este cuerpo es tuyo. Solo tuyo. Él también dijo eso, ¿no?

—……Sí, es verdad. Estas manos, estos pies, desde las puntas de mi pelo hasta los dedos de los pies. Todo es mío.

Pero……respiré profundamente.

—El corazón es distinto. —dije y bajó sus largas pestañas.

—Este corazón nos pertenece a las dos. Si es por el mismo objetivo podemos cooperar, ¿no?

—¿Qué quieres que haga?

—Cambia de conciencia conmigo y ayuda a Kimitzuka que está luchando ahora mismo.

—……Eso hace sonar que al igual que tú yo lo quiero salvar, ¿no?

……

—Sí es lo que he dicho.

Mis sienes se estremecieron ya que a pesar de que no hay mucho tiempo, la conversación no avanza.

—Es un malentendido. Yo ya estoy muerta. No tengo el derecho de acercarme a él.

En ese momento el detonador explotó en mí

—¡! Ahh, ¡que irritante!

Me rasqué tanto la cabeza que mi pin del cabello se cayó.

—¿Irritante…? ¿yo?

La detective parpadeo en sorpresa, como si nunca hubiera pensado que ni en sus sueños le dirían eso. Lo siento, pero no tendré piedad.

—¡Sí! ¡A pesar de que me dijiste cuando peleamos en ese sueño “Después de todo, la apropiada compañera para asistente soy yo”!

—……Eso. ¿Pero al final no terminó en que te dejaría a cargo de asistente?

—¿Quieres decir que por eso ya no tienes derecho de encontrarte con Kimitzuka? ¿Ni para ayudarlo? ¿Eres una niña?

—……Eres la primera. La primera humana que me ha hecho quedar como idiota. 

Me miró con una expresión de enfado que nunca había visto.

—Oh, al parecer no eres buena aguantando ¿No estás acostumbrada a estar de ese lado?

—Me voy. —dijo y la detective se dio la vuelta. Agarré su brazo a toda prisa.

—Está bien, lo siento. Lo siento, por eso usa mi cuerpo y ve a verlo.

La madura yo, alcé la cabeza de la llorosa Siesta. 

—……pero, ¿está bien?

—Ya te dije que

No me importa, iba a decir

—Asistente

Lo dijo

—No será una molestia para él. Aparecer recién a estas alturas.

No era propio de la racional e intelectual detective, era una cara de preocupación.

Es por eso que respondí.

—Como será. ¿Pero no bastaría con ir y comprobarlo por ti misma?

Evidencia sobre argumento. Una frase perfeta para una detective.

—……Pero sin haberle dicho nada…

Sin embargo, aún inconforme me miraba. ……Es frustrante, pero se ve linda. “Nunca he sentido algo por ella” dijo Kimitzuka, pero de seguro es una mentira. Es imposible quedarse con un ángel como ella y no sentir nada. ¿Entonces qué?  Si ella es un ángel, ¿yo soy la demonio? Cállense. 

—No, es sólo que si entraste a modo damisela que…

Como parecía que me está enojando injustificadamente, dije eso para calmarme.

—……En verdad tenemos mala compatibilidad, ¿no?

La detective estrechó los ojos en respuesta. Sí, esto se convertirá en pelea de nuevo. Bueno, supongo que la culpa esta vez era de 6 a 4. Yo era el 4

—Ahh, entiendo. Solo tengo que ir, ¿no?

Finalmente, aceptó de mala gana mi oferta poniendo la cara de un niño que se puso de mal humor.

—Pero solo esta vez.

—Lo sé…… De ahora en adelante, practicaré para salvarlo yo.

—……Ya veo. Así está bien.

Con una sonrisa se dio la vuelta para ir.

—Hey.

A ella

Estaba inseguro si hacerlo, pero al final decidí en decirle.

—Gracias por darme una vida……Detective.

Se detuvo por un momento.

—De nada…pero, yo también.

—Gracias por usar mi vida……Detective. —dijo sin voltearse.

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