Ocho de la noche. Cuando fui a la cubierta a esa hora, en mi campo de visión estaban el oscuro cielo y el oscuro mar. En este momento, no había nadie a excepción de mí…… o eso parece.

Pero los que escogieron el tiempo y el lugar fueron ellos. Definitivamente vendrán.

No, tal vez, ya están aquí.

Concentré mi mirada en la oscuridad.

No sé en dónde se esconden. Seguro que el ojo de Saikawa tampoco podría hacerlo.

Y es porque ellos, son capaces de hacer eso.

Por ejemplo, la palabra que salió en mi conversación con Charl…… camuflaje. Ni siquiera Saikawa pudo encontrarlos. Es por eso que seguro el enemigo tiene la tecnología para borrarse de la visión de los demás.

Y en esos tres años pasados, ya me había encontrado con él.

—Ya fue suficiente de tus juegos. Sal de una vez…” Camaleón”

Dirigí mi mirada al invisible enemigo.

Tomaré de regreso a Natsunagi.

—Jaja, un extraordinario saludo.

De repente, una voz se filtro de dónde no había nadie.

—Aunque yo fui el que espero por largo tiempo por tu llegada. Como era de esperarse de un hombre sin modales.

Al fondo, dándole la espalda al mar, apareció.

Instantáneamente, el espacio se distorsionó y apareció una silueta humana.

Al final de la luz, un hombre delgado de cabello plateado y rostro asiático. Y, al igual que Koumori, su lengua tenía la forma de un tentáculo.

Él es el que secuestró a Natsunagi……Camaleón

La lengua larga y el poder desaparecer del paisaje. Ese alias era apropiado para él.

En esos tres años, tuvimos una disputa con ese tipo.

En ese entonces, al igual que hasta hace un momento, no se mostró ni una sola vez, solamente supimos de su existencia por su voz……Esta es la primera vez que lo veo.

—Me gustaría intercambiar un par de bromas contigo después de nuestro encuentro en mucho tiempo, pero……He esperado tanto que me cansé. Vayamos al grano. —dijo y de su arremolinada lengua, apareció de repente un humano.

—¡Natsunagi!

Cuando empecé a correr hacia ella, con su lengua como tentáculo la levantó.

—Oops, ¿podrías no moverte?

—Guh……

Con su grotesca lengua que parecía llegar hasta los 10 metros si se estiraba, sostenía el cuerpo de Natsunagi fuera del barco, encima del océano.

—Ugh……

Pareciendo aturdida, Natsunagi estaba con los ojos cerrados gimiendo un poco de dolor.

—Espera, iré a salvarte.

Estiré mi mano hasta el cinturón en mi cintura.

—Jaja, ¿qué tal si te tranquilizas un poco?

—Cállate y vuelve a meter esa porquería en tu boca. El único que es lindo si se olvida de guardar su lengua es un Golden Retriever.

No hables tan claramente con la lengua afuera.

Mientras seguía irritado, saqué la pistola y le quité el seguro.

—Ohh, te has vuelto mucho más audaz. El tú que solo era la sombra de la detective.

—¿Vas a empezar una escena de recuerdos? ¿Quién habrá sido el que dijo que iríamos al grano?

……Pero para enfriar mi calentada cabeza, le devolví una pregunta.

—¿Cuál es tu objetivo?

Por supuesto, tengo que salvar a Natsunagi lo más antes posible…, pero al mismo tiempo tengo un trabajo que cumplir.

……Y eso es ganar tiempo.

En este momento, los pasajeros estaban escapando al mar en los botes salvavidas bajo la dirección de Saikawa. Como propietaria del barco o como idol, una estrategia utilizando su carisma……aun así le tomará un tiempo evacuar a todo el mundo. Proteger a Natsunagi y ganar tiempo para la evacuación de los pasajeros. Esas eran la última misión que se me fue encargada.

—Si preguntas por mi motivo, ya te lo he dicho varias veces…… entrega el legado de la detective. Si lo haces, te devolveré a esta chica sin tener que usar ese peligroso objeto. —dijo mientras se reía al ver el objeto en mi mano derecha.

Después de todo, su objetivo……el de “SPES” es el legado de Siesta que está en este barco. Esa de seguro es la carta trampa de “SPES”

—Me gustaría hacerlo, pero desafortunadamente no tenemos ninguna idea sobre cual puede ser ese legado.

—Fumu, así que dices eso…no, te dejé libre todo el día, pero al parecer es verdad lo que dices. Esperé hasta hace un momento esperando que lo encontraran. Es una lástima.

¿Camaleón habrá estado todo este tiempo detrás de nosotros? De ser así, el ya entiende que va a ser imposible el intercambio entre el legado de Siesta y Natsunagi.

—Así es ¿Puedes entregarme tranquilamente a ella?

Bajé el arma y empecé a negociar con Camaleón.

—Dices cosas interesantes. Sin embargo, no sería un intercambio. Tienes que entregarme algo que tenga valor para mí.

—¿Valor? Entonces, que tal si liberas tranquilamente a Natsunagi ahora, y, sin ninguna bala en tu trasero, podrás regresar a la casa tu mamá… ¿Qué te parece?

—…Jaja, te has vuelto muy audaz.

Aun con su manera cortes de hablar, se notaba en su rostro que estaba molesto.

—Parece que has malentendido la situación, no estás en una posición en la que puedas proponerme algo que te convenga.

Camaleón apretó el cuerpo de Natsunagi con su lengua.

—¡Ugh……!

—¡Natsunagi!

—¿Kimi…tzuka?

Natsunagi recobró la conciencia.

Mirando a su alrededor, entendió rápidamente la situación y aun así puso una sonrisa.

—……Ajaja, supongo que la malogré.

Lo siento, dijo con voz baja

No quiero ver esa cara deprimida.

—El legado de la detective no fue encontrado…… por lo que las condiciones iniciales ya no son validad, ¿verdad?

Sin importarle nuestra conversación, Camaleón empezó a hacer una nueva negociación

—Entonces, te dejaré elegir entre la vida de esta chica y las vidas de los pasajeros y tripulantes que quedan en el barco.

—¡…… !

……Así que lo descubrió. Que estaba ganando tiempo y que los pasajeros estaban escapando, todo. Pero por qué….

—Tomarás las vidas de los pasajeros, ¿por qué motivo? Como dijiste antes, ¿qué beneficio te trae eso?

—Jaja, por venganza. Bueno la vida de los pasajeros, pues, solo son de pasada.

—De pasada, dices…

—Sí, mi objetivo original es sencillo. Es hundir este barco.

Este barco, dónde está el legado de la detective, dijo Camaleón

—Si no lo encuentro, está bien que quede así. Si no lo puedo obtener, solo tengo que destruirlo. Es algo muy simple.

—¿……Dices que tomarás la vida de los pasajeros de pasada porque hundirás el barco?

—Sí, si es por cumplir mi objetivo, no es más que un daño secundario.

Al oír eso, mi mano vuelvo a apretar el arma. Sin embargo, recuerdo que todavía tengo cosas que preguntar y me contengo.

—Entonces, ¡Que beneficio ganas al tomar la vida de Natsunagi!

La vida de una sola persona. Para la organización terrorista que crea humanos artificiales, para ellos, qué significado tiene hacer eso…

—Eso también es algo simple, es porque en esta chica corre la sangre de la detective.

—¡……!

Mi cerebro se sacudió fuertemente.

Así que era eso después de todo.

El objetivo principal de “SPES” no es Saikawa ni yo…… era Natsunagi. Y era porque, ella tenía el corazón de Siesta. Solo por esa única razón. 

—Pero no te preocupes. No la mataré tan fácilmente. 

—¿No la mataras fácilmente?

No sé por qué. Pero esas palabras no me parecían que tenían un buen significado.

—Sí, después de todo, es porque ella tiene el corazón de la detective. Haremos experimentos en ella, por así decirlo. Desde las puntas de los dedos de sus pies, hasta cada uno de sus cabellos……Hay valor en investigarla cuidadosamente, ¿no?

Entrecerró sus ojos y con su grotesca lengua, lamió la mejilla de Natsunagi.

—¡……No! —dijo Natsunagi, pero no pudo separarse de la larga lengua como la de una serpiente.

Encima del oscuro océano, amarrada por la lengua de Camaleón, Natsunagi tenía una cara angustiada.

—¡Maldito, suéltala!

Esta vez sí apunté la boquilla de la pistola a Camaleón. Todo lo que tengo que hacer es apretar el gatillo y una bala golpeará su frente.

—Será mejor que te calmes un poco. Si haces eso, esta chica caerá al océano. No tendrás forma de salvarla.

—Gugh……

Lo sé. No necesitas decirme eso.

Pero mis impulsos, sobrepasan mi razonamiento. Uso mi temblorosa mano izquierda para sostener rápidamente mi mano derecha, que está a punto de explotar.

—Ahora bien, elije por favor. Salvarás la vida de esta chica o la vida de los muchos de pasajeros que están en el barco……Solo puedes escoger uno.

Y me presentó la elección más horrible en el mundo.

Si salvo a Natsunagi, la vida de muchas personas se perderá.

Si los salvo a ellos, Natsunagi será convertida en un conejillo de indias que luego será asesinada.

……No hay manera de que pueda escoger

Pero sino escojo nada, seguramente, esas dos cosas ocurrirán…No, se trata de ellos. Aunque escoja, no es seguro que cumplirá su palabra. Pasó lo mismo en el Saikawa. Los de “SPES” son esa clase de personas.

Entonces, desde el inicio nunca tuve…

—Kimitzuka

Y escuché una voz que me llamaba.

—Dispárame.

La chica que dijo eso, incluso en esta oscuridad, como una flor blanca que florece noblemente en el borde de un acantilado… tenía una fría expresión.

—¿Qué estás diciendo, Natsunagi?

Envuelta con una lengua, respirando ligeramente, me miró fijamente tratando de expresarme sus pensamientos.

—Es simple. En momentos como éste, deberías pensar en la mayor felicidad ¿Ya no sabes sumar?

—…Esa manera racional no de hablar, no es propio de ti.

—¿Si? Tal vez. Pero lo que necesitamos en esta situación no es mi pasión, sino la lógica de la gran detective.

—Tú también eres una gran detective.

—No, no lo soy. No soy nadie. Solo soy una imitación.

—Eso…¡!

—Kimitzuka 

Nuevamente me llamó

—Me hizo feliz cuando me dijiste que no tenía que ser el reemplazo de otro.

Gracias.

Sus labios parecían sonreir.

Si le disparo, el enemigo perderá su rehén. Después de eso, el intentará hundir el barco, pero lo detendré, aunque muera. Si la rehén, Natsunagi, no estuviera allí, podría apuntarle sin dudar. Aunque no tuviera el 100% de oportunidad de ganar, con 50% bastaría.

Por eso.

La decisión de Natsunagi de que le dispararán era sin dudas correcta. Era correcta

Y por que es así, la acción que debo tomar…

—Kimitzuka

Fue cuando me llamó nuevamente

—Dispara.

En ese momento.

Que un recuerdo pasó por mi mente.

Una escena donde una joven de pelo blanco, en secreto, se enfrentaba a enemigos descomunales.

Sí, ella siempre, estuvo dispuesta a sacrificarse. No tenía miedo de hacerlo. Era alguien que pensaba que eso era lo correcto. Por eso en ese momento, la reprendí fuertemente. Aún recuerdo claramente su sorprendido rostro.

Recordé esa escena y pensé……son iguales.

La Natsunagi de ahora era igual a ella.

Así que, seguramente, ahora.

Escuché las palabras de Natsunagi, y en este momento……Decidí la elección que debía tomar.

—……No necesito esa correctitud.

Pude ver que sus ojos se abrieron un poco.

—Dijiste que no eres nada, ¿no?

Doy un paso, acercándome a Natsunagi.

Por supuesto que Camaleón entró en guardia y parecía mostrarme que iba a atacarme……Pero un instante más rápido, la boquilla de la pistola apuntaba a su frente.

—……Así es, solo soy alguien que no puede hacer más que copiar a los demás. No soy más que una imitación.

—Ya veo. Eso es bueno.

Doy otro paso en dirección hacia Natsunagi.

—Si aún eres nadie, entonces puedes convertirte en alguien.

Si no sabes volar, solo tienes que aprender a usar tus alas con otra persona.

Si no sabes cómo vivir, solo tienes que caminar junto a otra persona.

Dieciocho años encima de una cama. Estoy seguro de que incluso correr cien metros en más divertido para ti que para otra persona. Todavía hay mucha diversión en este mundo que desconoces. Incluso a partir de ahora, puedes convertirte en alguien.

—Es por eso que haré esto.

Apunté el cañón de mi pistola hacia Natsunagi.

—……Oh, rayos eso no es bueno. Ya que tengo que llevar a esta chica a nuestra base secreta para poder realizarle los experimentos. Todavía no la puedes matar.

Con una falsa sonrisa, Camaleón hablaba. Pero al parecer cometió un grave malentendido. Bueno, no tenía forma de saberlo.

Ella me hizo ese juramento en esa oscura noche.

—Natsunagi Nagisa no morirá antes que yo.

Lo siento, pero prometió eso.

Apunté y disparé a la lengua de Camaleón que apretaba el cuerpo de Natsunagi.

—¡Gahhhh!

Camaleón gimió como si estuviera rugiendo. Su sangre salpicaba alrededor y su lengua se partió a la mitad.

Y Natsunagi que estaba envuelta, calló al oscuro mar……pero

—¡Nagisa-san!

Justo antes de que callera al oscuro océano, un pequeño bote que tenía una colchoneta se puso en medio.

—¡Se nos hizo tarde!

Sí, Saikawa. Es cierto que ese destello de luz de tu ojo que brilla en la oscuridad, en verdad vale 30 millones de yenes.

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