• Traducción: WhiteFenrir
  • Corrección: carlosguisan

Habla Satou. En juegos multijugador online, el acto de liderar un grupo de monstruos sobre otros jugadores es llamado “tren”. Es una enorme molestia, así que a nadie le gusta un jugador que lo hace.

— ¡Ooh! ¡Ahora, así es como debería verse la entrada de un laberinto!

— Mm.

Una vez que pasamos a través de la puerta oeste, había una escalera que llevaba cerca de quince metros más abajo, terminando en un alto y amplio semi túnel lo suficientemente grande para que un camión de cuatro toneladas condujera a través de él.

Tama y Pochi se acercaron silenciosamente a mí, quizá recordando el tiempo en que estuvieron en el laberinto de Ciudad Seiryuu.

Estaban mirando alrededor en alerta en todo momento, su usual falta de cuidado se había ido.

Esto parecía afectar a las otras chicas, que también empezaron a verse más serias.

No es bueno preocuparse demasiado, pero este nivel de precaución probablemente está bien.

Ventanas metálicas cerca del techo dejaban entrar algo de luz – no la suficiente para que pudieras leer un libro fácilmente, pero sí para que pudieras caminar sin una linterna o antorcha.

Más allá de las ventanas enrejadas, ocasionalmente podíamos ver ocasionalmente los pies de los soldados que patrullaban.

De acuerdo a mi mapa, este lugar era llamado el Camino de la Muerte y técnicamente no era parte del laberinto.

El corredor giró en una esquina cerca de cien pies1 más adelante, así que no podíamos ver la entrada al laberinto adecuadamente. Había una puerta de hierro deslizante cerca de la esquina que podía ser cerrada en caso de emergencias.

Entre esto y los soldados patrullando, ciertamente habían tomado medidas contra el escape de monstruos.

¿Hmm?

Vi en mi radar que cuatro exploradores se aproximaban por delante de nosotros.

Sus niveles eran bastante bajos, entre 7 y 9 – no, si un caballero promedio era de nivel 10, supongo que eso los haría exploradores de nivel medio.

Uno de ellos parecía severamente herido.

— ¿Alguien vieneee?

— Huelo sangre, nano desu.

Tama y Pochi fueron las primeras en notar al grupo de exploradores que se aproximaba.

Poco después, los vimos doblar la esquina.

 — Nana, protege a Arisa y Lulu —ordenó Liza de inmediato.

— Entendido.

¿Qué hay de Mia? Me preguntaba, pero entonces vi que Liza se estaba moviendo frente a Mia ella misma.

—¡Soy Jejeh del Hielo Rojo! Pero si quieren pelear, tendrá que ser en otro momento. ¡Tenemos un herido grave aquí!

El joven hombre a la delantera agitó la mano hacia nosotros mientras gritaba. “Hielo Rojo” parece ser el nombre de su grupo.

No podía ver la cara de la persona herida desde aquí, pero su armadura estaba rota y la camisa rasgada alrededor de la herida estaba manchada con sangre.

— Rayos, eso se ve bastante mal…

— ¿Maestro?

Arisa y Lulu temblaron ante la vista.

Ellas habían visto todo tipo de ladrones y piratas ser heridos, pero con la oscuridad y la atmósfera en general de este lugar, quizás se estaban proyectando en el grupo del herido esta vez.

— ¿Satou?

Mia miró hacia mí, buscando permiso para usar Magia Curativa, pero levanté una mano para detenerla.

— Mi nombre es Satou, un nuevo explorador. Por favor, usen esta medicina si quieren.

Con eso, saqué dos pociones mágicas diluidas en agua de mi Bolsa Garaje.

A su nivel, esto debería ser más que suficiente.

— Lo siento, pero no tenemos dinero a la mano. Podemos pagar una vez que nuestro líder nos alcance luego de vender los núcleos. ¿Es mucho pedir que nos dejes usar esa medicina por adelantado?

— No, adelante.

No planeaba cobrarles en primer lugar, así que solo asentí y le di los viales a Jejeh.

— ¿Eh? ¿Son estas pociones mágicas?

— Es correcto. Más importante que eso, será mejor que su amigo la beba de inmediato.

— Cierto. Te debemos una.

El primer vial restauró el 60 por ciento de la salud de la persona herida. No pude ver debido al tejido que estaba alrededor, pero la herida probablemente se cerró.

— Ahhh, ya me siento mejor… Gracias, joven —dijo el explorador con una voz áspera mientras Jejeh lo ponía de pie.

Trató de levantarse por su cuenta, pero la pérdida de sangre lo hizo caer de espaldas a los brazos de Jejeh. Estas pociones de bajo grado no restauraban la sangre perdida. Solo descansar por un rato arreglaría eso.

— Bueno, seguiremos nuestro camino.

— E-espera un minuto. Aún no te hemos pagado…

— Fue un regalo de alguien más. Por favor no se preocupen por eso. Hasta que nos volvamos a encontrar, si el destino así lo quiere.

No pudimos quedarnos parados sin hacer nada, así que llevé a mi grupo hacia el salón.

Desde detrás de mí, Jejeh nos advirtió: “Hay soldados mantis vagabundos vagando en la sección 4-1”.

Después de ver esa gran herida, Lulu y Mia se veían pálidas.

Arisa había perdido algo de su entusiasmo también, pero no tanto como las demás.

— Ustedes dos, ¿preferirían terminar esto por hoy?

— N-no, estoy bien.

— Mm, bien.

Las dos obviamente estaban poniendo caras valientes, así que tomé sus manos mientras nos adentramos en el salón.

Si no se sentían mejor cuando llegáramos a la entrada del laberinto, había decidido regresar de inmediato.

Poco después, comenzaron a sonreír otra vez. Supongo que me preocupé por nada. Tal vez sostener sus manos las había animado.

— ¿Estamos aquíii?

— Es una puerta con una cara aterradora, nano desu.

— ¿Es esa la puerta hacia el laberinto?

— Probablemente.

Al final del camino había una gran habitación, con una puerta de quince pies de alto2 podía ser vista justo delante.

La puerta estaba hecha de un misterioso metal oscuro con una cara de ogro rojo tallada en la superficie.

Había numerosos niveles de escalones en frente de la puerta, con un mostrador de piedra delante.

Al otro lado del mostrador había varios empleados del gremio de exploradores, más cuatro guardias de alto nivel, incluyendo un usuario de magia.

En el mostrador había un joven hombre que parecía ser un explorador, teniendo algún tipo de disputa con una empleada del gremio acerca del precio de los núcleos que él estaba vendiendo.

— ¿Es ese el líder de la gente con la que nos encontramos antes?

— Eso parece.

Examinando nuestros alrededores, vi niños de varias razas sentados en una esquina al otro lado de la habitación desde el mostrador.

Todos usaban ropas simples y desgastadas, ninguno de ellos tenía un arma o armadura.

De acuerdo a la información detallada de mi AR, estos niños eran carga bolsas, todos de nivel tres o inferior.

Aunque, a diferencia de los amistosos niños que nos encontramos afuera, estos no intentaron aproximarse a nosotros.

— ¿Niñooos?

— Muchos niños, nano desu.

— ¿Mrrr?

Pochi, Tama y Mia inclinaron sus cabezas en desconcierto.

El movimiento obviamente no planeado estaba en tan perfecta sincronía, que no pude evitar sonreír. Arisa se veía molesta por no haber entrado en acción.

Aunque ninguno de los niños carga bolsas nos habló, sus ojos estaban enfocados en mí.

— ¿Qué crees que están haciendo? —murmuró Arisa.

— Sus ojos se ven aterradores.

Lulu sonó incómoda, un sentimiento con el que concordaba de todo corazón.

Como eran todos niños, me preocupaba que Nana intentara secuestrarlos, pero…

— No son lo suficientemente jóvenes, yo descarto.

— ¡Maestro, por aquí!

Arisa me señaló un tablón de avisos cerca del mostrador.

Había numerosos folletos colocados en el tablón.

— ¿Solicitudes de partes de monstruos?

No había solicitudes del gremio; la mayoría eran de artesanos, dueños de tiendas y así. Un pequeño puñado eran de nobles o mercaderes.

La parte inferior de cada folleto estaba en blanco, con fechas, nombres y números de identificación escritos.

— Así es.

En lugar de Arisa, la persona que me respondió fue un joven apuesto agachado junto al tablón de avisos.

De acuerdo con mi AR, era el hijo de un mercader de Ciudad Laberinto.

— Imagino que un joven noble como usted no necesita que nadie lea o escriba por él, pero puedo dirigirlo a los mejores tratos si quiere.

Probablemente estaba aquí para ganar algo de dinero extra. Esta tierra tenía un muy bajo nivel de alfabetización, lo que haría que los servicios de lectura y dictado tuvieran una gran demanda.

Le entregué al chico algo de dinero y le pregunté acerca de estos tratos.

— La carne de ranas de laberinto y los caparazones de monstruos tipo bicho siempre son buscados, así que recomiendo esos.

— Es delicioso —murmuró Liza junto a mí, asintiendo sabiamente. Ella debe estar recordando la barbacoa que tuvimos en el laberinto de Ciudad Seiryuu.

Mirando alrededor, vi que Tama y Pochi estaban asintiendo seriamente.

Probablemente estaban imitando a Liza.

— ¿Qué hay acerca de estos, como el néctar o los hongos del laberinto? ¿No son igual de buenos?

— Para el néctar, debes entrar a un laberíntico nido de hormigas, el cual puede ser extremadamente peligroso. Y esos hongos solo crecen en secciones mucho más profundas del laberinto. Ninguno de ellos vale el riesgo.

Por cómo sonaban las cosas, este niño había aprendido un poco acerca del laberinto al andar por aquí ganando dinero.

— Además, estas solicitudes no están en marcha. Sea cuidadoso. Solo porque estén aquí cuando entres al laberinto, no quiere decir que sigan aquí una vez que regreses.

Eso tenía sentido. Probablemente no querían que sus solicitudes fueran completadas por un puñado de gente diferente y terminar con exceso de materiales.

— Maestro, esa mujer en el mostrador desea hablar con usted.

Al voltear, vi que la miembro del personal en el mostrador con un rostro de aspecto inteligente estaba llamándome.

Parecía que había terminado su intercambio con el líder del Hielo Rojo.

Le di al chico una propina como agradecimiento por la información y me dirigí hacia el mostrador.

— ¿Sí?

— Disculpe que pregunte pero, ¿es usted un nuevo explorador?

— Sí, estaremos a su cuidado a partir de hoy. Mi nombre es Satou.

—Vaya, que educado. Estoy segura de que ya le dijeron cuando se registró, pero aquí es donde usted puede vender los núcleos de monstruos que adquiera en el laberinto. También puede intercambiar otras partes de monstruos de las solicitudes puestas en el tablón de aquí.

Escuché respetuosamente la detallada explicación de la miembro del personal.

— Es más, esto solo es necesario para placas de oro, pero nobles como usted mismo están invitados a reportar su tiempo de exploración estimado al entrar en el laberinto.

— Entiendo. No esperamos tardar demasiado, pero me gustaría solicitar seis días, por si acaso.

Escogí ese espacio de tiempo porque era la misma cantidad de tiempo que habíamos reservado en la posada.

Aun así, supuse que estaríamos de vuelta al final de la noche como mínimo.

Cierto, debería preguntar también mientras estoy aquí.

— Por cierto, ¿quiénes son esos niños por allá?

— Ah, son carga bolsas, esperando ser contratados por grupos de exploradores. Ellos cambian lugares con los niños de fuera una vez cada campanada, pero no se les permite llamar a potenciales clientes aquí abajo. El eco es demasiado ruidoso. —añadió.

Aun así, si vas a contratar a alguien para que cargue una bolsa, ¿por qué no contratar un adulto en su lugar?

Cuando iba a inquirir más en el asunto, un grupo de diez exploradores emergió de la puerta del laberinto.  Ellos eran todos del tipo guerrero, en promedio de nivel 20. Tres de ellos parecían ser carga bolsas, pero eran personas bestias corpulentas, no niños.

Mientras el resto del grupo bajó sus cosas para descansar, un explorador con una cara peluda como un oso caminó en nuestra dirección.

Probablemente él era el líder del grupo de exploradores, ya que solo él estaba en nivel 30.

— Hey, Bena. Lamento interrumpir pero, ¿todavía tienes esa solicitud de carne de jabalí-araña?

— Lo siento. Búho Barbudo trajo un poco esta mañana, así que no creo que compremos más justo ahora.

Así que la mujer con la que estaba hablando se llamaba Bena.

— Tch, ¿esos bastardos de nuevo? Bien, entonces. Bena, cocina esta carne para nosotros, ¿puedes?

— Muy bien. Rick, trae la parrilla, por favor. Incluyendo el carbón, la cuota es una moneda grande de cobre. Por mi labor, todo lo que te cobraré es el mejor trozo de lomo.

— Eres una zorra astuta, ¿verdad?

Una vez que el peludo explorador le entregó una moneda grande de cobre al dependiente, se volteó hacia los niños:

— ¡Hey, bastardos! Los invito a algo de carne también, ¿okay? Solo asegúrense de pagarme con alabanzas antes de comer, como: “¡Eres tan genial, señor Dozon!” o “¡Gracias, señor Dozon!

Con eso, los niños se animaron tanto que me dolían los oídos.

Tama y Pochi parecían intrigadas por este tipo de carne poco familiar, pero debe ser cruel quitarles la comida a esos niños hambrientos. Las señalé para detenerlas.

— ¿Deberíamos irnos…?

Una vez que cada uno presentó sus placas de madera en el mostrador, caminamos hacia la puerta del laberinto.

Estaba medio esperando una cuota de entrada, pero no parecía haber ninguna.

— ¿Ábrete sésamooo?

— Quiero abrirla también, nano desu.

— Esa puerta es horriblemente pesada, así que podría ser duro.

Mientras Tama y Pochi se dirigieron a abrir la puerta de pesada apariencia, el dependiente las llamó con una sonrisa.

— ¿Pesada, huuuh?

— ¡Hi-ya, nano desu!

— ¿Qué…?

Tama y Pochi abrieron la puerta con facilidad, causando que la mandíbula del miembro del personal golpeara el suelo.

Eso es una reacción exagerada, pensé, sonriendo mientras entrábamos al laberinto.


— Uuugh, ¿más escaleraaas?

Al otro lado de la puerta había un amplio conjunto de escaleras que llevaban bajo un techo alto. En lugar de escaleras rectas o en espiral, estos escalones zigzagueaban de lado a lado. Probablemente construyeron las escaleras donde solía haber una ladera.

La barandilla tenía cortes a intervalos regulares, lo suficientemente grandes para disparar flechas escaleras abajo.

Esta era probablemente otra medida contra monstruos invasores. Cada nivel de los escalones tenía una plataforma con un cañón cubierto con tela. De acuerdo a mi pantalla AR, estos cañones disparaban balas físicas reales, no magia.

Había dos soldados posicionados en cada plataforma.

Los soldados parecían tener mucho tiempo en sus manos: estaban jugando un juego de mesa similar al shogi. Al menos no estaban bebiendo o durmiendo en el trabajo. Los soldados eran todos semi-humanos fornidos, como personas lobo y personas león.

Los saludamos mientras pasábamos y aunque parecían descontentos, aun así nos saludaron con un amigable hola.

— No voy a lograrlooo…

— Puedes hacerlo, Arisa.

Mientras le sonreía al intercambio de Arisa y Lulu, usé mi habilidad “Buscar en todo el mapa”, como de costumbre.

Este lugar es enorme.

Era más grande incluso que las ruinas bajo la vieja capital.

Comparado con mis mapas del terreno, parecía extenderse por debajo del enorme desierto en el oeste del Reino Shiga.

El mapa llamaba a la ubicación Laberinto Celivera: Piso Superior. Eso significaba que la cima era bastante amplia y ni siquiera era todo. Definitivamente había un piso más.

Ajusté la escala del mapa para poder tener una idea completa de la imagen.

Era como mirar desde arriba a cientos de raíces entrelazadas en todas direcciones.

Y cada una de estas aglomeraciones de raíces componía de treinta a cien pequeñas habitaciones, con una gran caverna en el centro.

El gremio de exploradores llamaba a esta zona “sección 1.”

También hay toneladas de monstruos.

Cuando busqué monstruos en mi mapa, fui asaltado por tantos resultados que probablemente hubiera puesto lento a un ordenador potente.

Afortunadamente, fui capaz de cancelar la búsqueda, así que cambié el objetivo a solo las pocas secciones cercanas a la entrada.

La primera área, sección uno, tenía más exploradores que monstruos.

Esta vez, busqué a todos los exploradores en la sección 1 y de la sección 2 a la 5, que estaban conectadas directamente a la sección 1 y descubrí que había más de mil quinientos en total.

Era raro ver a cualquiera de ellos por su cuenta; la mayoría viajaba en grupos de tres a cinco personas.

La distancia a las secciones 2 y 4 era considerable, pero 3 y 5 parecían lo suficientemente cerca que podrías ir y regresar en un día. En la más lejana, había un grupo de expedición de más de diez personas, dodos de nivel 20 a 30.

— Maestro, ¿todavía hay más escaleras?

— Solo estamos a la mitad. Quizás deberías empezar a trotar o ejercitar para conseguir más resistencia. Arisa.

— Uuugh…

Arisa se veía llorosa, pero solo puse mi mano sobre su cabeza suavemente y continué bajando las escaleras.

A diferencia de las grandes escaleras que llevaban a las ruinas de Lalakie en las islas del sur, porque había otra gente aquí, no podía solo hacernos flotar con Magia Práctica.

No quería malcriarlas mucho, pero si ella no podía avanzar más, supongo que podría cargarla.

— ¿Anotaciooón?

— ¡Estamos aquí, nano desu!

— Whew, finalmenteeee…

Al final, Arisa se quedó sin aliento al final de las escaleras y la cargué sobre mi espalda.

— Maestro, hay una puerta adelante, yo reporto.

— Mm, grande.

En efecto, había un conjunto de puertas dobles de quince pies de alto bloqueando nuestro camino.

Parecía ser el tipo que se abre hacia adentro.

— ¿Quizás sea para bloquear la entrada a los monstruos si intentan pasar? —dijo Liza, abriendo las puertas.

— Así es, jovencita. Bienvenida a las puertas del infierno.

Un hombre persona-zorro de corta estatura con uniforme militar la saludó del otro lado.

— ¿Whaddaya significa “puertas del infierno”? ¡Dame un descanso!

— Ouch, ¡Capitán!

Un hombre musculoso golpeó al persona zorro en la mandíbula.

Tenía el cuerpo de un troll o un ogro, pero el capitán era un humano ordinario.

— Nunca lo he visto por aquí. Esta es la guarnición de la línea frontal del ejército del laberinto. No se quede mucho tiempo; solo escoge uno de los tres caminos y sigue adelante.

Detrás del hombre había una caverna, de cerca del tamaño de un estadio de baseball, iluminado con magia y llena con alrededor de trescientos soldados.

Estaban posicionados en un campamento cerca de los tres caminos al interior, con cañones y Cañones Mágicos apuntando a todos ellos.

Los otros hoyos más pequeños y puertas parecían haber sido sellados, probablemente para hacerlos más fáciles de defender.

— Capitán, el camino del medio es solo para placas de granate, ¿no es así? Tienes que decirle a la gente esas cosas.

— Cállate. Estaba a punto de hacerlo.

Un segundo puñetazo aterrizó en la cara del hombre persona zorro.

Un tipo bastante violento.

— El camino del medio solo se conecta a un cuarto llamado Hades, el cual conducía hacia el piso central del laberinto. No podemos tener ningún aventurero inexperto yendo allí y causando una arremetida en cadena de monstruos.

Una “arremetida en cadena” era probablemente similar al tipo de cosas que ves en juegos online donde la gente atrae a un puñado de monstruos y sale corriendo, llevando a los monstruos con ellos.

— Correcto. Es un crimen serio causar una arremetida en cadena en el laberinto, así que sean cuidadosos, ¿entendido? Especialmente si los traen hasta aquí… Estarían enfrentando una multa bastante pesada, como mínimo. Eso o ser enviado a las minas de carbón como esclavo criminal.

— Uh-huh. Si son solo monstruos débiles, la cuota no será tan alta, pero si un soldado es asesinado en el proceso, habrá que pagar más que dinero.

Les agradecí a los dos soldados por sus advertencias antes de dejar la guarnición atrás.

El par de soldados subió las escaleras que nosotros bajamos.

— Esos dos eran el tipo de personajes que conocerías en un nivel tutorial, ¿no? —remarcó Arisa mientras los veía irse.

Parecía grosero insultarlos después de que fueron lo suficientemente agradables para decirnos todo esto.

—No digas cosas como esas, ¿de acuerdo?

— De acuerdoooooo, lo sientoooooo.

Después de un pequeño regaño, Arisa se disculpó a regañadientes por su rudeza.

— Maestro, ¿deberíamos proceder por el camino de la derecha o el de la izquierda? Yo pregunto.

— Veamos… ¿Qué tal este?

Como esos exploradores fueron lo suficientemente amables para advertirnos, decidí dirigirme hacia el área 4-1, donde acechaban los “pícaros soldados mantis”.

Mis niñas deberían ser capaces de derrotarlos con facilidad y parecía inseguro dejar un monstruo relativamente peligroso en un área de bajo nivel.

A propósito, “área 4-1” se refiere al “área 4 de la entrada del área-1.” Este acuerdo en la forma de nombrar había empezado porque había algunos lugares dentro de la misma área a los que solo se puede acceder por caminos de otras áreas.

— ¡Hey, tú!

Mientras estábamos por entrar a la puerta hacia el pasaje principal, uno de los soldados nos llamó para detenernos.

— ¿Estarás bien con esa ropa?

— Si, estaré bien, gracias.

Con solo mis ropas ordinarias y mi espada de hada, probablemente me veía como si estuviera vestido un poco ligero para el laberinto.

— Además, solo vamos a dar un vistazo hoy. Regresaremos una vez que hayamos explorado el área 1.

— Sí, eso será lo mejor.

Asintiendo al amable soldado, entré por la puerta que Liza mantenía abierta.

— Esta es una entrada enorme.

Arisa y las otras miraron asombradas el gran espacio.

—De acuerdo con el mapa que compré, este es el gran salón.

— Es más oscuro de lo que esperaba.

— Debería ser lo suficientemente fácil caminar, pero podríamos no ser capaces de detectar monstruos esperando.

La única iluminación era una ocasional fuente de luz a un lado del salón al nivel de la rodilla que daba un débil en el suelo.

Parecían ser las herramientas mágicas llamadas “señales de piedra” de la que el vendedor del mapa me había hablado. Justo como dijo, la luz cambiaba de blanco a azul mientras nos aproximábamos.

— ¿Debería usar Luz de Maná? Yo pregunto.

— Buena idea. Es un poco oscuro, así que por favor ilumina el camino, Nana.

— Sí, maestro.

Probablemente podría haber usado mi propio hechizo Luz de Maná, pero era tan brillante que podría verse extraño para otros exploradores. Dejar que Nana lo hiciera era una mejor idea.

La habilidad Fundación de Nana se activó y brillantes luces de maná aparecieron en los yelmos de la vanguardia y los cetros de la retaguardia.

Añadí un pequeño adorno en los yelmos para dirigir el brillo de la Luz de Maná hacia adelante.

— Maestro, ¿cómo deberíamos organizar nuestra formación?

— Mientras caminamos, tendremos a Lulu, Arisa y Mia en el medio; Nana, Tama y Pochi al frente; y Liza y yo en la retaguardia.

Con Tama y Pochi en el frente, ellas serían definitivamente capaces de detectar cualquier trampa o monstruo adelante y Liza podía repeler fácilmente cualquier posible ataque desde atrás.

El grupo debería ser capaz de luchar sin depender de mí, por hora. Sería mejor dejarlas crecer en lugar de ser demasiado sobreprotector.

—¿Esponjosooo?

— Hay algo sobre nosotros, nano desu.

Las luces de maná en los yelmos de Tama y Pochi iluminaron unas bolas esponjosas del tamaño de una pelota de tenis flotando alrededor, cerca del techo. Había unos pocos de ellos.

— Mrrr. Come espíritus.

Viéndose molesta de forma poco característica, Mia produjo un cetro de fuego de su bolsillo de hadas.

Activando Visión de Espíritus, vi que las criaturas estaban, en efecto, atrapando y comiendo espíritus pequeños.

Deben ser monstruos de algún tipo.

— Destruir.

Una bola de fuego salió disparada del cetro de Mia hacia el techo, quemando todas las bolas de pelo en el área y volviéndolas humo.

— Son bastante flojos.

Justo como dijo Arisa, las criaturas se quemaron tan pronto hicieron contacto con las llamas.

Una vez que todos los come espíritus habían sido destruidos, Mia dio un pequeño ¡hmph! de obvia satisfacción y apartó el cetro.

— Buen trabajo.

— Mm, gracias.

Mia infló su pecho, y acaricié su cabeza en respuesta.

— Buscaré más enemigos con Magia Espacial.

Arisa alistó su cetro y miró alrededor.

— Mm, sigo yo.

— De acuerdo, tomemos turnos, entonces.

Mia también conocía hechizos de Magia Espiritual que eran buenos para encontrar monstruos, así que parecía que quería contribuir la próxima vez.

— ¡Aquí va!

— Aye-aye…

Tama juntó las orejas justo cuando Arisa liberó el hechizo.

Sentí un flujo similar de magia al hechizo de Magia Práctica Señal.

— Nop, nada —declaró Arisa.

— ¿Insectooos?

— Pequeñas lagartijas y murciélagos también, nano desu.

— No, no esos —ella les informó.— Quiero decir que no hay monstruos.

— Awww…

— Eso es muy malo, nano desu.

Tama y Pochi miraban alrededor decepcionadas.

No parecían saber qué hacer.

— No te preocupes. Habrá más una vez que avancemos un poco más.

El par se animó con eso, así que continuamos nuestra exploración.

El área 1 había sido limpiada por los exploradores – difícilmente había monstruos.

Grupos de monstruos usaban algunos pasajes para andar algunas veces, pero no estaban conectados a ninguno de los caminos en los que estaban los exploradores. Gracias a eso, nunca se encontraron el uno al otro.

Después de que observé el mapa por un tiempo, vi un túnel se abrió entre dos de esos caminos en la distancia y una batalla comenzó. Así debe ser como aparecieron los monstruos.

—Es difícil ver incluso con la luz, yo reporto.

Varias columnas y estatuas de piedra estaban alineadas en los muros del corredor, junto con algún ocasional conjunto de escalones de piedra que no parecían llevar a ninguna parte.

Había, ocasionalmente, objetos como cortinas que colgaban del techo, o más bien telarañas polvorientas.

También pasamos agujeros ocasionales en las paredes y el techo que se veían como pequeños pasajes.

Los hoyos que parecían ser de ventilación cerca del techo parecían ser atravesados por pequeños monstruos; ocasionalmente, monstruos polillas o gusanos cornudos sacaban la cabeza fuera y se comían algunos de los esponjosos come espíritus.

Ambas variedades eran de muy bajo nivel, así que se los dejamos a otros exploradores.

—¿Hay algo ahiíi?

— Escucho una pelea adelante, nano desu.

Tama y Pochi parecían haber detectado una batalla más adelante en el camino.

Cerca de doscientos pies más abajo, cinco exploradores estaban luchando contra tres semigoblins.

Como había ruidos constantes viniendo de los hoyos de ventilación cerca del techo en el laberinto, era un poco difícil detectar los ruidos lejanos.

Incluso a Tama y Pochi les tomó más de lo usual detectarlo.

De acuerdo a la información de mi radar, la batalla no estaba tomando lugar en el gran salón que estábamos explorando, sino en un camino más adelante. No estaba muy lejos de donde nos encontrábamos.

Cuando nos acercamos, uno de los exploradores nos dio una advertencia.

— Estos goblins son nuestros. Sigan moviéndose.

— De acuerdo.

Di una respuesta breve para no distraerlos demasiado.

Parecía ser una lucha bastante intensa: Incluso aunque los semigoblins eran solo de nivel 1 y 2, todos los exploradores estaban heridos.

Los exploradores parecían ser relativamente principiantes, todos rondando el nivel 3. Ellos estaban usando ropa hecha con tejidos de plantas y armadura hecha con huesos atados juntos. Ellos estaban luchando con lanzas cortas y hachas ligeras que obviamente eran hechas en casa.

Ellos eran todos luchadores, pero como solo un pequeño porcentaje de exploradores tenían alguna habilidad mágica, no era muy inusual.

Mientras contemplaba eso, Nana dio vueltas alrededor del frente del grupo.

— Maestro, he localizado un grupo sospechoso de larvas, yo reporto.

— ¿Qué quieres decir?

En un área donde parte del gran salón se había convertido en un precipicio, algunos niños estaban mirando hacia abajo desde arriba.

El mayor parecía ser un explorador, mientras que los otros cinco niños eran todos carga bolsas.

Los niños llevaban lo que se veía como una camilla hecha de hierba.

— ¡Hermano mayor Boma, detrás de ti!

Uno de los niños dio una advertencia y el chico explorador y los demás se agruparon en alerta y prepararon sus armas, que realmente eran solo eran garrotes que parecían más bien palos.

Parece que los sobresaltamos

— Hola.

Moví mi mano lejos de mi espada y los llamé, pero sus posturas no cambiaron.

Puse al resto del grupo a esperar mientras caminaba por el precipicio.

Mirando hacia abajo, vi que un grupo de exploradores jóvenes estaba enfrascado en una batalla de vida o muerte contra algunos semiduendes.

— ¡Maldito sea este duende gordo y estúpido!

El “duende gordo” en cuestión era de hecho un tipo un poco más fuerte llamado “semiduende forzudo.”

— ¡Supongo que tendré que usar mi carta del triunfo!

El usuario del hacha que parecía ser el líder del grupo se tragó una especie de píldora.

Entonces sus movimientos repentinamente se hicieron más rápidos y pasó de una batalla perdida contra el forzudo a ganar con una pequeña ventaja.

De acuerdo a mi AR, la medicina que acababa de tomar era una píldora de Poción Demoníaca.

Considerando lo efectivo que era, no era de extrañar que la gente lo usara, incluso si era una peligrosa droga ilegal.

Aun así, como era ilegal, debería haber alguna clase de efecto secundario desagradable.

La batalla terminó poco tiempo después de eso y los exploradores comenzaron a desarmar a los semiduendes derrotados y a tomar sus núcleos.

Finalmente, el grupo terminó de recolectar los núcleos y dejaron los cuerpos de los semiduendes atrás, moviéndose para encontrar su siguiente presa.

Uno de ellos parecía notar a los niños y masculló un disgustado “tch, saqueadores de cuerpos” mientras se retiraban.

En efecto, Saqueador de Cuerpos estaba entre los títulos de los niños.

— ¡Vamos! ¡Agárrenlos antes de que otros monstruos se los coman!

Tan pronto como los exploradores más abajo del acantilado se habían ido, el joven guió a los niños por unos escalones de piedra remolcando la camilla tejida.

Tenía curiosidad, así que llamé al chico:

— ¿Para qué usan los cuerpos de los goblins?

— S-se los vendemos a un carnicero.

¿En serio?

Así que incluso comen carne de semiduendes en Ciudad Laberinto…

Estaba bien que la gente estuviera más dispuesta a probar carne de monstruo que antes, pero no tenía el coraje de comer nada tan humanoide.

— ¡N-no es así! ¡No los robamos! ¡Solo tomamos lo que quedó atrás!

Malentendiendo mi silencio, el chico empezó a defenderse.

— Oh, lo siento. No estaba dudando eso.

— S-solo para que lo sepas, no los comemos, ¿de acuerdo? Eso te pone tan enfermo que tu cuerpo se vuelve podrido y asqueroso.

Dándose cuenta de lo que estaba pensando, el chico me corrigió.

Él explicó que aunque la carne de semiduende no te mata, tenía una alta posibilidad de hacerte enfermar si la consumes, así que estaba prohibido llevarla fuera del laberinto.

— ¿Es eso lo que causa la Enfermedad del Duende?

— No lo sé. Aunque no lo creo

El chico inclinó su cabeza y se encogió de hombros.

— Entonces, ¿para qué la usa el carnicero?

— Tiene un slime que se la come y la convierte en aceite y huesos.

¿Oh?

Le pregunté al chico donde estaba el carnicero para así revisarlo en el mapa.

En un pequeño cuarto dentro del laberinto, había una persona lagarto domador de monstruos con los títulos de Carnicero y Usuario de Slimes. Estaba acompañado por cuatro monstruos entrenados llamados “slimes de aceite.”

Estaba un poco lejos de aquí, lo cual era probablemente el por qué los exploradores no se molestaban en llevar los cuerpos ellos mismos.

— Así que incluso los duendes tienen un uso en la vida diaria… los humanos son increíbles, ¿hmm?

— Exacto. Probablemente se burlen de nosotros y nos llamen “saqueadores de cuerpos”, pero sin nosotros no serían capaces de obtener huesos para sus armaduras o el aceite de duende para sus lámparas.

El chico explotó en una pequeña furia. Él debe tener un montón de frustración acerca del asunto.

— Además, si dejamos los cuerpos tirados por el laberinto, resultaría en monstruos sin núcleo y malditos.

— ¿Qué son esos?

Nunca había escuchado esos términos antes. Presioné para conseguir más información.

— Los “Sin núcleo” son cuerpos sin un núcleo de monstruo. Los cuerpos “malditos” no se mueven, pero si te acercas demasiado, pueden agarrarte una pierna y maldecirte.

Así que no deberíamos acercarnos sin cuidado a los cuerpos tampoco. Los laberintos realmente son peligrosos.

— Los gordos son muy pesadoooos.

— ¡Ayúdanos, hermano mayor!

— ¡Esperen un momento… enseguida voy!

Los niños estaban gritando desde el fondo del acantilado, así que el chico volteó para ayudarlos.

Antes de que se fuera, le di suficientes monedas de cobre para todo el grupo como agradecimiento por toda la información.

— ¡Wow! ¿Está seguro, señor?

— Claro. Gracias por responder mis preguntas.

— ¡Heh-heh, cuando quieras!

Vi a los chicos bajar por el acantilado con espíritus elevados, entonces regresé a donde mi grupo estaba esperando.

— Los encargos de monstruos ciertamente son pocos en el área 1.

Mientras continuamos por el gran salón, vimos muchos exploradores luchando duramente contra monstruos y compitiendo por las muertes.

— Maestro, las señales de piedra han comenzado a mostrar un nuevo número, yo reporto.

— ¿Cuatrooo?

— Dice 1-4, nano desu.

El trío que iba delante había encontrado una particularmente grande señal de piedra.

Esto parecía ser la encrucijada entre el camino alrededor del resto del área 1 y el camino ramificado hacia el área 4.

Al borde del rango de mi radar vi puntos rojos.

— ¿Tal vez empecemos a ver monstruos pronto?

— Eso creo…

Asentí a Arisa mientras revisaba mi mapa.

Los puntos rojos eran principalmente hormigas de laberinto. Toneladas de ellas.

Había casi trescientas en total, repartidas por todas partes en grupos de diez a cincuenta.

También había tres grupos de exploradores y carga bolsas huyendo de las hormigas, dirigiéndose hacia nosotros.

Esta debe ser la “arremetida en cadena” que el soldado de fuera del laberinto nos mencionó.

Estos monstruos no eran mucha amenaza para nosotros, pero sus números eran impresionantes de alguna forma.

Para los exploradores allí, debían ser un problema grave.

— Parece que habrá bastante pelea dentro de poco…

— Déjame investigar.

Arisa parecía detectar que mi respuesta llevaba un poco de intención.

— Luego yo.

— Oh, cierto, esta vez es tu turno.

Habíamos estado alternando entre la Magia Espacial de Arisa y la Magia Espiritual de Mia para la detección, así que esta vez debía ser el turno de Mia.

image_rsrc5E0.jpg Viento de Cobardía

Mia usó un hechizo de detección de enemigos de Magia Espiritual.

Un viento verde-amarillo corrió a través del laberinto , trayendo información de vuelta a Mia.

— Satou, muchos enemigos.

Por favor no lo hagas sonar como si tuviera una tonelada de gente que me odia.

— ¿Gente viniendooo?

— Suenan como insectos también, nano desu.

Escuchando con sus orejas en el suelo, Tama y Pochi parecían haber detectado a los exploradores y monstruos que se aproximaban desde lejos.

— ¿Cuántos vienen?

Arisa me miró seriamente, pero no pude evitar responderle un poco maliciosamente.

— ¿Te refieres a gente o enemigos?

— Enemigos, por supuesto —respondió de inmediato.

— Trescientos.

— ¿T-trescientos?

— Maestro, deberíamos retirarnos, yo propongo.

— Estoy de acuerdo con Nana, maestro.

— Mm.

Lulu se aferró ansiosamente a mi brazo. Fueron bastante rápidas en tomar una decisión prudente.

Supuse que a cualquier cabeza de carne que quiera luchar contra un número de enemigos de tres dígitos no le iría bien en el laberinto, donde tienes que conservar tu energía.

— ¿No te preocupeees?

— Podemos hacerlo, nano desu. ¡Mientras el maestro esté con nosotras será fácil, nano desu!

Oh, cierto. Supongo que nuestro propio grupo tiene una pareja de cabezas de carne.

Tama y Pochi se pusieron en unas poses extrañas.

Puse mi mano sobre sus cabezas: —¿Qué harían si no estuviera aquí?

— Huir, por supuesto, nano desu.

— ¿Salir de aquíii?

¿Hmm?

Así que no eran totalmente cabezas de carne – solo confiaban mucho en mí.

— Buena respuesta. Si no estoy con ustedes, nunca deberían intentar enfrentarse a un grupo tan grande de enemigos, incluso si no son muy fuertes.

Nuestro grupo había luchado contra grandes cantidades de no muertos y piratas en la ruta del azúcar, pero he estado con ellas y nunca habían tenido más de tres a cinco enemigos por persona.

Por supuesto, el Rey Esqueleto y el Señor del Mar con los que peleamos en Lalakie eran mucho más peligrosos.

— ¿Qué pasa si no tenemos más opción que luchar? —preguntó Arisa.

— ¿Qué crees? —respondí.

— Hmm… ¿Ir a una posición ventajosa?

— Es correcto. Encuentren un lugar donde el enemigo no sea capaz de ir hacia ti de una vez.

— Sip, los cuellos de botella son una necesidad cuando cazas solo en juegos online.

Así que de ahí fue donde aprendió eso…

En el MMORPG que jugué, la mayoría de la gente luchaba sola contra monstruos débiles que podían ser derrotados de un golpe, pero supongo que cada juego es diferente.

Ahora, no estábamos obligados a salvar a los exploradores que no conocíamos, pero como finalmente habíamos encontrado monstruos, supuse que era una buena oportunidad para que mi grupo consiguiera algo de experiencia.

— Hay gente huyendo de monstruos esta vez, así que vamos a ayudarlos peleando, ¿de acuerdo?

Dando una razón arbitraria, sugerí que lucháramos y todas estuvieron de acuerdo de inmediato.

— Por supuesto, si yo no estuviera con ustedes, deben priorizar su propia seguridad y huir, ¿de acuerdo? —añadí, solo para estar seguro.

Regresamos un poco por el corredor para prepararnos para la batalla en un área con muchos escombros y terreno elevado que haría más fácil luchar contra grandes cantidades de enemigos.

Si la gran sala fuera un río, sería como poner un campamento en un banco de arena de cerca de diez pies de altura.3

La parte del terreno que estaría en el fondo del río estaba llena de escombros, haciendo difícil la huida. Encima de eso, la única forma de ponerse sobre nosotros sería trepar una pared casi vertical o ir a una ladera en la dirección opuesta de donde venían las hormigas del laberinto.

Los únicos problemas eran que sería difícil ver más allá de ciento cincuenta pies4 o algo así debido a los dobleces en el gran salón y como había exploradores huyendo, no podíamos poner trampas en el camino de las hormigas.

Pensé en usar Magia de Tierra para hacer un mejor campo de batalla, pero el piso del laberinto parecía resistente a la Magia de Tierra por alguna razón, así que decidí no insistir.

— Oops, casi lo olvido.

Lancé Encantamiento: Protección Física en todos mis compañeros.

Enemigos débiles o no, siempre era mejor estar a salvo.

— ¿Viniendooo?

— ¡Están aquí, nano desu!

Un grupo de dos personas conejo y personas rata vinieron corriendo del otro lado del gran salón.

Aunque no eran visibles aún, también había un grupo de hombres humanos y un grupo de mujeres humanas más atrás.

— ¡Corran!

— ¡Hey, hay un enjambre de hormigas del laberinto viniendo hacia acá!

— ¡Si no quieren ser devorados, mejor dejen de estar parados ahí!

El grupo de personas bestia, Flecha Veloz, gritó advertencias mientras corrían junto a nosotros. Todos eran guerreros, en promedio entre nivel 7 y 10.

— Maestro, el siguiente grupo está aquí, yo reporto.

El siguiente en llegar era el grupo humano: tres exploradores y dos carga bolsas.

El líder de los exploradores tenía nivel 13, mientras que los otros dos estaban en nivel 10. Los carga bolsas tenían buena constitución, pero estaban solo alrededor de nivel 4.

— ¡Vamos, esclavos! ¡No dejen caer esas jarras de néctar de hormiga!

El líder, que tenía vendajes alrededor de sus extremidades y el cuello, mirando sobre su hombro para gritar a los dos carga bolsas. Supongo que eran sus esclavos.

— ¡Si dejan caer alguna, les cortaré los brazos y alimentaré a las hormigas con ellos!

Sin responder al trato cruel de su maestro, los dos esclavos seguían silenciosamente al hombre.

— Besso, Las Alas Amorosas se están quedando atrás.

— Hmph. Odio perder a Jena, pero mientras lo logremos con dos jarras, no estaremos en rojo.

— Buen punto. Haremos una apertura mientras se lo comen.

El par corrió junto a nosotros mientras sostenían una pequeña y desagradable conversación, apenas dándonos un vistazo.

A diferencia del grupo de personas bestia, ellos no nos dieron ninguna advertencia.

Finalmente, algún tiempo después de los dos primeros grupos, el grupo de mujeres humanas llegó. Era un grupo de cuatro, con dos exploradores y dos carga bolsas.

Las carga bolsas usaban ropa ordinaria con cajas en sus espaldas, pero las dos exploradoras tenían vestidos tejidos y armadura de hueso, escudos de madera y lanzas cortas con puntas de bronce.

Bajo los vestidos de las mujeres había camisas cortas que exponían sus abdómenes y sus delgadas piernas estaban cubiertas con pantalones apretados.

El vistazo de una línea de bronceado justo encima de sus tobillos también fue sexy.

No sabía cómo se habían bronceado cuando trabajan en un oscuro laberinto, pero sexy es sexy.5

Desde mi punto de vista, ellas solo llevaban trajes deportivos, pero a los ojos del Reino de Shiga, imagino que estaban prácticamente semi desnudas.

— ¡Maestro, los monstruos!

— ¡Van a atrapar a esas señoritas!

Arisa y Lulu señalaron a las hormigas del laberinto acercándose a las mujeres.

Una de las carga bolsas parecía tener una pierna herida y la otra estaba ayudándola, así que se mantenían apenas alejadas de sus perseguidores.

— ¡Oh no! A esta distancia serán atrapadas si lanzo mi hechizo…

— Mrrr.

— No puedo tener un disparo claro con mi pistola mágica tampoco.

Las chicas de la retaguardia mordían sus labios impotentes.

Detrás de las dos carga bolsas, una de las hormigas del laberinto que estaba cerca del tamaño de un humano estaba a punto de atraparlas.

Debido a que se veía como si pudieran atrapar a las mujeres antes de que mi grupo pudiera intervenir, usé mi hechizo Mano Mágica de Magia Práctica para agarrar las patas de la hormiga más cercana y la jalé hacia el suelo.

En serio, este hechizo es más como una telequinesis mágica.

De cualquier forma, el grupo huyendo estaba seguro ahora.

— ¡Tú, el de ahí! ¡Corre! ¡Las hormigas del laberinto están en una arremetida en cadena! —gritó una de las exploradoras desde lejos.

Era una mujer delgada de veintitantos años, aunque tenía una voz masculina. No la llamaría hermosa, pero sus rasgos definitivamente tenían cierto encanto.

La otra mujer se veía un poco más joven que la encantadora y era una total belleza, con su pelo negro atado en una ordenada cola de caballo.

La encantadora se llamaba Iruna, mientras que la bella se llamaba Jena.

— ¿Tienes alguna bomba de humo o cegadora? ¡Se nos están acercando!

— ¡Lo siento, no tengo! —le respondí.

Desafortunadamente, no tenía ningún objeto como los que ella me pidió.

Probablemente podría usar un hechizo de Fuegos Artificiales o algo en su lugar, pero en este punto sería más fácil solo despedazarlos a todos con Flechas Remotas.

— ¡Señorita Iruna!

Volteando, las exploradoras jadearon cuando vieron a las dos carga bolsas a punto de ser capturadas por las hormigas.

— ¡Ayúdennos! ¡Las hormigas! ¡Las hormigas!

— ¡Hermana mayor olvídate de mí – solo sálvate!

Mientras las dos carga bolsas daban una conmovedora muestra de amor de hermanas, cerca de treinta hormigas del laberinto se acercaban a ellas.

Retorciéndose en el suelo a una buena distancia detrás, estaba la que derribé.

— ¿Maestro?

— Solo un poco más…

Liza estaba ansiosa por ayudarlas, pero le dije que esperara un momento más.

¡Ahí, la línea de visión se abrió!

— ¡Ahora! ¡Comiencen la batalla!

— ¿Hi-yaaa?

— ¡Haaah, nano desu!

Tama y Pochi reaccionaron de inmediato, arrojando las piedras en sus manos.

Las piedras golpearon directamente en las hormigas del laberinto que estaban a punto de darles un mordisco a las hermanas carga bolsas.

— ¡Nana, usa “Provocación”!

— ¡Ustedes, hormigas trabajadoras idiotas! ¡Vayan a trabajar hasta que queden calvas por el estrés, yo declaro!

La “Provocación” de Nana funcionó, redirigiendo la agresión de las hormigas hacia ella.

Todo eso está bien, pero ella no tenía por qué tocar un tema tan sensible…

image_rsrc5E1.jpg ¡Agarre de agua!…

— ¡Atadura Dimensional Ultra Secreta!

La magia de Mia y la Magia de Arisa se activaron al unísono, enviando a las hormigas atacantes al suelo.

Creo que el hechizo de Arisa se llamaba Atadura Dimensional, así que la parte de “Ultra Secreta” probablemente fue ella solo dejándose llevar por el momento.

— ¡Aquí voy!

La Vara de Trueno de Lulu envió un impacto eléctrico saltando entre todas las hormigas empapadas por el hechizo de Mia.

— ¿Usuarios… de magia?

Escuché a una de las exploradoras rescatadas murmurar asombrada.

— Tama, Pochi, vamos.

— ¿Entendidooo?

— ¡Entendido, nano desu!

Liza cargó hacia adelante, su lanza mágica dejaba rastros rojos en el aire. Era increíble verla derrotar las hormigas como si su lanza fuera una extensión de su cuerpo.

Tama canalizó poder mágico en sus dos Espadas Mágicas, derribando hormigas con movimientos danzantes. Contra un gran número de enemigos débiles, su estilo de dos espadas tenía la tasa de exterminación más rápida.

Pochi también parecía haber cogido el truco de canalizar magia en su espada, se movía con certeza, golpeando su arma contra los espacios entre los caparazones de las hormigas del laberinto.

— La mejor defensa es una buena ofensiva, yo declaro.

Mientras su “Provocación” atraía a las hormigas hacia ella, Nana las aniquiló, barriéndolas con su gran escudo y golpeándolas con su Espada Mágica imbuida con incapacitación suave.

Ella estaba haciendo un uso eficiente de la fuerza sobrehumana que consiguió de “Reforzamiento Físico”, priorizando empujar a las hormigas hacia atrás o incapacitarlas en lugar de derrotarlas.

Ella debe haber aprendido estos movimientos estratégicos de los maestros elfos del Bosque Bolenan.

En niveles de entre 4 y 6, las hormigas no tenían oportunidad contra mi grupo.

— ¿Deberíamos ir a ayudarlos…?

— Increíble. Están derrotando a esas hormigas tan rudas muy fácilmente.

Escuché murmullos impresionados de la pareja de exploradoras. Al principio, parecía que se iban a unir a Liza y las otras en la lucha, pero entonces se detuvieron y retrocedieron.

Deben haber juzgado que solamente estorbarían.

— Quizás ese destello de magia de antes debilitó las defensas de las hormigas.

El cambio de la Vara de Trueno de Lulu a Modo supresión debe haberse visto como un hechizo para ellas.

— Gracias, señor Noble.

La mujer de apariencia encantadora, quien parecía ser la líder, se dirigió a mí.

Aún estábamos en medio de la batalla, pero eso estaba bien, porque no era como si yo estuviera haciendo mucho.

Aun así, era difícil hablar mientras tuviera que mirar hacia abajo a donde estaban ellas, así que salté a su nivel.

La bonita estaba atendiendo a la carga bolsas más joven que tenía una pierna herida.

La hermana mayor estaba intentando recuperar el aliento, con sus manos y rodillas en el suelo. El equipaje en su espalda debe ser pesado.

La bonita tenía la habilidad “Tratamiento de Emergencia”; una poción sería necesaria.

— Oh, no te preocupes por eso. Aunque, ¿podría preguntarte algo?

— P-por supuesto que le pagaremos por sus problemas tan pronto como regresemos al pueblo.

— No, eso no será necesario. Me preguntaba: ¿Cómo supiste que era un noble?

Me parecía extraño que toda la gente que conocí en Ciudad Laberinto me identificara inmediatamente como un noble en lugar de un mercader.

A diferencia de aquella vez en el bar Sutoandell, yo no estaba usando un cologne, una camisa libre de arrugas, o nada como eso.

Una cosa sería si fuéramos en un barco o un carruaje con un emblema familiar, pero ese obviamente no era el caso.

— Erm, bueno…

Parecía un poco nerviosa. No obstante, la mujer encantadora respondió mi pregunta:

— Estás vistiendo una túnica de alta calidad en un laberinto…

Ya veo. ¿Así que mi ropa es el problema?

Aunque también supuse que los usuarios de magia usaban túnicas.

— Sin mencionar que tienes esa espada de apariencia costosa en tu cintura.

Había decidido hacer unas fundas simples y lindas para las Espadas Mágicas de las chicas, pero había olvidado hacer una funda simple para mí mismo.

O quizás el problema era la combinación de la túnica con la espada.

— Además…

¿Aún hay más…?

— Solo un noble sería lo suficientemente excen… digo, confiado, para traer a un grupo de jovencitas en vestidos e incluso una sirvienta al laberinto.

Definitivamente estaba a punto de decir excéntrico.

Ahhh, ahora lo entiendo.

Supongo que nadie, excepto un noble, haría algo tan “excéntrico” como traer a un puñado de chicas en vestidos y disfraces de sirvientas a un laberinto.

El vestido armadura de la retaguardia tenía una mayor defensa que las armaduras de metal usadas por los caballeros, pero no podrías decir eso solo viéndola.

Mientras estábamos teniendo esta incómoda conversación, el resto del grupo había aniquilado al enemigo.

Las 304 hormigas del laberinto habían sido reducidas a alrededor de diez.

A mitad de la pelea, la “Provocación” de Nana se había agotado y las hormigas habían empezado a rodear a Tama y a Pochi, pero Arisa y Mia les dieron cobertura con magia.

— ¡Tama! ¡Hice un muro a tu izquierda, así que lucha con ellas por la derecha!

El hechizo Sedimentación de Arisa estaba probando ser particularmente útil.

Con la versión avanzada, Crealaberintos, el usuario podía crear un Laberinto de muros de Sedimentación para atrapar a los enemigos o liberarlos a gusto.

Tomaba una gran cantidad de poder mágico, pero le dije que le diera una oportunidad una vez que llegaran las últimas hormigas del laberinto.

El grupo final de hormigas no llegaría por otros diez minutos aproximadamente, pero un grupo menor de hormigas del laberinto se estaba acercando por uno de los pequeños pasajes de monstruos cerca del gran salón. Era un grupo de cerca de diez.

— ¡La mano con la que sostienes tu tenedor es tu mano derecha! —Arisa le gritó cuando vio que Tama no parecía diferenciar su derecha de su izquierda.

— ¡Aye-aaaye!

Eso podría no sonar bien, pero cuando Tama y Pochi comían, sostenían un tenedor con la derecha y una cuchara con la izquierda en lugar de un tenedor y un cuchillo, así que la declaración de Arisa era correcta.

— Increíble. Una batalla tan frenética, pero nadie está herido para nada.

— ¿Eh? ¿En serio?

Las exploradoras miraron a mi grupo con asombro.

La vanguardia había tomado unos pocos golpes de las hormigas del laberinto, pero entre su abrumadora armadura y mi Encantamiento: Protección Física, no habían sido heridas.

— Wow, tienes razón. Deben ser exploradores de placa de granate.

La encantadora lo malentendió, pero no podía llegar y decirle: de hecho, somos exploradores de placa de madera cuando ella estaba mirándonos con esa admiración.

— ¿Susurro – susurrooo?

— ¡Escuché algo detrás del muro, nano desu!

Tama y Pochi habían detectado hormigas del laberinto aproximándose en el pasaje adyacente.

Estaba impresionado de que se hubieran dado cuenta en medio de tan intensa batalla.

— Satou, señal de piedra.

Mia señaló hacia abajo desde el nivel superior y vi que la señal de piedra, que había estado brillando en azul y rojo.

Parecía estar detectando enemigos en el otro pasaje.

— ¡Señor Noble! Esa es una señal de que un hoyo de aparición está a punto de abrirse. ¡Los monstruos van a salir por ahí! —exclamó la mujer encantadora.

El muro, el cual parecía de piedra, se hizo tan delgado como una membrana antes de que un pequeño hoyo antes de que se abriera un agujero en el medio.

— Oh vaya.

Una hormiga del laberinto se abrió paso, amenazando con ir tras las hermanas carga bolsas, y me puse entre ellas en un instante.

Sacando mi espada de su vaina, corté limpiamente a la hormiga en dos.

Tuve que asegurarme de contenerme, de lo contrario hubiera cortado el piso de piedra también.

— I-increíble…

— Qué espada tan bonita.

Las chicas exploradoras me miraban impresionadas.

Las carga bolsas, mientras tanto, se retiraron hacia los exploradores.

¿Hmm? ¿Qué es eso?

Parecía haber un “hoyo de aparición” formándose detrás del grupo de exploradoras también.

No parecían haberse dado cuenta, así que les grité una advertencia: “¡Detrás de ustedes!”

— ¿Eh? ¿Otro hoyo de aparición? Hagámoslo, Jena.

— ¡E-espera un segundo! ¡Algo está mal!

En lugar de hormigas del laberinto, una sola mantis soldado comenzó a abrirse paso a la fuerza por el estrecho agujero que se había formado cerca del dúo de exploradoras.

Este debe haber sido el “vagabundo” del que Jejeh del grupo Hielo Rojo nos había advertido antes de entrar al laberinto.

A diferencia de una mantis cazadora normal, la mantis soldado tenía seis patas traseras y cuatro patas delanteras. Dos de las patas delanteras eran pequeñas, para agarrar a su presa, mientras las otras dos eran largas y con forma de cuchillas para la batalla.

La criatura era de unos ocho pies de alto6 – definitivamente intimidante.

— ¡¡¡¡¡Eeeeeek!!!!!

Dándose cuenta de lo que había emergido, las cuatro mujeres chillaron al unísono.

La belleza soltó su lanza impactada, y la encantadora cayó sobre sus rodillas.

No podía culpar al grupo de exploradoras Alas Amorosas7 por sus reacciones. Iruna, la encantadora, era de nivel 6 y Jena, la belleza, era de nivel 8, así que una mantis soldado de nivel 16 era una poderosa amenaza para ellas.

Si fuera a hacer una comparación con la vida moderna8, sería como si te asomaras detrás de un arbusto pensando que hay un perro, solo para que te aparezca un oso pardo gigante en su lugar.

KUWKUWAAAAMWA.

La mantis soldado no había salido completamente del agujero, pero aun así desató un aullido como si se burlara del aterrado grupo de cuatro.

— ¡U-ustedes dos, corran!

— ¡N-nosotras lo retrasaremos! ¡Salgan de aquí, rápido!

Las dos exploradoras pusieron expresiones determinadas a pesar de sus lágrimas.

Agarrando sus lanzas con manos temblorosas, dieron un paso al frente, listas para ganar tiempo para que las hermanas carga bolsas pudieran escapar.

Tenía que admirar su espíritu, pero no había forma de que tuvieran alguna posibilidad contra esa cosa.

La última hormiga finalmente se había abierto paso a través del hoyo de aparición en frente de mí, así que la corté y me apresuré hacia las exploradoras.

— Lo siento, pero yo me llevo este.

Con eso, levanté mi espada de hadas y bloquee las cuchillas de la mantis soldado.

KUWKUWAAAMWA.

Mientras aullaba una vez más, blandí mi espada contra su cabeza.

Finalmente le había cogido el truco a no usar “Spellblade”9 por accidente.

— ¡D-déjanos ayudarte!

— Podemos – ¡Podemos al menos crear una d-distracción!

Las exploradoras se pararon temblorosamente a cada lado de mí.

Apreciaba su oferta, pero la pelea ya había terminado.

Una sombra negra cayó cerca de las exploradoras, haciendo que retrocedieran.

— ¿Eh?

— ¡No puede ser!

La cabeza de la mantis rodó por el suelo, provocando otro pequeño grito de las dos mujeres.

El cuerpo de la mantis soldado cayó al suelo, chorreando un charco de sangre verde.

— ¿Acabas de atacarlo?

— ¡Eres increíble, señor Noble!

Sintiéndome un poco avergonzado mientras las dos exploradoras me miraban fijamente como si estuvieran viendo a un héroe, me volteé para comprobar al resto del grupo.

Parecía que su batalla también estaba por acabar.

— S-señor noble, usted ha salvado nuestras vidas dos veces ahora.

— ¡¡¡¡Muchas gracias!!!!

Las exploradoras y las carga bolsas me agradecieron por turnos.

— Nunca había visto un esgrima tan increíble.

— Yo tampoco. Los exploradores de placa de granate ciertamente están en otro nivel.

Me sentí como si pudiera haber ido un poco demasiado lejos, pero esto era normal para un usuario de espada de mitril, de nivel 30. Así que probablemente estaba bien.

Respondí a su agradecimiento con un movimiento ligero de la mano, luego fui hacia Liza y las otras.

— Maestro, ¿empezamos a recolectar los materiales?

— Solo los núcleos están bien. Los caparazones son frágiles, así que no deberían ser muy útiles.

— Maestro, perdone mi insolencia pero… —Liza habló con un raro desacuerdo —. Creo que los caparazones servirían como material para escudos y armaduras. Se dice que las garras de las patas frontales de las hormigas del laberinto son usadas para hacer espadas cortas, guadañas y demás.

En la patria de Liza, explicó ella, los monstruos tipo hormiga eran altamente valorados por sus materiales.

El caparazón de una hormiga del laberinto podía romperse con una espada de bronce ordinaria, pero probablemente aún era más dura que una armadura hecha de huesos de duende. Si fueran potencialmente útiles, podría ser buena idea llevarlas a la superficie.

No me importaba mucho hacer más dinero, pero podría ser útil para exploradores novatos.

— ¿Carneee?

— ¿No vamos a asarlas, nano desu?

Habiendo retirado los núcleos de las hormigas del laberinto muertas, Tama y Pochi querían saber si deberían partir la carne.

— Sería mejor no hacerlo. La carne de hormiga es tan amarga que poca gente elige comérsela. Además, si un niño se la come, podrían tener envenenamiento alimenticio.

Ciertamente no quería darle a nadie envenenamiento alimenticio. Tama y Pochi parecían decepcionadas, pero tenía bastante carne en mi Almacén que podía cocinar para ellas luego, así que ellas tendrían que conformarse con comida horneada y agua por ahora.

— Señor Noble, por aquí.

Iruna, la exploradora encantadora, me entregó algunos núcleos de monstruo.

Ella los había sacado de las hormigas del laberinto que yo había derrotado. Aunque la mantis soldado seguía intacta —tal vez ella no quería acercarse.

— Gracias.

— Difícilmente es suficiente para agradecerle por salvarnos, pero estaremos felices de ayudarlos a despedazar los cuerpos.

Era una amable oferta de Jena, pero no podía aceptarla.

— De hecho, probablemente deberían escapar de aquí. Mis amigas aquí han detectado con magia otro enjambre de hormigas del laberinto dirigiéndose hacia acá. Llegarán aquí dentro de poco.

— ¿Usted no va a huir, señor Noble?

— Vamos a contenerlas un rato, primero.

Estaba tratando de decir educadamente que sería mejor si ellas huían rápidamente.

— De acuerdo. Asegúrese de estar a salvo, ¿de acuerdo?

— ¡Definitivamente le pagaremos lo de hoy!

Finalmente, las exploradoras y las carga bolsas huyeron.

Mientras recogían sus cosas, noté una jarra de néctar de hormiga en la caja de la hermana mayor. Tal vez las hormigas estaban detrás de eso.

— Maestro, la siguiente oleada estará aquí pronto.

— De acuerdo. Recargaré tu magia.

Usé el hechizo Transferencia de Maná para restaurar el poder mágico del grupo.

Nadie estaba herido, así que simplemente volví a lanzar Encantamiento: Protección Física en todas ellas.

— ¡Están aquí!

Después de eso, luchamos contra varias rondas de hormigas del laberinto. Una vez que habíamos derrotado a la mayoría de ellos, decidimos adentrarnos en el nido.

Dentro, adquirimos materiales como néctar de hormiga, esferas de néctar de hormiga reina e incluso aguamiel fermentado naturalmente de néctar de hormiga, pero eso es otra historia.

A propósito, el pequeño grupo de hormigas del laberinto que no había venido hacia nosotros persiguió al hombre llamado Besso y a su grupo de exploradores en nuestro lugar.

Afortunadamente, nadie fue asesinado, pero ellos estaban severamente heridos cuando llegaron al campamento del ejército del laberinto.

Si recuerdo correctamente, liderar una arremetida en cadena hacia esa área era considerado un crimen.

Hice un momento de silencio por el gris destino que les esperaba.

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  1. Aproximadamente treinta metros.
  2. Cuatro metros y medio de altura aproximadamente.
  3. Tres metros de altura.
  4. Unos 45 metros aproximadamente.
  5. Estoy 1000% de acuerdo con Satou. XD
  6. 2.40 metros.
  7. Lovely Wings. También puede traducirse como Alas Adorables o Tiernas. No sé si soy el único pero este nombre me recuerda a Sailor Moon y Sakura Card Captor… no sé por qué xD
  8. Se refiere a un ejemplo del mundo normal.
  9. Spellblade – Filo Mágico. Suena mejor en inglés, por eso lo dejo así.