• Traducción: WhiteFenrir
  • Corrección: carlosguisan

Habla Satou. Cuando viajaba a un nuevo país, siempre buscaba información en internet de antemano. En este mundo paralelo, la principal fuente de información son los rumores, así que no es enteramente confiable, pero puede ser interesante a su manera.

— Estamos casi en la Ciudad Laberinto, ¿verdad?

— Casi llegamos —respondí, mientras Arisa jugaba con su esponjoso cabello lila.

Todas en el carruaje se veían igual de ansiosas que ella.

— Mm. Emocionada.

Mia, quien había estado mirando por la ventana y tarareando, volteó hacia mí con una expresión feliz en su joven rostro. Mientras volteaba su cabeza, sus coletas azul claro ondeaban en el aire, exponiendo sus ligeramente puntiagudas orejas de elfo.

— Ondeante…

El cabello de Mia se agitó en el abarrotado carruaje, pero la peliblanca con orejas de gato, Tama, las evadió fácilmente. Llevaba una armadura de cuero sobre su vestido rosa.

— Auch, nano desu.

La coleta extraviada golpeó a la pelinegra con orejas de perro, Pochi, en su lugar, quien dio un exagerado gimoteo. Su vestido hacía juego con el de Tama, aunque era de otro color.

— Lo siento.

— ¡No hay problema, nano desu!

Pochi le sonrió a la arrepentida Mia.

— ¿Maestro?

Escuché a Lulu llamarme desde atrás, así que abrí la ventanilla para echar un vistazo hacia el asiento del cochero. Mientras volteaba hacia mí, su hermoso cabello negro se asomó bajo su velo, capturando mi atención. Si no tuviera sentimientos por alguien más ya y si no fuera una niña de edad de preparatoria, me hubiera enamorado de ella en un segundo.

Los residentes de este mundo no tienen gusto alguno si piensan que esta encantadora jovencita es fea.

Lulu usaba un velo, no para esconder su cara, sino para proteger su cabello y piel del sol y el polvo.

— Hay una caravana detenida más adelante, yo reporto.

Esta declaración monótona vino de Nana, enfocada como siempre. Aunque parezca una voluptuosa belleza, ella es de hecho un homúnculo que tiene menos de un año de vida.

Estaba montando un runosaurio, una criatura similar a un raptor, lo que hizo toda clase de rebotes rítmicos.

— ¿Quiere que Nana y yo nos adelantemos a investigar?

Montando otro runosaurio en el lado opuesto del carruaje, estaba Liza de la tribu escamanaranja, con una apariencia galante mientras confiadamente sostenía las riendas.

Además de su cola de reptil y sus escamas anaranjadas en su cuello, cadera y demás, no se veía muy diferente de un humano normal.

— Espera un segundo.

Era un grupo de alrededor de treinta personas, sus cosas eran llevadas por animales de carga llamados “dulldeer”.1

La persona a cargo era… ¿una princesa?

La princesa de una pequeña nación llamada Reino Nolork estaba montando en el carruaje, en el medio, y las personas llevando a los dulldeer no eran mercantes, sino soldados del Reino Nolork. Ellos deben estar protegiendo a la princesa también.

Había un caballero y un escudero, ambos cabalgando en monturas llamadas “greathorn deer”.2

El carruaje, por otro lado, era tirado por criaturas del tamaño de elefantes jóvenes llamadas “mammoth littlehorn deer”.3

— Parece que esa es la princesa del reino de Nolork y compañía…

— ¿Eh? ¿Todo el camino desde el borde del oeste? ¿Podrá ser una procesión de matrimonio?

Arisa miró con curiosidad.

Por lo que me dijo más tarde, Nolork estaba ubicado en el centro del continente con un puñado de otras naciones pequeñas; al oeste había un gran e inhóspito desierto, de ahí la frase borde del oeste.

Nolork estaba incluso más al norte que el Marquesado de Eluette, el cual estaba justo al norte de la Ciudad Laberinto.

Mia sacudió la cabeza:

— Exploradores.

— Lo dudo. Esos pequeños reinos nunca dejarían a una joven mujer moverse por el mundo.

Arisa era una princesa legítima del Reino Kuvork, donde había sido incapaz de encontrar un tutor para que ella aprendiera, porque era “innecesario”. Tuvo que estudiar el lenguaje por su cuenta.

— Pero Lalakie era regido por una reina, así que supongo que realmente depende de la ubicación y la era, incluso en este mundo.

Recordé los eventos que ocurrieron no mucho antes en la ruta del azúcar en los mares del sur.

Parecía que solo ayer habíamos rescatado a Rei, una amnésica, en las Islas Dragón Marino y viajado por los trópicos.

El viaje vino con muchos recuerdos sabrosos, como fruta tropical fresca, caramelos hechos en una fábrica de azúcar y el ron que bebí en un bar con marineros, pero el atún estaba definitivamente en la cima de la lista.

El ootoro de un atún gigante recién capturado. Solo recordar esa sensación que se derrite en tu boca prácticamente me hace babear.

Oh, y también frustramos los planes del Rey Esqueleto para revivir en el hogar de Rei, la isla flotante de Lalakie, y dominar el mundo.

Realmente quería llevarme a Rei y su hermana adoptiva, Yuuneia, con nosotros, pero estar alrededor de laberintos o grandes tumultos de personas sería dañino para la salud de Rei, así que se quedaron en las islas del sur.

Por supuesto, una vez que nos instalemos en Ciudad Laberinto, planeé visitarlas mientras me dirijo a ver a Miss Aaze en la aldea de los elfos.

Aun así, hablo con amigos como Miss Aaze y Rei con el hechizo de Magia Espacial Teléfono casi cada día, así que nunca se siente como si estuvieran lejos.

Los granos de arena en el viento me trajeron de vuelta de mis recuerdos.

— Debe ser viento del desierto.

— ¿Un desierto? —preguntó Lulu.

— Sí, hay un gran desierto pasando la frontera que puedes ver detrás de Ciudad Laberinto.

Plantas puntiagudas llamadas “veria”, que se veían como aloe o cactus, crecía escasamente a cualquier lado de la orilla del camino que nuestro carruaje recorría. 4

La veria crecía a través del barreño conteniendo la Ciudad Laberinto; en el área alrededor de la frontera, más allá de él, había monstruos planta llamados Veria Malvada, que se veía como flora gigante. 5

De acuerdo con mi mapa, una gran cantidad de barreras habían sido colocadas alrededor de la ciudad para prevenir que la Veria Malvada la invadiera.

— Ohhh, así que es por eso que el aire parecía tan seco.

— Mm. Sin suficiente humedad.

Sacudí algo de la arena del cabello de Arisa y Mia, luego aparté mi vista de la veria y la devolví al camino delante de nosotros.

Más allá del grupo, las altas, y gruesas murallas de la Ciudad Laberinto dejaron una poderosa impresión, con estatuas gigantes con caras de piedra ubicadas imponentemente a cada lado de la puerta.

— ¿Meeew?

— Wow, nano desu.

Tama y Pochi echaron un vistazo desde el interior del carruaje.

— ¿Giganteees?

— ¡Tan grandes, nano desu!

El par señaló a las estatuas de piedra sentadas.

Incluso sentadas, sus cabezas aún estaban al nivel de la muralla de treinta pies de alto.

— Esos son golems de piedra, yo reporto.

— Se ven bastante fuertes. No sé si incluso mi Lanza Mágica funcione. Creo que el mejor camino sería golpearlos con magia primero, luego…

Escuchando la afirmación de Nana, Liza naturalmente comenzó a formar una estrategia.

En mi visión, estaban dispuestos como Gigantes de Piedra. Estaban en nivel 43, así que deben ser los guardianes de Celivera.

Aunque no estaba seguro de por qué estaban en el lado contrario del laberinto.

— ¡Oh hombre, ahora de verdad se siente real! ¡Pronto haré mi debut como una aventurera!

Arisa se apoyó contra el viento, visiblemente sacudiéndose.

Ella debe haber estado temblando de emoción.

— Satou.

Mia tiró de mi brazo.

— Es una moneda de plata grande, nano desu.

— ¿Medallaaa?

Mia había producido un medallón de plata con una fina cadena de metal de su Bolsa de Hada.

La pantalla de AR dijo que era una Llave a la Mansión Hidra. 6

— De Gillil.

Gillil era el hada de casa que estaba a cargo del laboratorio de investigación de Trazayuya en el Bosque Bolenan.

Trazayuya fue el abuelo de Mia de parte de su madre, y se decía que fue uno de los más sabios de los elfos.

— ¿Qué clase de medalla es esa?

— Mm, medallón de certificación.

Cuando bebí el licor dragonspring7 con Gillil, creo que dijo que había vivido en Ciudad Laberinto como el asistente de Trazayuya. 7

— ¿Es esta quizás la llave de la casa donde los elfos vivieron cuando se quedaron en Ciudad Laberinto?

— Mm.

Mia asintió en confirmación a mi teoría.

— Wow, ¿así que esto es una llave? Es casi como una herramienta mágica. Incluso hay letras en élfico en la parte de atrás.

Cuando nos quedamos en la aldea de los elfos, Arisa había aprendido a leer un poco de élfico.

Como de costumbre, ella era devota a su apetito de conocimiento.

— Veaaaamos… Bueno, esta de aquí significa ‘magia’. La siguiente, ¿significa flujo?

Murmurando para ella misma, Arisa casualmente canalizó algo de magia en la medalla.

— ¡Ah…! —Mia estiró su mano alarmada.

— ¿Hmm? ¿No debí haber hecho eso?

Arisa rápidamente detuvo el flujo de su magia, pero por cómo sonaban las cosas, fue un poco demasiado tarde.

— ¡Aaaaaagh!

— ¡Las estatuas de Celivera se mueven!

— ¡C-corraaaaaan!

— ¡Seremos aplastadooooos!

Adelante, la gente del Reino Nolork comenzó a gritar.

Más allá de ellos, los dos golems sentados a cada lado de la puerta comenzaron a moverse y empezaron a caminar en nuestra dirección.

— ¡Maestro, esto se ve mal! —Lulu chilló desde el asiento del cochero.

Ella estaba refiriéndose probablemente a los golems, pero había otro problema incluso antes que ese.

Los dulldeer del Reino Nolork huyeron hacia el páramo dotado de veria, arrastrando a los soldados con ellos.

Los mammoth littlehorn deer también giraron para escapar tan rápido que hicieron que sus carruajes chocaran.

El caballero y el escudero se las arreglaron para mantener sus greathorn deer bajo control de alguna manera.

Mientras tanto, los golems se arrodillaron y se inclinaron humildemente:

— ¡Mira! ¡Nani! Los guardias de Celivera han venido a recibirnos, ¿no?

— Tenga cuidado, Princesa.

Una joven chica se paró cerca de los carruajes caídos, señalando emocionada a los golems.

Estaba sobre un edredón, sugiriendo que ella había estado tomando un descanso fuera del carruaje. 8

Afortunadamente, no parecía que nadie quedó atrapado por el choque de los carruajes.

— <Maestro, hemos estado esperando su llegada. >

— <Maestro, celebramos su regreso>

Dos voces hablando élfico venían del medallón que Arisa sostenía.

— ¿Hay alguna posibilidad de que esto haya causado eso?

— Mm. Dame.

Mientras Arisa hablaba cautelosamente detrás de mí, Mia asintió.

Aceptando el medallón de Arisa, lo sostuvo en dirección a los golems.

— <Hablo por vuestro maestro. Apreciamos vuestros saludos profundamente. Aun así, vuestros deberes son de mayor importancia, así que debéis apresuraros en regresar a vuestros puestos>.9

— <Entendido>.

— <Entendido>.

Mia le habló al medallón en Élfico, y los golems volvieron a sus posiciones.

— Gracias, Mia.

— Mm.

Había una pequeña escritura en la parte de atrás del medallón.

Mia debe haber estado leyendo eso.

— Lo siento por ser tan descuidada.

— Solo lee las instrucciones primero la próxima vez.

Con esa amonestación a Arisa, bajé del carruaje.

La gente del Reino Nolork aún estaba en pánico, incluso después de que los golems regresaron a sus asientos; tenía que tratar de calmarlos.

Por lo menos, tenía que ofrecerles curar a sus heridos y dejarlos tomar un carruaje si el suyo no podía ser reparado.image_rsrc5DW.jpg

— ¿Oh-ho? Carece de habilidad, pero es un carro bastante bien hecho y refinado, ¿no?”10

La princesa Meetia del Reino Nolork parecía bastante impresionada mientras echaba un vistazo dentro del carruaje.

Tenía largos y expresivos ojos, lo que hacía entretenido ver su cara constantemente cambiante.

Parecía estar alrededor de la misma edad que Arisa, pero de hecho tenía catorce años, la misma edad que Lulu. En adición a su cara infantil, su cabello marrón atado en dos cortas y rizadas coletas probablemente contribuía a su aire juvenil.11

Era difícil creer que era solo un año más joven que mi edad oficial en este mundo. Nuestro carruaje partió con la princesa y su anciana nana.12

Eso nos puso por encima de nuestra capacidad normal, por lo que Tama y Pochi estaban montando con Liza y Nana en los runosaurios.

Aún estaba un poco abarrotado adentro, por lo que me moví al asiento del cochero también.

El caballero y la chica escudero estaban a ambos lados, haciendo de guardias.

— ¡Gracias por su asistencia, señor! ¡Soy Ravna, caballero del Reino Nolork!

La caballero se quitó el casco, presentándose a sí misma tan ruidosamente que retrocedí un poco.

Estaba sorprendido de ver que era una mujer. Su apariencia tenía poca semejanza con lo que la mayoría de la gente se podría imaginar con las palabras dama caballero. En su lugar, era agraciada y atractiva, y parecía bastante fiable.

No tenía duda alguna de que el rey y la reina debían confiar bastante en ella. A pesar de su madura apariencia, era aún bastante joven a la edad de veinticuatro años.

— Es un placer conocerla, Lady Ravna. Soy Satou Pendragon, caballero hereditario de la Baronía de Muno en el Reino Shiga.

Me presenté a mí mismo tan educadamente como fuera posible.

Su escudera se presentó tranquilamente a sí misma como Ryula; era una joven mujer soldado simple.

— Es un carruaje bastante cómodo, ¿no?

— Ciertamente lo es, Princesa. Esta debe ser la tecnología de un gran reino.

Dentro del carruaje, podía escuchar a la Princesa Meetia y a su nana apreciando mi carruaje.

Había apagado el motor skypower13 de baja capacidad que reducía la vibración en el carruaje a cero, pero supongo que solo la suspensión básica y los cojines hechos a mano fueron suficientes para hacerlo bastante lujoso.

— ¿Está aquí para convertirse en una exploradora también, Princesa? —Arisa preguntó educadamente.

Estaba usando una peluca rubia para ocultar su cabello púrpura, ya que la mayoría de la gente lo ve como algo de mala suerte.

— Eso es…

— Princesa…

— Sí, no necesitáis recordármelo… Bromeo, por supuesto. Hemos venido a curar a la hija del virrey de su enfermedad.

Curioso acerca de las palabras de la Princesa Meetia, revisé su información en el mapa y descubrí que tenía el título Sacerdotisa de Heraluon y el don Aliento de Purificación.

Ella solo tenía nivel 4 y no tenía Magia Sagrada o la habilidad “Oráculo”, solo habilidades como “Etiqueta”.

Buscando en el mapa, vi que la cuarta hija del virrey sufría de Enfermedad del Duende (Crónica) y Envenenamiento de Miasma (Crónico).

Lo último estaba puesto en gris; alrededor del 20 por ciento de la población de la Ciudad Laberinto sufrían de esto, aunque en diferentes grados de severidad.

Parece que fue la decisión correcta no traer a la medio fantasma Rei, ya que es débil al miasma.

Si el miasma era tan denso como para afectar a la población en general, ella definitivamente tendría un momento difícil aquí.

La Enfermedad del Duende parecía ser mucho más rara, con solo un puñado de hijos nobles portandola.

— ¿Eres ya una doctora a tu edad, Princesa?

— No, pero poseo la bendición divina de Heraluon. Puedo simplemente respirar sobre el enfermo y sanarlos. Impresionante, ¿no?

El don Aliento de Purificación de la princesa parecía uno bastante útil.

A medida que pasaba el tiempo, noté que la mayor parte de la conversación que pude oír dentro del carruaje parecía ser entre Arisa y la princesa; Mia no estaba participando para nada.

— La joven dama es bastante callada, ¿no?

— Sí, Mia es más bien tímida, como ve.

— No lo soy —Mia farfulló al fin.

— Ah, así que finalmente vos decidís mirarme… ¿¡Qué es esto!?

El repentino cambio de tono de la princesa fue extraño, así que abrí la ventanilla y eché un vistazo dentro.

— ¿¡Por qué, vos sois un elfo, no!? Por favor, disculpad mi rudeza. Soy la sexta princesa del Reino Nolork, Meetia Nolork.

— Soy el elfo más joven del Bosque Bolenan, Misanaria Bolenan, hija de Lamisauya y Lilinatoa.

La princesa se inclinó en el pequeño carruaje y Mia asintió en apreciación.

Olvidé que ella tendía a ser fría con las personas que no se presentaban a sí mismas apropiadamente.

— ¡Bolenan! Entonces debéis ser pariente del sabio Lord Trazayuya, ¿¡no!?

— ¿Sabio?

Mia se veía confundida por la emocionada princesa.

— Entonces debes estar viajando seguramente a la Mansión Hiedra, construida por el mismísimo sabio, ¿¡no!?13

— Mrrr…

Mia vaciló.

— Nuestro maestro es el que decide dónde nos quedaremos, así que no estamos seguros aún si vamos a ir a la Mansión Hidra —respondió Arisa.

— Supongo que he escuchado que solo los elfos pueden alcanzar las puertas de la Mansión Hiedra, ¿no?

La princesa parecía conocer mucho sobre Ciudad Laberinto.

Traté de buscar en el mapa, pero no vi ningún edificio llamado Mansión Hidra allí.

Tal vez fue destruida algún tiempo después de que Gillil dejó la ciudad, o tal vez estaba escondida. Apuesto que es la última.

— ¿Has estado en Ciudad Laberinto antes, Princesa?

— No, esta es mi primera vez dejando mi reino. Aprendí mucho de Ciudad Laberinto de mi hermano mayor, quien entrenó ahí por un tiempo.

De acuerdo con la Princesa Meetia, la gente del Reino de Nolork periódicamente visitaba Celivera para producir espinas Nolork – un ingrediente en el repelente de monstruos – y a menudo entrenaban en el laberinto antes de regresar.

Había una receta para repelente de monstruos, usando espina Nolork, en uno de mis libros también.

De acuerdo a la explicación del libro, el repelente hecho con esta receta en particular era más barata y duradera que otras variedades.

Mientras escuchaba la conversación, llegamos a la puerta de Ciudad Laberinto.

Una gran cantidad de espectadores curiosos estaban haciendo un escándalo, probablemente debido a que los golems gigantes se habían movido repentinamente no hace mucho.

No obstante a esto, fuimos capaces de completar el proceso de entrada y pasamos a través de las puertas sin mucho problema.

— ¿Hacia dónde se dirigen?

La residencia oficial del virrey, que hacía también de oficina de gobierno, estaba en el lado izquierdo de la plaza más allá de la puerta. A la derecha estaba el gremio de exploradores. Casi a trescientos pies14 en línea recta por el camino principal estaba la residencia personal del virrey, un palacio rodeado de por murallas.

De acuerdo con mi mapa, la construcción semejante a un castillo que era visible hacia el suroeste era la guarnición del ejército del laberinto.

— Fui informada de que el virrey preparará un cuarto para nosotros en su residencia para invitados, pero sería grosero abordar sin una presentación apropiada. Deberíamos ir a la oficina y hacer conocida nuestra llegada antes de nuestra visita.

Con eso, la recia caballero guió su caballo a la izquierda.

Estacionamos nuestro carruaje fuera de la entrada de la oficina de gobierno y acompañé a la caballero al interior.

Yo estaba aquí para entregar una carta, además de escoltarla a ella.

Rayleigh, el segundo hijo del virrey, a quien rescatamos cuando estaba a la deriva en el mar, me había escrito una carta de presentación para su padre y yo había escrito mi propia nota de saludo también.

Normalmente sería grosero que el virrey no saludara a un noble de visita, pero él y su esposa estaban lejos de Celivera, razón por la cual escribí un saludo.

De acuerdo a Rayleigh, el virrey sustituto era un noble de clase particularmente alta, de gran prestigio y poder de la capital real.

Los hermanos más jóvenes de Rayleigh vivían en Ciudad Laberinto, mientras que los mayores vivían en la vieja capital.

— ¿La Princesa Meetia del Reino Nolork?

Un oficinista de mediana edad miró hacia la caballero con creciente confusión.

La caballero femenina asintió un poco, viéndose descontenta.

— Por favor, espera un momento mientras preparamos una habitación de recepción.

El oficinista mandó a un asistente para preparar una habitación mientras revisaba un calendario.

— Me temo que su nombre no está en la lista. Por favor vayan a confirmar con el actual Virrey Sokell…

— El señor Sokell no ha venido a la oficina aún…

— ¿¡De nuevo!? El virrey y su esposa no pueden regresar a tiempo… Estoy seguro que Sokell está en un burdel. ¡Tráelo de vuelta incluso si es con correa!

Mientras el oficinista fruncía el ceño, escuché las órdenes que le siseaba a su subordinado con mi habilidad “Audición Mejorada”.

Como sonaban las cosas, parecía que este amigo Sokell no estaba haciendo su trabajo, así que no estaban preparados aún para recibir a la Princesa Meetia.

Después de poco tiempo, un miembro del grupo vino a anunciar que el cuarto de recepción estaba listo.

— Nos despedimos aquí, entonces.

Como habíamos llevado a la Princesa Meetia a donde ella necesitaba ir, pensé que mi grupo podría seguir su camino ahora.

— ¿Qué? ¿Os vais ya, Sir Satou? Aún deseo hablar más con Arisa y Lady Misanaria.

— Princesa, no debe darles muchos problemas —la nana la regañó gentilmente.

— Princesa Meetia, va a quedarse en Ciudad Laberinto también, ¿correcto? En ese caso, podemos encontrarnos de nuevo en cualquier momento. Una vez que encontremos un lugar para quedarnos, nos aseguraremos de contactarla.

Después de que la Princesa Meetia siguiera su camino hacia la habitación de recepción con su escolta a regañadientes, nos dirigimos a la ventanilla de tickets para hablar con un oficial.

Notando mi presencia, el oficinista de mediana edad corrió hacia afuera.

— ¿Acaso la princesa ha sido ofendida de alguna manera?

— No, no, simplemente estoy entregando una carta para el virrey.

Mientras tranquilizaba al oficinista, saqué un paquete sellado y envuelto en la tela del bolsillo de mi pecho. Contenía mi carta de saludo y la carta del segundo hijo del virrey, Rayleigh.

El oficinista fue cuidadosamente amable mientras aceptaba las cartas y las colocaba en una delicadamente confeccionada bandeja.

Entonces, repentinamente, sus hombros saltaron.

— Dalton, ¿es este joven la razón de que me arrastraras aquí en mi día libre…?

Una voz altanera detrás de mí hizo que me volteara.

Había un hombre joven parado ahí, de unos veinte años, su apuesto rostro se retorció con desagrado mientras me miraba evaluativamente.

Era el virrey suplente, Sokell.

— Un placer conocerlo, señor. Soy Satou Pendragon, caballero hereditario de la Baronía de Muno.

— ¿Qué, un mero caballero hereditario? Esperaba a un noble de algún miserable reino, pero… —Sokell repentinamente se congeló —¿¡P-Pendragon dices!?

Su expresión de disgusto desapareció, reemplazada por una de profundo odio.

Nunca había visto a este hombre antes, entonces ¿por qué me mira como si hubiera matado a uno de sus padres?

— ¿¡La escoria traidora que compró el favor del héroe e hizo de Su Alteza una burla!?

— Parece haber algún tipo de malentendido…

La única persona que conocí a la que un noble del Reino de Shiga se referiría como “Su Alteza” sería probablemente el Príncipe Sharorik, con quien me encontré en la vieja capital.

— ¡Es debido a ti que Su Alteza perdiera la Espada Sagrada Claiomh Solais y su posición con los Ocho Espadachines de Shiga!

Espera, ¿qué? Una cosa sería si estuviera culpando a mi alias, Nanashi el Héroe, pero como Satou, difícilmente tuve algún contacto con el príncipe.

Y aunque Claiomh Solais está, en efecto, en mi Almacenamiento, la historia oficial era que la imitación que devolví al reino era la auténtica.

Por “perdido”, probablemente se refiere a que fue retirada de las manos del príncipe.

Escuché que, debido a que el príncipe había envejecido mágicamente en el accidente con el demonio amarillo en la vieja capital, había sido enviado a casa en la capital real para descansar y sanar. Pero no sabía que había perdido su estatus como uno de los Ocho Espadachines de Shiga.

— Mis disculpas, pero no sé a qué se refiere. Tuve el honor de hablar con Su Alteza dos veces, una en el banquete en la vieja capital y otra en el Templo Tenion, pero no creo que haya interactuado con él de otra manera.

Aunque lo recuerdo actuando rudo en ambas ocasiones debido a que lo ofendí.

— Poniendo excusas, ¿¡eh!? Tú, inferior – ¿Esto es una carta? Primero hablas tranquilamente con el héroe; ¿¡Ahora has venido tras el virrey también!?

En medio de su furioso discurso, Sokell agarró mis cartas de la bandeja del oficinista de mediana edad, agitándolas furiosamente.

El oficinista y el otro oficial estaban pálidos por su rudeza.

Mi carta era una cosa, pero preferiría que parara de aplastar la de Rayleigh para el virrey.

— Disculpe, esa carta es…

Estaba a punto de decir que esa carta era del hijo del virrey, pero entonces un tercer grupo intervino.

— En efecto, es suficiente.

Un viejo noble regordete y de carácter apacible apareció, hablando de una forma extraña.

Parecía estar favor del color verde esmeralda: Sus ropas, accesorios, incluso los objetos que llevaba eran todos del mismo color. Sorpresivamente, incluso usaba lápiz labial y uñas postizas.

De acuerdo con la AR, era el conde oficial de una prestigiosa familia viviendo en Celivera.

Su extraña forma de terminar las oraciones era un poco familiar, así que revisé su raza y estatus, pero parecía un perfectamente normal y no poseído humano. Era probablemente grosero de mi parte sospechar que él fuera un demonio solo porque decía mucho “en efecto”.

— ¡Consejero Poputema!

El oficinista de mediana edad se veía aliviado de ver al noble vestido de verde.

Sokell, por otra parte, frunció el ceño. Evidentemente no era un fan de este hombre.

— No deberías sostener una carta como esa tan salvajemente, en efecto.

El noble extrajo la carta de las manos de Sokell.

— No temas – me aseguraré de llevar esto al virrey, en efecto.

— Muchas gracias.

Me pareció que la sonrisa del Consejero Poputema no alcanzaba sus ojos, pero realmente no me importa mientras la carta de Rayleigh llegue a sus padres, así que simplemente me incliné en agradecimiento.

— Hmph. Ya tuve suficiente de esto.

Cansado de ser ignorado, Sokell se apresuró a salir hacia la habitación de recepción enfurruñado.

Estaba un poco preocupado acerca de la Princesa Meetia teniendo que lidiar con este hombre, pero ella tenía a su severa dama caballero y a su nana con ella. Esperaba que estuviera bien.

Me disculpé con el consejero y el otro oficial por el disturbio y me excusé.

Aun así, ¿quién pondría a alguien tan grosero y de corto temperamento como Sokell para suplir al virrey? Lo siento, Rayleigh, pero no creo que tu padre, el Marqués Ashinen, sea un hombre de estado muy capaz.

A este paso, estaba un poco preocupado acerca de nuestra estancia en Ciudad Laberinto.

image_rsrc5DW.jpg

— ¡Hey, deberíamos ir primero al gremio y firmar para ser aventureros!

Tan pronto como dejamos la oficina y regresamos al carruaje, Arisa estaba emocionada, saltando alrededor.

¿No deberíamos encontrar una posada primero?

Además, es “exploradores”, no “aventureros”.

— ¡Entonces, entonces! ¡Empezaremos como aventureros de rango F! ¡Y luego algunos aventureros desagradables de nivel medio empezarán a decir: “este no es un trabajo para niñitas, ¿entendido?! y luego los golpearemos justo donde están parados!

No creo que nadie vaya a decirle algo como eso a un noble, ¿sabes?

¿Y por qué rango F?

El alfabeto romano parecía existir en este mundo gracias a los héroes y reencarnaciones del pasado, pero parecía tan oscuro que lo usaran para los rangos.

— Y entonces, una vez que tengamos la atención de todos, iremos al laberinto y tendremos resultados que nadie hubiera esperado de un puñado de novatos y espantarán a todas las damas de la recepción.

¿Por qué querríamos espantar a alguien?

— ¡Entonces habrá una parte de un monstruo súper raro en nuestros desechos o algo y seremos llamados a la oficina del maestro del gremio y seremos promovidos a rango C o B todo de una vez!

Arisa respiraba tan pesadamente mientras terminaba su pequeña fantasía que el grupo más joven le dio una ronda de aplausos.

Lulu soltó una risita: —Maestro, ¿debería conducirnos al gremio de exploradores?

— Seguro, hazlo, por favor.

No mucho después, nuestro carruaje estaba estacionado detrás del gremio de exploradores, cerca de la residencia personal del virrey.

Había un área de estacionamiento responsablemente grande, y uno de los miembros del gremio nos guió a un espacio vacío.

Una adorable niña pequeña, quizás la hija de un miembro del grupo, estaba atendiendo a los caballos.

— ¡Voy a entrar! —gritó Arisa mientras corría hacia la entrada, seguida de cerca por Pochi, Tama y Mia.

— ¿Eperaaa?

— Espera, nano desu.

— No es justo.

Siguiendo mis instrucciones, Liza y Nana entregaron las riendas de sus runosaurios para que pudieran mantener un ojo en el grupo más joven.

Mirando alrededor, vi que la mayoría de los carruajes aún tenían a sus cocheros con ellos, así que me aproximé a la niña cerca de los caballos.

— Disculpa, estoy aquí para registrar a estas chicas. ¿Te importaría mirar nuestro carruaje y runosaurios por un rato?

— Por supuesto, sheñor. ¡Erm, señor!

Ella se puso roja y miró hacia abajo, avergonzada por haberse equivocado en una palabra.

— Gracias —dije, acariciándole la cabeza gentilmente y dándole propina.

— Vamos, Lulu.

— Sí, maestro.

Me dirigí hacia la entrada del gremio de exploradores, con Lulu siguiéndome en su traje de sirvienta.

Aunque era tan caliente como el inicio del verano afuera, dentro del gremio estaba agradablemente fresco. El piso estaba hecho de mármol, haciéndolo ver como el lobby de alguna gran compañía.

Había una especie de cabina de conferencia a la derecha de la entrada, donde un miembro del personal y algunos mercaderes adinerados estaban teniendo una reunión.

Más adentro, había un mostrador como el que podrías encontrar en un banco, con ocho ventanas de recepción pero solo dos recepcionistas. Una era una mujer que parecía ser del tipo de negocios en sus veintes, mientras que el otro era un hombre apuesto en sus treintas.

Arisa y las otras ya estaban hablando con la recepcionista.

No parecía haber otros clientes en el momento. La recepcionista estaba mirando a Arisa y las otras con una amplia sonrisa.

— ¡Apresúrate, apresúrate!

— ¿Maestroooo?

—¡Por aquí, nano desu!

— Aquí.

El emocionado grupo más joven me llamó, donde la recepcionista sonreía.

— Bienvenido, Sir Caballero. Mi nombre es Kehna y hoy me encargaré de ustedes. Entiendo que les gustaría registrarse. ¿Está buscando un registro regular o uno especial?

No había escuchado nada acerca de eso de los maestros elfos o los exploradores con los que hice amistad en la vieja capital.

Asumí que Arisa le había dicho que yo era un caballero.

— ¿Cuál es la diferencia entre las dos?

— Con un registro especial, puedes recibir inmediatamente tu placa de oro, que te identifica como explorador. A diferencia del registro regular, hay una cuota, pero la placa de oro es una herramienta mágica que transmite periódicamente tu ubicación exacta de vuelta a nosotros. Si registras la hora a la que pretendes regresar cuando entres al laberinto, un grupo de rescate puede usar esa señal para ir a buscarte si no has regresado pasado un periodo de tiempo.

¿Transmite mi ubicación? No, gracias.

Además, como la señal era emitida solo unas cuantas veces al día, tenía el presentimiento de que era más con el propósito de recuperar los restos que para rescatar a alguien.

— No pretendemos vagar demasiado lejos en el laberinto, así que nos quedaremos con el registro regular, por favor.

— Ciertamente, señor. Ahora, ¿podría tener el nombre de todos, por favor?

Por alguna razón, no teníamos que presentar ningún documento y estaba curioso acerca de por qué.

— ¿No necesita ver ninguna identificación?

— No, solo necesito un nombre para el registro inicial. Hay algunos exploradores que prefieren dar un alias o un nombre falso.

Eh… No parecían muy estrictos acerca de todo esto. El laberinto era así como una mina de propiedad nacional que producía recursos, así que estaba sorprendido de que ellos no controlaran la entrada un poco más rigurosamente.

— ¿Entonces estos nombres son correctos?

Mientras abría la boca para responder, alguien más irrumpió.

— ¡Espera! Permíteme registrarme a mí también, ¿¡no!?

Era la Princesa Meetia, quien pensaba que aún estaba en la oficina de gobierno.

— ¿No está Lady Ravna con usted, Princesa?

— Ella está enfrascada en una discusión con un noble grosero. Tomé la oportunidad para escabullirme y registrarme. Astuto, ¿no?

Tenía la sospecha de que la recta caballero Ravna no se llevaría bien con Sokell, pero era un poco preocupante que estuviera tan enfocada discutiendo que dejara que quien protegía se escapara.

— Pero ¿no serás regañada por registrarte sin permiso?

— Seré una adulta el próximo año, ¿no? Y mi padre dijo que me permitiría registrarme si no hacía nada más. Siendo así, debería estar bien, ¿no?

Si tenía el permiso de su tutor, supongo que está bien.

— Por favor, registre a Lady Meetia aquí también.

Colocando una bolsa con la cantidad justa de monedas en la mesa, añadí susurrando: “Una placa de oro para su alteza, por favor”.

Estaba seguro de que una ID ordinaria no le quedaría bien a una princesa.

De esta forma, si la Princesa Meetia se escapaba de nuevo de sus guardias e iba al laberinto, deberían ser capaces de encontrarla con la señal de la placa de oro.

— Ciertamente, señor.

La recepcionista preguntó el nombre completo de la princesa, edad y el lugar donde se quedaría durante su estancia, anotando todo en un libro.

Distaba mucho del registro regular, el cual requería solo un nombre.

— Tomará algo de tiempo producir una placa de oro, así que se la enviaremos a la residencia del virrey mañana.

— ¡Perfecto! Os agradezco —La princesa asintió jubilosamente.

— ¡Su Alteza!

La caballero de cara recia entró en el edificio lo suficientemente rápido como para romper la puerta.

— Eso fue rápido, ¿no? No esperaba menos de vos, Ravna…

Debe haber notado que la princesa se había ido y vino a recogerla.

— Pero podíais haberme dado un poco más, ¿no? —la princesa refunfuñó.

— Venga conmigo, por favor, Su Alteza.

— Muy bien. Arisa, Lady Misanaria… debemos encontrarnos de nuevo, ¿no? Y, Sir Satou, os agradezco vuestra asistencia.

Como ya nos había agradecido por traerlos a Ciudad Laberinto, este agradecimiento debió ser por la placa de oro.

Vimos a la princesa y compañía ir hacia la puerta, luego regresamos con la cajera.

— Mis disculpas por la interrupción.

— Oh, no es problema.

Una vez que me disculpé, continuamos el procedimiento.

— Aquí están sus placas de madera.

Nos entregó unas pequeñas y finas chapas de madera con una cuerda atada para cada uno.

Habían sido marcadas con la fecha de hoy y una identificación de tres dígitos.

— A partir de ahora, esta es su identificación como explorador. Las placas de madera son para exploradores novatos; si entra en el laberinto y regresa con cinco o más núcleos de monstruos por persona, se convertirán en exploradores oficiales y recibirán sus placas de bronce.

Las placas de identificación vienen en cinco tipos: madera, bronce, granate, mitril y oro.

Las placas de granate eran para exploradores de nivel medio que trajeran cierta cantidad de núcleos consistentemente cada mes, mientras las de mitril eran otorgadas solo a los exploradores de élite que derrotaran a un maestro de área.

Las placas de oro, como ya se había explicado, eran para nobles o cualquier persona lo suficientemente adinerada para pagar la cuota.

— Por favor, tengan en cuenta que si no traen un solo núcleo en dos meses, las placas de madera ya no serán válidas.

Así que querían tamizar a cualquiera que quisiera solo una placa de identificación.

— Así que ahora que tenemos estas placas, ¿significa eso que podemos ir al laberinto?

— Sí, sí pueden —La recepcionista sonrió y asintió—. Pero asegúrense de prepararse con suministros y equipo primero, ¿de acuerdo?

— ¡Sí, señora!

— ¿Aye-aye?

— ¡Por supuesto, nano desu!

— Mm.

Las voces emocionadas del grupo más joven llenaron el salón del gremio.

Ciertamente no parecía que fueran a esperar al siguiente día para ir al laberinto.

Como estaban tan ansiosas, decidí que podríamos echar un pequeño vistazo dentro del laberinto una vez que encontráramos alojamiento en una posada y un lugar para nuestros animales y nuestro carruaje.

— Esta habitación es más agradable de lo que esperaba.

Por recomendación del gremio de exploradores, conseguimos cuarto en una posada de clase alta llamada La Hoja de la Gloria por cinco días y seis noches. Tenían una buena reputación de dar excelentes cuidados a los caballos y carruajes, así como de sus platos de corderos.

El costo de la habitación para dormir era de dos monedas de oro por noche, pero considerando que era para ocho personas, tal vez no era tan malo.

Había edificios separados, uno solo para humanos y otro que incluía semihumanos, posiblemente para evitar conflictos entre ellos.

— Llámenme una vez que se hayan cambiado a sus armaduras, ¿de acuerdo? Iré a beber algo de té en la cafetería que está cerca del lobby mientras espero.

Dicho eso, me apresuré a salir fuera del cuarto mientras el resto del grupo comenzaba a desvestirse para cambiarse.

Tal vez debí enseñarles un poco más de modestia.

Podía ver el establo a través de la ventana del salón, así que me detuve a revisar.

Haciendo honores a las altas aclamaciones del gremio de exploradores, nuestros caballos y runosaurios parecían bastante contentos.

Ya que había reemplazado mi carruaje flotante por uno idéntico de apariencia normal que hice para ocasiones como esta, no había peligro de que mis secretos fueran descubiertos. Gracias a mi habilidad “Falsificar”, incluso tenía los mismos rasguños y manchas.

— Estoy terriblemente apenado, señor. Su carro se limpiará tan pronto nuestro especialista regrese.

— Está bastante bien. Solo estaba revisando los caballos.

Una vez que tranquilicé al encargado de los establos, fui a la cafetería a beber algo de té. Estaba hecho con excelentes hojas de té, que encajaban en la posada de clase alta.

— Nuestras disculpas por tenerlo esperando, maestro.

Después de que Liza bajó en su armadura para buscarme, regresé con ella al cuarto.

Ella estaba equipada con su amada Lanza de Grillo, como siempre, pero el resto del equipo fue hecho recientemente para el laberinto.

— La nueva armadura se ve bien en ti.

— G-gracias, señor.

Liza se puso roja cuando elogié su nueva apariencia.

A simple vista, era una simple armadura ligera hecha de cuero blanco con caparazones de escarabajo gigante cubriendo la pechera, hombreras y así, pero de hecho era mucho más fuerte que las armaduras pesadas de los caballeros de Shiga.

El exterior estaba diseñado con cuero duro de salamandra, pero debajo había cuero increíblemente robusto del pez monstruo gigante Tobkezerra.

Sobre eso, añadí una fina chaqueta de oricalco para protegerlas de ataques de clase Espada Sagrada.

Puede que haya sido excesivo, pero quería cada posible contramedida para mantener a mis amigas a salvo.

Las piezas de caparazón por sí mismas solo eran piezas de decoración, propensas a romperse si eran golpeadas por una pistola o disparo de cañón.

Practiqué un poco con mi habilidad “Trabajo con Metales” para hacer diseños simples en el exterior.

— Maestro, entraremos uno a la vez, así que por favor evalúenos, yo solicito.

Por lo que parece, me esperaba un pequeño desfile de moda.

Liza fue la primera, seguida por Nana.

— ¡Protegeré a mis camaradas con mi escudo de aleación de adamantita, yo prometo!

Nana se puso en una pose caballeresca mientras decía su línea en un tono monótono.

Se sentía como el tipo de escena que verías cuando adquieres un nuevo personaje en un RPG para celulares.

El equipo de Nana era similar al de Liza, pero en lugar de una chaqueta, llevaba una pesada malla de oricalco. Y sus piezas de caparazón no eran solo para mostrar, habían sido fortalecidas debajo con chapas de aleación de adamantita.

Su escudo también era de adamantita, pero lo cubrí con caparazones de mantis de guerra.

Como Liza, ella aún llevaba la misma arma, una Espada Mágica.

Hice una nueva vaina para que combinara con su armadura y su escudo.

Era difícil de decir a menos que miraras de cerca, pero decoré la armadura de Nana con un diseño de un grupo de pollitos.

— Sí, te ves muy fuerte y confiable.

— Gracias por la evaluación, yo declaro.

Era difícil de decir, pero creo que ella estaba un poco avergonzada.

— ¿Ta-daaa?

— ¡Ta-da-da-daaa, nano desu!

Tama y Pochi entraron juntas en la habitación, haciendo sus poses distintivas.

Claramente se iban a quedar ahí hasta que les hiciera un cumplido.

— Ambas se ven geniales y lindas.

— Hee-hee…

— ¡Déjemelo a mí, nano desu!

Tama rió tímidamente y Pochi empezó a boxear en el lugar para mostrar que estaba lista para luchar.

Sus armaduras eran muy similares, pero había algunas diferencias menores.

Pochi estaba equipada con una versión mucho menor del escudo de Nana y ambos escudo y pechera estaban decorados con unos lindos diseños de patas.

Tama tenía dos espadas mágicas del mismo tipo, y en lugar de caparazones ornamentales, tenía accesorios que eran objetos mágicos, que creaban una delgada y escurridiza barrera defensiva mágica.

Tristemente, este no era mi trabajo sino la reutilización de algo que encontré en uno de los barcos que saqueamos en la ruta del azúcar, solo que con un propósito distinto. Normalmente era usado para reducir la fricción entre el barco y el agua, incrementando la velocidad.

— Cumplido.

Mia apareció después, dando un pequeño giro.

Vestía pantalones cortos bajo su minifalda para evitar la posibilidad de algún vistazo de la ropa interior —al menos, esa era la idea.  Creí captar un vistazo de algo rayado, pero eso debe haber sido el diseño en los shorts, estaba seguro.

— Te ves tan linda, como una princesa.

Como ella había demandado alabanza tan directamente, ofrecí un cumplido cliché.

Su nueva armadura se habría visto bien en una serie de chicas mágicas: Un vestido de volantes con una placa para el pecho sobre él.

El exterior del vestido-armadura estaba hecho de fibra Yuriha, el mismo material que mis togas, mientras que el interior estaba delineado de fábrica con cuero plateado del pez monstruo gigante.

Se decía que el cuero plateado era capaz de repeler incluso la Magia de Luz Avanzada y las Espadas Sagradas.

En un juego, normalmente los personajes de la línea trasera llevan armaduras del grosor del papel, pero en este caso, las defensas de Mia eran tan buenas como las de las chicas bestia.

Como arma, le hice una linda vara de madera con una rama del Árbol-Montaña, pero era más como adorno.

En el laberinto, usaría armas como Bastones de Fuego y Bastones de Hielo, los cuales no requerían un canto, si necesitaba usar Magia de Agua o Magia Espiritual, yo haría una vara con la madera del Árbol del Mundo.

La vara hecha de la resplandeciente verde esmeralda del Árbol del Mundo era difícil de usar. No le serviría de mucho a Arisa y Mia aún.

Después de Mia, Lulu entró en la habitación:

— Maestro, ¿realmente cree que alguien como yo deba vestir ropa tan linda?

La armadura que hice, basada en un vestido de sirvienta, se veía como una especie de cosplay de maid de batalla, pero solo potenció los desbordantes encantos de Lulu.

— Estoy feliz de haber hecho eso…

— Um, maestro… es vergonzoso si sigue mirándome fijamente de esa manera…

Oops. Miré tanto a la obra maestra conocida como Lulu tanto tiempo que tuvo que detenerme ella misma.

— Lo siento. Te queda muy, muy bien.

Nunca me había sentido tan dolorosamente consciente de mi propia falta de vocabulario.

Si solo fuera un poeta, podría cantar alabanzas al milagroso cosplay de Maid de Lulu…

— Gracias, señor. Incluso si solo está siendo amable, estoy feliz de escuchar eso.

— No, realmente lo digo en serio —le aseguré firmemente.

El equipamiento de Lulu estaba hecho del mismo material que el de Mia.

Aun así, como ella había aprendido artes de defensa personal en la aldea de los elfos, esperaba que teóricamente pudiera proteger al resto de la retaguardia, así que incrementé la densidad de fibra de cuero plateado para hacer su defensas incluso mejores.

Encima de todo eso, cosí el círculo mágico de “Fortalecimiento Corporal” y otras runas en su ropa.

No había hecho esto para las otras chicas porque, o bien ya tenían esa habilidad, ganarían otras habilidades y experiencia a un ritmo más lento, o sería un desperdicio de su magia.

Para su arma, decidí no darle el Cañón Mágico Pequeño que convertí en un Rifle de Francotirador Mágico, aunque la dejé usarlo en la ruta del azúcar. Era demasiado poderoso para usarlo en un espacio confinado, y requería monedas azules para seguir disparando en secuencia rápida.

En su lugar, traté de hacer un rifle Bastón de Trueno.

Era una creación personalizada mía: un arma que tenía los mismos mecanismos que un Bastón de Trueno y que también permitía al usuario afinar la intensidad de las Balas de Trueno.

— ¡Ta-daa! ¡Es el momento que todos han estado esperando —la estrella del show, Arisaaaa! Nadie en toda la galaxia puede resistir esta lindura…

El equipamiento de Arisa era el mismo que el de Mia, solo que en diferente color.

— Sip, no lo puedo resistir, totalmente.

Con una respuesta a medias, entregué mantos a juego para todo el grupo.

Todos los mantos tenían una base azul, con el símbolo de la familia Pendragon bordado en la espalda y la parte izquierda del pecho.

Estaban hechos del mismo material que la ropa de la retaguardia, con protección contra el frío, el calor, el sudor, añadido a ellos.

Hice el exterior del mismo color para que así fueran fácilmente vistos, pero el interior de cada uno estaba diseñado para coincidir con los gustos de cada una.

— Hey, ¿¡Por qué soy la única que es desechada como basura!? ¡No me hagas comenzar a poner mala cara!

Arisa infló sus mejillas en protesta.

— Lo siento, lo siento. Tu nueva apariencia es maravillosa también, Arisa. No me sorprendería que empezaras a ser captada para la televisión.

— Hee-hee, ¿Eso crees? Porque yo si…

Cuando me ablandé y la elogié, Arisa infló su pecho orgullosamente y empezó a posar un poco más.

— ¿Vamooos?

— Arisa, ponte tu manto y vamos, nano desu.

— Mm. Laberinto.

El resto de las chicas más jóvenes bombardearon a Arisa.

— Oh cierto, casi lo olvido —Arisa se puso su manto con un don dramático.

— Maestro, debe equiparse su espada si desea usarla, yo aconsejo.

Sonando como la dueña de una tienda de armas de un videojuego, Nana me dio mi espada de hadas.

Normalmente no la llevaba equipada, ya que era pesada y podría arruinar mis ropas. Pero pensé que podría equipármela para nuestro gran debut como exploradores, acepté la espada de Nana y colgué la vaina a mi cinturón.

— ¡Sip, te ves masculino, muy bien!

Arisa cruzó sus brazos y asintió sabiamente.

A cada lado de ella, Tama y Pochi imitaron su movimiento, asintiendo al unísono.

— ¡De acuerdo, vamos al laberinto!

Dando vueltas hacia la puerta, Arisa puso su puño en el aire dramáticamente.

— ¿Aye-aye, siiir?

— ¡Vamos, nano desu!

— Mm. Laberinto.

El grupo más joven dirigió la carga fuera de la posada.

Estábamos tomando un carruaje rentado de la posada hacia la puerta oeste conduciendo al laberinto.

Haciendo honor a su nombre, las calles de Ciudad Laberinto eran numerosas y complicadas, dando la impresión de un laberinto.

Por lo que podía decir de mi mapa, además de la larga calle principal conectando las puertas del sur y el norte, toda la ciudad era igual de complicada.

Aun así, parecía que yo era el único interesado en la estructura de la ciudad. El resto del grupo ya estaba pensando acerca del laberinto.

— Eeee, ¡esta es mi primera vez yendo al laberinto! ¿Crees que será parecido a los terrenos de entrenamiento del spriggan?

Los terrenos de entrenamiento a los que Arisa se refería era la instalación que estaba diseñada para imitar al laberinto, para que los spriggans amantes de la exploración entrenaran dentro.

Los maestros elfos habían llevado a las chicas allí mientras yo estaba ocupado lidiando con el incidente de las medusas.

De lo que escuché, fue diseñado por Trazayuya, quien también hizo la Cuna.

— ¿Para nadaaa?

— ¡No es un terreno de juego, nano desu! ¡Es un campo de batalla real, emocionante y sanguinario, nano desu!

Tama y Pochi se pararon sobre sus asientos, viéndose orgullosas y superiores.

Raramente eran así. Fue muy adorable.

— Ustedes dos, traten de mantener la calma. A este ritmo, van a resultar heridas en el laberinto.

— Aye-aaaye…

— Sí, nano desu.

Liza calmadamente desinfló los egos del par.

Mia y Lulu estaban calladas, quizás incluso nerviosas. Nana funcionaba a su capacidad normal, así que ella probablemente estaba bien.

Mientras el grupo continuaba conversando, nuestro carruaje llegó a la plaza en frente del laberinto.

La plaza era lo suficientemente grande para que se reunieran más de mil personas, con un edificio blanco.

— Ese es el gremio del oeste. Es el lugar más animado de toda Celivera —un explorador de mediana edad explicaba mientras pasábamos, mirando hacia el edificio como si fuéramos turistas.

Podía ver por qué sonaba tan orgulloso. Era un edificio impresionante, casi como un palacio.

Después de mirar el gremio de exploradores oeste, naturalmente empezamos a mirar a la gente que iba y venía.

— ¡Wow, mira esa armadura!

— Muy lujosaaa.

— Parecen aves, nano desu.

— ¿Kabuki?

No estaba seguro de dónde Mia había aprendido ese término, pero sobre todo, estaba de acuerdo con los comentarios.

Muchos de los exploradores estaban usando armaduras hechas de partes de monstruos, pero no estaba seguro de por qué tantos de ellos las habían decorado con plumas y otras protuberancias. ¿Tal vez era para intimidar a los monstruos?

— Algunos de estos equipamientos son extraños.

— Tal vez sea armadura temporal, yo supongo.

Liza y Nana parecían sorprendidas también.

Los exploradores de Ciudad Laberinto vestían una armadura bastante única. Entre más jóvenes eran, era más probable que llevaran equipo extraño.

Algunos tenían piezas de madera o hueso unidos a sus ropas para protección, mientras otros llevaban lanzas con una cabeza de hacha o fragmentos de hueso para la punta. Tal vez no tenían dinero para comprar armaduras apropiadas.

Incluso los cazadores de monstruos de Puta tenían una armadura mejor que ésta, si no recuerdo mal.

Los exploradores que lucharon en el torneo en la vieja capital se veían un poco normales, así que al menos algunos de los exploradores más avanzados tenían un sentido del gusto.

— También hay muchas razas diferentes.

Asentí a Liza: —Veo personas bestia y personas escama.

A diferencia de otras ciudades, había bastantes semihumanos aquí con sus cazas a máximo esplendor.

Aquellos que tenían capuchas eran personas hada, magos, o alguna clase de nobles.

Había muchos heridos también: Vi una pequeña cantidad de gente cuyas caras o cuerpos estaban cubiertos con vendajes.

— Maestro, muchas de estas personas parecen estar heridas.

Lulu se veía preocupada mientras miraba a la gente con vendajes o bastones.

— Es verdad. Probablemente haya pocos sacerdotes y magos disponibles, y no es barato usar pociones mágicas regularmente.

Teníamos pociones caseras que podíamos usar cuando quisiéramos, además de la Recuperación Mágica mía y de Mia, así que deberíamos estar bien.

De acuerdo con mi AR, la mayoría de ellos solo estaban heridos, pero unos pocos tenían estados alarmantes como Adicto (Poción Demoníaca).

La frase Poción demoníaca sonaba familiar para mí.

Los elfos en el Bosque Bolenan me habían dicho que era una medicina prohibida. Había una receta en los archivos secretos de los elfos, pero ya que me advirtieron de eso, nunca lo leí.

En mi opinión, las drogas peligrosas no tienen lugar en los mundos de fantasía.

— ¡Muy bien, vayamos a la puerta!

— Mm. Sin perder tiempo.

Quería echar un vistazo alrededor del gremio, pero como estaba considerablemente abarrotado, permití que el grupo más joven nos guiara a la puerta oeste que estaba conectada al laberinto.

Había un muro a lo largo del camino a la puerta oeste de cerca de tres pies de altura14, luego escaleras que bajaban una ladera empinada de cerca del tamaño de un terreno de deportes de una escuela. De alguna forma me recordó a la entrada del local de un concierto.

La puerta estaba al fondo de las escaleras.

Desde aquí, los escalones serían de seis pies de altura cada uno, así que fuimos a una estrecha escalera cerca de una calle llena de puestos.

Este era el camino que la mayoría de la gente usaba para dirigirse al laberinto. Todo tipo de vendedores trató de llamarnos mientras caminábamos.

— Sir noble, ¿Tiene suficiente agua y comida preservada? Una comida cuesta solo una moneda de cobre. ¿Qué tal eso?

— ¡Señor Noble! ¿Qué tal una linterna y algo de aceite de duende? ¡Bueno y barato!

— Idiota, un noble no va a usar un aceite tan apestoso. ¡Tenemos aceite de monstruo normal por aquí, señor!

— Tú allí, joven noble, ¿por qué no tocar nuestra Caja de Objetos para la buena suerte antes de que suban de nivel? Es una moneda de plata por persona, pero si tienen suerte, ¡tú o una de esas adorables jovencitas podría conseguir la habilidad “Caja de Objetos”!

Hablando acerca de ruidosos.

Unos pocos de ellos sí capturaron mi interés, pero si hubiera hablado con ellos, todos me hubieran rodeado. Solo los ignoré y seguí caminando.

— Hola, nuevo explorador. ¿No necesitas acaso un mapa del laberinto?

Esta vez, un joven más bien descortés.

Yo ya tenía la función de mapa de mi menú, así que intenté pasar junto a él.

— ¡Espera un segundo! ¡Nuestros mapas no son como todos esos otros mapas, sabes! ¡Tienen información recolectada por algunos exploradores de placa de granate!

Sin pensar, me detuve en el lugar por las palabras placa de granate.

Si recuerdo correctamente, las placas de granate eran asignadas solo a exploradores bastante experimentados.

— ¿Cuánto?

— Tres monedas de plata por mapa.

De acuerdo con mi habilidad “Estimación”, el valor del mercado para mapas se ubicaba entre una y tres monedas grandes de cobre.

Hablando de un robo de autopista.

— Lo compraré por tres monedas grandes de cobre.

— Vamos… ¿no es esa una oferta terriblemente baja?

— Entonces no lo necesito.

— ¡Espera un segundo! ¡Te lo venderé por eso solo esta vez!

Cuando comencé a caminar, el hombre apresuradamente cambió su tono:

— Vendemos los mapas más exactos en Ciudad Laberinto. ¡Si resulta útil, asegúrese de comprar el siguiente de nosotros también!

Pagué por el mapa, que decía sección #1 con una mala escritura en la parte superior. El mapa en sí eran solo líneas y símbolos extraños, así que no tenía idea de que quería decir.

— ¿Cómo leo esto?

— La guía de lectura es una moneda de cobre…

— Eso es casi tanto como lo que acabo de pagar.

El hombre trató de sacarme más dinero, pero lo convencí de darme la información gratis.

— ¿Qué quiere decir esta marca?

— Es una señal de piedra.

De acuerdo con la explicación extensa del pequeño hombre, las señales de piedra fueron dejadas por exploradores anteriores en el pasado para marcar las partes del laberinto que ya habían explorado. Fueron colocadas en el laberinto en intervalos regulares y talladas con tres piezas de información: el número de la sección, la distancia de la entrada, y número de serie.

Encima de eso, tenían un aspecto más importante.

Emitían una luz roja si se aproximaban monstruos y una luz azul si se aproximaban humanos. El hombre explicó que ayudaba a evitar que los exploradores atacaran a otros exploradores por error en el oscuro laberinto.

— Pero escuche, señor. Solo porque la señal de piedra brilla en azul, eso no significa que deba bajar la guardia.

— ¿Qué quiere decir?

— No solo hay exploradores y recolectores en el laberinto… también hay ladrones conocidos como saqueadores que apuntan a los exploradores.

Ahora que lo mencionó, recordé que uno de los maestros elfos diciendo algo similar en el Bosque Bolenan.

— Si esos tipos se acercan, las señales de piedra aún brillarán de azul.

Ya veo. Así que si bajas la guardia porque crees que son solo otros humanos los que vienen, ellos podrían tomarte por sorpresa.

— ¿Qué es lo mejor que puedes hacer si eres atacado por esos saqueadores?

— Esa no es una pregunta fácil…

Si te atacan de repente arma en mano, dijo el hombre, puedes matarlos o capturarlos como esclavos criminales. Aun así, si pretendían ser amistosos, sería difícil distinguirlos de otros exploradores.

Como resultado, a menos que con los que te encontraras fueran rostros familiares, sería mejor permanecer en guardia hasta que pusieras distancia entre tu grupo y el de ellos.

— Es bueno saberlo. Gracias.

Pareciendo satisfecho, el hombre se despidió y miró alrededor en busca de un nuevo cliente.

Tan pronto como encontró uno y fue hacia él, fuimos rodeados por algunos niños con ropas demasiado pequeñas para ellos. Esta era una plaza muy ocupada, de acuerdo.

Me pregunto, ¿eran mendigos, o quizás vagabundos?

Curioso, inspeccioné sus informaciones detalladas y encontré que sus profesiones eran Carga bolsas.

Por alguna razón, muchos de ellos eran niñas de pequeña estatura.

— Señor Noble, por favor contráteme.

— Contráteme – trabajaré por dos cobres al día.

— ¡Yo trabajaré por una de cobre al día!

— ¡Hey, no trates de robar a mi cliente!

— Si me alimenta, no necesito dinero. ¡Haré lo que sea!

Las niñas clamaban alrededor de mí.

Si Hayato el Héroe estuviera aquí, probablemente estaría gritando: ¡No tocar, Satou! Una de las chicas trató de agarrar mi manga, pero Liza gentilmente la apartó.

— Apártense, por favor.

Cuando Liza las miró, las niñas retrocedieron un poco, pero no pararon sus ofertas.

No quería ser duro y echarlas, pero solo estaban en nivel uno o dos, demasiado débiles para que las trajéramos al laberinto.

Pronto, escuché un gruñido de estómago entre las niñas.

Tal vez sintiendo un espíritu caritativo, Tama y Pochi miraron hacia mí, suplicantes.

No podía dejarlas así.

Mirando alrededor, vi una joven mujer vendiendo bollos manju15 que comenzó a hacer señas en mi dirección.

Eso era conveniente.

— ¿Quieren un manju del laberinto? Solo son una moneda de cobre por cada uno, y llenan tu estómago.

Esta era una comida popular en Ciudad Laberinto. Estaba hecha con harina de papas afuera y pasta de frijoles rojos, papas y frijoles adentro.

Me recordaba a un manju a la parrilla que al clásico hecho al vapor.

Eran bastante grandes, así que probablemente mantendrían llenos a un niño por un tiempo.

— ¡Ooh, manju de laberinto!

— Es mi primera comida en muuucho tiempo.

— Mm, ¡eso fue una delicia!

— ¡Trabajaremos duro por usted, señor!

Aceptando el manju de laberinto, las niñas comenzaron a masticar entusiasta y seriamente.

Su entusiasmo llamó mi atención lo suficiente como para comprar varios para mi grupo para probarlos también.

Asqueroso…

Era tan malo que casi podía competir con los platos de fruta gabo que comí en Ciudad Seiryuu.

Si estas niñas consideraban una comida tan asquerosa una “delicia”, me preocupaba un poco la forma en que comían normalmente.

— Pica, nano desu.

Pochi sacó la lengua e hizo una cara extraña.

Comer la mezcla rojo oscuro de patatas, frijoles y quién sabe qué más se sentía como si fuera a causar un efecto de parálisis suave.

Supongo que en Ciudad Laberinto, tenías que estar pendiente de las trampas, incluso en la comida que comprabas por la calle.

— Satou, enciende lo lindo.

Esta era una oración un poco larga para Mia, pero no sabía a qué se refería.

— Luz espiritual.

Ella parecía querer que yo liberara mi luz espiritual, la cual normalmente mantengo reprimida.

Solo para estar seguro, usé “Buscar en Todo el Mapa.” Para asegurarme de que no había nadie en la ciudad con la habilidad “Visión Espíritu”.

Mi luz espiritual era bastante única y cautivadora, así que tenía que ser cuidadoso.

Justo cuando estaba por hacer lo que ella decía, me di cuenta de a lo que Mia quería llegar y encendí mi “Visión de Miasma”.

Maldición.

La mayor parte de la comida siendo vendida a lo largo de la calle tenía un miasma negro similar al moho aferrado a ella.

No era particularmente denso, lo cual debe ser la razón de que Mia haya resuelto que mi luz espiritual podría neutralizarlo.

Mia no tenía “Visión de Miasma”, pero los espíritus no se aproximarían a ningún lugar con mucho miasma, así que debe haber notado que había algo extraño aquí.

— Lindo —dijo Mia maravillada, mirando mi luz espiritual.

Liberé solo una pequeña cantidad, pero era suficiente para eliminar todo el miasma de la calle, así como en los manju del laberinto en mi mano… no quedó ni una mota.

— ¿Qué pasó? —preguntó Arisa, curiosa.

Le expliqué acerca del miasma.

Probablemente, la comida vendida aquí contenía carne de monstruo que no había sido purificada.

Eso explicaría por qué cerca de una de cada cinco personas tenían envenenamiento por miasma aquí.

— Aunque esto aún sabe asqueroso.

Arisa tenía razón. Incluso con el miasma desvanecido, los manju del laberinto aún eran desagradables.

No quería comerlo, pero no quería tirarlo. Justo cuando estaba pensando que hacer, noté que una niña estaba mirando fijamente al manju en mi mano, así que se lo pasé con gusto. La basura de un hombre es el tesoro de otro, supongo.

— De acuerdo, vayamos al laberinto.

Dejé a las pequeñas niñas atrás y caminé hacia la puerta oeste.

Por alguna razón, las niñas nos siguieron, pero les dije que no podíamos llevarlas con nosotros y que tenían que permanecer alejadas.

— Parece que las pequeñas niñas quieren unirse a tu grupo. ¿Qué harás?

— Oh, cállate.

Arisa estaba imitando el sistema de mensajes de algún RPG, pero la ignoré.

Mientras las puertas oeste se cerraban tras nosotros, el grupo de niñas se veía triste por ser dejadas atrás, pero endurecí mi corazón y me rehusé a voltear.

¿Te gustó? ¡Si es así, considera apoyarnos en Patreon!
  1. dulldeer – ciervosordo. Lo dejo en inglés porque suena mejor.
  2. Ciervo de gran cuerno.
  3. Ciervo mamut de cuerno pequeño.
  4. En la versión en inglés dice cacti, que es un libro de botánica. Sospecho que esto es una confusión, ya que investigué y no encontré ninguna planta llamada así.
  5. Barreño es una especie de contenedor cilíndrico con asas para plantar, algo así como una maceta).
  6. AR – Augmented Reality – realidad aumentada.
  7. dragonspring – fuente de dragón.
  8. edredón – una especie de manta sintética.
  9. Aquí Mia emplea el “thy”, que es la forma arcaica de decir “your” así como el “ye” para el “you”, por lo tanto lo puse de esta forma.
  10. La princesa Meetia parece hablar de una forma un tanto arcaica también, aunque en este primer diálogo suyo no se distingue, pero en la versión del inglés usa “dost”, de “do”.
  11. En fin, una loli de manual.
  12. Anteriormente, la princesa la llama nani de forma cariñosa. En inglés sale como “nurse”, que significa enfermera, pero se refería a la “nursemaid” que es la encargada de cuidar a los recién nacidos e infantes. Lo dejé como nana pero dependiendo del país puede llamarse de distinta forma.
  13. Aquí, aparentemente por la emoción, volvió a hablar normal.
  14. Aproximadamente un metro.
  15. El manju es una golosina tradicional japonesa que tiene muchas variedades, pero la más común tiene un exterior hecho de harina, polvo de arroz y alforfón y un relleno de pasta de judía azuki y azúcar.