• Traducción: WhiteFenrir
  • Corrección: Crash

Capítulo 29

Fuegos Artificiales Invertidos

Ya había acordado asistir a los caballeros imperiales, quienes vinieron agitados buscando ayuda después de ser atacados por las fuerzas especiales del Señor Demonio, como uno esperaría de una diosa. Como sea, lo que realmente quería hacer era relajarme. Incluso Mash y Elulu de los dragonkin se ven exhaustos, y no los culpo. Después de todo, acabamos de luchar con la Gran Madre, Reina de los Dragones. Volteé hacia Seiya Ryuuguuin, el héroe extremadamente cuidadoso que convoqué para ver cómo estaba.

Sí. Justo como pensé. Incluso Seiya está exhausto… ¿Hmm? E-espera… De hecho no se ve tan cansado… Quiero decir, ¿supongo que se ve cansado cuando entrecierro los ojos? Espera. No. Creo que solo es mi imaginación… Ugh, ya ni siquiera sé con este tipo. Como siempre, la expresión del héroe carece de emoción.

—¡Permítanos llevarlo a la Fortaleza Olga!

Con gran entusiasmo, los soldados comenzaron a correr hacia sus caballos que esperaban cerca. Pero…

—Eso no será necesario.

Después de detenerse, Seiya me lanzó una mirada.

—Es una emergencia. Abre una puerta. Tomaremos un atajo a la fortaleza.

—¡N-no podemos! ¡Además, ni siquiera sé dónde está la Fortaleza Olga! ¡No tengo permitido crear un portal a un lugar en el cual nunca he estado sin el permiso de la Gran Diosa Ishtar!

La mirada de Seiya recordaba a las máscaras Noh japonesas.1

¡¿C-cuál es su problema?! ¡Apuesto a que piensa que simplemente no puedo hacerlo! ¡Está escrito en toda su cara!

Aun así, las siguientes palabras que murmuró Seiya desafiaron mi imaginación.

—Una bombilla muerta… una botella vacía… polvo bajo la mesa… todas esas cosas me recuerdan a ti, Rista.

—¡¿…?! ¡Todas esas cosas son basura!

Sin darle importancia, Seiya volteó hacia los soldados como si se hubiera rendido.

—Dijiste que la Fortaleza estaba al nor-noreste, ¿cierto? ¿Exactamente qué tan lejos de aquí está?

—¡Tomaría más de una hora a caballo!

—Eso no es para nada lejos. Volemos.

Entonces, el cuerpo de Seiya comenzó a flotar en el aire, y los soldados jadearon en admiración.

—¡Dios mío! ¡El héroe puede volar!

—¡No puedo creer que estoy viendo a un humano volar! ¡El héroe realmente está a otro nivel!

—¡Ahora éste es alguien que puede derrotar a Beel Bub!2

—… ¿‘Beel Bub’? ¿Qué demonios es un ‘Beel Bub’?

En el momento en que Mash preguntó, los soldados apretaron los dientes con expresiones sombrías.

—¡Es un monstruo que parece una mosca gigante! ¡Su ejército ha estado atacando la Fortaleza Olga periódicamente, causando numerosas bajas!

—… Así que será una batalla aérea.

Con un dedo en su barbilla mientras flotaba en el aire, Seiya parecía estar reflexionando sobre algo, pero…

—Primero, necesitamos confirmar la posición del enemigo. Mash, ven conmigo. Rista, tú llévate a Elulu.

—De acuerdo.

Después de usar Orden, recibí el permiso de la Gran Diosa Ishtar para manifestar mis alas blancas antes de tomar la mano de Elulu. Seiya tomó la mano de Mash también.

—¡Maestro! ¡¿Está seguro?!

—No tenemos otra opción. No te sueltes.

—¡Cuenta con ello! ¡No puedo creer que llegara a volar contigo! ¡Estoy tan emocionado!

Mash estalló en una alegría infantil mientras ellos se elevaban. Con Elulu a mi lado, los seguí mientras nos dirigíamos a la Fortaleza Olga, dejando atrás a los soldados.

Después de alrededor de diez minutos siguiendo al súper veloz Seiya, Elulu habló.

—¡Hey, Ristie! ¿Qué es eso?

Noté un montículo negro en el cielo delante.

—¿Tal vez es una nube de lluvia?

Al menos, eso es lo que pensaba mientras la veía de lejos. Aun así, entre más me acercaba, más claro se volvía. Se veía como una nube negra de cosas negras reuniéndose.

—Um… ¡eso no es una nube de lluvia! Eso es… ¡Eso es un enjambre de moscas! ¡Es el enemigo!

Cada una de los cientos de moscas parecía ser ásperamente del tamaño de un humano mientras hacían vibrar sus alas transparentes y permanecían inmóviles en el aire. El sonido colectivo de sus horrendos zumbidos se podía escuchar desde relativamente lejos.

—¡Yuck! ¡Eso es asqueroso!

La mano de Elulu comenzó a temblar mientras sostenía mi brazo. Un poco más adelante, Seiya volteó y nos miró.

—Rista, vamos a descender.

—¡O-okay!

Seiya descendió rápidamente al vasto bosque de debajo, e inmediatamente lo seguí.

Después de llegar al bosque, Seiya se escondió en los árboles mientras miraba a los enemigos lejos en el cielo. Sus ojos se volvieron más afilados mientras miraba fijamente al enjambre. Parecía estar usando Escáner.

—Cada mosca excede el nivel treinta. Hay entre trescientas y cuatrocientas de ellas. Esto puede terminar siendo peor que el ejército de los diez mil no muertos dependiendo de cómo lo mires.

Seiya tenía razón con su análisis. Unos pocos cientos de enemigos rápidos, aéreos, de alto nivel era quizás una mayor amenaza que un ejército de no muertos lentos.

—Continuemos viéndolos por un rato.

—Buena idea.

Pero mientras volvimos nuestras solemnes vistas al cielo…

¡Hff! … ¡Blaaarf! … ¡Uweeeh!

Con su mano en un árbol cercano, Mash comenzó a vomitar sobre el árbol directamente frente a él, regresando los nutrientes a la naturaleza. Elulu gentilmente acarició su espalda.

—¿E-estás bien, Mash?

—¡Mm…! ¡Yo… me siento enfermo…! ¡Blllp…!

Supongo que se mareó por su vuelo con Seiya. Sé cómo se siente, dolorosamente, porque la misma cosa me pasó una vez antes. Fue una experiencia miserable. Seiya, por otro lado…

—Sí. Las moscas son asquerosas.

Parece que malentendió lo que Mash quería decir.

No está vomitando por las moscas. ¡Tú lo enfermaste…!

Todos pensaban lo mismo, pero nadie podía mencionárselo al héroe mientras miraba al enemigo tan intensamente. ¡Fue entonces cuando, de la nada, una masiva explosión ensordecedora se desató sobre nosotros!

—¡Arrodíllense ante mí, humanos! ¡No son rivales para el devastador poder de mis Moscas de Asalto Aéreo!

Miré al cielo para ver la fuente de esta voz colosal, la cual podía ser escuchada desde tierras muy, muy lejanas. Era diferente de todas las moscas. Debido a mi visión suprema, que sobrepasaba a la humana, fácilmente podía decir que era un monstruo. Aunque tenía cara de mosca, estaba de pie sobre dos piernas. Sus múltiples grandes ojos rojos eran del tamaño de un puño, y sus manos me recordaban a tijeras con puntas. Era más que obvio que este monstruo irregular era el líder del enjambre. Usé Escáner para revisar las estadísticas del enemigo como hizo Seiya.

BEEL BUB

LV: 76

HP: 18 963

MP: 8751

ATK: 7877

DEF: 5969

SPD: 487 562

MAG: 883

Resistencia: Fuego, Agua, Hielo, Rayo, Veneno, Parálisis, Sueño, Problemas de Estado

Habilidades especiales: Evasión: (LV: Máx), Vuelo (LV: Máx)

Habilidades: Escupir Ácido, Evadir Rodando

Personalidad: Cruel

No parece ser uno de los cuatro generales, y sus estadísticas no son tan impresionantes… o eso pensé. Le di otro vistazo a la velocidad de Beel Bub. No era solo mi imaginación.

—¡¿Q-qué pasa con esa velocidad?! ¡Está en una liga completamente diferente!

—Increíble…

Incluso Seiya jadeó por una vez.

—¿Cómo puede hablar con una cara como esa? ¿Dónde están los órganos del habla?

—¡¿A quién le importa?! ¡Mira a su estadística de velocidad!

—¡H-hey, Ristie, Seiya! ¡Miren allá! ¡Parece que los guardias de la Guardia de la Rosa están tratando de atacarlo!

Estrechando los ojos, Elulu señaló no al cielo, sino a la superficie. En una planicie lejana había un grupo de arqueros, preparados para disparar a los enemigos aéreos. Beel Bub parecía haberse dado cuenta también, pero el monstruo no huyó. De hecho, el enjambre de moscas disminuyó su altitud.

—¡Vamos, denme su mejor disparo! Incluso disminuí mi altitud para que sus flechas pudieran alcanzarme.

Flechas salieron disparadas al cielo como una lluvia invertida, todas acercándose al engreído líder. Era un ataque brillante y unificado. Aun así… la formación enemiga se mantuvo sin cambios. Incluso visto de lejos, es claro que el ataque de los arqueros ni siquiera redujo el número del enemigo.

Seiya murmuró:

—No es solo Beel Bub. Las otras moscas masivas parecen tener también una alta evasión. No parece que una sola flecha haya conectado.

Una vez que la ráfaga de flechas terminó, las moscas instantáneamente descendieron y empezaron a atacar a los soldados. Los arqueros que fallaron en escapar fueron capturados por las seis patas de las moscas como si fueran presas. Entonces las moscas inmediatamente se elevaron al firmamento una vez más hasta que estuvieron a aproximadamente cincuenta metros de altura. Después de detenerse completamente con los soldados en sus brazos, Beel Bub bramó:

—¡Es hora! ¡Hoy tendremos otro espectáculo de fuegos artificiales invertidos!

¡¿F-fuegos artificiales invertidos?! No me digas…

El mal presentimiento que tenía se volvió realidad. Beel Bub dio la orden a las moscas gigantes de soltar a los soldados a la vez y, en un abrir y cerrar de ojos, la gravedad los lanzó directamente al suelo. Elulu apartó la mirada, mientras Mash apretaba los dientes. Beel Bub, por otro lado, sonó divertido.

—Ah, la vista desde aquí arriba es soberbia. Simplemente fantástica. ¡Cerebros e intestinos saliendo a chorro; hermosas flores de sangre, todas completamente florecidas, esparciéndose por el suelo! Es una lástima que todos ustedes no puedan verlo, ¡ya que están todos muertos!

Después de la cruel broma, Beel Bub tensó su voz incluso más.

—¡¿Qué es lo que retrasa tanto al héroe?! ¡Alguien, tráigame al héroe! ¡Esta masacre no acabará hasta que acabe con él!

A mi lado, Seiya murmuró para sí mismo.

—Todo esto fue hecho para atraerme…

—¡Maestro, no puedo esperar más! ¡Atrapémoslo!

Mientras Mash apresuradamente asumía una posición de batalla, Seiya sostuvo su hombro con una mano.

—Cálmate, Mash. No puedes subestimar a las moscas. Pueden moverse más rápido de lo que podemos parpadear. Además, son monstruos en este mundo, lo que probablemente significa que pueden moverse más rápido de lo que podemos imaginar. Envié a tres Fénix automáticos para confirmar y fueron casi instantáneamente destruidos.

—¡¿Q-quieres decir esas poderosas aves de fuego?!

—Sí. Y esa mosca está preguntando por el héroe, a pesar de saber que ya he matado a dos de los generales del Señor Demonio. En otras palabras, tiene completa confianza en sus habilidades para pelear en el aire. No podemos aproximarnos a él sin un plan, así que concentrémonos en observar al enemigo por ahora.

Beel Bub zumbó pomposamente como si rugiera fuertemente, satisfecho con los fuegos artificiales humanos.

—¡Bzzz, bzzz, bzzz!

Luego tomó a su ejército y desapareció en el cielo norte.

Dejamos el bosque después de que el enemigo estaba fuera de la vista. Entonces lentamente caminamos hacia la gran fortaleza que podíamos ver delante. Los resistentes muros de la Fortaleza Olga estaban hechas de ladrillos, pero estaba dañada aquí y allá debido a los ataques enemigos. Pero la tragedia real es lo que pasó en las planicies alrededor de la fortaleza. Era duro incluso mirar.

—Elulu, ponte detrás de mí.

—Okay…

Estaba preocupada por Elulu. Ver a los cadáveres en el suelo, o lo que quedaba de ellos, sería una vista demasiado horrible para una joven chica. Una vez soldados, se convirtieron en “fuegos artificiales invertidos” que fueron arrojados de docenas de metros de altura y reducidos a montículos de sangre y vísceras. Es difícil creer que esas cáscaras mutiladas solían pertenecer a seres humanos vivos. También vi cuerpos que parecían haber sido disueltos por el ácido escupido por las moscas.

En otro sitio de esta visión del infierno, había un soldado arrodillado en oración en una piscina de sangre. Como si hubiera notado que nos aproximábamos, la figura miró en nuestra dirección. Usando una armadura con incrustaciones doradas, los ojos del soldado se abrieron ampliamente a la vista de las alas blancas en mi espalda.

—Al fin… ¡Han venido…! El soldado removió su casco para revelar un largo cabello azul oscuro. Aunque bella, su cara mostraba una determinación que no cedía.

Capítulo 30

Fortaleza Olga

—¡Hombres! ¡La hora ha llegado! ¡El héroe y la diosa están aquí para salvar el mundo!

La caballero de pelo azul oscuro alzó su espada en el aire y gritó a sus aliados, quienes estaban completamente fatigados por la batalla.

—¡Ahora, de pie! ¡Debemos invadir su nido!

Sin embargo, ella es la única que estaba llena de tanta pasión. Un soldado anciano de barba blanca aconsejó:

—¡Madam Rosalie! ¡Por favor cálmese! ¡Necesitamos regresar a la fortaleza y reagruparnos!

—¡¿Estás loco?! ¡Ha llegado la hora de vengar a nuestros camaradas caídos!

—¡Por favor, abra los ojos! ¡Los únicos soldados que quedan están exhaustos! ¡No están en forma para luchar!

Rosalie miró a los soldados heridos. Entonces, como si finalmente hubiera enfrentado la realidad, gimió antes de entrar en un profundo silencio.

—Hemos perdido muchos hombres, así que entiendo sus ansias de llevar a cabo su venganza. Sin embargo, el héroe acaba de llegar. Siento que sería grosero arrastrarlo inmediatamente a eso…

Rosalie volteó hacia Seiya y yo. Aunque diferentes de los de Seiya, sus ojos también portaban una aguda perspicacia. Después de unos momentos, Rosalie asintió suavemente, pareciendo calmada.

—Tienes razón, Carlo. Regresemos a la fortaleza. Allí, tendremos una reunión con el héroe y crearemos un plan para deshacernos de las moscas.

El anciano soldado parecía aliviado, pero Rosalie casi inmediatamente reiteró su inquebrantable determinación.

—¡Sin embargo, después de la reunión, nos dirigiremos al territorio enemigo! ¡Hoy! ¿Quedó claro?

Rosalie dio la vuelta de forma exagerada, luego se dirigió sola hacia la fortaleza.

Mientras Carlo dejaba salir un suspiro, volteé hacia él para preguntarle:

—Um… Acerca de esa caballero… Rosalie… ¿Quién es ella?

—Ella es la capitana de la guardia de la Fortaleza Olga.

El rostro de Elulu se iluminó instantáneamente.

—¡Ella es una capitana! ¡Una mujer capitana…! ¡Ella tiene un maravilloso cabello azul oscuro, es alta y es muy hermosa!

Elulu tenía razón. Rosalie tenía un cierto encanto y dignidad.

—Es hermosa, ¿cierto? No solo es su apariencia sino que también tiene cierta… aura misteriosa.

Hablamos con Carlo mientras caminábamos hacia la fortaleza. Los soldados detrás de nosotros conversaban mientras avanzaban lentamente también. Fue entonces…

—¡¿Qué hacen?! ¡No hay tiempo! ¡Apresúrense!

Rosalie lanzó un feroz rugido mientras esperaba más adelante. En ese punto, todos cerraron sus labios y retomaron el paso hasta que llegaron a la fortaleza…

Mash estaba asombrado y aterrado en el momento en que cruzó la puerta de la muralla exterior.

—¡Este lugar es enorme…!

La Fortaleza Olga casi no se veía diferente de un castillo gigante. Había torres de vigilancia, pozos para batallas prolongadas y áreas de almacenamiento para alimentos. Carlo sonrió alegremente.

—La Fortaleza Olga fue usada originalmente como una estación en la frontera, después de todo. Junto con sus robustos muros exteriores, también hay arqueros colocados en la cima de la fortaleza. En adición, hay alojamientos que pueden albergar unos pocos cientos de soldados.

Mientras el anciano soldado hablaba orgullosamente de la fortaleza, Seiya simplemente dejó salir un “hmph”.

—Aunque no parece que sea difícil para el enemigo abrirse paso, a juzgar por lo que acaba de pasar afuera.

—S-sí, es correcto. Actualmente, no tenemos forma de defendernos contra el ejército volador de Beel Bub.

—Carlo, ¿no estaría el imperio mismo en peligro si los monstruos pasan la frontera?

—Su objetivo es atraer al héroe. Por lo tanto, no irían más lejos de esta frontera. En el caso remoto que decidieran ir al imperio de la Guardia de la Rosa, el mago imperial del rayo, Flashika, estaría ahí. Los hechizos de rayo son muy efectivos contra los monstruos voladores.

—Oh, hay un poderoso mago estacionado en el mismísimo imperio. En ese caso, ¿por qué no lo llamamos aquí?

—Flashika es la única persona en el imperio que puede usar magia de rayo de alto nivel. Si viene a la fortaleza, entonces la capital imperial perdería su mayor defensa contra los asaltos aéreos. No podemos permitirnos que venga.

Mientras seguía a Carlo a la sala de reuniones, Seiya argumentó:

—Incluso si este mago es tan poderoso como dices, apuesto a que el ejército del Señor Demonio podría aplastar al imperio fácilmente si quisiera.

Ack… dice lo que sea que se le ocurra, ¿no?

Pero cuando pensaba en lo poderosos que fueron los dos generales con los que Seiya luchó, no podía evitar sentir que tenía razón. Aun así, Carlo respondió con absoluta calma:

—El imperio no caerá.

—¿Cómo puedes estar tan seguro?

—Porque la Guardia de la Rosa tiene al Maestro de la Guerra de su lado.

—¿El ‘Maestro de la Guerra’?

Mash repentinamente interrumpió.

—¡Oh, he escuchado acerca de él! ¡Es el emperador de la Guardia de la Rosa y el guerrero más fuerte del mundo! ¡Dicen que su espada puede cortar a través de los cielos y partir el planeta!

—Lo dudo. Si eso fuera verdad, entonces no me necesitarías para salvar el mundo. Son rumores infundados. Probablemente fueron circulados para darle a la gente la ilusión de que su país es seguro.

Carlo sacudió su cabeza en respuesta al análisis de Seiya.

—Para nada. Aparte del héroe, el emperador es sin duda el guerrero más fuerte en el mundo. El imperio no tambaleará mientras él lidere la Guardia de la Rosa.

¡Q-qué confianza…! ¡El Maestro de la Guerra debe ser realmente fuerte!

—Aun así, al igual que Flashika, el emperador tiene sus razones para no dejar la capital.

Justo cuando quería preguntarle a Carlo cual era la razón, comenzó a caminar hacia el edificio en el centro de la fortaleza.

—Estamos aquí. Esta es la sala de reuniones donde planeamos estrategias de batalla. Creo que Madam Rosalie ya nos está esperando adentro.

En el momento en que el anciano caballero abrió la puerta, escuché las amargadas voces de un hombre y una mujer discutiendo.

—¡Madam Rosalie! ¡Cuántas veces debo decirle que no vaya a la línea frontal de batalla! ¡Usted es la siguiente sucesora al trono!

—¡Es por eso exactamente por lo que me paro en la línea frontal! ¡Los verdaderos guerreros no temen a la batalla! ¡Justo como mi padre, estaré frente a los soldados, lucharé y elevaré la moral de nuestro ejército!

—¡Entonces al menos lléveme a mí, su asistente Bhat, con usted! ¡¿Cómo podría explicarle al emperador si algo le pasara a usted?!

Finalmente entendí por qué sentí que Rosalie era diferente cuando escuché su discusión con el musculoso guerrero Bhat. Ella era la hija del emperador de la Guardia de la Rosa y se convertiría en la emperatriz que gobernaría la Guardia de la Rosa después de que su padre falleciera. No me sorprende que su aura era diferente del resto. En cualquier caso, ella parecía bastante masculina, tal vez debido a que admiraba a su padre. Después de que Carlo aclaró su garganta cerca de la puerta, Rosalie y unas pocas docenas de otros tomaron asiento alrededor de la mesa antes de mirar hacia aquí.

—Muchachos, el héroe y sus aliados han llegado.

Carlo se inclinó profundamente ante nosotros.

—Seguiré mi camino, entonces.

—¡Gracias, Carlo!

Después de que Elulu y yo le agradecimos, gentilmente sonrió de vuelta mientras cerraba la puerta al salir. Miré adelante una vez más cuando…

—¡Oh…! ¡Así que estos son el héroe y sus aliados que han venido a salvarnos!

—¡Así que ese es el héroe! ¡Simplemente asombroso e inspirador!

Todos en la habitación miraron hacia nosotros como si estuvieran abrumados por la emoción. El aura de Seiya no era menos impresionante que la de Rosalie. Alto con rasgos refinados, todos podían sentir que había algo especial acerca de él.

Después de ser guiados a los asientos vacíos alrededor de la mesa, Seiya, Mash, Elulu y yo nos sentamos juntos lado a lado. Miré a cada persona sentada alrededor de la mesa. Todos parecían ser alguien importante, lo cual supongo que es algo que esperarías en una reunión o discusión de estrategia como esta. Estaba Bhat, el guerrero musculoso con el que Rosalie estaba discutiendo, un mago con un manto decorado con emblemas del imperio e incluso un anciano con un cetro. Los oficiales de alto rango deben haber venido a la Fortaleza de Olga porque el sucesor al trono también estaba aquí.

Rosalie tocó con el codo al delgado mago, quien habló entonces en alto.

—¡Me gustaría comenzar nuestra reunión con el héroe! ¡Nuestro objetivo es derrotar a las moscas!

Pero en ese preciso momento, el héroe intercedió en una voz bien proyectada.

—Espera. Antes de eso, quiero asegurar mi seguridad.

—… ¿Qué?

—Este lugar es peligroso.

Puedo sentir la tensión entre los oficiales imperiales reunidos, incluyendo a Rosalie. No mucho después, un anciano con una barba, quien podría pasar por un sabio, preguntó:

—Héroe… ¿Qué quiere decir exactamente?

—Probablemente uno de los seguidores del Señor Demonio está disfrazado y escondiéndose entre nosotros.

—¡¿E-está seguro?!

Esas pocas palabras del héroe causaron una conmoción en la mesa.

—Bueno… es una posibilidad, al menos.

—O-oh, está hablando acerca de una situación hipotética…

Todos suspiraron aliviados escuchando las palabras de aclaración de Seiya. Toqué a Seiya en el brazo.

—Hey, Seiya, está bien. No siento la presencia de ningún monstruo aquí.

—Hmm… ya veo. Así que el ejército del Señor Demonio no está aquí. Sin embargo… Seiya continuó con una expresión solemne—: Probablemente hay un explosivo en alguna parte de la habitación.

—¡¿E-está seguro?!

Su alivio duró poco. Los oficiales entraron en pánico de nuevo. Sin embargo…

—Bueno… es una posibilidad, al menos.

Todos suspiraron aliviados al escuchar lo que dijo. Pero Seiya miró a la esquina de la habitación con una mirada penetrante.

—Ambas cosas que dije ahora eran meras especulaciones. De lo que realmente quería discutir… está por ahí. Alguien está escuchando nuestra reunión secretamente.

—¡¿E-está seguro?!

La expresión de Rosalie cambió instantáneamente como si la tercera fuera la vencida.

… Diez minutos después.

—¡Hemos regresado de nuestra investigación! ¡Los veintitrés soldados revisaron cada rincón del área al otro lado de la habitación, pero no encontramos siquiera una brizna de polvo!

Después de que los soldados dejaron la habitación, Rosalie y los demás oficiales miraron a Seiya, conteniendo la respiración.

—Bueno… era una posibilidad.

¡BAM! De repente, Rosalie golpeó violentamente su mano contra la mesa.

—¡Suficiente! ¡Estaremos aquí toda la noche si nos preocupamos persistentemente por cada posibilidad!

La cara de Rosalie se volvió rojo brillante mientras regañaba a Seiya en mi lugar.

… Sí. Sonó un poco como una joven chica, ahí. Parece que normalmente trata de bajar su voz para proyectar cierta imagen. Pero bueno, a juzgar por su apariencia, ella de hecho parece estar alrededor de los veinte años, un año más o uno menos.

Como si se diera cuenta que la miraba con un poco de alegría en los ojos, Rosalie se revirtió a su tono previo y alzó la voz para compensar forzosamente.

—¡N-no necesitamos una reunión para discutir estrategias! ¡Todo lo que el héroe y yo necesitamos hacer es tomar el liderazgo e infiltrarnos en la base enemiga!

—¡Madam Rosalie! Eso es demasiado peligroso.

Mientras los oficiales imperiales trataban de persuadirla para que reconsiderara, Seiya asintió firmemente de forma favorable.

—Estoy de acuerdo.

En ese punto, Rosalie le lanzó a Seiya una mirada fogosa como si hubiera cambiado su opinión respecto a él.

—¡El héroe siente lo mismo que yo! ¡Perfecto! ¡Entonces no hay tiempo que perder! ¡Debemos prepararnos para atacar!

—No tengas la idea equivocada. Estaba de acuerdo en que no necesitamos una reunión para discutir estrategias porque ya decidí lo que voy a hacer.

—¿Y-y qué es?

Un profundo silencio reinó sobre la sala de reuniones y todos esperaban con aprehensión las siguientes palabras del héroe. Pocos momentos pasaron antes de que Seiya hiciera su plan tan claro como podía ser.

—Me voy.

—¿Qué? —¿Qué? —¿Qué?

—Voy a regresar al mundo espiritual unificado y entrenar hasta que aprenda una habilidad que rivalice con la del enemigo. Ahora, si me disculpan.

Mash, Elulu y yo ya estábamos acostumbrados a cómo Seiya hacía las cosas, pero…

—¡¿Quéééééé?! —¡¿Quéééééé?! —¡¿Quéééééé?!

Rosalie y los demás se pusieron pálidos mientras gritaban.

Capítulo 31

Bofetada

El guerrero con un físico masculino, Bhat, dejó salir una amarga risa cuando escuchó la respuesta de Seiya.

—¡S-seguramente estás bromeando!

—No. Me voy.                                                                                             

La maga con el manto gritó:

—¡No puedes! ¡¿Simplemente vas a abandonarnos?!

—Me voy, y eso es todo.

Las expresiones de los oficiales en reacción a la terquedad de Seiya eran una mezcla de sorpresa y lamento.

¡T-tengo que hacer algo! ¡Probablemente piensan que su entrenamiento tomará días!

Hablé para aclarar el aire.

—¡Por favor, cálmense todos! ¡Será una sesión de entrenamiento muy corta!

—Exactamente. Solo necesito cerca de tres días.

La respuesta de Seiya causó que cada uno gritara individualmente.

—¡¿Te irás por tres días enteros?!

—¡¿Desde cuándo ‘tres días’ cuenta como ‘muy corto’?!

—¡La fortaleza estará en ruinas si esperamos tanto!

Los oficiales estaban tan sorprendidos que gritaron iracundos uno después de otro. Entonces, como si se dieran cuenta de que se comportaban de forma indigna, aclararon sus gargantas mientras sus caras se volvían rojas.

Volteé hacia ellos y supliqué:

—P-por favor escúchenme. Tres días en el mundo espiritual son apenas una hora en su mundo, así que…

—¿Una hora…? ¿E-en serio?

Justo cuando todos estaban al borde de ser persuadidos, Rosalie, quien había estado callada todo este tiempo, hizo escuchar su voz.

—¿El entrenamiento es realmente necesario? ¡Antes vi alas blancas en la espalda de la diosa! ¡La diosa puede volar! Así que ya tenemos medios para atacar, ¡¿o no?!

¡¿Qué?! ¡¿Y-yo?! ¡¿Qué está diciendo esta chica?!

Mientras estaba sobresaltada por ser nombrada repentinamente, Seiya casi inmediatamente dio un contraargumento.

—Eso no funcionará. La diosa solo puede proveer apoyo. Ella no puede pelear.

¡S-Seiya…! ¡Muchas gracias por apoyarme!

—Además, ella no sería de ninguna ayuda de todas formas. Apenas puede flotar con esas alas. Ella tiene tanto uso como un globo, o quizás incluso menos que eso.

—¡…! ¡No puedo creerlo! ¡Fuiste muy lejos esta vez!

Decir que soy incluso menos útil que un globo hace que reviente de ira, pero Seiya simplemente me ignoró como si no fuera nada fuera de lo ordinario.

—Por cierto, yo también puedo volar.

—¡Oh…! ¡Entonces…!

Una voz de la mesa redonda comenzó a hablar, pero…

—Pero no tenemos oportunidad de ganar así. Tratar de tener una batalla aérea contra el enemigo sería el colmo de la estupidez. Eso es exactamente lo que quieren.

—Héroe, ¿no está siendo un poco demasiado tímido? ¿Cómo puedes decir eso sin intentarlo?

—Observé cuidadosamente al enemigo antes de venir aquí, y su velocidad es extraordinaria.

La respuesta casual de Seiya causó que Rosalie frunciera el ceño.

—Un momento… Espera. ¿Qué acabas de decir? ¿Estabas ‘Observando cuidadosamente’ a Beel Bub? No me digas que viste a mis hombres ser asesinados desde lejos y no hiciste nada para detenerlo.

Rosalie miró a Seiya furiosamente, así que intercedí sintiendo que las cosas iban mal.

—¡Tienes la idea equivocada! ¡Incluso si hubiéramos querido salvarlos, ya era demasiado tarde…!

Rosalie golpeó su puño contra la mesa y dejó salir un alarido.

—¡No estoy preguntando si los salvaron o no! ¡Estoy preguntando si el héroe vio lo que ocurrió y aun así decidió no hacer nada!

A pesar de la actitud extremadamente amenazadora de Rosalie, Seiya se las arregló para mantener la compostura.

—Dices cosas bastante extrañas. Si no puedes salvarlos sin importar lo que hagas, entonces no se puede hacer nada respecto a eso.

—¡Gente murió! ¡Fueron asesinados por ese monstruo! ¡¿Qué clase de héroe puede ver eso y no sentir nada?!

—¿Cómo sentir cualquier cosa cambiaría algo exactamente? Es precisamente en momentos como este que necesitas mantener la calma y proceder con precaución. No puedes permitirte ser influenciado por tus alrededores, y solo cuando permaneces centrado puedes hacer lo que es realmente necesario en momentos cruciales.

Es como el fuego y el hielo. Dos personalidades completamente opuestas como estas jamás se comprometerían. Eventualmente, la mirada de Rosalie se tornó desdeñosa.

—¡Este hombre no es bueno! ¡No es más que un tonto y solo es un héroe de nombre!

—¡M-Madam Rosalie! ¡No puede decirle esas cosas al héroe!

—¡Un héroe, por definición, quiere decir que eres heroico, pero este hombre no es más que un cobarde!

Rosalie estallaba de ira, pero me vi a mí misma un poco molesta por ella.

¡Por alguna razón, es molesto cuando alguien más lo dice! ¡Puede que no lo parezca, pero Seiya pone mucha reflexión en sus acciones! Solía pensar como Rosalie y molestarme con él, pero ahora sé que la precaución de Seiya tiene una naturaleza completamente diferente a la cobardía.

—¡Disculpa, Rosalie! ¡Seiya puede actuar lento como héroe, pero hemos afrontado la tormenta una y otra vez gracias a que esté tan bien preparado!

Miré a cada miembro reunido en la sala de reuniones antes de asegurarles:

—¡Les prometo que en el momento en que este héroe haya terminado su entrenamiento y esté completamente listo para ir, será el momento en que las Moscas de Asalto Aéreo de Beel Bub serán derrotadas!

La habitación estaba envuelta en silencio. Continué diciéndole a Rosalie:

—Así que, ¿por favor…? Solo espera una hora para que entrene, ¿okay? Rosalie…

Pensé que solo diría, Bien, haz lo que debas. Pero fui ingenua.

—… ¿Honestamente esperas que te crea?

Rosalie era excesivamente más terca de lo que imaginé.

—He perdido poco más de cien hombres ante Beel Bub. ¿Entiendes cómo me siento?

—¡P-por supuesto que lo hago! Es doloroso. Es triste y…

—Un ser que trasciende la humanidad no puede entender realmente lo preciosa que es la vida humana. De acuerdo a las leyendas, las diosas son bendecidas con vida eterna. ¿Me equivoco?

—B-bueno, sí, pero…

—Entonces deja de hablar.

¡Tch…!

Mientras rechinaba los dientes, Seiya murmuró:

—Tú tampoco tienes derecho a hablar de lo preciosa que es la vida humana.

—¿Perdona…?

Rosalie habló con una voz profunda mientras fruncía el ceño. Sin embargo, como si fuera para no ser superado, Seiya miró de vuelta a Rosalie como un halcón.

—Tus soldados no fueron asesinados por el enemigo. Tú los mataste.

—¿Qué quieres decir?

—Tu falta de planificación es lo que creó esa montaña de cadáveres.

—¡Bastardo…! ¡Retira eso!

Rosalie caminó hasta estar parada justo frente a Seiya.

—¡¿M-madam Rosalie?!

Los oficiales imperiales estaban en pánico, pero…

—¡Retira eso! ¡Retira eso o…!

Actuando por impulso, Rosalie preparó su puño sin un momento de duda.

¡Ack! ¡Seiya será golpeado por una chica!

Parecía que la mano derecha había conectado con la mejilla de Seiya, pero un instante antes de que realmente lo golpeara, él sujetó su brazo a una velocidad cegadora. Pero en realidad, lo que me sorprendió fue lo que vino después. Después de protegerse de su ataque, Seiya lentamente se levantó de su asiento y abofeteó la mejilla de Rosalie con su mano izquierda.

¡Bofetada!

Un ruidoso sonido hizo eco a través de la sala de reuniones.

—¡¿Ufff?!

Un sonido extraño poco característico escapó de su pequeña boca. La mano derecha de Seiya estaba ya en el aire, preparada para un contraataque.

—¡¡OKAY, ESO ES SUFICIENTEEEEEEEEE!!

Me deslicé entre ellos y empecé a hacer excusas para Seiya.

—¡E-esto no es lo que parece, Rosalie! ¡Él pensó que iba a ser golpeado, así que naturalmente contraatacó! ¡Son básicamente reflejos condicionados de guerreros! ¡Seiya no pretendía herirte!

Inmediatamente giré y regañé a Seiya.

—¡No me importa por qué lo hiciste! ¡Nunca debes golpear a una chica!

—Pero ella trató de golpearme primero. Fue defensa propia.

Aunque, a pesar de mi esfuerzo, la furia de Rosalie ya había alcanzado el punto de no retorno.

—¡No… no puedo creerlo…!

Me empujó fuera del camino y lanzó otro gancho derecho hacia Seiya, pero terminó siendo una reproducción de lo que había pasado hace un momento.

¡Bofetada!

—¡Ouch…!

Un agudo grito de agonía se deslizó entre los labios de Rosalie una vez más. Pero aún no había acabado.

—¡Toma esto…!

¡Bofetada!

—¡Ahhhn!

Dejó salir un llanto adorable…

—¡P-pagarás por esto!

¡Bofetada!

—¡Unf!

Jadeó audiblemente…

… Traté de interceder por Seiya diciendo que no eran más que reflejos condicionados y que no pretendía hacerle daño. No obstante, me llamaba la atención que era intencional y que definitivamente pretendía hacerle daño. Seiya estaba abofeteando a Rosalie como si no fuera nada.

Cada vez que ella trataba de golpear su mejilla derecha, él la abofeteaba antes de que pudiera y el lado izquierdo tampoco era mejor. No obstante, solo Rosalie era abofeteada tontamente, causando que sus mejillas se inflaran como manzanas rojas palpitantes. Tragué audiblemente mi saliva en la niebla del mortal silencio.

¡En cualquier caso, la había golpeado demasiado! ¡Ponte al día con los tiempos, cerdo! ¡Esto no son los cincuenta! Espera… ¡¿De qué era es él, en todo caso?!

Me dio escalofríos el hecho de que el héroe no tenía siquiera una mota de decencia. Fue entonces que, con lágrimas rodando por sus mejillas y una nariz moqueada, Rosalie repentinamente desenvainó su espada.

—¡V-voy a matarte! ¡D-d-di tus plegarias…!

—¡M-M-Madam Rosalie! ¡No puede…!

—¡Tú… llanto… no eres… resoplido… un héroe!

—¡¡S-S-Seiya!! ¡Discúlpate con ella en este instante! ¡Quiero decir, mírala! ¡¿No puedes ver que está llorando?!

—¡No estoy… llanto… llorando! ¡Mm…!

—¡Seiya! ¡Apresúrate y discúlpate!

—No. No hice nada malo.

—¡No te pregunté si lo hiciste! ¡Solo mira lo mucho que está llorando!

—¡Te lo dije… no estoy… hic… llorando! ¡No estoy… llorando… llanto… ni un poco…!

—No me voy a disculpar. No hice nada malo.

—¡Ustedes dos actúan como niños! ¡No me importa quien está mal! ¡Solo digan que lo sienten!

Pero ninguno se disculpó. Eventualmente, Rosalie rompió el silencio mientras aún sollozaba.

—¡Tuve… suficiente! ¡No… llanto… necesito ningún héroe! ¡Voy a… hic… ir a la base del enemigo… por mí misma!

Seiya miró a Rosalie mientras ella trataba de aguantar las lágrimas. Espera… no creo que la mire a ella. Estaba usando Escáner.

Decidí usar Escáner también para revisar las estadísticas de Rosalie para referencias futuras.

ROSALIE GUARDIA DE LA ROSA

LV: 23

HP: 6780

MP: 0

ATK: 4120

DEF: 3655

SPD: 3987

MAG: 0

GRW: 48

Resistencia: Fuego, Agua, Oscuridad, Veneno, Parálisis

Habilidades especiales: Bendición de la luz: (LV: 3)

Habilidades: Golpe de Espada

Personalidad: Impulsiva

Ella tenía estadísticas muy altas para un humano, pero… no son tan impresionantes comparadas con las de esas moscas.

Seiya dijo entonces:

—Eres la hija del tan llamado Maestro de la Guerra, así que pensé que serías al menos medio decente, pero… suspiro. Tus atributos son dolorosamente mediocres. Morirás sin sentido si atacas su base así.

Justo entonces…

—¡Grrr…!

Gruñendo, la cara de Rosalie se volvió roja como un tomate. Sacudió su desaliñado cabello azul oscuro mientras la montaña de lágrimas caía sin cesar al suelo. Rosalie comenzó a estremecerse mientras apretaba los puños.

… ¡Ack! ¡Nunca había visto a alguien molestarse tanto antes!

De mi lado, Elulu chilló:

—¡A-algo no está bien! ¡Rosalie está gruñendo como un perro!

—Solo ignórala, Elulu. Te morderá si te acercas demasiado.

—¡Grrrrrrrr…!

Mientras la capitán de la guardia gruñía incluso más después de ser insultada, Mash empujó el brazo de Seiya ansiosamente.

—¡M-maestro Seiya…! ¿Tal vez disculparse sea lo mejor…?

—Prefiero morir. Más importante, deberíamos irnos ahora. Rista, crea una puerta.

—Ah… O-okay…

Creé una puerta porque parecía que las cosas solo iban a ponerse peor aquí. Pero incluso entonces, todavía podía escuchar a Rosalie detrás de mí…

—¡Grrr…! ¡Grrrrr! ¡Gruñidooo!

¡E-ella no va a dejar de gruñir! ¡Ella realmente está actuando como un perro! Casi quería ponerle un bozal y frotarle el estómago hasta que se calmara.

—¡D-de todas formas, regresaremos en una hora! Así que no vayan a ninguna parte, ¡¿okay?! ¡Eso te incluye a ti también, Rosalie! ¡Siéntate! ¡Quédate!

Y justo así, volteamos y regresamos al mundo espiritual unificado, a pesar del hecho de que Rosalie se veía como si fuera a mordernos en cualquier momento.

Capítulo 32

La Diosa que Vive en el Bosque

—Escucha, ¿puedes parar de hacer eso? Esa no es la forma en que un héroe actúa… en realidad, nadie. Quiero decir, entiendo que fue su culpa, pero…

No perdí tiempo después de regresar al mundo espiritual unificado para regañar a Seiya. Mientras tanto, a Seiya no parecía importarle lo que tenía que decirle…

—Seiya, estuviste aterrador antes…

—Sí… esas fueron unas bofetadas demenciales…

Siendo reprendido por Elulu y Mash, Seiya se quedó mirando duramente a su mano, luego apretó sus dientes con una expresión amarga.

—Antes de siquiera darme cuenta, la estaba golpeando. Solo mirarla me molesta.

—… ¿Seiya?

Estaba algo sorprendida. Aunque es despótico y tiene una boca sucia, nunca muestra mucha emoción frente a otros.

—Incluso la forma en que piensa me molesta. Ella imprudentemente trata de avanzar, a pesar de no tener posibilidad de ganar… e incluso sin considerar cuantos morirán por ello.

La personalidad imprudente de Rosalie es el completo opuesto de la naturaleza cautelosa de Seiya. Probablemente por eso es que está tan furioso.

—En cualquier caso, ¿qué tal si tomamos un corto descanso?

No creo que entrenar de inmediato con tanta tensión sea lo ideal, así que le ofrezco a Seiya algo de tiempo para calmarse, pero…

—No, eso no será necesario. Quiero empezar a entrenar.

Su irritación de hace unos momentos no está por ningún lado. Está absolutamente tranquilo, como si nada hubiera pasado.

¡¿Cómo puede calmarse tan rápido?!

—¡Lo sabía! ¡Seiya, eres una persona muy buena!

Seiya parecía confundido acerca de por qué Elulu le sonreía.

—¿Por qué dices eso?

—¡Porque estás entrenando para salvar a Rosalie! ¡Eso te hace una buena persona!

—No lo hago por ella. Lo hago porque aparentemente fui llamado a tu mundo para salvarlo.

Hmm… Seiya no es todo rayos de sol y arco iris, pero él es bastante dedicado para cosas como esta. Tiene un fuerte sentido de justicia… y él no deja que sentimientos personales se metan en medio.

Seiya peinó hacia atrás su cabello negro brillante.

—Ya sé con qué deidad necesito entrenar para derrotar a las moscas.

—¿Oh, en serio? ¡Puedo presentarte si es alguien que conozco! ¡Solo dime quien es!

—Tráeme al dios de los misiles.

—¿El dios de…? ¡No hay dios de los misiles!

—Bien. Me conformo con el dios de las pistolas.

—Puede… que haya un dios como ese, pero Gaeabrande no es ese tipo de mundo…

—Si significa derrotar al enemigo, ¿entonces a quién le importa?

—¡Porque es imposible! ¡Incluso si consigues una pistola aquí, no serás capaz de llevarla allá!

—Tch.

Seiya chasqueó su lengua. ¡¿Qué quiere que haga con eso?! ¡Es una regla del mundo espiritual!

—Hey, Maestro Seiya… ¿qué tal magia de rayo? Creo que ese viejo del bosque dijo algo acerca de que era efectiva contra enemigos voladores. ¿Tal vez puedas conseguir un dios que sea bueno en magia de rayo para que te enseñe…?

—Cuando revisé las estadísticas de Beel Bub, era resistente al rayo. Podría funcionar contra las moscas genéricas, pero no funcionarían con el objetivo principal.

—Oh…

Después de hablar con Mash, los ojos de Seiya deambularon por el espacio.

—Si no seré capaz de usar pistolas o misiles… entonces mis únicas opciones son arcos y flechas. Rista, ¿conoces a alguien?

—Conozco a la Diosa de la Arquería. Es una pequeña caminata desde el santuario, pero la he visto algunas veces en el Bosque Divino.

—Entonces reunámonos con ella. Guía el camino.

Después de caminar por alrededor de diez o veinte minutos fuera del santuario, el escenario comenzó a cambiar hasta que nos encontramos avanzando por un camino estrecho entre exuberantes árboles. El aire fresco cosquilleaba mi nariz. Pequeños animales que parecían ardillas escondían sus cabezas como si notaran que veníamos. Viajamos en las profundidades del Bosque Divino, un bosque primaveral intacto en el mundo espiritual unificado.

—¿Vienes a lugares como este seguido?

—Sí, algunas veces vengo aquí con Aria para un picnic. Traemos sándwiches y cosas así.

—Un picnic, ¿huh? ¿Qué tal si haces un poco de trabajo alguna vez, buena para nada?

—¡¿A-a quién llamas buena para nada?! ¡¿Qué crees que estoy haciendo justo ahora?! ¡Estoy trabajando! ¡¿Así que, qué hay de malo con tener un pequeño picnic de vez en cuando?!

Poco después, el camino desapareció hasta que solo había árboles ante nosotros.

Aria dijo una vez, “La Diosa de la Arquería, Mitis, entrena sola al aire libre un poco más adelante, así que tengamos un picnic aquí. No queremos molestarla, después de todo.” Es por eso que, cuando salía con Aria, nunca avanzábamos más que esto. La única vez que vi a Mitis fue cuando pasé junto a ella en el camino estrecho.

—… Vamos.

Abriéndonos paso a través de árboles y arbustos, hicimos nuestro propio camino. Después de que pasó algún tiempo, los densos árboles gradualmente se volvieron más escasos.

Además de los árboles más grandes, en un santuario en el medio del bosque, había unos troncos alrededor del espacio abierto. Como una hermosa obra de arte, Mitis estaba preparando una flecha en su arco. Su cabello blanco puro fluía hasta sus caderas y sus estrechos ojos tenían un aire sofisticado.

Una diosa de una belleza refinada. Esa es la impresión que tuve cuando la vi.

En el momento en que soltó la flecha, cortó el viento antes de desaparecer inmediatamente entre los árboles. Sintiendo que este era el momento perfecto para decir algo, hablé.

—Perdóname por interrumpir tu entrenamiento, Lady Mitis.

—Oh vaya… Ristarte, ¿cierto? ¿Cómo estás?

Ella hablaba de forma educada y única.

Quería decir ¡Buen disparo! e iniciar una conversación elogiando sus habilidades de arquería, pero todo lo que hace es disparar a un grupo de árboles. Mientras estaba ahí sin palabras, Mitis me sonrió.

—Hay un objetivo entre esos árboles en la distancia.

—O-oh… No tenía idea…

Miré en la dirección que indicó, pero todo lo que podía ver era una exuberante vegetación. A pesar de tener buena visión, no pude ver ningún objetivo.

—D-de cualquier forma, este héroe esperaba que pudieras enseñarle arquería y…

Seiya sacó su brazo y me cortó a media oración.

—¿Seiya…?

—Antes de eso, quiero ver si eres realmente tan buena como dicen. Mira arriba.

Miré al cielo para encontrar tres aves de fuego colosales volando en círculos. Eran Fénix Automáticos que Seiya había creado con su magia.

—Veo que puedes golpear objetivos inmóviles desde lejos, pero, ¿qué tal algo que se mueve por el cielo? Si no puedes hacer eso, estás desperdiciando mi tiempo.

—¡S-Seiya! ¡Estás siendo demasiado grosero!

Pero Mitis simplemente sonrió con amabilidad.

—Deseas que golpee a esas aves mágicas, ¿no? Muy bien.

Entonces, Mitis puso el arco que sostenía en el suelo.

—Este es meramente un arco de práctica. Uso un arco mágico para la batalla.

Mientras sacaba su brillante brazo izquierdo, dijo:

—Flecha Brillante…

Antes de darme cuenta, ella sostenía un arco de luz en su mano izquierda. Simultáneamente, en su mano derecha había una flecha casi indistinguible de un rayo de luz, en adición una cuerda delgada y brillante entre sus dedos.

La flecha de luz apuntó al cielo, pero los fénix estaban dando vueltas en círculos a una velocidad increíble. Justo cuando pensé que ella estaba dudando, sus ojos, previamente estrechos como hilos, se abrieron ampliamente.

Entonces, soltó la flecha, la cual fue seguida instantáneamente por una explosión en el cielo tan poderosa que podía sentir mis tímpanos sacudirse.

… No tenía idea de lo que acababa de pasar. Pero cuando el humo se aclaró, no había un solo fénix en el aire.

¡¿Pero qué…?! ¡Estoy segura de que solo disparó una flecha! ¡¿Entonces por qué se fueron los tres?!

Mientras estaba en blanco por el asombro, Seiya comenzó a analizar la situación.

—Ella esperó hasta que los fénix estuvieran alineados uno sobre otro antes de disparar… así los destruyó a los tres…

¡N-no puede ser! ¡¿Ella fue capaz de predecir y ver el momento en el que se solaparon?! ¡No pensé que tal cosa fuera humanamente posible! Quiero decir, supongo que ella no es humana, ¡pero como sea!

Seiya asintió con un aire de satisfacción.

—Hmph. Debería ser capaz de matar a Beel Bub con esto… De acuerdo, dejaré que me entrenes.

Era como si Seiya fuera el que le hiciera el favor a Mitis. Sin embargo…

—Tengo una condición si voy a entrenarte. Héroe, ¿qué tipo de magia es tu fuerte?

—Magia de fuego.

—¿Entonces has adquirido el arco mágico de llamas? En otras palabras, ¿has aprendido Flecha de Fuego?

—No, aún no.

—Ya veo. Entonces primero debes aprender Flecha de Fuego antes de que entrenemos. Te enseñaré mis habilidades después de eso.

Lo que decía Mitis era perfectamente razonable. Si no puedes crear un arco mágico con tu especialidad, nunca serás capaz de aprender una habilidad divina de arquería.

Los ojos de Mitis se arrugaron más profundamente mientras ella sonreía.

—Aun así, incluso si no eres capaz de adquirir Flecha de Fuego, estoy seguro de que podemos encontrar algo más en lo que entrenarte.

¿Un tipo diferente de entrenamiento…? ¿De qué está hablando ella…?

Pero Seiya sacudió su cabeza.

—No, tengo que aprender cómo usar un arco, o no tendrá sentido.

Entonces, se volteó hacia Elulu, quien estaba parada detrás de él.

—Sabes cómo usar Flecha de Fuego, ¿cierto?

—¡S-sip!

—Enséñame. Justo ahora.

—¡¿A-ahora?! Sé que eres talentoso, ¡pero no creo que sea algo que puedas aprender tan fácilmente! ¡A mí me tomó un año!

—Solo enséñame. No tenemos tiempo.

—O-okay. Primero, extiende tu mano izquierda… luego imagina que la magia de fuego saliendo de ella simboliza un arco…

Elulu dejó salir una risita seca mientras daba instrucciones.

—No te preocupes si no eres capaz de hacerlo a la primera. Es normal. Pero después de practicar cientos, miles de veces, estoy segura de que serás capaz de…

—¿Así?

Sin embargo, un arco ardiente ya se había materializado en la mano izquierda de Seiya.

—… ¿Huh?

Los ojos de Elulu se abrieron ampliamente.

—¡P-pero es aquí donde las cosas se vuelven difíciles! Ahora, necesitas materializar una flecha en tu mano… ¡¿no puede ser?!

Seiya sostenía una flecha hecha de fuego en su mano derecha mientras tensaba la cuerda del arco.

—¡P-p-pero aquí es realmente, realmente donde las cosas se ponen difíciles! Estoy segura de que no serás capaz de disparar la flecha incluso un metro, pero no dejes que eso te desanime. Solo…

Seiya apuntó la flecha de fuego al cielo y la soltó. Atravesó el cielo antes de desaparecer en la gran inmensidad azul.

—G-g-golpear a tu objetivo es realmente lo difícil. Incluso yo aún no puedo…

La siguiente flecha que Seiya disparó golpeó un árbol estrecho, a unas pocas docenas de metros adelante, justo en el tronco, causando que se incendiara.

—Golpeé mi objetivo. Esto es fácil.

Luego de eso, Seiya volvió a mirar a Mitis.

—¿Es lo suficientemente bueno?

—A-aprendes rápido, héroe, maravillosamente.

Mitis tenía una expresión aturdida, pero poco después, sus labios se curvaron alegremente hacia arriba.

—Sin embargo, es exactamente por eso que eres el elegido. Muy bien. Comencemos a entrenar.

Dejando a Seiya detrás en el bosque, Mash, Elulu y yo regresamos al santuario. Por supuesto, no olvidé animar a Elulu en el camino de regreso.

—¡Aagh…! ¡Estoy taaaan deprimida!

—¡No dejes que te afecte, Elulu! ¡Él es una anomalía!

Mash de repente puso su mano en su hombro.

—Hey, Rista, ¿qué debemos hacer Elulu y yo mientras estamos aquí?

—Hmm… ¿Seiya dijo algo?

—Le pregunté antes de dejar el bosque, pero solo dijo, ‘¿Qué tal si van a la cafetería a por un bocadillo o algo así?’

—W-wow… no sé por qué esperaba algo diferente…

—Sí, no hay forma de que solo me siente y coma bocadillos por los próximos tres días. Queremos volvernos más fuertes también, ¿sabes? De cualquier forma, ¿hay algún dios que nos puedas presentar para que podamos entrenar?

—Hmm… Bueno, entrenaste con Cerceus la última vez, así que, ¿qué tal entrenar con Adenela? Eso sería el mismo orden en que Seiya entrenó.

Recomendé a la Diosa de la Guerra, Adenela, quien era un rango por encima de Cerceus.

—¡Tomando el mismo camino de entrenamiento que tomó el maestro Seiya…! ¡Buena idea! ¡Hagámoslo!

—¿Qué tal tú, Elulu?

—No estoy de ánimo para entrenar hoy… solo comeré bocadillos en la cafetería…

—¡O-okay! ¡No hay necesidad de apresurarse! ¡Vayamos juntas a conseguir algunos macarrones!

Aplazando el entrenamiento de Elulu hasta mañana, salí a buscar a Adenela, pero cuando llegué ante la habitación bajo el santuario, la puerta estaba cerrada. Nadie respondía cuando llamaba tampoco. Sin otra opción que darme por vencida, deambulé alrededor del santuario con Mash hasta que nos encontramos con la musculosa figura de acción, Cerceus.

—¡Yo, Cerceus!

—Hey, Cerceus. ¿Has visto a Adenela en alguna parte?

Su cara cambió de color cuando nos escuchó a Mash y a mí saludarlo alegremente.

—V-viendo que los dos están aquí, ¡¿eso quiere decir que el héroe también está aquí?!

—Sí, pero él está entrenando en el Bosque Divino ahora. ¿Por qué preguntas?

—¡Porque Adenela es un desastre! Saben que ella siempre había estado un poco mal de la cabeza, ¿cierto? ¡Bueno, ahora está incluso más loca que antes gracias a ese héroe suyo!

… Lo olvidé completamente. La última vez que vinimos al mundo espiritual, Adenela lloró lágrimas de sangre e hizo una escena en el patio porque Seiya la había rechazado.

—¿Y-y cómo está ella ahora?

—Todos los días, murmura para sí misma repetidamente: ‘S-S-S-Seiya. N-n-nunca te p-p-perdonareeé. Voy a m-m-m-matarte…’ la primera vez que lo escuché, pensé que estaba tarareando una canción de hip-hop o algo así.

—¡¿R-realmente es tan malo?!

—Sí, así que vigila tu espalda. En serio. Nunca sabes cuándo va a aparecer… y enterrar un cuchillo en tu espalda.

Me estremecí mientras Cerceus me advertía con una mirada mortalmente seria en su cara.

N-no solo no podía hacer que Mash entrenara con ella, ¡tenía que asegurarme de evitarla completamente!

Imaginé a Adenela afilando una espada, sus ojos llenos de demencia, mientras se ríe tranquilamente para sí misma, Heh-heh-heh-heh-heh… Un escalofrío recorrió mi columna.

Capítulo 33

La Oscuridad se Intensifica

—Escuché lo que ocurrió. Traté de animarla, pero no me escucha… —dijo Aria antes de dejar salir una risa amarga. Traje a Mash y Elulu a su cuarto para hablar acerca de Adenela.

—Hey, Aria, ¿qué crees que debería hacer? ¿Crees que la Gran Diosa Ishtar podría ayudarme si le dijera lo que ocurre?

—Hmm… no sé acerca de eso… quiero decir, primero Adenela estaba deshecha, luego fue regañada por la Gran Diosa Ishtar. Hacer que la Gran Diosa se involucre sería demasiado cruel.

—Sí… supongo que tienes razón. Pero si, por alguna casualidad, ella apuñalara a Seiya…

—Oh, tú y Cerceus tienen las más salvajes imaginaciones. Adenela nunca haría algo como eso. Incluso si ella, por casualidad, intentara algo, Seiya sabría qué hacer. —Aria entonces tomó un sorbo de té.

¡¿Qué?! ¿Soy solo yo, o Aria estaba un poco demasiado calmada? ¿Y si pasa algo que podría haber sido prevenido? ¿Y si ese talentoso héroe es asesinado, no por el enemigo, sino por una diosa? Tenía que asegurarme de que eso no ocurriera. Probablemente debería encontrar a Adenela primero para que pudiéramos tener una larga conversación. Entonces le diré a Seiya que se mantenga claro con Adenela…

Mientras elaboraba un plan, la puerta de la habitación de Aria se abrió de par en par.

—¡Maestro Seiya!

—¡Oh…! ¡Seiya!

El mismísimo héroe estaba de pie en la entrada. Yo estaba tan sorprendida como ellos.

—¡¿Seiya?! ¡¿Qué estás haciendo aquí?! ¡¿Qué pasó con tu entrenamiento?!

—Estoy tomando un descanso, así que vine aquí para hablar con ella.

Seiya se aproximó a Aria.

—Te llamaste a ti misma la Diosa de los Sellos antes, ¿cierto? ¿Hay alguna habilidad con la que pudieras sellar a un monstruo por la eternidad?

Aria bajó la cabeza ante Seiya.

—Lo siento, pero no poseo tal habilidad. Aunque soy buena rompiendo sellos…

—De acuerdo. Lo tengo.

¿Huh? ¿Una habilidad para sellar monstruos? ¿Por qué Seiya siquiera le preguntaría eso?

Mientras veía su intercambio, de repente me percaté.

¡O-ohh! Seiya estaba buscando algo para reemplazar a Igzasion. ¡Él estaba buscando una forma de derrotar al Señor Demonio ya que no pudo conseguir el arma más fuerte en Gaeabrande! Dentro de mi corazón, estaba orgullosa de mi héroe cauteloso, que consideraba la imagen completa en lugar de obsesionarse con lo que está delante de él. Solo tenía que poner esos sentimientos en palabras.

—¡Eres increíble, Seiya! ¡Incluso durante tu descanso, estás tratando de idear formas de derrotar al Señor Demonio!

Seiya instantáneamente me lanzó una mirada penetrante. Fue entonces que me di cuenta de que había dicho algo que no debía.

—¿Huh? ¿Una forma de derrotar al Señor Demonio? Pero tenemos a Igzasion.

—Sí, Ristie, ¿de qué estás hablando?

Mash y Elulu se me quedaron mirando fijamente.

¡¡Ahhhhhh!! ¡Soy tan idiota! ¡¿Q-qué debería hacer?!

Poco después, Seiya intercedió para ayudarme.

—No sabemos lo que pasará durante la batalla final, así que es natural buscar otra forma de atacar efectivamente al Señor Demonio. Además, de ser posible, no planeo usar a Igzasion hasta entonces. No querría mellar la hoja.

Elulu inclinó su cabeza a un lado.

—No creo que se mellara… Quiero decir, es el arma más fuerte en el mundo…

Los dos dieron miradas de duda, pero…

—¡Bueno, así es mi maestro! ¡Siempre siendo cuidadoso!

—¡Eso es muy propio de Seiya!

Una sonrisa apareció en los labios de Elulu.

¡G-gracias a dios! ¡Eso sonaría como una excusa extraña si fuera alguien más, pero sí suena como algo que Seiya haría! ¡Elulu y Mash parecían haber sido persuadidos, al menos!

Seiya apuntó la envainada Igzasion, la espada de platino mejorada, hacia mí.

—Así que, Rista, sostén esto por mí.

—O-okay… ¡¿Ouch, ouch, ouch?!

Seiya empujó vigorosamente la vaina contra mi pecho como si dijera, Tenías que abrir la boca.

—¡Gyaaaaaah! ¡Mis tetas…! ¡Las estás aplastandooooo!

Aria sonrió.

—Ustedes dos se llevan muy bien, ¿no?

¡¿Qué?! ¡Esta no es una escena cariñosa! ¡Literalmente está tratando de aplastar mis tetas!

—… Necesito regresar a entrenar.

Seiya giró sobre sus talones después de finalmente rendirse en destruir mi pecho.

—¡Ugh! ¡Eso duele, sabes!

Acariciando mi pecho semi-aplastado, llamé al héroe antes de que dejara la habitación.

—¡Seiya! ¡Cuidado con Adenela!

—¿Por qué?

—¡Ella está molesta porque fuiste malo con ella la última vez!

—¿Qué le hice? No puedo recordar.

Su expresión era el epítome de la indiferencia mientras cerraba la puerta. Después de que Seiya dejó la habitación, Mash dejó salir un suspiro.

Sigh… No suena como que esa Adenela vaya a ayudarme a entrenar, tampoco… ¿Qué voy a hacer?

—¡Comamos bocadillos juntos, Mash!

—¡Maldición! ¡¿Realmente comer bocadillos por los próximos tres días es mi única opción?!

Fue entonces cuando Aria se aproximó a Mash.

—Oh vaya… parece que tienes un poder oculto dentro de ti.

—¿Estás hablando acerca de mi habilidad Metamorfosis del Dios Dragón? Sí, aparentemente puedo convertirme en un dragón si realmente lo intento, la cual es una de las razones por las cuales quiero entrenar para elevar mi nivel…

—Hmm, el límite parece similar a un sello. ¿Quieres que lo rompa para ti?

—¡…! ¡¿En serio?! ¡¿Puedes hacer eso?!

Incluso yo estaba sorprendida.

—¡Aria…! ¡¿Segura que quieres hacer eso?! ¡¿Las reglas del mundo espiritual siquiera lo permiten?!

—Todo lo que voy a hacer es desbloquear un poder que ya tiene. No será un problema. Además, simplemente voy a enseñarle cómo hacerlo. No es algo que pueda hacerse en un día, así que será parte de su entrenamiento.

Si una diosa de alto nivel como Aria dice que está bien, entonces está bien. Supongo que puedo dejar a Mash con Aria, pero Elulu…

Mientras miraba a Elulu, ella me envió una sonrisa incómoda.

—¡No te preocupes por mí, Ristie! ¡Solo iré a la cafetería y comeré algunos dulces! ¡Me encantan los dulces!

Elulu parece haber perdido algo de confianza después de todo lo que ha pasado.

Aria puso una mano sobre su hombro.

—Tú también tienes gran potencial. Seré capaz de despertar ese poder dentro de ti. ¿Qué dices? ¿Quieres intentarlo?

—¡¿E-en serio?! ¡¿Hay algo que puedo hacer?! ¡P-por favor ayúdame…!

Estaba impresionada. Aria incluso pudo sentir el poder oculto de Elulu también. Viéndolos tan felices realmente quita un peso de mis hombros. Están en buenas manos ahora.

Me encontré a mí misma ligeramente optimista después de salir de la habitación de Aria. Quizás Aria tenía razón acerca de que Cerceus estaba exagerando y Adenela probablemente no está tan molesta, después de todo.

Es solo un presentimiento que tengo.

Pero solo por si acaso, bajé las escaleras del santuario y me dirigí a la habitación de Adenela una vez más para echarle un vistazo. En medio de la oscuridad, golpeé la puerta de madera al final del salón, pero no hubo respuesta. Aunque antes de irme, decidí poner mi mano en el picaporte al azar. No parecía estar cerrada.

—H-hey, siento molestarte, pero…

Caminé dentro de la oscura y gris habitación, pero cuando miré alrededor, Adenela no estaba a la vista. Justo cuando estaba a punto de darme por vencida e irme, un cierto patrón en la pared a mano izquierda atrapó mi atención. Parece haber algo escrito. Envuelta en la oscuridad, me aproximé a la pared y forcé la vista, tratando de averiguar lo que estaba escrito… y me congelé.

MATARMATARMATARMATARMATARMATARMATARMATARMATARMATARMATARMATARMATARMATARMATAR

Estaba escrito en letras pequeñas y amontonadas. ¡Su resentimiento reprimido hacia Seiya era dolorosamente obvio! ¡E-esto no es bueno! ¡Tengo que decirle a Aria! Pero en el instante en que giré…

—Heh-heh-heh-heh-heh-heh-heh-heh.

Adenela estaba de pie, encorvada justo frente a mis ojos.

—¡Eeeeeeeeek!

Caí sobre mis rodillas. Con bolsas bajo sus ojos, Adenela se inclinó hacia mí mientras yo estaba sentada, paralizada del miedo.

—R-Ristarte, v-viendo que estás aquí, quiere decir q-que Seiya… heh-heh-heh-heh-heh… d-debe de haber vuelto también, ¿cierto?

—¡N-no, vine sola esta vez! ¡Seiya no está aquí!

De inmediato solté una mentira.

—O-oh, ¿no está? ¿E-en serio?

—¡E-e-en serio!

—¿E-entonces me n-necesitas para algo?

—¡Nop! ¡No necesito nada!

Estaba tan en pánico que mis mentiras comenzaron a no tener sentido.

—¿E-entonces por qué estás en m-mi habitación?

Adenela comenzaba a sospechar, lo cual causó que me aterrara incluso más.

—E-es, um… yo solo… ¡Solo quería ver el interior de tu habitación! ¡M-me gusta ver la habitación de otra gente! ¡Wow, me gusta lo que hiciste con el lugar!

—… ¿E-en serio?

Por algún tiempo después de eso, Adenela y yo nos miramos en silencio a la pared con “Matar” grabado.

—¡Aria, Aria, Aria! ¡Tenemos un problema! ¡Esto es malo! ¡Esto es realmente malo!

Regresé frenéticamente a la habitación de Aria y me aferré a ella.

—Respira profundo, Rista. ¿Qué pasó?

—¡Adenela…! ¡Ve a su habitación y velo por ti misma! ¡Escribió ‘Matar’ por todos lados en una de las paredes de la habitación! ¡Estaba tan impactada que accidentalmente incluso le dije que tenía un bonito lugar por alguna razón!

Pero Aria sonrió gentilmente.

—Oh, ella no escribió eso debido a Seiya. Eso siempre ha estado ahí. Es lo que llaman arte callejero.

—¡¿Eso es arte callejero?! ¡Tienes que estar bromeando!

—En cualquier caso, la pared ha estado así por mucho tiempo. No la debes haber notado antes, ya que la habitación es muy oscura.

¡¿Así que ella de hecho diseñó la habitación así?! ¡Increíble! ¡¿Quién hace eso?!

—Te preocupas demasiado, Rista.

—¡P-pero, Aria…!

Antes de que pudiera argumentar, Aria sacó su dedo índice con un “shhh”. Miré a mi lado para encontrar a Mash y Elulu sentados en el suelo con sus piernas cruzadas como si meditaran.

—Estoy haciendo que se concentren ahora, ¿así que podrías ser un poco más silenciosa?

—L-lo siento.

No queriendo estorbarles en su entrenamiento, me retiré de la habitación de Aria con reticencia.

Aria es dulce. Ella probablemente piensa en mí y en Adenela como hermanas menores. Pero…

¡Pero Adenela es una amenaza ahora mismo! ¡Mi única opción es proteger a Seiya yo misma!

Al día siguiente, Mitis y Seiya diligentemente continuaron su entrenamiento en el Bosque Divino.

—Seiya, el ojo es lo más importante en la arquería. Concentra tu atención en tus ojos. Tener una visión que puede ver la posición del enemigo desde lejos.

Tomando el consejo de Mitis a corazón, Seiya apuntó la flecha de luz a un árbol distante antes de disparar. Él parecía haber dominado el arco mágico de luz. Seiya continuó con su pregunta a continuación.

—¿Sería posible disparar múltiples flechas a la vez?

—Solo porque es un arco mágico… No, debido a que es un arco mágico, disparar requiere toda concentración mental que sea posible. Eso es lo que le da poder y le permite a la flecha surcar mayor distancia de lo normal. Por lo tanto, lo máximo que podrías hacer sería disparar rápidamente los disparos ramificados e imitadores, disparando múltiples flechas a la vez. Aun así, tres disparos seguidos son lo máximo que un humano sería capaz de disparar a esa velocidad.

Mitis apuntó una flecha de luz hacia el cielo. En el momento en que disparó, otra flecha mágica se había formado en su mano. Ella inmediatamente lanzó esa también. Ella creó y descargó múltiples flechas de luz, una después de otra, pero ella era tan rápida que parecía que estaba disparando siete rayos de luz a la inmensidad azul.

—Como puedes ver, incluso yo solo puedo disparar siete flechas seguidas. Aunque, si usara Orden y me volviera capaz de desbloquear mis verdaderos poderes, entonces tal vez podría disparar diez flechas seguidas…

—Siete flechas, ¿huh? Imaginemos que apuntas esas siete flechas a un enemigo. ¿Cuál es la posibilidad de que lo evadan?

—Si disparas Flecha Brillante, la cual sobrepasa a todas las demás flechas mágicas en precisión y rango de disparo y esparces las siete… entonces sería absolutamente imposible evadir las siete. Tal monstruo no existe.

—¿Estás segura?

—Lo juro por mi honor como Diosa de la Arquería. Sería imposible.

Mitis rompió en una alegre sonrisa.

—En cualquier caso, disparar siete flechas seguidas rápidamente está por encima del límite humano.

—Solo preguntaba.

Después de esperar bajo la sombra de un árbol por un tiempo, Mitis se inclinó a Seiya antes de desaparecer en las profundidades del bosque. Parece que se están tomando un descanso. Me aproximé a Seiya y le di el almuerzo que hice.

—¿Y cómo va el entrenamiento?

—Como estaba planeado. Debería ser capaz de dominar el disparo rápido para mañana.

—¿En serio? Eso es genial. Por cierto, si es posible, asegúrate de no ir cerca del santuario hasta que nos vayamos mañana. Quién sabe lo que hará Adenela si te ve.

—¿Qué quieres decir?

—Te lo dije ayer. Ella está molesta contigo.

—No puedes decirme que no la vea.

—Quiero decir, sí, eres libre de hacer lo que quieras, pero preferiría que no la vieras justo ahora… ¿okay? Traeré a Mash y Elulu aquí mañana y crearé una puerta para que podamos regresar a Gaeabrande directamente desde aquí.

—Rista, ¿por qué estamos siquiera teniendo esta conversación?

—¿Qué…? Solo estoy vigilando que no te encuentres con ella.

—Eso no tiene sentido.

Seiya apuntó al área detrás de mí.

—Adenela ha estado detrás de ti todo el tiempo.

¿Qué?

Lentamente miré hacia atrás.

—Heh-heh-heh-heh-heh-heh-heh-heh-heh-heh-heh.

Adenela sonreía ominosamente tan cerca detrás de mí que casi sentía su respiración.

—¡Gyaaaaah!

¡Grité, luego mis piernas cedieron justo como ayer, causando que cayera sobre mis rodillas!

—Heh-heh-heh-heh-heh-heh. Sabía que t-tú nunca regresarías s-sola, así que he e-estado siguiéndote t-todo el tiempo desde que saliste del santuario…

Después de decir eso de forma divertida, Adenela desenvainó la espada de su cintura.

—¡¿A-Adenela?! ¡P-por favor contrólate!

—Yo… no puedo. Nunca p-perdonaré a este h-h-hombre.

Su largo y despeinado cabello comenzó a levantarse al final como los ogros japoneses buscando venganza. Ella bajó sus caderas mientras enfrentaba a Seiya.

¡H-he visto esa postura antes! ¡Esa es la postura de la Espada Eterna! ¡Realmente planea luchar con Seiya…!

—S-saca tu espada, Seiya. ¡T-te m-mostraré la verdadera Espada Eterna…!

Sed de sangre irradiaba de su cuerpo, lista para explotar en cualquier segundo. Seiya, sin embargo, parecía tan indiferente como siempre.

—Tiempo sin verte, Adenela. ¿Cómo has estado?

Ambas, Adenela y yo estábamos sorprendidas por su saludo.

—¿Q-qué crees que e-estás haciendo? Lo que me hiciste es i-indecible. Nunca te p-p-perdonaré.

—Tu cabello está dañado.

Seiya se aproximó indefenso hacia Adenela, luego tocó su cabello mientras se mantenía derecho.

—¿Q-qué c-crees que…?

—¡¿S-Seiya?! ¡Cuidado! ¡Ella va a apuñalarte!

Pero Seiya simplemente acarició la cabeza de Adenela afectivamente, como si acariciara a un gato.

—P-p-para. V-voy a h-hacerte pagar…

Pero incluso entonces, Seiya no se detuvo y, poco después, su cabello lentamente se calmó regresando a la normalidad.

—Sí. Buena chica.

—¡Seiya…! ¡Para!

Le di un tirón al brazo de Seiya, deteniendo su comportamiento descuidado. Luego miré a Adenela, quien se sacudía levemente.

—N-nunca te p-p-p-perdonaré…

¡Ack! ¡Ella está furiosa! ¡¿Cómo voy a detenerla?!

Sin embargo, Adenela solo miró al suelo y murmuró:

—Yo… yo… te… p-p-perdono…

—… ¿Qué?

No fue mi imaginación. Después de hacer un cambio de ciento ochenta grados, Adenela levantó su cabeza. Sus ojos, una vez ardiendo con sed de sangre, se habían transformado en corazones como si estuviera enamorada.

—¡…! ¡¿Qué pasó con eso de nunca perdonarlo?!

—N-no sé, pero lo perdono c-completamente ahora… de hecho… ¡Estoy e-enamorada…!

La espada cayó al suelo y Adenela envolvió su brazo alrededor de Seiya hasta que Mitis regresó. Seiya repentinamente le lanzó una mirada penetrante a Adenela.

—Adenela, necesito entrenar ahora, así que para de ser un dolor en los ojos y ve a molestar a alguien más.

—O-okay. ¡T-te amo…!

¡¿…?! ¡¿Siquiera escuchó las cosas horribles que le dijo?! ¡¿Acaso las caricias la hicieron tan feliz que ni siquiera se dio cuenta de que la estaba insultando?!

Desde debajo de un árbol, Adenela miraba a Seiya en extasiada admiración mientras entrenaba. La miré desdeñosamente hasta que repentinamente recordé lo que dijo Aria.

Seiya sabrá qué hacer.

E-ella tenía razón. Huh, Aria entiende a Seiya incluso mejor que yo…

Me sentí estúpida por esforzarme tanto para nada, y mi cuerpo se volvió gelatina. Me dejé caer con vagancia junto a Adenela.

… Un poco sabiendo que el verdadero miedo acechaba al doblar la esquina…

Capítulo 34

Ninfómana

—Te dije que estaría bien, ¿no?

—Me siento estúpida por preocuparme.

Al día siguiente, estaba frente a la habitación de Aria mientras ella sonreía después de escuchar lo sucedido.

—Puedes decir lo que quieras acerca de Adenela, pero ella aún es una diosa. Nunca tomaría la vida de un humano que ha sido convocado. Además, Seiya puede cuidarse a sí mismo la mayoría de las veces.

Sigh. Aria es mejor que yo en todo. Pero… incluso así…

—¿Por qué entiendes a Seiya mejor que yo, a pesar de que he pasado mucho más tiempo con él? Es frustrante…

Solo estaba ventilándome, pero Aria comenzó a enfatizar sus palabras por alguna razón.

—¡E-eso es porque siempre hablas de él, ¿sabes?! ¡Diciéndome que es cauteloso y fuerte y cosas así! ¡Es por eso que sabía que él sería capaz de hacer algo!

—O-oh sí. Eso tiene sentido.

—¡Más importante, mira a Mash y a Elulu! ¡Te mostraré los resultados de su entrenamiento!

Aria alcanzó el picaporte y abrió la puerta. Entonces llamó a Mash y Elulu, que estaban sentados tranquilamente mientras entrenaban.

—¡Hey, Mash! ¡Enséñale a Rista lo que aprendiste!

Mash estaba un poco sorprendido por la repentina voz, pero se paró y extendió su mano derecha en mi dirección. Mi desconcierto duró poco, ¡mientras la mano derecha de Mash se transformaba gradualmente! Aunque la transformación era diferente de las de los otros dragonewts. Mash aún era humano y solo su mano derecha había cambiado, convertida en una masiva garra de dragón cubierta de escamas.

—¡¿A-Aria?! ¡¿Qué está pasando?!

—Parte del sello de la Metamorfosis del Dios Dragón se ha roto a través de la concentración. Las garras de dragón han elevado su poder de ataque considerablemente.

—¿Qué crees, Rista? ¡Bastante genial, ¿huh?!

Viendo a Mash lleno de confianza con su recién adquirida habilidad me trae mucha alegría.

—¡Sí, es increíble! ¡Buen trabajo, Mash!

—¡Heh!

—Tu mano gigante de dragón no se ve bien con el resto de tu cuerpo, así que es un poco grotesco… ¡Pero estoy realmente orgullosa de ti!

—¡¿Hey?! ¡¿Qué quieres decir con ‘grotesco’?!

—¡Ristie! ¡No es grotesco! ¡Si solo miras su mano es realmente genial! Pero supongo que si lo ves como un todo… es un poco…

—¡¿’Es un poco’ qué?! ¡Dilo!

—Venga ya, ustedes dos. No sean así. Mash fue capaz de aprender su habilidad especial, ‘Mano Derecha Gigante Graciosa’, por sí solo, en un periodo corto de tiempo gracias a su duro trabajo.

—¡Hey! ¡¿Tú también te estás burlando de mí?!

Elulu puso una mano sobre el hombro de Mash antes de que estallara con ira.

—Vamos, vamos, Mash. Relájate.

Pero por alguna razón Elulu sonreía maliciosamente, aunque levemente. Luego, Mash dijo:

—¿Quééé creees queee eeeestáááás haaaciiieeendooo?

… ¿Qué? ¿Por qué Mash está hablando gracioso de repente?

—¡Eluluuu! ¡Pequeñaaa…! ¡Vueeelve aquiiiiií!

Estaba tratando de agarrar a Elulu, pero se movía como una persona anciana.

¡¿E-eso es lo que creo?!

Aria sonrió.

—Esto es Retraso, un hechizo de apoyo que ralentiza los movimientos de tu oponente.

—E-espera. ¡¿Eso quiere decir que el talento oculto de Elulu era la magia de apoyo?!

—Sí.

Finalmente atrapada por Mash, Elulu se disculpó.

—¡Yo, dije que lo sentía! ¡Te volveré normal, así que por favor discúlpame, Mash!

Ella le tocó el hombro una vez más e instantáneamente comenzó a moverse alrededor sin parar.

—¡ParaYa! ¡AhoraSoyDemasiadoRápidoApresúrateYRegrésameALaNormalidadONoVoyAVolverAHablarteOComerContigoOEscucharteIdiota!

Sacudiendo sus brazos y piernas alrededor, Mash habló como una ametralladora sin siquiera un momento para respirar.

¡A-ahora está usando Prisa! ¡También aprendió el hechizo contrario a Retraso!

Aria acarició la cabeza de Elulu como si estuviera profundamente conmovida.

—Esta habilidad es algo que adquieres a través de tu ambiente. Estoy segura de que el deseo de ayudar a todos es lo que te dio ese poder. Es verdaderamente hermoso.

—¡Hee-hee!

Elulu está brillando.

¡Como ella debería ser! ¡Ambos, Retraso y Prisa, son poderosas herramientas que seguramente ayudarán a Seiya! ¡Estoy feliz por ti, Elulu!

Después de que Prisa se agotara y Mash regresara a la normalidad, Elulu se disculpó profundamente mientras él seguía molesto. Con una expresión seria, Aria dijo:

—Vuelvan la próxima vez. Estoy segura de que Mash aprenderá a convertirse completamente en un dragón y Elulu será capaz de aprender incluso más magia de apoyo.

—¡Volveremos!

—¡Sí! ¡Muchas gracias!

Miré a Aria con admiración.

—¡Los hubiera dejado a ambos contigo desde el principio si hubiera sabido que esto pasaría!

Mientras comenzaba a arrepentirme de que podría haber hecho las cosas de la forma difícil y no de la inteligente…

—Ningún esfuerzo se desperdicia. Solo porque han tenido varias experiencias fueron capaces de hacer florecer sus talentos.

—¿Realmente lo piensas? Phew… ¡De cualquier forma, me siento muy confiada acerca de esta siguiente batalla, ahora que Mash y Elulu son más fuertes y el entrenamiento de arquería de Seiya va genial!

Aria repentinamente se congeló en respuesta a mi conversación casual.

—¡¿’Arquería’?! ¡Rista, no me digas que Seiya está aprendiendo arquería con Mitis justo ahora!

—¡Por supuesto que lo está! Solo hay una Diosa de Arquería, ¿no?

De repente, Aria me agarró por los hombros y gritó:

—¡Cómo has podido ser tan estúpida! ¡No sabes lo aterradora que puede ser ella!

Su rostro se puso completamente pálido. Es difícil creer que era la misma persona que estaba calmada y compuesta cuando yo estaba en pánico acerca de Adenela.

—¡¿Q-qué?! ¡¿Incluso más aterradora que Adenela?!

—¡Ni siquiera puedes compararlas a las dos! ¿Sabes por qué está en el Bosque Divino? ¡Porque ella secuestró a cada héroe convocado uno por uno para satisfacer sus urgencias sexuales! ¡La Gran Diosa Ishtar la envió al bosque para calmarla! ¡Llevar hombres al bosque es tabú!

—¡¿Qué?! ¡E-estás bromeando, ¿cierto?! ¡Si eso fuera cierto, ¿entonces por qué seguiste llevándome al bosque para hacer picnics?!

—¡Porque somos diosas! Sigh… ¡¿Qué vamos a hacer?!

—¡P-pero nada extraño ha pasado hasta ahora! ¡Solo están entrenando! Estoy segura de que Mitis ha cambiado y…

—¡Mitis sabe que hoy es el último día de entrenamiento de Seiya, ¿cierto?! ¡Apuesto a que ella se ha estado conteniendo hasta este momento y está a punto de explotar!

—¡O-oh no…!

—¡Sabes que está absolutamente prohibido para las diosas y los humanos tener intercambios sexuales, ¿cierto?! ¡Ya no serás capaz de salvar Gaeabrande! ¡Tienes que asegurarte de que no lo arruine!

—¡Dile eso a Mitis!

—¡¿Rista…?! ¡Este no es momento para bromas! ¡Ve a buscar a Seiya! ¡Rápido!

—¡¡O-okay!!

Salí corriendo de la habitación de Aria.

—¡R-Rista, espera!

—¡Ristie…! ¡Iremos contigo!

Mash y Elulu me siguieron desde detrás. Pensaba en que tan severa era la situación mientras corría.

¡¿Ese héroe con un talento de uno en mil millones está por tener sexo con una diosa y todo terminará?! ¡No, no dejaré que termine así! Al menos, debería ser yo quien… ¡Ack! ¡¿En qué estoy pensando?! ¡En cualquier caso, no voy a dejar que Mitis se salga con la suya!

Después de correr todo el camino hasta el área de entrenamiento tan rápido como pudimos, Elulu, Mash y yo presenciamos una vista aterradora. Colgando de una gruesa rama del árbol más grande, estaba Mitis. Debajo de la diosa, cuyo cuerpo estaba completamente envuelta en cuerdas, estaba Seiya.

—¡¿S-Seiya?! ¡¿Qué está pasando?!

—No me preguntes a mí. Ella me dijo que me reuniera con ella aquí en diez minutos, pero cuando llegué aquí, ella ya estaba así.

—… Hee-hee-hee.

Repentinamente escuché una risa que venía desde arriba. Colgando del árbol, Mitis comenzó a hablar.

—Seiya, esta es tu prueba final de fuego rápido. Debes disparar tres flechas de luz exactamente al mismo lugar de esta cuerda especial atada alrededor de mí, o no se romperá. Tu objetivo es la cuerda sobre mi cabeza.

¡Ohhh! ¡Así que esto era solo parte del entrenamiento! ¿Pero por qué ella se ató a sí misma a la rama?

—Si cortas la cuerda exitosamente, mis ataduras se desharán también, dejándome completamente expuesta mientras caigo al suelo. A partir de ahí, debes atrapar mi cuerpo desnudo y hacerme el amor apasionadamente. Esta será tu recompensa por pasar la prueba.

—¡…! ¡¿Esta diosa no tiene vergüenza?!

Me dio un escalofrío, sorprendida por como ella dijo tal cosa con una cara seria. Aria tenía razón. ¡Ella es una ninfómana total! ¡¿Qué vas a hacer, Seiya?! ¡Si la derribas, entonces todo lo que te espera es una recompensa indeseada! ¡Tal vez debamos dejarla aquí! ¡P-pero creo que eso también puede volverse en nuestra contra a la larga!

—He esperado pacientemente… y esperado… y esperado estos tres días, para que la belleza de Seiya empujara mi libido más allá del clímax.

A pesar de haber restringido su propia libertad atándose a un árbol, Mitis tenía una expresión que ardía en éxtasis.

—¡Ahora ven, Seiya! ¡Dispara a la cuerda con tus flechas, para que así puedas disparar tus cargas dentro de mí!

¡¿D-disparar sus qué?!

—¡Seiya! ¡¿Qué vas a hacer?!

—Solo hay una cosa que hacer.

¡Seiya materializó un arco mágico de luz sin siquiera un segundo de duda! ¡Y lo apuntaba a Mitis!

—¡¿V-vas a dispararle a la cuerda?! ¡Pero si haces eso, entonces Mitis se lanzará sobre ti! ¡Y ella estará desnuda! ¡¿Estás seguro acerca de esto?!

—No hay nada de qué preocuparse.

En este punto, Seiya disparó inmediatamente la flecha de luz a una velocidad increíble… pero no golpeó la cuerda sobre su cabeza. ¡En su lugar, golpeó a Mitis justo entre los ojos!

¿Qué…? ¡¿Queeeeeé?! ¡¿Acaba de dispararle a la cabeza a una diosa?!

—¡Oh…! Fff…

Mitis gruñó extrañamente. ¡La flecha de luz estaba atorada entre sus cejas y estaba saliendo por la parte de atrás de su cabeza!

La grotesca escena me dio escalofríos en todo el cuerpo.

¡¿Qué tipo de persona le dispara a una diosa en la cabeza solo porque sabe que las diosas no mueren?! ¡Esta diosa puede estar loca, pero este héroe tampoco es normal!

Sin embargo, Mitis abrió ampliamente sus ojos cerrados y miró fijamente a Seiya.

—No debes jugar conmigo, Seiya… ¡Hmph!

Empleando un poco su fuerza, la diosa ninfómana rompió las cuerdas que la retenían y cayó al suelo, completamente desnuda.

—Hee-hee… si lo necesitaba, podía haber escapado de esas cuerdas cuando quisiera.

—¡Wh-whoaaa!

—¡Mash, no mires!

Elulu cubrió los ojos de Mash con ambas manos. Luego de eso, Mitis agarró la flecha atascada en su cabeza.

—Se suponía que sería una prueba de fuego rápido. Vas a fallar la prueba a este paso.

Entonces ella deslizó la flecha fuera de su cabeza. El enorme hoyo entre sus ojos comenzó a curarse inmediatamente.

—Vas a necesitar hacer una prueba de recuperación.

—¿U-una prueba de recuperación…?

Aun completamente desnuda, Mitis se puso en posición para comenzar a correr.
—¡Seiya! ¡Voy a atacarte y salirme con la mía contigo! ¡Si deseas detenerme, utiliza la técnica de fuego rápido que te enseñé! ¡Esta es una parte importante del entrenamiento!

¡No, no creo que este tipo de entrenamiento exista!

Había demasiadas cosas mal que quería señalar. Pero antes de tener la oportunidad, Mitis corrió hacia adelante, utilizando sus brazos y piernas como un animal salvaje. El cabello de la lujuriosa diosa se agitó violentamente en el aire mientras ella cargaba, ¡pero el héroe ni siquiera parpadeó! Seiya tranquilamente se puso en posición de batalla, apuntando el arco hacia Mitis y colocando una flecha. Su galante pose recordaba a la estatua de un dios. Seiya soltó la cuerda como si renunciara a todos los deseos del mundo. ¡Antes de darme cuenta, la flecha de luz ya había perforado los ojos y boca de Mitis sin hacer ningún sonido!

—¡Uwoooh!

Con una flecha que empezaba en su boca y seguía por su garganta, Mitis instantáneamente se detuvo y gruñó. Luego Seiya murmuró a mi lado:

—¡Flecha Brillante!

¡Ooo! ¡Estos son los frutos de sus esfuerzos! ¡Un ataque de fuego rápido de tres flechas de arco mágico de luz! ¡P-pero…! ¡La diosa que le enseñó eso tenía flechas mágicas saliendo de su boca y ojos!

¡Eek! ¡El horror! ¡Es asqueroso! ¡No puedo mirar…! ¡P-pero ahora Mitis tampoco puede ver!

Sin embargo, mi alivio se desvaneció pasado un momento. Mitis comenzó a masticar la flecha de luz en su boca, aplastándola en pequeños pedazos antes de tragársela. Aunque tenía ambos ojos perforados, ¡ella bajó su postura y comenzó a cargar como una bestia una vez más! ¡Riendo como una maniática, ella saltó hacia Seiya!

—¡Oo-hee-hee-hee-hya-hya-hya! ¡Las diosas… no pueden… moriiiiiir! ¡Esto no es suficiente para detenermeeeee!

—¡¿Pero qué…?! ¡¿Incluso con esas flechas saliendo de sus ojos…?!

Mitis continuó lanzándose hacia Seiya sin bajar la velocidad lo más mínimo. Temblando mientras el monstruo desnudo y chillante se aproximaba rápidamente, Elulu gritó:

—¡E-estoy asustada! ¡¿Es eso realmente una diosa?!

—¡Parece uno de los lacayos del Señor Demonio!

¡En el instante en que Mash murmuró eso, Mitis cambió de dirección! ¡Ella se dirigía hacia Mash!

—¡¿Q-qué?! ¡¿Va hacia Mash?!

—¡Debo guardar el plato principal para después y comenzar con un aperitivo! ¡Mientras haya hierba en el campo…!

¡¿Qué clase de diosa dice eso en voz alta?! ¡El mundo espiritual no es lugar para ese tipo de palabras!

—¡Estaré sobre ti en tres segundos! ¡Voy a desgarrar tu ropa en uno, salirme con la mía en dos y terminar contigo en el tercero!

—¡Ahhhhhhh! ¡M-Maestro…! ¡Ayúdeme!

¡Nadie podía haber sospechado que esto iba a pasar! ¡¿Q-qué vamos a hacer?!

Sin embargo, Seiya apuntó una flecha directamente hacia Mitis, solo momentos antes de que atacara.

—Me imaginé que podrías ir tras Mash en lugar de ir hacia mí, dado tu libido excesiva.

Instantáneamente, múltiples flechas se dispararon de la mano de Seiya una tras otra como rayos de energía. Cuando golpearon a Mitis…

—¡¿Guuubooooooo?!

Ella dejó salir un grito más allá de cualquier descripción antes de golpear al tronco de un gran árbol detrás de ella. Miré a Mitis en total sorpresa. La parte de detrás de sus manos, sus tobillos y su corazón habían sido habilidosamente perforados con flechas de luz como calzos.

Seguro de su victoria, Seiya hizo que su arco mágico desapareciera antes de susurrar:

—¡Flecha Brillante, Cinco Disparos!

A pesar de ser crucificada como una criminal, Mitis sonrió sugestivamente de oreja a oreja.

—¡Y-ya no… puedo moverme…! ¡No solo predijiste mis movimientos… sino que tú, un humano, disparaste rápidamente cinco flechas de luz seguidas…! ¡Bravo…! ¡Qué hermosa… exposición…!

Luego de que la cabeza de la diosa loca sexual se dejó caer, Seiya se volteó lentamente. Entonces, bañado en el sol carmesí de la tarde con la diosa desnuda clavada en el árbol de fondo, Seiya dijo elocuentemente:

—Estoy perfectamente preparado.

—¡¿…?!

Mientras yo veía la escena irreal, con la boca abierta, la diosa pervertida repentinamente recuperó la consciencia y comenzó a jadear.

—Hff… Hff… es como si todo mi cuerpo estuviera siendo penetrado por algo largo y grueso… Hff… Hff…

Elulu me tocó el brazo.

—¿H-hey, Ristie…? ¿De qué está hablando Mitis?

Mash asintió de acuerdo también.

—Sí, ¿por qué ella está jadeando con una sonrisa en su cara después de que le dispararon cinco flechas?

—¡N-no miren! ¡Mash, Elulu, nos vamos de aquí! ¡Regresemos a Gaeabrande! No podía dejar que estos dos niños inocentes sigan viendo esta perversión, así que creé una puerta a la Fortaleza Olga. Entonces, sosteniendo sus manos como si fuera su guardián, salté hacia la puerta con Seiya.

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  1. Máscaras inexpresivas usadas en el teatro y las danzas japonesas.
  2. Supongo que hace referencia a Beelzebub, el señor de las moscas y la putrefacción, uno de los príncipes del infierno.