Los sábados por la mañana, todos hacemos nuestros quehaceres de manera simultánea.

Kanon se encarga de recoger y limpiar tras el desayuno, mientras que Himari y yo limpiamos los cuartos.

Himari que hace poco había terminado de hacer la colada, se encuentra ahora pasando la aspiradora.

Todavía se mantiene la regla de “usar la aspiradora sólo los sábados y domingos” para que la gente no sospeche de la existencia de Himari.

Yo estoy con la limpieza de la zona del lavabo.

Estaba limpiando, usando un cepillo de dientes usado, cuando Himari me habló a través del espejo.

—Komamura-san, ¿puedo tirar esto?

Lo que Himari me mostró fue un imán que venía como extra con una bebida embotellada.

Lo traje conmigo cuando compré un almuerzo para el trabajo en la tienda de conveniencia, pero lo había dejado en la sala de estar durante mucho tiempo.

—Ah… Supongo que no lo necesito más.

—Entiendo. Entonces lo botare.

Inconscientemente guardo este tipo de cosas, que sin embargo no tienen mucho uso dentro de la vida diaria. 

En mi casa, el único lugar donde puedo usar imanes es la nevera, pero no tengo nada en particular que adherir.

Para empezar, no soy muy fan de poner notas adhesivas y cosas así en la puerta de la nevera. Es todo un desastre y no es agradable a la vista.

… Cuando previamente le comenté eso a Kanon, me dijo; “Eso es muy propio de ti Kazu-nii”.

No le presté mucha atención en ese momento, pero ahora que lo pienso, no lo comprendo muy bien. ¿Qué quiere decir con que es muy propio de mí?

Mientras pensaba en ello pase un paño húmedo por el espejo y luego lo seque.

Lo sabía, se siente agradable ver un espejo reluciente. Puede que hacer la limpieza sea un fastidio, pero hay una sensación de logro en el momento en que todo está limpio.

Como sea, supongo que esto debería bastar en lo que se refiere a la limpieza del lavabo.

Cuando se empieza a vivir solo se experimenta la sensación particular de como todos los lugares se ensucian relativamente rápido.

Esto es especialmente cierto en el lavabo, el cual acabo de limpiar. No sabía que el polvo y la cal pudieran ensuciar tan rápidamente.

Nunca me preocupé por eso cuando vivía en casa, pero mi madre siempre mantenía aquello limpio, eh…

Cuando volví a la sala de estar agradecí una vez más a Kanon y Himari, quienes estaban sentadas en el sofá después de también haber terminado sus respectivas tareas.

—Jaa, ya estamos libres. ¿Qué hacemos…?

Mientras refunfuñaba, Kanon estiro las piernas y se desplomó de espaldas contra el sofá.

Al igual que Kanon, Himari estaba con las piernas estiradas.

Viéndola así, las piernas de Himari son largas.

—¿No tienes tareas?

—No en especial.

—Entonces, ¿quieres ir a pasear por algún lugar?

—Hmm. Hoy no. Hace calor…

En ese momento, Kanon dirigió una mirada a Himari.

También le había dicho a Kanon que un pariente cercano a Himari había estado buscándola. Tal vez Kanon haya tomado en cuenta eso.

Ya no salen de paseo como lo hicieron con anterioridad.

—Bien. Entonces iré a comprar helados.

—Eh, ¿¡helados!?

Kanon se levantó como un resorte.

Lo sabía, es inusual la velocidad a la que reacciona a la comida.

—Hmm. ¿Quieres algo aparte?

—Err, cualquier tipo de golosina. Quiero un montón.

—… Denegada.

—Ehhhh.

Kanon mostró su malestar haciendo un puchero, sin embargo, ¿puedo escuchar de manera sincera? Si respondo a su demanda de “un montón” me iré a la quiebra.

—¿Y tú Himari?

—Cualquier tipo de caramelo en oferta.

—Ya veo… Si lo encuentro, lo compraré. Kanon, ¿estás segura de que estarás bien con cualquiera? 

—No hay problema—

Dijo Kanon mientras apartaba la mirada de mal humor. Parece algo cohibida.

Bueno, supongo que tendré que elegir algo que le guste a Kanon para ponerla de buen humor.

—Entonces, no me demorare.

Mientras me ponía los zapatos en la entrada, me di cuenta de que el ambientador se estaba acabando.

Ha durado tanto, ¿eh?

Ahora que lo pienso, no había escuchado nada especial desde aquel primer día en el que Kanon me dijo que la entrada apestaba.

Pues por ahora parece que ha funcionado.

Hice un ida y vuelta a la tienda de conveniencia en medio del calor que hacía logrando así mi objetivo.

Volví a casa caminando lo más rápido que pude ya que los helados se derretirán si me lo tomo con tranquilidad. Gracias a ello termine sudando.

Cuando abrí la entrada, noté algo inusual. 

No vi por ningún lado ni a Kanon ni a Himari.

En cambio, oigo el sonido de la ducha desde el baño.

¿Es en serio? ¿Están tomando un baño a esta hora?

Sin embargo, dejaron la puerta del baño abierta.

Tras meter rápidamente el helado en el congelador, me acerqué tímidamente al lavabo.

Entonces como para no observar en el interior dije,

—Ya los compré.

—Ah, okaeri Kazu-nii.

La voz de Kanon se escuchó claramente. 

Puede que sea porque la puerta de la bañera también esté abierta…

Como para respaldar mis pensamientos, hasta pude escuchar bastante bien el sonido de la ducha.

—Okaerinasai desu. Me estoy remojando junto con Kanon-chan ahora.

—Remojarse…

De seguro no son aves salvajes… 

Sin embargo, también me pareció que sería una buena idea.

—Kazu-nii, ¿te unes?

—No, obviamente no haré es— 

—Jajajaja, no te preocupes. Lo estamos haciendo con la ropa puesta.

—Eeehhh!?

Quedé tan sorprendido que no pude evitar asomar la cara para dar una ojeada.

Allí, tal y como había dicho Kanon, ambas estaban de pie en el baño con la ropa puesta.

Ahora mismo Kanon está duchando la espalda de Himari.

—¿Qué te parece ahora Komamura-san? Se siente tan bien, ¿sabes?

—N-No. Me abstengo.

Salí del baño preso del pánico.

Quiero decir, es terrible como ambas están demasiado concentradas bañándose sin que lo hubieran notado.

Camisetas ajustadas a la piel.

El hecho de que se pudiera ver tan claramente por debajo—

Abro la tapa de la bebida deportiva que acabo de comprar para erradicar la imagen remanente de mi cerebro.

La sed y la agitación se combinaron para hacerme beber más de la mitad de un trago.

Estos ataques sorpresa son realmente malos para el corazón, así que deseo que por favor paren…

Después de que ambas disfrutaran del baño, se cambiaron de ropa, se comieron el helado que les compré, y tomaron una siesta.

En ese momento yo también decidí tomarme un ligero baño y limpiarme el sudor.

Ciertamente, se sintió bien tomar un baño al mediodía con una moderada cantidad de agua caliente.

Tal vez sea por el descenso moderado de la temperatura corporal lo que me hace sentir un ligero sueño.

—¿Me tomo una siesta…?

Me abrí paso entre el par que dormía plácidamente y me recosté en mi propia cama.

Al abrir los ojos.

¿Por qué me encuentro ahora mismo en mi cama—? Tuve un momento de confusión sin saber el porqué, pero luego recordé que de hecho me había echado una siesta.

Hm, ¿por qué se siente un poco baja la iluminación en la habitación…?

No, espera un momento, ¿qué horas son?

Me levanto como un resorte y de inmediato reviso el reloj.

—Las 4 y 20… ¿en serio?

Creo que he dormido como un tronco, más de lo que me lo supuse.

¿Qué rayos? Así que este es el llamado “despertarse de la siesta y que sean pasadas las 4 de la tarde y sentir que ya es demasiado tarde.” Todavía no ha terminado el día, pero siento que he desperdiciado un día entero…

Ahora que lo pienso, ¿qué hay de Kanon y Himari—?

Me pregunto si tuvieron consideración conmigo y no vinieron a despertarme.

Mientras tenía esa idea en mente, salí a la sala de estar y encontré allí las figuras de las dos todavía durmiendo sobre el futon.

No pude evitar soltar una risa seca.

No puedo creer que los tres nos hayamos quedado dormidos sin haber almorzado.

—Oi, despierten.

Les sacudí ligeramente los hombros y se levantaron lentamente mientras se frotaban los ojos

Fuah… Que buen sueño.

—Más bien durmieron demasiado, miren el reloj.

—Eh, ¿¡ya es esa hora!?

Himari se sorprendió al ver el reloj, y Kanon llevada por la tendencia expresó; “Eeeeehhhh”. 

—No sé si siquiera vayamos a almorzar a esta hora, eh.

—Ah, entonces comamos una merienda, ¡merienda! ¿Kazu-nii que compraste?

—Hay chips de patatas de limón saladas, aperitivos de patata con sabor a ciruela y patatas fritas con sabor a mantequilla de maíz.

—¿No son todas patatas?

—… Ahora que lo mencionas, así es, eh.

Estaba demasiado distraído con la petición de Himari de “en oferta” que no me fije en ello….

—Pero todos parecen deliciosos. Tomaré el de sabor a ciruela.

—Ah, entonces me quedo con esa.

De esa manera, era el momento de embarcarse en una pequeña merienda tardía.

—Sabes, estaba pensando, ya casi son las vacaciones de verano.

Dijo Kanon mientras daba un mordisco al aperitivo.

—Para ser sincera no sé cómo pasar unas buenas vacaciones de verano.

—Ah, tampoco yo. Me gusta dibujar, pero eso no fue hasta que estaba en la secundaria. Cuando estaba en la primaria, practicaba kendo todo el tiempo, así que nunca he ido a divertirme a ningún sitio…

—¿Es así?

Nunca han tenido unas divertidas vacaciones de verano, ¿eh?

Cuando pienso en las circunstancias de las dos, me entran ganas de salir corriendo.

—Supongamos que fuéramos a algún lugar… ¿Dónde sería bueno?

—Déjame ver…. Me encantaría hacer un viaje a Hokkaido por una semana. ¡Comer todo tipo de alimentos deliciosos!

—Ah, a mí me encantaría Okinawa. Después de bucear en las aguas cristalinas, podría disfrutar de un momento elegante en un hotel junto al mar. Quiero probar el cerdo de Okinawa…

—Ah, cierto, la carne de cerdo también sería deliciosa. Hmm, esto es problemático….

—…….

De alguna manera me gustaría lograr sus deseos… Tenía ese pensamiento en mente, pero de repente sus deseos tienen un alto grado de dificultad.

Como era de esperar… es imposible.

Puedo obtener tiempo libre con vacaciones pagadas, pero la razón principal es por motivos económicos.

Tendría que pagar los billetes de avión, el alojamiento, las comidas, además la tarifa de los lugares a visitar… todo ello para tres personas… 

He hecho una simulación breve y sólo aparece una conclusión.

Hmm, como lo suponía, es imposible.

Puedo retirarlo de mi cuenta de ahorros, pero aún así terminaría reduciéndose de manera muy significativa. En la medida de lo posible me gustaría mantener esa cuenta para emergencias. Lo siento por las dos, pero no me siento cómodo con usarla tan enérgicamente para el ocio.

—Siento hacer esta pregunta, pero creo que tanto Hokkaido como Okinawa resultan difíciles….

—Eh, no me digas, ¿era en serio? 

—Comprendo que eso es imposible. Pero es divertido pensar en los lugares a dónde quisiera ir y lo qué quisiera hacer de esta manera.

Cuando me lo dicen de esa manera, resulta algo frustrante… 

Incluso después de eso, la historia de sus deseos insatisfechos nunca se detuvo y, eventualmente, salieron a la luz los nombres como los de Hawái y Guam.

Hacer la limpieza, comer helado, echar una siesta, charlar—

Solo eso en todo el día, pero me siento extrañamente satisfecho, quizás gracias a que he dormido plenamente.

Unas vacaciones así están bien de vez en cuando, eh.

Bueno, aunque como era natural, no conseguí dormir bien en la noche.