No hay duda de que me alegra poder terminar mi trabajo en la hora regular.

Considero que donde trabajo está dentro de los márgenes de lo “blanco” sin las absurdas horas extras de los trabajos explotadores de los que se habla en la sociedad. 

En parte el salario es algo moderado…

Apenas entre a trabajar en la compañía solía llevar trabajo a casa, pero en estos años se han hecho reformas empresariales, haciendo que el ambiente laboral mejorará bastante.

Solo una vez realice las desagradables horas extras.

Solo cuando el sistema de contabilidad de un socio comercial se detuvo por un problema, me quedé dormido tumbado en el escritorio de la empresa perdiendo el último tren del día.

Aquella vez fue todo un grano en el culo…

En fin, después de terminar mi trabajo sin ningún problema también el día de hoy, salí de la empresa…

Y encontré la figura de una persona que reconozco.

(Esa figura…)

No era otra persona más que Yuuri la que estaba parada al otro lado de la calle.

Hacía tiempo que no la veía por aquí, desde que renunció a su trabajo medio tiempo en la cafetería.

Yuuri estaba mirando la pantalla de su smartphone y todavía no había notado mi presencia. 

Me pregunto por qué estoy tan tenso.

Después de tomar un ligero y profundo respiro, me determiné y me acerqué a Yuuri. 

—Ah, Kazuki-kun, otsukaresama. 

—Tiempo sin vernos.

Aunque de mi parte no ha pasado mucho tiempo desde que la vi en el bar…

—Cierto. ¿Kanon-chan y Himari están bien?

—Hmm, Están bien.

—Ya veo, me alegra. Desde que comencé a trabajar no he tenido tiempo para ir…. Como era de esperarse, los tiempos disponibles son completamente diferentes entre un trabajo a tiempo parcial y un trabajo a tiempo completo.

—Así que ya has empezado con tu trabajo, ¿eh?

—Sí. Desde finales del mes pasado.

—Oh, Komamura?

Cuando me gire ante el repentino llamado, allí estaban Isobe y Sachihara-san.

—Cuando pensé en por qué te fuiste inmediatamente terminado tu trabajo…. ¿Así que fue porque tu novia te estaba esperando? Quien te ve, no hay que subestimarte.

Hoehh!?

Yuuri dejó escapar una voz extraña.

Y en un abrir y cerrar de ojos, su rostro se volvió rojo.

—No, eso, yo, err….

—No es mi novia, es una amiga de la infancia.

En lugar de la paniqueada Yuuri fui yo el que respondí.

Mi corazón también estaba bastante alterado, así que desesperadamente intentaba que no saliera ese pánico a la superficie.

—¿Eh, es así? Aunque es todo un desperdicio, es muy linda— Duele duele!! 

De repente, Isobe gritó.

Sachihara-san lo miraba con disgusto mientras lo pisaba.

Supongo que es posible decir que Isobe se lo merece esta vez.

—Lo lamento Komamura-san, estamos estorbando. Hey, vámonos.

—Eehhh, nos vemos la otra semana Komamura!

La figura de Isobe medio arrastrado por Sachihara-san se despedía ondeando la mano.

Se siente como si ya fuera controlado por su mujer….

Sin embargo, por culpa de Isobe la atmósfera se ha vuelto extraña.

Tosi de manera forzada en un intento de disipar esta extraña atmósfera.

—Entonces, ¿qué te trae por aquí?

—Ah, c-cierto. Encontré trabajo y se ha vuelto difícil entregar provisiones de ahora en adelante, eso….

En ese punto Yuuri tomo un suspiro y presiono fuertemente sobre su pecho el smartphone que tenía.

—¿Podríamos intercambiar contactos…?

Pidiéndome eso con sus ojos girados hacia arriba, no había forma de que me negara.

Aunque en primer lugar, es más extraño el hecho de que a pesar de que nos hemos reunido varias veces aún no hayamos intercambiado contactos.

Pero yo… no, ambos habíamos sido incapaces de dar siquiera ese paso.

No teníamos el valor para hacerlo.

—Eh… hmm. Comprendo.

Supongo que no fue la mejor de las respuestas.

Sin embargo, el rostro de Yuuri mostró una gran sonrisa, como si se sintiera aliviada desde lo más profundo de su corazón.

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Registre el número de contacto de Yuuri en mi smartphone.

Aunque no fue nada más que eso, me sentía bastante avergonzado.

—Cuando necesites algo, no dudes en decírmelo, ¿vale?

—Gracias. Será de mucha ayuda.

—Además, traje estos dulces. Probablemente Kanon-chan estará complacida.

Yuuri me muestra una bolsa de papel que nunca antes había visto.

Parece que compra las cosas de una tienda diferente en cada ocasión.

Aunque de mi parte no tenía ningún problema con los profiteroles crujientes…  

Es bastante difícil entrar a esa tienda yo solo.

Dicho eso, de insistir otra cosa seria.

—Estoy seguro de que Kanon sería feliz con cualquier comida.

—De seguro que así es.

Yuuri se rio.

Entonces comenzamos nuestro camino hacia la estación.

—¿Te has acostumbrado a tu nuevo lugar de trabajo?

—Hace poco que comencé, diría que más o menos. Ah, eso me recuerda. El otro día me reuní con personas de mi antiguo trabajo para celebrarlo.

—¿Celebración?

—Hace como unas dos semanas, creo? De hecho fue en un lugar que está por la zona. Pero no tuve tiempo de venir a verte…

No hay duda, fue lo de ese bar.

Eso quiere decir que aquello no fue una cita grupal.

Por alguna razón me sentí muy aliviado.

Hmm, cierto.

No hay manera de que Yuuri se una voluntariamente a una cita grupal.

Esa sensación de incertidumbre fijada en mi corazón desapareció rápidamente.

—En fin, parece como si todos hubieran podido encontrar un nuevo trabajo con rapidez, ¿sabes? Me encontraba muy preocupada.

Una sonrisa amarga apareció en el rostro de Yuuri.

Bueno, le fue tan difícil encontrar trabajo que le tocó trabajar en una cafetería a medio tiempo.

Me alegro de que ella haya encontrado un nuevo trabajo de manera satisfactoria. 

—Ah, cierto. Tengo algo que me dio a guardar Himari. 

—¿De Himari-chan?

—Así es.

Tome de mi bolso una hoja de tamaño A4.

—Es Yuuri dibujada por Himari.

Wah… que lindo. Esta soy yo?

—En efecto.

—Ya veo…. Me alegra mucho.

No sabía cuándo me encontraría con Yuuri, así que desde ese día siempre la había traído conmigo al trabajo.

Me alegro de poder entregárselo adecuadamente.

—Lo que hacemos es dentro de lo legal “algo malo”, ¿pero es en serio algo malo? … Cuando miras a Himari-chan resulta muy confuso, ¿verdad…?

—….

—Después de todo se está divirtiendo tanto y haciendo dibujos como estos… Pero como no pudo hacerlo en su propia casa se fue de ella…

—Así es…. Pero tampoco significa que eso que estoy haciendo este “bien”.

—Sí… lo entiendo.

Hay muchas cosas que fueron decididas para mantener el orden y vivir en este Japón.

Sin embargo, también se establecieron algunas con las que las emociones no están de acuerdo.

Sería más fácil si la sociedad fuera solo blanco y negro, pero eso es imposible.

El ser humano es una criatura compuesta de varias emociones.

—Sabes.

—Hm?

En ese momento mis palabras se atascaron.

Porque de repente dudé si era algo que debía decirle en este momento a Yuuri.

—¿Qué pasa?

Yuuri ladeó la cabeza con un rostro de interrogación.

—Nada…. Solo que muchas gracias por todo.

—Qué cosas dices ya en este punto. Además, lo hago porque me gusta.

Por reflejo mi corazón se aceleró ante las palabras “me gusta” 

Aunque entiendo que no lo dice con ese significado… Espera, ¿lo dijo con ese significado?

—Te estaré llamando.

—Hmm.  

Justo entonces llegamos a la estación.

La plataforma donde espero el tren es diferente a la de Yuuri por lo que allí nos separamos.

Abordé la escalera mecánica y dejé escapar un pequeño suspiro.

Al final no pude decírselo a Yuuri.

Que dentro de poco Kanon y Himari dejarían mi casa.

…Me pregunto el porqué.

¿Por qué no pude decírselo? 

Ni yo mismo podía poner en palabras claras el motivo de ello.

Finalmente mañana será el día en que Himari regrese a su casa.

Es decir, hoy es el último día de las vacaciones.

Desde la mañana Himari había estado recogiendo su equipaje poco a poco.

Entonces había una última cosa que quedaba por hacer.

—Komamura-san… por favor.

No hace mucho que habíamos almorzado. 

Himari estaba en la sala de estar y me miraba fijamente.

Yo estaba recostado en el sofá y me levanté lentamente de este.

—Comprendo. Entonces, ¿vamos?

—Hmm… Kanon-chan también vendrás…?

—Obviamente.

Ante La respuesta de Kanon, Himari sonrió.

Entonces todos juntos salimos por la entrada principal.

Un último asunto que se tenía que hacer.

Era conseguir las herramientas que habían sido tiradas por sus padres.

Volveré a casa. Pero quisiera comprar las herramientas que mis padres botaron. Komamura-san me compro la tableta gráfica, pero… hay otras cosas que quiero. Quiero comprarlas con el dinero ganado por mi cuenta. Entonces mis padres también comprenderán lo que yo quiero hacer….  

Himari estuvo trabajando a tiempo parcial para este día.

Para representar algo no visible como lo es la determinación en una forma tangible.

Uuh…. No sé por qué me siento inquieta.

Cuando estábamos en el tren, una nerviosa Himari tocaba repetidamente su bolso.   

Supongo que una de las razones por las que dijo que quería que la acompañáramos era para que estuviéramos pendiente de ella, en parte porque trajo una gran suma de dinero que gano con su trabajo a tiempo parcial. 

No es como si hubiera traído todo el dinero, pero para una chica de instituto como Himari supongo que seguía siendo una gran suma de dinero.

Por supuesto, no puedes saber cuánto dinero tiene la gente con la que te cruzas sólo con mirarla.

Pero cuando sales con más dinero del que estás acostumbrado a usar, te pondrás muy nervioso.

Recuerdo que cuando me estaba mudando, saqué mucho dinero del banco y de camino a la inmobiliaria me puse ansioso sin razón alguna pensando en; “¿Y si alguien me asaltara aquí…?

Con eso dicho, si te pones nervioso terminarás luciendo sospechoso para los demás. 

—Cálmate Himari. Recuerdas cuantos granos de maíz había en el ramen del almuerzo?

—Eehh!? ¿¡No puedo recordar tal cosa!? No es como si me pusiera a contarlos, ¡sabes! 

—¿Es así? Supongo que como Kanon lo hizo, lo recordará, ¿verdad?

—No, de ninguna manera!? Solo agrego lo suficiente, ¡sabes!

—¿Es así? En el mío había cuarenta y dos granos.

—Ehh…. ¿Los contaste…?

—Bueno, no es cierto.

—¡Kazu-nii~!

—¡Ya, por favor déjate de bromas!

—Pero tu ansiedad se ha reducido un poco, ¿verdad?

Cuando lo dije, las dos se miraron a la cara y luego se rieron.

Supongo que es una sonrisa inocente que se ajusta a la edad de las dos.

Pero es una escena que dejaré de ver desde mañana.

Había una tienda de artículos de arte a unas cuatro estaciones de distancia.

Dicho establecimiento queda en una esquina de una edificación y es bastante espacioso, todo el piso da una sensación de libertad similar al de una gran librería. 

Tan pronto como llegamos allí, los ojos de Himari brillaban en busca de los objetos.

Kanon y yo dimos vuelta por el lugar esperando a que Himari hiciera sus compras.  

Incluso para los bolígrafos había una gran variedad.

El papel usado para probar los bolígrafos ya tenía numerosos trazos de colores.

—Me pregunto si también debería comprar un bolígrafo. Cuando los veo me dan ganas de obtener uno. 

Antes de que me diera cuenta Kanon también parecía estar sumergida.

Escribía notas, así que los artículos de papelería era algo con lo que todavía estaba familiarizado cuando estaba en el instituto.

Desperdicie mucho dinero comprando portaminas y al final de cuentas nunca los use del todo.

Pero luego que me volví un adulto activo de la sociedad me di cuenta de que las oportunidades de escribir a mano se redujeron considerablemente.

Aunque bueno, esto también podría estar relacionado con el tipo de trabajo que hago.

Lo máximo que escribo a mano es mi dirección y mi nombre.

Dejé a Kanon quien estaba mirando con entusiasmo los bolígrafos, y me dirigí a otra esquina.

Cuadernos de bocetos, pinturas y pinceles…

Muchos tipos de papel y tintas que no reconocía. 

Había gran variedad de todo tipo de elementos, y quedé extrañamente sorprendido ante la gran cantidad de materiales para arte que existen.

Es un mundo desconocido para mí, y en ese mundo hay personas diseñando cosas desconocidas para mí.

Cuando pensé en ello, sentí que tal vez el mundo que podemos tocar durante el tiempo en que estamos vivos es bastante estrecho.

Cuando repentinamente levanté la vista noté a Himari delante de un estante. 

—Ah, Komamura-san.

—¿Cómo te ha ido? ¿Encontraste lo que venías a buscar?

—Sí. Hay tantas cosas que me es difícil decidirme.

De hecho Himari sonreía como si lo disfrutara.

No solo disfruta de dibujar, sino también de este tipo de espacio… pensé en ello al instante que la vi sonreír de esa manera.  

—Este lugar tiene más variedad de colores en témperas acrílicas y marcadores copic que la tienda de artículos de arte que hay cerca de mi casa. Para ser honesta, es todo un problema… Me pregunto si debería comprar de todos los colores. Pero el presupuesto… Hmm.

Después de que murmuró palabras extrañas para mí, Himari empezó a mostrarse preocupada. 

—Más que todo dibujas en la computadora, así que no creo que debas preocuparte por tener todas estas cosas—

—Ciertamente lo importante ahora es lo digital, pero también me gusta dibujar de manera analógica. Me gustaría trabajar con lo mejor de cada una y así poder adaptarme según las circunstancias. 

—Y-Ya veo. No conozco del tema, lamento la interferencia.

—No es así. Es tal y como dices, es demasiado codicioso comprar todos los colores. 

Con la mano en el mentón Himari empezó a lucir preocupada de nuevo.

Quedé sorprendido al ver la etiqueta de los bolígrafos de colores delante de ella.

Cada uno de estos cuesta lo suyo, eh….

Fue todo un shock cultural para mí, que lo máximo que había dado por uno eran cien yenes.

Himari los examinó cuidadosamente y luego tomó algunos y los metió dentro de su canastilla para compras. 

Ya había algunos cuantos objetos en su canastilla.

Dentro también había cuadernillos para bocetos de diferentes tamaños.

Entonces de repente me puse a pensar en los sentimientos que debió haber sentido Himari cuando estos le fueron desechados.

Debió haber un montón de dibujos de Himari dentro de los cuadernos de bocetos que le fueron desechados.

No sé qué tipo de sentimientos debe tener cuando dibuja, pero por lo que he visto hasta ahora supongo que debe poner mucho de sus emociones en ellos.

Y todos estos le fueron arrojados sin piedad alguna….

Si tengo algo que confesar, es que hasta ahora no podía decir que estaba por completo de acuerdo con Himari cuando me dijo que se había escapado porque sus instrumentos para dibujar le fueron tirados.

De hecho en algún lugar de mi mente tenía la duda de si era algo por lo que valdría la pena escaparse de casa. 

Si hay algo que podía decir es que fue una rebelión contra sus padres, quienes no aprobaban lo que ella quería hacer, lo que la condujo a escaparse de su casa.

Así era como pensaba.

Pero es probable que por fin entienda el motivo. 

Lo que le tiraron a Himari no fueron sus instrumentos.

Lo que tiraron fue lo que amaba y su propio espíritu.

Y lo hicieron sus propios padres…

Supongo que eso debió haber sido muy duro y triste para Himari.

Olvidé cuando fue que lo vi, pero recuerdo que antiguamente en la televisión emitían un programa sobre una persona que realizaba artesanías.

Dentro del antiguo taller de madera había muchas herramientas desconocidas para mí. 

Entonces mientras se movía por el taller esa persona dijo; “Todos estos son mis valiosos colegas.

Si esos colegas fueran tirados en contra de su voluntad cualquiera se pondría furioso.

Por no mencionar si incluso sus obras también fueran desechadas.

Puede que no se pueda poner en la misma línea a Himari y a las personas que realizan artesanías.   

Pero estoy seguro de que la esencia es la misma.

Puede que sea tarde, pero estoy seguro de que ahora lo comprendo.

Después de las compras de Himari, compramos algo para merendar.

Quería pasar el tiempo que quedaba en casa…

No es como si alguien lo hubiera dicho, pero es probable que nuestros pensamientos estuvieran con la misma idea.

Ya hicimos suficientes actividades para crear recuerdos.

Por cierto la merienda es macaron, a petición de Himari.

—Saben, por donde vivo no venden este tipo de dulces tan estilizados…

Eso fue lo que argumento.

Aunque pensé que en estos días lo venden en cualquier pastelería, pero al parecer no es el caso. 

Cuando regresamos a casa no tardamos nada en llenarnos la boca con los macarons.

Es cierto que me gustan los postres, pero si soy franco, no soy muy fan de los macarons.

Pero tampoco es como si no me gustaran.

Me pregunto si es por su textura hueca.

Me gustan las cosas que me dan una sensación real de haber comido, como cuando te comes un pastel.

Cuando pensé en ello me entraron ganas de comerme uno.

¿Debería comprar uno para mañana…?

La cena de hoy la estamos realizando los tres.

Himari y yo nos movíamos según las indicaciones de Kanon. 

No hace mucho Himari era una amenaza manejando el cuchillo de cocina, pero ahora se puede decir que lo hace un poco mejor.

No lo hacía de manera rápida como Kanon, pero usando su mano como la de un gato cortaba lento pero de manera segura.

Los ingredientes que Himari corto fueron puestos en la olla de barro y también los condimentos que mezcle se introdujeron, luego de ello la olla fue tapada.

La cena de hoy es nabemono.

Fue algo que preparo Kanon el día siguiente en que las dos llegaron a mi casa.

El nabemono de hoy tiene más ingredientes que el de aquella vez.

Que hubiera muchas bolas de pescado fue algo hecho al gusto de Kanon.

También se agregó yuba, que en mi opinión tiene una especie de aspecto refinado.

Cuando estuvo totalmente cocinado, se sacó el contenido en platos pequeños y se trasladó a la mesa.

Es un ligero inconveniente que aún no cuente con una estufa portable.

Pero incluso si comprara una, no creo que la vaya a usar cuando viva solo….

—Fufufu. ¡El nabemono de hoy está espléndido!

—Coman hasta llenarse.

—Aunque Kanon es la que más va a comer.

—Ya basta con eso. Aunque… pero…. 

El rostro de Kanon se puso rojo.

Nos reímos mientras sostenemos los palillos.

Lo último que quedaba del nabemono era el udon.

Tanto mi mente como mi cuerpo se sentían calientes.

Me lo pensé un poco el que preparamos nabemono en pleno verano, pero es bastante agradable comer algo caliente en una habitación fresca por el aire acondicionado.

Eh? No es eso similar a comer helado en una habitación cálida en pleno invierno?

Comimos hasta que literalmente dejamos la olla vacía, y también terminamos de hacer la limpieza.

Estuvimos sentados en el sofá sin mediar palabra.

Normalmente Kanon estaría con la televisión encendida a esta hora, pero ahora la pantalla está en negro.

—Verán….

La que rompió el silencio fue Himari.

Después de una breve pausa, se enderezo y prosiguió,

—Gracias a Komamura-san y Kanon-chan es que pude afrontar con seriedad mi futuro y mi sueño. Ya lo he dicho muchas veces, pero una vez más, muchas gracias….

Himari inclinó la cabeza.

Una sensación de desolación golpeaba cuando los momentos finales se acercaban.

Después de terminar con el nabemono lo que viene es una sensación de llenura y una momentánea sensación de felicidad. 

Sería genial que se mantuviera esa sensación de felicidad, pero eso es imposible en la realidad.

Entonces, en estos últimos momentos de este estilo de vida…

—De mi parte también quiero agradecerte. Gracias a ti he dejado de pensar en las preocupaciones y dudas del pasado.

—Komamura-san….

Todo no se puede reducir a la palabra talento.

Pero supongo que Himari cuenta con ello.

Y también cuenta con la actitud para poder abrirse camino hacia su sueño.

Tenía envidia de tal Himari.  

Pero lo que aprendí al vivir juntos, es que la talentosa Himari es también una chica corriente.

Tal vez era algo obvio, pero para mí ese descubrimiento fue algo considerable.

De repente Kanon empezó a derramar lágrimas.

Himari y yo quedamos sorprendidos en el acto.

—K-Kanon-chan…?

—Desde que llegó Himari yo también pensé acerca de mis sueños….

Kanon moqueo en ese punto y luego prosiguió,

—Este estilo de vida fue un sueño en sí mismo…. Yo solo tengo a mi madre, así que sentía envidia cuando escuchaba las historias de todos pasando las vacaciones en familia. Por lo que fue la primera vez que sentí lo que era pasar vacaciones en familia….

—Kanon…

—Cuando pensé en esa vida de ensueño llegando a su fin…. Uuhh, lo siento…

Himari tomó unos cuantos pañuelos y se los pasó a Kanon.

Los pañuelos al contacto con el rostro de Kanon se humedecieron al instante.

Ya veo…

Kanon estaba en medio de un sueño hecho realidad, eh….

—Oye…. ¿Yo, puedo considerarme parte de tu familia Kanon-chan?

Ante la pregunta de Himari, Kanon rio ligeramente. 

—…Sí. Somos amigas y familia. Aunque puede que suene egoísta…

—Hmm, me alegra, me hace muy feliz.

Las dos se miraron la una a la otra y luego se dieron un fuerte abrazo.

Pero después de un rato, tal vez avergonzadas, las dos se miraron de nuevo a la cara y sonrieron engañosamente.

—Familia… eh? Supongo que yo soy el hermano mayor, ¿no?

—Hmm, eres como un hermano mayor y un padre, ¿supongo?

—No. ¿¡Acaso no me dices “Kazu-nii”!?

—Una cosa no tiene que ver con la otra.

—Ni siquiera estoy casado y de repente ya soy un padre, eh….

Además mis hijas ya son chicas de instituto.

Ciertamente me he sentido como un padre, pero son más las veces que me he sentido como un hermano mayor protector.

—Hmm, me pregunto si Kazu-nii es maduro para su edad? Quiero decir, no se ve rebosante de juventud, ¿verdad?

—Cierto…. En mi trabajo a tiempo parcial estuve en contacto con muchos hombres, por lo que puedo decir que Komamura-san es bastante calmado.

—En resumen, soy como un viejo!?

—¿Pero no es eso lo bueno de Kazu-nii?

—Cierto…

Ngh…

Incapaz de replicar me siento de alguna manera derrotado…

Independiente de la edad, puede que para mí sea imposible derrotar en un duelo verbal cuando el oponente es una mujer.

—Bien. El momento de afectividad se terminó.

Kanon hizo sonar sus manos para cambiar el humor.

Aunque la última parte se sintió más como el momento de bromear conmigo, eh.

Aún con la nariz roja Kanon comenzó a tender el futon.

—¿Ya te vas a dormir?

—Aún no.

Mientras los decía, Kanon se tendió al lado del futón de Himari.

Sin acostarse de manera apropiada en el futon se puso a hurgar dentro de su bolso.

—Hmm, debería estar por aquí… lo tengo.

En la mano de Kanon estaba un UNO.

—¿Eh… qué con ese UNO?

—Veras, eso…

Mientras se rascaba la mejilla con el dedo, Kanon desvía la mirada pareciendo avergonzada.

—Cuando vine aquí ya había pasado mucho tiempo desde que nos habíamos visto, ¿verdad? Entonces pensé que podríamos jugarlo por si no teníamos de qué hablar…. Ya sabes, jugábamos cuando anteriormente iba a tu casa. Junto con Kou-nii.

Tire rápidamente de los hilos de mi memoria hacia lo que me dijo Kanon.

Si me lo dice, parece como si lo hubiéramos jugado juntos anteriormente…

Siento como si la voz de Kouki me hubiera llamado en medio del embrollo de no saber cómo tratar con Kanon, que para entonces era muy pequeña.

—Pero ese día trajiste de repente a Himari, así que no hubo necesidad de usarlas. Aunque pienso que hubiera estado bien jugar con ellas normalmente…

—¿Por casualidad te habías olvidado de ellas?

—Sí….

Así que Kanon también tenía tales preocupaciones al venir a mi casa.

No me lo esperaba.

Pero trajo un UNO para intentar acortar distancia conmigo.

Kanon también tiene un lado sorprendentemente lindo, ¿cierto?

—En fin, cargas con eso por todos lados.

—Sí. Es popular jugarlo en la escuela durante los descansos. Se llegan a formar varios grupos en el salón de clases.

—Ahora que lo pienso, cuando estaba en la secundaria hubo un tiempo en el que era popular jugar a las cartas durante los recesos.

Aunque en diferentes épocas, me sentí ligeramente complacido al saber que sin importar la escuela hay tradiciones que se mantenían vivas.

—Con un UNO sobre el futon, parece que será divertido, como cuando vas a una excursión escolar.

—A decir verdad, ese es el propósito.

Dijo Kanon mientras revolvía el UNO y ponía las cartas sobre el irregular futon.

Como una excursión escolar, ¿eh…?

Hmm, supongo que suena bien. 

Mucho mejor que acostarse en el futon con un humor triste.

—Estén listos, porque no voy a perder.

—Eso espero.

—Aquí no importa la habilidad. Todo es cuestión de suerte….

La distribución de cartas término.

Los ojos de los tres estaban por completo en modo de batalla.

Mientras sonreímos intrépidamente, cruzábamos miradas entre todos. 

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