Después de tanta espera, al fin llegó el día de partir y empezar mi viaje.

Aproveché el amanecer, ya que es donde hay menos gente fuera de sus casas.

Esta partida va mejor conmigo, dado no me siento muy cómodo con las despedidas tristes.

Hasta ayer culminé todas mis lecciones, pero igual dejé una carta para mis senseis.

De mi cintura cuelga la espada que me regaló mi madre como motivo de felicitación por mi graduación, y en el bolsillo interior de mi chaqueta llevo la cuchilla que recibí del Gran Sabio Marin Enraito.

Todo lo necesario para mi viaje lo metí dentro de mi mochila. La carga es poca, pero con solo esto es suficiente.

Si me llegara a pasar algo, no me preocupa, ya que como de todo, y estoy acostumbrado a dormir en el suelo. Tengo confianza en mí orientación de sobrevivencia.

En el entrenamiento de madre, tuve que fortalecer mis instintos. Fui abandonando en una isla desierta estando desnudo, una isla llena de monstruos carnívoros, los cuales eran poderosos y muy temperamentales. Ahí tuve que sobrevivir por tres meses.

Sin importar si era de día o era noche, buscaba pequeños grupos de monstruos para exterminar. Parece que tenían un poco de inteligencia, porque formaban aldeas y demás, así que los ahuyentaba matando a algunos de los monstruos más peligrosos para poder tomar comida y agua de los pueblos más civilizados, por decirlo así. Cabe recordar que, al fin y al cabo, estos también eran monstruos. Como tuve que pelear a mano limpia, tengo que admitir que cada pelea fue muy exigente, así que tuve que crear mis propias armas con instrumentos como madera o piedras para poder facilitar la caza.

Cuando pude superar ese reto, al mismo tiempo adquirí confianza en mi capacidad en la sobrevivencia. Era como un alquimista en esa isla, creé todo desde cero; la comida, el hogar, las armas, trampas, medicina, y todo lo que mi mundo necesitara.

… … Bueno, dejando de lado los recuerdos que no vienen al caso, es hora de partir en busca de la creación de mi harem.

Cuando me alejé de mi aldea cierta distancia, se escuchó un sonido fuerte como de explosión que venía desde la aldea.

Sorprendido, rápidamente volví mi mirada hacia la aldea, y en el cielo resplandía una flor.

Me di cuenta que en realidad eran fuegos artificiales.

Hace no mucho tiempo, cuando de repente y sin ningún motivo hablaba de los fuegos artificiales, mi madre por alguna razón siempre lo conectó con algo clásico para usar como celebración de un logro para alguien especial.

Los fuegos artificiales son hermosos.

¿Por qué? Mientras me hacía esa pregunta, en la colina más cerca de la aldea estaban reunidos la gente de la aldea, y los senseis que me enseñaron de todo. Y estaban cargando un estandarte que tenía escrito en letras mayúsculas una frase de despedida.

Lo que tenía escrito era… … …

“Ork, ve y embaraza a muchas chicas hermosas”

De mis ojos empezaron a salir lágrimas.

Todos sonrientes, me despedían moviendo sus manos.

A pesar de que tomé todas las medidas para evitar las penas y las tristezas, marchándome silenciosamente sin que nadie se diera cuenta, ellos igual hacen esto para mí.

Eventualmente, regresaré al pueblo ya con una mujer hermosa.

Mientras caminaba, con contundencia reafirmaba mis metas en mi corazón.

Ya no hay vuelta atrás.

Cuando ya había dejado atrás al pueblo, apunté mi destino más allá del territorio del país de Fourland, y me dirigí hacia la ciudad con mayor población de humanos.

En una gran ciudad hay más probabilidades de que logre conocer a una mujer de calidad. Ahí no solo hay humanos, pero para mí no hay problema si es de otra raza. No tengo intención de rechazar a una belleza de otra raza, pero si ni siquiera sabe comprender el idioma, es decir, si no tiene los conocimientos y medios para comunicarse, me complicará las cosas.

Al igual que los orcos, las demás tribus de las otras razas vienen a la gran ciudad para vender los resultados de sus cazas, cultivos y artesanías. También vienen a comprar productos esenciales los cuales no son hechos en sus respectivas aldeas.

Después de todo, si logras conseguir un negocio estable en una ciudad humana próspera, puedes llegar a conocer razas no humanas que vienen en busca de sus productos. Así que, si llego a conocer a una hermosa chica de esas razas, tendré que ir con ella, y eso me llevará hasta su aldea.

Podría usar la situación en la que actualmente los orcos tienen relaciones amistosas con las 8 razas, o si uso los contactos del Rey Predecesor y del Dios de los Comerciantes, podría conocer mujeres de calidad de una manera más fácil. Pero si lo hago de esa forma, entonces para mí no tendría sentido.

Me he vuelto fuerte, y no ha sido para nada fácil. Es por eso que quiero lograr conocer a una buena mujer por mi propia cuenta.

—Bueno, para cruzar la frontera y llegar al reino de Fourland, faltan unos trescientos kilómetros, y desde allí, ir hacia la ciudad más grande, son aún doscientos kilómetros más. En total serían un aproximado de quinientos kilómetros.

Hay muchas ciudades mucho más cercanas, pero donde conoceré más gente será en esa gran ciudad.

Acumulé poder en mis piernas, y uso el hechizo mágico de [Aceleración]. Además, libero mi ki acumulado y lo distribuyo totalmente en mis piernas.

Hablé con los espíritus del viento para que me abran el camino y me pusieran una barrera de resistencia al aire, y que me empujen por la espalda.

—Parece que me tomará 4 horas.

Si fuera un camino en línea recta, duraría 3 horas, pero en el camino tendré que subir montañas, y el camino es un poco complicado de cruzar.

Tengo que esforzarme, hagamos que esas 4 horas sea el límite.

Aquí vamos.

Sin perder más el tiempo, empiecé a correr… en este camino hacia la ciudad, había más gente yendo y viendo de lo que imaginé. Si me descuido, podría chocar contra una persona o contra carruajes.

Cuando adelanté a un carruaje dejándolo atrás mío, el comerciante que estaba de conductor quedó con la boca abierta.

Hablando de eso, no tengo mucho dinero. O bueno, lo único que tengo de dinero son las monedas del reino Fourland.

De verdad que es ridículo tener que pagar comisión por cambio de moneda. Me aseguraré de estar enfocado en crear un banco en la carretera. Hablando de eso, si algún día lo llego a crear, quitaría esa comisión.

Finalmente, crucé la frontera del reino de Fourland y llegué a una de las ciudades más grandes del continente.

La ciudad estaba rodeada en paredes, y se podían apreciar los castillos.

Parece que estaban recaudando tarifas en la entrada.

Al mismo tiempo en el que revisaban si no traías ningún instrumento peligroso para introducir en la gran ciudad, también aplicaban un impuesto dependiendo de los productos que cargaras.

La sal y el oro son recursos valiosos, por lo que las ciudades más grandes son mucho más elaboradas en estos temas, ya que desprecian ser aplastadas por los precios baratos del exterior.

Sería muy molesto esperar que avance la fila. Mejor uso el poder del viento de los espíritus para crear una capa de viento, me hago invisible reflejando la luz, borro mi presencia y salto alto.

La altura aproximada a la que llegué es de máximo unos treinta metros como.

Actualmente puedo saltar eso fácilmente.

Justo antes de chocar contra el suelo, le hablo al espíritu del viento, y este absorbe el impacto con un cojín de viento para que así yo pueda aterrizar sin hacer ningún sonido.

Y sin más complicación, entré al callejón, cancelé [invisibilidad] y sigo caminando.

Siempre llego a la misma conclusión; los poderes de héroe son muy útiles.

Si usas el poder los 4 espíritus elementales, puedes resolver la mayoría de cosas.

—Bueno, primero debería crear un banco en las carreteras.

Mi mochila se había inflado durante el camino.

Para llegar hasta aquí, pasé por cuatro montañas, y durante el camino fui recolectando hongos comestibles y plantas medicinales que se convertirían en dinero.

En las montañas más cercanas del país de Fourland, había entre los hongos y plantas medicinales, algunos raros y de alta cálida, por lo que pude venderlos a un precio razonable.

Además, me aseguré de obtener piedras preciosas. Mientras corría, usé un hechizo para investigar debajo de la tierra buscando rastros de magia. El topacio era tratado como una joya, al igual que la malaquita. Cuando encontraba alguno de estos, usaba el poder del espíritu de la tierra para excavar, desechando lo innecesario, y metiendo lo valioso en mi mochila.

Podía hacer ambas cosas mientras corría.

Si vendo esto, me alcanzaría para vivir tranquilamente por 2 semanas.

En ese tiempo, debo investigar esta ciudad, cuál negocio me vendría bien y convertirlo en mi negocio. Así podré tener unos fondos extras.

Lo que yo quiero lograr es tener mi harem. Pero si vives en un pueblo o asentamiento de una raza particular, eso haría a la esposa de esa raza tener una posición más fuerte que la mía.

Eso no me gusta.

Es por eso que voy a comprar una mansión en una ciudad humana.

Y si tienes dinero, generalmente puedes obtener muchas cosas, siendo esa la razón por la cual esta enorme ciudad tiene muchos puestos de entretenimiento.

Mi idea es montar una base aquí con mi negocio, y si llego a encontrar a una chica hermosa, lo cual parece ser lo más probable, que me lleve a su tribu, estando ahí veré cuál es la chica más hermosa de la tribu, y la traeré hasta aquí a la ciudad. Esto para así ir aumentando mi harem.

Tengo que ganar dinero para hacer que mis mujeres no sufran ni de hambre ni ninguna necesidad. Es urgente conseguir una mansión grande para una estancia confortable.

Para eso, empezaré con los negocios aquí en esta ciudad.

Recuerda tus días de entrenamiento, cuando el Dios de los Comerciantes sin razón alguna me dio 10 millones de gil, y me ordenó que en tres meses los duplicara.

Caminé por una situación complicada, pero al final logré superarla.

Hasta ese momento, lo único que conocía referente a la economía era la teoría, pero esa experiencia insustituible me hizo sudar sangre. Así que tengo confianza en lo que hago.

—Desde hace un tiempo hay un grupo que me ha estado siguiendo. ¿Qué tal si salen para poder verlos? Para que podamos hablar tranquilos, he venido hasta este callejón.

Estaba en busca de alguna de tienda donde pudiera cambiar los hongos y las plantas medicinales por dinero, pero me detuve porque ya desde un largo tiempo me han estado siguiendo.

No es porque yo sea un orco. Además de que mi apariencia es más parecida a la de un humano promedio, aparte estoy usando magia para parecer a un humano débil.

—Los sureños que vienen antes del invierno siempre son buenas presas.

—Ya perdiste, entrega esa mochila. Ya sabemos que tienes una gran cantidad de dinero, y viniste a esta ciudad a comprar productos para tu pueblo. Entrégala rápido de una vez.

—Y no te preocupes, nosotros le daremos un buen uso.

Ahora lo entiendo. Claro, ellos tienen razón en que en esta temporada es cuando más gente de aldeas cercanas vienen con grandes sumas de dinero a realizar compras en la ciudad.

Parece que me han confundido como un campesino cualquiera.

… … Estos tipos no me agradan, solo pensando en hacer cosas crueles a los campesinos. Si les robaran el dinero que han juntado para poder sobrevivir el invierno, no pasaría hambre solo ese campesino, sino también todas las personas de su aldea se verían afectadas.

¿Acaso estos imbéciles no tienen ni un poco de conciencia de cuántas personas mueren de frío y hambre en el invierno?

Bueno, no puedo permitirme pasar esto por alto. Me insultaron de tal forma que no puedo ignorar así nada más.

—Quiero que me respondan honestamente, ¿me veo como un sureño?

—Por donde sea que te vean, eres un sureño asqueroso.

—Hueles a estiércol, apestas, apestas.

—Jajaja, seguro que tienes una vaca llamada Hanako. Eso siempre es un clásico.

No puedo creerlo.

Esto me ha impactado. Si apesto a campesino, no podré llamar la atención de las chicas. Aún si encuentro una buena chica, y toma de distancia de mi por esta razón, la verdad es que me podría poner a llorar.

Ah y una cosa más, mi vaca no se llama Hanako, idiotas. Se llama Setsuko.

Los negocios son importantes, pero será mejor que me ponga a aprender a estar a la moda Por ahora creo que veré lo segundo como prioridad.

Tal vez mi acento es raro, maldición. Para mí, el idioma de esta ciudad es extranjero.

—Gracias por responder con sinceridad. Como agradecimiento, los dejaré escapar. Qué bueno soy, ¿no? Se acaban de evitar fracturas como de huesos rotos o incluso no volver a caminar jajaja.

Me rio para mí mismo, y les doy la espalda.

Que bien, que alegría, si hubiera peleado contra estos tipos así de débiles, posiblemente hubieran muerto del dolor, o bueno no estoy seguro si aguantarían mi mirada asesina sin perder su voluntad de pelear. Si les hubiera dejado algunas heridas fatales, y llegarán a morir, seguro los demás se podrían tristes, y aparte, luego mi cena se volvería mala al saber que mate a un débil ser vivo.

—¡No nos estés jodiendo, imbécil!

—Te mataremos aquí y ahora, ¡campesino de mierda!

—¡Cuando mueras, tiraremos tus restos a un depósito de fertilizantes!

… … … Que idiotas, a pesar que les di una oportunidad de escapar…

Lamentablemente no se podrá evitar. Me esforzaré para intentar no matarlos. Pero si es que llego a matar a alguna de estas basuras, realmente no habría problema.

Los tres hombres se acercan para golpearme.

Lo veo todo en cámara lente.

Antes que me golpeara uno de sus lentos puños, golpeo ligeramente con un contraataque, escuchándose el sonido del hueso de su nariz romperse.

La segunda persona se lanza hacia mí, así que lo pateo y lo mando a una pila de basura.

Todo salió bien. Sabía que esa pila de basura sería buen colchón para ese idiota.

La tercera persona desenvainó un cuchillo.

Sin embargo, es muy lento. Desliza el cuchillo desde arriba como si se tratara de una espada. El último es todo un principiante.

Golpeo con la fuerza simulando una caricia, y el tercero sale volando, terminando también con su colchón de basura.

—Oh, ninguno murió. Parece que me he vuelto bueno moderando mi fuerza.

Moretones y huesos rotos. Posiblemente de 2 hasta tres meses no podrán ni levantarse ni muchos menos caminar, pero lo principal es que no han perdido sus vidas.

—Por culpa de estos idiotas, malgasté mi tiempo.

Ah no, un momento. Para ellos esto es normal, estos sujetos apuntaban a un campesino que venía a comprar víveres a la gran ciudad para poder sobrevivir el invierno. Además, es más que probable que estos tipos también lleven dinero.

Estos imbéciles me hicieron perder el tiempo, y seguro también causaron muchas molestias a muchas personas. Con todo eso en mente, es obvio que no les molestará que tome una comisión como disculpa.

Levanté a uno que estaba enterrado entre la basura, y le reviso sus bolsillos.

La encontré, encontré su billetera.

Oh, ¿pensando que no tendría dinero? Más bien tiene demasiado, diría yo.

—Podría ser mejor para mi conciencia devolverle a la gente inocente un poco de dinero. Como era de esperarse, me preocuparía robar dinero de personas inocentes, pero contraatacar a un robo no hace daño a la conciencia. Además, si estas basuras no están, se reducirán las víctimas de robos. Cuando acumule dinero, puede que sea una buena idea ir de paseo en un lujoso carruaje. Si me intentan atracar un grupo de bandidos, entonces los cortaría desde la raíz, a todos en su escondite.

Mis sueños se expanden.

Hoy como es mi primer día en la ciudad, quiero conmemorarlo dándome un lujo.

De repente, una tienda apareció enfrente de mis ojos.

Había un letrero con una bella mujer muy bien dibujada que inspiraba otras partes de mi cuerpo; es un prostíbulo.

Parece que, dependiendo la calidad de la mujer, el precio sube. El precio de la calidad de la mejor mujer es como sumar todos los demás rangos restantes.

No hay ningún error aquí, esta es una creación de dios, o puede que lo haya guiado el Rey de los Espíritus. Lamentablemente, aún sigo siendo virgen. Después de todo, no tuve tiempo de vivir alguna experiencia romántica debido a mi entretenimiento. Por eso es que soy un total inexperto en las relaciones sexuales; es decir, en el sexo.

Quizás, incluso si una mujer abre sus piernas y no sabes qué hacer para poder comenzar, puede que ella te termine odiando por no saber acerca del sexo.

¡Debo entrenar! Hay que aclarar que esto no es un juego, esto es puro entrenamiento. Esto será una inversión en mi futuro, como dije antes, es “entrenamiento”.

¡Padre, madre, voy a subir el escalón de la adultez!

Finalmente, entré al prostíbulo. Sin perder ni un segundo de mi tiempo, pagué por el mejor servicio con la mejor calidad de mujer, y recibí mi servicio.

Eso estuvo increíble.

No tengo palabras para explicar lo increíble que fue.

Las mujeres son lo mejor. Son bastante eróticas, se sintió rico.

Alabaron el tamaño de mi cosa, me dijeron que mi cosa era dura y era la mejor. Adquirí todavía más confianza.

Lo único que me dejó algo insatisfecho fue que las mujeres del puesto están lejos de ser las mujeres que busco para mi harem.

Tengo que trabajar duro, y enamorar a la mejor chica lo más pronto posible.

Y cuando ya estemos juntos, podremos, al igual que hoy, divertirnos todos los días.

—Todavía me queda mucho entrenamiento por delante. Debo entrenar más duro.

Si solo lo hago una vez, no aprenderé las técnicas.

El éxito es una acumulación de prueba y error. Mientras busco a la chica más hermosa, estaré acumulando experiencia en este establecimiento.

Será mejor que me apresure con los negocios, tengo que ganar mucho dinero.

Vaya, vaya, pero sí que es todo un lío crear tu propio harem.