Llegamos a una cafetería con un ambiente retro y Shinohara se sentó en una de las sillas del fondo, la silla marrón oscuro rechino un poco, mientras que en la que me senté se escuchó un gran sonido. Cuando dejó su gabardina pude ver como estaba un poco cansada.

— Yo invito.

— ¿He? No lo necesito senpai.

Volteo a verme de reojo y lo rechazo. Me duele un poco que me rechace sin siquiera haberlo pensado un poco[1]

— Entonces te invitare a la fuerza.

— ¿Qué pasa de pronto? Para empezar había dicho que yo invitaría desde ates.

Parece que Shinohara no es de las que se dejan consentir siendo invitadas sin pensar en nada.

— En víspera de navidad dejaste que te invitara, ¿Entonces por qué?

— ¿Por qué de pronto estas recordando el pasado? Yo pagaré.

Ahora que lo recuerdo, me contrato para que se vengara de Motosaka, para proteger mi respeto como alguien mayor termine recordándolo, puede que solo haya sido algo inconsciente. Bueno, como sea.

— De pronto participaste en el club incluso como manager, has de estar cansada, es por tu buen trabajo.

Cuando escucho eso respondió “Ah, ya veo” pareciendo estar de acuerdo. Parece que si tiene hay un motivo aceptara ser invitada honestamente.

— Si es el caso entonces aceptaré agradecida, pero, fue divertido y los lindos senpai me cuidaron, en serio fue tiempo bastante placentero para mí.

— Aunque creo que les agradaría más si les dijeras que son geniales…

Al escuchar mi respuesta solo dijo “¿he?”

— Que una chica le diga a un chico que es lindo es prueba de que tienen buenos puntos.

— Sí, si

— ¿¡Qué pasa con esa reacción!?

Shinohara me arrebato de pronto el menú con las dos manos… si pienso en esa conversación está la posibilidad de que termine eligiendo la comida más cara… maldición… por eso es que estaba como si estuviera de  luto, por lo que elegí algo gentil para mi cartera. Después de haber comido más de la mitad y de platicar cosas sin importancia…

— Lo siento, ¿te preocupa el dinero?

— No, solo tenía ganas de comer esto.

— ¿En serio?

— En serio.

Shinohara asintió, y comenzó a darle vueltas al tenedor llevándose la pasta a la boca. A pesar de que esta Kouhai es bastante malcriada solo en ocasiones como estas es considerada, por eso es que me siendo más tranquilo siendo como siempre es. Solo he conocido a Shinohara durante dos meses, pero parece que me ha comenzado a agradar esta relación.

— Ah, pero hoy me trajo mucha nostalgia, recordé cuando estaba en el club de básquet.

— ¿He? ¿Tú estabas en el club de básquet?

Eso no me lo esperaba, si fuese el caso entonces sería mejor con la pelota.

— ¿¡Acabas de pensar que no soy buena verdad!? ¡Antes podía jugar bien!

Shinohara estaba completamente insatisfecha mientras decía eso.

—… Pero aun así, no podría compararme con Ayaka senpai.

— ¿Ayaka? ¿Ella también estaba en el club?

— ¿He? ¿No lo sabias?

— Como decirlo…

Cuando estábamos en la preparatoria Ayaka era del club de regresar a casa diciendo “no me gusta que me quiten mi tiempo” con esa lógica también en la secundaria escuche que también en la secundaria regresaba temprano a casa. No tenía dudas al respecto, pero ahora que lo escucho de Shinohara me dejo dudando.

— Fu, Ayaka-senpai no te dijo después de todo.

Sin pensarlo le pregunte al ver su expresión fría.

— ¿Cómo qué “después de todo”?

— No es nada.

Si es el caso entonces está bien y le llamo a la trabajadora del lugar.

Shinohara conoce una Ayaka del pasado que yo desconozco. Me gustaría preguntarle, pero cuando llego la mesera guarde silencio.

— ¿Desea ordenar algo más?

— ¡Un té y una tarta de queso por favor! Senpai, que vas a querer.

El tema de conversación había cambiado por completo, mejor dicho, lo cambio. No sé cuál sea el motivo de ello, pero entiendo que no tiene la intención de hablar de ello en este lugar. Bueno, si hablamos del pasado basta con que le pregunte a Ayaka misma. Así que me rendo y pedí mi postre.

— Entonces un café helado.

— Entendido.

Hizo una pequeña reverencia y la mesera nos dio la espalda. Su uniforme es simple, pero le queda bien con el estilo de la cafetería, Entiendo bien porque suelen elegir frecuentemente a las chicas universitarias para este tipo de cosas.

— Aunque creo que el trabajo de santa es más extraño.

— Pero vestir de santa es lindo, además le queda a la temporada.

Shinohara quien también estaba viendo a la chica por la espalda dijo con un tono de voz dulce. Es cierto, en ese entonces parecía que Shinohara estaba más cerca a la navidad, resaltaba y muchos le ponían atención, una universitaria que eligiera ser un cosplay de santa que llame tanto la atención, no sé qué pensara acerca de los atuendos las chicas que trabajan en el café. Presiento que le quedaría bien a Shinohara vestir así.

— Mejor dicho, parece que te gustan mucho los café, en un principio creí que te gustaría el café negro, es algo inesperado.

No sé si eso sea un alago, a mí también me da la sensación de que las personas adultas toman café negro por lo que no veo ninguna mala intención tras su frase.

— Pero es imposible, aun no puedo tomarlo, no sabe bien.

— Me refiero a que cuando crezcas lo tomaras, senpai, eres adulto pero sorprendentemente tienes tu parte infantil.

— ¿¡Quién es infantil!?

Como lo esperaba, no me estaba elogiando, más que alagarme está más cerca de burlarse.

— Por desgracia no tengo el suficiente dinero como para invertir en verme bien.

Al responderle así Shinohara asintió convencida “Si no hay dinero entonces no hay mucha capacidad de elección” Que mujer tan irrespetuosa ahora que lo pienso, por su forma de vestir pareciera que tiene dinero. La gabardina que dejo en el perchero parecía bastante cara, además cuando se la quitó mostro un collar que también parecía caro.

— Por el contrario, ¿por qué pareces como si fueses rica?

Me percate que era una pregunta desconsiderada, pero Shinohara me contesto sin verme mal.

— He hecho muchos trabajos después de todo, el de santa pagaban bien.

— Me lo imaginaba, creo que tal vez aumente mis turnos en el trabajo.

Si hablamos de mí no trabajo más que uno o dos días a la semana, viéndolo desde el punto de vista de estudiantes quienes no están en ningún club eso sería muy poco. Cuando salía con Aisaka Reina solía trabajar cinco días a la semana, y gracias a eso obtuve algo de dinero. Hoy tengo algunos problemas con el poco dinero que tengo guardado, pero dentro de poco me faltara.

— Si los días que no regresas a casa aumentan tendré mucho tiempo libre.

— Oye, mejor dicho no sé qué pensar que vengas a casa tres o cuatro veces a la semana, busca un trabajo o algo.

— Estoy haciendo de modelo de salón por lo que estoy bien con el dinero, ¿quieres que te ayuda con la comida?

Era tentador esa palabra “modelo de salón” pero cuando intente pensar en algo la pregunta ya había salido. Después de todo “modelo de salón” no tenía relación con una estudiante universitaria.

— ¿Ganas dinero siendo modelo?

— Depende de las personas, pero gano por mes alrededor de 400,000 ¿es bastante verdad?

— ¿¡Na!?

Eso es varias veces más de lo que yo ganaría en un trabajo normal. Honestamente no sé qué pensar. Pero aun así no me agrada la idea de que sea ella quien ponga el dinero.

— No, está bien, aun así siento que es patético que una chica menor que yo me invite.

— Si, por eso es que eres senpai.

Con esa respuesta me quede con la boca abierta.

—… ¿¡Me estabas probando!? Que mala personalidad la tuya.

— ¡No pensaba hacerlo, en serio!

Shinohara dejo el tenedor en el plato, y se llevó la servilleta a la boca.

— No queda de otra, esta noche te hare una cena especial, apostare mis habilidades.

Hico un gesto con el brazo a propósito mientras me observaba. Esa expresión era de verdad divertida.

— ¿Y? ¿Qué es lo que quieres cenar esta noche?

Sin darme cuenta me crucé de brazos mientras pensaba, la verdad es que Shinohara es buena cocinando, así que lo que sea está bien, pero sin duda esa repuesta la que más le dará problemas a ella. Por eso es que solo dije lo primero que se me vino a la mente

— Tiramisu[2]

— ¿Por qué un postre?

— ¿No se puede?

— No, no es que no pueda… bueno, ¿vamos a comprar las cosas?

Y después de decir eso se puso de pie.

— Puedes salir primero.

— Entendido, muchas gracias por la comida senpai.

Shinohara bajo levemente la cabeza y salió primero de la tienda. Termine de pagar mientras me imaginaba el Tiramisu.

◇◆

Después de que Shinohara se fuera lave los platos de ambos, en mi boca aún queda la dulzura del Tiramisu, fue delicioso. Me gusta los salado, pero después de todo el dulce fuerte también. ¿Sera que Shinohara tomó en cuenta mi elección de menú? El tiramisú que cocino fue bastante a mi gusto. En definitiva entra en el top de lo más delicioso que he probado últimamente.

Son las 12 de la noche.

Shinohara se fue a casa y del día de hoy avanzó tranquilamente. Aun bastante tiempo libre hasta que duerma. No es malo el tiempo que estoy con Shinohara, pero después de todo me gusta el tiempo en el que estoy solo, también tenemos el hecho de que terminaron los exámenes, así que una vez terminado de lavar las vajillas me gustaría buscar alguna película en internet. Para mi podría llamar un día buen invertido si puedo pasar tiempo viendo una serie de películas. Pero ese pequeño deseo mío fue interrumpido por la luz verde del celular. El nombre que apareció en la pantalla del celular fue… Ayaka.

— ¿Y qué crees que fue lo que dijo ese cliente?

—… Este, tengo algo urgente que hacer, ¿podríamos dejarlo para después?

— ¿He? ¿De seguro solo vas a estar en internet verdad? ¿No puedes hacer eso cuando quieras?

— ¡También me puedes llamar cuando quieras!

Escuché un suspiro desde el otro lado del celular.

— Maldición, El único que tendría una actitud de que soy una estorbo al llamar eres tú.

— Gracias.

Respondí mientras bajaba la esponja por la vasija de presión sucia, termine dejándola mientras me inclinaba más a la conversación con Ayaka. Esta olla de presión que me regalaron mis padres no había tenido mucho uso, pero desde que Shinohara llego ha habido muchas oportunidades para usarla. Me imagino que la olla de presión estará feliz.

— Ne, ¿Aun no terminas de lavar los platos? Puedo escuchar el sonido del agua aun.

— Si, aún me queda poco más.

— Algo como eso, espera… no estas tardando mucho más tiempo en lavar los platos de lo normal.

Mis manos se detuvieron por un instante ante su comentario perspicaz.  Era evidente que tardaría algo de tiempo para lavar las vajillas que usamos para comer el postre para dos personas, pero eso era algo confuso para Ayaka.

—… Debido al tiempo de estudio para los exámenes se acumularon. Sabes que es difícil vivir solo.

— No digas tonterías, aunque sea semana de exámenes puedo hacer algo como las labores del hogar. Tanto como para tener la libertad de ir a tu casa a ayudarte.

Eso sería de agradecer, pero me gustaría evitar que se terminara topando de casualidad con Shinohara.

— No lo necesito.

— ¿En serio? En verdad pensaba en ir para allá.

Dijo Ayaka como si fuese aburrido. Si Ayaka fuese a la casa de un hombre de seguro la mayoría se alegraría. Pero en ese sentido no hay ningún hombre que se lleve tan bien con ella como para ir a su casa.  Pero yo quien me llevo bien con Ayaka estoy rechazándola.

Mientras pensaba en eso recordé algo. He estado con ella desde primer año de preparatoria hasta el segundo año de invierno. Creo que hemos pasado mucho tiempo juntos, pero aun así Shinohara dijo “He estado con Ayaka en el mismo club de básquet en la secundaria” debería de haber habido mucho tiempo para que Ayaka me lo dijera. Solo con esto hay mucho que desconozco, más que no decírmelo pereciera más como si lo estuviera escondiendo. Pero incluso yo no le digo todo con respecto a Reina, por lo que creo es complicado que nos contemos todo por más bien que nos llevemos. Pero aun así no puedo negar sentir un poco de soledad. A pesar de que hay una montaña de cosas que no digo, es un poco arrogante sentirme solo cuando la otra persona no me dice algo. Si fuera una amiga normal simplemente con saberlo no tocaría el tema, pero estoy hablando con Ayaka. Justo porque confío en ella es que puedo preguntarle sin rodeos.

— Por cierto Ayaka.

— ¿Nn?

— ¿Estuviste en el club de básquet en la secundaria?

Cerré la llave del agua mientras decía eso. Desaparecieron los sonidos innecesarios y la habitación regreso a ser rodeada por el silencio. La respuesta no llego rápido. No sabía que era lo que significaba ese momento de silencio del otro lado del teléfono.

—… ¿Quién te lo dijo?

Ese tono de voz nunca lo había escuchado de Ayaka. No es como si solo estuviera teñida de ira, sino que parecía sospechar de algo… ¿estará enojada? El sonido del goteo de la llave llegó a mis oídos.

—… ¿No debí de haber preguntado?

Dejé el celular frente a mí y de pie me le quede viendo a la pantalla, allí se encontraba el icono de perfil de Ayaka, se trataba de una fotografía con sus compañeros de algún club. En la fotografía se encontraba sonriendo, pero era una imagen completamente diferente a la voz que estaba escuchando.

—… Um… no es eso…

Respondió como si estuviera apretando los labios. ¿Le habrá afectado la pregunta? La respiración que escuchaba del otro lado del celular me hacía pensar eso. Al igual que Ayaka me entiende, puedo darme una idea de sus sentimientos, a pesar de que no conozca su pasado, no cambia el hecho de que hemos estado juntos por años, pero aun así me siento un poco solitario saber que no conozco su pasado, por eso fue que evadió la pregunta. Moví la cabeza a los lados. Puede que no quiera que sepa porque nos llevamos bien. Si esconde algo a estas alturas de seguro ha de ser por algo como eso, de no ser así no había manera que no haya escuchado durante estos aproximadamente cinco años acerca de aquello que ocurrió cuando estaba en secundaria.

— Bueno, si no quieres decirlo…

No necesitas hacerlo, diría lo mismo de siempre. Inferir en las demás personas es solo una molestia para quien no lo quiere, y la persona le pregunta solamente para sentirse bien sabiendo algo que los demás no saben. En el mundo hay muchos egoístas que piden que le cuenten secretos solo para satisfacerse. Pero por el otro lado también hay quienes piensan honestamente en ayudar a la otra persona para darle un consejo.

Las personas sabias saben diferenciar esas estas dos clases de personas y Ayaka era una de estas personas sabias. Desde la preparatoria Ayaka había pedido consejos en varias ocasiones a chicos y también se los habían pedido a ella. Eso fue porque quería llevarse bien con ellos, pero eso término haciendo que Ayaka se hiciera más perspicaz. Pensé en ello mientras la imaginaba viendo con una cara aburrida al celular.

Pero no tenía intenciones de retirarme. Si Ayaka decidía ser honesta, entonces lo mejor sería continuar.

—… Si no quiero decirlo… ¿Qué?

— Es cierto, si no quieres decirlo entonces quiero que lo digas.

—… Tonto.

Tras decir eso guardo silencio. Pero ese silencio no era pesado, si tuviera que decir algo era cercano al mismo ambiente de siempre. Al sentirlo así presentí que tenía libertar y continué hablando.

— La verdad es que no escuché nada más que estabas en el club de baloncesto, ¿qué tal te iba?

Por si acaso no diré que fue Shinohara quien me lo dijo. Y más porque no se llevan muy bien que digamos.

— No te lo diré ahora pero., cuando tengamos una oportunidad.

— Oye, eso quiere decir que no me dirás.

— Te diré.

Me llego la respuesta al instante así que guarde silencio, Ayaka suspiró y continuó lentamente.

— Te lo diré, así que solo espera sin decir nada.

—… Entendido.

Fue un tono de voz fuerte, haciéndome saber que quería terminar con ese tema, pero puedo saber que una vez que le pregunte, no debo preguntarle nada acerca de cuando estaba en secundaria. Por supuesto, ya no podía preguntarle pero no parece que sea mentira que eventualmente me lo dirá. Entonces es una buena elección solo sentarme y esperar. No es como si tuviera prisa, así que estoy satisfecho con que me haya prometido contarme acerca de la situación en el futuro.

Tampoco es como si estuviéramos saliendo, es solo una amiga. Estoy feliz por eso, ya que tenemos una relación ambigua que podría responder “¿por qué tengo que decírtelo?” Si me lo prometió eso significa que somos más cercanos que unos amigos normales.

La luz en el celular se hizo más tenue, haciéndome saber que le quedaba poca betería. Parece que Ayaka tampoco tenía muchas ganas de seguir hablando de conversaciones sin sentido, incluso escuche como hacia algo del otro lado del teléfono.

 — ¿Por qué de pronto te dieron ganas de preguntarme eso?

Me pregunto mientras parecía tener algo en las manos.

— Porque me llamaba la atención por supuesto.

—… Ya veo. Qué bueno, no sabría que decir si me respondieras algo como “porque si“

— No diré algo como eso, se bien que no te gusta esa palabra, además no diré nada que no sea verdad.

Deberían de haber muchas palabras que hicieran que les dé comezón en la espalda a las chicas, y por supuesto, no está limitado a las personas cercanas., pero Ayaka no es de ellas. Es necesario ser cuidadoso, pero si no es algo que es de verdad con Ayaka, no tiene sentido, Además de que la misma Ayaka no suele mentir, también es cuidadosa con lo que dice y hace.

— Me gusta eso de ti.

—… oh…

Esa respuesta no me la esperaba. Y parece que le llamo la atención mi reacción, y como prueba…

— Ah, lo digo como persona, creo que lo entiendes.

— lo sé no necesitas decirlo. Al contrario me molesta, Mejor dicho, ¿no será porque dices eso que los hombres se te confiesan?

Esas palabras, si un hombre amigo lo escucha, aunque sepa que no tienen ese significado no podrían evitar estar más conscientes de ella. Me pregunto si los amigos de Ayaka han terminado cayendo con esas palabras transparentes.

— No se lo diría a nadie más que a ti.

— Ha.

— No tengo una personalidad tan mala como para estar diciéndoselo a cualquiera.

… Es cierto, Ayaka quien básicamente rechaza a todos no hay manera de que diga algo que provoque que se le confiesen.

— ¿Entonces por qué me lo dices a mí?

—… Quien sabe, tal vez porque estaba de humor.

Ayaka se aclaró la garganta. ¿Podrá ser que está avergonzada?

— Entonces mañana vayamos a una fiesta a beber algo.

— Sí, es cierto, no conozco a nadie más que a ti, estoy bien emborrachándome, pero al menos quédate conmigo.

Podría participar en esa fiesta, pero sigo siendo alguien externo. La verdad n me agrada mezclarme en una mesa donde soy el nuevo. Pero Ayaka dijo “no hace falta”

— Habrán personas que conoces, las chicas que vinieron la ocasión pasada a la fiesta de citas[3] son del club, mañana ira la chica con la que intercambiaste número de contacto.

— ¿En serio? Solo comimos algo pero la recuerdo.

— Se acuerda de ti, estaba feliz y me pregunto si vas a venir.

Después de eso prácticamente no nos escribimos por Line, pero que preguntara por mí me hace un poco feliz.

— Bueno, diviértete, de seguro pasaras un buen tiempo.

— Si, lo esperare con ansias, hasta mañana.

— Que descanses.

Ayaka cortó la llamada con la alegre voz de siempre.


[1] En Japón se respeta el que una persona se tome el valor de decir que invitara, por lo que no se suele discutir mucho al respecto, por lo que es inusual que se discuta por ello

[2] Tiramisu: Se trata de un postre italiano

[3] Fiesta de citas: “Gokon” es una reunión para conocer parejas, por lo que los que se reúnen tienen que ser en números iguales de hombres y mujeres

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