Como siempre, a la hora del almuerzo entre en la cafetería de la compañía.

Isobe y yo recibimos nuestro almuerzo tipo A y tomamos unos asientos vacíos.

—Ahora que lo pienso, hace un tiempo que no almorzamos junto con Sachihara-san, eh. ¿Está de vacaciones?

—No. Creo que hoy también ha venido a trabajar. Probablemente.

—…..

Se supone que los dos están saliendo, es obvio que la respuesta de Isobe es extraña.

Se siente como si fuera el asunto de otra persona, o como si le tuviera sin cuidado…

—¿Qué fue eso? No me digas que se pelearon?

Uuhh

—… Que fácil de leer eres.

—Que puedo decir….

Con las manos sobre los palillos, Isobe dejó escapar un gran suspiro.

—Entonces, ¿la causa?

—Fue mi culpa…

—Lo supuse.

—¿¡Podrías esperar a decirlo después de escuchar la historia!?

—Lo siento.

Presentó una disculpa, pero en realidad no me siento de esa manera.

Es imposible comparar a Isobe con Sachihara-san….

—Entonces, te preguntaré de nuevo, ¿la causa? 

Luego de decirlo, llevé la sopa de miso a la boca.

Los ingredientes de la sopa de miso varían cada día, la sopa de miso de hoy lleva cebollín, aburaage y patatas.

He probado bastantes veces la sopa de miso de la cafetería, pero es raro que lleve patatas.

Bueno, desde que me llene no le veo problema. 

—El otro día fuimos a ver una película juntos… 

—No me digas, ¿problemas con la elección de la película? 

—No, en sí mismo la película fue interesante. El almuerzo posterior fue malo.

—¿Tan mal sabía?

—No fue que el sabor de la comida fuera “malo”, lo malo fue mi actitud…

El significado de “Malo” difería.

Incluso si difiere el significado, cuando dices “fue malo”, puedo terminar sintiendo que hasta la hamburguesa del almuerzo tipo A es mala, ¿verdad?

En pánico concentro mis sentidos en las papilas gustativas.

… Hmm. Deliciosa como siempre.

Aunque no es que sea mega deliciosa.

Lo probable es que se trate de hamburguesas refrigeradas, como sea, me conformo con este sabor aceptable.

Claro que no es el momento para estar pensando en hamburguesas.

Es sobre Isobe.

—¿Qué rayos fue lo que hiciste?

—De hecho, sentadas a lado de donde estábamos nosotros, estaban dos chicas hablando entusiasmadamente sobre “Dorisuta” ….

Cuando dice “Dorisuta”, está hablando de un juego para smartphone llamado “Dream Stage” 

El personaje principal se convierte en un productor, y el objetivo es promover el desarrollo de una idol.

Por cierto, Isobe me tentó a jugarlo y lo descargue, pero no encaje con la jugabilidad y lo deje de inmediato.

La música del juego es difícil para las personas que no tienen sentido del ritmo. 

—…Entonces?

—Esas chicas también hablaron sobre Akemi Byodoin. ¡Hablaban de mi chica favorita! Cuando alguien a tu lado está entusiasmado hablando de la que más te encanta querrás unirte, ¿¡verdad!? 

Para ser honesto, me era difícil empatizar con lo que decía Isobe.

Una de las razones por la que deje ese juego, es porque tengo una personalidad que no se entusiasma con los personajes de un juego o manga.

Por supuesto tengo personajes que me gustan, pero no al punto de arrastrarlo incluso hasta la vida real. 

En ese aspecto, al ver a Isobe y a Himari ser tan entusiastas con la ficción, sentí un ligero sentimiento de envidia.

El motivo de ello, su vida es más divertida que la mía.

…. Una vez hablé de ello con Isobe y me dijo; “Piensas como un anciano, ¿sabes…?”, obvio que no es así, no hay manera de que ese sea el caso.

—Entonces te uniste a la conversación…?

—Pero no fueron más de cinco minutos, eh…

—El tiempo es irrelevante en esas circunstancias.

Incluso un inexperto en el amor como yo comprende que comenzar a charlar con una chica extraña cuando estás en medio de una cita no está bien. 

Uuhh… supongo que sí…. En serio, comprendo que es mi culpa. Pero incluso cuando me disculpe siguió cabreadísima, eh…

—Entonces, eso continúa hasta el día de hoy?

—Como estamos en diferentes pisos rara vez nos encontramos en la compañía. Incluso cuando intentó contactarla nunca me contesta. Tal vez lo de los dos ya se dañó…

Isobe dio un gran suspiro, y su espalda, originalmente encorvada, se encorvó aún más.

No me pareció que la situación fuera tan fatal… pero tampoco sabía cómo lo estaba tomando Sachihara-san…. 

Tampoco está la posibilidad de que se haya molestado y se haya desvanecido así como así.

—Nada que hacer. Dado que ayude para que ustedes comenzaran a salir, cooperare al menos para que se den las circunstancias para el diálogo.

—…. ¿Es en serio?

—No te muestres tan sorprendido.

—Bueno, Komamura, hace un tiempo siempre me rechazabas cuando te invitaba a salir. 

—Hmm… No estaba de humor para eso en esas ocasiones.

Por supuesto, en aquel entonces estaba preocupado por Kanon y Himari, y regresaba de inmediato a casa. 

Pero ahora puedo pedirles a las dos que cuiden de sí mismas y permanezcan en casa.

En lo que respecta a eso, supongo que es porque ha pasado el tiempo sin que Himari haya sido descubierta, incluso cuando ha estado trabajando. 

Bueno, aunque aquel día fue descubierta….

—Komamura, algo ha cambiado en ti, eh. Supongo que es por la influencia de tu novia, ¿verdad?  

—Sin comentarios.

¿Estoy cambiando?

Isobe me lo ha estado señalando con frecuencia, supongo que se siente la fuerte influencia que ha tenido en mi la convivencia con ellas dos. 

Al día siguiente me dirigí a un bar para la reconciliación de Isobe y Sachihara-san.

Pensé también en la posibilidad de que Sachihara-san se negara, pero sorprendentemente aceptó sin problemas.

Aunque dijo que se nos uniría un poco después.

Como era de esperarse, no parecía estar dispuesta a que los tres saliéramos juntos hacia el bar desde la compañía.

Bueno, parece que el estrés mental de Isobe también se ha aliviado de esa manera. 

Por cierto, el bar de esta vez es diferente al que fuimos la vez pasada.

Hay platos desde asados en brocheta o a la plancha, fritos y fideos, con un menú así de abundante resulta difícil elegir. 

Pero no parece que a Isobe le interese la comida en estos momentos.

—Hey Komamura… ¿Puedo irme a casa?

—Eh? ¿Qué rayos dices? ¿Qué sentido tiene esto si no estás presente?

—Pero me he disculpado de todas las maneras posibles y no me ha perdonado, ¿sabes? Siento que es inútil disculparse, eh….

—No te desanimes. Si Sachihara-san no quisiera reconciliarse contigo, hubiera rechazado la invitación de hoy.

—Ah…. Bueno, si lo dices de esa manera…

En ese momento, un empleado se acercó a nuestra mesa.

Detrás de este estaba Sachihara-san.

—Es aquí.

Luego de darle las gracias al empleado, Sachihara-san inclinó ligeramente la cabeza en mi dirección.

Justo al instante, la columna de Isobe se endereza y entra en modo tenso.

Al igual que la vez anterior, Sachihara-san toma un asiento al frente de donde estábamos nosotros.

—Lamento la espera.

—No. No hace mucho que llegamos. Para comenzar, ¿qué tal si pedimos unas bebidas?

Juzgué que lo mejor era que yo tomara el control y extendí el menú de bebidas sobre la mesa.

Después de que ordenamos al empleado lo que cada uno había decidido, el silencio invadió la mesa.

En contraste con las pláticas alegres que resonaban en el interior del establecimiento, nuestra mesa era la única en un estado de silencio.

De buena gana, había generado este espacio, pero después de todo, no podía decir que el ambiente fuera cómodo…

—Hmm… Komamura-san. Me disculpo sinceramente por el inconveniente causado….

—No, no me molesta para nada.

—Lo lamento, Komamura….

—No te disculpes.

Incluso Isobe lo ha hecho, ¿eh?

Puede que estos dos sean inesperadamente similares.

No mencione eso porque podría causar un enredo.

—¡Gracias por la espera! ¡Dos cervezas de barril y coctel ácido de umeshu!

El empleado trajo las bebidas demasiado animado, pero por supuesto no estábamos en un ambiente de celebración. ¿Qué rayos debería hacer?

En medio de esa preocupación, Isobe de manera repentina inclinó la cabeza hacia Sachihara-san.

Errr…. Me disculpo de nuevo, Koko-chan. Estoy honestamente arrepentido.

—Ahh!? E-errr….

Ante la repentina disculpa de Isobe, una paniqueada Sachihara-san desvía la mirada de manera curiosa.  

Su exaltación se debe más a ser llamada de repente por su nombre que por la disculpa de Isobe…

Isobe continuó con la cabeza inclinada, y Sachihara-san no decía nada.

Varias veces repitió la acción de abrir la boca para decir algo, hasta que finalmente emitió una voz, 

—E-Es algo que tengo que decir yo…. Me disculpo por mi constante actitud inmadura. Pero no puedo evitar estar muy molesta.

Sachihara-san apretaba sus puños sobre su regazo.

Bueno, es natural si ve cómo en medio de la cita su novio se avalancha sobre otras chicas.

—En serio lo lamento.

—Pensar que he sido derrotada por una chica de ficción….

…. Hm?

—…Hm?

Mi voz interior se coordinó con la de Isobe.

—No tengo chances de vencer cuando mi rival es una chica de ficción, ¿verdad…?

Ah… es eso?

—¿¡Espera!? Por supuesto no estoy flechado por una idol de ficción, ¿¡vale!?

—Pero estabas hablando tan fervientemente con esas personas de esa chica, ¿verdad? Me hiciste a un lado.

—Y me disculpare tantas veces como quieras por ello. ¡Pero la número uno para mí no es una chica de ficción! ¡Lo puedo jurar por Dios!

—Uh… pero…

—Lo digo en serio. Créeme en ese punto.

Con una expresión seria, Isobe miraba fijamente a Sachihara-san.

Ante el contenido de la conversación, no tengo ni la menor idea qué expresión poner….

—… Comprendo. Entonces, en el futuro, delante mío… abstente de hablar de esa tal Akemi…. Incluso si se trata de una chica de ficción, es desolador ver como hablas de otra chica tan apasionadamente….

Murmuró Sachihara-san en un tono delicado.

—….

Por un momento fluyó el silencio…

—Hey, Komamura…. Mi novia es tan adorable.

—Te voy a partir la cara, ¿vale?

Le respondí en un tono serio a Isobe, que se giró hacia mí y lo dijo con un brillo en sus ojos.

A pesar de que yo estaba preparado para que se desarrollara alguna especie de pelea, ¿qué rayos con este ambiente desde el arranque…?

En resumen, Sachihara-san no se cabreo porque hablara con otras chicas, sino que se sintió celosa de una chica de ficción y se enojó, ¿eh?

Si bien pienso que hay un lado inesperadamente adorable, también me parece una chica que puede llegar a ser un pequeñito grano en el culo…. Obviamente no voy a mencionarlo.

En fin, de un solo golpe se ha vuelto un ambiente de reconciliación.

—Comprendo. Koko-chan, en el futuro, cuando esté junto a ti, no diré ni una palabra acerca de Dorisuta. 

—…. ¿Es en serio?

—Bueno, tal vez no tan seguro…. Haré lo mejor posible.

Ante la respuesta de Isobe, Sachihara-san mostró una expresión de ligera insatisfacción, pero ya también se había formado una sonrisa en su boca. 

Parece que está bien decir que esto se ha arreglado.

Tome el vaso que estaba comenzando a gotear agua y lo levante.

—Entonces, en celebración a su reconciliación. Kanpai.

—““Kanpai””

Los vasos de los dos chocaron con el mío.

A pesar de que apenas había comenzado, en mi interior sentí que esta reunión para beber ya había terminado. 

Supongo que al igual que la vez anterior elegiré el momento adecuado para partir.

Por el momento, mire el menú con variedad de platos.

—Ahora que lo pienso, el nombre de Sachihara-san es Koko-chan, ¿verdad?

—K-Komamura-san!? Bueno… mi nombre es “Kokone”, pero desde que era pequeña todos me llamaban de esa manera…

Hee. Es un nombre bonito, ¿sabes?

—Aahh… Gracias.

Sachihara-san, tal vez porque estaba realmente apenada, desvió la mirada mientras se retorcía.

Al mostrarse tan avergonzada, hizo que yo también me sintiera algo apenado….

—Oi, Komamura. No le digas linda a la novia de otra persona.

Termine por enojar a Isobe.

—No tengo ninguna intención oculta, así que relájate.

—Incluso si dices eso, cuando un tipo con tu seriedad y atmósfera varonil dice “Linda” tan de repente, tiene un gran poder destructivo, ¿sabes? ….   

Es así…?

Aunque no me considero un tipo tan serio.

O mejor, ¿qué rayos con eso de varonil?

Quedé un poco perplejo ante la discrepancia entre mi percepción y la de Isobe.

Pasó una hora entre charlas y varios aperitivos.

Al principio tenía la idea de dejar mi asiento en medio de la reunión, pero Isobe y Sachihara-san me dijeron que disfrutara como agradecimiento por lo de hoy, así que decidí quedarme hasta el final. 

Supongo que debería aceptar la amabilidad de otros en momentos como estos.

Pero aparece cierto problema si has bebido alcohol por un tiempo.

—Isobe, ¿sabes dónde está el baño?

—Al lado opuesto de la registradora.

—Me disculpo. Me retiro por un momento.

Me levanté de mi asiento, y tal como me dijeron, caminé hacia el lado opuesto de la registradora.

Pero me detuve antes de eso.

En un asiento al lado de la ventana.

La silueta de la mujer sentada de espaldas allí es una que reconozco muy bien.

Eh…Yuuri?

Sentados donde está ella hay tres hombres y otras dos mujeres, todos ellos son personas desconocidas para mí.

Por el número de personas inmediatamente se asoció la palabra “reunión de interacción”.  

Están divirtiéndose, y Yuuri no se ha dado cuenta de mi presencia. 

Obviamente, no tenía el valor para llamarla…

Lleno de una sensación desagradable que surgió de repente en mi pecho, me aparté de ese lugar.

Haa, que comida me pegue.

Apenas dejamos el bar, Isobe murmuró satisfecho.

No lo dudes, estoy honestamente alegre de haber sido tratado por ellos. 

—Sabes Komamura, para la parte final estabas sin energía. ¿Te emborrachaste? 

—Bueno, un poco…

Hee, raro. Siempre te muestras calmado.

… De hecho, es la tercera vez que hablamos de ello.

Isobe es del tipo que cuando se emborracha repite lo mismo una y otra vez.

De plano no recuerda lo que dice, ¿verdad? 

Es un poco molesto, pero de a poco me he acostumbrado.

—Estás bastante borracho, ¿sabes? Regresa a casa con cuidado.

—Fufufu. Me encargare de acompañar a Isobe-san a su casa.

En lugar de Isobe, respondió un risueña Sachihara-san.

Siento que esta charla ya la hemos tenido antes.

Sachihara-san también tiene el rostro enrojecido, pero parece ser del tipo fuerte contra el alcohol.

—Entonces, nos vemos mañana. Gracias por lo de hoy.

—Eso es lo que debería decir yo, gracias a ti. 

Me separe de ellos dos en la estación y espere en la plataforma la llegada del tren. 

No parece como si el viento tibio de la noche enfríe el calor en el rostro.

Le dije a Isobe que sí, pero la verdad es que no estoy borracho. 

Solo estoy preocupado por Yuuri…

Cuando salimos del establecimiento, los asientos donde estaban Yuuri y su grupo ya estaban vacíos.

Al final, Yuuri no notó mi presencia.

Yuuri se me confeso, pero mi respuesta está en espera.

Ella no es mi novia.

Así que no tiene nada que ver conmigo lo que haga Yuuri o con quien lo hace.

Aunque así debería ser….

¿Por qué me molesta tanto?

O mejor, ¿aquello fue una reunión de integración?

Es Yuuri, y desde que ella no es proactiva hacia los hombres, si fuera el caso de que se tratase de una reunión de interacción, lo más probable es que haya sido invitada para emparejar los números, aunque…

O solo se trataba de una reunión de bebidas entre conocidos?

O puede que sean personas de su nuevo lugar de trabajo?

Ahora que lo pienso, ¿hace cuánto empezó su nuevo trabajo?

A pesar de que no obtenía respuestas sin importaba cuanto lo pensara, estuve abstraído en ello durante un buen rato. 

Sería más fácil si le pregunto a la persona en cuestión, pero que continúe sin tener su número de contacto no se debe más que a mi propio ego…

Supongo que el que la depresión me invada de esta manera, es en cierto sentido una forma de pagar por mis propios errores. 

Desde la escuela secundaria no había visto a Yuuri hablando alegremente con alguien que no fuera yo.

Para aquel entonces tenía miedo de que mis compañeros supieran de que éramos amigos de la infancia, así que manteníamos la distancia en la escuela.

A diario miraba a Yuuri desde la distancia divertirse charlando con sus amigos.

Pero cuando volvíamos a casa, nos reuníamos para estudiar entre nosotros las materias que mejor se le daban al otro.

Aunque no era la intención que las cosas terminaran así, el resultado fue que se convirtió en una “relación secreta para todos los de la escuela”

Para ser honesto, en aquel entonces pensaba mucho en Yuuri.

Pero los días y meses fluyeron sin que tuviera el valor de poner esos sentimientos en palabras, y eventualmente esos sentimientos, al igual que las piedras que son arrastradas rio abajo, se fueron aplanando poco a poco… 

Pero… y ahora?

Este dolor punzante en el fondo de mi pecho era una sensación que había olvidado por completo, uno que no probaba desde que era un adolescente.

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