Salí del baño y me desplace hasta el mostrador caminando en el interior del establecimiento “Alluze”, el cual está lleno de un mar de bullicio. En el camino, una mujer ya entrada en años — que estaba ebria y bailando en éxtasis, y con varias capas de maquillaje — se agarró a mí de repente y tomó mis labios por la fuerza. Pensé en expandir esa boca apestosa de alcohol con una rápida descarga de la ametralladora, pero desistí de la ridiculez. Me arranqué a la mujer, y le menté la madre mientras me apartaba y le levantaba el dedo del medio.

Fue Granov quien había descrito este establecimiento como un sitio donde los granujas podían hacer todo el alboroto que quisieran. Hace tiempo que salió el sol, pero el alboroto en lugar de calmarse se sublima en algo extremadamente desagradable. Probablemente esto continúe así hasta pasado el mediodía. Supongo que ya lo sabía, eh, así que hagan lo que se les dé la gana.

—Trato de seguir la solicitud de los clientes tanto como sea posible, pero, ¿está realmente bien con eso?

Dijo el anciano tendero con su máscara amigable, mientras presentaba un líquido ámbar que no contenía alcohol, era zumo de naranja. Al ver eso, una sorprendida Siena dejó escapar su impresión, 

—Eh? Liza, ¿no puedes beber alcohol?

—Voy a batallar contra el enemigo, no hay forma de que ingiera alcohol.

—Hmm, ciertamente.

Liza había dado una respuesta que sonaba plausible, y Siena termino estando de acuerdo, viendo eso, decidí revelar la verdad,

—No te lo creas. Ella no puede beber una gota de alcohol. Si no recuerdo mal, dijo algo como que le desagradaba el sabor, ¿no es así?

—Eh, ¿es así? También tienes un lado adorable.

Una Liza de expresión hosca, sorbió su bebida mientras apoyaba su barbilla en sus manos, y suspiro descaradamente en nuestra dirección, Siena y yo solo sonreímos. 

—Tras de que es amargo e insípido, te quema la garganta, además te hace perder la razón, degenerando hacia una bestia insoportable de ver. Realmente no quiero tener nada que ver con masoquistas a los que les gusta consumir alcohol.

—No tienes ni siquiera que preocuparte, no soy un mal adulto que hace beber a una chiquilla, ¿vale? Está bien que cada persona tenga su forma de vivir. Y es genial que tengas un estilo de vida encomiable y trates de crear con tanto esmero una desconexión con el personaje plano que no bebe alcohol a pesar de que es un granuja. Me brotan las lágrimas con esa triste historia.

Dije provocativamente mientras inclinaba mi bebida destilada, y Liza no pudo hacer más que responder con un chasquido. Parece que la misma persona piensa que es muy vergonzoso, comete esa.

Esta es la mayor debilidad de Liza. No sólo no puede beber una gota de alcohol porque no puede con el sabor, sino que no puede comer verduras en general ni pescado. Dirigí una sonrisa cargada con toda la malicia posible a la mujer problemática que tenía el sentido del gusto tan desarrollado como el de un chiquitín. Como sea, solo puedo mostrarme altivo en momentos como este.

—Siena, ¿puedes beber eso? Eres menor que yo, ¿sabes?

—Pienso que es bastante fuerte. Aunque bueno, si a una la recomiendan para un “viaje de trabajo”, hay que beber. 

Con una expresión como si hubiera sido traicionada por algo en lo que creía, Liza miró fijamente a Siena.

—Según las leyes de este país, no se puede beber alcohol hasta los 18 años.

—Esa es una línea que tú no debes decir, cometes crímenes más terribles.

Imagen que contiene tabla, hombre, parado, mujer

Descripción generada automáticamente

Ignoro a mi enfurruñada colega y preguntó algo que me dio curiosidad,

—Cuando tienes viajes de trabajo, debes tener celebridades como clientes, ¿verdad?

—Bueno, ciertamente. Presentadores de noticias, actores que han salido en películas, y políticos que hasta yo conozco. Si no fuera por nuestro código de confidencialidad, probablemente la sociedad estaría en un ligero pánico ahora mismo.

Hee, cuéntame una historia interesante. No se lo diremos a nadie.

—Una historia interesante, ¿verdad?… Hmm ahora que lo pienso, una vez fui llamada a un set de grabaciones por un actor importante que hace de profesor en un programa para niños. Fue un trabajo fácil, era solo verlo dar lecciones desnudo con algunas chicas. 

—Eso… se siente algo terriblemente oscuro. No debería haberte preguntado. 

—¿Y si revelaras todo? Me reiría imaginando a todos esos pervertidos en pánico.

—Jajaja, seguro, sería lo más probable, — Siena murmuró con picardía. —Lo pensaré si sobrevivo sana y salva.

Ahí estábamos, bebiendo alcohol barato sentados en el mostrador, con Siena en la mitad, Liza a su derecha y yo a su izquierda. Sigue siendo un establecimiento horrible con una comida horrible, pero de alguna manera es mejor que devorar raciones militares. Siena, a mi lado derecho, parece que se acordó de su estómago vacío y se enamoró de la pasta bolognesa que le sirvieron. 

—Ahora mismo parecemos como unos cerdos de engorde caminando campantemente en medio de una manada de lobos, eh. 

—Con un cartel colgado que dice “muy sabroso y graso”

Añadió Liza pareciendo aburrida mientras le daba un mordisco a una tarta barata. La acción de comer relajadamente cuando estamos en medio de una persecución por parte del enemigo es bastante disparatada. El resultado de entregarme a la locura como me lo dijo Liza, es este plan.

—En cualquier caso, no me queda de otra que dejarlo todo en sus manos.

Dijo con resignación Siena, quien se había comido la pasta a una velocidad que me dejó con los ojos bien abiertos. Para Siena, que por alguna razón está siendo el objetivo de Ortega, nosotros dos, unos usuarios de plata, somos su línea de vida, por así decirlo. Y de nuestra parte, no podemos darle a Siena, debido a que es la prueba de nuestra inocencia ante la familia Philminad. Los intereses de ambas partes están completamente unidos.

—Bueno, en el peor de los casos, sacrificare a esta idiota y te ayudare. También si puedo eliminar la enorme deuda que tengo, mataría dos pájaros de un tiro.

—Bueno, de mi parte mataré a este y luego lo reciclare como escudo.

—Me sorprende que una idiota que acaba de aprender el lenguaje humano tenga la noción general de reciclaje. Bien, vamos por el siguiente paso. Vuelve de inmediato a la tierra, y haz lo mejor para preservar aún más el medio ambiente.

—Ajajaja, no entiendo para nada lo que trata de decir el alevín de Ralph. Se siente como; “Estoy cansado de morir, por favor mátame de inmediato”, ¿estoy en lo correcto?

—… Ahora que los miro, no me parecen para nada las personas en las que pueda confiar.

Siena tiene una sincera expresión de consternación en su rostro al vernos continuar con nuestra estéril disputa en este punto crítico. Los usuarios de plata, que llevan sobre sí defectos de personalidad, a excepción del combate, son fundamentalmente una carga. No me siento como si estuviera ignorando mis defectos, pero me tranquilizo, y me tomo un trago. Bajo estas circunstancias no puedo beber hasta quedar borracho, sin embargo, algo de alcohol es efectivo para eliminar el miedo. No hay necesidad de ocultarlo, estoy algo nervioso.

—En cualquier caso, Siena, como te dije, te protegeremos lo mejor que podamos. Eso es porque aprecio mi propia vida. Si Ortega te llega a tomar, nuestra situación solo irá a peor.

—Dices que es por su propia protección, ¿verdad?

—Hmm, así es. ¿Eso te molesta?

—Para nada. Al contrario, eso puede ser más confiable. Las personas que utilizan el sentido de la justicia o la compasión como motivación para sus acciones, definitivamente te traicionarán en algún momento. 

Esas palabras son tan reales, es un hecho duro contra el que no se puede refutar. Después de todo, el ser humano es una criatura que sólo puede actuar por su propio bien. Aquellos que se compadecen de una tragedia que le ha ocurrido a alguien que le importa, están llorando porque se compadecen de sí mismos. Los que arriesgan su vida diciendo que es por el bien de los demás huirán en el momento en que se den cuenta de la vacuidad de sus acciones.

Me pregunto si realmente es un pensamiento que está marcado en ella. O solo es una imagen falsa distorsionada vista a través del lente de una persona con un pensamiento contradictorio hacia el mundo. Sin embargo, estoy seguro de que es diferente. El par de ojos cegados de luz de Siena, quien se limpia la salsa adherida a su boca, gritan que es la absoluta verdad.

—¿Piensas que soy retorcida?

—No.

Ante esa pregunta entremezclada con un suspiro, sacudí la cabeza en negación sin dudarlo.

—No pretendo en absoluto burlarme de la gente que dice que el amor sin compensación y la amistad verdadera son reales y que son tan tontos como para no ver la realidad. Es solo que lo desconocen. Que hay realidades en el mundo que no pueden ser compiladas en canciones de moda. No hay nadie en este mundo con quien pueda compartir mi desesperación. Así como no hay personas que puedan entender tu desesperación, ¿verdad?

—Hmm, pienso lo mismo… Sin embargo, es demasiado.

Es demasiado insalvable.

Comencé a hablar, pero cerré mi boca. El dolor es algo que cada individuo tiene, y no es realmente posible compartirlo con alguien. No entiendo la desesperación de una chica que vio el cadáver de sus padres asesinados y la resolución de una mujer que terminó arrastrándose hasta la ciudad caída y se prostituyó a sí misma. Si hiciera una objeción de simpatía, eso sería todo. Todo se convertiría en mentira y terminaría colapsando como la arena.

No sé si fue porque le fastidiaba la extraña atmósfera que se había formado, pero Liza chocó contra la mesa el vaso vacío mientras decía,

—No tienen el tiempo como para filosofar fastidiosamente sobre la vida, ¿saben? Ni ustedes o yo, podemos siquiera garantizar que le daremos la bienvenida al sol de mañana.

Siena y yo estallamos en risa ante las contundentes palabras. Ciertamente es así. La desesperación o la angustia, tales cosas no son un problema considerable. Es bueno pensar lentamente después de procesar la realidad que se acerca frente a nosotros.

Siena, quien se rio con todas sus fuerzas, expresó con picardía,

—Liza es una granuja que de seguro no logro entender, pero sorprendentemente, puede que no sea una mala persona, ¿verdad?

—Ah?

—Y pensar que prestas más atención a los que te rodean de lo que tú misma crees. 

Como para decir que era un apunte erróneo, Liza puso una expresión abiertamente molesta. 

El hielo que flota en el alcohol ámbar se resquebraja haciendo un sonido. Como si resonara junto con ese sonido refrescante, el sonido de la campana que anuncia la llegada de un cliente cruzó por el interior del establecimiento.

—… Aparecieron.

Dos clientes. Un loco con un abrigo negro desarrapado y un hombre con gafas debidamente equipado con un uniforme militar. De acuerdo con la memoria y la información sus nombres son Maxwell y Jürgen. Uno con una sonrisa quebrada y el otro con una expresión rígida como el hielo. Nuestros enemigos acérrimos se acercan al mostrador donde estamos. Entonces, se sentaron un poco apartados sin decir nada y tosieron de manera forzada.

Bajo el mostrador, nos aferramos firmemente a algo, yo a mi Barrack, Liza a su cuchillo de combate y Siena juntaba sus propias manos. Sin mencionar la intención asesina que se nos disparó, la parca dijo pareciendo aburrido,

—Oye cazador, ¿cómo te va con el trabajo? ¿Te estás divirtiendo apropiadamente?

—Va bien. Aunque no me divierte.

—Eso no está bien, es realmente malo. Solo se vive una vez, ¿sabes? ¿No crees que es una estupidez consumir tiempo en algo que no se disfruta?

—Es una diferencia de opinión. El trabajo es una mera actividad económica, en otras palabras, no es más que una acción para subsistir.

Ha, el mismo hombre aburrido de siempre.

Maxwell, quien encogió los hombros en un movimiento exagerado, se da la vuelta y un color de maldad se recrea en sus ojos.

—Es un desperdicio gastar el tiempo en cosas que no son divertidas, y pasar tiempo con idiotas que no comparten tus valores es una mierda. A ver, ¿ustedes también lo piensan así?  

Sorbo el licor restante de un solo trago, presionando el temblor que se había extendido a las puntas de mi cuerpo.

—El lenguaje de idiotas es demasiado difícil de entender, así que no comprendo en absoluto que es lo que estás diciendo. Sube más tu nivel intelectual y luego si ven de nuevo. Oh, ¿entiendes el significado de lo que te estoy diciendo? ¿O mejor te lo explico en un dibujo sencillo?

—… Oh, debería haberlo dicho así, — La concentración de oxígeno en el aire decae, y la temperatura cae en picada. —El tiempo de tedio ya terminó. Disfruten muriendo, hijos de perra.  

Por el rabillo del ojo vi como Liza salía volando antes de que los asaltantes tomaran acción. Mi colega esprinto como un gato sobre la mesa del mostrador. Mientras los vasos y las botellas salen esparcidos, se acerca a los atacantes convertida en un único destello de luz.

La trayectoria del cuchillo se dirige al cuello de Jürgen, donde no puede moverse. Por el momento desistiremos del monstruo inmortal, y eliminaremos a la “batería de artillería” primero, tal y como lo habíamos acordado de antemano. Pero el mercenario levantó el dedo del medio y su figura desapareció de la silla.

Liza obligó a Maxwell a defenderse haciendo una finta moviendo el hombro y dio una fuerte patada a la mesa. Dispare prediciendo el movimiento, pero la guadaña, que se extiende un poco después, repelió mi bala y no pudo alcanzarlo. 

Apuntando a la brecha producida inmediatamente después del movimiento de alta velocidad, el tajo de Liza ataca a Jürgen. Los ojos detrás de las gafas se abrieron de par en par ante la velocidad de reacción de Liza que solo parecía indicar que desde un comienzo predijo donde iba a aterrizar Jürgen. La punta del cuchillo se balanceó hacia abajo y cortó el hombro derecho del hombre, pero no fue una herida mortal. Cauteloso de otra persecución, Jürgen voló hasta un extremo del establecimiento.

Parece que el análisis fue correcto. La habilidad de Jürgen es sin duda una de alto poder que combina movilidad y alcance. Pero hay una hipótesis que elabore a partir de la información que Kai me envió previo a la pelea.

Y es que la precisión de su manipulación de objetos es inversamente proporcional a su velocidad. En el caso de un ataque por sorpresa a media distancia o de una evasión de emergencia como la que acaba de realizar, en la que hizo volar su propio cuerpo, la trayectoria del movimiento rápido es extremadamente lineal. Además, en esta estrecha taberna, obstáculos como sillas y mesas bloquean la ruta, por lo que es natural que el rango de movimiento sea limitado.

—Bueno, por el momento, yo seré tu oponente. Divirtámonos juntos, ¿Vale?

—… Joder, nuestras formas de pensar son incompatibles.

Jürgen respondió manteniendo su rostro carente de expresión a la chica dulce de sonrisa cruel. No bloquea su capacidad de manipular objetos, pero un usuario de cuchillos que no teme acercarse, por lo menos debería serle una molestia.

Hay un instante de silencio. Finalmente, los clientes del bar se despertaron de su alboroto. Hubo algunos que gritaron, algunos que aún no habían captado la situación, algunos que sacaron sus pistolas y estaban en alerta máxima, y otros que estaban completamente perdidos en la borrachera. Cada uno de ellos tiene sus propias expresiones, y están buscando cuál de los monstruos es más peligroso.

Sin embargo, la respuesta se encontró de inmediato.

—Hey hey hey, ¿por qué me están ignorando por completo? Lastiman mis sentimientos, ¿saben?

Dijo Maxwell con un tono de voz desproporcionado a la atmósfera tensa. En medio de su discurso, la guadaña se balanceo hacia abajo y un desafortunado hombre cercano recibió un profundo corte en la espalda y junto con un grito cayó muerto. Después de un pequeño silencio, el hombre que debería haber estado muerto comenzó a levantarse con unos ojos vacíos. 

—Supongo que eligieron esta taberna para bloquear a la estúpida “batería humana”, pero hablando claramente, es un plan estúpido. Hay una gran cantidad de sirvientes para elegir aquí.

Ha, esa era la idea.

Sonidos de disparos desde atrás. Hombres, que parecían ser combatientes de alguna organización, ya habían comenzado su ataque. Por supuesto, los objetivos eran Maxwell y Jürgen. No se puede esperar precisión al disparar de un grupo de clientes borrachos, pero al menos para estos tipos, cada uno de los clientes de esta tienda se han vuelto un rival problemático. 

Por mi experiencia, en las pocas veces que Granov me ha traído aquí, los clientes de este lugar no tienen problema en disparar a los humanos, y no son pocas las veces que deben haber estado al borde de la muerte. ¿Qué pasaría si en un bar donde se reúnen tales personas se declarará algo como; “Vamos a empezar a matar indiscriminadamente aquí en este instante”? ¿Qué pasaría cuando aparece un enemigo común que amenaza la vida de todos? Esta es la respuesta,

—Ya veo. Malicioso y repulsivo.

—Sigue hablando así.

Invoque una subametralladora y junto con los otros clientes se descargó una ráfaga. Una tormenta de balas convirtió instantáneamente al zombi recién nacido en carne molida. Maxwell no tuvo más remedio que usar el cadáver como escudo.

—¡Mierda! Justo cuando estaba pasándola bien tomando, tienen que venir con monstruos como este. Definitivamente los mataré a ustedes después.

Un tipo robusto y con el torso desnudo disparaba una ametralladora y me miraba fijamente.

—A mí me parece un show perfecto para un matón que lleva una ametralladora a un bar, ¿no lo crees?

—Muéranse. Demonios poseídos, bastardos dementes que vendieron su cuerpo a la bruja. 

Ha, bueno, da lo mejor para sobrevivir.

Mientras le levantaba el dedo medio al hombre fui cerrando la distancia. Parado en medio de un engorroso fusilamiento multidireccional, Maxwell arrojó el cadáver y luego rodó por el suelo. Muchos cañones continuaron disparando fuego, sin embargo, evade el constante ataque moviéndose irregularmente y con una velocidad como de caricatura. Mientras Maxwell mataba uno tras otro a los granujas que se encontraban en su dirección de movimiento, su trayectoria se dirija hacia Liza y Jürgen, quienes continúan su pelea al fondo del establecimiento.

Pasa por mi mente el lugar relleno de armas en el escondite de Kai. Entregado al momento de inspiración, invoqué delante de mí una caja negra que estaba a la altura de mis hombros. Y estire mi mano hacia el dispositivo de activación ubicado al reverso. 

Sin embargo, parece que no hay tiempo suficiente para que se active el arma cúbica en el interior de esta estrecha sala. Sintiendo el peligro, Maxwell desiste de un combate de dos contra uno, y cambia de curso. Junto con un chasquido de lengua desaparecí la caja negra, y en su lugar invoqué la Click Gun para confrontar al usuario de los muertos. 

—¿Qué tal si sigues la estética de los cómics y lo recibes mansamente? 

Ha, no soy tan bondadoso como para dejar que uses algo tan sospechoso.

Maxwell, quien tiene las pupilas dilatadas y blande su guadaña, acorta poco a poco la distancia mientras recibe balas por doquier. Liza ya tiene las manos ocupadas con un oponente. Determinado, invoque un bastón extensible en lugar de la subametralladora. Le he pedido a Kai que ajuste el alto voltaje que fluye en la punta para que pueda usarse contra monstruos.

Maxwell ya estaba delante mío, con la mano izquierda sosteniendo la guadaña en alto. Un estruendo vuela la premonición de la muerte. Los disparos desde atrás habían volado la muñeca izquierda del hombre. El viejo tendero sonríe tranquilamente mientras evacua los cartuchos vacíos de su escopeta, y a su lado está Siena tapándose los oídos. Juzgué que era una buena oportunidad, y manteniendo una postura baja me lancé sobre el oponente mientras apuñalaba con el bastón extensible.   

El rostro de Maxwell se distorsionó en agonía a causa del intenso dolor producto de la corriente de alto voltaje. Poco después de que detuve sus movimientos, cargue con todo mi peso sobre él y lo derribe haciéndolo caer de espaldas. Rodamos entrelazados por el suelo ensangrentado y cuando termine de rodar invoque una escopeta. Luego, forcé y retorcí el cañón en la boca de Maxwell a quien montaba a horcajadas.

—Veamos, ¿puedes hacerlo con la boca?

En el momento en que lo dije y puse el dedo en el gatillo, se me congeló la columna vertebral rápidamente. La apenas movible mano derecha de Maxwell agarró el cañón con una fuerza imposible y lo retorció como si se tratase de un bastón de caramelo. Si aprieto el gatillo en este momento, los perdigones y la pólvora explotarán dentro del cañón, matándome al instante. Cuando rápidamente desaparecí la escopeta y elegí la siguiente arma, por el rabillo del ojo vi cómo se me acercaba una masa negra.

Operando como un reflejo condicionado, el escudo antidisturbios se extendió. Casi quedó inconsciente por el terrible impacto de la patada dada desde un punto ciego, pero ya no era necesario lamentarme de que la cabeza y el cuerpo se separaran eternamente.

La postura ventajosa fue finalmente destruida. Su mano izquierda, que se suponía había desaparecido, ya tiene cinco dedos y una guadaña negra lustrosa que crece de ella. Con su rostro aún retorcido por la locura, la Parca hizo un cruel pronunciamiento.

—Cierto, tengo que admitirlo, eso de ahora fue peligroso. Pero desafortunadamente como no pudiste matarme ahora, será tu final. Definitivamente te mataré. Te mataré con cinco veces más esfuerzo que el que suelo poner. Será una forma de matar muy divertida que haría llorar incluso a un masoquista pervertido como tú que siempre se pone duro con la imagen de ser torturado. Vamos, ¿te estás excitando?

—Lo siento, pero ya tengo suficiente de esto. Qué tal si te presto una cuerda resistente y te vas a morir solo de inmediato.

Incluso con todo mi esfuerzo, el hombre no rompió su sonrisa de depredador.

—Sólo para estar seguro, ¿no has olvidado tu trabajo?

La voz de Jürgen mostraba un fuerte matiz de consternación mientras él y Liza seguían mirándose fijamente en un punto muerto.

—Entiendo, ¿por qué no tomas a la princesa y la presentas delante de ese bastardo lolicon? Sin embargo, no escuche que tenía que ir con el juego de manos y pies, y tampoco dijo que hubiera problema si se la enviamos por servicio de entrega junto con los cuerpos de los alevines. 

Maxwell me apuntó con la punta de su guadaña y se rio desde lo más profundo de su garganta. Esta es sin duda una situación desesperada. Con mi habilidad que se especializa en el apoyo en la retaguardia, y mis habilidades físicas que no son diferentes a las de una persona normal, es casi imposible que sobreviva a un combate cuerpo a cuerpo con un monstruo como este.

Piensa. ¿Hay algún plan?

La respuesta no cae del cielo, y no hay razón para que el diabólico homicida me de espera. Dejando una sonrisa vacía, Maxwell se acercó a mí. Para negar la futura muerte a punto de sentenciarse, extendí una granada con el pin de seguridad extraído hacia la guadaña que se acercaba. Tal vez porque no quería acompañarme en la muerte con la explosión, la parca giro la guadaña justo antes de tocar la bomba, y con una forzosa corrección de trayectoria que sólo la súper habilidad física de un usuario de plata puede lograr, la afilada punta atravesó el suelo de la taberna.  

Ha, tonto, muérete de una vez.

Cuando me di cuenta de que era una trampa, ya era demasiado tarde, y una patada giratoria, que utilizó la guadaña enterrada como apoyo, me alcanzó en el costado. Mi brazo izquierdo, con el que rápidamente adopté una postura defensiva, hizo un ruido desagradable, y mis costillas, que no podía proteger, crujieron. Mi conciencia se fue por un momento al interrumpirse mi respiración, y cuando me di cuenta me encontré golpeado violentamente contra la cava de vinos en la esquina de la sala. 

Los usuarios de la plata, especialmente los que han pasado por los procedimientos adecuados para transformarse en monstruos, están muy alejados de nosotros en cuanto a su estructura física. Para este sujeto, yo solo era una presa. 

—Bueno, este es el fin de tu vida cubierta de mierda. Mira hacia atrás, ¿hubo algo que te haya divertido? ¿Recuerdos tristes? ¿O estás demasiado asustado para recordar algo?

Mi cuerpo no se puede mover decentemente. Estaba atado por un dolor tan intenso que los efectos de la medicina no podían compensarlo, y era incapaz de activar mis habilidades a satisfacción. Ni siquiera sé qué huesos de mi cuerpo están rotos y cuáles están ilesos.

—¿Te puedes imaginar lo que va a pasar con tu cadáver después de que te mate?

En adición al intenso dolor, mi campo de visión está teñido de rojo. Las palabras del bicho raro sacuden mi cerebro, haciendo que los pensamientos se remuevan del ego.

—Primero, tomaré una foto con el celular y la compartiré en internet. Voy a exponer tu cara de idiota muerto al mundo entero. Supongo que será el objeto de risa de todos los frikis del mundo, ¿te complace? Después de eso… ah cierto. Cortaré todo tu cuerpo y alimentare los perros callejeros con los trozos de carne. Tratare la parte de tu cuello para arriba para que no se pudra y la usare para decorar la entrada de la ciudad caída. Y cuando esté cubierta de grafitis y orina, bueno, supongo que la lanzaré al mar. Es tan lamentable. 

No puedo dejar de temblar.  ¿Es el miedo o son las convulsiones causadas por el dolor?

No, es diferente. Esto es ira. Estoy temblando de ira. Aprieto los dientes, aprieto mi aun movible mano derecha, y dirijo una intención asesina hacia el que amenaza mi vida. Todavía no he muerto. Todavía no he abandonado la vida que tengo por delante. 

Vi esperanza más allá de mi campo de visión. Liza, que había estado de frente a Jürgen, se había girado de repente y esprintaba en nuestra dirección. Además de su capacidad para eliminar el sonido del movimiento, el placer y la excitación que se apoderaron de Maxwell le han hecho bloquear toda la información sobre su entorno. Levanté mi dedo del medio y murmuré,

—Cuidado con tu culo, bastardo de mierda.

—Ah? ¿Qué es lo que dices?

Un destello corto desde un lado. La cuchillada desde atrás capturó con precisión el cuello de Maxwell. Sin tiempo para reconocer su propia muerte, la cabeza de la parca se desprende manteniendo una expresión llena de placer en su rostro. 

La sangre brota de la sección transversal, y “Alluze” queda momentáneamente silenciado. Su cuerpo sin cabeza cae de rodillas, y colapsa en el charco de su propia sangre. Limpiándose la salpicadura en su rostro, Liza da un profundo suspiro.

Maxwell era sin duda un enemigo formidable. Si hubiéramos luchado de frente, nos habría matado a todos. Sin embargo, era un tipo al que le gustaba demasiado matar. Además de ser un asesino por placer era un monstruo casi inmortal, y no pudo imaginarse a sí mismo como un objetivo hasta el último momento. Liza parecía estar luchando contra Jürgen, pero su intención asesina siempre se centró en Maxwell. No lo vio venir, así que ahora está tirado sin cabeza. 

—Está hecho….

—Aún no.

Interrumpiendo el grito de Siena, me levanto, presionando el dolor hacia cualquier lugar. Aún no está terminado. Mi colega y yo miramos fijamente a Jürgen, que no parece conmovido por la muerte de su aliado.

Liza, todavía de frente, me mostró la mano izquierda. Seguí la petición e invoqué la espada envainada y se la entregué. Cuando Liza sacó la espada, apareció una hoja delgada y ligeramente curvada. El filo de la hoja, pulido como un espejo, parpadea de forma misteriosa ante la premonición de la lucha. Los ojos del hombre que la confrontaba se encendieron con un matiz de precaución.

—Parece una buena hoja. ¿Por qué no la usaste desde el principio?

—Porque es un obstáculo cuando se camina.

Declaro Liza, y con un paso había cerrado la distancia hasta llegar al frente de Jürgen. Una estocada dirigida con precisión al corazón. Fue una mesa redonda de madera que apareció repentinamente en el trayecto de la hoja la que detuvo el golpe mortal justo a tiempo. La espada penetra fácilmente en la gruesa tabla de madera, pero no alcanza al hombre. Junto con un chasquido de lengua, Liza pateo la mesa y saca con fuerza la espada clavada en la misma. En el momento en que apunté con mi subametralladora a Jürgen para dar cobertura a mi irritada colega, una premonición de muerte pasó por mi cerebro.

Junto con Liza, que también percibió el mismo peligro, saltamos a una mesa cercana. Poco después, un aluvión de mesas, sillas, botellas de licor y vasos chocaron en el lugar donde estábamos.

Juzgando que era peligroso que estuviéramos en el mismo lugar, saltamos en distintas direcciones. Tal vez el comandante de uniforme militar había fijado su objetivo, pero dirige una densa y fuerte andanada contra Liza. El tamaño y la forma de las balas que el tipo hace volar son diferentes, y el punto de eyección y la velocidad son diferentes cada vez, por lo que incluso con la velocidad de reacción y la predicción de Liza, es imposible esquivarlas completamente. Sus ropas estaban desgarradas en algunas partes, y un ligero rastro de sangre corría de su piel herida. 

Jürgen activó su habilidad de manipulación apuntando a mí, que me descuide al estar pendiente de Liza. 

Todos los objetos frente a mí, detrás de mí, a la izquierda y a la derecha, levitaron y me rodearon. Cuchillos y tenedores, botellas de licor rotas y cuchillos de cocina afilados y muchos más objetos, todos brillando y esperando impacientemente el momento en que se clavaran en mí.

Es un ataque que ni siquiera Liza puede esquivar completamente. El inevitable ataque omnidireccional seguramente me matará con mis habilidades físicas inferiores. Eso es lo que él ha juzgado. En efecto, no se equivoca en nada. Sin embargo, yo aún estaba tranquilo.

—Qué pena. Ya había comprado esto. 

Un enjambre de cinturones rojos brota de la punta de mi palma extendida. Las hileras de caracteres brillantes se arrastran por la habitación como serpientes, envolviendo los cuchillos de cocina y otras cuchillas que flotan a mi alrededor, las mesas y sillas que atacan a Liza, y la cava de vinos y las estanterías que hay en la tienda y otras cosas.

Los ojos de Jürgen se abrieron de par en par. Es natural. Todas las balas que él estaba manipulando fueron atrapadas en una cadena roja y no podía moverlas en absoluto. El brillo del loto rojo alcanza su clímax y engulle los objetos capturados en una niebla negra generada a su alrededor. En un abrir y cerrar de ojos, el interior del “Alluze” era un cascarón vacío, dejando solo a los clientes y las caras botellas de licor. 

Liza, liberada de las amenazas, esprinta junto con una expresión de felicidad en su rostro. Jürgen dispara los trozos de madera y las botellas de licor que quedan en el interior del establecimiento, pero no son suficientes para liquidar al usuario de plata que se acerca a él a la velocidad de un gato. Justo cuando desistía de la idea de interceptarla, y retroceder, el tajo de Liza lo atacó. Aunque escapó de una muerte instantánea moviéndose a gran velocidad, su brazo derecho se retrasó en el escape y fue limpiamente cortado desde el codo. Mientras se presionaba el corte transversal que no dejaba de sangrar el hombre murmuró,

—¿Qué rayos fue eso? No había tal habilidad en el reporte. 

No tenía la amabilidad de darle una respuesta honesta, así que me limité a responder con una sonrisa amable y una bala. Con una ligera arruga formándose entre sus cejas, Jürgen activa su habilidad y trata de escapar de los disparos. Un momento después, mientras la silueta del hombre se fundía con el paisaje, la mano derecha de Liza, orientada hacia él, se volvió difusa.

Una hermosa hoja se balanceo horizontalmente y una gran cantidad de sangre corrió tras esta. La tibia izquierda, que no pudo acompañarlo en el movimiento espacial, cayó al suelo. Jürgen solo se dio cuenta que había perdido una de sus piernas justo antes de aterrizar, y no pudo mantener el equilibrio y se desplomó sobre el suelo sucio. Los disparos míos y de los clientes apuntaron al ver la brecha de vulnerabilidad, y el hombre no tenía más opción que escapar rodando por el suelo.

Incluso Jürgen, que como mercenario había deambulado por campos de batalla llenos de trampas, parecía incapaz de darse cuenta de mi trampa hasta el final. 

…………….. Momentos antes, el viejo tendero tenía una expresión amarga mientras ofrecía zumo de naranja a Liza. 

—Trato de seguir la solicitud de los clientes tanto como sea posible, pero, ¿está realmente bien con eso?

Es una muy buena pregunta. En todo caso, le acababa de ofrecer un negocio demencial. Es un trato que no me trae muchos beneficios, y que sólo puede pensarse como el resultado de la desesperación. Compre todos los muebles, vajillas, y utensilios de cocina que hay en el “Alluze”. A un precio considerable. Además, sólo compró la propiedad, prácticamente no es algo que yo vaya a usar. 

Desde el punto de vista de la tienda, es una anécdota para contar en la cama en la que entra mucho dinero sin tener que hacer nada. El grueso fajo de billetes que puse con antelación en el mostrador para ahorrarme negociaciones innecesarias es guardado en un bolsillo por el anciano que sonríe amablemente sin mostrar duda alguna. Y una vez comprado algo, puedo ponerlo dentro y fuera a mi voluntad. Si pongo en mi palma la peligrosa arma que compre por anticipado, anulare los ataques de ese tipo, y podre crear una brecha letal.

Mi trampa era un veneno poderoso que no era letal y que sólo nos defiende temporalmente de los ataques de Jürgen.

Como sea, perdió dos extremidades. Está claro por la caída anterior que no puede controlar el movimiento de alta velocidad de su habilidad, e incluso si intentara manipular objetos, ya no parece haber nada en el interior del establecimiento que pueda matar a Liza. Aparentemente, no puede interferir con las peligrosas armas que sostienen los clientes en este momento, lo que probablemente sea un limitante de su habilidad. Uno de los asustados clientes intenta darle el golpe final, pero tomó el control dando un disparo de advertencia, y empiezo el interrogatorio,

—En lugar de una cháchara mortal estúpida, cuéntame algunas cosas. Veamos, para comenzar. Le comunique a Ortega la hora y el lugar, ¿por qué aparecieron ustedes? ¿Es una especie de extraña coincidencia?

El hombre no contesta. Supongo que este tipo también sabe lo suficiente acerca de las habilidades de Liza. En esta situación, mantener el silencio no tiene sentido, y cualquier alteración de los latidos del corazón será delatada. Sería diferente si estuviera afiliado a una armada regular, pero para un mercenario que cambia frecuentemente de facción no debería ser necesario aprender habilidades para resistirse a este tipo de interrogatorio. 

Liza, que estaba en una posición en la que podía perforarlo con la espada en cualquier momento, asintió con la cabeza. Esa fue la respuesta a esa pregunta. Sin lugar a duda, estos dos monstruos eran los asesinos que Ortega había enviado.

—Entonces, siguiente pregunta. ¿Por qué Ortega se toma la molestia de cargarnos una acusación a unos usuarios de plata como nosotros?

Al principio concluí que era para dar ambigüedad a su responsabilidad en el descuido de que una prostituta de la organización haya sido tomada por un simple chofer. Ciertamente si hubiera habido el liderazgo de un usuario de plata en el hecho, los cuestionamientos a la responsabilidad de Ortega tal vez habrían disminuido, y también el pretexto a esa acción sin beneficio hubiera terminado con, “No entiendo las ideas de los monstruos” 

Pero Ortega nunca consideró la posibilidad de que su plan pudiera fracasar. Eso fue misterioso.

Hablando con una lógica extrema, habría sido mucho mejor contratar a un matón cualquiera y matar a Daniel y a todos en ese hotel. Incluso si la organización cuestiona un poco su capacidad para manejar crisis, es sin duda mejor que perderlo todo en un contraataque de nosotros, unos usuarios de plata.

—No soy más que un mercenario. El propósito del empleador, las circunstancias e incluso la realidad de lo que está ocurriendo frente a mí, nada de eso importa. Seguir las instrucciones y matar a alguien que desconozco. Eso es todo lo que necesito.

—Eso es simplemente renunciar a juzgar por uno mismo.

—¿Qué tiene de extraño? Mi capacidad para matar personas es excelente, así que solo respondo a la solicitud. Recibir dinero como compensación, lo gasto, me alimento y vivo. Es sólo la ley de la sociedad y todos lo hacen. No hay nada que pensar al respecto.

—… No, estás demente. Incluso si es solo por la parte de seguir sus instintos como bestia, pienso que Maxwell está más cuerdo que tú.

Un humano no puede vivir sin su ego. Incluso Liza y Maxwell, que son unos enfermos amantes de la masacre, se mueven de acuerdo con su filosofía, creencias o deseos. Pero Jürgen es diferente. Se percibe a sí mismo sólo como una de las moléculas que componen el mundo, como un componente de una máquina, como un punto en una curva. Por lo tanto, no existe el ego interior, y su estándar de evaluación es sólo la racionalidad que Dios ha establecido.

No desea nada y tampoco rechaza nada. Para él, este bar y los campos de batalla son solo los lugares que más buscaban su habilidad, no era nada más que una forma de retornar a la sociedad ese poder. No quiero admitir que esa existencia que vive sólo según esa racionalidad sea una persona. 

—No sentí nada cuando alineé en las murallas a los prisioneros y los masacre, ni cuando los habitantes de una ciudad me agradecían por protegerlos con mi vida. Ni siquiera en este momento, cuando estoy a punto de ser asesinado.

Ahora me di cuenta de que los dedos del hombre se movían ligeramente, arrastrándose como una lombriz por el suelo manchado de sangre. Oigo el grito de Siena detrás de mí y como si el impacto de un rayo me hubiera atravesado me doy la vuelta. 

Lo primero que vi fue una cortina carmesí que se retorcía como un ser viviente, y a Siena gritando al quedar atrapada en esta. Había sentido incomodidad ante el tipo pragmático hablando de su vida interior. En otras palabras, mientras fingía su monólogo de su anormalidad respondiendo al interrogatorio, detrás de escena se preparaba para capturar a Siena. El hombre que tengo delante no tiene lealtad a Ortega, pero tampoco tiene apego a la vida. Fui un tonto al comenzar un interrogatorio con alguien que no tenía intención de sobrevivir para comenzar y pretendía ser obediente. También fue un fallo no comprar las cosas de tela, ya que tenía el razonamiento de que no tenían la capacidad de matar.

Siena se retuerce frenéticamente intentando escapar, pero la cortina se agita irregularmente, anulando su resistencia. Por el rabillo del ojo vi a Jürgen volando a gran velocidad. Liza reaccionó arrojando un cuchillo. Sin preocuparse por el arma mortal que perforaba su costado, Jürgen extendió la única mano que le quedaba hacia Siena. 

—Detente, no vengaaass!!!

La delgada muñeca derecha que se agitaba frenéticamente es agarrada. La expresión de Siena se llena de dolor al ser apretada con una fuerza tremenda. El pie de Liza que intentó dar caza se detuvo y pateó el suelo con frustración.

Yo tampoco me puedo mover. Porque la punta del cuchillo militar que flotaba en el aire apuntaba al cuello de Siena. 

—Bueno, sin duda, esa puede ser la mejor solución.

Escupió Liza disgustada. 

Sólo hay una manera de que Jürgen sobreviva a esa situación. Es una forma muy clásica y sencilla de escapar. Tiene la intención de usar a la capturada Siena como escudo y escapar majestuosamente por la puerta principal.

—Supongo que comprendes que sería más rápido que esta joven sea asesinada por mí a que de tu lado me corten la cabeza.

La forma en que lo dijo, como si fuera un asunto que no le incumbía, me impidió abrir la boca. Mata a las personas no por su propia voluntad, sino por exclusiva racionalidad. La muerte de Siena, la nuestra, e incluso la suya propia sólo las entiende como una consecuencia de lo que se llama reducción numérica. 

Liza me miraba fijamente con unos ojos que me maldecían a muerte. Vale, comprendo. Solo espera tranquilamente.

Seguí el dulce susurro del demonio, e invoqué una Click Gun en cada mano. El cañón del juguete, que podría matar a una persona ordinaria tres veces en un segundo, apunta a las dos personas en el aire. 

—Las negociaciones no tienen sentido. Lo sabes, ¿no?

Ortega está intentando persistentemente que Siena sea regresada con vida. Juzgando por cómo ni siquiera ese maníaco homicida de Maxwell la tocó, es obvio que su valor es más que solo una prostituta. Es imposible que un tipo sin emociones como Jürgen desobedezca una orden, así que es poco probable que se desespere y abandone su deber. Más tranquilo de lo que yo esperaba el hombre cambia el punto en cuestión.

—Aún así, me es posible hacerla un cuerpo que no se pueda mover nunca más.

—En ese caso, ¿qué pasará? Piénsalo bien. En primer lugar, no tenemos ningún problema si esa mujer es asesinada. Si quieres, puedo volverlos a los dos como una hamburguesa antes de ser cocinada, ¿qué te parece?

Junto con el gatillo apretado una tormenta de balas es emitida.

Jürgen no se mueve. Porque se dan cuenta de que mis palabras son un farol y que la ráfaga no les alcanzará. Y Jürgen no se mueve. Porque mi ráfaga obstruyo por completo el punto de escape.

Llevando una hoja asesina, Liza llega hasta el frente de las dos personas atrapadas en la jaula de balas. Sólo hay una acción que puede tomar. Activará el movimiento de alta velocidad y presionará por una brecha momentánea en la que detenga los disparos para evitar que las balas golpeen a Liza. Es la única forma que tiene de escapar.

—Caíste en la trampa, bastardo sombrío!!

Liza entra en el área del estruendo con una sonrisa en toda su cara. Cuando se dio cuenta de que los incesantes disparos eran una ilusión causada por la habilidad de Liza, mi colega ya había invadido a una distancia sin escapatoria. Reanudo el tiroteo, que se habían detenido solo por un momento, y bloqueó el camino de retirada a la espalda de Jürgen. 

El hombre atrapado en un dilema vuela hacia arriba en desesperación, pero el techo es bajo y no está fuera del alcance de la hoja. Liza agarra y rescata a Siena, mientras dirige la punta a Jürgen, que está inmóvil en el aire.

Una hoja curvada atravesó el torso de Jürgen quien fue cayendo lentamente.

Sin embargo, esa no es la espada que sostiene Liza. Una guadaña familiar usurpa el golpe final de mi colega. 

La guadaña, lanzada desde algún lugar de la sala, atravesó a Jürgen desde su plexo solar hasta su espalda. El imparable flujo de sangre venosa que salía del lugar perforado nos decía elocuentemente que la muerte del mercenario estaba a la vuelta de la esquina. Cancelada forzosamente también su habilidad, Jürgen chocó violentamente contra el suelo como si la cuerda de la que colgaba se hubiera cortado.

Tsk, ¿es una cucaracha?

Dirigí mi vista hacia donde Liza miraba fijamente. La verdadera identidad del fantasma que dio el golpe de gracia al hombre, era Maxwell, quien estaba de pie sin cabeza. Un escalofrío cubrió todo mi cuerpo en el momento en que identifiqué que la esfera que sostenía en su mano izquierda era su propia cabeza y que continuaba riendo como si se hubiera quebrado. La cabeza sin cuerdas vocales no es suficiente para emitir sonidos vocales adecuados, y sólo se oye el sonido del aire filtrándose, pero se entiende que nos está maldiciendo con burlas ofensivas y resentimiento. 

—Es como una escena sacada de una película de terror serie z.

Como si estuviera de acuerdo con mis palabras Liza chasqueó la lengua enojada. 

Al parecer, incluso con la cabeza cortada las cucarachas sobreviven durante un tiempo y al final se mueren de hambre porque no tienen boca con que alimentarse. Si se trata de una criatura inferior que ha vivido desde los tiempos primitivos, a lo sumo te sentirás asqueado, pero si lo que revive es alguien con forma humana, incluso si es un usuario de plata, es imposible no quedar boquiabierto. 

Liza me entrega a Siena y entra en preparación para el combate una vez más. El inmortal al que se enfrentaba estaba en proceso de ajustar su propia cabeza que llevaba en la mano a la sección transversal del corte. 

Los hombros de Siena, a la que había jalado hacia a mí, temblaban terriblemente, y murmuraba delirante; “Detente… no vengas”.  El Jürgen en la línea de visión de ella, ya parecía ser convocado por algo que no era la muerte, idéntico a los demás usuarios de plata cerca de la muerte. El miedo rezumo en la expresión del hombre, aunque sólo fue ligeramente. 

—Eh? ¿Qué puedo decir? Incluso con la habilidad de regenerarse usando la carroña, lo normal sería que se muriera después de cortarle la cabeza.

—Hmm. Si el tipo se tratara de un ser humano en el rango del sentido común, en el momento en que su cerebro deje de recibir oxígeno, será el punto final. Además, han pasado más de diez minutos desde que le cortaron la cabeza.

—No me importa volver a luchar, pero es difícil motivarse si no pueden ser matados. Para comenzar, no es nada divertido enfrentarse a alguien que no tiene problema en que lo maten.

—¿Ese es el punto en cuestión? Deja de decir estupideces y piensa. Mientras sea una criatura viviente tarde o temprano morirá. El punto clave, es que se debe lanzar el sentido común de cuando se mata a un humano.

Ya sea que le perforen por todas partes con disparos o que le corten con un cuchillo o una espada, Maxwell se regenera. Incluso intentamos con cortarle la cabeza con la idea de matarlo al instante y que no tuviera tiempo de recoger la carne muerta, sin embargo, el tipo resucitó y mantiene esa extraña sonrisa. ¿Qué debemos hacer? ¿Cómo podemos matar a ese tipo?

—¿Y si lo hacemos carbón con un lanzallamas? 

—¿En este sótano? ¿Estás en tus cinco sentidos? No hay garantía de que se muera, y antes de eso moriremos nosotros primero por sofocación.

—¿Entonces qué hacemos?

Liza está claramente irritada. Incluso para Liza, que ama más que nada en el mundo luchar contra personas fuertes, la tarea de matar a una forma de vida misteriosa debe ser todo un grano en el culo. En primer lugar, parece un error intentar matar por medios normales a un monstruo que existe bajo ese estado. En ese caso, por proceso de descarte.

—Voy a restringir a Maxwell. Sólo hay que incapacitarlo y luego hundirlo en el fondo del océano, así de simple. Incluso si vive mientras es devorado por los peces de las profundidades, la humanidad en la superficie no tiene nada de qué preocuparse.

—¿Cómo lo incapacitaremos?

—Hay varias maneras, esposas, cadenas de aleación, incluso una pistola tranquilizante para animales grandes. Liza, puedes revolverle el cerebro con tus habilidades. Es lo que mejor hacemos, ¿verdad?

Con una sonrisa que parece tanto de resignación como de consternación, Liza prepara su espada. De mi parte invoqué un arma de tranquilizantes y grité a los clientes supervivientes. 

—¡Ineptos, supongo que ya saben de qué es capaz este tipo! Escuchen bien, que nadie más sea asesinado, ¿está claro? ¡A menos que quieran ser absorbidos por el asqueroso cuerpo de ese tipo!

Ya sea por protestar, o por una descarga involuntaria a causa del miedo, algunos disparos rebotan a mis pies. Puede que estén reticentes, pero estos tipos no son del todo idiotas. Rápidamente comprendieron a quién seguir para lograr sobrevivir.

Al mirar, vi que el área alrededor del cuello del hombre estaba burbujeando y comenzando a unirse. Juzgue que debe ser inmovilizado antes de que se conecte por completo, así que dispare una ronda de tranquilizantes. El hombre lo esquivó retorciendo su cuerpo y corrió en dirección al moribundo Jürgen. Parece que tiene la intención de recoger la guadaña.

—¡No dejen que lo haga! ¡Apunten a sus pies!

A la señal del grito airado de uno de los clientes, estruendos surgieron de todos los rincones del establecimiento.

A simple vista, hay cinco refuerzos. Un disparo de un cliente golpeó la pierna izquierda de Maxwell. Su espinilla sale volando, pero la sangre en forma esférica que voló desde algún lugar repara instantáneamente el daño, y aterriza a pie descalzo sin perder la postura. Tal cual pateó el suelo y continuó el esprint y agarró el mango de la guadaña clavada en Jürgen y la sacó.

—¿Pensaron que me mataron? ¿Unos alevines como ustedes, a mí? Ha, es una pena que todo haya sido en vano. Mientras tenga los cadáveres de ustedes pedazos de mierda, nunca, nunca moriré. Incluso si me cortan y me queman hasta las cenizas.

La mayoría de los clientes ya habían perdido la voluntad de luchar, uniéndose a las filas de los evacuados de los que se habían quedado sin munición. Las acciones de Maxwell eran ciertamente irrazonables, no parecía tener ningún plan ni nada en absoluto. Sin embargo, el estilo de los locos, que no hace uso del sentido común ni de las tácticas, puede terminar teniendo más poder destructivo que cualquier táctica.

La parca no iba a dejar pasar esa brecha y se apresuró hacia los hombres congelados del miedo. Los cortes horizontales de la guadaña se acercaban a los clientes para hacerlos sus propios sacrificios. Liza, cuya postura fue terriblemente desbalanceada a causa de la diferencia muscular, evitó por poco la hoja persecutora. Su hombro parece haber sufrido un ligero corte, pero no parecía ser de ninguna manera una herida mortal. 

—¡Ustedes en serio son un obstáculo! ¡Corran de inmediato a la puerta!

Grito Liza mientras cruzaba cuchillas con el enemigo. Descargue disparos contra el techo como una señal, y las personas que se habían apiñado en una esquina comenzaron a correr hacia la salida. El hombre grande, que había estado ayudando anteriormente, tiró su arma vacía y se desapareció. La mujer pasada de años y borracha que me había besado, corría con una expresión rígida, y detrás de ella había un tipo flaco que se tambaleaba de la borrachera.

El hombre con el torso desnudo, que iba encabezando, tropezó y cayó. La mujer pasada de años tropezó con el hombre caído, y los que la seguían cayeron como una avalancha. Es terrible dado que la caída fue desde la parte superior de la escalera. De esta manera no hay forma de que los clientes puedan escapar de la taberna.

El muslo del hombre que cayó desde la parte superior de la escalera estaba perforado por un cuchillo arrojadizo. Ese es sin duda el que Liza le lanzó a Jürgen. Maxwell, que estaba ocupado bailando con Liza, no habría tenido el margen para hacerlo, y no hay razón para que el yonqui cabreado se apuñalara a sí mismo en el muslo. 

—Ralph, él todavía sigue vivo…

A mi lado, una exhausta Siena me dijo la respuesta. Los labios de ella estaban teñidos de púrpura, y su expresión congelada rememoraba a un suelo helado cubierto en la desesperación. 

—¿En serio? ¿Lo hace para ayudar a un colega que le dio el golpe final? No, ya veo. Ese tipo incluso.

Dude en continuar con mis palabras. Incluso si es traicionado, Jürgen es una máquina que siempre elige el camino para llevar a cabo su deber. Ahora mismo, su único principio de acción es capturar a Siena. 

—Definitivamente esta demente. Puede seguir haciéndolo…. a pesar de tal terror acercándosele?

—¿Qué? ¿Qué dices que está viniendo?

Intente lanzar preguntas ante las palabras que no entendía, pero lo único que salió de Siena fueron sonidos inteligibles mientras temblaba y se abrazaba a sí misma los hombros. Supongo que es algo natural, ella ya estaba en su límite.

Ya no se podía sentir vitalidad en el rostro pálido de Jürgen. Lo único que aún une al moribundo con el mundo es el contrato que hizo con Ortega a cambio de dinero. En una ciudad donde incluso un contrato firmado no tiene más significado que un compromiso de palabra, el sistema de valores de este tipo es completamente incomprensible. La racionalidad de Jürgen puede resultar demasiado aterradora para un ser humano con sentimientos.

—Alma en pena. ¡Te mataré de una vez!

—¡Detente!

Siena abrió sus brazos y se interpuso en la línea de fuego de la Click Gun que apuntaba al hombre que no oponía resistencia. Siena, que tenía una expresión de pánico en su rostro, intentaba que desistiera por alguna razón, pero yo no podía entender el significado.  

—Hazte a un lado, Siena. ¿Se te ha despertado el espíritu de la justicia? En ese caso, déjame decirte, que esto es solo un doloroso malentendido de tu lado. Si no quieres morir, quítate de ahí ahora mismo.

Desesperado, pretendí estar tranquilo y le dije eso. Mi dedo índice temblaba sobre el gatillo. No parece como si Siena haya perdido la cabeza o se haya despertado a una nueva religión con una doctrina de no matar. Está abrumada por el miedo, pero los ojos que me miran están llenos de cordura.

—Supongo que no lo entiendes? Ese tipo estará más complacido con la muerte…

Una vez más me dijo palabras que no podía entender, entonces desapareció del mundo. No, diferente. Es mi mundo el que es inusual. Mi mundo gira, fluye y se sacude, y transgrede mi sentido del equilibrio.

El que me tiró violentamente al suelo a una velocidad más allá de mi comprensión fue Jürgen, quien había activado su habilidad de movimiento a alta velocidad. Mi cabeza estaba agitada, y no podía levantar mi cuerpo. Un dolor intenso corrió por mi nuca. Jürgen me estaba mordiendo, apuntando con precisión a la arteria carótida. Ya me ha penetrado la piel y me siento a punto de perder el conocimiento por el dolor y el sangrado. Similar a una cortina cayendo, el rojo se acercaba desde arriba y abajo de mi campo de visión.

—Ah… Ah, lo siento, yo simplemente…

Mientras le fluían las lágrimas Siena me miraba con una expresión cargada de arrepentimiento. Una sensación de déjà vu acompañada con un deseo de muerte, me golpea. Detente. No me mires con esos ojos. No dirijas esos ojos, esos ojos de color jade llenos de tristeza, hacia mí. 

Ya no tenía una razón para seguir con esta vida cubierta de mierda. Una vez que me deje llevar por la oscuridad que se avecina, una vez que me deje llevar por este ligero sueño, podré finalmente escapar del infierno. De un mundo de desesperación sin Charlotte, donde vivir sólo es doloroso. La muerte es salvación. Mi existencia desaparecerá y todo volverá a ser como antes. 

—¿Estás seguro?

Dijo alguien en medio de una oscuridad que podía confundirse con la absoluta nada.

—¿De verdad crees que la muerte es la salvación, que la muerte es el final del camino para las ovejas que padecen por la maldición de la bruja?

—Se asemeja a mi voz. Ha, es una alucinación bien hecha.

—Incluso en una situación como esta puedes decir estupideces. Mira detrás de ti.

Seguí las instrucciones de la voz y miré hacia atrás. Extendiéndose, había innumerables manos pálidas y cientos de ojos dorados, como el de las aves de presa. Están esperando a que caiga en la oscuridad, y se ríen pareciendo encantadas. Me reprimí desesperadamente para no gritar y por primera vez anhelé la vida. 

No me gusta. No quiero morir. Aunque seguir viviendo es desesperante, es mucho mejor que esta oscuridad interminable que se extiende bajo mí. Algo se desborda desde el fondo de mi garganta, forzando la razón.

Era un lamento tan interminable que sentía como mi propia existencia se secaba.

Cuando me di cuenta, fui traído de nuevo a la realidad.

También la presión sobre mi cuello había desaparecido. Cuando miré, vi la sangre fluir desde la sien de Jürgen. En el instante que estuve inconsciente, la vida del usuario de plata había llegado a su fin. Me senté mientras dejaba salir un quejido, y vi a una chica de 17 años sentada contra el piso y sosteniendo con ambas manos una pistola que descarga humo por la radiación de calor.

—Tal cosa… yo… haha.

Incluso para Siena, que había vendido su futuro y su dignidad, y termino arrastrada a la ciudad caída, era probablemente la primera vez que mataba a alguien. Incapaz de soportar el hecho de cargar sobre sus hombros un karma que nunca se lavará, su frágil ego deja escapar una risa vacía. Abrace fuertemente a la abstraída Siena.

—Siena, no hiciste nada malo. Escucha bien, no había otra opción. Si no lo hubieras hecho, yo hubiera muerto y tu mismas habrías sido llevada por esos tipos. Hmm, ahora que lo pienso, es la segunda vez que me ayudas. Siena, tú me ayudaste. Te debo agradecer, no hay nada de qué sentirse culpable.

Agarre de los hombros a Siena y la mire, pero sus ojos estaban desenfocados. Sus emociones se están rindiendo y sucumbiendo en un vacío. Mientras la tomaba firmemente sobre mis hombros le dije a Liza, quien continuaba peleando. La visión que acabo de ver todavía está clavada en mi cerebro. 

—Liza. La misión fracasó.

—Eh? Cuando ya llegamos a este punto? ¿Te han cortado los huevos? Bastardo impotente.

—Hmm, ¿eso crees? ¿Sabes que si nos escapamos de aquí, la situación a nuestro alrededor solo empeorará?

Si Ortega mueve sus influencias, nos uniremos cándidamente a aplicantes suicidas que pelean en contra de una gran organización.

—Entonces, ¡¿por qué?! 

Grito mi colega mientras evadía por los pelos un ataque que barría desde abajo. Ajuste mi respuesta.

—Ya pasamos el límite de tiempo. Además, — Liza ya estaba bastante herida. Una persona normal ya habría muerto desangrada. —Es mejor que morir en este bar sucio.

Por mucho que sea un usuario de plata, Liza no es más que un monstruo que tiene menos probabilidades de morir que un humano normal. Cuando lucha se fatiga, y no es como si las heridas se fueran a curar completamente en un instante. En primer lugar, es un error enredarse en una guerra de desgaste contra un inmortal como Maxwell.

—¿Piensan que pueden escapar de mi dos veces? Tienen mucho potencial como idiotas.

Ha, ¿crees que les enviamos una tarjeta de invitación sin pensar en los riesgos?

Múltiples sirenas se escucharon desde el otro lado de la puerta que conducía a la superficie. El sonido se hace gradualmente más fuerte, se puede entender que ya están rodeando la entrada del Alluze. No es una ilusión creada a partir de la habilidad de Liza, solo es un seguro que tenía preparado.

—La policía, eh. ¿Qué pasará cuando se reúnan los alevines? Solo los mataré y los haré mis sirvientes.

—Siéntete libre de intentarlo. Supongo que sabes la razón de porqué la estación de policía, el símbolo de la incompetencia aún no ha sido explotada, ¿verdad? 

Es cierto que no son más que unos mobs indiferentes a su deber, pero aun así, siguen teniendo un arma llamada autoridad. Si se comete un asesinato en masa a este grado, y además masacras a la policía que se ha reunido, te unirás abiertamente al grupo de enemigos del estado. Y te verás en el engorroso lío de ser perseguido por el temible “escuadrón de perros de caza”, es algo tan escabroso como para ponerlo en unas meras palabras.

Mientras comenzaba a correr hacia la puerta, Maxwell dejo unas palabras de despedida,

—Los estaré esperando en el lugar de la fiesta, aspirantes a ser asesinados.

La atmósfera en la estrecha van de la policía estaba completamente hirviendo. Liza, quién está vigilando el exterior desde la ventana enrejada de la parte trasera, no ha tomado asiento y permanece en silencio. Siena está sentada frente a mí, abrazándose a sí misma los hombros, y con una expresión demacrada. Granov, quien es el único policía, está sentado en el asiento del conductor y de vez en cuando nos echa ligeras miradas a través del espejo retrovisor.

—… Siena, no es necesario que te sientas culpable. Eso fue legítima defensa. Incluso el policía Granov dice eso.

Desde lo más profundo me odiaba a mí misma por mi propia debilidad. Siena se convirtió en una asesina porque deje que Jürgen me acorralara. Sin duda es inapropiado decirle cualquier palabra en este momento, pero todo lo que se me ocurre es expresarle irresponsables palabras de consuelo.

—…. ¿Legítima defensa? Ha, ¿crees que con esas palabras harás que todo desaparezca?

—No creo eso. Sin embargo…

—Que esos monstruos vayan y se maten entre sí en cualquier lugar donde no me involucren. 

La ira, la tristeza y la desesperación de Siena se convirtieron en innumerables cuchillas que atravesaron todo mi cuerpo. Los gritos mezclados con sollozos aún no han cesado, y se me lanzan palabras afiladas sin ninguna contención. 

—Por favor, Ralph, dime, ¿por qué siempre me tienen que robar? Ortega, los hombres que mataron a mis padres, ¿por qué me quitan todo? ¿Qué hice? ¿O el problema en sí es que siga con vida? ¿Qué es lo que planean hacer cuando yo muera? ¡Vamos, respóndeme!

—… Tranquilízate. ¿Qué se supone que deberíamos hacer ahora? ¿Lamentamos por el tiempo que no se puede rebobinar? ¿Desesperarse y dejar de resistirnos?

—Qué podrías saber tú. ¿Tienes alguna idea de lo que se siente que te quiten todo aquello en lo que crees? Nunca viste la escena de tu madre violada y asesinada, ¿verdad?

…. Hmm, ya veo. Finalmente, creo que he descubierto el verdadero carácter de la visión que he sentido por Siena. Ciertamente se parece a mi viejo amor, pero sólo en el color del pelo y de los ojos, pero no pasa de la categoría de una persona que tiene un parecido accidental y que puede ocurrir normalmente. Aun así siento amargura hacia Siena porque sus circunstancias son demasiado similares a las mías. Porque lo irremediable de perderlo todo y, por tanto, terminar sin poder creer en nada, y aún así seguir teniendo apego por el mundo, es demasiado similar.

Sobrepasando la razón, las emociones se desbordan lentamente,

—… He visto a mi novia morir de sobredosis mientras era drogada y violada por cinco hombres delante de mí. ¿Cómo me sentí en ese entonces? Maldije el mundo de mierda y quise destruir todo. Fue una sensación tan horrible que todavía me arrepiento de no haberme suicidado entonces.

—… Lo siento, yo.

—No, está bien. Soy quien debería disculparse, lamento haberte hablado irresponsablemente antes… ¿Qué tal si te cuento una vieja historia? Aunque es una historia estúpida que ni siquiera un perro se comería, ¿eh?

Podía ver el reproche en el perfil de Liza y en los ojos de Granov desde el espejo retrovisor. Busco cuidadosamente las palabras, clasificando las partes que debo ocultar y las que no, y hago todo lo posible por hablar con la mayor indiferencia.

Un hombre empieza a trabajar como traficante para limpiar la cagada de su padre, que ha desaparecido tras contraer una enorme deuda. Veintiún años. También había abandonado la Universidad Imperial y había perdido completamente la esperanza. El hombre se sumerge gradualmente en trabajos más peligrosos. En el peor momento de su vida, alcanzó el punto en el que contrabandeaba armas y cayó en el alcoholismo.

Conocí a una mujer por casualidad, y parece que me enamoré de ella, dijo, sorprendiéndome a sí mismo como si se tratara del asunto de otra persona.

El hombre continuó reuniéndose con la mujer mientras ocultaba su posición social. Fue por esa época en donde empezó a pensar que quería dejar de ser un traficante. Todavía no tenía forma de pagar las deudas de su padre, pero no quería que la mujer de la que se enamoró siguiera siendo la “novia de un criminal”. 

Sin embargo, el hombre, que no puede escapar de su día a día en el pozo de estiércol, inesperadamente recibe una oferta conveniente. El contenido del trabajo no es diferente al habitual. Es el simple trabajo de recoger un paquete en algún lugar y entregarlo a alguien en algún lugar. Era un trabajo podrido, el mismo de siempre, incluso el requisito de no mirar nunca dentro.

Lo único que hizo especial el trabajo fue la enorme remuneración. Era tanto dinero que podía pagar las deudas de su padre y seguir teniendo suficiente, así que el hombre no tenía motivos para negarse. Algo como el riesgo, nunca le pasó por la cabeza. Simplemente pensaba en un futuro en el que pudiera vivir tranquilamente con su novia.

En resumen, el hombre terminó involucrado con una bala de plata allí…. Todo fue como un murmullo que se fue desvaneciendo. 

—Para hacer la historia corta. Por un pequeño error, la bala de plata fue robada, y fui capturado por mi cliente. Cuando me desperté, tenía las manos atadas y estaba tirado en el suelo, y frente a mí estaba mi novia esposada y llorando.

El dolor que me atraviesa el corazón y la tragedia adherida a mis retinas, se amontonan para joderme.

—Los hombres exhibían la bala de plata que se suponía perdida. Aparentemente todo era parte de su propio plan. Mi novia fue tomada como rehén y me forzaron a poner una bala de plata en mi pecho yo mismo. Los tipos no tenían conexiones con un profesional en el tratamiento y necesitaban un sujeto que no tuviera problema en morir por el rechazo a la asimilación de la bala.

Dude en seguir contando la historia. La historia vuelve al principio y termina con la desesperación de un hombre que no le queda de otra que poner en una balanza su propia vida o la dignidad de su novia que podría ser drogada y violada.

—Entonces, tú mismo…

Tenía una bala de plata incrustada en mi pecho. Lo que le conté brevemente a Siena en la habitación oculta de los barqueros. Sólo hay un puñado de personas que pueden realizar el procedimiento quirúrgico siguiendo las instrucciones dejadas por la bruja, y la mayoría de estas personas están ligados a contratos exclusivos con grandes organizaciones y agencias gubernamentales. Si una organización criminal sin dinero y sin conexiones quiere tener a un usuario de plata dentro de su fuerza miliciana, no tiene otra opción que usar experimentalmente a alguien que no tenga problema en morir. Entonces, es una práctica común utilizar a sus familias y parejas como rehenes para poder mantenerlos bajo control. Estar a merced de esos idiotas y de sus estúpidas ideas me hizo tontamente incapaz de poder escapar de la miseria que era mi vida.

—Bueno, ese es el fin de la historia. ¿Qué tal? ¿Te pareció tediosa?

Después de una historia a la que le había dado vueltas como si la hubiera exprimido, encendí un cigarrillo como si intentara falsear algo. No importa cuántas veces repita los movimientos de inhalar y exhalar el humo, los sentimientos amargos no desaparecen.

—¿Tú, aún sigues viviendo con la esperanza de algo? En medio de un mundo tan cruel.

La pregunta de Siena se siente más como si se la dirigiera a ella misma que a mí. O tal vez sea un signo de interrogación para todos los que vivimos en un mundo absurdo.

—… Que puedo decir. Simplemente, desde que soy un usuario de plata, ya ni siquiera la muerte es una salvación.

Un usuario de plata vende su alma al demonio a cambio de un poder sobrehumano. Cuando un usuario de plata muere, su alma es devorada por ese demonio. Se dice que la razón por la que un usuario de plata cambia a una personalidad beligerante es sólo para facilitar al demonio la obtención del alma.

—Siempre los he malinterpretado. Pienso que los usuarios de plata son meros monstruos para matar hombres. Pero estoy segura de que no hay una existencia más miserable que ustedes.

No pude evitar sonreír irónicamente ante la mirada cargada de compasión. Los monstruos que no pueden salvarse ni siquiera con la muerte pueden ser, en efecto, los seres más maldecidos del mundo. 

—¿Te compadeces de nosotros, los desamparados? Si sobrevivo, intentaré iniciar una recaudación de fondos en frente de la estación, ¿eh?

—…. Estoy segura de que se compadecerán de ti por la debilidad con la que esquivas el tema de inmediato como lo has hecho ahora.

Es imposible que compartir recuerdos escabrosos nos salve de nuestro presente. Nada volverá y tampoco saltará a ningún otro lugar que no sea este en donde está ahora. Pero al menos puedo permitirme transmitirle que ella no es la única atrapada en una vida de mierda. 

Incluso si es imposible que entendamos perfectamente el dolor del otro. Incluso si es una ilusión que no se hará realidad nunca, cómo la de compensar una pérdida con alguien.

—Aahh, — Siena estira sus piernas mientras mira al techo. —En serio, estoy harta de esta ciudad.

Siena hizo pucheros de manera forzada, así que puse una expresión seria y le dije,

—Ya es tarde ahora, ¿sabes? Yo lo note dos años antes que tú.

—Sigue siendo demasiado tarde, — Manteniendo su postura descuidada, Siena se sonrió pareciendo exasperada. —No puedo ser el único personaje principal trágico de esta ciudad, y eso es lo que más odio de ella. Hay demasiada gente atrapada en el infierno, y no hay nadie que se compadezca solo de mí.

—No quieres compasión, tu verdadera intención es que te elijan rápidamente y te den el dinero, ¿no? 

—Si solo fuera charlar hasta que llegara la hora, estaría más que feliz… Ah, cierto, Ralph, ¿te compadeces de mí?

Siena extendió las palmas de la mano hacia arriba, y no pude evitar reírme. Incluso me pareció bastante natural seguirle la corriente a esta violenta broma.

—Hmm, entiendo, te compraré. Eran cincuenta mil Ells por hora, ¿verdad?

—Eh, ¿estás seguro? Solo lo decía en broma.

—Seguro, decidí que te compraría. Siena, dime rápido tu número de cuenta.

—… Te advierto que solo será una simple charla. Si deseas más que eso, prepárate porque habrá una tarifa adicional, ¿vale?

—Lamento decirlo, pero por ahora no tengo interés en una menor, ¿sabes?… Bueno, si sobrevivimos tengamos una buena charla. Hay un montón de temas que se pueden usar para consumir una hora, como la historia del idiota que se bebió de un trago gasolina porque no había suficiente alcohol, o la historia del idiota que se tiró a una piscina de ácido sulfúrico para mostrar su hombría a una mujer. Piensa en cuál quieres escuchar.

En ese punto me di cuenta de que los ojos carmesíes de Liza me miraban fijamente.

Ella iba a decir algo, pero junto con un chasquido cerró sus labios. Pretendí no notar la advertencia que había en esa mirada y soplé el humo blanco en el vacío.

¿Te gustó? ¡Si es así, considera apoyarnos en Patreon!