1

—Subaru supo el cómo habían pasado las cosas durante su ausencia gracias a Reinhard y Ferris, quienes llegaron juntos a la sala de espera del castillo.

“Y la magnífica selección real comenzó” Ferris concluyó. “Subawu, ¿tu servirás como caballero de Lady Emilia, eh? Buena suerte a ambos.”

Ferris terminando su resumen, pero el afilado giro sarcástico del final fue muy claro de hecho. Él había estado en la cámara de principio a fin; seguramente él sabía en qué estado mental se encontraba Subaru. Pero Subaru no tenía tiempo para prestar atención al golpe. Los detalles de la selección real fueron cruciales, pero, por el momento, el problema fue que Subaru tenía que averiguar más acerca de ello.

Viendo como Subaru estaba muy tímido para preguntar correctamente, Reinhard contestó la pregunta que este no hizo.

“—El Viejo esta ileso, su liberación fue asegurada por la amabilidad de Lady Felt.”

“—!”

“No pensé que el llegaría por el mismo corredor sin que tú lo vieras a la cara, y yo sabía que ustedes dos se conocían. Fue fácil adivinar por qué estabas ansioso.”

Cuando Subaru levanto un dedo, Reinhard se movió rápidamente para calmar sus preocupaciones. Pero el incluso no sabía la verdadera fuente del sentimiento de culpa de Subaru.

En el instante en que Subaru dejo al viejo Rom para pudrirse, Una nube oscura se formó en el fondo de su corazón del cual no tenía salvación.

Ferris intervino, “es maravilloso, deberías agradecer a Reinhard y lady Felt por que todo es gracias a ellos. ¡Ahora no necesitas poner ninguna excusa, Subawu!”

 “—”

Un escalofrió recorrió la espalda de Subaru, el levanto la mirada hacia la cara de Ferris, sus ojos color ámbar brillaron como si pudieran ver a través de Subaru, todo hasta su alma.

Que alguien mirara dentro de él se sintió profundamente desagradable. Entonces, Subaru forzó una cara rígida para cubrirlo.

 “Y-yeah… ¡estoy muy feliz!  ¡totalmente como lo imagine! Fue realmente buena idea dejárselo todo a Emilia-tan y Felt —la mejor cosa que pude haber hecho… ¿verdad?, ¿Es correcto, no es así?” Subaru extendió sus brazos mientras daba a ambos una dosis de comportamiento deliberado, exagerado y payaso, sus siguientes palabras incluso más apresuradas y más frívolas, “pero hombre, Felt realmente puso su corazón para ganar la selección real, por mi culpa, eso significa un fuerte rival más para el trono. Emilia-tan podría darme a un gran regaño por esto.”

De diferentes maneras, la expresión facial de Reinhard y Ferris cambio con la respuesta del cambio repentino de Subaru, pero al final, ellos decidieron no tocar el tema.

Ambos caballeros le demostraron lastima, Subaru, dolorosamente consiente del hecho, ignoro las suplicas de su corazón lastimado.

“entonces ahora que la conversación termino, ¿dónde está Emilia- tan y los demás?”

“los candidatos permanecieron en la cámara para discutir los detalles del proceso de selección real. Durante ese tiempo, dije que iría a verte y Ferris vino conmigo” respondió Reinhard.

Las acciones de Reinhard tenían sentido, pero no podía dejar de preguntarse por qué Ferri estaba dando la cara también. Por lo tanto, Subaru le preguntó a esta última: “gracias por venir, pero ¿está bien, que no estés al lado de tu amo?”.

“Está totalmente bien, Lady Crusch es mucho más fuerte que Ferri, ¡así que es perfectamente seguro!”

 “Solo está ahí sin hacer nada… De todos modos ¿cómo es que un holgazán como tu está en la Guardia Real?” Ferri le dio a Subaru una mirada de lado moviendo su dedo hacia él. La punta de su dedo brillaba con una luz azul.

Miu sabes por qué, Ferri tiene un talento especial que tiene mucha demanda.”

“Eh… ¿Por qué me siento más ligero, como si mis hombros, rodillas y cadera ya no estuvieran funcionando tan pesados?”

 “Subawu, tu cuerpo esta adolorido como el de un anciano.”

 “¿con eso quieres convencer, eh…? Correcto, escuche que eres un grandioso usuario magia tipo agua.”

En primer lugar, la razón por la que Subaru le fue permitido ir con Emilia a la capital fue para mejorar la pobre condición en la que él estaba.

Quien debía sanarlo no era otro que el hombre con orejas de gato que estaba ante sus ojos. Reinhard le contesto a Subaru su comentario, diciendo, “buenas palabras no son suficientes, Subaru, es más justo llamar a Ferri el mejor maestro de magia tipo agua del continente. No por nada el lleva el título de ´Blue´, él está en la cúspide de quienes comparten su afinidad mágica a pesar de su corta edad”.

los elogios de Reinhard hicieron que ferri alzara el pecho, sin mostrar ni la más pequeña modestia.

“Miau, el título viene de todos los fans de ferri.”

Dado que el realmente él era un buen sanador como su título, Subaru vio a sus numerosos admiradores de otra manera. Realmente puso en perspectiva a la persona que lo estaba tratando.

El tono de Subaru era pesado e hiriente cuando llego a la respuesta que estaba esperando.

“- Entonces Emilia-tan realmente lo hizo…”

“De hecho Lady Emilia lo organizo”, concluyó Reinhard.

Subaru solo podía adivinar todo lo que paso para organizar su curación.

Por eso no pudo detener la pesada melancolía que crecía en el fondo de su corazón.

Pidiéndole a ferri, en el campamento Crusch, que tratara su cuerpo significaba confiar en un rival político tan cercas de la selección real. En otras palabras, Subaru había sido una carga para Emilia… de nuevo.

El pregunto, “Oye, sin embargo, ¿porque tengo que aceptar el tratamiento?”

“Porque ella ya pagó. Si Ferri no te sana, Subaru, significara que Lady Emiulia hizo todo ese esfuerzo por nada.”

“¿Cuál fue el pago?, si solo fue un objeto, puedes devolverlo, aho—“

 “No fue un objeto, y una vez que lo sabes no puedes devolverlo, Ferri tiene que decir no a tu pedido Subawu”.

Sin poder decir más, Subaru solo podía poner su mano en su frente y sostener su cabeza.

Aunque Subaru no quería ser una carga, parecía que era lo único que ha sido para Emilia. Él quería ayudarla. La única razón que le daba sentido a su existencia.

El eco de una voz tranquila se escuchó en la sala de espera. El que hablaba no era ni Reinhard ni Ferris, si no un hombre con refinados rasgos apoyado contra la puerta abierta- Julius.

“Sí maldices tu propia falta de fuerza, creo que tienes una elección que puedes hacer”.

el rostro de Subaru reacciono como si hubiera sido abofeteado.

“¿Qué? ¡Oh!, eres tú.”

Subaru frunció el ceño con resentimiento. Julios recibió su mirada con calma.

Preferiría que no hicieras una expresión tan desagradable. Yo no esperaba una cálida bienvenida, pero dejar que tus emociones te superen…”

 “Superarme… ¿y qué?”

“… puede llevar a que el carácter de quienes te acompañan sea cuestionado. Esfuérzate por recordar esto.”

“¡Agh…!”

La garganta de Subaru se contrajo con ira. No eran palabras al aire, si no lugares que dolían al ser tocados.

El mantuvo silencio mientras Julius caminaba hacia una ventana abierta.

“Ahora, supongo que quieres preguntarme ¿por qué estoy aquí?” el caballero le dio la espalda, contemplando los terrenos más allá del palacio, cerrando un poco los ojos cuando la brisa soplaba.

“naturalmente, vine a verte. Me gustaría que me acompañaran un rato”.

 “¿Les parece bien?” Julius pregunto con un gesto de su mano. La mirada aguda del hombre mostraba que no era una sugerencia amistosa.

“Para que lo sepas, nunca diría que si a algo así, sin saber el destino o para que, incluso en horas de sueño”.

“El Lugar es la arena, El objetivo… Si”

En respuesta a las palabras que sonaban casuales, pero extremadamente irritantes de Subaru, Julius miro hacia abajo en aparente pensamiento, luego con una sonrisa arrogante hablo con tanto veneno como Subaru.

“¿Qué te parece… enseñarte una o dos lecciones sobre la realidad?”

2

Alrededor de 10 minutos después de la amistosa platica sarcástica, Subaru estaba de pie en un suelo firme.

El cambio de escenario lo mostraba ahora en la sala de espera de la guarnición de caballeros. El campo de entrenamiento rojizo estaba rodeado por fuertes paredes que daban un gran sentido de la historia del lugar.

El área era quizás de la mitad del tamaño de un campus de una secundaria, proporcionando un amplio espacio para correr alrededor y cruzar espadas.

Subaru puso a prueba su equilibrio y comenzó a realizar estiramientos.

Reinhard de pie en la entrada de los terrenos intento convencer a Julius. “Julius debes detener esto. No es como tú” la expresión en su cara no era de nervios o enojo, si no de preocupación por el bienestar de Subaru. El continuó, “Acepto que fue fácil para el decirlo, pero no es nada que no pueda resolverse disculpándose. Normalmente, tú lo juzgarías de otra manera, ¿no?”

“Eso es precisamente, mi buen Reinhard, Normalmente lo haría”.

Julius estaba quitando las condecoraciones ceremoniales de su uniforme de Caballero de la Guardia Real, una a una mientras miraba hacia Reinhard, sus ojos no delataban ninguna emoción.

 “Si no hubiera sido este día, y si lo hubiera conocido en otro lugar, simplemente podría haberlo dejado así, sin embargo, no fue así. Mi nombre fue manchado delante de los candidatos al trono, el hablo a la ligera de la caballerosidad. Además, no solo fallo al disculparse si no siguió insultando.

Y así, los débiles murmullos que habían llenado el lugar se callaron.

“—¡Ahora voy a castigar al rufián que mancho mi honor como caballero! ¡¿alguna objeción?!

“-¡!”

Bruscamente, un tifón de palabras rugió en aire alrededor de los campos de entrenamiento, los caballeros y los guardias reunidos gritaron, sus voces crearon un vendaval. Sin duda, las cosas se veían muy simples: Julius era su representante por otra parte Subaru, el hombre que le faltó el respeto a todos.

Nunca en su vida Subaru había estado ante tanta gente dirigiéndole miradas tan hostiles.

Él dijo, “Las probabilidades son de setecientos a cero sin que nadie apueste por mí. Soy tan impopular, podría llorar…”

La verdad, de cierta manera él se congelo hasta los huesos, su cuerpo se llenó de una necesidad abrumadora por caer de rollas, pero su corazón estaba calmado y aunque su cuerpo pesaba, no tembló.

No era que se hubiera resignado a su destino. Subaru realmente no entendía el estado mental en el que se encontraba. Luego, Julius habló de nuevo. “Entonces, antes de que comencemos, preguntaré una vez más: ¿Planeas disculparte por tu anterior falta de propiedad y pedirás perdón? Si pides una sincera disculpa por tus repetidas trasgresiones en este momento y lugar, te perdonaré.”

 “Múltiples insultos, eh. No pienso en ninguno… ¿y como disculparme?”

“Pon tu frente en el suelo con lágrimas en tus ojos, o si lo crees más adecuado, rueda en el suelo y muéstrame tu barriga como el perro faldero que eres si es que quieres ser perdonado.”

“ninguna opción es buena, así que si no te importa voy a pasar de ambas”.

El caballero no esperaba que Subaru aceptara. “ya veo”, Julius murmuro para sí mismo mientras finalmente pidió espadas a uno de sus compañeros que estaba junto a él. Aceptó un par de espadas de madera en su lugar.

“hablando correctamente, no sería extraño que un hombre te asesine por tu lengua suelta asquerosa. Sin embargo, eres vasallo de Lady Emilia, me guste o no. Así que me enfrentare a ti usando estos desechos de madera”.

¿Alguna objeción? Preguntaban los ojos de Julius.

Subaru respondió moviendo brevemente su mano, indicando que no había problema.

Concluyendo que su oponente había aceptado por sus gestos y expresiones, Julius asintió.

“El Arbitro será – Ferris”.

Julius miro de reojo, mientras Ferris levantaba la mano y le saludaba.

“sí, sííí.”

El acepto fácilmente su rol como árbitro. No había forma de saber lo que pensaba por dentro. Al contrario de Reinhard con la esperanza de aun poder detener esto, Ferris parecía ansioso por comenzar.

“vamos a ello ustedes dos. No importa que heridas graves sufras Ferri puede sanarte mientras no mueras, Subawu, ¡así que buena suerte!”

 “¿Por qué solo me dices eso a mí? Preocúpate por el otro tipo también, maldición”.

Miau, ¡que determinación tan fuerte! ¿Oyen eso todos? Bien, one, miu, ¡three!

Dirigiéndose hacia los espectadores, Ferris levanto sus manos y las dejo caer, fue su señal, la plaza estalló en una risa ruidosa, en contra de las palabras de Subaru.

Bañado en carcajadas, Subaru dio un paso hacia adelante y se giró para mirar a Julius. Cuando Julius le dio una de las espadas de práctica, agarró la empuñadura con firmeza, como si ya estuviera acostumbrado.

Del mismo modo, Julius tomo la otra espada y anuncio el comienzo del duelo.

“Al menos eres entusiasta, ¿deberíamos comenzar?”

Subaru, con su piel erizada por la energía de la audiencia, apoyo la espada de madera y se movió hacia atrás, luego giro la espada en sus manos mientras se quejaba “ah tiempo fuera. Esto no se ve bien”.

“¿Es eso así? No creo que sean muy diferentes, pero si lo prefiero puedes usar está si lo prefieres”

“Lo siento, lo siento. Soy un chico de la era moderna, así que no quiero usar algo que no se sienta bien.”

Mientras hablaba, el acepto la espada de madera que Julius le ofreció.

A cambio le dio a Julius la que tenía antes-

“Ups”

“—”

La mano de Subaru soltó la espada de madera momento antes de que os dedos de Julius pudiera tomarla. Naturalmente, la gravedad causo que la misma cayera. Julius instantáneamente se inclinó mientras su mano la perseguía.  El caballero, con su cuerpo en inclinado hacia adelante, perdió la ventaja de altura sobre Subaru.

“…Hmph.”

Subaru siguió hacia adelante y abalanzo de abajo hacia arriba, apuntando directamente a la barbilla de Julius, al mismo tiempo empujo su mano izquierda hacia adelante, lanzando arena que había recogido durante su calentamiento hacia los ojos de Julius —un típico ataque cegador de dos pasos.

—Toma esto, pensó Subaru, sonriendo con maliciosa satisfacción por su pequeño truco. Al momento siguiente, el escucho una voz en su oído.

“parece que realmente no tienes vergüenza- debe ser que la vulgaridad es fácil de conseguir”

Al mismo tiempo, un impacto golpeo a Subaru. Sintió un fuerte y duro golpe directo al plexo solar.

El impacto en su torso recorrió el resto de su cuerpo. Se sintió ligero; justo después de que sus pies dejaran el suelo, su cara se estrelló fuertemente contra la tierra, el polvo lleno su rostro, mezclando con el vómito expulsado por el golpe. El dolor y el calor golpearon su cerebro con la misma fuerza. Al momento siguiente, la plaza estallo en porras por como Subaru el tonto que no conocía su lugar recibió lo que merecía.

El chico se acurruco en el suelo cuando el dolor se apodero de él gritando en el cielo sobre el cuadrilátero, más alto, más alto, más lejos más lejos.

3

“Reportando, Sir Julius y … el sirviente de Lady Emilia, Sir Subaru Natsuki, están en un duelo el campo de prácticas”

“…Eh”       

Al escuchar el reporte del guardia los pensamientos de Emilia se deslizaron en un susurro sin aliento.

Mantén la calma, Compórtate, la voz dentro de ella le decía. Ella no lo entendía.

“¡¿Po- porque estarían ellos haciendo tal …?¡ campo de prácticas, te refieres al edificio de los caballeros al lado del palacio real, ¿verdad? Julius y Subaru están…. ¿Peleando allí?

Emilia no pudo ocultar su desconcierto. El guardia, sin embargo, no pudo dejar un malentendido sin aclarar.

“discúlpenme, pero es solo un combate de práctica, no es una pelea que sea por odio personal, sino por cuestión de honor de Sir Julius.”

Sus emociones al borde del descontrol perturbaron a Emilia fuertemente.

Ella pensó en el intercambio de palabras entre Subaru y Julius en el salón del Trono. Ninguno tuvo una buena impresión del otro, si ese era el motivo del duelo…

“De todos modos, necesito detener esto de inmediato. Llévame al campo de entrenamiento…”

Emilia estaba a punto de salir corriendo hacia el campo de entrenamiento para intentar detenerlos, cuando una voz aguda intervino, la de Anastasia

“Ah, creo que deberíamos dejarlos” cuando Emilia volteo, vio que Anastasia había levantado su mano llamando la atención de todo hacia ella. Habiendo cambiad de la sala del Trono a la sala de conferencias, los candidatos estaban sentados con sus asociados a un lado.

Naturalmente, todos escucharon el informe. Anastasia continuo, “Quiero asegurarme de algo, ¿Quién propuso el combate?”

El guardia contestó, “tengo entendido que fue Sir Julius, sin embargo, por que acepto Sir Subaru Natsuki, estamos en la presente situación”

Anastasia le dio un gesto de aprobación a la respuesta del guardia antes de mirar hacia Emilia.

“Ahh, está bien, está bien, solo necesitaba saber que fue idea de Julius—

Desde que el empezó, estoy en contra de detenerlo”.

La respuesta de Anastasia la puso en desacuerdo con Emilia.

“Tu caballero y mi… mi amigo están peleando. ¿no estas preocupada?

“¿Preocupada? ¿acerca de? ¿qué Julius podría ir demasiado lejos y hacerme pagar la curación de tu chico?

Anastasia inclino la cabeza un poco mientras respondía, mirando desconcertada. Emilia estaba sin palabras.

En lugar de la semi-elfo, Priscilla mostro una pequeña sonrisa detrás de su abanico.

“Ciertamente, por lo que vi, él es un idiota incorregible. Imagino que está arrastrando su cara en la tierra por segunda vez del día, por su excesiva terquedad”

Anastasia agregó, “quizás. Regresando a lo del salón, él estaba nervioso, hace que quieras ir a verlo, es probable que alguien lo haya arrojado al otro lado de la habitación.”

Las sonrisas hostiles que intercambiaban las dos dejaron a Emilia incapaz de creer en lo que veía, su voz temblaba.

“¿N-no tienes nada más que decir…?

Pero solo aumento su sorpresa, Crusch rompió el silencio y dijo su postura a Emilia.

“si el sirviente de Emilia pidiera un duelo, yo estaría de acuerdo en que es correcto detenerlos. Sin embargo, fue Sir Julius quien lo hizo y el sirviente Emilia acepto, creo que detenerlos es un error.”

“¿Por qué? Quiero decir, Subaru no es mi…”

“si no lo entiendes, ninguna explicación será suficiente. Además, Aunque su temperamento fue rápido, esto es algo necesario.”

Crusch interrumpió a Emilia con un tono fuerte que no permitió más discusión. Crusch, también, había tomado una postura dura con la que Emilia no debería meterse.

La conversación varada provocó una expresión amarga al rostro de Felt andes de que levantara la voz con fastidio. “Entonces, ¿Por qué ese guardia vino a contarnos sobre esto?, quiero decir, si vas a reportar algo hazlo antes de que empiece, pero ¿Por qué a la mitad de todo? Solo espera a que termine la pelea y nos dices que paso después.”

Pregunto Felt, posada con los brazos cruzados y una mala actitud, hizo que la cara del soldado titubeara. Marcus, sintiendo que por su comportamiento algo andaba mal, se paró frente a su subordinado y rompió el silencio. “Reporte.”

“¡S-Sir He venido en busca de ordenes porque… el duelo entre Sir Julius y Sir Subaru Natsuki es extremadamente unilateral!

“… ¿Qué quieres decir con unilateral?”

“Sir Julius seguramente se está conteniendo…. Pero no parece ser así.”

El guardia parecía angustiado, como si hubiera visto una visión tan miserable que no podía obligarse a mirar en dirección de Emilia. Eso anuncio a todos los presentes el espectáculo terrible que estaba ocurriendo.

Esa noticia fue el detonante de Emilia, quien lanzo su indecisión al viento y salió corriendo de la habitación.

“¡Tengo que detenerlos!”

Ella corrió por el pasillo hacia la guarnición de los caballeros y el campo de entrenamiento.

Una vez que Emilia se fue, la habitación parecía estar al borde del alboroto cuando Al levanto la mano y sugirió “entonces, ¿y si seguimos a la dama y echamos un vistazo también? “, señalo la puerta abierta y se encogió de hombros hacia Priscilla, que estaba a su lado. “te gusta este tipo de cosas ¿verdad princesas? Mirar una bestia feroz jugar con una creatura débil.”

Priscilla se volvió ligeramente dándole la espalda mientras su risa encantadora sacudía sus pechos abundantes.

 “No, me inventes ese tipo de cosas con tus pequeños delirios, Al. Bien lo haré disfrutémoslo… muy bien, de todos modos, quería un descanso de esta charla terriblemente larga, mirar a un grupo de tontos reírse de ellos es bueno para el alma”

El guardia perturbado estalló en sudor helado mientras Priscilla empujaba la punta de su abanico hacia él.

“llévanos al campo de entrenamiento —te lo ordeno”

4

La sangre en la cabeza de Subaru recorría hasta sus ojos, él se limpió para aclarar un poco su visión que estaba teñida de rojo.

Ya había perdido la cuenta de cuantas veces había sido derribado, su ojo izquierdo estaba hinchado y cerrado; el probo mucha sangre para decir si solo era de sus labios, o si se había herido dentro de su boca también.

El no sentía el dolor.

Él no estaba Seguro si el dolor se había hecho tan grande que había vuelto insensible o su adrenalina había llenado su cerebro.

Probablemente fueron varias cosas.

Pero lo que estaba alejando el dolor de la mente de Subaru era pura ira.

“¿Y si finalmente reconoces tus propias limitaciones?” su rostro elegante aun sin ningún rasguño o gota de sudor mientras movía con tranquilidad la espada de madera con la que golpeaba a Subaru continuó “seguramente ahora eres dolorosamente consiente de la diferencia entre nosotros y como me insultaste gravemente al usar la palabra caballero tan a la ligera”

No fue un intento de llegar al corazón de Subaru, si no de aplastarlo en pedazos.

Julius solo estaba golpeando a Subaru para mostrarle el significado de lo que era ser un caballero. Subaru solamente resistía, resistiendo fuertemente la realidad que Julius estaba grabando en él. No era el lugar para que creciera algo entre ellos. Y nada lo hizo, no importo cuanto tiempo duró el enfrentamiento.

Julius le dijo, “creo que ir más lejos puede poner tu vida en peligro.”

“…Algo como esto matara a alguien. No hables como si supieras de eso”

“Suenas como si tuvieras experiencia.”

“Sé tanto como cualquier hombre de este mundo.”

Desde que Subaru puso pie en esta tierra, él había tenido que morir un total de siete veces. En este mundo no había nadie más que se enfrentara a la muerte tantas veces como Subaru.

La gente usa palabras como duele a morir, preocuparse a morir, hasta morir, para morirse, pero él sabía que la gente no moría por esas cosas.

Sacudiendo su cabeza Subaru levanto lentamente su arma, levantándola voz también. En el instante en que tuvo a Julius dentro de su rango, la punta de su espada de madera hizo un sonido al ser levanta para dar un golpe.

“No hay belleza en ti”

Un momento después de que Subaru estuviera a punto de dar su golpe, recibió un golpe en la muñeca derecha en la cual tenía el agarre de la espada de madera, mandando está a volar siendo seguida instintivamente por los ojos de Subaru, al momento siguiente recibió otro golpe en el plexo solar. Perdió el aliento e incapaz de evitar caer de nuevo, Subaru rodo en el suelo, la tierra y el cielo cambiaban de lugar fueron cerca de cinco veces antes de terminar boca arriba, con sus brazos y pernas abiertos. Subaru literalmente tosió sangre.

Aún estaban los caballeros y guardias en el lugar, para mirar el castigo público de Subaru por manos de Julius, pero ya no estaban tan animados como antes.

Subaru era el Villano quien había menospreciado la naturaleza de los caballeros en la Selección Real que determina el futuro del reino. Y así, Julius se levantó como representante de los Caballeros de la Guardia real para reprenderlo. Haciéndole sentir dolor hasta que se disculpara. Esa era la escena que habían esperado ver.

De hecho, cuando empezó, entre aplausos y risas por la patética exhibición de Subaru, apoyando a su compañero Julius, ahora entendían que esto era una golpiza, y nada más que eso.

Hubo una gran diferencia de capacidades entre Julius y Subaru.

Sin habilidad en el ataque y totalmente abierto en defensa, el chico fue derribado una y otra vez.

Al principio, las risas sonaban cada vez que el caía. Los suspiros exagerados comenzaron cuando el número de veces sobrepaso la décima. Para cuando la gente perdió la cuenta, todos querían apartar la vista. Solo termínenlo ya, muchos pensaron. Habían aprendido una y otra vez que los caballeros eran superiores. Mas allá de eso, ya era una disputa sin sentido.

Pero Julius continúo golpeando a Subaru y no mostro ningún signo de piedad.

Como árbitro, Ferris tenía la autoridad de detener la pelea en cualquier momento, pero había señales de detenerlo, sin importar las heridas o las heridas que Subaru llegue a tener. Subaru rompiendo las esperanzas de los caballeros, Se levantaba nuevamente, todos entendieron. Esto ya no tenía ningún significado, no era más que una demostración patética de obstinación sin sentido. Por lo tanto, al final, fue lo menos que pudieron ver a Subaru ser terco hasta el final, no se marcharon, por que aquellos que vieron el espectáculo comenzar se volvieron parte de él y compartieron la responsabilidad por ello.

“—”

El cuerpo demacrado de Subaru se incorporó ante los ojos de los caballeros que miraban. Él recogió la espada de madera que estaba a su lado, usándola como un bastón para apoyarse. Tosió violentamente, escupiendo una gran cantidad de sangre. La vista sombría confirmo los pensamientos de todos. Como si por naturaleza, entendieran… el siguiente intercambio de golpes sería el final de esta pelea sin sentido.

5

—Un golpe más y estoy acabado.

Curiosamente, Subaru había logrado llegar a la misma conclusión que los demás espectadores que veían su pésima actuación. Pero esto ya no le importaba. Para Subaru no había nadie más que Julius y él en ese lugar.

Él ya no se levantaría del siguiente golpe. Incluso si la espada de Subaru hiciera contacto milagrosamente, Subaru no podría continuar.

¿Por qué retarlo a él, entonces? Si el resultado sería el mismo ¿para qué intentarlo?

No pudo ver la respuesta. Había perdido la razón original para comenzar la pelea, se llenó de odio por Julius, el cual permaneció indiferente en su hinchado campo de visión. Y entonces, decidió que pondría todo lo que tenía en un golpe final, con el objetivo de romperle la nariz a Julius.

“—”

Le dolían los pulmones simplemente por respirar. Exhalar hizo que le doliera mucho más.

Soportando la agonía con su conciencia casi perdida, Subaru reunió la poca fuerza que le quedaba y espero su oportunidad, esperando que Julius bajase la guardia por un momento. No podía perder esa oportunidad.

— dueledueledueledueledueledueledueledueledueledueledueledueledueleMUERO.

“—!”

La mirada de Julius pareció ir a la deriva por un instante. En su estado decadente, Subaru tomo su oportunidad, El no escucho nada. Dejó todo atrás, levanto si espada con todo su espíritu.

Julius, habiendo quitado su atención ligeramente de Subaru, no había reaccionado todavía. Algo había atraído su atención, pero cada célula del cerebro de Subaru estaba dedicada a pensar en ese único golpe.

“—!”

Creyó haber escuchado algo, algo en este mundo sin sonido, donde únicamente él y su rival existían.

“—ru!”

Escucho una voz. La voz de alguien, la voz de alguien en sus oídos.

Su mente era mandada lejos. Pero todo fue olvidado, ahogado por su ira.

En ese momento, sus ojos se enfocaron en la única cosa que daba sentido a su existencia.

“—baru!”

La voz se hacía clara. Comenzó a tener significado. Si lo hubiera escuchado claramente, no habría marcha atrás.

Por eso Subaru hizo todo para escapar del miedo abrumador que lo perseguía aun detrás de él, con cada parte de su ser, grito.

“—Subaru!!”

“—SHAMAAAAK!!”

Traicionando a la voz clara como una campana en sus oídos, Subaru entonó el hechizo con toda la fuerza de sus pulmones.

Una nube negra estallo, tiñendo de negro el suelo rojizo del campo de entrenamiento, borrando todo.

Un reino de olvido se extendió. Dentro de él, Subaru se precipito hacia adelanten gritando con su voz. en este espacio donde la razón no tenía influencia su cerebro ordeno a sus brazos que se balancearan hacia abajo. La nube oscura se tragó sus brazos que se extendían frente a él, ignorando todo lo demás para hacer lo que se les ordenaban para que la punta de “algo” pudiera alcanzar.

“¿Entonces, esta es tu arma secreta?”

Claramente, Subaru escuchó la voz en un mundo que debería ser silencioso. La nube negra se ilumino y desde la fuente de luz, una espada de madera corto el aire, golpeando despiadadamente el cuerpo de Subaru contra el suelo.

La voz que venía desde arriba sonaba sorprendida en lugar de herida.

“no esperaba que usaras magia de tipo oscuridad, admito que me tomaste por sorpresa”.

Subaru estando en el suelo con su cuerpo extendido, miro hacia el cielo aturdido mientras enfrentaba la realidad de frente.

“sin embargo, tu entrenamiento es deficiente. Tal magia de bajo nivel solo puede funcionar en alguien más débil que tu o tal vez una bestia poco inteligente. Tu plan no funcionaría contra un Caballero de la Guardia Real.” La voz parecía tener compasión, lástima que aplasto el corazón de Subaru y le dijo que renunciara a todo.

Él había pensado que podría cambiar su situación. Pensó que incluso él podría lograr algo.

“eres irremediablemente impotente. No tienes lugar a su lado”.

Esas palabras, al menos, deseaba refutar, palabras que le negaban a su vida algún significado. Subaru movió su cuello para mirar al hombre, tratando de que al menos le quitara esa parte…

“…”

… Pero en cambio, miro a la chica de cabello plateado y ojos violetas.

Estaba inclinada estaba inclinada en la terraza a medio camino de la pared del palacio real que daba hacia el campo de entrenamiento. Detrás de ella estaban las chicas que reconocía, cada una mirando los resultados fríamente.

Los pensamientos dentro de su cabeza ya no importaban.

A Subaru ya no le importaba lo que alguien pensara de él.

O, mejor dicho, si hubiera sido cierto, si la persona que estaba parada allí no hubiera sido la última persona en el mundo por la que quisiera ser visto en ese momento.

Dentro de él, Subaru escucho un sonido como un hilo que se rompía.

Eso fue lo último que supo antes de que su conciencia comenzara a desvanecerse, yendo muy lejos.

Con su mente, diferente hasta el momento, liberada, el mundo pedio rápidamente su color, esta vez, la mente de Subaru realmente dejo algo y todo atrás mientras se sumergía en el fondo del abismo.

“—Subaru.”

Creyó oír un murmullo que debería haber sido incapaz de hacerlo. Entonces eso desapareció junto con el resto.

6

Cuando Subaru despertó, frunció el ceño mientras miraba un tejado desconocido.

Para Subaru, que usualmente se despertaba más rápido de lo que le gustaría, el corto periodo de vaguedad mental entre dormido y totalmente despierto era un tiempo precioso. Por varios segundos, Subaru se encontraba inmerso en este estado nublado y flotante mientras su mente luchaba por sus recuerdos, como qué había hecho antes de dormir y qué lugar era…

Subaru sentía su frente palpitar dolorosamente. El dolor trajo todo de regreso rápidamente.

“Yo… recuerdo…”

Recordó la desgracia que había aguantado antes de acabar donde estaba dormido.

Levanto una mano hacia su frente, pero sus ojos fueron atraídos por el descubrimiento de una cicatriz seria cerca de su muñeca que él no recordaba. Inmediatamente se dio cuenta de que tenía los rastros de magia de sanación.

Y que pudiera sentir los rastros de heridas en su cuerpo significaba—

“—No morí.”

Tocando su frente presumiblemente rota y su muñeca que lo más probable era estuviera fracturada, dejó salir un suspiro, lamentando que la sanación hubiera eliminado todo el dolor físico. Si no fuera por el ardiente sentimiento de humillación en su pecho, casi hubiera pensado que la cosa entera nunca pasó. No—

Ahora que Subaru había recuperado la conciencia, la mirada traicionada que ella le ofrecía era algo que ningún encanto podría sanar.

“—Subaru.”

Emilia estaba sentada al lado de la cama, con sus ojos violetas llenos de melancolía. Por ninguna razón que él pudiera discernir, mientras hablaba con Subaru había doblado sobre su regazo la túnica que blanca que vestía.

Los rayos del sol occidental filtrándose por la ventana abierta hicieron a Subaru suponer que habían pasado varias horas del mismo día.

Lo primero que salió de sus labios fue suficientemente inocuo e inofensivo.

“—¿La discusión de los candidatos a la realeza ya ha acabado?”

Emilia abrió los ojos un poco más al ser atrapada con la guardia baja por cómo él trató de pretender que nada había pasado, aparentemente esperaba que pusiera algún tipo de excusa.

“Sí, ha terminado… La mayor parte de lo que todos querían decir se expuso en la sala del trono, por lo que el resto fue resolver los detalles menores acerca de la selección real. La mayoría de las cosas fueron resueltas por Roswaal al aprobarlas.”

Emilia agitó su cabeza con un sutil lamento en su voz ante su propia impotencia. Subaru se dio cuenta de que eso lo hiso sentir cómodo —El que Emilia se lamentara de que no pudo hacer nada en la selección real, de alguna manera la hacía compartir su miseria.

Subaru trató de ocultarlo al intentar ser superficial.

“Fue así. Entonces probablemente perdiste mucho tiempo esperándome mientras estaba dormido. De cualquier manera, regresemos directamente a la posada. Pasemos por Rem y trabajemos en planes para la selección real, ¿correcto?”

“Subaru.”

“Aquí en el castillo no se sabe quién esta viendo o escuchando, así que mejor guardar la charla profunda para cuando regresemos a la mansión, ¿verdad? ¿O tienes que hablar con los altos mandos aquí en la capital, primero?”

“Subaru…”

“Errrr, ¿tal vez es mejor hacer pactos de no agresión con algunos de los candidatos en vez? Es duro cuando no sabes quién viene hacia ti y cuándo…”

“—¡Subaru!”

Emilia le gritó bruscamente a Subaru en medio de su parloteo, interrumpiendo sus excusas. Él volvió su mirada de vuelta hacia ella.

Ella habló tranquila, pero con seriedad, sin dejarse influenciar.

“—Hablemos.”

Emilia se levantó de su asiento, abrazando fuertemente la tela de su manto doblado. La rigidez de sus mejillas decía mejor que cualquier palabra que la conversación próxima no se trataba de nada bueno.

“Hay cosas que quiero preguntarte… En verdad, muchas cosas.”

Sus labios temblaban como si dudara, pensando en exactamente qué tema debería abordar.

“…Sí, yo, supongo que sí.”

Subaru tenía una muy buena idea de por qué ella estaba dudando. Todo lo que Subaru había hecha hasta entonces había sido completamente inesperado. —Por consiguiente, Emilia estaba pensando en la manera correcta para preguntar acerca de la verdadera intención detrás de las acciones de Subaru en ese día.

Tenía solo una descarada razón con la cual contestar. Pero, la pregunta que salió de los labios de Emilia no fue la que él quería.

 “Err, entonces… ¿Por qué… peleaste con Julius?”

Esta pregunta fue mucho más difícil de afrontar. ¿Qué significado tuvo esa batalla—?

“Tuviste una razón para ello, ¿verdad? Eres tú, así que estoy segura de que tuviste una importante…”

Ya derrotado, Subaru había estado esperando en el corredor cuando Julios apareció ante él. Cuando Julius lo invitó a la plaza de marcha, Subaru inmediatamente consideró que sería la venganza por lo grosero que se había mostrado en la sala del trono.

Ciertamente trataba de apreciar la diferencia en el poder que Julios poseía respecto al suyo.

Sabía desde el principio que no tenía oportunidad de victoria. Y, aun así, Subaru había tomado la espada de madera, lo había desafiado a una batalla sin esperanza, y había sido molido a golpes en el suelo.

¿Por qué hizo todo eso? La respuesta era—

“Yo quería… venganza.”

“… ¿Ah?”

Subaru levantó su rostro. Mirando el desconcierto en los ojos de la belleza de cabello plateado, él continuó, “Quería mostrarle que… no soy algo que lanzas a la orilla del camino. Pensé que podría vengarme y mostrarle que podía… soportar con chicos como él, aunque sea solo un poco.”

Sus palabras estuvieron todas revueltas. Él se resintió consigo mismo por no haber sido capaz de decirlo más claramente. Si no fuera por las emociones ardiendo en su pecho, atacando a su corazón, no tendía necesidad de aguantar esos pensamientos conflictivos.

“Subaru…”

“Fui un… terco. Lo odie. Por decir que soy vergonzoso, impotente, que estoy en el camino… cómo no te merezco, cómo trató de alejarme de ti… Por eso acepté.”

Asumió que lo último fue la gota que derramó el vaso.

Sí, Julius había estado reprendiendo duramente a Subaru, diciéndole que no merecía a Emilia. Pero ni siquiera tenía que decirlo. El mismo Subaru sabía eso más que nadie. Para disimular eso, desesperadamente había usado una máscara, fingiendo ignorancia, pero ese hombre había descubierto fácilmente su engaño. Así, incapaz de perdonarlo, Subaru lo había enfrentado, llevando al resultado inevitable.

“¿Es por eso… que tú…?”

Sin duda no era la respuesta en concreto que ella estaba buscando. Sin importar los altos ideales que ella haya tenido, la verdad tras la terquedad banal de Subaru los traicionó.

Subaru escuchó el tinte de desconcierto que se notó en sus labios.

“…Emilia…tan, tú…”

Las palabras dudosas de ella habían forzado al impotente Subaru a una confesión.

Emilia no pretendía eso. Ella no entendía cuán cruel e implacable era su actuar.

“—Es solo que no entiendes.”

Eso fue lo que él dijo.

En el momento en que lo dijo, Subaru se dio cuenta de que había estado atacando. El negar que alguien entiende es el peor tipo de excusa, alejando a esa persona de tu corazón.

Subaru fue incapaz de mantener el rostro arriba cuando escuchó una voz sin aliento.

“—Tienes razón.”

Su respuesta, pronunciada casi como un suspiro, hizo que sonara como si ella entendiera lo que había dicho, que aceptaba no seguir más adelante en el asunto.

Su reacción hizo que los hombros de Subaru se relajaran con una sensación de alivio. Fue entonces cuando ella dijo, “Mañana, Roswaal y yo regresaremos a la mansión. Tu te quedarás en la capital para enfocarte en el tratamiento médico.”

Subaru no pudo encontrar sentido en sus palabras.

“¿Eh?”

Cuando inclinó su cabeza en confusión, Emilia se forzó a ocultar sus pesadas emociones mientras se giraba hacia él.

“Eso es lo que acordamos en primer lugar, ¿no? Viniste a la capital real para que tu puerta exhausta pudiera ser sanada. Ferris aceptó, por lo que serás sanado por él, hasta que te recuperes.”

“E-espera un minuto.”

Emilia expuso los planes para Subaru a toda marcha. “Mientras estés en la capital, estarás al cuidado de Ferris… o más bien Lady Crusch de la Casa de Karsten. Rem se quedará contigo, así que no tienes que preocuparte por nada.”

Subaru, dándose cuenta de que su intento había fallado por completo, llamó con una voz desesperada.

“¡Dije, espera!”

Sus dedos se extendieron inmediatamente, sujetándose de la manga de ella como si eso fuese a evitar que se vaya.

“Por qué estás… tan repentino… Yo…”

En respuesta a la débil voz de Subaru, Emilia miró hacia otro lado mientras decía, “…Te esfuerzas mucho cuando estás a mi alrededor. ¿No es así?”

Subaru contuvo el aliento ante sus palabras. La expresión de Emilia era ilegible. Él se forzaba, tratando de atraer su atención.

“No tienes que… decirlo así…”

“No estoy equivocada, ¿verdad? Fue así cuando nos encontramos por primera vez, fue así en la mansión. Y fue así el día de hoy… Todo eso es porque estabas junto a mí, ¿no?”

Su forma de hablar contenía mucho descontento.

Enfrentado a la negatividad y el cinismo que estaba tan fuera del carácter de Emilia, Subaru solo pudo agitar su cabeza.

“Eso no es lo que trataba de decir… Yo solo…”

“¿Solo?”

“Solo hice esas cosas porque… quería darte algo…”

“¿Por… mí?”

Cuando ella repitió sus palabras, Subaru asintió determinado en su dirección.

Había luchado seriamente contra el destino por el bien de Emilia, y solo por ella. Era ese sentimiento, por encima de todo lo demás, lo que él quería que entendiera.

…Fue por eso que las siguientes palabras que salieron de su boca dejaron a Subaru en completo shock.

“—Todo fue por tu propio beneficio, ¿no es así?”

“—”

Más allá del silencio, el cerebro de Subaru estaba completamente en blanco.

No sabía que decir. No sabía que quería decir.

“Yo… yo solo… quería… darte…”

¿Tristeza? ¿Sufrimiento? ¿Arrepentimiento? ¿Enojo? ¿Pena?

Quería darte felicidad.

Quería ayudarte a cumplir tu deseo.

Quería protegerte de todo lo que te hace triste.

Esos eran los sentimientos puros que Subaru tenía por Emilia y formaban el fundamento de cada una de sus acciones.

Había actuado con la creencia de que sus esfuerzos comunicarían sus sentimientos más fuertes que cualquier palabra.

Pero esa había sido su presuntuosa asunción, hecha sin ninguna consideración por los sentimientos de las otras personas.

“—¡Mff!”

Subaru aturdido, gritó en sorpresa ante el repentino impacto de la suave tela en su rostro. Cuando quitó inmediatamente el material, se dio cuenta de que era la túnica blanca con el grabado de halcón que Emilia había estado sosteniendo en sus manos, y que ella lo había golpeado con eso.

Pero él no podía asociar a Emilia con una acción tan violenta. Incluso si aceptaba lo anterior, lógicamente, Emilia se lo había lanzado, él no podía aceptarlo emocionalmente.

Después de todo, la Emilia que Subaru conocía siempre era amable, llena de afecto maternal, y, aunque no estaba consciente de su propia mancha de terquedad, era una chica de corazón afable que no podía evitar ayudar a los demás, aunque quisiera.

Entonces, ¿por qué?

La mirada violeta de Emilia titiló con una ola de emociones. Su rostro estaba tenso mientras mordía su labio, el cual parecía estremecerse por la fuerte emoción. Él nunca lo había visto.

Ni su expresión, ni la mirada encajaban con la chica que él conocía. Aun así, ambas eran dirigidas hacia él, entre todas las personas.

Entendía cuán fuera de lugar estaba su sentimiento, pero pensaba que, a pesar de ello, ella era… hermosa, estando así.

La ola de emociones se convirtió en lágrimas que llegaron sus ojos púrpuras.

“¡Deja de mentir acerca de hacer todas esas cosas por mi bien—!”

Sacudiendo ligeramente su cabeza, ella parecía estar descargando hasta la última cosa que la molestaba.

“Viniendo al castillo, peleando con Julius, usando magia… ¿Dices que todo eso fue por mí? ¡No te pedí ninguna de esas cosas!”

“—!”

“¡Todo lo que quería es que hicieras las cosas que te pedí!”

“Oye, ¿recuerdas? ¿Qué pedí?”

“Y-yo…”

Escucharla rechazar sus acciones tan claro congeló en terror la mente de Subaru. Fue por eso que no pudo producir una respuesta a su pregunta desde el interior de su cabeza revuelta.

Con Subaru incapaz de responder, Emilia cerró sus ojos firmemente.

“Te pedí que te quedaras en la posada con Rem y esperaras.”

“Usar más magia sería muy malo para ti, así que te pedí que no la usaras.”

Él recordaba que había usado las palabras por favor para ambas.

Ambas veces, Emilia le había rogado que se comportara por el bien se su salud. Pero Subaru había pasado por encima de sus palabras cada vez basándose en sus propias ilusiones egoístas. En algún lugar profundo de su interior, pensaba las cosas muy frívolamente, como si los buenos resultados siempre lo dejaran limpiar las asperezas de sus promesas rotas. Pero, como resultado, Subaru no solo había ignorado sus súplicas, sino que tampoco tenía un resultado para compensar propiamente; de hecho, solo había traído desgracia para sí mismo y la había dejado atrás.

Pero, incluso así, al menos quería que ella entendiera que las motivaciones base eran genuinas.

“Lo siento, no te escuché. Lo siento mucho, mucho, mucho. ¡Pero! Pero estás equivocada, yo, yo no lo hice por mi bien…”

Pero la lengua de Subaru se contrajo como si se hubiera tenido un calambre, rechazando sus esfuerzos por poner sus sentimientos en palabras. Mientras luchaba por formar palabras, Emilia lo miraba con tristeza.

Sus palabras fueron imperdonablemente egoístas. Él nunca debió haberlas dicho.

“Emilia, tú… ¿no me crees?”

Alguien que acababa de negar que ella lo entendiera no tenía derecho alguno a decir esas cosas.

“Quiero creerte… Quiero creerte, Subaru.”

Ella sonaba como si quisiera llorar. Podría haber estado llorando ya. Pero Subaru no tenía el valor para averiguarlo. No podía forzarse a mirar hacia ella, incluso a pesar de que pudiera estar llorando; incluso si él pudiese ser la razón para que estuviera en ese estado. Subaru había seguido corriendo adelante tratando de evitarlo, pero en el momento más crítico, Subaru Natsuki solo—

Las emociones de ella explotaron.

“¡Quería creerte… pero tu fuiste quien me detuvo, Subaru!”

Aunque algunas veces anteriores había perdido su comportamiento calmado y lógico debido a la ira, esta era la primera vez que él la miraba echarlo a un lado como si se tratara de grilletes en sus emociones. Liberada de esas restricciones, Emilia sacó sus sentimientos desbordantes en palabras.

“No mantuviste ni una sola promesa, ¿no es así, Subaru? ¡Tú… lo prometiste, pero las rompiste todas como si fueran nada y acabaste aquí, ¿verdad?!”

Había pisoteado las promesas que hicieron juntos —en otras palabras, su confianza.

Su declaración, que lo había todo por ella, fue una declaración mortal que solo tenía sentido para el mismo Subaru.

Emilia prosiguió, diciendo, “¿No mantienes tu palabra, pero luego dices que quieres que confíe en ti…? Aunque lo pidas, no puedo. No puedo…”

¡No!, él quería gritar en voz alta. Pero en realidad, la garganta temblorosa de Subaru no produjo sonido; su cabeza se sentía pesada al moverla, demasiado pesada para levantarla en su posición con la cara abajo.

Frente a la chica llorando, con cuyas emociones él había jugado y quien buscaba una respuesta honesta —Subaru escogió darle la espalda, y de ese modo siguió traicionándola.

Ella le preguntó, “…Oye, Subaru. ¿Por qué quieres tanto ayudarme?”

Seguramente esa era la duda que había en la mente de Emilia y la que se había abstenido de preguntar tantas veces antes. Viendo a Subaru correr lleno de heridas, forzándose a si mismo a sonreír siempre, o viéndolo aguantar grandes cantidades de dolor y saltar a las garras de la muerte, ella debió haber albergado esas dudas hace un tiempo. Por ende, era inevitable que presionara en ese punto ahora.

Si Emilia no lo dejaba salir ahora, si mantenía sus inquietudes por siempre en su interior, sin saber por qué Subaru seguía esforzándose al máximo por ella, eso solo le traería más dolor.

La pregunta fue la última oferta de salvación para Subaru. Él pensaba que habiendo tratado tan a la ligera sus promesas no habría nada que pudiera hacer para alcanzarla, pero, incluso así, ella le pedía que le hablara con honestidad.

—¿Por qué Subaru trabajaba hasta la muerte por Emilia?

—¿Por qué se había aferrado tan tenazmente a ella desde que llegó a ese mundo?

“Quiero hacer todo lo que pueda para ayudarte porque me salvaste…”

“¿Yo… te… salvé…?”

Cuando había sido invocado repentinamente a otro mundo, él estaba completamente perdido, no sabía nada y una violencia inevitable lo amenazaba; por lo que le concernía, ese mundo habría sido el fin para él.

Él continuó, “No creo que entiendas ahora… cuánto me ayudaste. Pero eso… me salvó más de lo que pueden expresar las palabras.”

Lo que Emilia había salvado en ese entonces no era su vida, sino el mismo Subaru.

La gratitud no comenzaba con Subaru. La primera vez, fue Emilia quien lo salvó. Todo lo que él había hecho desde entonces no era más que compensarla por lo que le había dado.

“Subaru, no te entiendo…”

“Eso… no se puede evitar. Pero es verdad. Tú me salvaste. Es por eso que traté… de devolverte el favor… pero ahora, no…”

No solo es eso, eran las palabras que debieron haber seguido. Pero Emilia explotó en sus emociones, su cabello plateado se sacudió violentamente mientras agitaba su cabeza, por ello las palabras nunca llegaron.

“—¡¡Te lo dije, no lo entiendo!! ¿Te salvé? No hice tal cosa. La primera vez que te encontré fue en la bodega de botines. ¡Nunca antes te había visto!”

“No, escucha—”

“¡Si te hubiera visto antes, si eso fuese verdad, yo… yo…!”

Enterrando su rostro en sus manos, Emilia rechazaba a Subaru. Ella no lo escucharía más. Sus palabras no tendrían la fuerza para detenerla de meterse completamente en su caparazón.

Él no sabía contra que punto sensible de ella había atacado. No sabía, pero tenía que seguir hablando. Fue por eso que Subaru recuperó lo compostura rápidamente y dijo, “Tal vez no entiendas, peor escúchame de todos modos. ¡Es la verdad! La primera vez que nos encontramos cuando vine a este mundo—”

Instantáneamente, la escena se congeló, y Subaru se dio cuenta de que había tocado lo prohibido. Este era el mundo donde el tiempo se congelaba y todo se detenía.

Ya ni siquiera podía oír el feroz latir de su corazón. La voz de Emilia, la cual había estado escuchando hasta ese mismo momento, se volvió distante. Incluso los sonidos agudos desaparecieron sin rastro mientras el mundo de silencio llamaba.

Subaru no podía contener su rabia, tanto por sí mismo como por la sombra imponente sin respeto por la situación —la sombra que le infligía dolor infinito a Subaru cuando hablaba de su característica peculiar.

Luego de la advertencia con el mundo detenido porque casi violaba el tabú, el tiempo comenzó a correr de nuevo.

—De golpe, Subaru se dio cuenta de que su cuerpo entero había roto en sudor frío.

Por el capricho de la sombra, no había recibido una penalización dolorosa. Él lo reconocía. Si hubiera seguido hablando como estuvo a punto de hacer, la sombra hubiera torturado su corazón despiadadamente dentro de ese mundo congelado.

Las palabras que habría dicho se quedaron en su garganta. Los pensamientos sinceros que él quería compartir no tuvieron lugar, era una carga que los hombros de Subaru no tenían alternativa más que soportar.

Emilia dijo, “…Otra vez, no dices nada.”

Su voz fría y dura atentó contra sus tímpanos. Sonaba a desesperanza —como si ella se hubiera rendido. El enojo tan poco característico y la tristeza en su pecho que no tenía salida —¿qué podría hacer él al respecto? Incluso si tratara de decirle cómo se sentía de verdad, ella ya no estaba escuchando. Y, si trataba de decirle todo, esa sombra maldita se metería en el camino para detenerlo.

Él preguntó, “¿Por qué… no entiendes…?”

“…Subaru.”

“Pensé, que tú… Entre todas las personas entenderías…”

“La ‘yo’ en tu cabeza es muy buena, ¿verdad?”

La oración estaba llena de suficiente distanciamiento y aislación como para hacerlo llorar.

Cuando Subaru levantó su rostro asombrado, Emilia apartó la mirada y se volteó a otro lado.

Él se preguntaba a quién iba destinada la solitaria sonrisa que se dibujó en sus labios… ¿a él, o, a ella?

Ella continuó, “Ella lo entiende todo, sin siquiera tener que preguntar. Tu dolor, tu tristeza, tu enojo —los siente todos como si fueran suyos.”

“…… ¿Eh?”

“—Si no lo dices no puedo entenderlo, Subaru.”

Había sido rechazado. Lo habían hecho añicos. Sus ilusiones se habían reducido a polvo.

La única cosa en la que de verdad pensaba que podía creer desde su llegada a ese mundo se desvaneció.

“Yo…”

Había arriesgado su vida, aguantado el dolor de ser mordisqueado, se había limpiado las lágrimas y lo había sobrepasado, todo para seguir protegiendo el ídolo que había erguido en su mente.

Y, así, su utopía arbitraria, una que nunca había existido, se derrumbó sin hacer ruido.

Sus labios temblaban. Sus ojos estaban calientes en su interior. Su lengua tenía espasmos. Sus latidos cardiacos eran tan fuertes que podía oírlos.

“Todo… lo que he hecho…”

Él levantó la mirada y se encontró con los ojos violetas de Emilia. Estaban llenos de tristeza. Cuando vio su propio rostro reflejado ahí, fue de verdad lamentable y lejos de salvación alguna.

Él levantó la voz chillona con rabia, tanta que la habitación pareció agitarse por ella.

“—¡Llegaste tan lejos gracias a mí, ¿no es así?! ¡Igual que en la bodega de botines cuando tu emblema fue robado! ¡Te salvé de esa asesina serial súper peligrosa! ¡Puse mi cuerpo en la línea! ¡¡Todo porque eres importante para mí!!”

Las puntas de sus dedos temblaban mientras sujetaban las sábanas. Sus uñas se clavaron en sus palmas y lentamente brotó sangre. Él continuó enumerando cada acción en la que pudo pensar y que le diera crédito mientras trataba de perseguir su sombra, desde la distancia.

“¡Como en la mansión! ¡Apenas y lo logré allí! ¡Mi cráneo se rompió, mi cabeza salió volando, pero todos en la aldea se salvaron, ¿no es así?! ¡Y las cosas salieron de la mejor manera posible para Ram y Rem, estoy seguro de ello! ¡Eso fue porque yo estaba allí, ¿verdad?!”

El hecho de que hubiera salvado a todos en la bodega de botines, y en la mansión —todo eso había sido posible gracias a él. Esas eran las acciones por las que Subaru debería sentirse orgulloso, y por las que debería ser recompensado. Había llegado tan lejos. Había hecho tanto. Añadió, “¡¡Debes compensarme de alguna manera por todo lo que he hecho por ti—!!”

Él gritó porque el significado de todas sus acciones, y los pensamientos detrás de ellas, habían sido refutados. La búsqueda vanagloriada de Subaru por elogios, su deseo continuo de satisfacción, y su deseo egoísta de ser querido, habían sido los extremos inconscientes que lo llevaron por su camino.

Y todo se resumía a una simple palabra definida.

Con una voz vacilante y temblorosa, Emilia le dijo a Subaru, quien respiraba difícilmente con sudor en su frente, “…Bien.”

Sus palabras tenían un tono de aceptación, de resignación, de resolución —en otras palabras, este era el fin.

“Subaru, tengo contigo una deuda increíblemente grande por todas las cosas que has hecho, entonces…”

“Sí, es cierto. Es por eso que yo—“

“Entonces te lo compensaré todo. Así podremos acabar con esto.”

Su declaración, increíblemente clara, levantó la cara de Subaru como si hubiera sido pateada. Y cuando vio que la mirada de Emilia estaba incluso más vacía que antes, se dio cuenta de que sus palabras apresuradas nunca debieron haber sido pronunciadas.

En una rabieta infantil, había pisoteado incluso sus pensamientos más puros, derribándolo todo.

“—Es suficiente, Subaru Natsuki.”

Si la relación entre ellos se trataba solo de compensar favores, esa relación acabaría tan pronto como la deuda fuese saldada.

Esa era la única conclusión que podría alcanzar la situación, ahora que él había numerado las cosas que había hecho con la esperanza de darle algo sin la mínima idea de una recompensa.

Incluso desde su primer encuentro íntimo, ella había llamado a Subaru por su primer nombre. Él comprendió demasiado tarde que no podría recuperar el afecto que había perdido.

Ella declaró, “Rem llegará pronto. Has lo que ella diga. Por lo demás, me encargaré luego, así que…”

Él ni siquiera pudo contestar. Ni había algo que pudiera pedir de ella.

Emilia comenzó a caminar, poniendo distancia entre ellos —distancia física, pero una distancia emocional que era mucho más grande. En ese momento, a Subaru le faltaba el valor para extender los dedos hacia su espalda, o para verla mientras partía siquiera.

Cuando Emilia alcanzó la puerta, abruptamente se detuvo y murmuró.

“Yo…”

Hablo con una voz baja como si quisiera decírselo más a sí misma que a Subaru.

“…tenía esperanzas. Pensaba, que solo tal vez, tú… no me darías un trato especial, Subaru. Pensaba que podrías verme como a una persona ordinaria, como una chica ordinaria, igual que a cualquier otro…”

Esta era la chica que había demandado trato justo en la cámara de la selección real.

A juzgar por su deseo tan escaso, el hecho de ser una semi-elfo debió haberle causado un sufrimiento intenso y prolongado. Pero…

Subaru respondió con un murmullo tranquilo y vacilante.

“Yo… no puedo hacer eso.”

Emilia no había hablado ya que quería una respuesta. Por ello, el murmullo de Subaru no fue una respuesta, sino una declaración en beneficio propio.

Pensando en las palabras de Emilia, Subaru negó con la cabeza débilmente.

“Incluso si te deshaces de todas las personas del mundo, no puedo hacer eso. No puedo verte igual que a todos los demás, simplemente no puedo.”

Eso, al menos, era una verdad infalible.

Él escuchó las puertas cerrar. El aire se volvió tranquilo de nuevo.

Dejado solo en la habitación, Subaru se dobló sobre sábanas con su mirada vagando.

Abruptamente, se movió hacia la orilla de la cama. Vio la capucha que había caído en el suelo.

Se estiró, la acercó, y la abrazó. Mientras la abrazaba, sentía como si un trazo calor humano permaneciera cuando todos los demás habían desaparecido. Subaru la estrujó contra su pecho como si tratara de atrapar ese calor para sí mismo.

—Ese día, por primera vez en ese otro mundo, Subaru Natsuki se quedó realmente solo.