1

El coro se hizo más fuerte y llego más lejos, hacienda eco mientras se sobreponía.

En un mundo cubierto por gruesa niebla, había tres figuras como peces, con sus enormes cuerpos balanceándose como si nadaran.

Las retorcidas bocas saliendo de un lado a otro de sus enormes figuras eran bizarras, mientras continuaban emitiendo un sonido como si arañaran vidrio.

Era un malévolo monstro que había tragado personas de muchas razas y extinguido innumerables vidas.

Ese monstruo solo había demostrado suficiente poder por si mismo para inspirar desesperación en los corazones de todas las personas, y ahora habían tres, burlándose de aquellos que se atrevieron a desafiarla.

Cuando Subaru miro arriba hacia la Ballena Blanca flotando sobre su cabeza, escucho el débil sonido de alguien cayendo sobre sus rodillas. Una ola de sonidos similares lo siguieron, unidos con una cadena de ruidos estridentes—el de armas cayendo del agarre de sus portadores.

Vio que los hombros de uno de los soldados participando en la fuerza de expedición habían caído, y el hombre se quedó mirando el suelo mientras se agachaba. Sus hombros temblaron, y ninguno pudo contener el llanto que se precipitaba de su garganta.

Cuando Subaru observo a los compañeros del caballero a su alrededor, ninguno tenía una sola palabra para decir.

Habían venido completamente equipados con todos los números que pudieron reunir, tomaron la iniciativa y lanzaron su poder de fuego contra ella, y aun habiendo tomado la ofensiva en esa medida—habían llegado a esta situación sin sentido.

Sus numero ya habían sido reducidos a la mitad por la profundidad de la contaminación mental, y sus fuerzas de ataque principales restantes habían sido pulverizados en un ataque sorpresa por las recién emergidas Ballenas Blancas. Incluso si juntaran toda su fuerza restante, aun no llegaría a ser menos de la mitad de poder de pelea con la que habían empezado. Encima de eso, las bestias demoniacas que tenían que derrotar numeraban tres…claramente no había posibilidad de victoria.

Todos lo entendieron en un solo segundo. Se dieron cuenta que su objetivo, y sus vidas, serian arruinadas en ese lugar.

El terror de la bestia demoniaca era grande. Y los lazos que la bestia demoniaca había robado de ellos pesaban fuertemente. Y aun así, eran impotentes, incapaz de hacer pagar por la pérdida de la preciosa vida que les había robado.

Cuando el peso de todo eso se derrumba, y los corazones que los habían apoyado hasta ese momento se rompen, ¿Quién podría culparlos por caer sobre sus rodillas en el lugar?

Frente a tal sinsentido, incambiable realidad, ¿Podría alguien denegar que deberían rendirse?

—¡¡…No dejen que se lo trague!!

Abruptamente, un bramido enojado resonó en el silencio que había caído sobre la llanura.

Escuchando esa voz, Subaru sin saberlo levanto su cara y vio una solitaria figura pateando el suelo, saltando hacia la Ballena Blanca…una chica, con un revoloteo de su traje de sirvienta y empuñando una vil bola de hierro con espinas con su mano.

Con un vendaval entrelazado a su alrededor, la rugiente bola de hierro se detuvo cuando se estrelló directamente contra la nariz de la Ballena Blanca, fácilmente golpeado la dura piel exterior, continuando para sacar la carne y los hueso expuestos, ensanchando más aun la destructiva herida.

La Ballena Blanca dejo salir un grito y trató de levantar su cabeza hacia el cielo. Pero una hoja de hielo salió del suelo para empalar su cola mientras retorcía su cuerpo alrededor, la chica de pequeña estatura giro su bola de hierro alrededor, marcando un golpe despiadado que hizo que el enorme cuerpo de la Ballena Blanca se estremeciera mientras la sangre se esparcía por todas partes.

— ¡Aun podemos salvarlo si lo sacamos antes que este en su estómago…!

Ahí había un joven hombre gritando, sosteniendo un hombro desgarrado mientras sangre se derramaba de su frente.

Salió al frente, dándole órdenes a la chica balanceando la bola de hierro. Hizo una mueca, sintiendo amargamente la impotencia que le impedía unirse a la batalla, pero incluso así, dio un paso adelante.

Un dragón terrestre se paró al lado del joven hombre. él lentamente subió a su lomo, su torpe postura claramente por no estar acostumbrado a montar, pero aun así, fuertemente agarro las riendas y gritó: ¡Aun no terminamos! ¡Nada de esto ha terminado!

Antes que los caballeros aceptaran la rendición, el joven hombre levantó su cara como si estuviera reforzando sus propios espíritus, apretó sus dientes, abrió sus ojos, miro directamente a la Ballena Blanca y gritó.

— ¡¡…No creas que esto es suficiente desesperación para detenerme!!

2

Subaru sintió pesadamente el sonido de los pasos de la desesperación acercándose.

Una estaba por encima de su cabeza, una detrás suyo, y una estaba justo enfrente suyo…tres en total.

Esto no es divertido.

¿Cuánto poder de batalla habían vertido para enfrentarse solo a una de ellas, y cuando en verdad la hirieron? Debido a que las cosas no estaban yendo muy bien, llamó a dos de sus amigos para empezar la verdadera pelea. Todo era una mala broma.

¿Cuánto sufrimiento sin sentido tomaría hasta que el Destino estuviera satisfecho?

Defendido por Ricardo, Subaru había sido tirado al suelo y se quedó ahí mientras apretaba sus dientes. Si no hubiera cerrado sus molares, seguramente habría dejado salir sonidos de debilidad, o incluso llantos.

Suavemente, sintió como todos frente a sus ojos desaparecía en la oscuridad. Su cerebro era incapaz de soportar la tensión de aceptar  las amargas circunstancias; su mente parecía lista para rendirse de desesperación en cualquier momento.

De repente, se dio cuenta que la conocida desesperación se estaba burlando de él, mientras envolvía su brazo amigable te alrededor de sus hombros.

¿…Quee, no es momento que te rindas una vez más?

No podía ver la cara de tenue sombra, pero alguien se estaba riendo entre dientes, la familiar voz sugiriendo que se rindiera.

Con esas palabras, Subaru acepto vívidamente el peso de las circunstancias ante él que le impedía el paso.

A su alrededor, Subaru vio a los caballeros caer sobre sus rodillas y rendirse, justo como él. Ellos, también, comprendieron que la situación frente a sus ojos estaba más allá de sus fuerzas. Robados incluso del ardor para empezar a resistirse, con su fuerza drenada de los ojos de todos, y con la voluntad para siquiera sostener un arma evaporada.

Cuando la vista rompió su espíritu, y empezó a rendirse a la inutilidad envuelta sobre sus hombros, se dio cuenta de algo.

Justo a su lado estaba Rem, lanzada del dragón terrestre en el mismo momento que él lo fue. Habiendo caído a su lado, ella se sentó, y él vio tristeza en el lado de su bonita cara.

Sus mejillas estaban tensas, sus labios azules, y sus parpados temblando.

Cuando él la vio de esa manera, pensó bastante casualmente, Sus pestañas son largas, huh. Y decidió…

—…Una sonrisa le queda mucho mejor.

Es por eso que…¡No vas a tener más tiempo de escenario, nunca!

Bruscamente se sacudió del amistoso brazo envuelto alrededor de sus hombros.

Con la boca de la sombra doblándose en una sorpresa visible, la siguiente acción de Subaru fue devolver una cara sonriente hacia ella y entregar un golpe recto derecho…rompiendo la sombra negra en pedazos y deteniendo el temblor de su cuerpo

Estúpido. Patético. No tenía tiempo para dudas o detenerse en el lugar.

Así que había dos ballenas más. ¿Y qué?

Sus miembros podían moverse. Podía levantar su cara. Sus ojos podían ver. Su voz salió. Llegó a ella. Rem estaba ahí. Rem estaba viva. No había nada ahí, absolutamente nada, que justificaba rendirse.

…Levántate.

Una y otra vez, su corazón había sido destrozado.

…Levántate.

Un destino sin sentido lo había abofeteado, con la desesperación siendo la conclusión a la cual fue forzado.

…Levántate.

Cuando pensó que todo estaba perdido, lanzó todo al aire, intentando abandonar todo mientras corría, y cuando incluso eso no se le fue permitido, se enfrentó a su propio corazón.

…Levántate.

¿Para qué?

—¡¡Por un momento…como este, maldición!!

Estrello un puño contra el suelo, empujando su torso hacia arriba.

Cuando Subaru aulló, levantando su cara, Rem lo miró en sorpresa.

Subaru se volvió hacia ella, extendió su mano, y miró a la Ballena Blanca al frente de él.

—Esto aún no termina…No terminara así.

—…Subaru.

—Hagámoslo, Rem. Nuestra gran escena.

Dócilmente, ella lentamente agarró la mano extendida que luego la hizo ponerse de pie. Mientras ella se levantaba, Subaru la abrazó alrededor de su pecho, acercando su rostro.

— ¡Rendirse no es nuestro estilo. No el mío, no el tuyo…y de ninguno de nosotros!

3

Con un aullido, Rem ferozmente saltó hacia la Ballena Blanca, doblando su cuerpo y estrellando su puño contra la piel de piedra. Su brazo izquierdo oscilo alrededor la bola de hierro, la cual golpeo a su objetivo con un sonido tremendo, causando que la Ballena Blanca gimiera en agonía mientras la sangre se desparramaba.

Rem estaba atacando a la que se había tragado a Wilhelm desde atrás. La mandíbula parecía estar mordiendo, pero era difícil creer que el Demonio de la Espada seria masticado tan fácilmente.

— ¡Mientras la cabeza no sea aplastada, lo arrastraremos de ahí de alguna manera…!

Jalando las riendas, Subaru no se sentía particularmente seguro, pero confió el peso de su cuerpo al dragón terrestre.

Para Subaru manejar la riendas por sí mismo, en vez de Rem, era problemático; básicamente tenia cero entrenamiento. Solo tuvo el tiempo en el camino antes de llegar al Gran Árbol de Flugel y el tiempo libre después de llegar para practicar usando una montura dragón.

No había manera que Subaru, sin experiencia alguna con caballos de su viejo mundo, pudiera dominar dragones terrestres con solo unas horas de práctica. Todo lo que podía hacer era establecer una dirección y velocidad, y aferrase para no caerse.

Incluso así, el dragón terrestre altamente inteligente capto perfectamente ambas las intenciones de Subaru y sus capacidades. El dragón terrestre negro que Subaru había escogido como su propia montura estaba siendo considerado para no dejar que su jinete inexperto cayera.


Buen dragón de la tierra. Agilidad en tus pies, robusto, y más que nada, muy rápido en la captación. A partir de este momento, tu nombre es Patlash. Ese es el único nombre que se me ocurre para un compañero tan leal.

— ¡Vamos, Patlash! ¡Circula alrededor de la punta de la nariz de la ballena!

El fuerte grito y el sonido de las riendas espolearon al dragón terrestre a correr. Patlash respondió con un galope en un ángulo hacia delante, sin conocer el miedo mientras cargaba hacia la poderosa Ballena Blanca.

Con Rem colgando de su cuerpo, la Ballena Blanca estaba doblándose para lanzarla fuera, pero sintió el acercamiento de Subaru e instintivamente volvió su cabeza en su dirección.

— ¡Olfatear el aroma de Subaru es un privilegio solo mio…!

Rem salto al lado de su cara, entregado una patada con la fuerza de una bola de cañón.

La enorme cara fue enormemente abollada, y ahí, la bola de hierro anoto un golpe directo adicional. La bola de hierro giratoria rompió a través de la mejilla de la Ballena Blanca, rompiendo molares y manchando el suelo de hierba rojizo negro de sangre y saliva.

Un liquidó amarillo brotó de las heridas mientras la Ballena Blanca chillaba. Su cuerpo se estrelló en el suelo y empezó a retorcerse sobre el como un pez fuera del agua.

LA tierra fue arracada en el proceso, con terrones de tierra violentamente dispersos alrededor. La cola, que se agitaba violentamente, partió la superficie del suelo, cortando el viento y volando hacia Subaru desde un lado, aparentemente sin darse cuenta…y justo cuando estaba en peligro de un golpe directo…

—¡¡Ta-daa. Mimí está aquí!!

…La pequeña bestia felina intervino un momento antes del golpe, con el bastón en su mano balanceándose para desplegar un muro mágico. Con un resplandor amarillo, el golpe rebotó, y el liger y el dragón de tierra corrieron a través de la brecha resultante a la vez.

Tomando un respiro, Subaru se volteó para mirar a Mimi, la gatita que lo había salvado, y dijo, ¡Muchas gracias! ¡¡Lo habría comprado justo después de empezar el contraataque todo genial y todo eso!!

— ¡Hu-huu, puedes alabar más a Mimi! ¡Pero por hoy te alabaré por trabajar taaaan duro, señor!

¿Trabajar…?

Mimi hinchó su pecho, entonces cuando Subaru dobló su cuello, se rio de él. Mientras lo hacía, le dio a una de sus coletas naranjas un golpe con el dedo antes de responder.

—Todos estaban deprimidos y ni siquiera podían pararse, pero tu rebotaste primero, ¿no es así? ¡Buen chico! ¡Eres asombroso! ¡Aunque no tanto como Mimi!

—No es la gran cosa. No voy de dejar que la desesperación me supere.

Con Mimi exaltándolo en una fuerte voz, Subaru mordió su labio e hizo una mueca.

Es verdad. No era nada que deba ser alabado.

¿Cuánta amargura había saboreado Subaru durante el camino?

Comparado con los horrores imposibles que se había enfrentado, ¿Cómo podría una situación en la que él aún podía pelear darle margen para hundirse en la derrota…?

Si tuviera tiempo para revolcarse en rendición, también podría toser su sangre y empezar a buscar esperanza, ya que el desafío era mucho, mucho, mucho más reconfortante que rendirse

¡¡…!!

Mientras Patlash saltaba, corriendo hacia adelante, una silueta apareció repentinamente justo al frente, abriendo su enorme boca.

Viendo el interior de la grotesca garganta tan de cerca, Subaru instantáneamente se inclinó hacia adelante mientras tomaban una acción evasiva. Pero la niebla llenando la boca se dispersó un poco más rápido de lo que él podía evadirla…

¡Cierra tu boca…!

Desde lejos, una invisible espada bajo, verticalmente cortando la mandibular abierta.

El poder del golpe cerro la boca a fuerza, y la Ballena Blanca se retorció en el suelo mientras pasaba a Subaru y a Mimi. Cuando Subaru levanto su cabeza después de apenas escapar, vio a Crusch galopando hacia ellos desde el otro lado del campo de batalla.

Corrió hasta llegar al lado del dragón terrestre de Subaru, mirando vilmente a la Ballena Blanca mientras hablaba.

—De un vistazo, este parece ser el peor caso posible. ¿Qué paso con Wilhelm?

—Si lo recuerdas, eso significa que al menos no ha sido borrado por la niebla…Ahora depende de Rem.

Volteando su cabeza, Subaru respondió mientras mantenía sus ojos sobre la Ballena Blanca dando la vuelta y fijando su vita en ellos. Recibiendo su respuesta, Crusch miro hacia Rem, aun en un fiero combate. Cuando la bola de hierro golpeo hacia abajo, sangre fresca fue arrojada, y esa Ballena Blanca hizo el suelo temblar mientras se sacudía en un mar de su propia sangre.

— ¿Que ves, Natsuki Subaru Natsuki?

— ¿Qué quieres decir con “Que ves? Si lo dices en un sentido de victoria, podría decir algo egoísta, como, “Veo carias cosas separando mi vida y mi muerte,” pero…

— ¿No eso. No lo encuentras extraño?

Crusch mando una espada invisible al puente de la nariz de la Ballena Blanca persiguiendo desde atrás. La Ballena Blanca gimió, su persecución fue aplastada al inicio, mientras Subaru comentaba, “¿Extraño? mientras miraba a Crusch.

—Las Ballenas Blancas se han multiplicado a tres. Viéndolo simple, la situación es desesperada. Pero si la Ballena Blanca fuera verdaderamente una horda de monstruos, ¿Es eso realmente algo que no nos daríamos cuenta?

—Realmente no entiendo lo que estas intentando decir.

—Debe ser algún tipo de truco.

Crusch lo dijo directamente, volviendo su galante cara hacia Subaru. Por naturaleza, tener esa poderosa mirada disparando atravesó de Subaru lo hizo pararse más recto.

— ¿Así que tenemos que…descubrir que es?

—Debemos prestar ayuda y al mismo tiempo comprar tiempo para tu escape. De cualquier forma, no podemos mantenernos por mucho. Debemos hacer algo…la retirada ya no es una opción.

Declarando así, Crusch cambio la orientación de su dragón terrestre y se alejó de Subaru.

Dando un giro amplio, circulo alrededor de la Ballena Blanca mirándolos desde arriba mientras mostraba su rostro a las dispersadas unidades de la fuerza de expedición, levantando su voz.

— ¡Párense! ¡Levanten sus cabezas! ¡Tomen sus brazos! ¡Para que han llegado tan lejos!

—…….

Las miradas de los hombres, apoderadas por miseria y desesperación, se levantaron.

Frente a ellos, Crusch grandiosamente saco su espada y la levanto hacia los cielos mientras gritaba.

— ¡Miren a ese hombre! No carga con ningún arma. Es imponente, tan débil que el viento solo se lo podría llevar. ¡He visto a este hombre impotente abatido con mis propios ojos!

Mientras Subaru corría, Crusch lo señalo con la atesorada espada de su casa mientras gritaba aún más fuerte.

— ¡Él es más débil que cualquiera de ustedes!

Si. Todo lo que dijo Crusch era verdad. Subaru era débil. Más débil que cualquiera.

No tenía poder para luchar. No tenía más habilidades más que sobrevivir. Había sido aplastado una y otra vez…un hombre que había sido abatido y derrotado varias veces.

— ¡Y aun, fue el más débil entre ustedes el que más rápido en gritar que no esta terminado!

Era el hombre más impotente ahí quien tenía que apretar sus dientes y decir que aun podía luchar. Contuvo sus lágrimas, tosió su sangre, y a pesar de eso, se puso de pie para resistir para que todos lo vean.

— ¿Entonces porque mantienen sus cabezas abajo?

—…….

—Nuestro poder es débil. Incluso todos juntos, no sé si podemos alcanzar la garganta de la bestia demoniaca. Incluso así, si el más débil entre nosotros no se ha rendido, ¡¿Cómo podemos permitirnos caer sobre nuestras rodillas?!

—S-si…

Los hombres rotos con rodillas que no podían parar de temblar se miraron unos a otros, alentándose unos a otros para levantarse una vez más.

Recogieron sus espadas caídas y se acercaron a sus dragones terrestres esperando a lado de sus jinetes.

Estiraron sus manos, tomaron las riendas, y donde habían estado arrodillados ahora aparecieron caballeros a horcajadas sobre los lomos de sus dragones terrestres.

Las monturas relincharon mientas los caballeros sacaban sus espadas y aclaraban sus gargantas una vez mas.

Un gran grito se elevó…un grito de batalla para tomar honor en sus propias almas, como para reunir sus propios corazones.

Detras del hombre mas debil en el campo de batalla, dejaron salir un rugido salvaje, ahuyentando la insensatez que bajo sus cabezas.

…Las personas llaman a esta emoción vergüenza

Era el miedo de la vergüenza lo que hizo que los caballeros levantaras sus cabezas, atravesaran las diversas emociones que los mantenían en su lugar, o cedieran, y les dieron fuerza para avanzar.

—¡¡Vamos!! ¡¡Carga!!

—¡¡Ooooo…!!”

Con sus alguna vez almas doblegadas re inspiradas, los caballeros retornaron su avance

La fuerza de los dragones terrestres elevo una nube de polvo. Aunque la fuerza de expedición ahora totalizaba poco menos de cincuenta almas, ellos ferozmente cargaron contra las dos Ballenas Blancas dentro del rango de sus espadas, con Crusch a la cabeza.

Escuchando el resurgimiento de la moral de la fuerza de expedición y al regaño de Crusch que lo había iniciado, Subaru no pudo mantener las esquinas de sus labios de hacer una sonrisa tensa.

—Restriega cuanto de un débil y un perro abatido soy ¿Por qué no…?

El hecho que no podía ser capaz de refutarlo solo provenía de la severidad de su caso.

Podían llamarlo como quisieran, usarlo como quisieran. Era la verdad que Subaru era impotente, un perdedor, roto y desecho, y así había llegado a ese punto.

 Era porque Subaru entendió que podía gritar ahí y ahora: Perder no significaba que estaba acabado, estar roto no significaba que debías doblegarte, ser desechado significaba que aún había tiempo, y ser impotente…no estaba permitido.

— ¡Cuento contigo, Patlash. Acércate una vez más, a la punta de su nariz!

El dragón terrestre se incline en un ángulo, arañando el suelo y haciendo giros bruscos repentinos, gritando mientras se acercaba a la Ballena Blanca.

Con la Ballena Blanca intentando sacudir a Rem fuera de sus ojos, Crusch y los escuadrones mezclados fueron al ataque en apoyo. Las espadas de los caballeros dejaron salir chispas cuando golpeaban la piel exterior de la Ballena Blanca, y se alejaron para que los dragones montados corriendo paralelamente pudieran añadir explosiones a través de cristales mágicos.

La Ballena Blanca dejo salir un llanto, golpeando todo el suelo a su alrededor. Incluso ese acto de retorcerse en dolor era una fuerza violenta difícil de evadir para los humanos a su alrededor. Un dragón terrestre y su caballero fueron mandados a volar por el ataque; aplastados por un peso muy grande, el sonido de huesos rompiéndose se dispersó.

Sangre brotó, y una única vida humana fue apagada…Subaru grabo ese vista en sus ojos.

Un escalofrió recorrió su espalda. No pudo haberlo salvado a tiempo, pero esto era resultado de la decisión de Subaru.

Era el resultado de Subaru escogiendo iniciar la batalle. No podía apartar la mirada.

El instante que Subaru denegara ese hecho seria el momento en que perdiera la emoción de vergüenza

Cuando había pedido contra su propio corazón, cuando se enfrentó a su más despreciable debilidad, él profundamente, suavemente negó aquellas debilidades aun así. Es por eso que ya no podía dejarse mimar.

Con un estremecimiento, saboreó la sensación de sangre desvaneciéndose mientras atravesaba el viento, confiando plenamente en su dragón terrestre.

…La niebla aniquiladora escupida por incontables bocas estaba justo a su lado mientras pasaban.

Si incluso uno de sus dedos fuera a tocarla, la existencia de Subaru seria borrada y llevaba a su fin.

Su cuerpo entero seria engullido en un sentimiento de perdida diferente a la muerte, y desaparecería, un final sin nadie que lo recordara.

Sin embargo…

¡El Fulla! ¡¡Como si fueramos a dejarte!! ¡¿Adonde crees que estas mirando?!

…magia de viento barrió la niebla a un lado. Espadas levantándose con un bramido, y bocas con un rugido, golpearon y aplastaron las bocas escupiendo niebla.

El apoyo de los caballeros adelgazo levemente la barrera de niebla. Incluso así, el poder de fuego de la niebla fue causa de desesperación, pero el sistema nervioso completo de Subaru había crecido en sintonía con el aura de inminente borrado.

Dejando su camino a Patlash, la carne de Subaru tomó acción evasiva sobre de su lom. Salto sobre sus brazos y empujo hacia arriba. Haciendo eso, Subaru evadió la niebla presionándolo desde atrás, pero habiendo perdido completamente el equilibrio, estaba en su camino de caer cuando…

—¡¡V-voluntaaaaad!!

Agarrando las riendas, presiono sus rodillas en el asiento, apenas evitando la caída. El poder de agarre que había afinado balanceando una espada de madera, algo sin sentido en su mundo original, permitió que sus manos apenas se sostuvieran en vez de deslizarse por el temblor y las vibraciones.

Subaru se aferró a Patlash, arañando el suelo, mientras atravesaban la barrera.

Su visión se aclaró, y cuando el considerado dragón terrestre aflojo el ritmo, Subaru volvió a sentarse, terminando lo que debió verse como la vista más vergonzoso de la historia. Su resistencia, nunca buena para empezar, había caído, y a este paso, la siguiente ves terminaría de una sola manera…pero Crusch y los otros avanzaron hacia la Ballena Blanca, lanzando su ataque.

— ¡Tengo que restregar mi cerebro… Haaa, mierda, no pongas tu vida en peligro así…piensa, maldición!

Incluso mientras respiraba agitadamente, poniendo su vida en peligro para actuar como señuelo nuevamente, los pensamientos de Subaru deambularon al truco que Crusch había dicho durante su conversación anterior.

En lo que concierne a la “Ecología” de la Ballena Blanca, Subaru era la persona menos informada ahí. No tenía manera de apreciar el daño que el ser había causado además del alcance de las palabras Gran Expedición.

Tenía que haber algo que Subaru podía notar, algo que solo él podía notar, que otros no.

Wilhelm había estado persiguiendo a la Ballena Blanca por catorce años para vengar a su esposa. El pensamiento que el Demonio de la Espada, habiendo guardado ese rencor para llegar al campo de batalla, pudiera pasar por alto información tan crítica como “Hay múltiples Ballenas Blancas” era simplemente impensable. Naturalmente, eso significaba que el fenómeno era desconocido.

¿Entonces por qué nadie lo sabía? …No, ¿por qué había escapado de su conocimiento?

— ¿Por qué mas salieron de repente? …La premisa que habían tres desde el principio es solo extraña.

Sintió como si estuviera a punto de entenderlo. Pero antes que pudiera, la carrera de Patlash los había llevado dentro del rango de olor de la Ballena Blanca.

Crusch estaba persiguiendo a la Ballena Blanca, añadiendo cortes desde su atesorada espada a ella, pero su mirada estaba cambiando pesadamente hacia Subaru. Simultáneamente, abrió su boca, dejando salir un rugido que parecía romper el viento junto con la densa y vasta niebla destructiva que había llenado su cavidad oral.

Patlash pisoteó, cambiando bruscamente las direcciones. Eso los sacó del alcance inmediato de la niebla tiránica que se aproximaba, pero se quedó medio paso corto para salir de su alcance efectivo…pero…

—¡Nosotros nos haremos cargo de esto! ¡¡No te dejaremos!!

…Hetaro y Mimi intervinieron, comprándoles tiempo para tomar el último medio pasó.

Los hombres gato gemelos abrieron sus bocas, desatando rugidos superpuestos de “¡Wa!” y “¡Ha!”. Las ondas de sonido se entremezclaron para formar una sola, entrelazándose mientras se transformaban en poder destructivo. Luego, la vasta onda de oscilación ondulo a través de la llanura, golpeando la aplastante niebla de frente y destrozándola

— ¡¡Whoaa!! ¡¡Eso es asombroso!!

— ¡Oh si, oh si, oh si! ¡Alábame más! ¡Woo-hoo!

—Ahí vas de Nuevo, Hermana mayor…

La alabanza honesta de Subaru hizo que Mimi inflara su pecho y sus mejillas se soltaran en satisfacción. Corriendo a su lado, Hetaro exhaló, los dos a cada lado de Subaru mientras se acercaban a él.

—Te apoyaremos. Sin usted, Señor Natsuki, no veo ninguna forma de ganar esta batalla, dijo Hetaro.

— ¿Para poder ir bam, boom, badaboom, y así? Pregunto Mimi.

—Hermana mayor, hemos estado yendo bam, boom, badaboom, pero aun necesitamos la ayuda del Señor Natsuki.

—¡Heh!

La conversación de bajo estrés continúo con Subaru atrapado en el medio.

Dejando de lado a Mimi actuando como si no comprendiera la situación en lo más mínimo, Subaru volvió su cabeza hacia el receptivo Hetaro y dijo: Ese ataque de equipo, el que usaron para golpear a la Ballena Blanca a mitad de camino, huh. ¿Pueden hacerlo otra vez?

—El mana es escaso, así que una vez más y estaré a mi limite…Hermana mayor y yo te defenderemos hasta que el capitán termine de curarse.

 “Mana is tight, so one more and I will be at my limit—Big Sis and I will defend you until the captain finishes healing up.”

— ¡¿Ricardo sigue vivo?!

Cuando Subaru levanto su voz ante las inesperadas buenas noticias, Hetaro dijo si mientras asentía.

Ese gesto difundió alivio en el corazón de Subaru. Cuando el liger que Ricardo estaba montando fue cruelmente asesinado, había visto la gran cantidad de sangre y temió que Ricardo pudiera haber sido lanzado sin dejar rastro.

—Nuestro gravemente herido capitán tenía un mensaje para usted, Señor Natsuki.

—Un mensaje… ¿No es algo como, “Me debes mucho”?

—Estoy seguro que te dirá esto después por sí mismo, pero…va así. Ahem. “Qu…? Se ha vuelto ligero. El hecho que no esté muerto es prueba de eso.” Fin del mensaje.

Hetaro comunico el mensaje, imitando a Ricardo hasta su dialecto de Kararagi. Subaru no hizo ningún comentario sobre la calidad del retrato mientras reflexionaba sobre el significado de las palabras dichas a él.

Era un mensaje por el que Ricardo había ligeramente puesto su vida en riesgo para que le llegara. Si pudiera envolver su mente en torno al significado interno y el mensaje real detrás de el…

—No suenas para nada como él.

— ¡No, en lo más minino! ¡No tienes talento para eso, para nada!

— ¡¿Es este el momento para decir algo como eso?!

Mimi inocentemente coincidió con el insensible comentario de Subaru. He taro refuto sus pensamientos con una voz al borde de lágrimas, pero Subaru no dejo que le afectara y miro hacia el cielo.

Dos de las Ballenas Blancas todavía estaban enredadas con la fuerza de expedición, envueltas en un fiero combate. Por otro lado, la Ballena Blanca flotando en el cielo, con una mirada de comandante de la batalla, estaba siendo calmadamente desde arriba.

Subaru sintió que su comportamiento era de alguna manera…antinatural.

La fuerza de expedición había perdido su principal fuerza de pelea, y los escuadrones restantes estaban separados, peleando en dos frentes. Incluso con Subaru cumpliendo su rol como distracción, si la Ballena Blanca flotando en el cielo fuera a unirse a cualquiera de los frentes, sería suficiente para cambiar decisivamente el curos de la batalla. Si cualquier fuerza fuera engullida, estaban acabados.

Y aun así, esa Ballena Blanca no hizo nada. ¿Por qué…?

—El mensaje de Ricardo…

Ligero, Ricardo había dicho.

Estaba transmitiendo la razón por la cual no había muerto después de poner su vida en riesgo.

¿Así que a que se refería? Ligero, pero que era ligero? ¿Su vida? Ciertamente la vida tenía menos peso en el campo de batalla, pero no pensaba que así debía entenderse. Ligero, ligero significaba…

—Esta es una situación pesada y dura. ¡¿Qué demonios puede ser ligero…?!

Puso todo su peso en Patlash y cargo contra la punta de la nariz de la Ballena Blanca más cercana una vez más.

Con Crusch y los otros sobre ella, la cavidad oral de la Ballena Blanca apunto hacia ellos, pero un corte invisible de Crusch hacia los cristales mágicos arrojados a ella infringió daño explosivo

Un rugido se elevó entre los caballeros. Incluso cuando sus números disminuyeron, uno que, uno allá, estaban manteniendo el frente de batalla solo con moral inagotable.

¿Era así cuan fuertes se volvían los seres humanos cuando se deciden a afrontan la muerte frente a sus ojos?

Después de todo, la fuerza de expedición había desafiado a la Ballena Blanca con su lista completa. Habiendo perdido su principal poder de pelea e incluso gran parte de sus números, el hecho que todavía se resistan por la fuerza de armas solo podía ser dicho como fuerza de voluntad…

—Aunque no puedes esperar que la fuerza de voluntad explique todo esto.

Habiendo pensado tan lejos, Subaru jadeo, levantando su cara.

Miro de nuevo a la Ballena Blanca que había dejado en la estacada detrás de él, mirando al rostro distante de la bestia demoniaca

Entonces, se dio cuenta de lo que se sentía tan extraño

— ¡Si ese es el caso…!

Subaru apretó sus dientes, un escalofrío recorrió todo su cuerpo cuando la posibilidad surgió y lo recorrió.

Transmitiendo sus intenciones a través de las riendas, Patlash hizo un giro brusco y ferozmente se acercó a la otra Ballena Blanca.

Rem, peleando furiosamente con su poder Demonio completo suelto, montó un liger mientras hacia un agujero tras otro en el torso de la Ballena Blanca. Incluso con su vestido de delantal manchado con sangre de bestia demoniaca salpicada, sonrió firmemente cuando sintió el acercamiento de Subaru.

Viendo esa expresión feliz mientras ella estaba bañada en sangre de ballena fue desconcertante, pero imprudente como era, Subaru miro a Rem con fascinación. Incluso con la situación en tal desventaja, Rem confió en resolución imprudente de Subaru.

Su fe, su amor, no podían quedarse sin respuesta.

—…….

Sin ningún intercambio de palabras, el dragón terrestre de Subaru se encontró con el liger de Rem, con Subaru yendo hacia la punta de la nariz de la Ballena Blanca, y Rem girando su montura hacia su cola.

No había necesidad de detenerse y discutirlo. Ambos sabían que Subaru tenía su propio rol que desempeñar, y Rem tenía el suyo.

Cuando Subaru circulo al frente de la Ballena Blanca, la bestia demoniaca, sintiendo su acercamiento, volteo su cabeza en su dirección. Encima de su ojo gigante, múltiples bocas escupe niebla aparecieron, babeando mientras emitían niebla blanca.

— ¡Ta-daa! ¡Ba-baa!, ¡Whoosh, dispérsate, dispersate!

El liger que Mimi montaba salto de la izquierda de Patlash, a la derecha, encima, y alrededor. Mientras Mimi hacia poses decisivas y hacia efectos de sonido encima del lomo del perro negro, la vara en su mano brilló, bloqueando la niebla con una barrera mágica, dándole tiempo suficiente a Subaru y a Patlash para evadir antes que el bombardeo los alcanzara.

— ¡Esto te costara mucho, señor!

— ¡Estoy lo suficientemente agradecido; cuando esto termine te agradeceré cientos de veces!

— ¡Muy bien!

A la corta respuesta de Mimi, dio su espalda y corrió paralelamente en búsqueda de la Ballena Blanca. Luego la adelanto, y salió al frente.

Subaru se volteó, y él y la Ballena Blanca se miraron entre ellos. La vestía demoniaca, con un ojo pintado escarlata, dejo salir un llanto agudo al desafío del chico, tan molesto y pequeño como una plaga. Pero la apariencia de la bestia dio convicción a los pensamientos de Subaru.

Ni esa Ballenas Blanca, ni la que se enfrentaba a Crusch y a los otras, tenía un ojo izquierdo.

— ¡Justo como pensé! ¡No hay tres de ustedes, maldición…te dividiste!

La que estaba flotando en el cielo estaba seguramente herida en los mismos lugares al inicio, incluyendo la pérdida de su ojo izquierdo

…El ojo izquierdo faltante era la herida de batalla que Wilhelm había infligido en la Ballena Blanca en la pelea anterior

Estaba claro que solo podía haber una razón por la cual las mismas heridas no estaban solo en una solo bestia, sino en las otras dos también: La que estaba en el cielo se había dividido a sí misma, trayendo a las otras dos a existir.

— ¡Los golpes son más ligeros debido a que cada una tiene un tercio de su poder de pelea! ¡Ese truco explica por qué podemos luchar contra ella incluso con muchas menos personas!

Explicaba por qué Ricardo, golpeado en el ataque sorpresa, no fue asesinado en el proceso. Así, también, como la fuerza de expedición, disminuida en números, era capaz de mantenerse peleando contra múltiples Ballenas Blancas.

Subaru había abandonado el conveniente pensamiento que lo vincularía al poder milagroso de la voluntad. Y era precisamente debido a que Subaru era tan negativo que había llegado a esa respuesta tan poco convencional.

El poder de la niebla aniquiladora era absoluto. En consecuencia, la Ballena Blanca había incrementado sus números al precio de su propia resistencia. Si la tiranía de los números rompiera el espíritu de la fuerza de expedición, la batalla seguramente terminaría ahí.

A Subaru le costó creer que la Ballena Blanca entendía la debilidad del corazón humano y había recurrido a esa táctica con ese conocimiento. Pero la Ballena Blanca teniendo el poder de dividirse a sí misma era un hecho indiscutible.

¿Que hubiera pasado si Subaru no se hubiera rebelado contra la renuncia cuando lo hizo?

Subaru no podía comprender qué hubiera pasado si no hubiera aullado. El actual Subaru no se permitiría percibir un futuro donde no lo había hecho.

Nunca queria mirar a las feas caras de la Ballenas Blancas por tanto tiempo nunca ma—

—¿¡…Que dem…?!

Frente a Subaru, formando esa conclusión, los movimientos de la Ballena Blanca persiguiéndolo cambiaron. Donde alguna vez floto en el cielo, ahora se frotaba contra el suelo, como si algún objeto dentro de su cuerpo estuviera causándole agonía.

— ¡Hermana mayor, ahora!

— ¡Mimi entiende! ¡Es difícil cuando tienes un picor que no puedes rascar, eh!

Hetaro, viendo la favorable oportunidad, salto hacia adelante, y Mimi, no entendiendo los movimientos de la Ballena Blanca siguió el ejemplo. Los gemelos emparejaron sus movimientos en un ataque de pinza en la Ballena Blanca desde derecha a izquiera, abriendo sus bocas al mismo tiempo cuando…

— ¡Wa…! ¡Ha…!

Las ondas aullantes de izquierda y derecho deformaron en gran medida el torso de la Ballena Blanca, y la onda de choque golpeo a través de la piel exterior a los interiores. Rebotaron en la piel endurecida, las gritas la atravesaron, la sangre fluyó hacia afuera, y al momento siguiente…

—¡¡…Zuaaaaaa!!

La parte del estómago que se frotaba contra la superficie del suelo se hinchó desde el interior, solo para que carne y sangre se rompieran.

Liquido negro rojizo fluyo hacia afuera como una corriente fangosa y escupida; sobre esa corriente estaba…

— ¡¿Wilhelm?!

El Demonio de la Espada, con su supervivencia incierta después de haber sido engullido por la Ballena Blanca, había vuelto.

Subaru corrió hacia Wilhelm mientras la fuerza de expedición restringía a la apaliada Ballena Blanca. Wilhelm, con su cuerpo entero bañado en sangre, cayó sobre una rodilla, sosteniendo la mitad de su cuerpo con una espada.

— ¡Fui…imprudente…y…descuidado! Gimió.

— ¡No necesitas hablar! ¡Aw, maldición, no sé qué hacer aquí, pero al menos estas vivo. Volvamos donde Ferris antes que nada!

Cuando Subaru extendió su mano, contuvo su aliento; el estado de las heridas de Wilhelm estaban mucho más allá de sus expectativas. Aún tenía la fuerza de voluntad para agarrar una espada, pero estaba a las puertas de la muerte, con su brazo izquierdo destrozado incluido.

La llama de su vida amenazaba con extinguirse en cualquier momento si Subaru no encontraba un médico pronto. Y aun así, cuando Subaru corrió hacia el, Wilhelm amablemente retiro su mano. Poniendo su peso en la espada se levanto, apretó sus dientes, intentando pararse con su propia fuerza.

—Aun…no. Aun puedo…pelear…

— ¡Este no es el momento! ¡Morirás frente a la ballena! ¡Así que no digas ninguna mierda de “no es suficiente para matarme” o “Estoy cansado”! ¡Cuando se trata de vida y muerte, se mas que tú!

— ¿Que…estas…diciendo…?

Regañando al destrozado Wilhelm, Subaru agarro su cuerpo y lo arrastro hacia arriba. Durante el tiempo que discutieron, los gemelos gato se unieron a ellos.

— ¡El anciano salió!

— ¡¿Señor Wilhelm, está bien?!

Cuando los gemelos vinieron corriendo y vieron las graves heridas de Wilhelm, ambos instantáneamente se pusieron a actuar. Mimi aplico magia curativa simplificada a las heridas del viejo espadachín, y durante ese tiempo, Hetaro miro a Subaru y dijo, Incluso la magia curativa de hermana mayor no puede hacer mucho para curar esas heridas. Señor Natsuki, ¿Puedes llevar al Señor Wilhelm hasta el Señor Felix?

— ¡Si, puedo ver por mí mismo que Wilhelm está en mal estado! ¡Si no es tratado, será demasiado tarde! Realmente quiero llevarlo yo mismo pero…

Subaru miro a la Ballena Blanca mientras esta empezaba a levantarse una vez más.

La herida del estómago era profunda, y el sangrado de la abertura no había cesado, pero la bestia demoniaca continúo escupiendo niebla de las bocas por todo su cuerpo, no mostrando más signos abandonar la pelea que Wilhelm.

No había error: Al momento, la distracción de Subaru no era una parte pequeña de su fuerza de combate. Si Subaru cargaba con Wilhelm, la batalla solo iría a peor.

—Incluso dejando eso de lado, puede que termine atrayendo a la Ballena Blanca directamente sobre los heridos. ¿Puedo encargarles a Wilhelm a ustedes dos?

—Podemos hacerlo con nuestros ligers… ¿pero tienes algo en mente?

Hetaro aceptó a Wilhelm de Subaru, gimiendo un poco por la disparidad en peso corporal mientras ponía al hombre en su liger. Después de eso, miró a Subaru, tomando la mano de su felizmente riendo hermana, mientras decía, “Si hay una oportunidad de victoria, escucharé. Si no, agarrare la mano de mi hermana y huiré.”

—Ehh, ¿Por qué? ¡Aún no los hemos vencidos!

—Hermana Mayor, silencio.

La declaración de su hermano menor hizo que Mimi pusiera sus labios en visible consternación.

Viendo el intercambio entre los gemelos, Subaru dijo, “Supongo que es así,” y acepto con un asentimiento.

—Ustedes son mercaderes. Están trabajando solo por dinero, no como yo, Crusch, y los caballeros con un resentimiento contra la ballena… No tienen obligación de arriesgar sus vidas.

—No lo malinterpretes. No estamos obligados a tirar nuestras vidas.

Su rostro y comportamiento eran mansos, pero Hetaro le dio a Subaru su opinión con fortaleza. Mirando hacia los pequeños hombres bestia, que ni siquiera llegaban a sus caderas, Subaru exhalo profundamente.

—“Lo siento, pero no hay tiempo” dijo, “Creo que hay una oportunidad de victoria. Por ahora, solo lleven a Wilhelm a la retaguardia…Debo…hablar con Rem y Crusch.”

Con Patlash a su lado, Subaru prácticamente saltó a su lomo, montándolo mientras recorría su mirada por encima.

Miro hacia el cielo, observando a la abominable figura como pez tranquilamente nadando en el…

4

— ¿Entonces la Ballena Blanca se dividió a si misma?

—Sí, no creo que haya ninguna duda. Los lugares de las heridas y la fuerza de combate lo confirman. Para ponerlo simple, tú y las otras personas peleando directamente contra ella deben haberlo sentido, ¿verdad?

—Por mi parte, estaba muy desconcentrada, pero… bien puede ser correcto.

Subaru se había reagrupado con Rem y Crusch, y ambas hicieron caras de aceptación y asintieron mientras Subaru explicaba.

Habiendo confiado la retirada de Wilhelm al liger de Hetaro, se había unido a los gemelos, ahora montando sobre el mismo liger, y habían acabado de terminar de explicar el “truco” a la fuerza principal del campo de batalla.

Con la fuerza principal fuera de acción, la unidad de caballería y los Colmillos de Hierro estaban manteniendo a las dos Ballenas Blancas ocupadas. Su alta moral y excelente trabajo de equipo extrañamente lo lograron, pero había solo minutos de tiempo disponible para una reunión estratégica…

Tenían que idear un plan para vencer a la Ballena Blanca durante ese tiempo.

—…Acepto tu hipótesis que son más débiles que la original sola. ¿Pero qué sirve comprender esto? Incluso si están heridas y debilitadas, la amenaza para nosotros es mayor que antes. Incluso con la curación de Ferris, no podemos esperar que aquellos que se han retirado regresen a las líneas de batalla.

—Duele no tener a Wilhelm y a Ricardo pero no estoy pidiendo lo imposible. Debemos ganar eso sin ellos.

—Así que debemos matar tres Ballenas Blancas. Es fácil decirlo pero un muro alto.

—No necesitamos matar tres… matar a una debería ser suficiente.

Con una contracción, Crusch levantó una ceja ante las palabras de Subaru.

Subaru su mirada de profundo interés con un asentimiento y apunto a la bestia demoniaca arriba en el cielo.

— ¿Qué crees que está haciendo ese bastardo, mientras hace que sus dos vástagos luchen en todas partes mientras observa desde lo alto?

— ¿Quizás se está refrenando mientras cura sus heridas…?

Subaru negó con la cabeza ante la insegura respuesta de Rem.

Por lo que Subaru podía ver, las vestías demoniacas no eran tan diferentes de otras creaturas. AL menos, la Ballena Blanca no parecía poseer ningún tipo de regeneración fuera de lo común.

Si era así, el rol de la Ballena Blanca en lo alto del cielo era…

— ¿Entonces ese es el cuerpo principal?

—Así es como lo veo.

Subaru asintió, concurriendo con Crusch, llegando a la misma conclusión que él.

De hecho, no era más que una suposición. Pero era seguro que la Ballena Blanca en el cielo era la original de las tres. Y cuando consideras como vencer a las Ballenas Blancas adicionales, el hecho que estaba jugando el juego de espera estaba más allá de toda disputa.

—Creo que el hecho que no baja y ayuda a ninguno de sus compañeros solo puede significar una sola cosa…que no puede dejarse ser vencida.

—El razonamiento coincide. Sin embargo, dicho de otra manera…

—Puede significar que matar a las dos de abajo podría incluso no dañar al cuerpo principal.

Incluso si vencían a una en las llanuras, no había garantía que el cadáver no solo sería remplazado por una nueva versión. Si era así, la batalla se estancaría en un bucle infinito sin un fin visible. Como resultado, en contraste a la Ballena Blanca, jugando con infinitas continuaciones, podía ver a la fuerza de expedición cayendo primero.

Hetaro, observando en silencio, hizo una pregunta muy realista.

—Así que la razón por la cual no desciende está vinculado en como vencerla. ¿Pero qué debemos hacer entonces?  No tenemos ninguna forma de volar tan alto y atacarla.

La pregunta del gatito hizo que Crusch cambiara su afilada y ámbar mirada hacia la Ballena Blanca sobre ellos mientras decía, “Incluso usando mi bendición, mi espada no puede atacar a ese rango con suficiente fuerza. Puedo ser capaz de golpearla, pero la Ballena Blanca no caerá debido a eso.

La Ballena Blanca había volado a lo alto del cielo, alcanzando una altitud aproximadamente igual a las nubes. Era como si la Ballena Blanca estuviera mostrando su maldad al ocupar una posición más alta que cuando apareció por primera vez.

A ese rango, ni siquiera la exactitud de los cañones de cristales mágicos tendría seguramente un gran impacto.

— ¿Rem, podrías, digamos, hacer flotar una montaña de hielo cerca al bastardo…?

—Lo siento. El mana es más difícil de controlar mientras más lejos está. Creo que sería posible para el Maestro Roswaal, pero mi habilidad es…

Rem parecía mortificada, viendo los límites de su propio poder con un plan para romper el punto muerto frente a sus ojos.

Subaru dio a su respuesta un gesto de la mano para decir, no es tu culpa, y miro hacia el cielo.

…Había pensado un plan

Dada la respuesta de Crusch, la respuesta de Hetaro y Mimi, y la respuesta de Rem, el mejor plan no servía, dejando al segundo mejor, uno que no quería usar.

—Tengo un plan, pero depende mucho de tirar los dados… ¿Quieren intentarlo?

Cerrando un ojo, Subaru reviso que tan lejos las chicas estaban dispuestas a ir antes de revelar su segundo mejor plan. Pero uno podría incluso decir que era grosero preguntar.

El solo hecho que estuviera en ese lugar significaba que no se eludirían de ninguna apuesta…

…porque eran un grupo de grandes tontos…un hecho del que Subaru estaba consiente.

5

….Desde lejos arriba en el cielo, la Ballena Blanca silenciosamente observo el conflicto de abajo.

El campo de batalla estaba netamente dividido en dos mitades, derecha e izquierda, por el árbol al medio que parecía atravesar el cielo.

En ambos lados, pequeños humanos estaban colgando de las enormes figuras de las bestias demoniacas, apuñalando con el acero que sostenían en sus manos, blandiendo piedras que creaban luz, desafiando a las bestias de manera superficial.

Cuando las llamas se alzaron y los gritos de angustia de las bestias demoniacas llegaron desde abajo, la Ballena Blanca nadó a través del cielo, arrojando niebla.

La niebla que vertió sobre las llanuras era el aliado de sus vástagos bajo su mirada, de manera constante pero segura, reduciendo al diminuto enemigo.

Las figuras correteaban alrededor, pero mientras el tiempo pasaba, sus números se reducían, uno aquí, uno allá, tragados por la niebla, con su existencia borrada de este mundo.

Todo sería tragado, y al final de esta batalla sin ganancia no tardaría en llegar. Solo era cuestión de tiempo antes que la fuerza de combate opuesta empezara a desarrollar gritas fatales y colapsara.

Si la Ballena Blanca poseyera intelecto humano, seguramente pensaría esto, segura de su propia Victoria. Pero de hecho, la Ballena Blanca no poseía tal cosa.

La Ballena Blanca estaba simplemente siguiendo su instinto, actuando para destruir sus oponentes y al mismo tiempo preservarse. No servía de nada preguntarle a los instintos de la bestia por qué emitía tal juicio.

De acuerdo a sus instintos, la Ballena Blanca con calma, a propósito se puso a jugar y a matar a su presa.

—¡¡…!!

Escupió niebla, progresivamente pintando la superficie de blanco.

A pesar que las pesetas habían interrumpido, la misión de la Ballena Blanca era cubrir el mundo en niebla. Esto, también, era el comando de su instinto, y hacerlo era el propósito de la existencia de la Ballena Blanca.

Por lo tanto, la mente de la Ballena Blanca se alejó del espectáculo de abajo cuando de repente, su enorme ojo se movió, su mente se reoriento hacia la tierra una vez más.

Habiendo detectado mana reuniéndose con una fuerza enorme, miro el flujo a simple vista.

“Al Hyuma.”

Una chica de cabello azul estaba parada al centro del vasto vórtice de mana.

Con el tiempo, el mana se arremolinó alrededor de sus piernas, construyéndose mientras la chica le daba dirección, construyendo suavemente una lanza muy larga de hielo con una afilada puna que sobresalía en ella.

La vil arma congelada en el rango de diez metros, y su afilada punta estaba apuntando al centro de la Ballena Blanca.

Incluso a distancia, su fuerza parecía amenazante, pero que la Ballena Blanca lo notara antes que ella disparara era fatal.

— ¡…Por favor!

La chica grito su petición mientras la lanza de hielo se lanzó del suelo hacia el cielo

Por supuesto, su objetivo era el centro del torso de la Ballena Blanca que nadaba. La helada sed de sangre acelero rápidamente con fuerza suficiente para atravesar el cielo…pero el tiempo que tomo para conseguir esa aceleración, y al ser vista en el momento de su lanzamiento, significaba que el plan había fallado, con su objetivo sin cumplir.

La Ballena Blanca movió su cola, nadando a través del cielo al cortar el viento. Solo eso hizo que la puntería de la lanza helada fallara.  La patética lanza de hielo pasó a lo largo de la marca, pasando por el flanco de la Ballena Blanca en su camino al distante cielo…

—¿…….?

En el instante en que pasó la lanza helada, el sonido muy suave de algo destrozado llegó a ser oído por la Ballena Blanca. Teniendo en cuenta la gran disparidad en masa entre los dos, eso fue poco menos que un milagro.

Ese milagro celestial hecho por el diablo le dijo a la Ballena Blanca que ese era el sonido de un error irreparable.

—…Hey. Debo decir. Se siente realmente mal verte desde tan cerca.

Una sensación extremadamente ligera subió a la nariz de la Ballena Blanca.

Al mismo tiempo que se dio cuenta que un ser había caído encima de su frente, la lanza de hielo, supuestamente volando mas allá, desapareció sin dejar rastro, y la Ballena Blanca capto un aroma de una ola de mana de dispersión

…Y a continuación, descubrió que la fuente del olor insoportable estaba justo encima de eso.

—Vienes conmigo. Tengo que advertirte, soy un hombre considerado demasiado molesto como para ignorarlo.

Una sonrisa maliciosa apareció  fuente del mal olor cuando la Ballena Blanca escuchó sus palabras.

6

Para resumir el salvaje plan de Subaru, él tenía que montar una lanza de hielo de Rem hasta llegar al cielo, donde rompería un cristal de mana  de repulsión para bajar de ella…y caer encima de la Ballena Blanca.

Por supuesto, Rem objetó ferozmente, pero se abrió camino con gritos repetidos de ¡Confío en ti, Rem! Llevando a Crusch y los demás al insistir en que no era imprudente, procurándoles un cristal de repulsión de mana en el proceso.

Habían anticipado que la Ballena Blanca evadiría una gran magia obvia, y fue allí donde Subaru tendió su trampa. Por el contrario, si la ballena blanca no hubiera evadido, era posible que la lanza helada, con Subaru aferrada al final, hubiera golpeado de lleno y se hubiera hecho pedazos. En cierto sentido, fue el mayor peligro en amenazar su vida en esa batalla.

—Pero si voy a decir eso, estoy en un gran aprieto ahora… ¡esto es muy aterrador!

Desesperadamente colgando de la nariz de la Ballena Blanca, Subaru pudo sentir su dura puede y su vello coparla en sus palmas mientras su cara hacia una mueca por el viento en el cielo a altitud y el olor crudo de la poderosa criatura.

 El Subaru colgante…en otras palabras, el aroma concentrado de la Bruja…trajo un cambio al estado de la Ballena Blanca. Desde su postura de observación solemne, la bestia demoniaca había caído claramente en un estado agitado, con niebla, saliva y una fuerte risa saliendo de la totalidad de su cuerpo, dándole a grosero Subaru una cordial bienvenida.

—…Okey.

Aceptando el infeliz saludo de la Ballena Blanca, Subaru respiró hondo y calmó su corazón. Por supuesto, Subaru no tenía ningún ataque especial con el que enviar a la Ballena Blanca a la tierra. No era tan ingenuo como para pensar que un poco de iluminación y resolución eran suficientes para lograr eso, e incluso si lo golpeaba con Shamak a un gran costo para su cuerpo, probablemente se deslizaría como un idiota, cayendo hasta su muerte…así que eso estaba fuera.

Así que Subaru se estaba aferrando a la Ballena Blanca para una sola cosa.

—Bueno, intentémoslo…con resolución más fuerte y todo.

Antes que la Ballena Blanca actuara, Subaru se soltó y se deslizo sobre la piel de piedra…cayendo libremente. No se había resbalado como un idiota, pero había empezado a caer al suelo

La Ballena Blanca movió su cabeza hacia la vista de Subaru cometiendo un espectacular acto de suicidio, haciendo un suave movimiento de su cuerpo para perseguir, pero entonces, se detuvo, como si algo la hiciera dudar.

Si solo miraba a Subaru caer, su ventaja de altitud permanecería inquebrantable. La Ballena Blanca instintivamente entendió esto, deteniéndose, como si se resistiera a la atracción del aroma.

Ya veo, instintos obstinados. Bueno, eso es malo.

En consecuencia, jugo su carta de triunfo.

—A esta altura, no hay que preocuparse de que alguien lo oiga. ¡Escucha! ¡¡Aquí tienes un regalo. Gracias a ti, Rem murió y pase por un gran trauma, bastardo!! 

En el instante en que lo dijo, la carde de Subaru, golpeada por el viento, fue desconectada del mundo. Todos los sentidos de su cuerpo se volvieron distantes, y su mente, regida hasta el momento por el sentimiento de que sus órganos estaban flotando hacia arriba, perdió el sentido de la realidad. Fue invitado a un lugar donde la noción del tiempo no existía.

En el siguiente momento…

—Te amo.

Sintió como si alguien le susurrara en el oído.

Un instante después…un feroz dolor se disparó a través de cuerpo entero de Subaru, como si un rayo lo estuviera convirtiendo en cenizas.

Desde un lugar que no pudo ver, las manos habían invadido desde atrás para agarrar su corazón, retorciéndolo fuertemente, pero con cuidado, como si revisara para asegurarse que aún estaba ahí.

Sentía realmente que el órgano que gobernaba su vida era tratado de manera brusca, la extraña sensación de tener a alguien manipulando libremente tal parte vital.

Al fin del mundo, sin poder dejar salir un grito, los sonidos del viento y de su propia voz le dijeron que…

—¡¡Estoy…de vueltaaaaaa!!

—¡¡…!!

Frente a los ojos de Subaru, la boca gigante de la Ballena Blanca fue abierta mientras ferozmente se lanzaba sobre él.

Su confesión del taboo había incrementado el aroma de la Bruja, y el odio creciente había anulado los instintos de la bestia demoniaca.

Dejó salir un rugido, con su ojo perdiendo toda sanidad, pareciendo olvidar el conflicto de abajo mientras la Ballena Blanca salió corriendo, buscando eliminar la sola existencia de Subaru

Envuelta en un torbellino, la Ballena Blanca rápidamente cerró la distancia entre ellos, asustando a Subaru. En esa situación, incapaz de hacer algo menos caer libremente, Subaru no tenía manera de esquivar la embestida. A ese paso, antes incluso de llegar al suelo, la Ballena Blanca lo atraparía, y terminaría en el FINAL MALO: Comida de ballena.

Sin embargo, a ese paso.

—¡¡…Rem!!

—¡Si, Subaru!

El grito de Subaru parecía desvanecerse en el viento, pero ella respondió fuerte y claro.

Simultáneamente, con la Ballena Blanca exclusivamente concentrada en Subaru, una lanza de hielo voló desde un lado y chocó…introduciéndose en su boca abierta, rompiendo un número de diente amarillos, y entorpeciendo su movimiento.

Aprovechando la oportunidad, Rem, en el lomo de Patlash, envolvió su Lucero de Alba alrededor de cuerpo de Subaru mientras caía libremente.

La cadena se envolvía alrededor de su cadera, girándolo a la fuerza de su curso acelerado y enviando sus entrañas a un lado. ¡Gwah! Fue el grito que Subaru dejo salir mientras recordaba sentir el mismo impacto en el pasado.

Era la segunda vez que Rem había salvado su cuerpo de caer de esa manera. La primera vez fue cuando el pie de Subaru se resbalo del carruaje en su camino a la capital real.

—Supongo que puedes acostumbrarte a todo…

Después de todo, esta vez se las arregló para no desmayarse.

Manipulado por la cadena, el cuerpo de Subaru cayó casi secamente sobre el lomo de Patlash. Con Rem abriendo grande sus brazos para recibirlo, Subaru termino volando hacia su pecho.

Con un suave impacto, la cabeza de Subaru fue enterrada en una cálida sensación mientras exhaló.

—¡Estoy salvado!

—Esto es una recompensa.

—¡¿Qué estás diciendo?!

Las mejillas de Subaru se enrojecieron, y rápidamente levantó su cara del abrazo de los pechos de Rem.

Justo a su lado, la cara de la Ballena Blanca paso de largo…

—¡¡…!!

La Ballena Blanca había caído al suelo de cabeza, con su velocidad sin disminuirse. Con un gran rugido, la superficie del suelo exploto en una nube de tierra, con su fuerza haciendo que la tierra temblara.

Cuando se vieron envueltos en una nube de polvo, Subaru le ordenó a Patlash que corriera con toda su fuerza…y detrás de ellos, la Ballena Blanca estaba tomando vuelo, mandando a volar la nube de tierra.

La increíble fuerza había arruinado su cabeza, y además de eso, la Ballena Blanca se olvidó de sí misma, levantando un grito mientras se dirigía a Subaru.

Con ella un estado de tremenda emoción, él no pudo ver ni siquiera el mínimo rastro de cuando nadaba relajadamente en el cielo. Su nado se había vuelto agitado, y su velocidad, superando al viento, era un buen contrincante para Patlash.

Pero en un crudo vigor, fue abrumador.

La tierra se partió, y cuando su cola golpeó el suelo, la Ballena Blanca ferozmente los persiguió desde atrás.

Subaru puso todo su peso hacia adelante, confiando su vida en las fuerzas restantes de Patlash. Este era el dragón terrestre que había fervientemente y desesperadamente agotado todas sus fuerzas por Subaru hasta ahora. Aunque ha sido un corto tiempo, Subaru tenía suficiente fe para poner su vida en sus hombros.

—¡Cuento contigo, Patlash! ¡¿Eres un dragón, verdad?! ¡Muéstrame que tan genial eres!

—¡…!

Patlash relinchó, y se sintió como la velocidad subió un nivel.

El rugido de la Ballena Blanca resonó, y del violento temblor de sus tímpanos y del mundo volviéndose borroso, lo supo.

Al frente. Al frente. Solo necesitamos corre e ir al otro lado.

La Ballena Blanca nado ferozmente persiguiendo a Subaru para devorar a Subaru entero.

Y entonces…

—¡¡Toma esto, maldición…!!

—¡¡—!!

Un segundo rugido resonó, y justo después, hubo una serie de sonidos como si algo estuviera siendo destrozado.

Los intervalos entre los fragantes sonidos se estrecharon, acercaron, y finalmente, una gran sombra apareció, haciendo un gran sonido pesado mientras ello—el Gran Árbol Flugel—cayó directamente sobre la Ballena Blanca.

 —¡¡…!! ¡…!

Cañones de cristales mágicos, espadas invisibles, ataques rugientes…fuerzas destructivas apiladas una encima de otras habían arrancado las raíces del Gran Árbol, el cual había crecido en el curso de cuatro siglos y había sido plantado por un sabio.

Mientras caía, aplastó el enorme cuerpo de la bestia demoniaca.

El gran peso del árbol que llegaba a los cielos se estrelló directamente sobre la Ballena Blanca, presionándola desde arriba. Frente a un ataque que estaba en una dimensión diferente comparado con todo lo que había venido antes de eso, incluso la defensa de la dura piel exterior de la Ballena Blanca fue insignificante.

Un grito y una increíble onda de choque atravesaron las llanuras Liphas, con la onda arrasando la niebla.

Aplastada bajo el Gran Árbol, la inmovilizada Ballena Blanca  chilló de angustia, moviendo su cosa. Sin embargo, su energía vital era tal que su cuerpo había soportado un golpe tan grande y su vida no había sido extinguida.

La Ballena Blanca se retorció, intentando escapar de la masa súper pesada, cuando en la punta de su nariz…

—…Dedico esto a mi esposa, Theresia van Astrea.

Levantando por encima de su cabeza la atesorada espada que había tomado de su ama, un solitario Demonio de la Espada se abalanzó…para bajar la cortina en esa feroz batalla en la que colgaba la vida y la muerte, una venganza que abarcaba catorce años, y una historia de conflicto entre los hombres y la Ballena Blanca que abarca cuatrocientos.