El día siguiente era día de descanso, por lo que, como era habitual, trabajé duro tomando parte de las labores del hogar.

Entonces, luego de unos sencillos fideos instantáneos…

Kanon estaba en la entrada con un maletín que tenía en su interior ropa de cambio.

—Bueno, me iré.

—Cuídate.

—Ten cuidado.

—Regreso mañana al mediodía.

—Vale. No te preocupes por nosotros, tómatelo con calma. 

—… Sí. Gracias.

Kanon ondeaba la mano despidiéndose mientras desaparecía por la entrada. 

Tal y como se dijo ayer, Kanon volvería por un día a su apartamento.

—Bien. Himari, hoy no trabajas, ¿verdad?

—Así es.

—Ya veo. Siento decir esto cuando acabamos de almorzar, pero… ¿qué vamos a hacer con la cena? 

—Hmm… ¿qué hacemos?

Una Himari que comienza a preocuparse entreteje sus cejas.

Muchas veces mi madre preguntaba; “¿qué quieres comer hoy?”, y le respondía “Cualquier cosa”, supongo que esa respuesta debía ser todo un problema para ella…  Puedo decir que ahora lo comprendo.

Pensar en las comidas diarias es de plano un grano en el culo.

Si es así cuando se trata de solo la comida para uno mismo, imagínate cuán fastidioso es cuando también está involucrada la comida de otra persona.

—Kanon-chan es increíble, ha estado pensando en el menú de todos los días, eh.

En mi interior también estuve de acuerdo con lo que murmuró Himari.

Ha estado haciendo eso desde antes de venir a mi casa, tiene todos mis respetos.

—¿Hacemos algo mañana? Trabajas por la noche, ¿verdad?

—Así es. ¡Vamos a darle a Kanon-chan una gran sorpresa!

—Antes de eso, la cena de nosotros hoy…?

—Uhh…. ¿Qué tal si decidimos mirando un tutorial en internet?

—Oh. No parece ser una mala idea, eh.

Con eso dicho, nos desplazamos de inmediato a mi habitación, donde está el computador.

Quizás porque Himari se había determinado a volver a su casa, el tiempo que le dedicaba a dibujar se había reducido.

Sin embargo, parece que dibuja algo una vez al día.

Lo que Himari dice es; “Dibujar es lo mismo que un músculo. Si hay un momento de vacío, se olvidará la sensación, y puede que el diseño cambie.” 

Supongo que por eso continua con todo de manera tan seria, ¿verdad?

Himari se sienta de inmediato frente a la computadora y abre un sitio web de recetas.

Tome asiento a su lado un poco apartado. 

Sigo sin saber cuál es la distancia adecuada en momentos como estos.

No puedo evitar ser consciente de su intento de confesión anterior.

Y ahora que lo pienso, podría haber revisado recetas en mi smartphone en vez de en la computadora… Aunque pensé eso, me reprimí de decirlo en voz alta.

Dado que Himari dejó su smartphone en casa se ha acostumbrado a vivir sin uno en el tiempo que ha estado aquí. Supongo que no habría llegado a la idea de que usáramos el smartphone.

—Está bien buscar, pero… ¿qué hacemos?

En efecto, no hemos siquiera decidido qué ingredientes queremos usar.

Por ahora intente dar una ojeada a las recetas populares que se mostraban en la página de inicio.

Parece que es necesario registrarse como miembro de pago para ver los detalles de las recetas populares, pero dado que no hemos siquiera fijado el menú no es necesario hacer clic aún.

En su lugar miraré la lista de menús de restaurantes…

—Todo parece delicioso, ¿verdad…?

—Así es…

Supongo que es de esperarse siendo recetas populares.

Todo esto es algo que quisiera comer.

—Himari, cambiemos nuestra perspectiva. No como algo que queramos comer, sino algo del tipo que parezca que tú y yo podamos preparar. 

—C-Cierto…. En efecto, puede que ese sea un factor decisivo.

No soy tan terrible como Himari, pero tampoco es como si yo pudiera decir que soy un hábil cocinero.

Se puede hacer la preparación siguiendo tal cual los pasos de la receta, pero lo mejor sería hacer algo que no tenga muchos pasos para su preparación.

Por lo tanto introducimos “Fácil” en la barra de búsqueda.

Y mientras miraba fijamente las opciones que se mostraron, pensé de repente, 

He estado pensando en Himari como una persona especial a diferencia de mí.

De hecho, su habilidad es tal que ha recibido una oferta de una editorial.

Pero dado que hemos estado viviendo juntos, he visto muchas “partes no especiales” de Himari.

Replanteando mis pensamientos, supongo que, a excepción del dibujo, ella es una “chica normal”. 

Por el contrario, hay varias partes de ella que son algo riesgosas…

No, creo que ha sido así desde el principio.

Después de todo, me siguió a casa con apenas haberme conocido.

—…Komamura-san?

—Hmm, sí. ¿Qué pasa?

—Te he estado llamando desde hace un rato. ¿Acaso tienes sueño?

—No, solo estaba un poco abstraído. Entonces, ¿qué pasa?

—¿Qué te parece esta? Se ve deliciosa.

—¿Bistec de pollo con salsa salada de cebolla?… Genial.

Dado que es pollo, es algo más barato que la carne de res o la de cerdo, y por sobre todo, son pocos ingredientes y el procedimiento parece ser sencillo.

Y desde que es una salsa salada puede que sea refrescante al comer.

Y además, pegaría por completo con una cerveza.

¿Qué tal si para variar, en lugar de comprar la cerveza baja en malta, compro cerveza? Hace tiempo de ello.

—Con esta elección hay que hacer compras. Vámonos.

—Sí.

Entusiasmados, nos levantamos.  

Tomando solo la billetera dentro de mi maletín, me dirigí de inmediato a la entrada…

—Me pregunto que le preparara Kanon-chan a su mamá…

Murmuró Himari, como si lo hubiera recordado.

—… Quien sabe. Tal vez algo que se le dé mejor a Kanon.

Mientras me ponía los zapatos, recordé el estado de Kanon ayer.

Parece que la charla de ayer marchó bien, pero aún así, tal vez debido al espacio vacío de los tres meses, había una atmósfera algo rígida entre las dos.

En secreto desee que este retorno a casa sirviese para que se cubriera, aunque sea un poco, la brecha de ese periodo en blanco. 

※※※

Kanon, que había llegado a la estación cercana a su casa, se dirigía a un supermercado que quedaba antes de llegar a su apartamento. 

Es un supermercado de la zona que suele frecuentar. 

Pero ya han pasado tres meses desde que pasó por allí.

Mientras entraba, sintió una sensación de nostalgia, y recibió a Kanon de la misma manera que antes, sin que hubiera ningún cambio en la estructura interna del supermercado. 

Las canastas de supermercado color rojo oscuro.

El rincón especial para vegetales cultivados por agricultores de la zona.

El estante de huevos ubicado de manera algo incomprensible en un punto de giro del pasillo…

Ante el escenario que no había cambiado en nada, Kanon se sintió llena de confianza caminando en el interior de la tienda.

Normalmente idea el menú mirando los precios de los ingredientes, pero en esta oportunidad ya ha decidido lo que va a comprar.

Se sentía bastante tentada por los ingredientes que tenían la etiqueta de “Solo por este día”, pero tenía que aguantarse las ganas por el día de hoy.

Rápidamente Kanon introdujo los ingredientes que tenía como objetivo, y de paso puso unos dulces para sí misma, luego de eso se dirigió a la caja registradora. 

Cuando llegó al apartamento, lo primero que hizo fue revisar el buzón.

El buzón, que abrió después de un largo tiempo, estaba vacío.

Probablemente su madre ya lo había revisado.

Solo con ese hecho, estaba segura de que su madre en realidad había vuelto a casa.

Al abrir y entrar en la casa, vio los zapatos de su madre en la estrecha entrada principal.

No había zapatos la vez que vino junto con Kazuki…

—Ah, Kanon. Okaeri.

No veía su figura, pero una voz vino desde la habitación de estilo japonés.

Apenas y puede recordar una ocasión en que su madre le dijera “Okaeri”, ya que era Kanon la que siempre esperaba a que su madre regresara a casa.

Mientras se sentía algo inquieta respondió; “Tadaima”, y se quitó los zapatos.

De inmediato puso los ingredientes que compró en el refrigerador.

En el refrigerador, en el que no debería haber nada más que condimentos, ya había unos cuantos ingredientes como huevos y beicon. 

Inusual para su madre, ya que por lo general se limitaba a comprar guarniciones.

Término de almacenar todos los ingredientes y cuando fue hacia la habitación de estilo japonés, su madre estaba recostada contra la pared, y miraba el smartphone entretejiendo las cejas.  

—Mire dentro del refrigerador, ¿Vas a cocinar?

—Ahh, sí. Durante el tiempo en que estarás con Kazuki-kun. Tengo que ahorrar hasta que encuentre otro trabajo. 

—Ya veo.

Lo que su madre estaba mirando en el smartphone ahora, es probablemente un sitio de ofertas de trabajo.

Tal vez había renunciado a su anterior trabajo antes de irse de casa, o puede que haya sido despedida por ausentarse sin permiso…. Kanon no sabía que había pasado al respecto, pero tampoco creía necesario preguntar. 

Bueno, dado que su madre era una persona sociable, supuso que encontraría otro trabajo de inmediato.

—Pero hoy, me gustaría que cocinara Kanon.

—Vale, vale. Es por eso que volviste.

Encendió la televisión y Kanon tomó asiento en un asiento sin patas. 

Lo que apareció de repente en la pantalla fue un restaurante.

Un hombre con un sombrero de chef estaba en una cocina cortando hábilmente tomates.

En el borde de la pantalla se mostraba el subtítulo; “¡Exquisita! ¡Pasta fría!

(Se ve deliciosa, eh. Intentaré prepararla para un próximo almuerzo)

El entretenimiento en el hogar de los Kurachi es más que todo la televisión y el smartphone.

De hecho, que Kanon no tuviera reparos con cocinar, se debe a que no había otra que hacer en casa.

Entonces mientras cocinaba sus propios alimentos le encontró el gusto a “comer”, y al final las cantidades que comía terminaron siendo un poco más que las de las demás personas.

Pero incluso si la cantidad era pequeña, no era como si quedara insatisfecha. Puede soportar sin problemas una situación en la que hay que economizar.

—Sabes….

Murmuró repentinamente su madre quien veía la pantalla del smartphone.

—Hmm?

—Bueno, veras…. eso… Lo lamento….

—Basta con eso.

Si se mira la expresión de su madre, es obvio que en realidad lamenta el asunto de la escapada de casa.

—Solo habla de manera apropiada la próxima vez. Te eche de menos…

—Hmm, comprendo. O mejor, ya no lo volveré hacer.

—Ehh. ¿Es en serio?

—… Sí.

Puso su mano sobre la cabeza de Kanon.

Pareciendo algo arrepentida, su madre sonrió afectuosamente mientras miraba a Kanon.

(Su mano es más pequeña que la de Kazu-nii, eh…) 

Pensando tal obviedad, Kanon disimulaba los sentimientos de pena y felicidad que brotan en ella.

Por supuesto también ha pasado un tiempo desde que estaba de pie en la cocina de su propia casa.

Intentó tomar los palillos largos, pero había olvidado dónde los había puesto y por un momento se quedó pensando.

Pero una vez lo recordó, extendió su mano hacia ellos sin siquiera pensárselo.

Introdujo hábilmente en el sartén los condimentos y demás ingredientes, y preparo el cerdo frito con jengibre, tal y como había pedido su madre.

Lo acompaño con repollo finamente picado, y completo todo con una sopa de miso. 

—Itadakimasu.

Su madre juntó las manos y los ojos le brillaban como si fuese una chiquilla.

Haciendo tal expresión, no hay forma de que Kanon pueda sentir odio hacia su madre. 

Su madre tomaba con los palillos los delgados trozos de carne.

El cerdo frito con jengibre que Kanon prepara es hecho con carne para shabu-shabu.

Es debido a que obtiene más piezas de carne con la que es para shabu-shabu, que con la que trocean y venden como “para cerdo frito con jengibre” en el supermercado. 

—Hmm, lo sabía, el cerdo frito con jengibre que preparas es delicioso. Es delgada, lo que es genial ya que la hace fácil de comer.

Su madre asentía con la cabeza llena de satisfacción, y se atiborraba al mismo tiempo con el arroz y la carne. 

Un poco después, Kanon también se llevó a la boca el cerdo frito con jengibre que ella misma había preparado. 

De tantas repeticiones ya está acostumbrada a hacerlo, pero sigue poniéndose feliz cuando logra que el sabor este en su punto.

—Por cierto Kanon.

—Hmm?

—¿Te llevas bien con Kazuki-kun?

▬▬▬▬▬ Ji!?

Por poco y Kanon deja salir el trozo de cerdo que se había llevado a la boca.

—Q-q-q-q-queee?

Ara. Esa reacción….

Una sonrisa de complacencia apareció en el rostro de su madre.

Kanon no sabe cómo debería responder, y queda por completo congelada.

Cómo decirlo, la situación es muy embarazosa.

—Jajaja, ya veo. Que dijeras que querías quedarte en casa de Kazuki-kun hasta el final del verano, es después de todo— 

—¡N-No es nada de eso!

—Como tú digas. Si tuviera que darte un solo consejo como tu madre, supongo que sería que se pueden casar entre primos.

—¡Déjalo ya!

Su madre se rio aún más al ver a Kanon irritada.

Entendiendo que no había nada que pudiera hacer contra su madre, Kanon agarró nuevamente los palillos. 

(Dice que se pueden casar entre primos—)

Mientras pensaba si se podía considerar como un consejo, una ruborizada Kanon se atiborraba de un solo bocado con varios trozos de carne. 

※※※

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