1

…Cuando la oscuridad se disipó y él despertó, todo comenzó con el dolor provocado por la luz del sol quemando sus ojos.

—…só?

Sangre tibia corría por sus extremidades. La parte baja de su cuerpo, una vez desquebrajada, ahora se erguía firmemente sobre el piso.

Justo después de su primer parpadeo, todas sus funciones mentales perdidas parecieron regresar de golpe. Su cerebro reinició y luego hizo corto circuito por la sobrecarga de información, haciendo girar sus ojos literalmente.

En el mundo que una vez fue dominado por el zumbido de sus oídos, aparecieron en torrente los sonidos de una multitud de humanos viviendo sus vidas. Varias personas se mezclaban sobre el camino polvoso, tapizando su campo de visión con las almas vivientes que tanto había anhelado.

Subaru quedó inmóvil en el lugar mientras la ola humana pasaba a su alrededor. El pulso de su corazón agrietado comenzó a cobrar fuerza.

—¡Oye! ¡Oye tú! ¡¿Me escuchas?!

Junto al sonido de una lengua chascando, lo alcanzó una voz hostil que venía de su costado. Subaru desvió la mirada lentamente hacia el lugar y vio una cara severa con el ceño fruncido y que tenía una cicatriz vertical.

El hombre se tocó la marca con un dedo.

—Dame un descanso, niño. No te quedes viendo hacia la nada sin más.

—¿Eh, ah?

La respuesta tan poco clara provocó que el hombre exhalara.

—¿Por qué esa respuesta tan débil? Bueno, como sea. Más importante, ¿te pasó algo?

El locutor extendió su mano con una fruta roja bonita y brillante. Subaru llegó a la conclusión de que la apariencia del hombre era una terrible combinación con la persona en el interior. Parecía irreal.

Subaru permaneció en silencio mientras miraba ausentemente hacia la fruta. Su percepción de la situación estaba fallando terriblemente.

Sin embargo, sin notar que algo andaba mal con Subaru, el hombre se tendió al frente diciendo —: Oye, ya basta de bromas. Pregunté, ¿cuántas manzenes? No me hagas decirlo una y otra vez.

El hombre se extendió por encima del mostrador y agarró a Subaru del hombro. Tiró de él bruscamente para acercarlo, y el cuerpo indefenso de Subaru se fue de frente y se estrelló contra el estante. El hombre lo soltó con una expresión de sorpresa en su rostro.

—¡¿Qué haces?! Parate propiamente. Tienes las piernas todas flojas, maldición…

—¿P-P-Piernas?

El hombre apuntó a la parte baja del cuerpo de Subaru con una expresión de desespero en su rostro.

—Tienes dos muy buenas pegadas a la cadera. ¿Qué? ¿Soñabas despierto que las habías perdido, o algo así?

Cuando Subaru miró abajo, tenía piernas, débiles y temblorosas, pero ahí estaban. Ya que no eran confiables y no podían sostener su cuerpo, él estaba reposando sobre los estantes de momento.

Con una voz irritada, el hombre dijo —: Te lo ruego, deja las malas bromas. Esta no es una conversación normal y me está enfadando.

Pero el cuerpo de Subaru no respondió.

No registraba la realidad como una verdad. Se sentía de alguna manera desconectado, como si un conflicto hubiera tenido lugar en la conexión entre su cuerpo y su alma.

¿Qué estaba haciendo ahí?

¿Qué le había pasado?

Tenía la sensación de que algo le había ocurrido, pero ¿qué fue?

…¿Qué hago aquí? ¿Qué, qué, qué…?

Repentinamente, la voz de una chica alcanzó sus oídos.

—… ¿Subaru?

—…

Incapaz de formar palabras, Subaru sintió que sus ojos se ensanchaban cuando levantó el rostro.

Detrás del mostrador, había una pequeña silueta erguida cerca del hombre alto y severo, estaba arreglando el desastre. Usaba un vestido con delantal en el cual predominaba el negro, el delantal era blanco, igual que su tocado. Se paraba recta con su baja estatura y elegante silueta. Con el mostrador entre ellos, volvió su encantador rostro hacia Subaru. Su cabello azul, cortado hasta los hombros se meció con el viento, atrayendo la atención hacia su dulce y refrescante imagen.

Se formaron lágrimas en sus ojos.

—¿Ahh?

—¿Subaru?

Escaparon unos gemidos de este mientras su campo de visión se empañaba. Se talló fuertemente ambos ojos, temeroso de que la imagen clara de la chica desapareciera.

Y, aun así, ella se alejó más y más al mismo tiempo que los murmullos se volvían cada vez más fuertes.

Antes de que se diera cuenta, había perdido el soporte del mostrador y había caído sobre la calle. Incapaz de mandar fuerza y transmitir su voluntad a sus pies, quedó tirado allí en medio de los transeúntes que iban y venían, las lágrimas corrían mientras jadeaba en una respiración desarticulada.

No, no era respiración…

—Ha-hee… Hi-hi, ha-ha… ¡He-hi, hi-ha-ha-ha…!

…Eran risas.

Los murmullos comenzaron a cesar. Podía notar que más y más gente dirigía la mirada hacia él.

Alguien lo estaba viendo. Había personas viéndolo. No estaba solo. No estaba aislado. Solo por eso, él sabía que era aceptado, incluso tirado en la calle como una marioneta cuyos hilos fueron cortados.

En vez de rodear el mostrador, la chica saltó por encima para llegar a su lado.

—¡Subaru, ¿qué pasa?! ¿Estás bien?  Cálmate…

La chica envolvió a Subaru con sus brazos para sentarlo. Cuando lo hizo…

—¿Eh?

Se sintió sumamente indefensa, y él la abrazó con toda su fuerza.

La chica aceptó el abrazo con asombro. La respiración de esta era tan cercana, y su calor tan reconfortante mientras él tocaba su hombro con la nariz y la abrazaba fuertemente.

Perpleja, trató de decir algo.

—Er… Am, ¿Subaru? Emmm…

Cada palabra, cada sílaba, cada carácter, cada respiro, era un himno para Subaru.

La abrazaba firmemente, sus brazos se negaban a dejarla ir. La chica tampoco forcejeaba ni un poco, aceptaba su abrazo con tranquilidad, sin intentar alejarlo.

El calor de su cuerpo y los latidos de la vida lo hacían sentir que los demás estaban vivos más de lo que podría cualquier otra cosa.

—Hi-ha… Ahi-ha, hi-hi-hi-hi.

…El loco llamado Subaru Natsuki continuó riendo sin más.

2

Ferris, sentado sobre una silla forrada de cuero, puso un dedo en su mejilla y declaró solemnemente —: Para ser franco, Ferri solo puede decir que todo está perdido, miau

Sus orejas dieron una sacudida, y echó hacia atrás su cabello rubio mientras alejaba su mirada de Subaru, quien dormía en una cama de aspecto femenino. Luego miró a Rem con una mirada compasiva en sus ojos. Él continuó: —Como verás, Ferri solo puede hacer algo con las heridas físicas. Los problemas con el cuerpo son trabajables, sean dentro o por fuera… Pero no hay nada que Ferri pueda hacer con la mente, miau.

Luego de que Ferri se disculpara por su impotencia, Rem hizo una reverencia en seña de respeto.

—…No, muchas gracias por sus exhaustivos esfuerzos.

Pero de algún modo, su voz llana sonaba desprovista de emoción. Esto no era como la supresión normal de sus opiniones. Era simplemente que la confusión interna de Rem se había vuelto tan grande que se convirtió en una profunda tristeza.

Ferris cerró un ojo con una expresión dolida. Rem no notó su reacción y agachó su cabeza al frente ligeramente, desviando su atención  hacia Subaru en su posición sobre la cama.

Habían puesto a Subaru en cama para atenderlo, pero no significaba que estuviera dormido. Sus dos ojos estaban abiertos ampliamente mirando hacia el techo. De vez en cuando producía una risa fragmentada, como si acabara de recordar algo, y cuando terminaba, rompía en llanto de manera repentina.

En su estado inestable, el tormento de Subaru continuaba a paso veloz.

…De verdad, el cambio en el chico había sido repentino.

Hasta esa mañana… no, durante todo el tiempo que estuvo paseando con Rem por la capital esa mañana… había sido su persona normal. El incidente del día anterior ciertamente ponía peso sobre él, y su comportamiento mostraba algunos signos de que estaba estresado, pero Subaru se esforzaba como lo hacía normalmente. Rem respetaba profundamente sus deseos y quería estar cerca de él sin que este cambiara su comportamiento.

No pensaba que hubiera ocurrido algo que desencadenara esto.

Rem se lamentaba dolorosamente porque el instante en el que Subaru tuvo su cambio abrupto fue cuando apartó sus ojos de él. Incluso así, ella estaba en la misma tienda, escuchando su conversación con el comerciante.

Gracias a los esfuerzos inagotables de Rem, la tienda había vendido sus mercancías de maravilla, y el tendero, como acto de buena fé, parecía dispuesto a darles un regalo. Le estaba preguntando a Subaru cuántas manzenes quería llevarse, y ella recordaba que respondió: “¿Por qué no todas?”

En el momento siguiente, su comportamiento cambió abruptamente, y cayó limpiamente a la calle. Cuando Rem lo sentó, parecía tan atestado por la tristeza y las lágrimas de regocijo que siguió riendo.

Determinando que no estaba bien, Rem llevó a Subaru de vuelta a la villa de Crusch, aceptando todos los problemas que podría implicar. Al sospechar que era algún tipo de interferencia mágica, cortésmente insistió en que Ferris examinara a Subaru.

Sin embargo, todo fue por nada. Incluso Ferris, el sanador más exitoso de toda la capital, no pudo identificar la causa de su cambio repentino. Si Ferris no podía hacer nada, también podría significar que reunir a todos los grandes usuarios de magia de la capital seguiría sin ser suficiente para sanarlo.

La condición presente de Subaru no estaba relacionada con magia. Pero su mente se había desbalanceado de manera repentina.

Ferris preguntó —: En realidad Ferri no quiere preguntar, miau, pero ¿qué vas a hacer?

—Tratar con ello es difícil si la causa es desconocida… Lamento haberlo molestado, maestro Félix.

—Mmm, no te preocupes por miaullo. De hecho, es mejor para el tratamiento de Ferri ahora que no hace su miauscándalo, de cierto miaudo.

Subaru odiaba el tratamiento de Ferris y a menudo vociferaba sus quejas. A ese nivel, Rem podía entender cómo era más fácil tratarlo cuando estaba tirado y era indiferente. Las palabras fueron muy insensibles, aun así.

Ferris continuó —: Pero… pero ¿es bueno continuar con el tratamiento miauhora?

Rem, quien estaba viendo a Subaru, levantó la cabeza y tornó su vista hacia Ferris.

—… ¿Qué quieres decir?

—No te enojes por mi pregunta, miau, pero el tratamiento de la puerta de Subaru era para hacer la vida más fácil para él, ¿no?

—Sí.

—Si ya no puede vivir una vida normal, su tratamiento ya no tiene sentido, ¿no es verdad?

—… ¡Subaru va a…!

El señalamiento todavía más insensible de Ferris llevó a que Rem olvidara la posición de Ferris haciéndola gritar. Pero incluso frente a las emociones de la sirvienta, la mirada dudosa de Ferris no titubeó.

—¿Dices que no paremos ahora, miau? ¿Viéndolo así? ¿Lo dices en serio? ¡Es verdad que algo le pasó, pero si con eso bastó para destrozarlo, es probable que nunca se recupere!

Ferris miró a Subaru hacia abajo con claro desdén. Para Rem, que sabía que este era el hombre a quien Lugunica había concedido el título de “el Azul,” el arquetipo para todos los usuarios de magia de agua, su comportamiento resultaba demasiado insensible.

Si alguien no puede ser curado, se tira a la persona por la borda. ¿Ese era el juicio del mejor sanador del reino? ¿Qué sabía del individuo llamado Subaru para juzgar que no tenía posibilidades de curación?

—Oh Dios, vaya mirada que tienes… Subawu es un hombre afortunado. Nunca se dio cuenta.

—La situación actual de Subaru no está relacionada con la selección real. Él no es una persona que perdería su mente por fallos menores.

—Creelo todo lo que quieras. En lo que a Ferri concierne, mantener su lucidez luego de todo lo ocurrido presenta problemas en sí, miau. Y ademááás…

Ferris dejó de lado su todo burlesco mientras miraba fríamente hacia Rem.

—No malinterpretes. Ferri no odia a Subaru, por lo que esto no es algún tipo de venganza contra él.

—…

—No es algo particular con Subaru como persona. Es solo que Ferri odia a la gente que pierde su voluntad para vivir, así de fácil.

Ferris señaló a Subaru, y luego llevo el dedo a su propio mentón. —Incluso para alguien con mi especialidad miaugica, no hay forma de usar ese poder para algo distinto de la sanación. Ferri ayuda a todo tipo de gente día tras día para servir a lady Crusch. Miau, todos luchan duro para vivir, por ello los agradecimientos no importan, pero Ferri odia desperdiciar su poder en cualquiera.

—Pienso que es admirable.

—Gracias… Pero no es correcto salvar a personas que no quieren vivir. Incluso si sanas el cuerpo, ¿no estarías solo salvando una vida que no será usada? Si ese es el caso, debe acabar antes de que cause problemas a otras personas. Bueno, en este caso ya los causó, miau.

Ferris emitió su juicio contundente con un rostro severo.

Tras ese comportamiento rígido, Rem sentía vívidamente la sinceridad de Ferris con respecto a las muchas vidas que sin duda había salvado. Su forma de decirlo era desdeñosa, pero eso era lo que Ferris había aprendido al ver la vida y la muerte durante todo ese tiempo. Eso había labrado sus puntos de vista sobre la vida misma.

—Incluso así, Subaru está…

Rem, aporreada por las palabras de Ferris, miró hacia el muchacho con puro arrepentimiento. Subaru que risoteaba como loco, de manera ligera e intermitente, no era consciente de que él era el tema de conversación, era como si escuchar esas cosas reviviera las heridas infligidas en su mente.

Muy en su interior, Rem no quería más que dejarse llevar, aferrarse a Subaru y gritar fuerte. Pero eso le traería deshonor a este y mancharía el buen nombre de Roswaal, su benefactor. Sobre cualquier otra cosa, sería una traición para los sentimientos que cargaba al verlo con el pasar de todo este tiempo.

Una voz clara fluyó en la habitación, rompiendo de manera abrupta el silencio incómodo de adentro.

—…Ferris, creo que tu visión es un tanto estricta.

Rem levantó la cara reflexivamente ante la voz. Cuando Ferris notó al visitante, su expresión brilló. Después de todo, sus ojos siempre se llenaban de una devoción ferviente cuando miraban hacia ella.

—Lady Crusch —dijo Rem.

—Yo no iría tan lejos como para decir que la debilidad es un crimen. Creo, sin embargo, que aceptar la debilidad y sumirse en ella dejando la situación sin corregir es un alto vicio.

Cuando Rem bajó el rostro rápidamente por la llegada de Crusch, la duquesa la saludó con una mano.

Con una sacudida de su extensa cabellera verde, se movió hacia la orilla de la cama. Sus ojos se estrecharon al ver a Subaru, quien tenía una sonrisa torcida sobre su rostro incluso en ese momento.

—Ya veo. Ciertamente es un estado alarmante. ¿Conoces la causa?

Escuchando la pregunta de Crusch, Ferris levanto sus dos manos mientras replicaba —: No. De acuerdo con Rem, se desplomó repentinamente, así que lo examiné de pies a cabeza. Pero no hay seña de alguna interferencia con su maná, miau.

—¿Es posible que sea algún tipo de maldición? Es difícil de imaginar, pero puedo pensar que alguien toma medidas contra aquellos con conocimiento sobre las candidatas a la realeza. O uno podría sospechar que esta es una muestra de fuerza de otra facción. Sin embargo…

—Ninguna es muy probable, ¿verdad, miau? No hay mucho tiempo para organizar algo, ¿y quién iría contra Subawu en primer lugar? Cualquier involucrado sabría que no tiene poder, y no hay interferencia miaugica de todos modos, maldiciones incluidas. Ferris es positivo. Y además…

A la vez que las palabras de Ferris se vieron interrumpidas, ladeó su cabeza y serecargó ligeramente en Crusch, quien estaba de pie en el lugar con los brazos cruzados.

—Lady Crusch, ¿dudas de las habilidades de Ferri?

—Por supuesto que no. Nunca podría cuestionar tu habilidad, personalidad o lealtad. Incluso si estuvieras con una daga frente a mí, listo para atacarme, ese pensamiento está escrito en piedra.

—Oh, Dios, lady Crusch, que línea tan miaunífica… Ahh, Ferri se desmorona.

Crusch dejó a Ferris estremeciéndose obsesionado cuando desvió su mirada penetrante hacia Rem.

—Ferris ha hablado. Y si el poder de Ferris no bastará, nadie en mi casa podrá tratar a Subaru Natsuki. Lamento que no podamos ser de ayuda.

La disculpa de Crusch, a pesar de no haber hecho nada malo, provocó otra reverencia profunda de Rem.

—…Para nada. Su profunda consideración me deja sin palabras.

La verdad era que, más allá del alcance de las palabras y cumplidos, Crusch le había transmitido una calidez que ella nunca podría regresar. Después de todo, el mejor sanador de todo el reino había rendido su diagnóstico, y la cabeza del grupo político rival le había ofrecido simpatía. ¿Qué más podría esperar Rem de ellos?

Crusch y Ferris no habían hecho nada malo. Rem era consciente.

…Después de todo, tenía sus propias sospechas sobre cómo Subaru terminó en ese estado.

—…La Bruja.

La presencia del “miasma” de la Bruja que envolvía el cuerpo completo de Subaru se había vuelto todavía más densa. Lo que vinculaba ese miasma con el estado anormal de Subaru no estaba claro, pero era un hecho que ella había sentido un gran flujo saliendo justo antes de su colapso.

Si la causa era el veneno de la bruja, no podría criticar el juicio de Ferris al decir que no había nada que él pudiera hacer. Muy pocos seres eran capaces de sentir la presencia de esa sustancia, en primer lugar. Ni siquiera Ram podía percibir el aroma en el modo que hacía Rem.

Nada bueno venía con esa mancha. Aquellos que planeaban cosas inmorales lo poseían con exuberancia. Su disgusto fisiológico por esto, y los recuerdos ingratos que lo acompañaban, provocaban un profundo prejuicio en ella contra los que lo poseían.

No obstante, las acciones del chico con el más fuerte olor de la Bruja que hubiera encontrado alguna vez, derritieron su corazón congelado y descartaron esos prejuicios…

Incluso así. Sí, incluso así.

Rem sabía que nada bueno vendría con ese miasma.

…El demonio en su interior lo sabía.

3

Rem hizo reverencia y transmitió su profunda gratitud.

—…Ha pasado muchos problemas por nosotros. En nombre de mi maestro, le agradezco la benevolencia que ha mostrado hasta hoy.

Crusch y Ferris estaban frente a ella. Rem y los otros estaban reunidos en la sala de recepción de la villa de Crusch… en otras palabras, Rem estaba despidiéndose.

—Lamento que no hayamos podido ser de ayuda. Por derecho, es presuntuoso recibir una compensación por tal cosa…

Viendo que los ojos de Crusch cayeron un poco, Rem levantó el rostro y contestó con firmeza —: Para nada. El haber acabado nuestra petición antes de terminar fue debido a nuestras propias circunstancias. Usted nos ha ofrecido toda su consideración hasta ahora, lady Crusch. Lo correcto es que paguemos la compensación como se prometió.

Recibiendo su respuesta, Crusch se disculpó finalmente —: Lo siento. —Ya no iba a decir nada más.

Con los labios de su maestra cerrados, Ferris continuó.

—Para ser honesto, quedan cosas a medias, pero no se puede evitar, ¿miau? Rem, te deseo salud. En cuanto a Subawu… ¿recuperate pronto, debería decir Ferri probablemente?

Con un ojo cerrado y un dedo levantado, Ferris le indicó a Subaru, que estaba detrás de Rem, recargado contra la puerta en un estado desaliñado.

Sus condiciones no habían mejorado. Sus reacciones eran tan sordas como antes, con su consciencia abandonada en algún lugar entre los sueños y la realidad. A pesar de ello, te seguía como un niño cuando lo llevabas de la mano, y podía arreglárselas para no caerse, por lo menos. Aunque todavía rompía en breves episodios de risa y lágrimas de vez en cuando.

Rem contestó —: Mis palabras no son suficientes para excusar la grosería cometida por un miembro de nuestra casa. Le agradezco desde el fondo de mi corazón por tratarlo con benevolencia.

La respuesta de Crusch —: Teníamos un contrato, y después de todo, pude intercambiar palabras con él. Nunca podría tratarlo de manera descortés. Sin embargo, creo que las cosas serán difíciles a partir de ahora…

Agarrando el dobladillo de su delantal en una muestra de resolución, Rem posó la mirada sobre Subaru, quien sonreía lánguidamente.

—Yo… estoy preparada.

Tal como Crusch había señalado de forma deprimente, sabía que vendrían duras experiencias. Incluso así, Rem se había designado a sí misma para ser la que caminara con Subaru en la dicha y en la adversidad.

Después de todo, nunca había olvidado eso que le dijo hace tiempo.

Riamos, démonos un abrazo y hablemos del mañana. Siempre he soñado con reír junto a un demonio y hablar del futuro.

Había recordado esa escena en su cabeza muchas veces, lo había repetido decenas, miles de veces.

Era por eso por lo que no podía ofrecerle a Subaru menos de lo que él le había dado. Porque lo que ella recibió era mucho más valioso de lo que pudiera pagar cualquier suma de dinero.

Crusch bajó la mirada y negó con la cabeza.

—Siento mucho no haber podido completar su petición.

Rem sonrió un poco. Estaba agradecida por las palabras consideradas de Crusch, especialmente en ese momento, cuando se sentía a punto de caer en pedazos.

—Todo fue por nuestros problemas… Aunque este capítulo haya alcanzado un resultado desafortunado, rezo porque logre grandes cosas, ahora y en el futuro, lady Crusch.

—Y tú también. Dile esto a Emilia, ‘Luchemos para no traer desgracia a nuestras almas.’

Con ese intercambio, Rem sintió intensamente que su deber en ese lugar había llegado a su fin. El tratamiento de Subaru se había abandonado antes de acabarse, y ella ya no podía completar la orden secreta de Roswaal.

Sin duda sería seriamente reprimida por regresar de manera repentina. Incluso así, tenía que regresar a la mansión… por el bien de Subaru.

—Ferri entiende que van a regresar a la mansión, ¿pero tienes alguna forma de tratarlo?

Rem contuvo la tristeza en su voz y contestó a la pregunta de Ferris con un solo rayo de esperanza.

—Por lo menos, si puede encontrarse con lady Emilia…

Sin importar cuánto le hablara, cuánto lo tocara, cuanto siguiera en vano, el chico nunca respondía a Rem con sus reacciones típicas de Subaru. Pero incluso en ese estado, a veces salían palabras llenas de significado de la boca de Subaru.

—Nombres…

—¿Mmm?

—De vez en cuando dice nombres. Mi nombre, el de mi hermana, y…

Estaba feliz de que su nombre estuviera entre los que susurraba. Por otro lado, la ponía triste el hecho de que no respondía cuando lo llamaba.

Aunque la mayor parte de su comportamiento carecía de significado, el nombre que murmuraba con más frecuencia era…

—…El de lady Emilia. Si puede verla, quizá le provoque un cambio de alguna forma.

—Pero Ferri escuchó que se separaron en muy malos términos. No han pasado ni siquiera cuatro días desde entonces; ¿es suficiente tiempo para que ella se calme, miau? Si pudieras esperar un poco más… Ah, de verdad no puedes, ¿eh?

—Soy bien consciente de que lady Emilia tiene un pobre entendimiento de su propio corazón. Sin embargo, esto ya no es algo que pueda decidir por mí misma. Debo regresar para recibir instrucciones…

Las palabras de Rem, llenas de respeto por su señor y maestro, salieron con el propósito de engañar a su propio corazón. Estaba ocultando lo que deseaba en realidad, cubriéndolo con sus deberes de sirvienta. Después de todo, el no ser suficiente para salvar su corazón y mente le dolía tanto como para llorar.

Abruptamente, Crusch levantó el rostro y entrecerró los ojos.

—…Wilhelm ha llegado.

Siguiendo la mirada de Crusch, Rem vio que un carro de dragón estaba entrando al patio de la villa a través de las puertas de hierro. Un conocido hombre de edad estaba sentado en el asiento del conductor.

Crusch continuó —: Por el momento, este es el único carruaje de dragón para largas distancias que puede prestarles mi casa. No puedo revelar los detalles, pero un gran número de esos vehículos han sido ocupados para otro asunto de después.

Ferris habló a continuación —: Están de suerte, miau. Si viajan por la carretera de Liphas, deberían estar de regreso en la mansión antes de miauñana. Podría tomarles un medio día el viaje, quítale o ponle.

Rem, observando la llegada del carruaje, pensó que los rayos del sol por arriba de verdad eran deslumbrantes.

Ya que era casi el mediodía en ese momento, un viaje inmediato en el carro significaría que iban a llegar de vuelta a la mansión por la media noche. Si estaban cerca de la mansión, la consciencia compartida de esta con Ram sin duda le informaría a su hermana de su regreso.

—Muchas gracias por su generosa bondad.

Crusch respondió, sin rastro alguno de falsa modestia —No me importa. Todavía está a años luz de lo que podría proveer normalmente, por ello solo puedo rezar porque este modesto ofrecimiento pueda acomodarse a sus necesidades.

Rem pensaba que el llegar a conocer a Crusch como persona podría haber sido una de las pocas dichas que obtuvo en el tiempo que pasó allí.

—Entonces esta vez debo disculparm…

Cuando Rem comenzaba sus palabras de despedida, Crusch la interrumpió.

—Rem.

En el momento en que Rem se detuvo, pudo ver indecisión en los ojos de Crusch por vez primera. La duquesa continuó —: Esto es en extremo inelegante de mi parte… pero hay algo que quiero preguntar.

—Sí, ¿qué es?

—¿Por qué te esfuerzas así por Subaru Natsuki?

Mirando a Rem y al chico que reposaba contra ella, las emociones desaparecieron de los ojos ámbar de Crusch. Ella continuó —: La relación entre tú y Subaru Natsuki no es la de maestro y sirviente que Ferris y yo compartimos. Simplemente encuentro desagradable juzgar a los hombres y mujeres por su sola apariencia.

—…

Con Rem cayendo en silencio, el tono en la voz de Crusch se desanimó, como si estuviera disculpándose por su falta de claridad.

—No me importaría si no quieres contestar. Me avergüenzo de haber preguntado.

Ferris miró en silencio a su maestra mientras Rem negaba con la cabeza frente a los dos.

—No, no estoy dudando en responder. Simplemente estoy insegura de qué palabras debería usar… Es algo difícil de explicar.

Cuando estaba a punto de ponerlo en palabras, sintió que cambió por otra cosa completamente distinta.

Era natural que Crusch tuviera dudas. Lo que existía dentro de Rem no permanecía igual ni por un segundo. Sus dimensiones, su fuerza y el calor aumentaban a cada momento, enraizándose profundo dentro de Rem.

No quería hacerlo público al decirlo. No podía hacerlo. ¿Entonces cómo describir para otra persona algo amorfo que había en el interior de Rem?

—¿Supongo que… Subaru es especial?

—…

En realidad, Rem no sabía si eso calificaba como una respuesta o no. Sin embargo, sentía que esa era la respuesta que mejor ejemplificaba lo que había en el fondo de su corazón.

—¿Pasó algo… entre ustedes dos?

A la vez que detenía a Subaru, poniendo una mano en su pecho, inclinó la cabeza ante la falta de una reacción.

Cuando miró, tanto Crusch como Ferris estaban parados boquiabiertos con expresiones un tanto sorprendidas. Rem tenía una inquietante sensación de que sus reacciones indicaban que había dicho algo grosero.

Maestra y sirviente intercambiaron miradas, asintiendo el uno para el otro.

—Lo siento. Estoy de alguna manera asombrada por lo que estaba haciendo.

—No, nooo, era inevitable. Ferris también se sorprendió. Ya que… Rem, ni siquiera estabas durante las charlas en el palacio real…

Rem no entendió en realidad lo que estaban diciendo. Sin embargo, Crusch parecía satisfecha con su respuesta, pues declaró — : Me disculpo por mi pregunta descortés y falta de refinamiento. De verdad lo lamento… Subaru Natsuki es un hombre afortunado.

Crusch estaba sonriendo un poco. Ferris habló a continuación de manera burlesca —: De verdad lo es. Si alguna vez recupera el sentido, Ferri tiene que hacerle burla por ello, miau.

Habían comunicado, de maneras lejanas a lo diplomático, que deseaban la recuperación de Subaru, por ello Rem les ofreció una pequeña sonrisa llena de gratitud.

Los dos la despidieron.

—Te deseo salud.

—¡Buena suerte, miau!

Rem ofreció para los dos una última reverencia profunda antes de llevarse a Subaru de la mano para salir de la villa de Crusch. Wilhelm, que esperaba en las puertas, la saludó asintiendo cuando ofreció las riendas. Ella las aceptó, a cambio haciendo reverencia para el hombre mayor.

—Usted también ha sido excepcionalmente benevolente con nosotros, maestro Wilhelm.

—En absoluto. Desperdicias palabras en estos viejos huesos. Además, me siento tan impotente como mi maestra. Nunca se me pasó por la cabeza hacer algo antes de que esto ocurriera.

Wilhelm estrechó los ojos viendo a Subaru, sus pupilas estaban llenas de emociones complejas.

Ahora que Rem pensaba en ello, el viejo probablemente fue la persona en la villa de Crusch que más contacto tuvo con Subaru. Aunque había sido por apenas cuatro días, uno podría decir que el entrenamiento con espada les había dado una relación de maestro y pupilo. Quizá Wilhelm sentía arrepentimiento por no haber podido salvar tampoco a Subaru.

Él comentó —: Al parecer es verdad que no he avanzado ni un solo paso desde ese entonces…

Wilhelm murmuró para sí mismo, aparentemente mirando a través de Subaru hacia algo a la distancia.

—¿Maestro Wilhelm?

Cuando Rem llamó al anciano, pestañeó y dio una sacudida a su cabeza.

—Perdona. No hay nada que pueda hacer, pero al menos rezaré por la convalecencia de Sir Subaru. Señorita Rem, tenga cuidado durante su viaje.

Rem se esforzó por ignorar la ligera ansiedad transitoria que apareció al final en los ojos del caballero mayor.

—Muchas gracias. Le deseo buena salud, maestro Wilhelm.

Incluso en los mejores tiempos, Rem era más precavida que otras personas. Solo podía extender ambas manos y hacer una cosa a la vez. Y ahora, recién había decidido a qué darían soporte sus manos.

—Subaru, por aquí.

—…U, ¿aa?

Deteniendo su cuerpo inestable, levantó a Subaru por detrás y lo sentó en el asiento del conductor. Rem tomó lugar junto a él, aceptando la presencia de Subaru a pesar de lo apretujado que se sentía el asiento. Se sentó justo a su lado, envolviendo su brazo izquierdo alrededor de su cadera y agarrando firmemente las riendas con su mano derecha.

—Podría sentirse un poco apretado, pero aguántalo por favor.

Tendrían que correr con esta postura por un muy buen rato. Rem estaba preocupada por el agotamiento de Subaru, pero también tendría que protegerlo luego de su regreso a la mansión. Era improbable que Roswaal y los otros le dieran una cálida bienvenida.

Si Subaru iba estar sin otros aliados, Rem sería aquella con la que pudiera contar.

—Porque… siempre estaré a tu lado, Subaru. Siempre.

Rem, fortaleciendo ampliamente su resolución, azotó las riendas, y el dragón de tierra comenzó su carrera sobre el suelo. Mientras la mansión se desvanecía tras ellos, el caballero mayor los miraba partir.

Lentamente, las ruedas del carruaje comenzaron a ir cada vez más rápido. Rem recibía la sensación a través de las riendas, como si las ruedas mismas fueran la expresión del estado de su corazón.

4

…Al partir de la capital real, el viaje hacia los dominios Mathers fue comparativamente más tranquilo.

Rem tenía la preocupación de que Subaru intentara algo, pero afortunadamente casi ni hubo señas de eso mientras se encontraban sobre el carruaje. Sí, Rem estaba justo a su lado, limitando sus movimientos, pero él pasó la mayor parte del tiempo quieto sobre el asiento, con su mirada ausente dirigida hacia el paisaje pasando.

Por lo que ella podía adivinar, las cuestiones mentales que causaron sus carcajadas y lágrimas también habían disminuido. Quizá el cambio de escenario también había producido algún pequeño cambio en el corazón de Subaru. La esperanza de que Subaru realmente podría recuperarse brotó en el corazón de Rem. Sin embargo, el olor del miasma cosquilleando en su nariz era como un cubo de agua helada sobre las esperanzas de su corazón.

—…

Gradualmente, el tener la cabeza de Subaru descansando sobre su hombro trajo una leve sonrisa a los labios de Rem. La verdad era que la ponía feliz que estuviera indefenso, ingenuo, confiándole su cuerpo por completo.

Rem sabía que este Subaru no era su ser normal y que lo que estaba haciendo no era su auténtica voluntad. Pero incluso así, el tenerlo dependiendo de ella en esta forma era la cúspide de su felicidad.

—Subaru, así, solo un poco más.

—…Mm, u.

Estaba tan cerca como para sentir su aliento, y Rem tiró del cuerpo de Subaru para acercarlo incluso más al suyo. Sobre el estrecho asiento del conductor, ya se habrían vuelto uno solo, pero lo que hizo Rem fue descansar el cuerpo de Subaru sobre su regazo. Su mano derecha retomó las riendas con firmeza mientras aseguraba el cuerpo de este en su lugar.

Rem estaba siendo considerada al hacer tanto como podía para evitar que Subaru se aventara abajo durante el viaje. Lo dejó ocupar la mayor parte del apretado asiento; cuando la respiración de Subaru parecía afligida, le acercaba una mano tranquilizante; algunas veces necesitó detener el carruaje para darle a Subaru agua de beber y asistirlo con sus necesidades físicas.

Mover un carro de dragón ponía sobre el conductor una carga nada despreciable. Al estar tan atento por medio día de manera ininterrumpida, una persona normal, la mitad de las veces colapsaría por el cansancio antes de acabar el viaje. Sin embargo, el cuerpo físico de Rem estaba hecho de materia más dura que el del resto de las personas. Su aguante mental también era fuerte, y, sobre todo, el hecho de que sus labores eran por el bien de Subaru era el mejor detonador para encender su fuego.

—Por derecho, realmente no debería mezclar mis sentimientos personales, pero…

Subaru, quien la abrazaba, no respondió. Por el aspecto de su semblante, todavía se encontraba vagando entre un sueño y la realidad. El murmuro de Rem fue más para su propio beneficio que para el de él.

—Quizá quedarse en la capital real no era lo que querías en realidad, pero… la verdad es que yo estaba un poco feliz. Después de todo no puedo tenerte para mí en la mansión.

En la mansión de Roswaal, el tiempo que Rem podía pasar con Subaru cada día, era bastante limitado. Después de todo, ella siempre tenía las manos ocupadas con sus obligaciones mientras él siempre andaba fuera con alguien más.

—Durante las horas de trabajo con Onee-sama, en tu tiempo libre, con lady Emilia… e incluso usas parte de tu limitado tiempo molestando a miss Beatrice… tengo que competir con todas ellas.

—…Nn, hu.

—Siempre estabas tan ocupado; nunca tenías tiempo para quedarte quieto… En la mansión, trabajabas para los aldeanos y para mí… En la capital, para lady Emilia… Siempre, siempre tan ocupado.

Hasta donde Rem sabía, Subaru siempre estaba corriendo, nunca descansaba. Quizá era por alguien más, quizá por sí mismo; no había razón concreta. Pero el ver a Subaru correr de arriba para abajo de tal manera despertó una simple emoción en el corazón de Rem.

—Por eso… estaba un poquito feliz de poder tenerte todo para mí en la mansión de lady Crusch, incluso si sabía que tenías muchas preocupaciones. Lo siento, Subaru.

Subaru roncó haciendo una mueca mientras Rem se disculpaba con una sonrisa ligera. Le acarició la frente con suavidad debajo de sus mechones, siendo apenas y un cosquilleo, y suspiró un poco.

—A pesar de que escuché que tuviste una discusión con lady Emilia. Lo siento, Subaru.

Se disculpó una vez más. Estaba recordando el día de la reunión para la selección real en el palacio. Rem no había estado allí en realidad, por eso no sabía exactamente qué se habían dicho Subaru y Emilia cuando ocurrió la ruptura en su relación.

—Después de todo, ni lady Emilia ni el maestro Roswaal me contaron con detalle. El resumen fue: “Subaru está en el castillo, ve por él, quedará a cuidado de lady Crusch…” Aún así quedé en verdad sorprendida cuando te encontré en el castillo.

Nada podría hacerla olvidar el golpe en su pecho cuando descubrió el estado demacrado de Subaru en la sala de espera del castillo. Estaba tanto preocupada por su condición como convencida de que él no debía ser dejado solo.

—Por eso estoy a tu lado tanto como puedo, Subaru. Pero la mitad es por la preocupación, y la otra mitad es por mi propio gusto… Estar contigo me ha convertido en una chica desobediente, Subaru.

Incluso si debiera estar pensando en él, fue ahí que ella descubrió su propia felicidad.

Siempre era de ese modo cuando estaba con Subaru. Siempre descubría partes de su ser cuya existencia desconocía. Rem contaba con sus dedos las cosas que llegó a conocer de su antiguo yo.

—He descubierto muchas cosas desagradables de mí. Descubrí que me siento desplazada cuando te llevas bien con Onee-sama, me enojo cuando le hablas a lady Emilia con el rostro enrojecido, y creo que es de lo más injusto cuando te veo jugando con miss Beatrice.

Pero en definitivo, su yo presente no había descubierto solo cosas malas.

—Me alegro cuando te llevas bien con Onee-sama. Creo que es adorable cuando le hablas a lady Emilia con tu cara toda roja. Cuando te veo jugando con miss Breatrice, pienso: Es tan amable… también existen ese tipo de sentimientos cálidos en mí.

Ella siguió confesando cosas para sí misma de manera atrevida como si la falta de una réplica fuera algo bueno. Las palabras de Rem no pararían, ya que portaban los sentimientos que nunca podría haberle dicho a la cara. En ese momento, las cosas que normalmente su corazón callaría estaban escapándose todas a la vez.

—Nunca habría descubierto esos sentimientos, tanto los buenos como los malos, si no hubiera sido por ti, Subaru. Es por eso que considero el tiempo que pasé contigo como mi felicidad… Eso parece complicado ahora.

Luego de expresar sus cálidos pensamientos, Rem mordió su labio, bajando la cabeza ante su propia impotencia.

A pesar de la gran oscuridad que había envuelto a Subaru, Rem había estado preparada para el momento en que él confesara. ¿Acaso no fue su posición pasiva la que llevó a la situación actual? Si se habían vuelto tan cercanos, ¿no debió haberle preguntado a Subaru sobre sus preocupaciones? ¿Y no fue su propia debilidad, el deseo de monopolizarlo, la razón por la que no lo hizo?

Mientras rem le daba vueltas al asunto, Subaru se dio vuelta en sus brazos, durmiendo incómodamente.

—Subaru, todo está bien. Relájate y duerme…

Rem habló con voz amable, rompiendo el flujo de pensamiento que producía a modo de autodesprecio.

La marcha forzada en verdad había puesto a su cuerpo bajo gran estrés. Ella tenía la intención de cabalgar en medio de la noche para llegar a la mansión, pero parecía mejor acampar en algún lugar por un rato. Ya que llegaría la media noche en unas dos o tres horas, ese paso les permitiría llegar a la mansión antes de la salida del sol.

—En ese caso, sería difícil informar de los hechos a Onee-sama con nuestra conexión mental…

Funcionaba solo en un rango dado, y solo bajo la condición de que ambas mentes estuvieran despiertas. Las limitaciones de rango y voluntad eran particularmente estrictas cuando Rem transmitía hacia Ram. No era posible vincularse con Ram en el rango actual, e incluso si el rango no fuera problema, pronto la noche estaría bien entrada.

—…Sí, deberíamos acampar.

Habiendo tomado esa decisión, Rem ordenó al dragón de tierra que se detuviera a través de las riendas. La creatura se detuvo con suavidad, resollando mientras miraba hacia Rem. Dejó solo a Subaru, saltando hacia el suelo para confirmar que el área era segura.

La noche ya había caído sobre la carretera de Liphas. Como iluminación, Rem solo podía confiar en la luz de la luna y el cristal lagmite sujeto al carro. Afortunadamente, había pocas nubes esa noche, por ello la luz de la luna era suficiente para ver. Probablemente había pocas posibilidades de ser atacados por forajidos.

—Perdóname, Subaru.

Rem recogió al chico que dormía sobre el asiento del conductor sujetándolo como el novio carga a la novia, y lo colocó sobre una sábana dentro del carruaje.

Luego de ver la respiración relajada de Subaru y su rostro durmiente, Rem salió del carro y procedió a montar vigilancia en el campamento. Se preocupaba poco por los bandidos, pero se sabía que más de unas cuantas manadas de perros salvajes y mabestias rondaban la carretera por la noche. Rem sabía que los animales salvajes y las mabestias hambrientas del sabor de la sangre y la carne eran más peligrosas que los seres humanos.

—Pero esta noche también estás tú, quizá entonces tenga poca necesidad de preocuparme por eso.

Rem se extendió con una mano, acariciando la cabeza del dragón de tierra mientras este bajaba la punta de su hocico hacia ella.

Esta era la sabia y prudente creatura que se había quedado con ella durante todo momento de la descabellada marcha forzada. Aunque él y Rem se acababan de conocer, no había mostrado señas de rebelión ante sus órdenes. Imaginaba que la familia de la duquesa debía ser reconocida por el escrupuloso entrenamiento de sus bestias de carga.

Sin embargo, tampoco era ajeno el hecho de que los instintos del dragón de tierra le decían que un demonio ocupaba un lugar más alto en la cadena alimenticia.

Entre las distintas especies de dragones, los de tierra son destacables por sus relaciones amistosas con las razas humanoides. A menudo ocupaban papeles cruciales en las vidas de la humanidad y eran amados por sus personalidades gentiles.

Los dragones voladores y los de agua requerían entrenamiento especial, y muchos de ellos tenían mal temperamento. Gracias a eso, ocupaban un lugar relativamente pequeño en la vida cotidiana de los humanoides.

En cualquier caso, los dragones de tierra eran bien conocidos entre los de su tipo por su amabilidad y cercanía con las personas, pero como especie, ellos marcaban la raya cuando se trataba de las demás bestias.

Virtualmente no había animal salvaje tan ignorante como para atacar voluntariamente a un dragón de tierra. Además, los mismos dragones de tierra poseían una nariz inusualmente desarrollada para detectar cualquier clase de peligro.

No los atacaría nada que fuera más pequeño que una banda numerosa de forajidos o una manada particularmente grande de mabestias, y el dragón podría olfatear a un grupo de tal extensión antes de que llegaran. Esta era la mayor razón por la que eran tesoros valiosos para los mercaderes y otros viajeros.

Rem susurró hacia el carruaje —: Descansa bien, Subaru.

Siguió acariciando la bestia de al lado mientras estaba sentada en el suelo. Mientras lo hacía, se recargó contra su piel tosca cubriéndose a sí misma con una manta, y dirigió su atención hacia el área circundante.

Si partieran en la mañana siguiente con la salida del sol, seguramente llegarían de vuelta a la mansión antes del mediodía.

Habría regresado sin completar sus objetivos. Tendría que aceptar su reprimenda sin una palabra de queja. Incluso así, al menos tenía que esforzarse para evitar que Subaru se lastimara en el proceso.

—Y para que vuelva a su antiguo ser…

Seguramente solo Emilia podría lograrlo. Rem no podía evitar irritarse por ello.

En primer lugar, Emilia era una persona a la que a Rem le resultaba muy difícil acercarse.

Incluso Roswaal, quien la había recibido como invitada, la trataba como su superior ahora que era una candidata de la selección real.

De hecho, les había ordenado tanto a Rem como a Ram que se acercaran a ella.

Que su maestro, Roswaal, tratara a Emilia como alguien superior a sí mismo, no molestaba particularmente a Rem. Ram parecía inconforme con lo apegado que era Roswaal a la jerarquía, pero el interés de Rem por esas cosas no era tan fuerte como el de su hermana mayor.

Por supuesto, Ram no era tan tonta como para expresar abiertamente su opinión sobre el asunto. No obstante, Rem detectaba frecuentemente señales de profunda insatisfacción a través de su telepatía, mientras que normalmente presentiría muy poco.

Los sentimientos complicados que Rem sentía hacia Emilia no tenían que ver con Roswaal. Era terriblemente vulgar, pero los pensamientos problemáticos de Rem hacia Emilia eran producto de las circunstancias de su nacimiento… el hecho de que era un medio elfo. En otras palabras, porque era mitad demonio.

En su cabeza, Rem entendía que Emilia no había hecho nada malo por sí mismo. Sin embargo, la parte emocional de ella simplemente no podía aceptarlo. Emilia no estaba mal. Sin embargo, los semi-demonios habían afectado la vida de Rem, y su influencia era demasiado grande como para desaparecer a la ligera.

Todavía recordaba cómo el Culto de la Bruja había reducido a polvo el lugar donde ella nació. Ese hecho era una puñalada terrible en el corazón de Rem.

Como resultado, había mantenido firmemente sus posiciones de “invitado y sirvienta” cuando se trataba de Emilia. Rem traicionaba a sus emociones y respondía a las instrucciones de Emilia como un autómata. Si no lo demandaba una ocasión especial, Rem evitaba entrar en contacto con ella para así no tener que entrar en su papel. El acuerdo informal en su relación era nunca encontrarse con la otra por elección, ya fuera con buenas o malas intenciones.

El tiempo pasó, y Rem había pensado que su relación débil seguiría sin verse afectada por la selección real. Basada en su posición, pensaba que sería altamente improbable que se viera involucrada en el asunto. Cuando pensaba en el rol que jugaba, decidió que desviarse de su camino para ayudar a Emilia estaba más allá de sus obligaciones.

…Pero, aun así, los sentimientos de Rem hacia Emilia habían cambiado desde ese entonces.

Tenía la duda de si fue ella quien cambió, o había sido Emilia. Probablemente fueron las dos, puestas en movimiento por una causa común… Subaru. Desde el momento en que se integró en su vida diaria, el mundo de Rem había pasado por grandes cambios. Cuando cambia la forma en que ves el mundo, todo parece diferente, como si el blanco y el negro se convirtieran en colores vívidos.

Su trabajo en la mansión se sentía más gratificante que antes. Al ya no estar obsesionada con quedarse al lado de su hermana, ganó la confianza para acercarse más a Roswaal y Beatrice. A pesar de su decisión de no prestarse como ayuda, se encontró intercambiando palabras con Emilia más a menudo. Después de todo, sabía que tenían un interés en común.

Y aunque en sus propios pensamientos fugaces existía ese chico, también sabía quién era la única luz de sus ojos.

Esa era la razón por la cual Emilia seguía siendo fuente de irritación para Rem.

—No logro amar, u odiar, a lady Emilia. Soy una indecisa, ¿no es así…?

Era una noche tranquila. Las únicas cosas que oía eran el sonido distante de los insectos y la respiración del dragón a su lado. Al confiar solo en la luz de la luna, la barrera entre los sueños y la realidad era indistinta. Los pensamientos iban de un lugar a otro siguiendo su propia convicción.

El tiempo parecía transcurrir lentamente. Ella sentía como si hubiera visto hacia la luna en numerosas ocasiones, solo para percatarse de que su posición no había cambiado.

La noche era larga. Ese tiempo en soledad era una eternidad profunda y fría.

Abruptamente, Rem fue tentada por el ansia de escabullirse de vuelta al interior del carruaje tras ella, el cual estaba protegiendo. Ahí, Subaru dormía con una expresión suave, de manera demasiado profunda como para estar soñando. ¿Qué tan bien se sentiría escabullirse debajo de las sábanas y llegar a su lado, para compartir ese calor entre los dos?

—Aunque lo estaba tocando de manera tan cercana hasta hace poco… Es un lujo que no me puedo permitir.

Rem se reprochó a sí misma por ser afectada por sus ansias, pero su corazón no dejaría de albergar esa fantasía.

…Nació una tentación, la tentación de lanzar todo a los vientos.

A este paso, realidades duras y muy alejadas de los ideales de Subaru lo esperaban con su regreso a la mansión. Ella todavía podía escapar a algún lado con el carruaje, nada salvo su propia consciencia la reprimiría. Los fondos que Roswaal le había entregado para los gastos del viaje eran considerables. Con eso, sin duda ella y Subaru podrían irse a algún lugar y vivir juntos en el retiro.

Con el tiempo y el contacto continuo con las personas, Subaru podría superar su estado presente como el de un niño y recuperaría su ser. Incluso si la situación era diferente de la de antes, podrían compartir los mismos momentos.

Rodeados de gente que no tuviera idea de que ellos se habían fugado, ella y un Subaru recuperado podrían comenzar juntos una vida completamente nueva. Sería una vida tranquila con la persona que ella quería, sin nadie que se metiera en su camino…

—Ji ji, vaya que es una fantasía…

Rem sacudió la cabeza y, sosteniendo sus rodillas, presionó su frente contra ellas sonriendo débilmente ante su propia imaginación.

No había forma de que le diera la espalda a todo. El simple hecho de pensarlo era un pecado. Nunca podría abandonar a su Onee-sama, abandonar a Ram en la mansión. Onee-sama y Rem eran dos mitades de un todo. Para colmo, no podía imaginar siquiera la carga que tendría que llevar Ram en su ausencia.

Era una hermana mayor amable que era indulgente con Rem, así que seguramente le perdonaría incluso esto. Era esa la razón por la cual nunca podría traicionar a Onee-sama.

Roswaal le había confiado a Rem tal fortuna precisamente porque tenía confianza en su lealtad. Su personalidad diligente tampoco le permitiría traicionar esa confianza.

—Más que eso… Tampoco puedo dejar a Subaru en este estado.

Para comenzar, Rem era bien consciente de su fuerte deseo personal de tener las cosas para sí misma. Si le fuera posible, quería que todas las personas preciadas para ella estuvieran entre sus dedos. Dar el máximo por los otros le ayudaba a sentir que su existencia tenía más valor. No era una exageración decir que nació predispuesta a ser una sirvienta.

Era por eso por lo que el esfuerzo requerido para cuidar de Subaru en ese estado no era una dificultad real desde su perspectiva. De hecho, se sentiría satisfecha si Subaru fuera incapaz de vivir el día a día sin ella.

Pero este no era el Subaru real.

Llegaron a su mente las palabras que usó para responderle a Crusch cuando se separaron.

¿Supongo que… Subaru es especial?

Sí. Eso era todo.

Ella recordaba su sonrisa. Recordaba su voz. Recordaba sus palabras. Rem recordaba lo que él le había dicho y la calidez de sus manos extendiéndose hacia ella cuando todo en su vida se había estancado, cuando se ahogaba en resignación. Había sido Subaru quien rescató a Rem del camino equívoco de desesperación por el que caminaba. Rem había tenido un error de juicio y planeaba abandonar a esos niños, y fue Subaru quien los salvó.

A pesar de estar hundido en maldiciones de mabestias, caminando por la cuerda floja entre la vida y la muerte, Subaru no había abandonado a nadie. Ni a Ram ni a Rem.

Era suficiente. Con eso bastaba. No se necesitaba más.

¿Qué más necesitaba Rem para ser devota, en cuerpo y alma, hacia Subaru Natsuki?

¿Qué, además de los sentimientos ardientes en su pecho?

Ella haría lo que fuera necesario para que él recuperara su verdadero ser, y de esta manera ella podría tener su compañía una vez más.

¿Y por qué? Porque la persona conocida como Subaru Natsuki…

—…Es una persona increíble que sufre mucho.

5

Rem se echó hacia atrás el cabello, ligeramente húmedo por el rocío de la mañana, y levantó la cabeza con cuidado.

Quizá sería acertado decir que estaba medio despierta. Rem estaba un poco mareada, vagando en un lugar entre el sueño y la lucidez cuando su reloj interno le dijo que finalmente era hora de levantarse.

No hubo cambios notables durante la noche. No aparecieron mabestias ni forajidos; ni siquiera había sentido algo.

Dicho todo eso, Rem parecía estar totalmente exhausta también. Con la certeza de su seguridad relativa, su cuerpo había luchado por recuperarse mientras estaba medio despierta.

Se puso de pie, estirándose hacia arriba mientras sentía el fresco rocío de la mañana.

Fue un gesto holgazán y poco apropiado para una dama. Nunca lo habría hecho donde otros pudieran verla, pero no tenía esa preocupación de momento. El único en los alrededores era Subaru, que dormía plácidamente a su la…

—¡¿S-Subaru?!

Rem saltó en sorpresa cuando se percató de que Subaru estaba justo a su lado, enroscado debajo de una sábana.

Ya que había estado usando a Rem como soporte, el muchacho cayó sobre el pasto suavemente, quejándose mientras giraba un poco su cuerpo.

—¿S-Salió del carruaje mientras estaba dormida y se acurrucó junto a mí…?

Rem miró apresuradamente entre el chico y el carruaje de dragón tras él. Incluso decir la verdad con palabras le provocó pánico.

Por un lado, estaba conmocionada porque no había notado sus movimientos; y por el otro, se ruborizó fuertemente mientras se daba cuenta de lo tolerante que se había vuelto su corazón cuando se trataba de Subaru.

En otras palabras, incluso si Subaru le hubiera asaltado mientras dormía, nunca hubiera puesto resistencia.

—…He sido muy descuidada.

Incluso al expresar ese lamento propio de una dama, muy en su interior Rem pensaba que esa acción de Subaru podría ser un buen presagio, siendo el siguiente paso luego de que se portará tan bien durante el viaje en el carruaje.

Subaru no daba respuesta salvo las risas y su llanto. Pero incluso en ese estado, había ejecutado una acción voluntaria, saliendo del carro bajo su propio poder. Rem se aferraba a la esperanza de que su corazón roto estuviera comenzando a componerse y su personalidad comenzara a reformarse.

—…Muy bien. Regresemos, Subaru.

Si un cambio había comenzado, probablemente las cosas irían en buena dirección más adelante. Esos pensamientos optimistas no eran propios de ella, sino también, eran sin duda parte de la influencia del joven frente a sus ojos. Y ese cambio interno era algo que Rem consideraba muy preciado.

Confiaba en que los pensamientos que surgieron en su cabeza la noche anterior habían sido un mal sueño causado por su mente tímida y su cuerpo cansado. Ya lo había olvidado por completo, un futuro de alegría había sido sobrescrito como si nunca hubiera existido.

Cargó a Subaru, que seguía dormido, y lo colocó sobre el asiento del conductor mientras despertaba al dragón de tierra. Trajo agua para que bebiera la bestia despertada, de esta manera recompensándolo por sus largas horas de vigilancia, y lo preparó para la partida.

Con una mano sujetando a Subaru sobre su regazo y con la otra sosteniendo las riendas, partieron una vez más. Las ruedas del carro giraron y el escenario comenzó a moverse.

En ese momento estaban cerca de la mitad del camino. Probablemente les tomaría otras siete u ocho horas el viaje.

Su resistencia física y mental era mucho más fuerte que el día de su partida con las trágicas circunstancias. Subaru estaba dormido profundamente, y Rem miraba un lado de su rostro, transmitiendo sus sentimientos de impaciencia a través de las riendas para acelerar el paso.

Una leve vibración corría por el carruaje. Rem reafirmó su agarre en Subaru, entrelazando sus dedos con los de él.

—Se ve muy delgada… pero de verdad es la mano de un chico.

Resignándose a su debilidad tras recurrir a esa mano, esperaba que su humilde deseo de tocarlo pudiera olvidarse. Fue un pequeño ritual para olvidarse de un mal sueño.

—Este calor, al tenerte tan cerca… Si tengo eso, es suficiente.

Después de todo, esperar algo más era simplemente su propio egoísmo.

Sus sentimientos al sentir ese calor, y el hecho de sentirse necesitada, se habían grabado en el corazón de Rem. Daría por él su mejor esfuerzo.

…Le daría todo lo que tenía.

6

…Había algo extraño en el aire.

Mientras el dragón de tierra corría continuamente, Subaru parecía dormir mal, por ello Rem lo había recostado sobre su regazo, usando su brazo de soporte para acariciar su cabello negro cuando se dio cuenta.

Quizá fue el hecho de que la noche anterior había tenido mucho tiempo para pensar las cosas. Rem, habiendo aceptado hasta cierta extensión los sentimientos complicados en su interior, por dentro estaba alegre cuando vio que Subaru se había salido del carro en medio de la noche para acomodarse junto a ella.

Si esa fue la razón por la que no notó el cambio antes, de verdad era una gran tonta.

—Está… demasiado tranquilo…

Durante todo ese tiempo en la carretera de Liphas, Rem nunca se había encontrado con otro dragón de tierra. Esta era una rama de la carretera principal, pero el no ver a ninguno, ni siquiera en el lejano horizonte, claramente no era natural.

Normalmente, comerciantes viajeros en ruta hacia la capital real y peatones regresando con implementos de agricultura podían ser vistos por todos lados sobre la carretera.

Y, aun así, había sido un camino desierto desde el día anterior.

No había tomado alguna medida especial para evitar a los granjeros, pero no había visto ni una persona. Lo que era particularmente extraño era que el silbido de las aves y los insectos había cesado en sus orejas un rato atrás.

Un mal presentimiento nació en el fondo de la mente de Rem.

Ese silencio significaba que las creaturas de la naturaleza estaban ocultándose. Con seguridad era el presagio de algo más allá de la comprensión del hombre. Cuando atravesaron los llanos y entraron al camino de la montaña, acercándose a la mansión, ese malestar solo incrementó.

Con incomodidad, Rem latigueó las riendas para espolear al dragón, y que corriera más rápido a pesar de que este ya corría a una velocidad desesperada. Sabía que estaba presionando demasiado, pero no tenía tiempo suficiente para localizar la causa de esa incomodidad. No le importaba si resultara ser un temor sin base. Se disculparía, tanto con Subaru como con el dragón por tener que acompañarla en esta jornada descabellada. Los enfrentaría tal como hizo con sus propias ansiedades la noche pasada.

Y justo después de que tuviera ese pensamiento…

—¿…Onee-sama?

Repentinamente, pensamientos que no eran los suyos provocaron un caos en su mente. Niveles de ansiedad casi inaguantables, furia y enojo fluyeron en ella, y luego desaparecieron de inmediato, dejándola por sí misma.

Había sido Ram. Esos pensamientos habían fluido hacia ella desde su hermana a través de su nexo compartido.

Ram siempre era un modelo de autocontrol en el exterior, pero la verdad era que también estaba hecha de materia dura por dentro. Normalmente, las únicas cosas que podrían alterarla eran aquellas relacionadas con Rem o su maestro.

Y, aun así, Ram había sido poseída por tanta furia que incluso la había transmitido a Rem a través de su conexión.

Lo que era más, el hecho de que se había detenido inmediatamente significaba que se estaba controlando para que Rem no pudiera notarlo.

Rem supuso que su hermana asumió que estaba en la capital real, incapaz de llegar a tiempo mientras su hermana mayor se encontraba en peligro. Pero Rem estaba suficientemente cerca como para hacer algo, incluso si no era el deseo de Ram. Era por eso por lo que…

—¡Debo regresar rápido…!

Con una razón concreta para hacerla acelerar, sujetó las riendas, tan fuerte que sus manos palidecieron. En un instante, el sentido de urgencia de Rem y su impaciencia mandaron a volar todas sus preocupaciones sobre los alrededores.

En la superficie, normalmente Rem no mostraba emociones, siempre se esforzaba por mantener su calma interior, pero cuando las vidas estaban en la línea, perdía la visión de todo a su alrededor. Era la falla distintiva de Rem, una que Ram había señalado varias veces antes, y una que también había señalado una antigua compañera.

Y ahora ese defecto asomaba su fea cabeza una vez más.

…Cuando la cabeza del dragón de tierra voló frente a sus ojos, Rem lo vio en cámara lenta.