En la habitación donde el tiempo fluye más lento de lo normal, desde que el día que entré, ya han pasado 20 días. Hoy es el último día. En estos 20 días, he estado tomando las medicinas que fueron creadas por el Gran Sabio Marin Enraito.

La mitad del día la paso en un minucioso entrenamiento básico para fortalecer mi musculatura y fuerza, y la otra mitad del día la paso entrenando para retener el ki a mi gusto. Así han sido las mayorías de los días desde que estoy aquí.

El entrenamiento del Rey Luchador es muy preciso en todo, y gracias a los alimentos reunidos y algunos creados por la ciencia y alquimia del gran Rey Sabio, he subido muchos escalones en lo que respecta a mi físico y fuerza.

Estoy enfrente de Roland sin vestir ninguna prenda desde mi cintura para arriba. Pero no solo estoy quieto frente a él, sino que también estoy tratando de retener el ki para que no se esfumara.

Mucho sudor gotea desde mi frente. Y entonces, llegué a mi límite.

—Puhaaaaa…

Al mismo tiempo que exhalé aire, mi espíritu ya estaba hecho polvo, y el sobre esfuerzo hacen que caiga al suelo. El ki comenzaba a desvanecerse a mi alrededor.

—Así que este es tu límite. Lograste mantener el ki por 3 horas 22 minutos con 15 segundos…

—Al final, no pude llegar a la fase donde pueda mantenerlo mientras duermo. No tengo talento. Que en estos 20 días solo haya logrado esto, es una vergüenza.

El retener el ki era mi primer paso. Estaba dispuesto a lograrlo en algunos días, pero demoré una semana en lograr retener el ki un solo segundo. Luego de eso, hice la técnica de prueba y error consecutivas veces, poco a poco logrando elevar el tiempo de retención. Pero al final solo puede alargarlo hasta aquí. Este es mi límite.

—¿Qué dices? Lograr retenerlo ese tiempo y en tan pocos días, eso te hace superior a muchos… pero que no hayas llegado a más es el límite que tendría cualquier otro genio… Es un envidiable talento, maldición, supongo que te subestime. Bien hecho muchacho.

Su mano se sentía tan dura como una piedra, mientras me acariciaba la cabeza violentamente. Pero no me disgustaba para nada.

Que me alaben así me llena de alegría.

—¡Mu-muchas gracias por todo!

—Oh, no vendré a verte por un tiempo, pero más te vale entrenar hasta tus límites la retención del ki. ¿Me oíste? Mínimo una vez por día. No importa cuán ocupado te encuentres, o si te sientes cansado, no me importa, más te vale darlo todo, ¿entiendes? También puedes entrenar mientras haces otra actividad. Y nunca olvides, lo más importante es entrenar continuamente. Y ya no te preocupes, el límite del tiempo irá creciendo conforme a tu progreso. A parte, Ork, tienes talento de sobra, así que, en un día no muy lejano, podrás retener el ki incluso mientras duermes.

—¡Me esforzaré! Yo, prometo que entrenaré todos los días. No dejaré de hacerlo.

—Ou, lo espero con ansias, chico. Lo que haremos en el tiempo sobrante será lo que me pediste cómo favor; enseñarte una de mis técnicas. ¿Qué tal? Alégrate mocoso, no cualquiera tiene esta oportunidad.

—¡Genial!

Quería aprender todo sobre el ki, pero como un hombre que soy, al menos quería empezar a aprender una técnica del Rey de los Luchadores.

—Para usar esto, necesitas recargar ki. Pero si lo logras hacer todo perfecto, será un movimiento mortal. Las técnicas que mejor se me dan son las mortales, que de un golpe mandas al enemigo directo al infierno. Asegúrate de practicarla todos los días.

Y entonces, como extra, aprendí una de las técnicas mortales del Rey Luchador.

En estos 20 días pasé por un entrenamiento tan estricto que, al recordar, me dan ganas de vomitar. Pero me he hecho fuerte, y me han elogiado, así que no me desagrada en lo absoluto.

Cuando el reloj de arena flotante por fin se acabó, volvimos al bosque. Ahí, mi madre nos estaba esperando.

—Bienvenidos de vuelta Ork, Roland.

—He regresado, madre.

—Me sorprendes. Has regresado siendo más alto. Parece que has estado enfocándote bastante en el físico corporal ahí adentro. ¿Cómo te fue respecto al ki?

—Ork, muéstrale.

Aunque me diga que le muestre, lo único que puedo hacer ahora es retener el ki por un tiempo limitado. Bueno, no hay forma de evitarlo, mejor lo hago de una vez.

—… Increíble, solo 20 días de entrenamiento y ya has llegado hasta este punto. ¿Roland es un maestro especializado en gente con talento?

—No, sino es que… por decirlo de alguna forma, este mocoso es un genio. El límite dónde lleguen estos genios, no depende de la enseñanza, sino recae en los hombros de ellos mismos.

—Madre, solo retuve el ki, y mi límite es una poca cantidad de tiempo. ¿Qué es lo que entiendes por increíble en esto?

—Claro, entiendo muy bien con solo mirarte que has logrado retener el ki por algo de tiempo. Siendo precisos, seguro que por ahora puedes retenerlo solo durante tres horas, ¿verdad?

Mi madre parece un monstruo del ki. ¿Acaso dijo que, con solo mirarme, ya sabía el tiempo límite de mi retención de ki?

Pensándolo fríamente, tiene sentido que madre, la cual tiene experiencia con esto del ki, pueda ver con claridad mi límite. Pero, lo que no puedo creer es que madre, mientras hablamos, esté reteniendo su ki. Y comparado con el mío, su ki es 100 veces más fuerte.

A pesar de que mi madre ya está en sus 30, su apariencia física a veces puede ser confundida con una chica de 17 o 18, ¿será porque retiene su ki?

Si retienes tu energía vital, envejeces más lento. Es una de las cosas que me enseñó Roland.

—Roland, por favor, cuento con contigo para la siguiente clase.

—De mi parte también, Sensei. Espero con ansias tu siguiente clase.

—¡Oou! Me voy por ahora, pero volveré. En esta ocasión pudimos superar la meta propuesta. Bueno, me marcho, y les traeré un recuerdo para cuando vuelva del Torneo Mundial.

Roland movía su mano mientras nos daba la espalda y se marchaba.

Así que el tipo también es tímido. No me lo creo. Pero tiene sentido, porque después de todo, hemos convivido 20 días solos ahí adentro.

Cuando desapareció, mi madre habló.

—Bueno, bueno, lo siguiente en el horario es que hoy tendrás clase de historia con el Rey Sabio Valeo Fourland.

—… ¿No crees que tal vez ese horario es un poco imposible de seguir?

—Si hablamos de Ork, sé que podrás. El día lo dividiremos en dos. La primera mitad la pasaremos en entrenamiento del cuerpo, y la segunda mitad vas a fortalecer con sabiduría el cerebro. Gracias a que el tiempo de dormir será de 1 hora y 30 minutos, podemos partir el día en dos, y así no desaprovecharás ni un segundo, ¿no es genial?

—Si ya con solo volverme fuerte las mujeres se enamoraran de mí, ¿para qué debo estudiar? ¿No es ridículo?

—Escucha, tienes razón. Es verdad que si eres fuerte podrás embarazar a chicas. Pero, si de verdad las quieres hacer feliz, necesitas educación y saber muy bien tus valores y los de ellas. La historia no acaba en simplemente embarazarlas y listo. Lo siguiente es aún más extenso. Debes hacer feliz a las mujeres, pero sin olvidarte de darles todo de ti también a tus hijos.

—Ugh.

He estado equivocado todo este tiempo. Si me vuelvo fuerte, podré tener chicas. Podré hacerlo con ellas, y embarazarlas. Sin embargo, luego de eso, la vida sigue. Que un hombre haga a la chica que le gusta sufrir con todo el trabajo de ser una madre por sí sola, no deberían de llamarse hombres, sino basuras.

—¡Voy a esforzarme, y daré todo de mí! Le pondré ganas tanto al estudio como a lo físico.

—¡Esa es la actitud! Ya es hora de volver a tus clases.

Madre me sujetó del brazo repentinamente, y me llevó de vuelta hacia la casa.

Volviendo a mi hogar y ya tengo miedo.

Están reunidos unos libros gruesos formando una montaña.

—Has regresado sano y salvo, mi bisnieto. Bueno, empezamos con la clase. Para comenzar, todos los libros de aquí tendrás que memorizarlos. Estos libros son la mejor colección de eventos de la historia de cada país.

¿Soy yo o esa mesa está enterrada entre libros uno encima de otro?

—¿No solo la historia del país Fourland? ¿Sino también de los demás principales países?

—Por supuesto, porque de ahora en adelante Ork aprenderá idiomas, política, leyes y estudios intensivos de economía. Pero no debes olvidarte de la historia de los países. Porque todo tiene relación: cómo cada país ha ido desarrollándose con cada experiencia, qué tipo de relación han tenido y tienen actualmente, cuáles son sus formas de actuar y pensar. Todo eso son las bases, y es llamado por el mundo moderno como la historia. Si solo aprendes la historia de un solo país, entonces eso no tiene ninguna utilidad. No sirve. Tienes que ver al mundo desde sus inicios desde lo más alto con un libro. Si no tienes la base, aunque trates de estudiar lo demás, no lo lograrás.

Como era de esperarse del Rey Sabio. Cada cosa que dice tiene sentido.

—Entiendo. Pero si solo voy a memorizar libros, entonces, ¿para qué servirías como profesor, oh gran Rey Sabio?

—Por supuesto, también estaré para explicarte ciertos puntos. Pero lo que está escrito en estos libros es lo mínimo que uno de debe saber. Porque si no introduces toda esta información en tu cabeza, no entenderás mis explicaciones o mis enseñanzas. Es decir, mientras yo me encargo de algunos asuntos, tú estarás memorizando todo esto. El tiempo límite es de dos días. Hoy y mañana es el turno de mi clase. Mañana, que es el último día, tendrás que tomar un examen hecho por mí. Si no logras aprobar, Mireiyu dice que tomará las medidas necesarias respecto a tu castigo.

Mi madre… me va… si fallo en este examen me va a matar.

Aún recuerdo cuando me castigó por primera vez. Todavía no supero ese trauma. Si lo tuviera que describir en unas palabras, sería “perecer”. Sí, ese es el mejor verbo para describir ese castigo.

—Esto es imposible. Un libro así de grueso, normalmente tardaría una semana en leerlo.

—Jojo, ¿qué pasó con el entusiasmo de hacer feliz a una mujer? ¿Todo fue mentira?… Si sigues con ese ritmo, y no te esfuerzas, ¿acaso piensas que podrás hacer feliz a una mujer?

—… Maldición. ¡Está bien, lo intentaré!

Me ha provocado, y acepté el reto. Definitivamente voy a memorizar todo hasta mañana, te lo aseguro.

—Esfuérzate como nunca. El Gran Sabio Marin Enraito-dono ha creado para ti medicina que te ayudará a concentrarte por largas horas continuas y también para mantenerte despierto. Tómalas y úsalas como gustes.

—Ese Marion Enraito, ¿es dios o qué? Parece que lo puede todo, tiene mil habilidades.

Para qué entrenar, si ese sujeto lo hace todo. Puede hacer demasiadas cosas. ¿Faltaría que también volara?

Luego recobré mi confianza. Pedí prestado las medicinas, y durante dos días estuve estudiando y memorizando cada evento de la historia de los países principales. Al final pude lograr aprobar el examen.

Estuvo cerca. Si hubiera tenido un punto menos, mi madre me hubiera… ya ni quiero pensar en eso. Los traumas me persiguen.

Y así recibí dinámicamente una enseñanza tras otra del escuadrón de profesores. Los cinco profesores fueron estrictos en estos 4 años.

Me jugaba la vida en estos cuatros años con sus entrenamientos que iban enfocados tanto en la mente como en el cuerpo.

Cuando me pongo a recordar los entrenamientos de los profesores. En la clase del Rey Sabio, después de memorizar todas las historias, las explicaciones siguientes se volvieron muy interesantes. Todo lo que había memorizado, el Rey Sabio me lo narró como un cuento, y fue uniendo punto tras punto. En cualquier historia de cualquier país, esta no se completaba por sí misma. Sino que cada historia se complementaba con otra, uniéndose así para formar una era.

Fue espectacular obtener una visión grande de mi mundo… Cuando superé por fin el escalón de historia, volví a mi estudio para memorizar ahora libros gruesos de leyes y de políticas. Y las exposiciones del Rey Sabio de ellas también fueron interesantes. Ahora que lo pienso bien, es uno de los mejores recuerdos que tengo.

En la clase del Rey Sabio, lo definitivamente más interesante fueron los estudios imperiales, los cuales te enseñaban desde la forma de comportarse de un rey, hasta todos sus límites como uno. Era realmente más complicado que leyes y política, de hecho, por momentos, puse en aprietos a mi cerebro por tal acumulación de información. Pero, cuando sentía que le iba tomando el gusto, se volvió divertido. Lo más relevante fue que pude ver la verdadera personalidad del Rey Sabio, y me sentí contento de poder ser llamado bisnieto por esta persona.

El examen de graduación fue tratar de gobernar un pequeño país en nombre del Rey Sabio. Eso sí fue bastante difícil.

En el presente continuo donde estaba llevando a cabo mi examen, hubo una rebelión, y si me equivocaba en alguna orden, mil personas podrían morir. Esa era la presión que tenía sobre mis hombros, tanta que en muchos momentos en serio pensé que de tanto pensar las opciones, se me iba a acortar la vida.

Tampoco me fue tan mal en las clases de economía que me enseñó el Dios de los Comerciantes.

Primero tuve que centrarme en elevar mi rapidez mental en los cálculos, y para lograr eso tuve que, por un mes, hacer miles y miles de cálculos hasta el cansancio. Gracias a eso, ahora he adquirido la especialidad de la multiplicación instantánea con ocho dígitos.

Todo tipo de negocios, el auge de la industria y su posición actual, derecho, los derechos de un mercader, relaciones entre empresas, derechos acerca de ventas, la historia vista desde los ojos de un mercader. Todo eso lo metí en mi cabeza sin dejarlo escapar por mis orejas.

Eso, junto a la historia que me había enseñado el Rey Sabio, estaban muy unidas. Así que pude entenderlo profundamente, lo que me hizo sentirlo aún más interesante.

Cuando terminé mi entrenamiento, me llevaron al extranjero, a una ciudad donde la lengua y los valores eran diferentes. De la nada me dieron 10 millones de gil y me dijeron que en tres meses, creara una tienda y duplicará las ventas. Sí, un tipo de esas; otra tarea imposible a simple vista.

(NT: Gil: así es llamada la moneda)

Aunque me digan que me parezco mucho a un humano, ¿qué acaso no se dan cuenta que es demasiado difícil para alguien que ha sido educado por orcos, tener éxito en un negocio sin tener ningún contacto? Que justo lo haya logrado es un milagro. Cuando me dijeron que había pasado, no pude evitar romper en llanto por la felicidad.

Si hubiera atravesado ese peligroso reto, si no hubiera usado toda la historia y conocimientos que me enseñó el Rey Sabio, sinceramente no hubiera podido lograrlo.

Mientras hacía todo esto, no dejaba de usar el ki. Había días en los que yo mismo sentía que ya no podía más. Pero, al conocer lo divertido que son los negocios, pude pasarlo mejor tanto con el ki como con mi trabajo asignado.

Las clases de hechizos mágicos con El Gran Sabio Marin Enraito fueron muy extrañas. Él puso al límite mi cuerpo como deseara, y me decía “aunque te mueras, tranquilo, yo te vuelvo a curar”. Siempre estuve a un paso de morir en sus clases. Me llevó al límite, y si él no fuera el mago que me debía curar, cualquier otro mago no hubiera podido curar lo que me estaba haciendo.

Prácticamente me usó como conejillo de indias. Un paso en falso y moría. Estuve en la cuerda floja entre mi vida y la muerte en esos días. En otras clases recibía sus medicinas, pero en sus clases de magia, esas medicinas sobresalían por mucho.

Dejando de lado su abuso de las medicinas conmigo, tuve que estudiar sin fin hasta lograr conseguir los conocimientos de todos los hechizos mágicos que uno debe saber; los más básicos. Y empeoró aún más la situación cuando el lugar de estudio sería en la habitación del tiempo. No pude creer que, durante 20 días, estaría repleto de libros de estudio. Mientras me asqueaba de las medicinas, apenas pude memorizar todo en mi cabeza. Hoy en día, sigo teniendo pesadillas sobre eso. Fue tanto lo que estudié, que hizo ver la información que aprendí es las clases con el Rey Predecesor y el Dios de los Mercaderes, como un recuerdo de una prueba sencilla.

Pero, gracias a mi entusiasmo y mi valor, pude hacer mía la habilidad de usar magia. Ahora puedo entrar y salir del abismo de la magia. Aprendí magia no como un investigador profesional, sino solo para usarlo en peleas. Es por eso que, comparado con los conocimientos de Marin Enraito, claramente todavía recién me encuentro en la entrada de todo lo que abarca la magia. Sin embargo, el nivel que alcancé con la magia se podría decir que es de primera clase.

Ahora, hablemos de las tan esperadas clases de espada con madre.

… … Como todos sus entrenamientos, fue una tortura. El yo de antes probablemente hubiera escapado, pero gracias a todo lo practicado con los demás senseis, pude aguantar y superar cada prueba.

Mi madre realmente está loca.

—¿Sabías que, cuando estás al borde de la muerte, puedes ver el mundo en cámara lenta?

Dicen que todo en el mundo se ve pasar lento. ¿No te parecería genial entrar y salir de ese estado a voluntad? Es por eso que experimentarás la muerte 10 mil veces.

Eso fue lo que dijo esa vez. Acto siguiente, mi cerebro vivió la muerte 10 mil veces consecutivas. Ya no sabía si estaba vivo o era una ilusión, y después de esa experiencia quedé tan afectado, que hasta el yo de ahora lo tiene como otro trauma más.

Gracias a que mi madre me atacó con la espada, pude grabar en mi cerebro cada movimiento, y así se me hizo más fácil las clases de espada con ella. Llegando a aprender en solo unas horas movimientos que serían difíciles hasta para expertos, también ahora puedo entrar en el estado de cámara lenta a gusto, gracias a que estuve viendo a los ojos a la muerte más de una vez.

De verdad que mi madre cuando usa una espada, no hay algo existente como la palabra compasión. Me llevó a límite hasta más no poder.

El último examen para poder graduarme de su clase fue dejarme abandonado en una isla, donde solo estaba yo y muchas bestias feroces con nivel de poder bastante alto. Además, me dejó desnudo, dándome la indicación de que sobreviviera por tres meses por mi propia cuenta.

… … Hasta el día de hoy sigo teniendo pesadillas con esa isla. Comparando esa experiencia con las clases de ki y artes marciales del Rey Luchador Roland, las de él fueron mucho más divertidas.

Y así pasaron cuatro años donde estuve devoto a seguir con mi entrenamiento, y ahora ya puedo retener el ki mientras duermo. También, comparado con la cantidad de ki que madre y Roland pueden retener dentro su cuerpo, he reducido la diferencia. Ahora puedo retener y expulsar ki con casi la misma cantidad que ellos.

No pude perfeccionar la sensibilidad con el ki, pero eso también lo mejoraré de aquí en adelante.

—De verdad que fue un largo camino, pensé que nunca terminaría.

Terminé de recordar cada suceso en estos cuatro años. Al fin, acabé todos los procesos de entrenamientos, y todos los senseis me reconocieron como su alumno.

Ya en algunos días, saldré de esta aldea y me iré de viaje en busca de aventuras.

Pude conseguir la fuerza para no perder contra nadie, y ahora conozco todos los valores para formar una familia con una chica.

Sin duda alguna, solo me queda decir una sola cosa.

He vuelto a renacer.

Estoy seguro que el yo de ahora podrá lograr estar con la mejor mujer del mundo.

Ya quiero que empiece mi viaje, lo espero con ansias.