Esa noche. Honey y Elle tuvieron una conversación en la cama.

—Quiero preguntarte algo.

—Habla, ¿qué pasa?

—Para ser sincera, ¿qué opinas de Shinta, Elle?

—¡Eso es algo personal!

—Te pregunté si podría preguntarte algo, tu dijiste que hablara.

—¡Esta bien, te responderé! ¡Me gusta!

—¡Oh, tu respuesta es realmente directa!

—Para ser sincera, dije que te respondería, por supuesto.

—Está bien, volviendo al tema, Elle, te gusta Shinta, ¿verdad?

—Sí, entre gustar y odiar, por supuesto que me gusta. ¡Me gusta!

—¡No, no, no! No me refiero a eso. Me refiero como hombre, ¿te gusta? ¿Quieres casarte con él?

—Ah, a eso te refería… En ese caso, no estoy segura todavía…

—Así que, no tienes una respuesta todavía, ¿verdad?

—Si. Además, esa no es una pregunta que pueda responder por ahora.

—Pero… suficiente, no quiero presionarte sobre el tema.

—Si, te agradecería si no me presionaras a decidir todavía.

—¡Pero, por Shinta, lucharé contigo hasta el final!

—¿Qué?

—¡A Honey le gusta Shinta! ¡No es que me guste su forma de ser, sino que me gusta como hombre!

—¡Tú… te atreves a decirlo!

—¡Por supuesto! ¡Honey no puede engañar sus sentimientos!

—¡Eso es realmente envidiable! ¿Pero por qué te gusta?

—¡No necesito una razón para que me guste!

 —Esa es una respuesta muy convincente, pero si respondes así, no te puedo creer, dime la razón.

—¡Creo que fue porque escuchó a Honey con mucha atención!

—Ah, también me gusta mucho eso de él. Él también me escucha atentamente…

—¡Pero es más que eso!

—No me vas a dejar terminar mi oración, ¿verdad?

 —No solo me escuchó con atención, sino que también habló con entusiasmo sobre el futuro con Honey, ¡lo que le dio a Honey el coraje para actuar y decidir!

—Entiendo.

—Esas son las razones por la que le gusta a Honey, pero también es cierto que salvó a Honey y al bosque, por lo que también estoy muy agradecida con él.

—¡Ya veo!

—¡Sí! Así que a Honey le gusta Shinta. Como hombre. Entonces, Elle, ¿te gusta Shinta como hombre?

—Yo… no puedo decirlo todavía. No puedo decidirme por ahora.

—¿No puedes decidir? ¿A que te refieres?

—Todavía no he recuperado la “Ropa interior élfica”, así que no puedo pensar en el amor.

—¿No puedes por esa razón?

—Sí. Aunque fue hace mucho tiempo, mi madre una vez me dio dos pasteles cuando era joven.

 —¿Pasteles?

—Sí. Una tarta de fresas y una Montblanc. Como era joven y aún dudaba en elegir cual comer, mi papá se comió las dos tartas.

—Oye, ¿tu padre no va demasiado lejos?

—Pero, aprendí un poco de eso. Si tienes dos cosas que quieres, solo puedes elegir una.

—¡No! Creo que simplemente debiste comerte las dos tortas.

—En este punto, también estoy de acuerdo con usted, pero en resumen, cuando quiero algo, creo que solo puedo elegir uno. Por lo tanto, para mí ahora, recuperar la “ropa interior élfica” es una prioridad. 

—Bueno, si piensas en eso, ¡hazlo! ¡Entonces Honey se quedara con Shinta!

—¡No, no está bien!

 —Ah, ¿realmente no quieres que se convierta en el esposo de Honey? Ah, seria bueno que fueras un poco mas honesta sobre tus sentimientos.

—Es solo que… ¡no! ¡Olvídalo! De todos modos, ¿qué pasa con la diferencia entre razas?

—En ese caso, Elle, ¡eres un elfo y eres de una raza diferente!

—¡Así es! ¡Pero, Honey, las características de tu raza son un poco malas para estar con un humano!

—¡Ahhhhhhhhhhhhhh! ¡El tamaño del cuerpo no tiene nada que ver con el amor!

—¿Enserio?

—¡Así es! ¡Pero en algún lugar del mundo, puede haber una magia o medicina que puede cambiar la forma de tu cuerpo!

—Pero… también, no se puede decir que no existe tal posibilidad.

—Además, lo más importante es el corazón! ¡Incluso si los cuerpos son diferentes, siempre y cuando los corazones estén estrechamente conectados, no importa!

—¡Tú… lo que dijiste…!

 Las dos siguieron discutiendo sin cesar.

Al escuchar las voces proveniente de la pared, Shinta pensó: “¡Hablan tan felizmente, la relación de ellas es buena!”, Y se durmió.

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