Al final, presionado por Shigure, termine yendo a la exhibición de fuegos artificiales.

Desde antes de que cayera el sol en los alrededores del río, el lugar del encuentro, ya habían varios puestos instalados y mucha gente reunida.

Niños pequeños, familias, grupos de amigos de la misma edad y… hombres y mujeres que parecen ser parejas.

Todos tenían caras de estar divirtiéndose. 

Viendo eso… me sentí aún más deprimido.

Si todo fuera adecuado, yo también estaría divirtiéndome con Haruka hoy aquí—

Uohh!

De repente Shigure jalo de mi brazo y casi me caigo.

—¿¡Qué haces!?

—¿Qué? Te quedaste parado en medio del paso peatonal, ¿sabes? Rápido, vayamos a los puestos.

—Vale, entiendo, así que no me jales.

¿Por qué rayos hoy Shigure me está presionando más de lo habitual? 

¿Tanto le gustan los festivales? 

Wahh, qué paisaje tan nostálgico. Desde siempre ha habido muchos puestos en esta exhibición de fuegos artificiales, ¿sabes?

—Bueno, es esa temporada del año, ¿no es acaso la última en la que pueden sacar beneficios? También lo es para las personas que abren tiendas.

—Ya veo. Deshacerse de todo el inventario, ¿verdad?… Ah! ¡Onii-san, allí!

Shigure señalaba a uno de los puestos alineados.

La palabra “manzanas de caramelo” estaba escrita en letras grandes y negras sobre una cortina roja.

—¡Manzanas de caramelo! ¡Hay manzanas de caramelo!

—Es un clásico, obviamente habrá manzanas de caramelo. ¿Qué eres? ¿Una niña pequeña?

—Que amargado eres. ¿Acaso eres un anciano? Me gustan las manzanas de caramelo. Vayamos a comprar.

¿Manzanas de caramelo? No me gustan nada. Son difíciles de comer.

Eh… ahora que lo pienso, al medio día Haruka dijo que también le gustaban las manzanas de caramelo.

Me pregunto qué estará haciendo ahora?

Comiendo con un gran pez que hace películas, ¿no?

Si les agrada… realmente debutará en el cine, ¿no?

¿Por qué en tan solo dos semanas las cosas terminaron así…?

Cuando me encontraba meditando sobre ello, nuevamente Shigure jaló violentamente de mi brazo,

Uoh!

—¡Hey, voy a ir!

—Genial, no me necesitas. Ve tú sola.

—Eso es imposible. No puedo comprarlo si no está Onii-san, ¿sabes?

—Eh? ¿Por qué?

—Porque no traje mi cartera.

—Queeeeee!?

No lo entiendo.

Fue ella misma la que dijo que viniéramos, ¿por qué olvidó su cartera?

—Fue porque sabía que Onii-san había estado acumulando bastante dinero en su billetera para la cita con Nee-san. Hoy, voy a divertirme usando todo eso.

¡No la olvido, fue premeditado!

Me sacudí el brazo de Shigure, quien sonreía con malicia.

—¡No me jodas! ¿¡Por qué rayos yo tendría que tratarte!?

—Está bien, ¿no? De todas formas es un fondo para una cita que te cancelaron a último minuto.

—¡No fue cancelada! ¡La reagendamos! ¡Te dije antes que iríamos mañana a Disney! Obviamente usaré el dinero allí. ¡Si no tienes dinero, regresamos a casa!

Tras de que me hace venir a un festival al que no quiero venir, tiene que desplumar mi dinero. ¿Por qué rayos lo haría?

¿Puede seguirme?

Me gire y ….

—Señor, dos de estos por favor.

A pesar de que no tenía dinero, Shigure estaba pidiendo manzanas de caramelo en el puesto.

Espera, ¡¿es en serio?!

—Mi novio, el que está allí, pagará.

—Onii-san. Son cuatrocientos yenes por las dos.

Uooooohhh…… Mierda, esta mujer!!

Era la primera vez que veía a alguien pedirle dinero a otro como si fuera lo más normal.

Hubiera preferido ignorarla, pero era difícil fingir ser otra persona cuando me había llevado del brazo hasta el frente del local. 

A regañadientes saque la billetera.

Jajaja. Tienes una novia bastante astuta, ¿verdad?

—No, no es mi novia. Es mi hermana menor.

Hmmm. Frío y dulce. También es un presente para Onii-san.

—¡Lo compraste con mi dinero!

¿¡Qué clase de presente es ese!?

Arrebate la manzana de caramelo.

—Solo esto. Así que si no tienes dinero, mira a ver como quemas el tiempo hasta que empiecen los fuegos artificiales.

—O-Onii-san, por favor mira. Hay tiros al blanco. Nunca lo he hecho, así que me gustaría intentarlo.

—¡Escúchame!

—¡Me voy a jugar!

—¡No pagaré!

—Señor. Una ronda por favor. Mi novio le pagará.

Es por esoooo!!!

¿En serio, qué rayos le pasa a Shigure hoy?

Estoy confundido ante el comportamiento de Shigure, es el doble de prepotente y descarada de lo que suele ser.

¿Era del tipo que tomaba el dinero de las personas?

Honestamente no lo recuerdo. Es como una forma de pedir su presente de cumpleaños.

Aún así, ¿qué es lo que le pasa hoy?

… Bueno, no sé cómo pretende hacerlo, pero absolutamente no pagaré más.

Fingiendo ser otra persona escapó de la línea de visión del tendero que buscaba al “novio”.

Está vez Shigure había llegado al puesto sola, así que no podían saber que estábamos relacionados.

—¿Señorita? ¿Quién es su novio?

—Ah, espere un momento por favor. Le mostraré una foto ahora. Mire, es la cara de dormido de mi novio. Es linda, ¿verdad? Ah, mi mano se deslizó y adjunto la foto al correo de Nee-san. ¿Qué hago?

Uuahhh!?

¿¡T-Tan lejos va a llegar!?

No tenía otro camino que ceder ante la amenaza de Shigure.

Mierda, cada vez me arrepiento más de no habérmela quitado de encima en ese momento.

—Bien. Una ronda cuesta trescientos yenes.

¡Además es caro!

¿¡Trescientos yenes por cinco balas de corcho!?

A regañadientes le di el dinero al tendero, y luego envié una mala mirada a Shigure, quien agarraba el rifle de tiro.

—…No sabía que fueras una mujer tan despreocupada con el dinero.

—No, nada que ver. Nunca desperdicio mi propio dinero.

Eres incluso peor.

Supongo que le bajaré el grado a su presente de cumpleaños…. 

—Mira, fufufufu, ¿quién tendrá un agujero entre sus cejas?

Desconociendo mi estado bajo de ánimo, Shigure animadamente busca a su presa.

Entonces, levantó un grito de alegría cuando vio un peluche más grande que una pelota de softball entronizado en el estante de los premios.

—Ah, esa cosa linda. Mira. El de forma de huevo y color rosa.

—… Un diseño algo peculiar, eh. ¿Qué tipo de criatura es?

Como un oso, como un conejo…. Además el color del del cuerpo es rosa. Lleva puesto una especie de casco de construcción en la cabeza.

Me pregunto si es algún personaje?

Es tal y como dice Shigure, tiene un misterioso encanto.

Sin embargo… ¿se puede tumbar un peluche con una tapa de corcho?

—He escuchado que en este tipo de cosas solo se pueden conseguir los premios baratos.

Fufufu. Onii-san es un incrédulo, ¿verdad? Se trata de un divertido espectáculo de fuegos artificiales, además un experimentado comerciante que en su mayoría trata con muchos niños, no haría una trampa tan abiertamente descarada, ¿sabes?

Shigure dijo eso llena de confianza, se paró frente a una mesa larga puesta de tal manera que no te puedas acercar al estante de premios (el cual está a unos tres o cuatro metros), y apunta con el rifle. 

Dibujo en blanco y negro de una persona

Descripción generada automáticamente con confianza media

Entonces jala del gatillo.

Desde el arma de aspecto resistente se disparó un tapón de corcho acompañado de un lindo sonido.  

Sin embargo, no hubo ni ánima rayada ni peso en el corcho.

No vuela en línea recta.

Los dos primeros no pasaron ni cerca del peluche, y pasaron a través del estante de premios. El tercero y cuarto dieron en un muñeco, pero este ni se movió y los corchos fueron rebotados, el quinto, el definitivo…golpeó una pequeña caja roja de “Sukonbu” que estaba a un lado, tumbándola.

—Buen tiro. Cielos, le diste a un objetivo pequeño, la señorita es un francotirador, ¿verdad?

—Onii-san. Disparar a un objetivo… se asemeja a la vida.

—¿Eso significa? 

—El número de cosas que no necesitas aumenta, pero la que quieres no la puedes alcanzar.

—Por eso te dije que te detuvieras. Lo único que tumbaras son premios baratos.

Pero el señor de la tienda levantó la voz ante nuestro intercambio.

—Hey, ustedes dos. No digan cosas escandalosas. Nosotros hemos manejado la tienda de tiro al blanco desde la generación de nuestros abuelos. Y nunca hemos hecho ningún fraude. Yo ya me estoy arruinando.

—¿Eh? ¿Es enserio? Pero si la golpeé y no se movió en absoluto.

Espera, ¿Shigure-san, podrías dejar de comportarte tan familiarmente con un sujeto al que se le ven los tatuajes desde la abertura del cuello de la ropa?

Cuando me encontraba algo asustado, el señor soltó un suspiro exagerado.

—La forma en la que dispara la señorita es inadecuada. Hazte a un lado.

Con un rifle en la mano el señor se levanta de la silla plegable y se pone de pie al lado de Shigure.

Entonces prepara el arma. Hasta aquí todo es igual a como lo hizo Shigure antes.

Pero de aquí en adelante fue diferente.

El señor puso una mano sobre la larga mesa, la usó como punto de apoyo y se inclinó hacia adelante, y extendió aún más el brazo en el que sostenía el arma, acercando tanto como se pudo el cañón del arma hasta el estante de premios.

Probablemente no había un metro de distancia entre el cañón del arma y el premio. 

Desde allí apuntó y jalo el gatillo.

—¡Sale!

—¡Ah!

El corcho disparado a quemarropa, una distancia incomparable a cuando disparó Shigure, golpea en la parte superior de la caja de un tren de juguete, el cual era más grande que el peluche que quería Shigure, cayendo así desde el estante de premios.

—Entonces, ¿cómo lo ves? Pueden caer, ¿no?

—¡Injusto! ¿¡Acaso es aceptable inclinar el cuerpo y estirar el brazo!?

—El dueño así lo hizo, no lo dudes.

¿En serio? ¿Eso está permitido?

El tiro al blanco parece ser super genial, sin embargo, el método para la victoria es bastante pragmático.

—¿Quieres que lo haga una vez más?

—No, es suficiente.

—Ugh!!

—Onii-chan. Trescientos yenes.

—….

Esto ya me está enfadando bastante.

Después de todo, desde hace un rato me he convertido por completo en su cartera.

Parece que Shigure va enserio con lo de divertirse con los fondos de la cita que estaban destinados a Haruka.

Bueno, trabajé mucho durante las vacaciones de verano, así que no tengo problemas de dinero. No tengo problema en encargarme de los gastos Shigure, pero… siento que más que la cantidad de dinero lo que estoy perdiendo es el tiempo y las oportunidades… 

Es por eso que le dije al señor,

—Dos rondas por favor. También lo haré.

—Oh, excelente. Justo lo que se esperaría del novio. Uniendo fuerzas junto a la novia.

—No es mi novia.

Recibí mis propias balas.

Así es. Si igual me van a desplumar el dinero, sería una tontería quedarme solo mirando. También voy a jugar.

Jugar al tiro al blanco era algo que yo también quería intentar una vez.

Ya sabes, soy hombre, e inexplicablemente nos emocionamos cuando vemos armas y espadas. Incluso si eres consciente de que son de juguete.

—… Pesa.

Pero cuando recibí el arma de corchos, me quedé perplejo ante el inesperado peso de esta.

Estaba seguro de que era un juguete barato hecho de resina, pero el arma de corchos resultó ser genuina, la zona de su agarre estaba hecho de auténtica madera.

—Ahh. No vuela a donde apunto.

En el tiempo en el que estuve observando con atención el arma, Shigure ya había comenzado a disparar, pero aunque disparó inclinando su cuerpo imitando al tendero, esta vez ni siquiera rozó el premio. 

Las balas se fueron reuniendo alrededor del premio, fallando sutilmente en el blanco.

—….

Hmm. Ya veo. Entiendo algo de esto.

Miré al tendero que había vuelto a su asiento plegable.

El tendero estaba con los brazos cruzados sonriendo intrépidamente.

… Era una trampa para Shigure.

Inclinarse y disparar desde la distancia más cercana posible al premio.

La forma en que disparó el señor, al principio pensé que era un método razonable, pero la situación cambia con el arma pesada.

Con un arma tan pesada no hay forma de que puedas estabilizar tu puntería usando solo uno de tus brazos.

Debes tener los brazos gruesos como un tronco, como los del señor.

En resumen, ese método no puede ser usado por nosotros.

Nos mostró un método de victoria que no podíamos usar, y así nos roba haciéndonos pagar por otra ronda.

No te enseña lo que es importante. Ya veo, ciertamente esto es semejante a la vida.

De hecho, yo también imité el método del señor, pero la punta del arma se tambaleaba y no podía apuntar nada bien. Cuatro de mis cinco tiros se desperdiciaron, y el último disparo lo hice con una postura natural como la que hizo Shigure al comienzo, entonces logré dar en el peluche, pero la potencia no fue suficiente y terminó rebotando.

En estrategia estamos como al principio. De hecho es inútil. Una pérdida de tiempo y dinero. 

Supongo que lo sabio sería marcharme de inmediato cargando con la vergüenza de haberme animado con semejante tontería.

Sin embargo…,

Sería una ofensa terminar derrotado, cuando sabes que te han engañado tan espléndidamente.

De ninguna manera me iré con las manos vacías.

Haa. Los dos fallaron. ¿Ya se van a dar por vencidos?

—Señor. Dos más. 

—¿Eh? ¿Onii-san es del tipo al que no se le debería permitir hacer apuestas?

Probablemente.

Sin embargo… no es que no lo haya pensado.

Le pasé a Shigure una de las dos rondas que recibí.

—Tú también lo harás.

—Ehh, no, creo que es suficiente para mi…

—Está bien. Hay oportunidades de victoria. Probablemente.

—¿E-Es en serio?

Asentí con la cabeza.

—No hay que imitar al señor. No hay manera de que con nuestra fuerza y esa forma de disparar el cañón del arma pueda ser estable.

—El arma pesa bastante, ¿no?

—Con un cañón que se tambalea, sumado a un corcho que no vuela en línea recta, no hay forma de dar en el blanco. Lo más importante es tenerlo fijado. Es por eso…

Mientras me inclino hacia adelante desde el escritorio, cambio el arma de mi mano derecha a la izquierda.

En adición, en lugar de extender el brazo izquierdo, aprete sobre mi axila doblando el brazo, y acerque el arma a mi cuerpo. 

—Hay que sostener el arma cerca del cuerpo, y la mano dominante agarra la parte anterior del gatillo. Haciéndolo así se debería suprimir la desviación y estabilizar la puntería al momento de jalar del gatillo…!

Eso es lo que se supone.

Creyendo en mis pensamientos jale el gatillo.

Cómo planee el corcho golpeó directamente al peluche.

Sin embargo…

—Ah! ¡Qué lástima!

Aunque en la postura estoy recostado, el arma en sí está pegada al cuerpo cuando se dispara, es por eso que el problema sigue siendo la distancia.

El corcho hizo que el peluche, que hasta ahora no se había movido ni ligeramente, se sacudiera un poco, pero al final no fue lo suficiente para derribarlo.

—La potencia sigue siendo insuficiente, ¿no? ¿Qué tal si desde ahora te pones hacer entrenamiento muscular?

—¿Eres tonta? 

Respondí rudamente al tonto comentario de Shigure.

Me esperaba que la potencia tal vez no fuera lo suficiente.

Es por eso que compre dos.

—Shigure. Dispararemos a la vez.

—¡O-Oh! ¡Ya veo! ¡¿Para compensar con números la potencia?! Pero, ¿eso está bien?

—Fue el señor quien dijo que uniéramos fuerzas, ¿no es verdad?

Si el señor dice que no se puede, pues nada que hacer. 

Es por eso que lo dije por decir, provocando al tendero. 

Entonces el señor sonrió mostrando sus blancos dientes. 

—No sé en otros lugares… pero desde la generación de mi abuelo está permitido.

¡Bien! Gracias, señor.

—Ya lo ves. Shigure, al mismo tiempo.

—¡Vale! 

Tomando la palabra del señor, inmediatamente apuntamos al mismo premio.

Llegados hasta aquí, ya es claramente un juego por el honor, cómo jugar el tercer partido del mundial del futbol cuando ya estás eliminado.

El tamaño del peluche es más grande que el de una pelota de softball.

A pesar de que son corchos, al golpearlo con dos de estos al mismo tiempo, fácilmente fue derribado hacia atrás.

Una vez caído hacia atrás, fue arrastrado por su propio peso y se deslizó desde el estante de premios.

—¡Lo hicimos! ¡Onii-san, increíble!

—Felicitaciones.

El anciano le entregó el peluche a la muy alegre Shigure.

—Al principio pensé que el novio no estaba a la altura de la novia, pero piensa rápido, ¿verdad? Un hombre que sabe usar su cabeza es uno que se ganara bien la vida en el futuro. Tenlo bien agarrado. Señorita.

—Sí, no lo dejaré ir aunque tenga que encerrarlo.

Espera, en primer lugar no eres mi novia.

—Mira, mira, ¡qué lindo!

Shigure liga el peluche que obtuvo al orificio del cinturón en su cintura y me lo presume.

Quería decirle; “¿Acaso eres una niña pequeña?”, pero cuando vi la expresión de Shigure pareciendo realmente feliz, se me quitaron las ganas de bromear.

—Muchas gracias. Onii-san estuvo super genial hace un momento.

—〜…..

Esos elogios directos hicieron que mis mejillas se calentaran.

… Me pregunto qué es lo que hago?

Esto es por completo una cita.

En la exhibición de fuegos artificiales a los que se suponía vendría con Haruka, mi novia, yo…

—El siguiente es algodón de azúcar, vamos. ¡Algodón de azúcar!

Pero sin dejarme tiempo siquiera para pensar en algo, Shigure tira de mi mano y comienza a caminar hacia el siguiente puesto.

—¿¡Me vas a seguir exprimiendo…!?

—Supera ese tema ya. Además hoy no me siento con ganas de hacer la cena. Onii-san si no comes nada, te quedarás sin comer.

…. En serio, eres incorregible.

Bueno, no tengo otra que seguirla, ¿verdad?

Me tiene atrapado… y también odiaría quedarme sin comer.

—Si es así, entonces también compremos yakitori.

—Buena idea. Es delicioso.

De esa manera ambos nos entretuvimos en los puestos hasta que comenzaran los fuegos artificiales.

Gozamos y también sufrimos jugando al lanzamiento de aros y al katanuki, y anduvimos por ahí comiendo cosas que no solemos comer, como ikayaki y algodón de azúcar, hicimos todo eso mientras esperábamos a que llegara la hora de los fuegos artificiales que cerrarían el evento.

Pero en el momento en que subía al terraplén para tener una buena vista de los fuegos artificiales, me entraron fuertes ganas de orinar, entonces deje que Shigure cuidara los puestos, y me apresure al baño.

Se había formado una fila en el baño de mujeres, pero afortunadamente no tuve que hacer ninguna espera para el baño de hombres.

Después de deshacerme de aquello, volví al terraplén y busqué la figura de Shigure a través de la multitud. 

Había muchas familias y parejas alrededor y no podía encontrarla, pero fue Shigure quien me encontró y me llamo,

—Onii-san, por aquí.

—¿Llegué a tiempo para los fuegos artificiales?

—Sí, por lo justo.

—Eh? ¿Y mi yakitori que dejé a tu cargo?

—Onii-san, idiota. Es un pájaro, así que estaba decidido que se fuera volando, ¿no?

—Ah, ya veo…

… ¿“Ya veo”?

—Ah, Onii-san! ¡Comienzan!

—……

Estaba a punto de darme cuenta de algo, pero ese pensamiento se desvaneció con el rugido del sonido y las luces.

Sobre el puente colocado al borde del rio. Una flor de luz florece en un cielo nocturno despejado de nubes.

Una tras otra florecen como si fuera un ramo de flores.

Es hermoso.

Honestamente lo sentía así.

Eso es lo que pensaba.

Aunque no pensé que lo haría.

Estaba seguro de que me arrepentiría si venía.

Incluso yendo con Shigure a la exhibición de fuegos artificiales a la que se supone vendría con Haruka mi depresión sólo se hará más fuerte, eso era lo que pensaba, estaba seguro de que no me divertiría. 

Sin embargo… ahora tengo la sensación de que lo estoy disfrutando mucho.

Incluso pienso que fue una fortuna que haya venido.

Es gracias a Shigure. Mientras ella se aprovechaba de mí, sentí que yo también tenía que divertirme, así que me lancé de lleno a pasármela bien. 

Esa sensación de depresión que sentí durante la tarde se hizo bastante ligera.

Bueno, aunque me ha estado desplomando, y mi billetera también se ha hecho bastante…. no, más bien es demasiado ligera.

¿Debería sentirle rencor, o debería estarle agradecido?

Con esos pensamientos en mente voltee la mirada hacia Shigure a mi lado.

Entonces nuestras miradas se cruzaron.

Porque Shigure no estaba mirando los fuegos artificiales, sino que me estaba mirando a mí.

—Me alegro de que Onii-san se divierta.

—… ¿“Divertir”, dices?

—Después de todo, cuando Onii-san regresó a casa en la tarde tenía una cara terrible.

Ante esas palabras, no pude evitar quedarme sin respiración.

Después de todo…, se supone que no debería haberle mostrado eso a Shigure.

No quería mostrarle esa cobardía.

Sin embargo,

—¿Q-Qué estás diciendo? Ciertamente fue una lástima lo de reagendar a último momento, pero en cambio mañana iremos a Disney, ¿ya sabes? Definitivamente será más divertido allí. Más bien fue un negociazo, ¿no lo crees?

—No lo parecía, era como si estuvieras a punto de llorar, ¿sabes?  

Shigure dijo eso mirándome directamente, solo yo me reflejaba en sus ojos.

—Onii-san, se te nota en la cara de inmediato. No puedo ignorarlo cuando me muestras esa cara.

No hay multitud de personas, tampoco cielo estrellado, ni fuegos artificiales, soy el único que está aquí…

Lo bueno, lo malo, lo frágil, todo de todo, tal cual soy. 

—… Jeeh. Mientes. Solo querías divertirte con mi dinero. 

Ajaja. ¿Te diste cuenta? Por supuesto este tipo de puestos es para divertirse con el dinero de los padres y de las otras personas. ¿Trescientos yenes por cinco disparos de corcho? No puedo sacar eso de mi propia cartera, es estúpido.

—Ya lo ves… de inmediato… mostrando tu verdadero carácter…

Lenguaje rudo pretendiendo ser fuerte. Palabras pobremente empleadas.

Me cuesta responder hábilmente ante la Shigure que actúa con picardía.

Después de todo… sé que me miente.

Se dio cuenta de todo.

Se dio cuenta… y por ello intentaba subirme el ánimo.

Y Haruka ni siquiera lo notó.

Tsk….

—Onii-san…?

—No… es … nada…〜

La parte más profunda de mi cuerpo, mi corazón tiembla.

Es tan grande y fuerte que hace que todo mi cuerpo tiemble, no puedo detenerlo, incluso si lo intento reprimir.

Pensé que esto era malo.

Tengo que detenerlo, no puedo dejar que se desborde.

Sin embargo,

Uhh, tsuuuuhh〜〜〜!!

—Onii-san!?

Algo caliente se eleva gradualmente desde mi interior.

Es imparable, y se desborda convertido en lágrimas y sollozos.

El amor hacia Shigure que decidí suprimir y mantener oculto en el fondo de mi pecho.

Shigure se sorprende al ver mi vergonzoso estado… pero de inmediato me abraza suavemente.

Para esconder mi vergüenza de los ojos de los alrededores.

Una suavidad, un aroma dulce, una tierna calidez, todas me envuelven.

Esa calidez me recordó la noche del campamento.

En aquel momento Shigure… me sostuvo. Me protegió.

Shigure realmente siempre piensa en mí.

Seguro, más que nadie en este mundo. Mucho más que Haruka…

Aún así…

Por qué yo… por qué no puedo devolver mis verdaderos sentimientos a este amor que siempre me rodea cuando estoy en los momentos más duros…?

Por qué… solo me permito matar un amor tan desbordante que siento que podría gritarlo…?

Es algo que no debo pensar.

Es absolutamente imperdonable.

Pero, pero… no pude evitar pensarlo….

Ahhh, por qué, por qué…

Por qué no pude conocer a Shigure antes que a Haruka…?

Tal vez en este mismo momento mi primer amor había… terminado.

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