Cuando me di cuenta ya era la mañana.

Parece que me obsesione mucho por tener tan buen material.

Al frente de mis ojos hay 100 frascos de medicina.

Usando los fluidos sanadores que estaban dentro del cuerpo del devorador, más mi magia.

He creado una medicina que cura las peores enfermedades y heridas de un solo tirón.

Pero hay algo que si se necesita prestar mucha atención, los límites de esta medicina es que solo puede regenerar lo existente.

Por ejemplo, puede curar una gripe pero no puede curar la enfermedad del apéndice el cual se necesita una cirugía, alivia el dolor pero no lo cura. Tampoco cura ningún tipo de Cáncer.

En las heridas, no se puede recuperar miembros perdidos, y tampoco puede arreglar muchos huesos rotos, estos se alinean chuecos y no vuelven a ser los mismos.

Es muy conveniente pero no es un todopoderoso.

Pero aún así, para la aldea de elfos que no tienen un doctor, seguro que les sirve.

Y el otro material adquirido, la piel.

—FUuu, Tita lo lograste.

La más fuerte, resistente equipo se ha logrado. Encima es ligero. Y ayuda a aumentar la agilidad en combate.

Y por encima de todo tiene estilo. Para que le quede muy bien a Tita. Ya que está teñido de un color verde esmeralda. Es erótico como me gusta.

Con solo imaginar vérselo puesto, mi amigo de abajo se agranda.

Y ahora es el turno del mio.

Tengo que terminarlo antes de la partida si o si.

Primero a cortar las pieles.

Para cortar la piel se necesita el no tan largo bastón del gran sabio Marin Enraito.

Acumuló poder mágico, meto la cuchilla, y en ese momento.

La cuchilla se dobla.

—Uwaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Sin pensarlo mucho grito.

—¡¿Qué ha pasado?!

Tita quien está durmiendo al lado viene corriendo.

Su figura en pijama es kawaii y erótica.

Digo, no es el momento para estar diciendo eso.

El bastón el cual es único en el mundo, que me dio mi sensei como premio por graduarme, le ha sucedido algo muy trágico.

—Ese, es la espada de ork, se ha roto.

—……si, yo lo hice.

*ILUSTRACIÓN VIENDO EL BASTÓN  CON TRISTEZA*

La razón  está clara como el agua.

Fue mucha presión para la espada.

Ayer, para obtener la piel corte al devorador con esta espada.

En esos momentos, cuando la cuchilla pasaba por el medio de la carne, seguro se habrá topado con esos fluidos restantes que derretía todo. Y claro, esta espada no es una excepción, también esos fluidos la debilitaron.

Sin embargo, ya que era un objeto de el gran sabio, se ve lo resistente que fue.

Y yo por otro lado sin darme cuenta, le seguí dándole más carga.

—Ya no tengo el derecho para ver de nuevo a la cara a sensei.

—Este, pero, ¿y si lo arreglas? Porque ork puede hacer lo que sea. Seguro que no es un problema crear una espada.

—Sii, puedo crear una espada. De hecho la espada que te presté ayer de mithril, la hice yo.

Mis grandes maestros me enseñaron de todo.

Y entre eso estaba incluido la herrería con alquimia.

—¡Si puedes hacer una de esas espadas, entonces también puedes hacer una nueva de estas!

—Imposible. Hay una clase alta de sangre entre los enanos, Oriharukon, se llaman. Si no son ellos no se puede crear una como estas de nuevo…..pero mi maestro hizo lo imposible y con su magia de otro nivel lo pudo lograr. Para mi llegar a ese nivel es imposible.

Yo con todo los cimientos que mis maestro me enseñaron, solo llegó a lo elite.

Pero para alcanzar a cada maestro en su especialidad, jamás podria.

—¿De verdad?…….entonces, hay que esforzarnos juntos para que algún día podamos arreglarlo.

—hmm… si, tienes razón.

La sensación de pérdida es grande.

Que terrible se siente perder la mejor espada única en el mundo.

Además, que patético soy como para romper como si fuera una basura un regalo tan preciado de mi maestro que tanto respeto, no me puedo perdonar.

Si me preocupara solo por la espada, tomaría comunicación con el gran sabio, y si le digo que me lo repare, me ayudaría seguro.

Pero, no me puedo permitir hacer eso.

Sin pedirle ayuda a él, demostrare que puedo arreglar esta espada.

Esa es mi función.

—Agradezco que estés preocupada por mi pero no pongas esa cara. Ya vamos, a desayunar. A parte, hoy será la última comida en la aldea de elfos. Hagamos un banquete.

—Si, pero ¿no debería ser yo la que cocine? Para despedir a la aldea con comida de elfos.

—No quiero. Sus ingredientes son bueno pero la comida elfa solo es frita.

—Uh. No lo puedo negar. ¡Algún  día aprenderé a hacer otras comida y te haré tragar tus palabras!

Tita alegremente me reta.

Eso me alivia y salva a la vez un poco.

X

Desayune, revise nuestras maletas, y entonces llegó el momento de la despedida.

Algo que me sorprendió fue que todos los elfos salieran para despedirnos.

—Hemos estado a su cuidado desde la A hasta la Z. Puede que esta aldea está oculta para todos pero para usted siempre lo recibiremos con las manos abiertas……….Muchísimas gracias. Todos nosotros en la aldea siempre te tendremos en nuestros corazones y jamás olvidaremos su gratitud.

Al mismo tiempo que hablan los jefes, todos los elfos agachan la cabeza. 

—El agradecido soy yo, la vida en esta aldea ha sido divertida. En el futuro, volveré. Cumpliré mi promesa y les traeré un montón de comida. Y agradecería de que dejaran ese lago sanador así sin tocarlo.

—No hay problema. Esa zona de por si era de uso libre así que puedes usarla como quieras.

—Lo siguiente, su regalo de despedida. Con esta medicina podrán curar la mayoría de enfermedades y heridas. Solo que las enfermedades y heridas que no pueden curar tampoco son pocas. Antes de tomarlas, lean la carta que he puesto adentro de la bolsa, chequeen las indicaciones y decidan si lo toman o no.

Por cierto, escribí la carta con la escritura elfa.

Yo he aprendido todos los idiomas principales de cada región del mundo, además de las lenguas de cada raza que existe.

Para que no hay el problema de no saber cómo hablar y se escape un mujeron.

—Que buen hombre eres Ork dono.

—Pues claro sino no pudiera estar con la más hermosa de todas, Tita.

—Jaja, si me alegro. Que mi nieta se ha feliz, es lo que más pido en el mundo. Tita, de vez en cuando vuelve para poder verte.

—Uhm, la ciudad donde esta la mansion de Ork.  Está muy cerca, así que vendré de vez en cuando para verlos a todos.

—¿La ciudad con humanos? Ya me preocupa.

—Guarde la calma. Estaré yo con ella.

Si un orco pudo entrar y hacer su vida de manera natural entonces Tita también.

Además, con ese objetivo he preparado muchas cosas.

—Ya, aquí nos despedimos…….Hasta pronto.

—¡Todos les deseo lo mejor, bendiciones!

Tita y yo empezamos a caminar hacia la ciudad.

El encuentro con Tita, gracias a ello pude entrar a la aldea, y hacerlo con ella.

Me alegro de haber venido a esta aldea.

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