El día después de que el campamento en la playa terminó, Haruka me pidió una cita porque después de eso iba a estar ocupada con las actividades del club.

Fuimos al centro comercial cerca de la estación de tren donde nos dimos nuestro primer beso, almorzamos, vimos una película y discutimos nuestras impresiones mientras bebíamos té. Una cita íntegra pero divertida.

Cierto, se suponía que sería una cita divertida.

Sin embargo…. Durante el tiempo que pasamos juntos, mi corazón se estancó con emociones que eran lo contrario de la diversión.

De la misma manera que cuando trate de tomar la mano que me extendió Haruka en el mar.

La fuerza con la que agarraba la mano de Haruka mientras caminábamos con ellas juntas. ¿Qué tan fuerte? ¿Era la forma correcta de agarrarla? ¿No pensaría que es desagradable? ¿No es demasiado familiar? Mi corazón se estaba desgastando continuamente.

Y una vez que empecé a ser consciente de ello, esta duda no se detiene solo en el acto de tomarse de la mano.

Incluso en una conversación casual, cada vez que digo una sola palabra, empieza a darme vueltas sobre si esa es la mejor respuesta o si haré que Haruka se sienta incómoda.

No quiero que sienta más desagrado hacia mí.

No quiero que Haruka sienta más desagrado hacia mí.

Al seguir aterrorizado de esa manera, estaba muy distante de ser una cita natural.

Fue doloroso y agotador.

Los engranajes están desalineados.

La razón de esto es clara…. La metedura de pata en el mar.

El hecho de que Haruka me dijera “corrupto” refiriéndose a esa expresión de cariño, y el hecho de que se distanciara claramente de mí cuando ya no quería que nos besáramos de esa manera, ambos hechos a causa de esa metedura hicieron que naciera un miedo en mi hacia Haruka.

Pero no tiene sentido seguir diciendo eso.

La cuestión es, ¿cómo superar este miedo? Se trata de ser capaz de tratar a Haruka de forma natural, como lo hacías antes de ir a la playa.

No tuve ni la menor idea…

Al final, seguí aterrorizado de Haruka durante todo el día, y después de estar realmente agotado, arrastré mi cuerpo como si fuera de plomo a casa sin ni siquiera besarla.

—Ah, bienvenido a casa Onii-san.

Shigure me dio la bienvenida, usando un delantal sobre su ligera y cómoda ropa de casa.

Al instante en que vi esa figura mi corazón agotado se sintió un poco animado, y con ese ánimo fabriqué una sonrisa.

—…Estoy de vuelta. ¿Me estabas haciendo la cena?

—Sí. Hoy es la especialidad de la casa, carne y verduras salteadas (sin carne)

—Eso son sólo verduras salteadas.

—No. No tiene carne, pero el aceite de la carne lo complemente con sazonadores, así que es un legítimo salteado de carne y vegetales.

—La gente llama a eso “sofisma”.

—No hay nada que hacer, ¿lo sabes? Tenemos que economizar por la parte del dinero que derrochamos en la acampada. Espera un poquito más por favor, el arroz estará listo pronto.

—…Vale.

Aunque tiene el mismo rostro de Haruka, puedo hablar con Shigure sin ningún problema.

Dejando escapar un suspiro, me siento en el tatami de la sala de estar.

Ante tal estado mío, Shigure fácilmente se dio cuenta.

—¿Es que no fueron bien las cosas con Nee-san? 

—…Es que tengo miedo. De Haruka.

Respondí francamente. En este punto, cuando la otra parte es Shigure, no sirve de nada ocultarlo.

—¿Miedo?

—Continuamente trato con pavor a Haruka preguntándome en dónde está la línea de lo que no está bien para Haruka. Observo todo el tiempo el humor de Haruka, incluso cuando nos tomamos de la mano o hablamos normalmente, estresándome constantemente con miedo de que me deteste.

—…..

—De verdad me gusta Haruka. La amó. Por eso es tan doloroso. Si este dolor dura mucho, mucho tiempo, un día mis emociones terminarán por cambiar, ¿no?… tengo miedo de eso.

—No debes preocuparte por eso. Las cosas entre ustedes están un poco fuera de lugar ahora. Hay ese tipo de cosas entre amigos y familiares si pasan mucho tiempo juntos, lo sabes ¿no? Además, vamos—

Mientras lo decía, Shigure se desata el delantal y se sienta a mi lado.

Entonces acercó su cuerpo para recostarse suavemente sobre mi hombro.

—Mira mi cara…. Te hace latir el corazón ¿verdad?

—Hm…

En efecto. Es natural. 

Pestañas largas y ojos grandes y negros que brillan con rastros de humedad. El contorno es adecuado, no es ni demasiado redonda ni demasiado cuadrada, y la forma de la nariz es perfecta. La tez agradable de los labios color cereza sin necesidad de aplicar lápiz labial. Y unas mejillas blancas sin ni una mancha que hace que involuntariamente estires tu mano y quieras acariciarlas.

Estas son todas mis formas favoritas.

Puedo verla durante horas sin aburrirme.

—Eso es porque soy la hermana gemela de Nee-san. Cuando tengo el mismo rostro y la misma voz de la persona a la que ama Onii-san, y estas tan cerca de esta manera, es natural que te lata el corazón, ya sabes. Onii-san, en otras palabras, esos latidos del corazón son la prueba de que quieres a Nee-san. Así que tranquilízate por favor. Onii-san, tu corazón no ha cambiado.

—….

—Y si aún estás preocupado, te daré un montón de esas pruebas.

Al decirlo eso, Shigure suavemente alisaba mi mejilla, haciendo que mi barbilla se inclinara ligeramente hacia abajo.

Luego acercó sus labios.

Esos labios húmedos me recuerdan los errores que cometí en el mar.

Ese beso que se sintió tan bien que parecía fundirse.

…Esto está mal.

No puedo perder ante estas emociones frente a mí y repetir el mismo error—

Algo de lo que ni siquiera puedo hablar con Haruka,

—E-Esta mal. Shigure…

—“Está mal”, está mal…

—Eh…?

—No volveré a ignorar tus sentimientos, Onii-san. Lo prometí. Entonces … si no te gusta, di “No me gusta” en lugar de “Esta mal”. De lo contrario, no escucharé, ¿vale?

“No me gusta” … Que debería decir solo esas palabras, me dijo Shigure mientras frotaba más y más su cuerpo.

Ligeramente, el dulce aroma me hace cosquillas en la nariz.

… Ahora que lo pienso, no recuerdo haber sentido el olor de Haruka hoy.

Supongo que así de lejos estaban nuestros cuerpos.

Cuando pienso en ello, el dolor en mi pecho, la agonía, se hace más intensa.

Lo quiero.

Quiero el afecto que está delante de mí, el que con solo estirar mi mano puedo obtener.

Si quiero puedo servirme todo lo quiera, por lo tanto, quiero satisfacer el hambre de mi corazón con ella.

Una vez que lo pensé, no había nada que me detuviera.

Cubrí la distancia de unos cinco centímetros que separaban nuestros labios.

No puedo evitar quererlo, no me importa que tan fuertes sean los efectos secundarios que me golpeen después de esto. 

No puedo oponerme al éxtasis provocado por el dulce y mortal veneno del amor de Shigure.

Porque… después de todo…

Me hizo darme cuenta de que sólo podía tocar a Haruka a través de Shigure.

—Onii-san, lo estás haciendo bien. Porque, aunque tienes esta amargura, y te destroza que Nee-san se distanciara de ti y repudiara tus sentimientos, estás intentando soportarlo y ser paciente y no intentas desahogarte con Nee-san. 

—Shigure…

Me sumerjo.

Me corrompo.

Y Shigure… me perdonara, y me aceptara hasta el final.  

—Un maravilloso novio que se esfuerza para no volver a asustar a Nee-san. Te voy a dar una recompensa por ser un novio así.

Al decirlo, Shigure sonrió encantadoramente mientras tomaba mi mano, que agarraba el hombro de ella, y la incitaba a tocar su pecho.

En serio, ehhhhhhhhhhh!?

—Q-Qué es esto!

—“Qué” ¿dices? Onii-san, después de todo te gustan los pechos ¿verdad?

—¿¡C-Cómo es que puedes saber eso!?

—Ya sabes. Esa noche mientras nos besábamos me acariciabas como si quisieras tocarlos. Y soy consciente de que por lo general le das vistazos constantes a mis pechos. 

Ugh…

¿E-Es eso así?

Estaba tan desesperado en ese momento que no lo recuerdo muy bien, así que no estoy muy seguro de ello.

—Mira a Nee-san en mí. Si lo haces mientras acaricias los pechos, seguro hará latir mucho tu corazón, y podrás sentirte lleno de amor. Seguro que sí.

Ji~~~~~~

Susurrándome eso, Shigure puso su propia mano sobre la mía y la presionó contra su pecho.

Entonces la movió de manera circular.

Bajo la palma de mi mano, puedo sentir la sensación elástica del pecho de Shigure cambiando de forma

F-Flexible. Es suave como si se derritiera, pero es tenso, y tiene la esponjosidad para darle un tamaño que quepa justo en la palma de la mano.

Se siente tan bien y es jodidamente emocionante.

Ciertamente la conocía, de esta sensación que no se podía encontrar en ningún lugar del cuerpo de este hombre. (NT: habla del cuerpo de él)

Pero la sensación que mi mano recuerda… Siento que es un poco diferente que antes.

¿Por qué?

—Ahm

—!?

En ese momento.

Shigure sacudió su cuerpo y levantó una dulce voz que sentía no debería haber escuchado, una voz que nunca había escuchado antes.

Pero… no había espacio para concentrarme en eso.

Porque justo antes de que Shigure emitiera ese dulce sonido, tuve una sensación en la “ingle” de entre los dedos de mi mano, y al instante mi sangre estaba hirviendo, no debido a la sensación esponjosa sino al extraño cuerpo del tamaño de un guisante que quedó atrapado entre mis dedos. (NT: El autor usa la palabra “ingle”, lo que me confundió un poco, pero al ver la ilustración comprendí el concepto, no tengo la definición anatómica de esa parte de la mano, así que la deje como el autor lo puso) 

No puede ser—

Retire la mano y baje la mirada nerviosamente.

Miro el pecho de Shigure.

Entonces me doy cuenta.

En el centro del pecho de Shigure, la presencia de una protuberancia puntiaguda hacia arriba.

—Shi-Shigure, tu, esto…estoooo!!

—… Así es. Es porque he estado todo el día en la casa, así que no lo he usado. El brasier.

—Queee!?

Era tal y como había dicho Shigure.

No solo era el pezón. La camiseta delgada adherida a la piel de Shigure por el calor del verano. Habiéndose adaptado a causa de mi mano, solo uno de sus pechos tenía su forma resaltando clara y distintivamente.

… ¿Me ha hecho tocarla en e-este estado?!

—¡¿Q-Qué rayos estás haciendo?! 

—No es que me preocupe.

—¡Preocúpate! ¡Está mal que una chica se deje tocar su cuerpo y más aún su pecho de esa manera tan fácil!

Cómo habría de esperarse, un pensamiento de hermano mayor!

Sin embargo, una sonrisa apareció en el rostro de Shigure dirigida a mi quien la había sermoneado.

—No soy para nada fácil. Porque no dejaré que nadie me toque, excepto tu, Onii-san.

—….!

—Porque si eres tú, está bien. Me hace muy feliz ser tocada por ti, Onii-san. También puedes descargar esos sentimientos que no puedes desahogar con Nee-san antes de que se pudran en tu pecho. Y Nee-san no sabe nada de esto. Yo tampoco se lo diré. Nadie va a salir herido. Nadie pierde. Entonces, ya sabes… Puedes hacer lo que más te plazca.

Diciendo esto, los levantó con sus brazos desde abajo, acentuando aún más sus pechos hacia arriba.

Sus pechos, cuya forma resalta claramente al estar adherida a la fina tela, rebotan.

…Esto me gusta aún más.

Los quiero.

Tengo el deseo de enviar a la mierda la culpa, la ética y todo eso.

Así de grande es el encanto que tienen las pequeñas redondeces delante mío.

Siento una fuerte atracción apelando a mis instintos.

Y no había mentira en las palabras de Shigure cuando dijo, “Puedes hacer lo que más te plazca”   

Estoy seguro de que Shigure me dejará hacer lo que yo quiera.

Puedo estar confiado en ello, porque sé que tan fuerte es el afecto que Shigure concentra en mí.

Estos hermosos pechos, ni muy pequeños ni muy grandes, que caben cómodamente en mis manos, hacen que proceda siguiendo mi curiosidad—

Sin embargo,

En contraste con el amor de Shigure, no cuento para nada con el coraje suficiente.

—¡N-No es necesario! ¡Ya me siento mejor! ¡Más que mejor!

Aun siento demasiado vivamente la sensación en la “ingle” de mis dedos.

Mi cabeza está más que bien solo con eso.

Así que escapa hacia la pared arrastrando mi trasero contra los tatamis.

Shigure que me vio comportarme así, entrecerró los ojos y curvo sus labios de manera maliciosa.

—Eres tan cobarde♥

—…..!

—Pero, también me gusta eso, porque te ves tan lindo. Onii-san

En ese momento, la alarma de la olla arrocera que avisaba que el arroz ya estaba cocinado, sonó.

Ante eso, Shigure se levantó de un brinco, mandando quien sabe a dónde su actitud de hace un momento, y mientras se acomodaba su ropa desajustada, dijo,

—Bueno, el arroz ya está. ¿Podrías colocar la mesa por favor? 

—V-Vale.

Me levanté mientras controlaba mi corazón acelerado.

Fue entonces cuando me di cuenta.

Que la sensación del peso de mi cuerpo que parecía que fuera de plomo cuando venía de regreso a casa, se había ido volando de alguna manera sin que lo hubiera percibido.

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