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Parte 1

Sí, ¡al fin llegó el sábado!

La espera fue larga, ¡verdaderamente larga!

El día en que hice la promesa con la presidente Cosmos fue el miércoles. Desde entonces habían pasado tres días… En verdad estaba esperándolo con ansias.

Pues es verdad que, si esperas ansiosamente por algo, el tiempo se hace más largo, ¿no es así?

Lo terminé percibiendo como un tiempo súper largo. Aunque solo han pasado tres días, se sintió como si hubiesen pasado unos diez años.

Para mí, que no he vivido más de dieciséis años, terminó por pasar casi el doble de tiempo en mi cabeza.

No, no lo es, ¿verdad? Dije demasiado.

Estando así, demasiado entusiasmado, terminé llegando una hora antes al punto de encuentro.

El sitio de encuentro elegido era frente a la estación policial, cerca de la estación.

Aun si la presidente Cosmos llegase antes y se viese involucrada con un mujeriego, la policía podría ayudarla, lo que me parece una elegante consideración por mi parte.

Bueno, de todas formas no tiene sentido ya que terminé llegando antes, ¿verdad?

Aunque quería ver de lejos a la presidente Cosmos esperándome, era una gran estupidez causarle problemas por satisfacer mis propios deseos.

Por lo tanto, rechazado.

Y bien, es hora de revisar mi apariencia antes de que llegue la presidente Cosmos.

Mi yo de hoy está perfecto.

Sabes, aunque diga perfecto, antes no era más que excelente, así que no es la gran cosa.

Pero sí que me esforcé.

La noche en que la cita se decidió, terminé googleando “buena primera impresión al encontrarse”, “medidas contra la transpiración de las manos” y “momentos para tomarse las manos”, además de aprovechar para comprar revistas de moda y leer demasiadas de ellas.

¡Presentemos la ropa de este yo! ¿Eh? ¿Que da igual? Venga, no digas eso…

Hee. Ya que es primavera, lo primero es una camisa blanca y pantalones chinos color marrón claro. Después de todo, la presidente Cosmos es seria, ¿verdad? Así pues, pensé que un estilo de moda simple sería lo ideal. Además de ello, llevo puesta una ligera chaqueta negra. ¡Mi calzado son unas zapatillas sneakers blancas que compré para hoy!

¡Ya que esto se le vería bien a cualquiera, estoy aliviado!

Mejor dicho, en mi caso, solamente es inútil si no es ropa que se le vea bien a cualquiera, ¿verdad? Haa… Sí que hubiese querido nacer un poco más atractivo…

¡No puedes! ¡No puedes terminar deprimiéndote! ¡Hoy saldré con la presidente Cosmos, así que, si estoy con esta expresión, terminará creándose un extraño malentendido! ¡Debo tener apropiadamente la expresión de siempre!

Por supuesto, también debo prestar atención a mis acciones mientras estoy esperando. No debo hacer algo como jugar con mi Smartphone.

Se trata de la inteligente presidente Cosmos, por lo que, si jugase con mi Smartphone, ella terminará por darse cuenta de que llevo esperando bastante tiempo.

Ah, mi Smartphone está roto, así que no tiene sentido.

Bien, comenzaré a mirar alrededor inquietamente. Miraré de manera que dé la impresión de: “Ahora mismo acabo de llegar, ¿la presidente ya estará llegando?”.

Parte 2

Ya han pasado treinta minutos para las personas a mí alrededor, quienes miran mi sospechoso comportamiento.

—Hola. Estás temprano, ¿no?

¡Ojjojooi!

¡Aun sin darme la vuelta, sé quién vino solo con escuchar esa voz! ¡Sí que lo sé!

El venir treinta minutos antes al punto de encuentro… ¡qué encantadora!

¡¿Será que esperaba con tantas ganas su salida conmigo?!

— ¡N-No! ¡Yio también acabo di llegar ahora!

¡Me trabé! ¡Terminé trabándome!

—Fufufu. Tienes una divertida manera de decirlo, ¿verdad?

La presidente Cosmos, llevándose una mano a la boca y soltando una risilla, es… increíble.

¿Por qué será que esta persona me sigue la conversación precisamente hasta este punto?

Tranquilízate. Me tranquilizaré. Mira tranquilamente a la presidente Cosmos.

Aa… ¡¿Qué es ese atuendo tan lindo?!

Tenía puesto un vestido de una pieza con un color rosa suave, similar al color de un Cosmos2, y un ligero cárdigan color blanco.

Sus fugazmente visibles muslos son… Joder.

¡Los atuendos femeninos le quedan espléndidamente bien a la presidente Cosmos, con su atmósfera madura!

¡Es hermosa! ¡Es demasiado hermosa! ¿Estará bien que exista una forma de vida tan hermosa? ¡Sí que está bien!

¡Sosteniendo la canasta con ambas manos, de nuevo, está creando un aspecto lindo…!

—Bueno… ¿Hay algo extraño en alguna parte de mí o algo así?

¡Espera, se está avergonzando! ¡La presidente Cosmos está avergonzándose!

¡Uh, no debo, no debo! Me quedé absorto sin querer, pero no debo permanecer así. No olvides tu objetivo.

El objetivo de hoy es íntimamente con la presidente Cosmos… ¡No es eso! Se trata de comprar un Smartphone.

— ¡Estás bien! ¡B-Bueno, vayamos!

—Sí. Hagamos eso.

Sí. La vista es increíble. Pues todos alrededor están viendo a la presidente Cosmos.

Puedo escuchar cosas como: “qué increíble belleza”. No, lo entiendo. Pues conozco bastante bien ese sentimiento.

Sin embargo, hoy es la actriz principal, ¿no? La presidente Cosmos como la heroína 3 y yo soy el protagonista. ¡Lo hice, ¿no?!

Mientras continuaba extasiado junto a la presidente Cosmos, ambos nos dirigimos a la tienda de móviles.

—Jouro-kun, el de aquí es bueno. Viendo desde su funcionalidad e incluso su precio, definitivamente tiene buen valor —dijo la presidente Cosmos mientras sostiene su libreta en una mano.

— ¿Es así?

—Sí. Ayer lo averigüé por mí misma. Diría que no hay duda.

— ¡¿Eh?! ¡¿Te tomaste la molestia de averiguarlo por mí?!

—Es obvio, ¿verdad? Debido a que te causé molestias, no podía quedarme sin hacer nada.

¿Qué es esta persona? ¿Una diosa? ¿Es una diosa?

—Si tuvieses alguna observación, Jouro-kun, me gustaría considerar eso, ¿tienes alguna?

La presidenta Cosmos repentinamente vino a mi lado a tomar mi confirmación.

¿Qué clase de champú de alta clase estará usando? Huele increíblemente bien.

— ¡N-No! Eso es… Disculpe, presidente. Podría alejarse un poco…

—Ahh. Lo lamento. Cuando me entusiasmo con algo, tiendo a dejar de prestar importancia a lo demás, ¿verdad? De ahora en adelante lo tendré en cuenta, ¿sí?

Junto a una sonrisa un poco tímida, la presidente Cosmos tomó distancia de mí.

¡Venga, una buena forma de hablar y buenos gestos también, es demasiado maravillosa!

Finalmente yo, haciendo lo que me dijeron, adquirí el Smartphone recomendado por la presidente Cosmos.

Como extra, la presidente Cosmos diciendo: “Entonces, déjame enseñarte otra vez mi información de contacto” por segunda vez, me enseñó, entre otras cosas, su número de teléfono y su dirección de correo electrónico.

Un nuevo capítulo que quedará en la historia de Jouro nacerá como… “La primera en ser registrada en mi Smartphone fue una dama noble”.

¡Bienvenido, mi nuevo Smartphone! ¡Cuando lleguemos a casa te haré la transferencia de datos, ¿sí?!

—Y, Jouro-kun, esto es de mi parte.

— ¿Eh?

—Úsalo, si te parece bien.

Diciendo eso, lo que me dio la presidente Cosmos fue un estuche para Smartphone.

Al parecer, lo había comprado en secreto cuando me encontraba hablando con la recepcionista.

— ¡¿Sí está bien?!

—Sí que está bien.

Una gentil sonrisa y cálida voz. ¡Eso está contra las reglas!

Sí que en serio me preocupaba por usar o no usar el estuche.

Ya sea si debiera o no exhibirlo como un objeto sagrado en mi habitación, sería una lástima no usarlo, así que rápidamente lo equipé.

Y desde aquí comienza lo bueno. ¡Lo que busqué para hoy, una cafetería con buena pinta, comida deliciosa y una sensación agradable!

¡Pues ahora mismo me dirijo para allá con la presidente Cosmos!

—Jouro-kun, con respecto al almuerzo…

— ¡Sí! ¡Pensé en ello apropiadamente! ¡Caminando un poco más adelante, hay una cafetería con buena pinta!

— ¿Pues es así? Y-Ya veo…

¿Cómo? De algún modo, la presidente Cosmos está haciendo una cara de estar incómoda.

¿Será que terminé diciendo algo malo?

—No, verás…

Con un comportamiento algo modesto, la presidente Cosmos levantó suavemente la canasta que traía.

—Pensé que podía sonar inoportuno, pero, en realidad, traje preparado el almuerzo…

— ¡Ehh! ¡¿De verdad?!

¡¿Comida casera?! ¿Seré capaz de probarla? ¿Seré capaz de probar la comida casera que preparó la presidente Cosmos?

¡El terminar recibiendo una cosa tan maravillosa y sensacional como esta…!

Lo siento. Siendo franco, en el momento en que vi la canasta, tenía tremendas expectativas.

Y, como mis deseos alcanzaron el cielo, mis expectativas se hicieron realidad.

—Es por eso que, si gustas, ¿por qué no tomamos el almuerzo en un parque cercano? Aunque no tengo problema si es que te disgusta…

— ¡No me disgusta en absoluto! ¡Por el contrario, es bienvenido!

—Es un alivio escuchar eso. Gracias, Jouro-kun.

— ¡N-No, no! ¡Por el contrario, soy yo el que tiene que darte las gracias!

— ¿Es así? Entonces, dejémoslo en que ambos lo estamos mutuamente.

— ¡Sí!

Ante la sonrisa de la diosa, asiento con mi cabeza con todas mis fuerzas.

Decidido esto, al parque. ¡Vayamos al parque! ¡Here we go!

Parte 3

— ¿Lo hacemos por aquí?

Al llegar al parque y asegurar un lugar cómodo, la presidente Cosmos puso una manta color rosa de apariencia linda que había preparado.

Ahí mismo, la presidente Cosmos suavemente se sentó, inclinándose y doblando sus piernas.

En un apuro, yo también me senté frente a ella. Uwaa…  De alguna manera, en verdad que parecemos una pareja.

Ahh, aunque alrededor los niños acompañados por sus familias van gritando fuertemente, no me importa en lo absoluto. Aunque si fuese como siempre, sentiría que es absolutamente ruidoso.

Así que este es el poder de la presidente Cosmos.

—Bueno, entonces, ten esto.

¡Cuando se trata del hermoso gesto de la presidente Cosmos entregándome suavemente una toalla húmeda, no puedo soportarlo!

Si se tratara de un hombre, la entregaría bruscamente con una mano, pero esta persona me la entregó gentilmente con ambas manos.

En serio, ¡¿cuánto más piensa seguir rompiendo las reglas, esta injusta dama?!

—Bueno, ¿comemos?

Lo que la presidente Cosmos preparó y trajo eran sándwiches.

Dentro de la canasta, varios tipos de sándwiches estaban bellamente alineados, todos y cada uno de ellos parecían relucir. ¡Por supuesto, el sabor es de lo mejor! O eso quisiera decir, pero estaba tan extasiado que no lo recuerdo muy bien.

Ahh, qué felicidad…

¿Estará bien ser así de feliz? Ya que parece como si fuese a haber un gran giro inesperado o algo por el estilo, y da un poco de miedo.

— ¡Gracias por la comida! ¡Estuvo muy delicioso!

—Me alegra que digas eso. Gracias.

La presidente Cosmos sonriendo dulcemente. ¡Que no lo hagas! ¡No debes hacer esa cara!

¡A pesar de que mi medidor de latidos ya está al máximo, te digo que va a rebalsar!

— ¡B-Bueno, yo haré la limpieza!

Para tenerme a mí mismo, que parecía atolondrado, bajo control, una vez que ambos nos levantamos, enrollé la manta dándole vueltas.

—Ok. ¿Está bien así?

—Sí. Así está bien.

Con la presidente Cosmos recibiendo con una gentil sonrisa la manta de mi parte, la crisis de atolondramiento vuelve una vez más.

No hagas eso. Debo contenerme, contenerme… mejor dicho, ¿qué hago ahora?

De principio, aunque había pensado en un plan, ya que he completado el objetivo original de comprar un nuevo Smartphone, es probable que incluso se acabe aquí.

También he terminado por aceptar demasiado las disculpas de la presidente Cosmos, ¿no?

Incluso si se acaba aquí, yo estoy satisfecho.

¡Ya que después de todo, fue increíblemente divertido! No se debe ser codicioso, ¿no es así?

— ¡O-Oye! ¡Jouro-kun!

— ¿Sí?

Cuando estaba inmerso en mi felicidad, fui llamado por la voz de la presidente Cosmos.

Sentí que esa voz contenía un poco más de nerviosismo de lo usual.

Pensé que eso era un malentendido, pero, al ver el rostro de la presidente Cosmos ligeramente teñido de rojo, supongo que no es mi imaginación.

—P-Pues verás… No, cómo lo puedo decir…

— ¿Qué sucede?

La presidente Cosmos, sujetando ligeramente el dobladillo de su falda, se sentó en una banca que estaba cerca.

— ¡P-Pues, a decir verdad, hoy vine contigo porque había algo que quiero decirte!

— ¿Algo que quieres decirme?

— ¡A-Así es! Puede que sea algo molesto para ti, así como puede que sea una charla que no sea de tu agrado, pero…

¿Um? ¿Algo molesto y una charla que no es de mi agrado? ¿De qué se tratará?

¿Qué habrá pasado para que esté así de inquieta?

—Ah, um… Primero, ¿podrías sentarte a mi lado?

—S-Sí. Entendido.

Siguiendo las indicaciones de la presidente Cosmos, me senté a su derecha en la banca en la que está sentada.

Sin embargo, aunque seguí sus indicaciones, las palabras de la presidente Cosmos no continuaron.

Algo empieza. De alguna manera, pensé eso. Y me pregunto si no es mi imaginación.

La presidente Cosmos es siempre tranquila y serena, pero ahora mira para aquí y para allá, se sujeta el pelo y le da vueltas.

Qué leeendo. ¡Eh, no debo! Hay algo que me quiere decir, ¿no es así?

Debo escuchar eso adecuadamente. Estar en las nubes va después de eso.

— ¡Verás…! ¡Uhh…!

Aunque intentó abrir la boca repetidas veces, de nuevo queda en silencio.

A pesar de que pienso que debería decírmelo de una vez, yo no digo nada.

Después de todo, la presidente Cosmos está de esta forma. Seguramente se trata de algo grande.

Yo, como hombre, esperaré tranquilamente a que ella me lo cuente.

—E-En realidad… Verás… Yo tengo alguien que me gusta, ¿sí?…

¡Lub-Dub!4. En el momento en que escuché esas palabras, mi corazón palpitó como si se fuese a salir.

— ¡S-Sí!

—Cuando pienso en esa persona, me empieza a doler el pecho y solo verlo todos los días me hace realmente feliz. Por eso, aunque pienso que es egoísta, he estado obligándome a crear excusas y voy a verlo, pero…

¿Por qué me dice eso a mí?

El sonido de mi corazón resuena fuertemente hasta llegar a mi cerebro. Es como si todo mi cuerpo estuviese temblando, sacudido constantemente por una corriente.

—Y-Yo…

Y entonces, el rostro de la presidente Cosmos comenzó a acercarse. Lentamente y, a pesar de eso, con confianza.

Ciertamente es la mirada de una doncella enamorada. Hermosa como una pintura, te cautiva completamente.

Y, cuando estuvimos a una distancia en la que podíamos sentir la respiración del otro, la presidente Cosmos cerró abruptamente sus párpados.

Podría ser… ¡Podría ser que esto es…!

— ¡Tu mejor amigo, Ooga Takaharu-kun, me gusta! 

¡…! ¡¿What?! 

— ¡Comenzó el año pasado, en las finales del torneo distrital en el que competía el club de béisbol!

¿Eh? ¿Uhm? ¿E-El torneo distrital del año pasado?

—En ese momento, con una sonrisa en todo su rostro, Ooga-kun seguía animando a los miembros del club que sentían que terminaron perdiendo lamentablemente. Aunque él, siendo el pitcher, debería ser el más frustrado ya que les dieron la vuelta en la última parte. Diciendo: “¡Chicos, no le den importancia, pues fue mi culpa!” como chivo expiatorio, siguió riendo alentando a sus compañeros de equipo. Incluso ahora, esa figura está grabado en mis ojos y mi corazón.

Como si recordase la escena de ese momento, mientras levantaba la vista al cielo, la presidente Cosmos hilaba sus palabras.

— ¡Sin embargo, solo yo lo sabía! Después de eso, estando un poco preocupada, me dirigí a la sala de espera de los jugadores desde la salida este del estadio. Entonces, justo Ooga-kun estaba saliendo de la sala de espera, y golpeó su cabeza fuertemente contra el muro, ¡estaba llorando!

Es verdad, Sun-chan es esa clase de persona, ¿verdad? En verdad es de los que odia perder, ¿no es así?

—En ese momento, ¡no sabes cuánto se exaltó mi corazón! Tú no tienes la culpa. Quería abrazarlo diciéndole que hizo su mejor esfuerzo con todas tus fuerzas. Entonces me di cuenta. Yo… terminé por estar enamorada de él.

Ah, yia vieo.

— ¡Sin embargo, él y yo estamos en grados diferentes, así que casi no interactuamos! Es por eso que ocasionalmente solía ir a verlo en nombre del consejo estudiantil, pero… Bueno… Llegar a hacer un avance en nuestra relación…

La presidente Cosmos puso su rostro color rojo, abrió su libreta y con tremendo vigor comenzó a relatar lo que más le gustaba de Sun-chan, en qué le parecía genial, etcétera, etcétera…

— ¡P-Por eso! ¡Puede que pienses que es lamentable, pero quiero que hagas de mediador en mi relación con él!

Abriendo ampliamente los ojos, la presidente Cosmos desesperadamente miró en mi dirección.

Solo viendo eso, ella me transmitió suficientemente lo seria que era.

Aah… Veamos, ¿podría ser que hoy, el verdadero motivo por el que la presidente Cosmos salió conmigo era este? Sí. Es este, ¿no es así?

Incluso mi corazón, que hasta hace un momento estaba tan desenfrenado, ahora está deprimido. Los grandes giros inesperados realmente existen, ¿no es así?

— ¿N-No se puede?

La presidente Cosmos me miró con sus ojos húmedos y sus pupilas apuntando hacia arriba.

Viendo a la presidente Cosmos insegura, mi corazón se sacude y…

—Está bien. ¡Déjemelo a mí, por favor! —dije fuertemente, poniendo mi mano en mi pecho de manera firme.

— ¡Gracias! ¡De verdad, gracias!

Está extremadamente feliz, ¿no es así?  La presidente Cosmos está bajando su cabeza repetidamente ante alguien menor que ella como yo.

— ¡Bueno, entonces, nos vemos de nuevo el lunes!

Supongo que la presidente Cosmos llego al límite de su vergüenza.

Salió del parque trotando y, en ese lugar, solo yo fui dejado atrás.

En ese instante, una intensa brisa de viento pasó por el parque.

… Ohh, noo5.

Parte 4

— ¡Jouro, gracias por la espera!

Sin darme cuenta, ya era domingo.

Aunque no habíamos acordado un punto de encuentro ni nada en particular con Himawari-san, le había dicho “Cuando quieras venir, ven por tu cuenta”, por lo que al parecer finalmente hizo eso.

Justo a las 10 AM, con el sonido del timbre resonando por mi casa y en respuesta a la voz de mi madre diciendo: “Vino Aoi-chan”, me dirigí hacia la entrada desde mi habitación, a paso tambaleante.

Luego de ponerme los zapatos en la entrada y abrir la puerta, mi amiga de la infancia Himawari-san está a la espera frente a mi casa, como siempre.

Vestía una camiseta sin mangas color azul claro, de apariencia linda, y una falda color amarillo, apropiada para el nombre Himawari (girasol).

Aunque pensaba que seguramente vendría con unos jeans o algo así, el verla con una falda me hizo pensar: “Ha considerado las faldas también, ¿noo?”, y me hizo sentir admirado.

No me sorprende en particular. Mejor dicho, no tengo energía como para sorprenderme.

¿Yo? Pues yo tengo unos jeans desgastados y una ordinaria camiseta larga color negro. Eso es todo.

Siendo honesto, no recuerdo muy bien lo que pasó luego de aquello y hasta ahora.

Lo único que recuerdo es que, en estado de trance, regresé a mi casa, cené y me fui a dormir. Solo eso.

Además, al revisar mi Smartphone antes de dormir, me encontré con un correo de la presidente Cosmos, que decía: “De verdad, muchas gracias. Me salvaste inmensamente”, a lo que respondí: “Para nada, soy yo quien está agradecido”.

Al menos me acuerdo de eso, ya que me elogié por haber podido responder de manera adecuada.

¿Cantándome alabanzas propias? Obviamente, ¿no? ¿Qué tan shockeante crees que fue?

— ¡¿Qué clase de cara tan extraña estás haciendo, Jouro?! ¡Ajajajaja! —frente a mis ojos, Himawari-san, sin signos de que le importasen mis sentimientos de desesperación, reía sonriente.

En momentos así, sí que es bueno que sea tonta, ¿no? De verdad.

—Lo de tonta es cruel, ¿no? ¡Venga, vámonooos! ¡Rápidamente, vámonooos!

¿A dónde dices que vayamos rápidamente? ¿A dónde se supone que deba ir de ahora en adelante?

—Verás, hoy, ¡hay una película que quiero ver, pues! ¡Ya que se proyecta desde hoy, hice la reserva apropiadamente!

Himawari-san infla su pecho con orgullo, como si dijese “Ejem”… Pero, tratándose de su pecho, me siento un poco inseguro.

— ¡Muuu! ¡Pues no hables sobre mi pecho, ¿sí?!

O debería decir, ¿por qué será que desde hacer un tiempo estás charlando tranquilamente con mi voz interior?

¿Se trata de eso? ¿Será que eres una persona con poderes supernaturales o algo así?

— ¡Jajaja, qué extraño, Jouro! ¡Como si pudiera ser eso!

Vaya que sí eres tal cosa. Entiendo. Vayamos.

De esta manera, así fue como yo, que me había convertido en una cáscara vacía, me dirigí al cine siendo jalado de la mano por Himawari-san.

Parte 5

— ¡Haaa! ¡Estuvo divertida, ¿no?!

Himawari-san exhaló, pareciendo satisfecha. Me pregunto si es porque el contenido de la película fue muy interesante.

Yo no sé nada del contenido. Alrededor de la escena del ladrón de la película, mi conciencia se desvaneció gradualmente.

—Aquella escena fue muy buena, ¿no? ¡Yayaan! ¡Si hay amor, todo está bien!

Himawari-san creó la forma de un corazón usando tanto su cuerpo como el mío.

Al parecer, la película era una de romance.

— ¡Y también esta! ¡El culpable eres tú, bastardo! ¡La falsa oscuridad será iluminada por la luz del valor!

Pensaba que era una de romance, parecer ser que estaba equivocado.

Himawari-san, como si bailase una danza, decidió posar limpiamente con nuestros cuerpos pegados.

— ¡Y finalmente esto! ¡Antes del amor y el valor, todas las alimañas de este universo, desapareceráaaan!6

No sé cuál era el género, pero parece ser que hubo una escena de cambio de caras, ¿no?7

Incluso la persona adinerada, debido a que el día anterior los precios del almuerzo se volvieron inestables, no consumió mucho.

Le quedaba como es debido (desesperación).

— ¡Nee, nee, Jouro! ¿Dónde comeremos el almuerzo?

Veamos… Entonces, ¿qué te parece si nos dirigimos al terraplén y arrancamos unos brotes o algo?

Pues al freírlos con aceite de sésamo, son inmensamente sabrosos.

— ¡Ajajajaja! ¡Es inusual que Jouro diga esa clase de chistes, ¿no?!

Himawari-san, que nuevamente respondió con una sonrisa ante mi vaga respuesta, en verdad está animada.

Ya no replico ante el hecho de que está respondiendo a mi voz interior.

Quiero decir, supongo que eso es así.

— ¡Pues entonces, busquemos un restaurante elegante por algún lado!

Está bien donde sea. Ah, si es posible, un lugar que cueste barato por favor.

Algo como un puesto de gyuudon puede estar bien, ¿no? En ese lugar, aún si tienes 300 yenes, es suficiente.

— ¡Nooo! A duras penas estamos saliendo los dos, ¿sabes? Prefiero un lugar más elegaanteee.

Más elegante, ¿eh? Ni siquiera esperaba que esas palabras salieran de ti.

— ¡Buu! ¡Pues incluso yo soy una chica adulta, ¿sabes?!

Si inflas tus mejillas hinchándolas, te confundirán con una estudiante de primaria, ¿sabes?

Si eres una chica adulta como dices, debes comportarte más encantadoramente.

Sí. Por ejemplo, tal y como la presidente Cosmos…

Ah, es inútil. Cuando lo recuerdo, mi cabeza llega a marearse. Dejémoslo ahí.

—Mejor dicho, Jouro, ¿estás bien? Desde hace un rato que andas balbuceando diciendo cosas raras, en verdad es extraño. ¿Algo pasó? —con una cara un poco preocupada, Himawari-san vino a inspeccionarme.

No me di cuenta, pero, al parecer, aparentemente dejé escapar voz interior afuera en forma de balbuceos.

— ¿Algo pasó ayer? Efectivamente. No quiero explicar qué es lo que pasó, así que no lo haré.

— ¡Ey!

Repentinamente, Himawari-san me pellizcó ambas mejillas y tiró de ellas con todas sus fuerzas.

Duele. Es doloroso, Himawari-san.

—Mmm, esto también es inútil, ¿eh? Es molesto, ¿no? Aunque quiero que Jouro se anime…

Con el gesto de tristeza y abatimiento de Himawari-san, fui curado un poquito.

Si la presidente Cosmos está en el rango de la belleza, Himawari-san está en el rango de la lindura.

A qué facción de entre ambos extremos pertenecer, cada uno tiene sus gustos, ¿no es así?

— ¡Dime, ¿qué debo hacer para que te animes, Jouro?!  

¿Qué estaría bien que haga? Ni yo lo sé.

—Mmm, ni siquiera la propia persona lo sabe, ¿ehh? ¡Hmmmmmm! —mientras se tocaba la barbilla con su mano, Himawari-san dobló su cuerpo, inclinándose.

Ya no puedo verlo más que como una parte de ejercicios de calentamiento.

— ¡Bieenn! ¡Himawari-chan power… de~scargado! —mientras decía eso, Himawari-san vino y se aferró a mí con todas sus fuerzas.

En serio, qué es eso de Himawari-chan power.

Incluso si me abrazas fuerte de esa manera, no hay forma de que me anime, ¿o no?

— ¡Ah! ¡Jouro dejó su expresión cortés!8

… Sí que eres alguien sensible a cosas extrañas. Si tanto te disgusta la expresión cortés, pues no me importa abandonarla incluso ahora mismo.

—Ehehehee. ¡Menos mal! ¡Entonces eso significa que te animaste aunque sea un poco, ¿no?!

Tímidamente, esa sonrisa brillando resplandecientemente llenaba mi corazón con una sensación cálida y placentera.

Inconscientemente, recogí mi mente dispersa y miré fijamente a Himawari.

— ¿Q-Qué pasa?

Su gesto de sorpresa ante mi seria mirada, como la de un animal, también me curó nuevamente.

Es cierto… Piénsalo. Mi amiga de la infancia es así de linda.

Es cierto que el asunto con la presidente Cosmos es un poco… No, fue considerablemente chocante, pero yo estoy saliendo con una chica así de linda ahora mismo. Es más, siendo invitado por la otra parte.

Y sin embargo, esta actitud es, descortés, ¿no es así?

—Sí. Gracias. Me animé. Himawari.

— ¡Aa! ¡Pues bien, Jouro, otra vez quieres un Himawari-chan power de~scargado, ¿no?!

— ¡T-Te equivocas!   

— ¡Ajajajaja! ¡Jouro, tu cara está rojísima!

Viendo mi aspecto, Himawari ríe inocentemente.

Esa sonrisa me enjuagó una por una todas las partes manchadas en mi interior.

Es cierto. Es un ansiado domingo. Ahora, olvidemos lo de ayer y divirtámonos.

—Y entonces, Jouro, ¿dónde comeremos el almuerzo?

—Veamos. Entonces…

Usó todas sus fuerzas para animarme. En agradeciendo, llevémosla a ese lugar.

En realidad, pensaba ir ayer con la presidente Cosmos, pero finalmente no fuimos, ¿verdad?

—Vayamos a una cafetería que está a unos pasos de aquí.

— ¿Un lugar elegante?

—Por supuesto, es una tienda buena y elegante.

— ¡Guaa! ¡Lo espero con muchas ganas!

—Y bien, ¿nos vamos?

— ¡Claroo! —levantando su brazo en gran manera, Himawari respondió animadamente.

… Qué bueno que lo dije. Viendo la sonrisa de Himawari, pensé eso de corazón.

Parte 6

— ¡Guau! ¡Increíble increíble increíble! —dijo Himawari, emocionada, al entrar en la tienda y sentarnos.

El lugar al que llegamos es una cafetería construida discretamente a la orilla del rio.

No se puede decir que esté situada en un buen lugar, pero cada día se forma fila, además de ser una tienda con reputación de tener comida deliciosa.

Además, el ambiente también es extraordinariamente bueno. Con una fachada de madera, en el interior un bello sofá y decorado por doquier con pinturas. Tanto si vienes en pareja como si vienes en familia está bien, por lo que tiene muchas utilidades.

¿Que cómo entré fácilmente a una tienda que tiene fila todos los días, en un fin de semana y a la hora del almuerzo?

Se podría decir que, de casualidad, por accidente, agoté mi buena suerte.

—Pero, ¿no es caro este lugar? —dijo Himawari tímidamente, como si fuese un gato prestado9.

—Está bien, no le des importancia. Ya que yo voy a pagar.

— ¡Eh! ¡¿Estás bien con eso?!

—Está bien. Ya que recibí ánimos gracias a Himawari, es en agradecimiento, ¿sí? Es especial.

— ¡Gracias, Jouro! ¡Te quiero!

Con esas palabras repentinas, involuntariamente mi corazón terminó sacudiéndose.

Esas cosas…, no las digas a la ligera.

— ¡Ah, perdón! Tehehehe.

Probablemente Himawari también se dio cuenta de su descuido al hablar.

Pareciendo un poco avergonzada, apartando su mirada de mí, sus mejillas se volvieron rojas.

Es una tipa linda.

—Bienvenidos, ¿qué es lo que le gustaría ordenar?

—Emm… Yo pediré este set de almuerzo. ¿Y tú, Himawari?

— ¡Yo también ese! ¡Otro set de almuerzo por favor!

—Entendido. Dos sets de almuerzo, ¿no es así? Por favor esperen un momento.

Luego de que hiciéramos el pedido, el empleado fue a comunicárselo a la cocina.

Debido a que salió de la cocina en menos de cinco minutos, Himawari y yo nos sorprendimos.

— ¡Nee, Nee, Jouro! ¡Estos camarones fritos están increíblemente deliciosos! ¡Están blanditos!

—Sí, ¿verdad? Espe- Oye, no tomes mi parte.

En el intervalo en que hablaba, Himawari alcanzó su tenedor y robó los camarones fritos colocados en mi plato.

Mientras abría la boca con un “Aaa”, de detuvo una vez y mostró una sonrisa de apariencia traviesa.

— ¡Ta bien, ta bien!

—No puedes, ya que el último lo reservé para disfrutarlo.

— ¡Mmm! ¡Entonces, en su lugar, te daré el brócoli que reservé para disfrutarlo, así que con eso estamos a mano!

Eso es solo porque lo odias, ¿o no?

—Te equivoocas. Es solo que lo reservé para disfrutarloo.

Al final, terminé comiendo brócoli en lugar de camarón frito y sentí que perdí un poco…, pero ¿por qué será? Me siento extremadamente calmado.

Tal vez, los momentos cuando estoy con Himawari siempre sea así.

… Ya veo. Ya que la presidente Cosmos es increíblemente bella, además de ser mayor, termino poniéndome nervioso donde sea.

Sin embargo, con Himawari no existe esa sensación.

Siempre alegre e inocente… Es por eso que puedo decirle lo que quiero sin preocuparme.

— ¿Um? ¿Pasa algo, Jouro? —preguntó Himawari inclinando su cabeza y mirándome perpleja mientras, de buen humor, llenaba sus mejillas con camarón frito.

Ese modesto gesto sanó mi corazón.

—No, no es nada. Gracias, ¿sí? Himawari.

Es por eso que honestamente le di las gracias. Es mi preciada amiga de la infancia que me dio ánimos estando deprimido.

— ¿Eh? ¡¿Jouro, tanto te gustaba el brócoli?!

—Jajaja. Te equivocas.

Como era de esperarse, Himawari no lo entiende, ¿verdad? Pero es esa es tu virtud, ¿no?

Parte 7

—Columpioo.

De camino a casa, Himawari, quien caminaba frente a mí de buen humor, se aproximó al parque y se dirigió al columpio.

En serio, sí que sigue siendo una niña.

Por cierto, se trata de un parque diferente al que fuimos ayer con la presidente Cosmos.

El parque de ayer es uno que, al ser un lugar tan extenso, se utiliza con frecuencia para el ohanami10, entre otras cosas.

Aquí, donde estamos ahora, es un pequeño parque que tiene aislados un minúsculo columpio y un tobogán.

Ese columpio es el favorito de Himawari desde que éramos niños.

Incluso ahora se columpia en él, pareciendo divertirse.

— ¡Waai! ¡Ajajajaja!

—Oye, si jugueteas demasiado podré verlas, ¿sabes?

— ¡No te escuuchoo!

Deberías conocer más lo que es la vergüenza.

Quería decir eso, pero también soy un hombre.

Terminé por decidir el no decirle que, cada vez que se columpiaba, terminaba dirigiendo una mirada a su meneante falda.

Lo siento por ser culpable. Pero no lo pude evitar.

— ¡Ey!

Mientras se balanceaba de pie, en sincronía con el retroceso del columpio, Himawari saltó y hábilmente llegó frente a mí.

Por un instante, como que pude y no pude verlas…

— ¡Hehehee! ¡Qué tal! —exclamó una sonriente Himawari mientras hacía una seña en V de forma repentina, lanzando un puño frente a mí.

Pienso que esta parte inocente de ella es realmente buena.

Incluso puede hacerme caer en la ilusión de que mis partes manchadas son pulcramente enjuagadas.

—Si nos fijamos, nosotros ya somos estudiantes de segundo año de preparatoria, ¿no?

—Sí, ¿verdad?

Una voz con tono serio inusual para alguien como Himawari.

Y, al mismo tiempo, en el interior del parque el viento sopla, y la falda que lleva Himawari baila agitándose lentamente.

Junto con la luz del sol brillando resplandeciente… Era algo muy bello.

—Yo, ¿me volví linda? —dijo ella girando su cuerpo abruptamente, con un gesto de pregunta.

Eso produjo un fugaz sentimiento en mi interior.

—Sí.

—Hehehe. ¡Sí, ¿verdad?! ¡Sí que me esforcé!

— ¿Te esforzaste?

—Assí es. ¡Calculé las calorías en las comidas y, entre otras cosas, hice ejercicio con todas mis fuerzas!  Bueeno, aunque mis pechos siguen en crecimiento ¿sabes…?

—Ajajaja. Las diferencias individuales surgen con los pechos, ¿no?

— ¡Uhh! ¡Me preocupan, así que no te ríaas!

Diciendo esto, Himawari infló sus mejillas, hinchándolas, y se sentó en una banca.

—Aún si no te preocuparas tanto por ello, Himawari es suficientemente linda.

— ¡¿De veras?!

—De verdad.

Me sorprendí un poco de que yo mismo pudiera decir de manera demasiado natural la palabra linda.

Sin embargo, era un hecho. Himawari estando de esta forma era extremadamente…, encantadora.

—Bueno, pues, ¿sabes el motivo por el que las chicas se esfuerzan para volverse lindas?

—Mmm, ¿cuál será? ¿No querer que los de tú alrededor te miren raro o algo así?

— ¡Ash! Jouro es un cabeza hueca, ¿noo? ¡Las chicas se esfuerzan para volverse lindas… cuando se enamoran!

Mi corazón latía rápido con todas sus fuerzas. Incluso mientras estaba inquieta y tímida, Himawari soltando esas palabras con una sonrisa era tan linda como para abrazarla al instante en ese lugar, como si fuese un hada.

— ¡V-Verás, Jouro!

Mientras permanecía atontado, Himawari habló fuertemente.

Sentí que esa voz contenía un poco más de nerviosismo de lo usual.

Pensaba que era mi imaginación, pero al ver que el rostro de Himawari estaba un poco teñido de rojo, parecía no ser mi imaginación.

—B-Bueno, verás… No, qué es lo que debería decir…

— ¿Qué pasa?

Himawari estaba intensamente consternada. Era inusual el ver a Himawari así de nerviosa.

— ¡P-Pues, a decir verdad, salimos juntos hoy porque hay algo que quiero decirte!

— ¿Algo que quieres decirme?

— ¡E-Eso! Puede ser molesto para Jouro y puede que sea una charla que no te guste, pero…

¿Um? ¿Algo molesto y una charla que no es de mi agrado? ¿Qué será?

¿Qué habrá pasado para que esté así de inquieta?

—Ah, um… Primero, ¿te parece si te sientas a mi lado?

—Sí. Claro.

Siguiendo las indicaciones de Himawari, me siento a su lado derecho en la banca en la que está sentada.

Sin embargo, aunque seguí sus indicaciones, las palabras de Himawari no continuaron.

Algo empieza. De alguna manera… Espe- ¿Qué? ¿Quéquéqué?

De alguna forma, este desarrollo… ¿Acaso no es extremadamente similar al de ayer?

Cuando comprobé a Himawari a mi lado, ella miraba de aquí para allá, se sujetaba el pelo y le daba vueltas.

Es un recuerdo tremendo.

— ¡Pues…! Uhh…

Aunque intentó abrir la boca repetidas veces, de nuevo queda en silencio.

Ja ja ja. Gradualmente pude llegar a leer el flujo. Jajaan. Ya veo, ya veo. Con que será así, ¿eh?

—E-En realidad, lo dije antes, pero ¿sabes?… Verás, yo…, tengo alguien que me gusta, ¿sabes?…

Diciendo eso, yo quedé convencido. No había duda.

—Sí, ¿verdad? Lo dijiste, ¿no?

Lo dije de forma tranquila, serena y calmada. Claro que es así. Porque no se trata de mí. Se trata de Sun-chan.  

—Cuando pienso en esa persona, me empieza a doler el pecho y pues, el solo verlo todos los días me hace realmente feliz. Por eso, aun pensando que es egoísta, he estado obligándome a crear excusas y hablar mucho con él, pero…

¿Por qué me dice eso a mí? Pues está decidido ¿no?  Es para pedir que le coopere.

No puedo escuchar para nada el sonido de mi corazón. Porque entiendo completamente lo que me va a decir. Es Sun-chan, ¿no es así?

—Y-Yo…

El rostro de Himawari comenzó a acercarse. Lentamente y, a pesar de eso, con confianza.

Ciertamente es la mirada de una doncella enamorada. Aunque yo no soy la otra parte, ¿verdad? Es solo Sun-chan, ¿no?

Y, cuando estuvimos a una distancia donde podíamos sentir la respiración del otro, Himawari cerró abruptamente sus párpados.

Bueeno. Okay, okay, trae tu pila de amor cuando quieras. ¡Oh, dije algo ingenioso, ¿verdad?!

—El amigo de Jouro, Sun-chan, me gusta.

… ¡En serio, no vayas como lo esperaba!

¡No lo debes hacer, ¿no crees?!

¡Yo, antes del actual curso de acontecimientos, lo di todo para sentir que Sun-chan no iba a aparecer cuando parecía que sí!

¿Por qué termina apareciendo? ¿Por qué terminó apareciendo?

¡Retírate y empieza de nuevo! ¿Qué tal si empiezas desde la escena del columpio?

— ¡Comenzó el año pasado, en las finales del torneo distrital en el que competía el club de béisbol!

Claro que es así, ¿noo? Pensé que sería así.

—En ese momento, cuando perdieron ya faltando solo un poco, Sun-chan, con una sonrisa en su rostro, seguía animando a los frustrados miembros del club. Aunque Sun-chan, siendo el pitcher, debería ser el más frustrado ya que les dieron la vuelta en la última parte. Diciendo: “¡Chicos, no le den importancia, pues fue mi culpa!” ¡Así pues, como chivo expiatorio, siguió riendo y alentando a sus compañeros de equipo! Incluso ahora, si cierro los ojos sigo recordando esa figura.

Es porque está considerablemente avergonzada, ¿eh? Mientras miraba fijamente al suelo, Himawari hilaba sus palabras.

Era el cielo para la presidente Cosmos, así como el suelo para Himawari.

Por cierto, por cómo sigue el curso de los acontecimientos, ¿el cielo y la tierra no van a colisionar?

— ¡Sin embargo, solo lo sabía yo! Después de eso, estando un poco preocupada, me dirigí a la sala de espera de los jugadores desde la salida este del estadio y, cuando estaba saliendo de la sala de espera, Sun-chan golpeó su cabeza fuertemente contra la pared ¡Y pues, estaba llorando!

¡Así que era al oestee! ¡No había una sola entradaa!

— ¡En ese momento, mi corazón latía muy rápido! Sun-chan, no tienes la culpa. ¡Quería abrazarlo y decirle “Hiciste tu mejor esfuerzo con todas tus fuerzas”! Entonces me di cuenta. Yo… me había… enamorado de Sun-chan, ¿no es así?

Ya está bien. Los puntos que me preocupaban ya se han resuelto. No se lo digas a todos.

— ¡Sin embargo, Sun-chan y yo, ¿sabes?! ¿Qué no nos hicimos amigos que se llevan bien? Voy temprano a la escuela y hablo lo más que pueda con Sun-chan, pero ¿sabes? El otro día, ya sabes, “¿desde cuándo empezaste a salir con Jouro?”, terminó diciendo algo así…

Himawari puso su rostro color rojo y, con tremendo vigor, comenzó a relatar lo que más le gustaba de Sun-chan, en qué le parecía genial, etcétera, etcétera…

Es por eso que ya te estoy diciendo que está bien aún si no me lo cuentas.

— ¡P-Por eso! ¡Puedes pensar que es lamentable, pero pues, quiero que Jouro haga algo al respecto!

Abriendo ampliamente los ojos, Himawari desesperadamente miró en mi dirección.

Solo viendo eso me transmitió suficientemente lo seria que era.

Aah… Veamos, ¿podría ser que hoy, el verdadero motivo por el que Himawari salió conmigo era este? Sí. Es este, ¿no es así?

¿Por qué es que se habrá terminado repitiendo? ¿Será que es porque la tierra es redonda?

— ¿N-No se puede?

Himawari me miró con sus ojos húmedos y sus pupilas apuntando hacia arriba.

Viendo a Himawari insegura, mi corazón se sacude y…

—Claro. ¡Déjamelo a mí! —dije fuertemente, poniendo mi mano en mi pecho de manera firme.

— ¡G-Gracias! ¡De verdad, gracias!

Está extremadamente feliz, ¿no es así? Himawari está bajando su cabeza repetidamente ante mí.

— ¡Bueno, entonces, nos vemos de nuevo mañana, ¿sí?!

Supongo que Himawari llegó al límite de su vergüenza.

Salió del parque trotando y, en ese lugar, solo yo fui dejado atrás.

En ese instante, una intensa brisa de viento pasó por el parque.

Ohh. My. God.

En ese momento eso fue lo mejor que pude pensar.

Parte 8

Después de separarme de Himawari, regresé a casa.

Silenciosa e indiferentemente, con movimientos como los de una máquina realizando una tarea fijada, subí las escaleras y me dirigí a mi propia habitación.

Y, cuando llegué, cerré la puerta de golpe.

El interior de la habitación estaba envuelto en silencio. No había nadie más aquí aparte de mí, es el espacio donde puedo mostrarme en el verdadero sentido.

Vislumbré de casualidad un álbum de graduación que escribí cuando era estudiante de primaria.

Hojeándolo y dando vuelta sus páginas, miré fijamente una de ellas.

Yo lo di todo esforzándome, llevándome bien con todos con una sonrisa amigable, convirtiéndome en una persona popular.

Ahh, qué recuerdos, ¿no? Desde de ese entonces, más o menos empecé pensar en llevarme bien con todos para que no me odien, ¿no es así?

Mientras estaba inmerso en esos recuerdos, apreté fuertemente el álbum de graduación.

Y, de esa manera, con toda mi fuerza lo reventé verticalmente contra el piso.

Ya, el turno de mi “yo” ha terminado.

¡¡No jodaaaaaaaaaas!!

¡Desde aquí es “mi” turnoooo!11

¡¿Pero qué es esto?! ¡¿Por qué tuvo que ser así?! ¡No lo haré!

Yo me esforcé, ¿no es así? ¡Usé “yo” (Boku) 『僕』para referirme en primera persona y se sentía suficientemente bien, ¿o no?!

¡Daba la impresión de ser la clase de protagonista envuelto en ser un tipo cabeza hueca, ¿no?!

¡Me esforcé para que incluso mi monólogo se sienta bien, ¿o no?!

¡Ah! ¡Este también es un monólogo, ¿eh?! ¡No, eso no me importa ahora!

¡Venga! Pon en orden la situación.

Emm… Primero la Cosmos.

Cosmos, Cosmos…, sus pechos son enormes. Los quiero tocar.

¡Estoy mal! ¡No es eso! ¡No es eso, ¿o sí?!

A ver… ¿Qué fue lo que dijo la Cosmos?

Si mal no recuerdo, algo como que le gusta Sun-chan…, y que quiere que le coopere o algo así.

¡…Goddamn! ¡Que no soy yo!

¡¿Qué no es raro?! ¡¿Qué no es absolutamente raro?!

¡¿Qué no terminamos saliendo juntos?! ¡¿Qué no salimos los dos solos?!

¡Si hasta me preparaste comida casera, ¿o no?! ¡Si me hiciste creer que yo te gustaba, ¿o no?!

¡En serio! Sí que es un festival de qué no, qué no, qué no.

Normalmente, ¿traerías comida casera para un hombre que no te gusta? ¡¿Le tomarías de las manos?! ¡La respuesta es NO! ¡Es absolutamente NO!

…Es inútil. Sobre Cosmos, si recuerdo más acerca de esto, seré dominado por emociones negativas. El siguiente, vayamos al siguiente.

Es cierto. ¡Es Himawari! ¿Qué fue lo que me dijo Himawari?

Si mal no recuerdo, algo como que le gusta Sun-chan… Y que quiere que coopere o algo así.

¡…Jesús! ¡Fui engañado con una plantilla12!

¡Piensa en tu posición!

Eres una amiga de la infancia. ¡A-mi-ga-de-la-in-fan-cia!

¡Alguien en esa posición debe quererme! ¡Debería de ser así!

¡La persona del principio dijo que se hablaba mucho sobre que la amiga de la infancia es alguien con quien se piensa salir, ¿no es así?!

Incluso creía que tenías el papel de la heroína que está de mi lado desde el inicio, ¿sabes?

¡¿Por qué vas a por mi mejor amigo?! ¡¿Por qué te terminaste enamorando de mi mejor amigo?!

¡Mierda! ¡Aunque me decidí por ser del tipo cabeza hueca, pensé que sería popular si me involucraba con chicas!

¡Aunque pensé que podía caminar por una vida que se sintiese bien, sin ser odiado por nadie!

¡Mierda! ¡Mierdamierdamierda! Ya me da igual, ¡ya dejo este personaje!

Aún si yo lo doy todo esforzándome, llevándome bien con todos con una sonrisa amigable, es inútil ¡Lo comprendí bastante!

Si va a ser así, desde mañana me iré de casa y así como estoy ahora voy a… No, espera.

Piénsalo bien. Intenta pensarlo biieeen.

La situación actual… Un solo hombre. Dos mujeres.

En pocas palabras, incluso si a una de ellas le va bien, la otra perderá su oportunidad.

Y entonces, ¿quién va a estar justo a su lado? ¡Qué estoy escondiendo, si soy yo!  

Kukkukku. Así es, mi chance aún no ha desaparecido.

No te rindas. “El momento en que te rindes es cuando el partido termina”. Un viejito enojado y que daba miedo también lo dijo.

De esta manera, el rumbo de acciones a seguir es solo uno.

¡Hasta que alguna salga con Sun-chan, solo debo hacer lo mejor que pueda para seguirlas de cerca!

No abandones tu tenacidad. ¡Cámbiala!

Venga, existe, ¿no es así? ¡Incluso en los mangas de romance, la heroína que perdió su oportunidad salé con un mob13 que apareció de un momento a otro!

En pocas palabras, ¡apunto a eso! ¡Los mob son lo mejor! ¡Es por los mobs que tengo vida!

Todavía no me rendireé. ¡Mi vida comienza desde ahora! ¡Como si fuese y me dejase abortaaar!  

… ¿Estaré realmente bien con una vida tan pequeña como esa?


  1. Se refiere a que el protagonista asume las responsabilidades de otra persona, como si le pasaran la batuta/testigo en una carrera.
  2. Flor de Cosmos.
  3. Heroína es la protagonista/personaje principal en los simuladores de citas/eroges.
  4. Onomatopeya de un latido fuerte.
  5. Aquí, como en muchas otras escenas, el protagonista utiliza el inglés.
  6. Al parecer, ella hace este acto para recordarle que la película no era de romance, toda esta escena y la anterior ha estado “leyéndole la mente” al prota, por lo que actúa en consecuencia.
  7. Se refiere a que el personaje en la película cambió.
  8. Ella dice eso ya que Jouro deja de “hablar” de manera formal. Nótese que dejará de usar el “–san” en consecuencia.
  9. Actuar de forma tranquila y mansa, en contraste a cómo actúa uno normalmente.
  10. Contemplar el florecimiento de las flores de cerezo.
  11. Imaginaos a dos versiones del prota: una educada, formal y tranquila, la otra, informal y apasionada.
  12. Hace referencia a que en ambos casos sucedió casi lo mismo, hasta los diálogos son casi iguales.
  13. Personaje menor en juegos.