2-1

Las ventanas de al lado estaban teñidas con los colores de la puesta del sol.

Una presencia de azul oscuro se extendía lentamente desde el otro lado del cielo, y las lámparas intermitentes de la calle iluminan el camino para los estudiantes que se retiran.

A pesar de que la duración del día se ha extendido un poco, la noche sigue cayendo algo temprano. El silencio total del campo de soccer, donde la mayoría de los clubes de deportes operan, me dice que las puertas de la escuela pronto van a cerrar.

El tiempo invertido en la sala de profesores no fue demasiado, pero sí suficiente para cambiar el paisaje dentro del campus. Es como si hubiera perdido la noción del tiempo dentro de ese pequeño espacio aislado.

Durante el corto lapso que estuve mirando por las ventanas, las cosas siguieron cambiando.

Incluso ahora, mientras recorro el pequeño camino que me lleva de la sala de maestros hacia la del consejo estudiantil, nuevas circunstancias podrían estarse dando sin que yo me dé cuenta.

Al percatarme de los cambios que pudieran darse en cualquier minuto, hice hincapié en la velocidad de mis pasos.

Este pasaje, que no tiene más presencias que la mía, está inundado por la última claridad del crepúsculo.

Si lo comparamos con el bloque especial o la construcción de la nueva escuela, que tienen mejor iluminación, sus ventanas transparentes, al ser la única fuente de luz, da una sensación más inquietante, mientras que, durante el invierno, las cosas parecen mucho más frías en este corredor.

Los sonidos de los pasos hacían eco en el aire frío.

No eran pasos de un caminar estruendoso, tampoco pasos atrevidos y marcados, sino unas pisadas flojas que transmitían una sensación de humedad.

Como estaba en un apuro, caminaba de una forma desmañada, de modo que podía sentir que un zapato me pisaba el talón del otro de vez en cuando.

Pero no puedo detenerme ahora mismo.

Seguir sin parar ya es una gran ganancia de por sí.

Mi cuerpo se sintió más ligero luego de hablar con Hiratsuka-sensei.

Ahora tengo una imagen clara sobre lo que quiero hacer, las cosas que deseo tener.

Ignoro todo lo innecesario, me deshago de las preguntas que se acumulan en mi mente, dejo de pensar en esas dudas que acechan a mi corazón.

Dejo todo lo demás atrás, solo mantengo la misión, y trabajo en ella como un robot.

Mientras esto pueda resolverse, está bien arrinconar todo lo demás, lo que tengo que hacer ahora es probar con cada una de las opciones de las que pudiera hacer uso.

Mientras seguía caminando, he alcanzado el final de la luz en el pasillo.

La fila aparentemente continua de ventanas fue reemplazada por las paredes que conectan con la sala del consejo estudiantil.

La puerta de la sala del consejo estaba bien cerrada, y no se escuchaban voces del interior, de modo que lo único que podía oír era mi propia respiración. Me tomó algo de tiempo regularla para poder calmarme.

Han pasado unos días desde que me encontré con Yukinoshita e Iroha, la última vez que nos vimos, fue el día en que la madre de Yukinoshita vino a la escuela para solicitar la cancelación del baile. Nuestra última conversación fue una riña que difícilmente cuenta como una charla propiamente.

Por ese motivo, mantener la calma y la compostura es crucial para lo que sucederá a continuación. Si alguno de nosotros se ve sobrepasado por sus emociones, nos será imposible alcanzar un acuerdo común.

Está bien, esto no debería ser un problema, después de todo, ¡mis emociones están tan muertas que han alcanzado valores negativos! Pero, esperen, ¿eso no sería peor?

¿Puedo hacerlo? ¿Puedo hacerlo? (El pulso acelera)… Oh sí, oh sí, puedo hacerlo, puedo hacerlo, gambatei~gambatei <3

Este modo tan inusual para mí, que usé para darme valor, tuvo un efecto sorprendentemente positivo en mi humor, así que tomé ventaja de este cambio y toqué en la puerta.

—Ya voy~

Se pudieron oír la voz de Iroha y pasos acercándose.

Pronto se abrió la puerta. Mientras yo miraba la línea de apertura, un cabello de color castaño claro se pudo ver danzando, junto a su suéter de lana café que brilló a la luz del crepúsculo.

Luego se asomó la cabeza de Isshiki Iroha por la puerta medio abierta, y tan pronto como me vio, la expresión de su rostro cambió, de una originalmente linda y curiosa, hacia una cara… una cara que gritaba yabai desu1.

—…Ah.

Iroha suspiró brevemente, dio un vistazo tras de sí, y salió de la sala del consejo caminando con cautela, luego cerró la puerta tras ella, inmediatamente después de haber salido. Mirando hacia mí con una expresión incómoda, dijo:

—Con que viniste, después de todo… jajaja.

—Sí, ¿aquí está Yukinoshita?

Iroha volvió la mirada hacia la sala del consejo estudiantil cuando escuchó mi pregunta, indicando que Yukinoshita sí estaba dentro, luego yo exhalé aires de alivio y nerviosismo.

Metí las manos en mis bolsillos para secarme el sudor de las palmas, luego caminé adelante, extendiendo mi brazo hacia el pomo de la puerta.

Cuando estaba a punto de alcanzarlo, Iroha se hizo a la izquierda para bloquear mi brazo. ¿Qué es esto, el juego del cangrejo? Supongo que el meme de Obama is gone2 incluso llegó hasta las masas, ¿no? Entonces usé mi mano derecha, a la cual Iroha reaccionó rápidamente, bloqueando todas las posibles rutas por las que pudiera alcanzar el pomo. ¿Qué con esta situación de defensa uno contra uno?, nuestra selección nacional realmente necesita a alguien de tu calibre en sus líneas de defensa…

—Am… estás bloqueando el camino… ¿podrías, este, moverte a un lado, por favor?

Iroha respondió pegando su espalda por completo contra el pomo. Se cruzó de brazos, me vio a la cara y dijo:

—Antes que nada, ¿pudiera saber la razón exacta por la que estás aquí? El personal no autorizado está prohibido en esta sala, lo sabes.

Iroha sacudía su dedo mientras decía esto con un rostro severo, vamos, una expresión jamás vista es su rostro. Gracias al trato especial de ambas, tanto la ex como la actual presidenta, siempre he entrado a esta sala sin pedir permiso, pero la regla es que no se admiten personas sin relación en la sala del consejo. Y ahora que esta regla ha sido alzada contra mí, tampoco hay algo que pueda hacer al respecto.

Vaya, para una chica con la personalidad de Iroha esto debe ser toda una molestia, pero cómo negarlo… la forma en que pone una mano en su cadera, mientras agita su dedo con la otra es muy linda, sin mencionar que también está haciendo puchero.

Pero contrastando con su linda expresión, en el cómo se niega a moverse de la puerta, puedo sentir una fuerte voluntad que no cederá a menos que la convenza apropiadamente, así que tengo que ser honesto con Iroha o no cambiará de parecer.

—…Estoy aquí para ayudar.

—No puedes <3

—Eh…

Entonces Iroha se acercó más a mí y extendió sus brazos horizontalmente, como si estuviera bloqueándome a la vez que reafirmaba su dominancia.

Pero pareció darse cuenta de que yo tampoco tenía intención de retirarme, probablemente sabiendo que esta situación tenía potencial para extenderse eternamente sin que ninguno de los dos se rindiera fue que Iroha preguntó:

—Y… ¿ya sabes sobre la situación actual del baile?

—Sí.

Cuando escuchó mi respuesta, Iroha prosiguió a golpearse la cabeza, mostrando un rostro afligido. Luego de unos instantes de silencio, ella volteó hacia la sala de nueva cuenta. Después dio unos pasos alejándose de la habitación, indicándome que la siguiera. Al parecer no quería que nuestra conversación fuese oída por Yukinoshita, o al menos esa parecía ser su intención.

También pudiera simplemente ignorarla e ir directo hacia el interior de la sala, en vez.

Cuando empecé a escabullirme poco a poco hacia la puerta, Iroha, que ya esperaba esto de mí, me sujetó de los puños de la camisa, y me llevó muy lejos de la sala.

Debido a que no puedo sacarme de encima sus pequeñas manos y ya, no tuve más elección que seguir la guía de Iroha, luego de caminar un rato por el corredor, dimos una vuelta y nos detuvimos en el otro corredor que conecta el edificio principal de la escuela con el del bloque especial.

Hay una banca larga puesta junto a la pared de este corredor y los estudiantes suelen reunirse por aquí cuando hay tiempo entre clases, pero ahora que es tarde, lo único que hay en el lugar es el aire frío que llena la atmósfera y la luz tenue de la puesta del sol.

Luego de caminar hasta la banca, Iroha finalmente me soltó. Froté el puño de mi manga para asegurarme de que no quedaran arrugas, y cuando lo toque pude sentir un poco de calor restante, cosa que hizo enrojecer mis mejillas un poquito. Por Dios, no me agarres de las mangas de forma tan repentina, sabes que me da pena.

—Senpai, aprecio tu intención de ayudar, y, personalmente, también me hace feliz, pero…

Mientras Iroha hacía una pausa recargando su espalda en el marco de la ventana, sus largas pestañas le seguían su mirada incómoda dirigida hacia el suelo.

—Pero, incluso así, no puedo dejarte pasar, más específicamente, no puedo dejar que te reúnas con ella.

— ¿Por qué? —pregunté yo, sentándome en la banca.

Iroha bajó sus manos y las colocó tras de sí, echándose contra la ventana.

—Para ser honesta, estaba pensando en que las cosas se complicarían más si senpai venía inmediatamente, así que, quizá sea mejor si pudieras volver un poco después.

—Bueno… sí, quizá tengas razón.

No es difícil imaginar porqué lo dice, ya que Iroha estaba allí cuando tuvimos aquella discusión. Tiene sentido que esté preocupada, especialmente luego de atestiguar tal disputa sin sentido. Yo también sentía nervios por encontrarme con Yukishita, pero, aun así, no puede permitirme dar un paso atrás.

—…Está bien, planeo hablar con ella adecuadamente.

—P L A N E O  H A B L A R  C O N  E L L A  A D E C U A D A M E N T E. Eh~~ ¿estás seguro de eso, senpai?

Ella fijo la mirada en mí con una expresión muy dudosa… las comisuras de sus labios se torcían como si estuvieran diciendo ‘ngyeh’, y sus cejas también se miraban fuertemente fruncidas. ¿Qué pasa con este nivel de desconfianza…? Su expresión me hacía sentir incómodo, así que desvié la vista lentamente y tosí suavemente.

—Es cierto, es verdad, ¿está bien? Hice un plan adecuado sobre cómo empezar la conversación.

Sacar el tema de la codependencia solo nos va a estresar. Entonces, por ahora es mejor que evitemos tratar el tema, y trabajemos en los otros asuntos importantes. Nuestras ideas podrían ser diferentes, pero tenemos en común el deseo de hacer un éxito del baile, y eso debería permitirnos llevar una discusión constructiva.

Pero, hombre, ¿por qué Iroha sigue con esa cara de duda…?

—Cómo comenzar la conversación, ¿eh…? No puedo decir que confíe en senpai para eso.

—Sí, claro que un idiota tendrá poca credibilidad.

Siendo consciente de que las decisiones de mi vida difícilmente me valdrían algo de credibilidad, me encogí de hombros levemente.

Después, Iroha quedó en silencio por un momento como si estuviera tratando de ver algo y suspiró profundamente. Supongo que es solo que se quedó sin palabras para contestarme.

—Senpai, otra vez estás siendo sobreprotector.

Mientras lo decía, Iroha caminó en mi dirección, sujetó la bastilla de su falda y se sentó a mi lado con sutileza. Se agarró la frente, levantando un poco un poco su mentón. Sus cabellos susurraron débilmente mientras se movían por entre sus codos y brillaron bajo el crepúsculo, luego, ella fijó la mirada en algún lugar más allá de las ventanas frente a nosotros.

—Estoy segura de que Yukinoshita-senpai está dando lo mejor de sí. No es que no entienda cómo se siente.

—Bueno, de aquello podemos estar seguros.

Puse las manos detrás de mí y comencé a ver hacia el techo.

Quizá la respuesta de Iroha sea mejor idea. Cuando alguien tiene la intención de completar algo solo, probablemente, lo mejor para esta persona sea que los otros se alejen y vean las cosas seguir su rumbo.

—Aun así… ¿sigues planeando ayudarla?

Cuando vi en la dirección de su voz, la mano de Iroha seguía descansando en su frente y ella estaba volteando ligeramente hacia mí, como si observara mis reacciones. Incluso si esta acción se sentía muy infantil y se veía lindísima, de sus ojos venía una escalofriante sensación de seriedad.

—…Esa es mi intención.

Ya que no puedo confiar en mis ojos de pescado muerto para que me hagan ver serio, traté de compensar agravando mi tono. Iroha siguió en silencio por un rato, al parecer pensando en algo, y luego me preguntó con un tono suave:

— ¿Incluso si… aun haciéndolo, no trajera ningún beneficio para Yukinoshita senpai? ¿Aún ofrecerías tu ayuda?

—En primer lugar, realmente nunca actué para beneficiar a alguien, diríamos que este es mi modo normal de hacer las cosas… sí.

—Tu modo normal de hacer las cosas… ¿eh?

Asentí en respuesta mientras ella murmuraba esas palabras con un tono confundido. Luego Iroha dejó bajar su cabeza, mientras yo volteaba la mía para ver por la ventana.

El resultado siempre había sido el mismo.

Tanto mis palabras como mis acciones siempre quedan lejos de ser la solución correcta. Un ciclo sin fin de malentendidos y errores cometidos, ni siquiera mis disculpas acababan bien, son como una hilera de botones que se ensartan mal en la camisa.

Esto se había estado repitiendo constantemente durante el curso del año, y antes de que me diera cuenta, el invierno casi había acabado y los fuertes vientos que anuncian la llegada de la primavera ya roncaban en las ventanas, rompiendo este instante de silencio.

—Para ser honesta, no creo que Yukinoshita-senpai vaya a aceptar tu oferta.

—Pues sí…

Accidentalmente dejé salir un suspiro profundo, entonces Iroha se acercó y siguió diciendo:

—De hecho, es probable que seas rechazado cruelmente.

—Eso es muy probable…

Suspiré una vez más e Iroha se movió aún más cerca, mirándome fijamente:

—Aun así, ¿sigues queriendo ayudar?

—Por supuesto que ayudaré…

Al escuchar mi respuesta acabada con otro suspiro, Iroha abrió grande la boca, inclinando su cabeza a la derecha:

— ¡¿Eh?! ¿Por qué? No hablarás en serio.

—Bueno, en cuanto a porqué lo hago…

¿Realmente es tan impactante?, incluso dejo de usar honoríficos en este punto, tampoco es que importe en realidad… Pero ¿olvidaría lo que dijo en primer lugar…?

— ¿No fuiste tú la que me pidió ayuda en primer lugar…?

Cuando lo dije, Iroha se congeló por un momento, luego parpadeó un par de veces. Enseguida dio un paso rápido hacia atrás y comenzó a agitar sus manos mientras decía frenéticamente:

— ¿Qué-qué? ¡¿Lo estás haciendo por mí?! ¿Qué demonios, te enamoraste de mí, o algo? Aunque siempre me has ayudado, aunque siempre me has tratado bien, aunque no es que no me gustes, pero ahora hay muchas cosas que necesitan resolverse, así que dejémoslo para otra ocasión, lo siento mucho.

Rápidamente siguió con una reverencia profunda. A esto yo respondí asintiendo con satisfacción.

—Ah sí, eso es lo que quería. Suena distinto de lo usual, pero, como sea.

— ¿Qué pasa con ese comentario…? Es igual que siempre, ¿no? —murmuró Iroha disgustada, al parecer también me dirigió una mirada fulminante.

Pero sí, esa es la reacción que esperaba… Alejándose de donde yo yacía sintiéndome exhausto, Iroha llevó el índice a su mejilla mientras hablaba, poniendo cara de póker:

—Aunque no me importa si me usas como excusa.

—Una mala excusa, y, después de todo, no es la verdadera razón…

Iroha ignoró mi corrección y siguió picándose la mejilla, luciendo preocupada:

—Pero, para ser francos, también dudo que Yukinoshita-senpai vaya a aceptar una razón de ese tipo.

—Por supuesto que no… ¿cómo es que volvimos a este punto? Pero, oye, al menos, nuestra gran Irohasu puede ayudar con unas palabras bonitas en nuestra conversación, ¿no?

—Eh… no quiero… Eso también es imposible para mí.

—Imposible… Aunque no lo pensaste ni un instante…

Espera, ¿en serio acaba de decir ‘no quiero’? Mientras miraba hacia ella, preguntándome si por error había oído un yada yada en lugar de un mada mada, Iroha se aclaró la garganta,y luego, sin razón, se dio una palmada en el pecho para decir:

—Sí, la decisión de una chica no se cambia fácilmente. Aunque, bueno, si es algo que decidió otra persona, podemos hacerle algunos arreglos, o, si la decisión es una molestia, podemos actuar como si lo hubiéramos olvidado.

—Eres de lo peor…

No-no-no, eso es solo contigo, ¿verdad? No es cosa exclusiva de las chicas, sino que varía de una en otra. Ese tipo de igualdad donde todos pueden ser el mejor, es en la que cree alguien sin talentos, como yo.

Mientras se daba la vuelta hacia mí, Iroha dijo con un rostro afligido:

—Y considerando que estamos tratando con Yukinoshita-senpai, va a ser difícil, ¿no lo crees…?

—Claro, por supuesto que lo será…

No por ser la decisión de una chica, sino por ser la decisión de Yukinoshita, una decisión a la que no puedo oponerme fácilmente. Haciendo memoria de las experiencias por haber interactuado un año con ella, es obvio que la honestidad y seriedad de Yukinoshita no la dejarán retractarse de sus palabras con facilidad.

Cerrando sus ojos y cruzando los brazos, Iroha dio un gruñido corto y dijo:

—En esta ocasión, puedo sentir que se ha estado preocupando mucho por mí… así que siento que debería apoyar su decisión.

Luego comenzó su última resistencia, poniendo una sonrisa amarga:

—Esa es la razón, por eso no puedo ayudarte a persuadirla, lo siento, senpai.

Le dije que no se preocupara, poniendo la mejor sonrisa posible, y ella respondió asintiendo débilmente. Al oír mi idea aleatoria de que ella le dijera cosas buenas a Yukinoshita, lo escuchó con propiedad y hasta lo consideró seriamente. Tengo que decirlo, Isshiki Iroha realmente es una persona mucho más decente de como la había juzgado. Esto me hizo sentir vergüenza por haber tratado de arrastrarla a un asunto tan problemático.

Sí, yo debiera ser quien haga los planes.

… Y entonces, ¿cómo, exactamente, debería decírselo? No puedo hacerme la imagen, ella realmente es un problema grande, esa chica… Pero cuando se trata de ser problemático, yo soy exactamente lo mismo, o quizá incluso más problemático, en comparación.

Comencé a sobarme la frente para que la sangre me fluyera mejor al cerebro, mientras lo hacía, Iroha seguía mirándome, sin hacer sonido alguno.

—…

— ¿Qué pasa? —pregunté al notar su mirada sobre mí. Ella negó con la cabeza y contestó.

—Nada en realidad, solo estaba pensando en lo persistente que eres.

—Ah… bueno, sí.

  Al oír un comentario tan directo, mientras era observado por ella, me vi en una situación donde no tenía palabras. Así fue como solo pude responder de manera breve e incompleta. Iroha caminó lentamente, acercándose a mí, hasta llegar a un brazo de distancia, y siempre viéndome a los ojos.

—Pero ¿por qué? Luego de ser rechazado por la misma Yukinoshita-senpai, y tras escuchar las cosas que dijo Haruno-senpai. ¿Cuál es la razón exacta para que fuerces a llegar tan lejos? Cuando se trata de una situación tan problemática, uno solo debería mantenerse tan lejos como sea posible, ¿no es cierto?

Ella formuló su pregunta de un modo que no me dejó oportunidad para responder. Incluso si pudiera, dudo que encontrara una respuesta adecuada.

Los pasos de Iroha la acercaban más cada vez que hacía una pregunta, mientras, yo retrocedía para mantener la distancia, y llegó el punto en que pude sentir mis piernas topando con la banca.

—Hay muchas razones para eso…

Al darme cuenta de que no me quedaba más espacio para escapar, solo pude evitar verla directamente, pero Iroha procedió a tomarme de la corbata.

—Por favor, respóndeme seriamente, senpai.

Iroha hizo que mi cabeza regresara a la fuerza hacia ella, la obvia torcedura en mi corbata me dice que está aplicándole muchísima fuerza.

Quedo incapaz de voltear a otro lado, y tampoco puedo apartar la mirada de la imagen de los suaves labios y los ojos brillantes de Iroha. Frente a su expresión determinada, no pude hacer más que esforzarme para abrir mi boca atontada.

—Lo juro, realmente tengo muchas razones, me es imposible aclararlas todas ahora…

—Está bien incluso si las dices vagamente.

Iroha no me da oportunidad alguna para jugar con las palabras, me quita toda esperanza de seguir en silencio.

¿Pero cómo, exactamente, debería decirlo para que me entienda mejor?

Estos sentimientos tan dolorosos no son algo que pueda expresarse en palabras simples, pero lo más problemático de ellos es que pudieran ser mal descritos o malinterpretarse como cualquier otra cosa parecida. Son así de traslucidos, difusos, y amorfos. Aplicar en ellos las palabras existentes solo lograría merodear sus cercanías, hasta el punto de degradarlos, acabando como un fallo total.

Pero, más importante, no podía aceptar el acto de simplificar las cosas en una sola oración.

Hasta ahora, siempre había confiado en excusas como meter a mi hermana en la charla, o decir que solo estaba haciendo mi trabajo. E incluso ahora mismo, traté de usar la solicitud de Iroha como excusa, algo con lo que ella normalmente estaría conforme.

Pero lo que Iroha Isshiki quería no eran tales palabras sin honestidad. Sus ojos me lo estaban diciendo; que no se necesitaba un motivo, que no necesitaba un argumento elaborado, que estaba bien si no lo dejaba claro, bien decirlo vagamente.

‘Dame una respuesta.’

—…Tengo una responsabilidad.

—Responsabilidad, ¿eh? —murmuró Iroha en voz baja, tomó un respiro, e inclinó su cabeza un poco.

¿Le habrá parecido muy confuso? Bajó la cabeza y, al parecer, pensó por un rato, luego levantó la mirada, señalándome que continuara.

Asentí en respuesta y comencé a ensamblar palabras en mi cabeza. Probablemente porque Iroha se estaba sujetando de ella, mi corbata floja ahora se sentía muy apretada. Encontraba difícil respirar y mi pecho se sentía inusualmente caliente.

—Podemos estar seguros de que soy el responsable de que las cosas se hayan complicado tanto, y de que hayamos llegado a tal estado de codependencia. Por eso quería limpiar el desastre que hice, no es que haya decidido cambiar las cosas, más bien, es lo que siempre he hecho. Esa es mi única razón. —Cuando finalmente di mi conclusión que sonaba como respuesta, la mano de Iroha soltó mi corbata, resbalándose mientras perdía su fuerza.

—Jajaja… me equivoqué, eso fue tan diferente de lo que esperaba que me quedé atónita. Ah… tu corbata es todo un desastre, lo siento mucho.

—Ah, no importa, de todos modos, ya estaba algo torcida antes de que la agarraras…

Incluso después de oírlo, Iroha parecía pensar que no debió haberlo hecho, pues seguía murmurando palabras de disculpa, mientras frotaba ansiosamente mi corbata en un intento de enderezarla. Tan fuerte la tallaba, que mi cuerpo se balanceaba junto a sus movimientos.

Sus manos pararon de la nada.

—Esas palabras que dijiste ahora mismo, ¿puedes decirle lo mismo a Yukinoshita-senpai?

Los ojos de Iroha siguen fijos en mi corbata, y ella tiene una extraña expresión que no logro identificar.

No pude responderle a tiempo, así que Iroha tiró de mi corbata de nuevo, rogándome contestara. Su cabello castaño comenzó a susurrar como si me retara. La linda expresión con la que parecía estar bromeando, le dio paz a mi mente, razón por la que comencé a sonreír antes de darme cuenta.

—Lo diré, definitivamente, pero la verdadera cuestión aquí es si estas palabras podrán alcanzarla.

— ¡Jum!, vaya senpais problemáticos.

Iroha levantó la mirada con una sonrisa indescriptible, y luego le dio una palmada a mi corbata.

—Para mí, siempre y cuando el Club de Servicio siga ayudándome, siempre hará menos cosas por qué preocuparse. Así que ve de una vez.

Iroha se levantó ágilmente, y luego de dar unos cuantos pasos, se volvió hacia mí indicándome con las manos que la siguiera. Supongo que finalmente me dejó entrar a la sala del consejo estudiantil.

Levanté mi cuerpo sordo y caminé hacia ella.

2-2

Cuando entré a la sala del consejo junto con Iroha, percibí un olor fragante, el cual parecía ser algún tipo de perfume para interiores. A diferencia del que tenemos en la sala del Club de Servicio, es un olor frutal dulce y más refrescante, este sin la fragancia marcada del té.

La sala del consejo realmente no es muy grande, y las pilas de objetos amontonados que hay dentro dan testimonio de su larga historia. En el centro de todo este desastre, hay un pequeño espacio que luce inusualmente limpio y arreglado.

Junto a la mesa con diseño lúgubre del presidente hay un escritorio sencillo, donde Yukinoshita yace detrás mientras mira hacia una pizarra blanca.

Considerando que aquí no hay otros miembros del consejo, Yukinoshita e Iroha probablemente se quedaron solas para discutir el plan de acción. En la pizarra se podían ver palabras en rojo, azul y negro, y cuando se dio cuenta de que alguien más llegaba, Yukinoshita volvió la cabeza.

—Oh, Hikigaya-kun.

—Sí.

Yukinoshita actuó naturalmente aún después de verme, mostrando una sonrisa leve, como si sus emociones no se vieran afectadas por la orden de auto templanza.

—Isshiki-san, ¿tomamos un descanso?

Diciendo esto, le quitó el seguro al pizarrón, le dio la vuelta para que mostrara la otra cara, y lo echó hacia un lado.

Yukinoshita, que procedió a preparar té, encendió la cafetera eléctrica de esta sala, y sacó unas bolsas de té mientras esperaba a que el agua hirviera.

Viéndola realizar esas acciones de forma habilidosa, de repente me sentí nostálgico. Cuando notó mi mirada posándose sobre ella, Yukinoshita desvió la suya y se detuvo en una silla frente a su escritorio, señalándome que tomara asiento.

Podía oír el gorgojeo del agua hirviendo mientras sacaba la silla para hacerme espacio. Entonces fue que Iroha caminó animada hacia el escritorio principal, sentándose en una silla con reposabrazos y aspecto lujoso. Digo, esa silla se ve genial y lo que quieras, ¡PERO ¿PUEDES HACER ESTO?! Llévesela por solo $399 (Ya cumplí mi parte del trato Pewds).3

Pronto, Yukinoshita me acercó un vaso que lucía distinto de nuestro usual juego de té. Mientras le agradecía, lo tomé el té en mis manos, solo para oler un aroma poco familiar.

— ¿Ya lo escuchaste?

Hizo una pregunta sin especificar, pero es obvio de qué tema estamos hablando.

—Ah, sí. Es que hace poco estaba con Yuigahama.

Yukinoshita se vio sorprendida por un segundo, pero rápidamente volvió a tener la misma expresión calmada de antes.

—…Ya veo.

—Ya hablé con Hiratsuka-sensei para conocer los detalles. ¿Todo bien de tu lado? Puedo ayudar si hay algo en lo que me necesites…

Cuando estaba a mitad de mi discurso, Yukinoshita acercó el vaso de papel hacia su boca, le dio un sorbo al té para humedecérsela y contestó:

—Eso no es necesario, nosotros ya estamos trabajando en las contramedidas apropiadas.

En contraste con el calor del vaso de té que sostenía en mis manos, nuestra conversación parecía haber comenzado con un tono frío e incómodo. Por la incomodidad de esta atmósfera, Iroha hacía desfiguros con su cuerpo, mientras miraba hacia mí, como si dijera “dilo con amabilidad, por favor”.

No, espera un segundo, Iroha, para que una conversación funcione hay cosas relevantes y esenciales, como la dirección, la secuencia, los procedimientos y el ambiente, incluso el valor, ¿no es verdad? Hombre, qué difícil es formar una conversación decente. Incluso ahora, mi intento para probar su disposición para hablar del tema fue rechazada inmediatamente.

Como sea, para que esta conversación continúe, es necesario romper el hielo adecuadamente, cosa a la que no estoy acostumbrado.

Soplé unas cuantas veces sobre mi baso de té, pensando en cómo debería iniciar la conversación. Tan pronto como la sensación de calor empezó a desaparecer del té, alcanzando una temperatura que mi lengua de gato pudiera soportar, le di un trago, e hice una pregunta con voz baja.

—Entonces… ¿cuál es su plan?

Al oír mi respuesta, Yukinoshita me miró a los ojos, como si tratara de instigar algo de mí.

—Seguimos revisando nuestra propuesta actual, por ahora, no hay mucho que decir sobre nuestros planes.

Revisando, ¿eh…? Pero considerando todas esas palabras que vi en el pizarrón recién, y con la forma en que Iroha ve hacia Yukinoshita con una mirada de desconfianza, parece que la dirección principal que tomarán aún no ha sido decidida, mas ella no quiere hablar al respecto.

Hasta volteó la pizarra para que nadie pudiera verla, así, forzar una respuesta quizá no sea la mejor idea.

En ese caso, es mejor hablar de una manera más indirecta, y entonces la conversación va a descarrilarse con mi método actual. Miré hacia Iroha e hice una pregunta.

— ¿Hay algo que se pueda hacer ahora mismo?

—…Por ahora, no mucho.

Iroha no me miró cuando contestó, pero tampoco miraba hacia Yukinoshita, así que es difícil saber si era una mentira o no.

Pero si nos fijamos en la ausencia de los otros miembros del comité del consejo y en la atmósfera relajada que reina en esta sala, tal parece que la situación no era tan urgente como parecía, o, al menos, no había acciones específicas que necesitaran tomarse de inmediato.

—Entonces, dicho con otras palabras, ¿ahora mismo la situación no es adecuada para tomar acciones inmediatas?

—Por supuesto, después de todo, apenas hoy recibimos la orden de auto templanza.

Yukinoshita contestó a la conclusión que murmuré accidentalmente, siempre con su tono calmado. Para alguien que acababa de recibir la noticia no hace mucho, sus palabras carecían de la ansiedad que uno habría esperado. Lo más probable era que ella, también, ya se hubiera dado cuenta del otro significado tras ‘aplicar auto templanza’, y fuera por eso que ella mantenía su compostura en esta situación.

Yukinoshita y yo compartimos una perspectiva similar respecto a la orden de auto templanza emitida por los ejecutivos de la escuela. Un interés común es la base para inducir a una conversación activa, y probablemente yo pueda seguir hablando del tema, un poco más.

Volví a ver hacia Yukinoshita.

—Pero hay contramedidas que se pueden diseñar con base en eso, ¿verdad? Después de todo, es solo una orden de templanza, de hecho, es posible seguir e ignorar la orden si están desesperados.

Los que emitieron la orden de templanza fueron los ejecutivos de la escuela, y, específicamente, fue una concesión para Hiratsuka-sensei. El pedirle a alguien que aplique auto templanza también indica que se le entrega la libertad de aplicación, es un discurso que podría ser interpretado de tal modo que el sujeto tiene permitido tomar decisiones con base en su propio juicio. Aunque su intención original es solicitar a los organizadores que cancelen el evento sin sonar forzoso, Yukinoshita puede malinterpretarlo intencionalmente y complicar más las cosas, usando el argumento de que solo se les pidió aplicar auto templanza. Sin embargo, la decisión final aún estaba en manos del consejo estudiantil.

Mi argumento vino con una sonrisa amarga, sabiendo que Yukinoshita probablemente conociera la situación mejor que yo.

A esto Yukinoshita respondió sin que sus cejas delataran sorpresa:

—Prefiero no tomar ese riesgo, de ser posible.

—Es verdad que usar la ambigüedad del término en su contra pudiera funcionar. Pero una muestra de rebeldía no será suficiente.

—Yo también lo sé, por eso lo utilizaremos únicamente para abrir una plataforma de discusión.

Tal como ella dijo, hacer el baile a la fuerza apenas y es una autodestrucción que servirá una sola ocasión. No se puede tomar una decisión tan descabellada si planean seguir organizando el baile en los años por venir.

Su verdadero plan es aplicar su estado de auto templanza como su vía para negociar con los padres.

Amenazándolos con argumentos como: Podríamos organizarlo sin la supervisión de la escuela, podríamos hacer el evento en algún lado fuera del campus, podríamos hacer algo que vaya más allá de los extremos de su imaginación, ¿aun así quieren seguir?

Incluso si el consejo estudiantil realmente no haría tales cosas, es un método efectivo para lograr que los padres acepten su petición para negociar.

Es la forma difícil de hacer las cosas, pero así dará lugar para una negociación.

Pero lo que importa, a fin de cuentas, es el material que puedan presentar durante la negociación.

Me levanté y caminé hacia la pizarra para moverla. Yukinoshita suspiró, pero no intentó detenerme.

Tiré del pizarrón y le di la vuelta.

Como esperaba, en la pizarra había sugerencias sobre la estrategia que podrían tomar y otra información relacionada con la nueva dirección que tomará el baile.

Tal parece que tuvieron una larga conversación, pues hay trazos de su discusión en cuanta pizarra hay. Hay dos clases distintas de trazos y estilos en la escritura del pizarrón, que al parecer pertenecen a Yukinoshita e Iroha.

Las oraciones que casi siempre acaban con signo de interrogación, pero están formadas adecuadamente y escritas en horizontal, probablemente fueran las de Yukinoshita, mientras que los puñados de oraciones que acaban con un gran signo de exclamación parecían ser de Iroha.

A juzgar por la forma en que están ordenadas las oraciones, Yukinoshita e Iroha dieron una sugerencia a la vez, luego comentaron las de la otra para saber cuál idea era mejor y los posibles arreglos.

— ¿Entonces, esas ideas son de ustedes dos?

—Para ser más precisos, cuestioné la idea de Yukinoshita-senpai, mientras ella refutaba mis sugerencias.

—Ya veo, entonces la discusión que tuvieron aquí fue muy constructiva.

Es importante tener más de una sugerencia cuando uno se encuentra estancado. De este modo al menos tienen más opciones y las sugerencias de ambas pueden contrastarse, pero enfocarse demasiado en refutar a los demás tampoco creará ningún avance.

Con el solo crear una situación de choque, la discusión podría avanzar. Pero si únicamente señalan si las sugerencias pudieran funcionar, esto las llevará a una conclusión de ‘sí o no’.

Entonces, exactamente a qué clase de conclusión llegaron… ¿eh? Entre todas las cosas escritas, no hallo nada que se sienta siquiera parecido a una conclusión, es como leer unas notas que solo su dueño puede entender.

—…Y, ¿dónde está su conclusión?

—Veamos… las que están en círculos rojos.

Mientras Iroha respondía, volteé a ver la pizarra y, en efecto, había algunos sitios señalados con círculos rojos.

Día maravilloso, sana convivencia, código de vestimenta restringido, respetar los lineamientos, oficiales supervisando, prohibidas las subidas, ¡APROBADO!

Todo eso.

—Mmm… Creo que lo entien… No, alto, alto, alto, no entiendo nada de lo que está pasando aquí.

Digo, ¿qué es esto, un juego de hallar la palabra? Siento que lo entiendo, pero, a la vez no… ¿Qué estoy viendo exactamente?

Miré hacia atrás, con la esperanza de una explicación.

Luego Yukinoshita colocó su dedo en la boca del vaso, mirando el gentil baile de las olas en la superficie del té.

—Todavía estaba ordenando las cosas cuando llegaste.

—Oh, e-eso era… Perdón por interrumpir.

Yukinoshita sonó como si simplemente relatara los hechos sin la intención de culpar a nadie, lo que me hizo tartamudear. Por como estaba frente a la pizarra cuando recién entré, parecía que Yukinoshita ya estaba acabando las cosas. Me disculpé por mi interrupción repentina, a lo que ella respondió negando con la cabeza, diciendo que no importaba.

Para escapar de esta atmósfera incómoda, me aclaré la garganta e hice una pregunta con voz limpia:

—Y entonces, ¿qué se supone signifiquen esas palabras? Realmente no lo entiendo.

Esta vez fue Yukinoshita quien pareció incomodarse, haciendo una pausa por un corto instante antes de que respondiera:

—…Como dije, seguimos revisando la propuesta.

Ella miró hacia abajo y no dijo más. Bueno, considerando que Yukinoshita no quiere que yo me involucre, tiene sentido que haya preferido no seguir explicando.

Lo que significa: en sus marcas, listos, Irohasu-chan~ Rápidamente volteé hacia Iroha, a lo que ella contestó mientras mostraba una cara reacia.

—Em… para decirlo sencillo, nuestro enfoque actual es… ¿hacer arreglos a las restricciones de vestimenta? ¿Lo dije bien, Yukinoshita-senpai?

Cuando Iroha se volteó con Yukinoshita, esta, probablemente pensando que no era bueno simplemente ignorarla, contestó de mala gana.

—Tenemos planeado fortificar nuestro código de vestimenta para prohibir la ropa extravagante o muy reveladora. Luego de definir bien los requerimientos apropiados, contactaremos al arrendatario de nuestro lado para que prepare un catálogo adecuado.

—Oh…

Ya veo. Establecen un estándar de vestimenta apropiada para garantizar la sobriedad en las apariencias de los estudiantes durante el evento. Y la mayor parte de los estudiantes preferirán rentar sus atuendos a través del consejo estudiantil, así que, naturalmente, tendrán que adherirse a las normas del código de vestimenta. Pero también hay excepciones…

— ¿Y qué pasa con los estudiantes que quieran llevar su propia ropa?

Luego Iroha apuntó hacia las palabras encerradas y contestó.

—Ya que la mayoría de los participantes van a usar ropa que cumpla las normas, es casi seguro que los otros estudiantes querrán evitar destacar mucho en el grupo.

—Cierto, presión social.

—Esa no es una palabra bonita para describirlo…

Iroha miró hacia mí, luciendo seria y descontenta. Pero ¿no es exactamente eso lo que trataba de decir…?

Incluso así, dudo que todo mundo vaya a aceptar mezclarse con la muchedumbre. No importa en qué era estemos, siempre habrá algún excéntrico que piense “¡¡Seguiré mi camino, incluso si significa ser distinto de los otros!! ¡¡Vean este encanto erótico que me hace destacar de los plebeyos!! It’s☆party☆time!!”, mientras sostiene una jarra sobre su cabeza.4

—Pero ¿no seguirá habiendo algunos estudiantes que se pongan ropa ridícula con el propósito de atraer la atención? Después de todo, es un momento importante en sus vidas escolares.

—Éramos conscientes de esa posibilidad. Por eso ya planeamos las contramedidas.

Yukinoshita respondió directamente, pero no se explicó más allá en su declaración. Pero si observas mejor las pistas, la respuesta se revelará eventualmente.

—… ¿Realmente aceptarán u obedecerán la restricción de no subir nada a las redes sociales?

Fui a señalar el texto inusualmente pequeño en la parte más baja de la pizarra. ¿La escritura era tan pequeña porque no tenían espacio? ¿O era por su falta de confianza en esta solución?

Yukinoshita dejó salir un suspiro de gran fatiga.

—Sobre eso, incluso si es difícil que lo obedezcan, tampoco matará a nadie dar un aviso por escrito, cuando menos.

—Incluso si eso causa algún problema, la responsabilidad será solo de ellos por no seguir las reglas, ¿no es verdad? Después de todo, ya no son niños —dijo Iroha.

Aunque es cierto que la mayoría de los graduados están por arriba de la edad del consentimiento, aún persiste la idea general de que solo la gente mayor de dieciocho años puede ser vista como adulta, y con esto tampoco se evitará que la gente critique a los organizadores. Mientras me hallaba analizando el asunto, Yukinoshita hizo otra observación.

—Somos conscientes de que, si solo les prohibimos subir fotografías en línea, habrá insatisfacción, por eso planeamos compensarlo contratando fotógrafos independientes, y después del baile les venderemos las fotos y archivos a los participantes.

—Ah… ya veo cómo funciona.

Por alguna razón, Iroha sacó el pecho con satisfacción. Supongo que las chicas tienen la necesidad de tomar fotos bonitas.

Contratar fotógrafos y vender las fotos no será un problema. Podemos considerar que, en los eventos escolares recientes, como el día deportivo, también se restringió que los padres tomaran fotos, mientras que la escuela se las vendió abiertamente.

Incluso durante el periodo Showa, había ciertas ocasiones en que los estudiantes llevaban fotógrafos consigo para los eventos, como su viaje de graduación, y les compraban fotografías, así que esto sería aceptable por los padres.

Esto incluso podría llevarnos a historias interesantes, como la de alguien que anota el número de serie de la fotografía donde aparece su chica favorita, solo para ser descubierto por los otros estudiantes, que le acusarían: “Oye, tú no apareces en esa foto, ¿verdad? Vamos a ver… ¡guauuuu!”, para que luego se esparcieran rápidamente los rumores por la clase, el pobre tipo fuera víctima de las burlas de sus compañeros, y luego fuera rechazado al segundo día, antes de que se confesara siquiera. Cualquier padre que haya tenido una experiencia así de dolorosa entenderá lo que significan las fotos en realidad, ¿no?

¡Ejem, ejem!

Como sea, en la superficie lo han puesto como norma escrita para tener el argumento de que es su propia responsabilidad seguir las reglas, y, a quienes no estén convencidos de los beneficios de esta regla, los convencerán preparando una alternativa. Realmente es un plan viable.

Los estudiantes podrían oponerse, pero lo que más importa es que el consejo estudiantil tendrá un punto relevante que puede ser aceptado por los padres.

Aunque todavía existen incertidumbres, el asunto importante es que se podrá mostrar a los padres que los organizadores tienen contramedidas para mitigar las preocupaciones que expresaron.

—Ya veo… es cierto que tienen un buen plan.

—Gracias.

Hice un corto señalamiento mientras miraba hacia la pizarra, a lo que Yukinoshita contestó con un mínimo de palabras.

Incluso si es solo un boceto, es increíble la cantidad de pensamiento puesta en ello sobre un lapso tan corto.

Sin embargo, aún quedan algunas partes que puedo cuestionar.

—Si hablamos de esto, ¿cuáles son las posibilidades de ganar?

Les hice una pregunta mientras golpeaba la pizarra con el revés de mi dedo. Iroha hizo un sonido de ‘¡bah!’ luciendo disgustada, mientras que Yukinoshita no mostró cambio alguno en su expresión y contestó con su tono calmado usual.

—Tomamos en consideración sus preocupaciones, y encontramos métodos para tratar con los problemas que nos mencionaron. Creo que nuestras posibilidades de conseguir su aprobación no serán bajas.

—Pues sí, parece que así será. Que darán aprobación a la propuesta mejorada ahora que se encargaron de sus preocupaciones… Bajo circunstancias normales, así sería.

Pero yo lo sé, las cosas no van a ser tan fáciles esta vez.

Esta no es una situación igual a las otras con las que siempre tratamos.

Todas esas extrañas preocupaciones y peticiones de los padres se nos presentaron con una intención absoluta de acabar con el baile de graduación. No fueron con la intención de volver realidad al baile, tampoco esperando que los organizadores hicieran mejoras. Sin importar cuántos compromisos se hicieran, las oportunidades de que aprobaran el evento eran pocas, pues les falta un elemento crucial si su deseo es sobrepasar esa intención adversa.

Es un elemento crucial que Yukinoshita no puede conseguir, o, específicamente, un elemento al que no puede apuntar.

Y aquí es donde entro yo.

He estado observando las reacciones de Yukinoshita para encontrar una apertura y poder hablarle, y ahora parece ser el momento adecuado. Lance una mirada hacia Iroha, a lo que ella asintió levemente, mostrando aprobación.

—Yukinoshita, hay algo de lo que quiero hablar con calma contigo.

Al oír esto, Yukinoshita me miró con un rostro estupefacto.

—…Muy bien, entonces, probablemente, yo debería ir afue…

Pretendiendo que era su reacción a la atmósfera, Iroha se puso de pie con la intención de salir. Pero Yukinoshita la detuvo inmediatamente.

— ¿Debo suponer que está relacionado con el baile de graduación? Si ese es el caso, será mejor que Isshiki-san también esté presente.

—Ajaja… cierto.

Respondiéndole de manera incómoda, Iroha miró hacia mí brevemente, a lo que yo reaccioné agitando la cabeza, diciéndole que estaba bien. Entonces Iroha volvió a sentarse con una expresión inquieta sobre su rostro.

Soy consciente de que Yukinoshita no quiere que yo me involucre. De hecho, es probable que ella hubiera preferido no conversar conmigo siquiera. Por esa razón le pidió a Iroha que se quedara, ya que la presencia de una tercera persona podría hacer que me resultara más difícil hablar.

Pero si ese es el caso, entonces solo tendré que aferrarme a mi resolución.

—… ¿Puedo ayudar con el baile?

Justo después de que lo dije, los ojos de Yukinoshita se abrieron ampliamente, dando la impresión de que estaba en choque. Luego ella bajó la vista, y abrió la boca un poco como si fuera a decir algo.

Si simplemente esperara a que me diera respuesta, definitivamente iba a tratar de desviar la conversación igual que hizo hace un momento. Así que yo la interrumpí continuando mi discurso, lanzando de manera forzada todas las razones en las que pude pensar, sin dejar ni un espacio de por medio.

—No creo que haya problemas con los arreglos que le hicieron a la propuesta. Pero, las posibilidades de éxito no son muy altas. Entonces, es probable que debamos trabajar en otro conjunto de propuestas. Me enteré de que la propuesta original fue rechazada, así que, quizá, deberíamos trabajar en una tercera o cuarta opción sobre cómo cambiar las cosas.

Mientras seguía hablando, me di cuenta de que lo que dije no parecía transmitir mi mensaje adecuadamente. Pero si hacía alguna pausa, me preocupaba que pudiera quedarme sin habla.

—Ahora que las cosas han llegado a este punto, no es como si fuera a tomar la iniciativa de hacer nada, simplemente actuaré basado en tus instrucciones, mírame como un personaje que llega con un par de ideas mientras estás frente a una pared. Esta clase de rol no es diferente al que tienen Iroha y el resto, ¿verdad? Hacer el tipo de cosas que hago normalmente, ese es mi único deseo.

Yukinoshita se mordió levemente el labio inferior y escuchó en silencio, ella no parecía estar enojada o triste, era como si estuviera tratando de suprimir sus sentimientos.

—…Así es, igual que han sido siempre las cosas.

—Si ese es el ca…

A continuación, Yukinoshita interrumpió, bajando su cabeza mientras seguía su discurso.

—Al final, siempre tendré que seguir confiando en ti…

Su voz tenía un sonido que aparentaba calma y era inmutable, mas cada palabra que pronunció ejerce una presión sofocante sobre mi pecho.

Yukinoshita volvió a levantar la cabeza, viéndome con una sonrisa parecida a la de una madre viendo a su hijo juguetón, y, lenta, amablemente, utilizó unas palabras de persuasión.

—Exactamente por eso quiero cambiarlo. Las palabras que dijo mi hermana, eso también lo sabes, ¿no?

—Yo… sí.

Al escucharla decir eso, no pude sino mirar hacia otro lado.

Codependencia.

Quizá no sea solo yo, Yukinoshita también debe estar consciente de ese término.

Esa es la razón por la que se niega a dejar las cosas como estaban, para corregir lo que estaba mal en nuestra relación, para volverse independiente.

Porque yo no puedo cuestionar siquiera lo que es correcto o incorrecto, y simplemente endulzo nuestra relación con un término confuso, limitándome a una relación tan retorcida.

—Pero… esta es una responsabilidad que yo debería tomar. Nunca se trató de quién estaba equivocado, ¿verdad?

Mientras luchaba con mi cerebro para completar esta frase, miré a los ojos de Yukinoshita, y ellos contraían dolorosamente, cosa que me hizo apartar la vista de nuevo. Ya no puedo continuar ahora que he visto esta expresión en ella.

Pero si no lo digo ahora, puede ser que nunca vuelva a haber oportunidad en el futuro. Porque estoy consciente de la persona problemática y poco fiable que soy.

Por eso es que debo dejarla saber. Incluso si es difícil decirle cómo me siento, incluso si no puedo expresar adecuadamente esos sentimientos, tengo qué, tengo que hacer que lo sepa.

—Por supuesto, puedo elegir simplemente hacerme a un lado y no actuar. Pero con ese método nada cambiará para mejor, y si están mal los métodos que hemos usado hasta ahora, entonces buscaremos una manera distinta, un enfoque diferente, otra forma de comunicarnos…

¿Cómo podría hacer que mis palabras sonaran mejor? Seguí buscando mejores términos para usar, pero el monstruo de la autoconsciencia y la racionalidad continuamente me mostraban sus colmillos. Pensamientos ambiguos siguen materializándose en una horrenda figura cuando dejan mi boca, cada palabra que digo me arrastra más y más lejos de mis verdaderas intenciones. En cuanto a si estaba mostrándome muy ansioso, antes de darme cuenta, mis manos se convirtieron en puños debajo de la mesa. Respiré profundamente y abrí las manos para limpiarme el sudor en el pantalón.

¿Mis palabras la habrán alcanzado del modo que yo quería?

—Entonces… no importa qué clase de final espere, quiero tomar la responsabilidad adecuadamente.

No, quizá eso no importaba.

—Por ese motivo… realmente quiero… poder ayudarte.

Esas palabras solo fueron dichas para darme satisfacción, por mi deseo de imponerme a Yukinoshita.

Siendo consciente de la verdadera naturaleza de mis acciones, soy incapaz de verla a los ojos, entonces lo único que me queda es alejar mi vista de ella.

—…Gracias. Pero ya está bien, ya dijiste suficiente.

Su voz sonó tan mansa como el ruido de la nieve cayendo por la noche, fue una hermosa sensación que se sentía como si fuera a desaparecer repentinamente, una poderosa fuerza que pudiera atraer a todo ser en este mundo. Su expresión parecía decir que estaba en paz, frente a una sonrisa tan linda pero tan vaga, solo pude tragarme mi aliento y mi voz.

 Dentro de este silencio congelado, Yukinoshita comenzó a hablar con una voz suave.

—Fue mi culpa, para comenzar, por siempre dejar que Yuigahama-san y tú se encargaran de las cosas… por eso llegamos a esta situación tan turbia. Si no limpio el desastre, ninguno de nosotros podrá seguir adelante, ¿no es así? La que debería tomar la responsabilidad soy yo.

—…No, también es mi responsabilidad.

Yukinoshita bajó la cabeza luego de escuchar mi respuesta, luego la agitó lentamente. Mientras yo me consumía para encontrar una mejor manera de continuar la conversación, Iroha nos interrumpió.

—Este, ¿puedo preguntar cuánto tiempo planean atascarse en el mismo problema?

Cuando hizo la pregunta, mirándonos a Yukinoshita y a mí, sonó histérica.

Ninguno de nosotros pudo responderle, así que solo seguimos con las cabezas abajo. Supongo que es solo que así funcionan las cosas entre nosotros, no se llegará a ninguna conclusión sin importar cuánto hablemos al respecto, y nuestros puntos de vista seguirán siendo como líneas paralelas. Sabiendo esto, Yukinoshita y yo decidimos no continuar, y ambos quedamos en silencio.

Al final del día, mis pensamientos siguen sin poder alcanzarla.

El mensaje nunca puede ser transmitido si nos negamos a hablar, pero incluso a través de la palabra, el mensaje sigue sin poder alcanzar el otro extremo. Durante lo que va del año, este tipo de sentimiento siempre ha existido entre nosotros. Que la idea de hablar con el otro para alcanzar un entendimiento mutuo es apenas un pensamiento arrogante, mientras que la idea de entendernos mutuamente sin comunicarnos es solo una ilusión.

Es por eso que siempre tendremos que pensar bien sobre qué hablaremos, el cómo decirlo correctamente. Teniendo la libertad de hablar sobre cualquier tema sin sentido, pero manteniendo calladas las cosas más importantes.

Pero, estos sentimientos que quería expresar no eran cuestión de una frase o un término, y, a fin de cuentas, no soy ningún experto al comunicarme usando las palabras.

En ese caso, la solución es simple.

Nuestro medio de comunicación siempre ha estado allí.

—Ya entendí. Entonces dejaré de hablar de eso, y tampoco te voy a ayudar.

¡Uf!, lo dije claro y fuerte. En mi vista lateral, vi a Iroha jadear.

Yukinoshita sonrió y asintió con la cabeza, luciendo aliviada luego de escuchar mi respuesta.

Ya esperaba una respuesta como esa desde el principio. Pero sin hablar claramente con ella no podía estar seguro. Si no dejo claras nuestras posiciones, la conversación no puede avanzar.

Sonreí con satisfacción y seguí diciendo:

—…Pero nunca dije que no me opondría a ti.

— ¿Eh?

Iroha inclinó su cabeza.

Yukinoshita también pareció confundirse al principio, pero poco después cerró sus ojos, ¿sería entonces que entendió lo que trataba de decir?

Puse una sonrisa sarcástica y llevé los dos puños hacia mi pecho.

—No creo que sea difícil de adivinar lo que sucede cuando dos opiniones se oponen, ¿verdad?

Luego de escuchar las palabras de Hiratsuka-sensei acerca de los héroes justicieros que luchan por una solución, esta es la idea turbia a la que llegué.

Como la comunicación a través de las palabras no funcionó, entonces tendré que expresarme a través de mis acciones.

—Después de todo, llevo un buen tiempo interesado en el estatus del baile, así que me voy a enojar si no lo aprueban. Pero tampoco puedo aceptar por completo los arreglos que hiciste a la propuesta… En ese caso, haré una yo mismo.

— ¿Estás hablando en serio?

Asentí para responder a la pregunta de Yukinoshita.

Incluso si es una decisión unilateral, esta es una forma segura de ganarme un mínimo de relevancia en baile de graduación.

Si me rindo ahora, eso significaría negar tanto la relación que he construido con ella, como el propio Club de Servicio.

Por eso debo intentarlo, para probarle a Yukinoshita que nuestra relación no es una codependencia.

Para probarle que todo este tiempo que hemos pasado juntos tiene un significado más positivo.

Solo después de probarlo, podremos mejorar lentamente, tendremos una relación más cercana a lo correcto.

—Nuestra competencia todavía no acaba, y no todo el mundo tiene que hacer las cosas del mismo modo. Entonces, está bien si nosotros escogemos rutas distintas, ¿verdad?

Yukinoshita me dijo cosas similares hace mucho tiempo. Pero creo que aún lo recuerda, de otro modo, no se estaría mordiendo el labio como lo hace justo ahora.

Tomando como referencia el cómo establecimos la competencia en aquel entonces, mientras la estructura básica y el concepto no hayan cambiado, las reglas deberían seguir aplicando en nuestra situación actual.

Espere por una respuesta de Yukinoshita. Pero de ella solo se pudieron escuchar unos cuantos suspiros de estrés.

Respondió Iroha, quien estaba junto a la silenciosa Yukinoshita.

—Creo que esto podría funcionar.

»Mientras el baile pueda ser aprobado, el proceso no me parece tan relevante, y lo que Yukinoshita-senpai dijo recién no aplica en este caso, así que debería estar bien.»

La declaración de indiferencia de Iroha hizo que Yukinoshita tuviera difícil pensar en una respuesta.

El silencio en la habitación sigue inminente. Pensando en que ese mismo silencio pudiera ser exactamente la respuesta que ocupo, suspiré con alivio.

Tal como supuse, incluso si traía la competencia como excusa, ella no lo aceptaría sin más…  A pesar de su naturaleza competitiva, Yukinoshita Yukino no es una persona de mente simple.

—…Bueno, de todos modos, no es que esperara obtener tu aprobación, solo estoy diciendo lo que planeo hacer después, ese es el único punto que quería que supieras.

Esto no es una negociación. Es un simple aviso, mi declaración de guerra.

Ella debería tener la agudeza suficiente para entender la situación. Yukinoshita suspiró y se mordió los labios débilmente. Cerró los ojos de manera dolorosa, acomodó su mano debajo de su boca, y comenzó a pensar.

Por el silencio de la habitación fluyeron sonidos de respiración. Pero a diferencia de la situación acallada de antes, la tranquilidad de ahora no expide una sensación de rechazo, más bien se siente como un interludio hacia la siguiente fase.

Yukinoshita se tocó los labios, que luego se abrieron, creando una voz que no sonó como un suspiro o un murmullo.

—Si ese es el caso…

¿Originalmente no habrá querido decirlo? Las palabras que acaban de salir de su boca pararon a medio trayecto, como si estuvieran a punto de esfumarse en el instante, para nunca volver.

Luego me incliné al frente, listo para pedir su continuación. Yukinoshita abrió sus ojos y su expresión perdió ímpetu lentamente, regresando a su serenidad original.

 Era como una llama helada azul, hermosa pero fugaz. La asombrosa claridad de su expresión me robó el aliento, me hizo olvidar pedir lo que seguía en sus palabras, y hasta arrebató la totalidad de mi campo de visión.

—El ganador tendrá el derecho de ordenarle al otro lo que quiera… ¿Supongo que ese es el caso?

Una luz intensa resplandece en sus ojos azules pálido. De manera distinta de cómo hace un instante parecía estar perdida en sus pensamientos, ahora sus ojos están libres de confusión, viéndome abiertamente.

Miré con firmeza hacia sus ojos, y asentí confirmando.

—Sí, así será.

Ha pasado mucho desde la última vez que Yukinoshita me causó escalofríos, esta sensación nostálgica me recuerda aquella conversación nuestra. La revelación de que la atmósfera entre nosotros ha vuelto a ser lo que solía me hizo suspirar con alivio.

La tensión en el aire finalmente se ha ido.

Iroha, quien había estado escuchando nuestra conversación todo este tiempo, murmuró.

—Iuuj, ¿qué fue todo eso? Qué miedo.

—Oye tú…

Mientras miraba hacia ella, Iroha bajó la cabeza como un niño regañado por haber dicho algo inapropiado.

— ¡Jum…! pero realmente se siente fuera de lugar y un poco espeluznante, ¿no creen…? Además, senpai, ¿por qué te precipitas de la nada?

Iroha soltó comentario ridículo con una expresión descontenta en su rostro. Oh, vamos… Mientras refunfuñaba con Iroha, alguien comenzó a reír de repente.

—Sí, se siente algo raro. Ufufufu…

Yukinoshita rio de una manera muy cómica. Ya ha pasado mucho desde la última vez que oí una risa tan descuidada de ella, con una sonrisa tan hipnotizante como una flor abriéndose. Frente a esto, Iroha asintió repetidamente como si dijera ‘¡Claro que sí! Al verlas actuar de este modo, algo en mi interior que estaba enredado muy fuerte, repentinamente se partió a la mitad, haciéndome que perdiera la fuerza, sin control.

—Ustedes dos…

—Ajaja… ejem, eso fue solo un chiste. Pero ya me hiciste recordar, es verdad que todo comenzó desde aquel día.

Yukinoshita contuvo la sonrisa en su rostro, y con los colores de la felicidad aún brillando en sus ojos, ella comenzó a verme con una mirada provocativa. Eso también fue encantador.

—Así que, déjame finalizar las cosas. Los dos haremos las cosas con nuestros propios medios para lograr la realización del baile, y el victorioso podrá hacerle una demanda al perdedor, ¿no es así?

—Ah… sí.

Respondí brevemente, a lo que Yukinoshita asintió con satisfacción. Me quedé viendo a su rostro orgulloso con mi boca medio abierta.

Probablemente se dio cuenta de que estaba actuando extraño, porque Yukinoshita volvió a verme e hizo una pregunta.

— ¿Qué pasa?

—No es nada… Solo estoy sorprendido de que realmente hayas aceptado el desafío.

Volteé a ver hacia Iroha, tratando de confirmar que lo hubiera dicho de forma correcta. Pero, probablemente porque no estaba enterada de la competencia, parece estar malhumorada y con un rostro insatisfecho, y así solo se encogió de hombros como si estuviera diciendo ‘Ya ni siquiera sé lo que está pasando aquí’.

—En realidad no es tan difícil de creer.

Yukinoshita declaró esto con calma, mientras se echaba el cabello sobre los hombros.

Mmm… ¿esto es un acertijo? Pero la respuesta parece muy difícil de descubrir. Mientras trataba de resolver la cuestión, Yukinoshita me dio una sonrisa triunfante.

— ¿No lo sabías ya? Que odio perder contra otros.

Con una sonrisa un tanto malvada y con un tono burlesco, ella reveló la respuesta a su acertijo.


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  1. Voz japonesa: Interprétese «Inconveniencia».
  2. En 2018, personas desconocidas agregaron subtítulos al video musical Crab Rave en la plataforma de YouTube, en estos se hacía referencia a la salida de Barack Obama de la presidencia y terminó alcanzando la categoría de meme.
  3. Referencia a un comercial japonés sobre sillas véase aquí.
  4. Referencia a una revista japonesa sobre moda.