Llegué al pueblo de los elfos, y recibí el permiso para quedarme 2 días, así como la autorización para recorrerlo libremente.

Ya con ese tiempo podré encontrar a una chica que desee unirse a mi harem.

Pero antes de eso, primero hay algo que hacer.

—Tita, llévame a ver a tu madre.

—Sí, de inmediato.

—Espera, espera. Tita, ¿por qué lo llevarás a ver a tu viuda madre, que encima está enferma y en cama?

La matriarca se exalta ante la inocencia de Tita.

—No, Obaachan, estás equivocada. Ork verá a mi madre porque él ha aprendido técnicas medicinales, y tal vez pueda curarla.

Bueno, en sí, lo que piensa la matriarca de añadir a la madre de Tita a mi harem, no es un malentendido.

De hecho, una hembra madura como ella, también me produce curiosidad. Si, por ejemplo, la curo y ella se enamora de mi por haberla salvado, y quisiera dar a luz algunos hijos míos, lo haría con ella sin problemas, sin importar el lugar.

Además, las elfas se mantienen jóvenes en apariencia, y solo por tener una hija no es que la madre pierda su valor como mujer.

—¿Qué dices? ¿Que Ork es médico?

—Así es. Hubo muchas cosas y circunstancias que me llevaron a aprender a serlo.

—… … También los acompañaré. Así no se le ocurrirá hacer nada extraño.

—Oh, claro. Si así lo deseas.

Si Tita es la nieta de la matriarca, entonces su mamá es la hija de ella. Se entiende el por qué se preocupa a ese nivel.

En el segundo piso de la casa de la matriarca, había una cama donde estaba acostada una hermosa mujer.

Su apariencia se veía como de una dama de unos 24 años para atrás. No creería al verla si me dijeron que ya ha quedado embarazada unas 16 veces.

Sin embargo, parece estar sufriendo. Su respiración es cortante, y con solo mirarla desde lejos, se ve que su garganta está hinchada. Al ver su piel, se nota que ha adquirido muchas manchas parecidas a ronchas. Estas, en particular, se ven dolorosas.

—No perderé ni un segundo más, procederé a examinarla.

Aparentemente, su conciencia está aturdida. Ni siquiera se ha dado cuenta de mi presencia.

Sujetando su mano, uso el hechizo mágico que me enseñó el Gran Sabio Marin Enraito.

Este hechizo mágico es para analizar el estado de salud del sujeto en cuestión. No solo su uso se basa en identificar enfermedades, también puede ayudar a conservar las fuerzas del enfermo.

Parece ser que un virus maligno ha infectado su cuerpo. Identifiqué sus células activas, y al mismo tiempo le ayudé a recobrar un poco de fuerza física.

—Ork, ¿cómo está?

—Guarda silencio un momento. Este hechizo mágico es muy sensible. Si me distraigo un poco, perderé la conexión.

He completado la recolección de información del paciente.

Ahora lo que debo hacer es diagnosticar la condición del paciente, y según cómo esté su estado, debo pensar en cómo curarla.

Saqué de mi mochila algunas hierbas medicinales, las muelo y las mezclo, y con algo de magia las transformo en lo que necesito.

Luego, las endurezco para terminar disolviéndose en agua.

Pido prestado el poder de los espíritus, mientras la mezcla se mantiene en el agua, la hago flotar en el aire. Por último, gota por gota, hago caer el agua con las hierbas en la boca del paciente, siendo absorbidas como por arte de magia.

La matriarca se sorprende al verme usando el poder prestado del espíritu del agua.

Por ahora, me preocupa que esté deshidratada internamente, y también su estado debe de estar grave por falta de nutrición.

Tenía miel a la mano, así que se lo administré, ya que sus nutrientes la ayudarán a mejorar su estado. Al igual que hice con la ayuda del espíritu del agua, hice que su cuerpo absorbiera la miel por la boca.

Al mismo tiempo que la medicina fortalece su auto curación, la ayuda a ganar inmunidad por un tiempo, pero sin darle una carga pesada al estado de su cuerpo. Además, esto aumentará sus energías, llenándola de vitalidad y aliviando un poco los síntomas.

Continué haciéndolo por una hora, la hidraté y la nutrí. Debido a que la medicina debilitó al virus maligno en el interior de su cuerpo, su palidez pasó a tomar color, mejorando su tez y finalmente, su respiración también se estabilizó.

He usado el mismo hechizo mágico por una larga hora, por lo que es normal que me sienta un poco cansado.

Algo curioso que aprendí es que, en el caso de los pacientes enfermos, si se llegan a fortalecer mucho, puede ser más bien contraproducente para su salud. De ahí viene la causa de mi cansancio, porque para este trabajo, se necesita una considerable delicadeza.

—He terminado la primera serie de tratamiento. Quiero explicarles la situación actual. Pero cambiemos de habitación, no deseo que la paciente nos escuche.

Aún está aturdida y sin poder moverse, pero ha recuperado la consciencia.

Este tema es uno delicado que no debe ser escuchado por la persona postrada en la cama.

Nuevamente, volvemos a la anterior habitación donde conversamos hace una hora.

—Gracias. Hace mucho que no veía la cara de mi madre estar en paz.

Tita me dijo eso demostrando su alegría, como siempre honesta con sus sentimientos. En cambio, la matriarca también estaba feliz al mismo nivel o más que Tita, pero no lo demostraba. Su cara lo único que expresaba era frialdad, pero sus ojos no me engañan.

—… … Hay muchas preguntas que quisiera hacer. ¿Por qué un orco puede usar el poder del espíritu del agua? Y, además, abusa de una magia asombrosa, e incluso su sentido del ki no es uno a menospreciar. ¿Realmente eres un orco?

—Por ahora, dejemos eso de lado. Hay que concentrarnos en el problema de la madre de Tita y su condición. Si nos basamos en la teoría, si sigue así, su rehabilitación será imposible.

Tita inmediatamente entra en desesperación, y solo puede cubrir su boca con las manos.

—Eso no puede ser cierto. ¿A pesar de que la medicina parecía surgir efecto? Hasta su cara perdió la palidez. No estés jugando con eso, Ork. Dime, dime que es mentira. Por favor.

—… … Acaso no escuchaste que dije en el caso que siga así, sí podría morir, pero que tiene salvación. Solo que hay dos obstáculos para curarla. Primero, los materiales que tenemos a la mano son insuficientes. Ya se me han acabado todos mis materiales para su medicina. Bueno, con este obstáculo, se puede resolver si se recolecta materiales. Incluso sin ser los materiales correctos, se pueden obtener en el bosque o comprar en la ciudad, y si se compran productos sustitutos con magia, podemos adecuarlos para usarlos en la paciente.

—Ayudaré a recolectar las hierbas medicinales en el bosque. ¿Cuál es el otro obstáculo?

—No hay tiempo. La enfermedad en esta ocasión es un virus maligno… … bueno, este está envenenando su cuerpo desde el interior, y el único tratamiento que puede recibir son los medicamentos que puedan eliminar ese veneno. Pero, administrar demasiados medicamentos a la vez ejerce una carga pesada sobre el cuerpo del paciente. En el transcurso de los días, necesita seguir la receta de la medicina en pocas cantidades. Hasta que se pueda curar por completo, se necesita una semana de tratamiento. No podré ayudarla porque solo tengo permitido estar aquí dos días. Con ese tiempo, solo me alcanza para recolectar los materiales y molerlos para formar la medicina.

Tita pone su mano encima del hombro de la matriarca.

—Obaachan, permite que Ork se quede por más tiempo. Está diciendo que, si tuviera más tiempo, podría curarla.

—… … No hay ninguna prueba de que este orco esté diciendo la verdad. Puede ser que solo esté diciendo lo que queremos oír para alargar su estadía.

—No puedo creerlo. ¿Solo dirás eso, expulsarás a Ork, y dejarás morir a mamá? Confío en Ork. Ork, si recolectas los materiales en una semana, podrás salvarla, ¿verdad?

—Lo prometo. Y lo juro en nombre de todos mis senseis.

Cuando juro en nombre de mis senseis, es absolutamente imposible que esté mintiendo.

—Ork, pude comprender el grado de tus conocimientos y tus poderes al verte en acción. Así que te tengo unas peticiones. Primero, prepararás la cantidad adecuada para una semana de medicina, y segundo, me imagino que podrás enseñar a administrar el tratamiento, ¿no es cierto?

—Si no veo al paciente, no puedo decidir cuánto debe administrarse ese día, pues no podré observar cómo está reaccionando su cuerpo. Además, la calidad de este medicamento se reduce con el tiempo después de su fabricación. Siendo honestos, hay posibilidad que se pueda salvar si adoptan este camino, pero en cambio, las posibilidades de que se sane completamente son de un 10 por ciento. De diez, sus probabilidades de morir son de 9.

Respondí sin dar rodeos, solo con la cruda verdad.

Y entonces, la matriarca pierde el habla y se queda callada. Todo lo contrario a Tita, que empieza a hablar.

—Obaachan, ¡ya es suficiente! Ork, por favor. Si no puedes quedarte en el pueblo, salgamos de aquí juntos con mi mamá. Si es así, podrás curarla, ¿no es cierto? Prepararé mi equipaje para el viaje ahora mismo.

—… … Eso es, como decirlo… … me daría problemas.

La razón por la que vine ha sido para crear mi harem, y si me voy sin conocer a ninguna mujer que desee entrar en mi harem, pues sería un desperdicio.

—Estás en busca de una chica bonita que desee hacerlo contigo, ¿verdad? Entonces, ¡yo le entregaré todo de mí a Ork! Si puedes curar a mi mamá, no me importará estar contigo, Ork. Te dejaré hacer lo que desees.

—No quiero. Si lo acepto, seré como tu amo. No quiero eso, suena muy trágico y, además, cargaría con un sentimiento de culpa muy pesado.

Yo deseo a Tita. Pero, esto es… … yo prefiero que fuera diferente la forma en la que ella me ve actualmente.

Ella me adora como si tuviera una relación conmigo de hija a padre. En una relación tan artificial, que ni yo ni ella podremos ser felices.

El harem con el que sueño es uno donde haya amor en las dos partes por igual. No quiero que una mujer sienta por mí en vez amor, una obligación de estar conmigo.

—¿Es porque no soy de tu agrado?

—No, claro que no. No es eso. Es mi política. La cual dice que no estaré con ninguna mujer que no me quiera desde lo más profundo de su corazón.

Si ahorita rompiera mis códigos, no estaría teniendo tantas complicaciones.

Cállate idiota. Bien que te la pasabas abrazando a mujeres a las que les pagabas con dinero cuando tenías tu negocio en la ciudad.

Sin embargo, esta ocasión es diferente. No solo quiero el cuerpo, yo quiero llegar con mis propias manos hasta lo más profundo del corazón de Tita.

La matriarca se ríe.

Tanto Tita como yo nos quedamos prestando atención a la matriarca.

—Jajajajaja, mi culpa, parece que me dejé llevar por los prejuicios de los orcos. Con lo que acabo de ver, ha sido suficiente. Ya me di cuenta. En el momento cuando examinabas a mi hija, solo pensabas ciegamente en salvar su vida… … Confiaré en ti. No te faltará nada en tu estadía en este pueblo. Quédate el tiempo que gustes. Además, monopolizar a un médico experto en este pueblo nos hará bien a todos. Tendrás una hospitalidad de lujo. Es por eso que de nuevo quisiera pedirte otro caprichoso deseo mío. Ork-dono, por favor salva a mi hija.

La matriarca inclinó su cabeza.

Tita, sorprendida ante la acción de su Obaachan, se quedó sin palabras.

—Sí, déjamelo a mí. Definitivamente la salvaré.

Entonces así, una semana de estadía me fue concedida.

Vaya, vaya, cuánto peso cargo ahora en mis hombros. Será mejor que empiece a trabajar de inmediato.

Desde que llegué a este pueblo, ya han pasado 4 días.

En el primer día, reuní todos los materiales en los alrededores del bosque.

Eran verdaderos los rumores acerca de que hay abundancia de hierbas solo en los bosques de los elfos.

A diferencia de la receta correcta, se necesitó transformar con magia algunos materiales, y gracias a eso, se pudo recolectar con éxito todos los materiales necesarios.

La recuperación iba en proceso, y la madre de Tita volvió a poder levantar su cuerpo y a entablar una conversación.

Tita se puso a llorar de la emoción, abrazó a su madre demostrando todo su cariño hacia ella y cuánto le hacía falta. Luego, se acercó y me abrazo a mí.

Con la llegada de un orco con conocimientos de medicina de alto grado, elfos con enfermedades o heridas empezaron a venir a realizarse una evaluación conmigo. Uno tras otro, al curarlos, no pasó mucho para que me empezaran a tratar como su salvador.

Bueno, es algo normal, después de todo este pueblo ha estado aislado por un muy largo tiempo. Sin ningún médico con habilidad o estudios en la medicina, enfermedades o heridas que serían sencillas de curar en la ciudad, aquí nadie puede curarlas.

La mayoría fueron curados, pero entre ellos, hubo algunos a los cuales no pude darles una mano, o que estaban fuera de mis límites. Cuando pasaba eso, sin perder el tiempo de ellos, les decía que me era imposible sanarlos.

Eso me enseñaron mis senseis. Cuando uno no entiende algo, debe decir honestamente que no lo sabe.

Las mentiras o respuestas ambiguas solo harán infelices a las demás personas y a ti.

A pesar de haber sido decepcionados, ellos lo aceptaron. Lo siento mucho, pero yo también tengo mis límites.

También hubo un tratamiento de pechos, donde una mujer había recibido un ataque en sus pechos, por lo que tuve que curarlos como el médico que soy.

… … Aaaaaaww, eran redondos y hermosos.

Espera, esto es ridículo. Aunque ya he conocido a más de 50 personas, aun así, no he podido encontrar ninguna mujer que desee dar a luz un hijo mío.

Hoy ya han terminado las consultas, y me encuentro en una esquina del pueblo, colgado en un árbol apoyando mi cabeza con mis brazos.

—¿Qué estás haciendo?

Tita vino a verme. En su mano tenía una fruta.

—Hoy también ha sido un fracaso total. A pesar de ya haber hablado con casi todo el pueblo, no ha habido nadie que quiera estar conmigo.

—¿De verdad? En realidad, no me imaginé que Ork se volviera tan popular. Hay mucha gente que se siente en deuda contigo por haberlos sanado.

—… … No me refiero a eso. Yo preferiría que las mujeres fueran más extremas, que estuvieran locas por mí y fueran más pasionales.

La realidad es que, hasta ahora, no me he encontrado con ninguna chica que haya deseado de verdad estar conmigo como pareja.

Recientemente, he empezado a tener dudas acerca de lo que dijo mi madre, sobre que un orco verdaderamente poderoso tendría el poder de hacer que las mujeres deseen tener sus hijos.

No, no, no te desilusiones. Lo que me falta es eso, tengo insuficiencia de fuerza, nada más.

Solo debo volverme más fuerte.

Si me vuelvo más fuerte, vendrá una mujer y querrá que la abrace y le entregue todo mi cariño. Sí, debo confiar en eso.

—Que extraño. Pero, esa extraña parte de ti, no es algo que me desagrade.

Tita se ríe.

La sonrisa de esta chica de verdad que es bella.

Esta chica, en serio que la deseo.

—Tita.

—¿Qué pasa?

—No deseas hacerlo conmigo, ¿cierto?

—¡Por supuesto que no!

Lo negaba mientras tapaba su cara avergonzada.

Ay, qué lástima.

—Por ahora, come esto y sube esos ánimos, ¿sí?

Me entregó una fruta roja.

Debo admitirlo, esta fruta está deliciosa.

La mayoría de comidas que hay en los comedores de los elfos son frutas, verduras y carne.

Me he quedado asombrado con las bendiciones de la madre de la naturaleza en este bosque. Las empecé a comer hasta mi segundo día, y me dejaron sin palabras, son demasiado deliciosas. Mucho más que los alimentos que venden en la ciudad.

Pero, te cansas. Tener una alimentación entre comidas crudas, y asadas, una y otra vez, día tras día, cansa. Ya me hace extrañar las comidas bien preparadas y cocidas.

¡No voy a poder seguir soportando esta dieta alimenticia!

Muy bien, ya está decidido.

—Cocinaré para todos. Ya verán, elfas, ¡les enseñaré lo que significa comer deliciosas meriendas! Así ganaré fans, y las chicas vendrán hacia a mí.

Si sigo así, no habrá mujer que no se enamore de mí.

Entonces, usaré mis días restantes para extender la fama de mis platillos.

Es posible que, si consigo ganarme sus paladares, deseen ser llevadas a la cama por mí.

Esto estaba fuera de mis planes, pero creo que funcionará.

A Tita le encantó mi cocina, ¡así que esta estrategia de ataque funcionará!

Al fin y al cabo, no quiere ser llevada a la cama por mí, pero dejando eso de lado, deseo que los elfos conozcan lo que es la verdadera cocina.

En mi pueblo de orcos, la comida de mi madre se volvió popular, y todos se volvieron más felices. Así igual como lo hizo mi madre, yo también voy hacer feliz a este nuevo pueblo.