Partimos al mismo tiempo que empieza a amanecer.

Los que nos persiguen llegaron más pronto de lo que imaginé.

La mansión de la persona de segunda generación, ese que me humilló en la subasta, se encontraba justo en el lado opuesto del bosque por donde ahora estamos caminando. Por eso hicimos tiempo tomando un desvío por el bosque que se encontraba cerca de la entrada del pueblo de elfos, pero debido a que ayer Tita estaba en un mal estado, sus pasos eran lentos y pesados.

Pese a todo pronóstico, nuestros perseguidores ya se encuentran pisando nuestros talones.

Es un poco extraño. Desde el principio se rindieron en buscar por el alrededor de la mansión, y se ve que le están dando prioridad al bosque.

Justo ahora, mientras me ocultaba en los arbustos, vi a los perros orientando a los humanos hasta nuestra ubicación. Se mueven ágilmente, seguro están altamente entrenados.

—Ork, estamos en problemas. Aunque nos ocultemos en los arbustos, esos perros nos rastrearán. Esos humanos ya tienen listo sus objetos, y cuando nos atrapen, nos vestirán con ese conjunto de ropa y nos pondrán esposas.

—Sí, los veo, pero no te preocupes por eso. Pedí prestado el poder del espíritu del viento para dispersar nuestro olor en el cielo, así no nos podrán localizar con su nariz. Y lo otro, no es necesario que bajes la voz. Te explico, el sonido se transmite haciendo vibrar el aire. El espíritu del viento debilitará con su poder las vibraciones del aire, y también puede no expandir nuestras voces.

Esto es lo más básico en lo básico del espionaje.

Cuando entro en modo sigilo, bloqueo la luz visible con un campo de aire. El olor se escapa hacia al cielo, y además me ayuda cortando el sonido.

—… … Esta es la primera vez que veo una persona que pide prestado los poderes de los espíritus de manera tan relajada. Hablando acerca de eso. Tierra, fuego, aire, agua, ¿casualmente puedes usar los cuatro atributos elementales?

—Sí, cuando cociné la cena, los usé a todos. Los cuatros elementos realmente son muy útiles.

Me alegro haber sido elegido para ser un héroe.

Para lanzar hechizos mágicos, lo normal sería que usaras la magia del interior del cuerpo. Pero para poder usar el poder de los espíritus, se usa una gran cantidad de mana acompañada de ki.

En el caso de un mago común, aunque use mana, el poder mágico de su cuerpo será servido como ofrenda, y, en conclusión, terminará consumiendo todo su poder mágico. Pero por mi lado, recordemos que fui elegido por el Rey de los Espíritus, así que los espíritus me prestan su poder sin tener que dar nada a cambio.

Mientras que es común que haya individuos que puedan sentir un atributo, en cambio, yo puedo usar todos los atributos.

Por lo general, oculto la marca espiritual de la mano izquierda. Si liberara las dos, podría usar un grupo de atributos irregulares como lo son la luz y la oscuridad.

—Ya es demasiado. De eso nunca había escuchado nada.

—Estoy orgulloso de tenerlos. Ya va siendo hora, ¿nos vamos? Espera, cortemos camino haciendo este salto. Aquí les será difícil de caminar.

No hay probabilidad que nos atrapen.

Con el campo de aire, puedo captar a los perseguidores en todo momento. Ya que hay muchos enemigos, como se mueven en conjunto, les costará pasar por este camino.

Así que solo debemos adelantarnos haciendo nuestro propio camino, el cual es…

—Este, Ork. Esto es un acantilado.

—Así es, un acantilado normal.

—Hasta la otra orilla del frente, hay una diferencia de 20 metros.

—Así es, es un aproximado. Tal vez más.

—Allá abajo, hay un río muy poco profundo y está lleno solo de enormes piedras.

—Parece que sí. Sería doloroso caer ahí.

—¡Propongo que hagamos un desvío!

—Saltaremos. Si tomamos este camino, dejaremos muy atrás a nuestros enemigos. Además, es un buen atajo.

No creo que ellos nos puedan seguir el paso después de que pasemos esto.

Además, para llegar a la otra orilla, se necesita regresar, en pocas palabras, es un camino mucho más largo. Así que, si pudiéramos pasar esto, ganaríamos mucha distancia sobre ellos.

—Es imposible. Nos caeremos y moriremos.

—Ya veo. Si Tita no puede saltar, entonces, ¿puedes cerrar un momento los ojos?

—Sí, sí puedo, pero, ¿por qué?

Cerró los ojos, a pesar de que tenía dudas de por qué le pedí que los cerrara. Es una chica obediente.

Cargo a Tita como una princesa, con una mano en su espalda y la otra entre sus piernas.

—Kyaaa, si me abrazas así de repente, es vergonzoso.

—Tienes miedo a saltar por el acantilado, ¿no es cierto? ¿Puedes abrir los ojos? Ya vamos a saltar.

—¿Eh? Espera, ¿planes saltar conmigo mientras me cargas porque no puedo saltar por mí misma?

—Correcto.

—¡No digas eso, así es absolutamente imposibleeeeeeeeee!

Cuando salté hacia la otra orilla del acantilado, Tita gritó.

Y entonces, casi no logré llegar hasta la otra orilla, pero cuando ya nos íbamos a caer hacia el vacío, una ráfaga de viento nos empujó, logrando rellenar el espacio faltante para aterrizar sanos y a salvo.

Mientras sostenía el peso de una sola chica en mis brazos, sin recurrir al ki o mejoras mágicas, pensé que podría hacer todo el salto, pero perdí velocidad porque una ventisca en sentido contrario me hizo frente.

Nos hubiéramos caídos si no hubiera usado el poder del espíritu del viento.

—Bueno, sigamos.

—¡Eso fue aterrador!

Tita me abrazaba con fuerza mientras temblaba.

Sus pechos me están presionando, se siente genial. ¿Este será el rumor conocido como “raki sukebe”?

(NT: raki sukebe significa cuando un evento ecchi o pervertido llega de manera afortunada)

Quiero más, quiero tener más “raki sukebe”.

—Mi error. Pero, ahora podremos seguir avanzando tranquilamente. Aparte, ya estamos a nada de llegar al pueblo de elfos, ¿no es cierto?

—Sí, ya falta muy poco.

Seguimos avanzando con Tita sirviendo como guía.

Había un gigantesco árbol delante mío.

Pensé: “aquí mejor giremos hacia la izquierda”, pero luego tuve un muy mal presentimiento.

Sentí que el pensamiento de girar hacia la izquierda no era mío.

Todas mis acciones, las cuales han sido entrenadas por mis senseis, son comúnmente acertadas.

Pero en esta ocasión, solo he decidió girar a la izquierda básicamente por instinto.

Esto no puede estar pasando. Si está llegando a pasar esta rareza, es porque algo está interfiriendo en mi cabeza. No sentí ningún poder mágico irregular, los espíritus no me han advertido de ningún peligro. Sin embargo, confío en mis sentidos.

—Tita, tomemos un desvío de ese gran árbol, y vayamos todo de frente.

Cuando decidí ir todo de frente, sentí malestares inusuales. Y luego, finalmente comprendí el poder que interfiere conmigo.

Si puedes reconocer la fuerza de interferencia, es fácil defenderse de ella. Activé un hechizo de medidas contra eso.

De repente, sentí que mi vista se iluminaba. ¿Hay un tipo de barrera que impide el reconocimiento? Ahora lo entiendo, entonces era obvio que no pudiera sentir el poder mágico a pesar de la barrera. La fuerza de esta interferencia podría llamarse la vitalidad de este bosque en sí.

Tita abrió sus ojos sorprendida.

—Me sorprendes. Has descubierto la barrera del Gran Árbol del Mundo.

—Que haya pensado en girar hacia la izquierda, ¿es culpa de esa barrera?

—Sí, tanto el pueblo de los elfos, como los pueblos cercanos a este, son protegidos por la barrera del Gran Árbol del Mundo… … Decidir no querer entrar en este lugar por voluntad propia, es un logro. Ork, eres el segundo en poder romperlo.

Usualmente siempre estoy preparado para protegerme de hechizos mágicos e ilusiones, por eso me protejo con el ki.

Tenía todo eso, y combinándolo con todas las enseñanzas de mis senseis, a la primera pude romper la barrera.

—Hablando de eso, ¿quién fue el primero?

—El Gran Sabio Marin Enraito.

—Entiendo, tiene sentido que haya podido romperlo. Soy el discípulo de esa persona.

—¿Por qué un orco es el discípulo del Gran Sabio?

—Bueno, pasaron muchas cosas.

El nombre de esa persona es conocido en todos lados.

Mientras me pensaba lo extraño que era eso, avanzamos dentro del bosque.

—¿Cómo te pudieron atrapar los humanos si incluso tienen esta barrera?

—Mi madre enfermó, y las hierbas medicinales que se encontraba dentro de la barrera del Gran Árbol del Mundo no surgían efecto. Pensé que tal vez fuera de la barrera habría alguna hierba medicinal que pueda curarla.

—¿Llegaste a encontrar a alguna buena hierba medicinal?

—… … … No la encontré. Estaba buscando todo el tiempo cuando los humanos me vieron y me raptaron.

—¿Podrías decirme cuáles son los síntomas?

—Sí, este…

La enfermedad adquirida por la elfa. Escuché de parte de Tita todos los síntomas, pensando de manera general si hay alguna parecida.

Aprendí muchas técnicas de medicina en el tiempo que estuve estudiando con el Gran Sabio… … puede que haya una posibilidad de que pueda curarla.

—¿Podrías llevarme a ver a tu madre?

—Sí puedo, pero, ¿por qué? … … Ja, no lo puedo creer, debido a que Ork le gusta las mujeres maduras, no me atacara a mí, la razón siendo porque tu verdadero objetivo es mi mamá. Eso está muy mal. Puede que sea viuda, pero hasta ahora sigue amando a mi papá, y, en primer lugar, ¡ella está enferma!

—Esas palabras sí que fueron hirientes. No porque sea un orco significa que si me dicen algo cruel no me vaya a sentir mal. Justo cuando pensaba que confiabas un poco en mí.

Por la culpa de tener ese estereotipo de orco fuerte y rudo, piensan que tenemos un estado mental fuerte, pero también hay orcos sensibles como yo.

Me he acostumbrado a los prejuicios acerca de los orcos, pero decir que me he acostumbrado no es decir que no me hieran.

—Perdón, es cierto que Ork no es esa clase de persona.

—También tengo la culpa, no dije la razón y se malinterpretó. Acerca de esa enfermedad, es posible que pueda curarla. Todo lo que he aprendido es directamente del Gran Sabio Marin Enraito, y él me enseñó acerca de cómo curar las enfermedades o heridas. Desde usar medicina, hasta usar hechizos mágicos. Tengo en mi mochila algunas hierbas medicinales bien conservadas. Sin embargo, solo es una posibilidad, no te ilusiones. Hay muchas enfermedades que aún no se pueden curar. Además, si te llegas a ilusionar y no cumplo con tus expectativas, te pondrías triste, ¿no es cierto? Es por eso que no quería decirlo solo por decirlo.

Tita dejó de caminar.

Y luego, inclinó la cabeza hasta lo más abajo que podía.

—Perdón, perdón, perdón. Dije cosas raras de ti, Ork, incluso siendo tan buena persona. Lo siento mucho.

—No es necesario que te disculpes. Pero, si a partir de ahora me tuvieras más confianza, eso me ayudaría bastante.

—Sí, confiaré en ti. Y también, de aquí en adelante, me esforzaré por devolverte todos estos grandes favores.

Tita cruza su brazo con el mío.

Trato de sonreír, pero fallo en el intento.

Y entonces, seguimos avanzando juntos.

Finalmente, después de acampar el segundo día, al medio día del tercer día llegamos a la aldea de los elfos.

En la noche del segundo día, me sorprendí cuando Tita dijo: “¿Qué son los condimentos? ¿Y las especias se usan para cocinar?”.

Debido a que los elfos están protegidos dentro de la barrera, casi no salen, y por eso idearon su propia forma de ser autosuficientes en el bosque.

En conclusión, solo comen lo que pueden conseguir en el bosque.

Y la comida en sí, es muy silvestre.

La comida de los elfos haría de buen rival contra la comida de la aldea de orcos en el tiempo que todavía no había llegado mi madre… … En otras palabras, el método de cocción de todos sus platos es asándolos, y el único condimento que usan es la sal.

Pensaba que, si encontraba una esposa elfa, también podría vivir con una ella un tiempo en la aldea de elfos, pero ahora me parece algo imposible.

Es poco probable que mi estómago aguante la vida alimenticia que llevan los elfos.

—¿Aquí es donde se encuentra la aldea de los elfos?

Rodeado por unas simples vallas de madera, todas las casas estaban hechas de madera, sin exceptuar ni una.

Pensé que eran una raza que se especializaban en la caza, pero también cosechan ellos mismos sus cultivos.

—Sí, este es la aldea de los elfos llamada Tirutania. Mi nombre viene de este pueblo, es un juego de palabras. Si cambiamos el orden a Titarunia*, sale mi nombre. Solo por ser una niña que tiene el talento para usar el poder del espíritu del viento, me pusieron una derivación del nombre del pueblo.

(NT: aplica en japonés)

Tita guardó silencio, cambió su expresión a una de orgullo, y sacó pecho, haciendo rebotar un poco sus senos.

Cuando Tita y yo dimos un paso adentro de la aldea de los elfos, de la nada nos topamos con innumerables miradas asesinas a nuestros alrededores.

… … Ya desde hace un tiempo me di cuenta que había elfos armados con arcos, ocultos entre los arbustos o arriba de los árboles.

—Parece que vinieron a recibirnos.

—¿Eh?

Tita no se había dado cuenta de nada.

—Escúchenme, todo elfo presente. Yo soy Ork, un orco. Salvé a Tita quien había sido raptada por los humanos, y he venido como guardaespaldas para asegurarme que llegue a su pueblo a salvo. No tengo ninguna intención de hacerle algún daño ni a Tita ni a ningún elfo.

Traté de explicar gritando toda la situación lo más breve posible.

—¿Eh? ¿Vinieron? Este, es tal y como dice Ork. ¡Ork es mi salvador! Me salvó de las garras de malas personas que me encerraron, y me ha traído hasta aquí mientras me protegía. Él de verdad que es una buena persona., y… … ¡y también la comida que prepara es exquisita!

—Lo último era innecesario.

Parece que se calmó un poco el ambiente. Y parece que los elfos también, ya que sus miradas se suavizaron.

Desde el fondo de unos arbustos, aparecieron dos elfos.

—¡Obaachan*!

(NT: Abuela)

—Ay, mi tonta nieta, ¿cómo pudiste tener esa loca idea de salir fuera de la barrera?

—Lo lamento.

La elfa que acaba de ser llamada Obaachan, no encaja con el significado de esa palabra. De hecho, se ve como una chica de unos 25 o 26 años de edad. Lo sabía, las elfas son increíbles.

Han sido hechas para ser jóvenes por décadas.

—Yo soy la matriarca de Tirutania, me puedes llamar Tania… … Oye orco, puedo sentir dentro de ti sangre humana.

—Soy mitad humano y mitad orco.

—¿Un orco y un humano? Menuda mezcla tan espantosa de razas inmundas.

—Obaachan, détente. Ork es mi salvador, y le debo mucho.

Los elfos son una raza conocidos por tener siempre la guardia alta, y no dejarse llevar por nadie, viendo solo como aliados a los de su misma raza.

Y eso al final se terminó probando, porque al principio Tita demostró estar siempre con su guardia alta, desconfiando de mí.

Antiguamente, eran objetivos de los humanos y orcos, y cada vez que salían de su bosque, les pasaban desgracias a sus tropas. Es por eso que decidieron encerrarse en el bosque.

—Si veo la cara del muchacho, sé que es el rescatador de Tita. Y parece que no le ha hecho nada extraño. Sin embargo, ya acabaste con tu trabajo, ¿no? Ya lárgate por donde viniste.

—¡Obaachan! No digas esas cosas. Yo, quiero devolverle toda la ayuda que me ha ofrecido. Además, ¡los elfos no somos esas clases de razas que insultan a los salvadores de sus vidas y luego los botan como perros! Obaachan siempre dice que esas cosas solo las hacen las razas salvajes.

La Obaachan se puso pensativa, colocó su mano en su barbilla por unos segundos dándose tiempo de pensarlo. 

—… Sí, tienes razón. Es verdad que le debes mucho a este muchacho. Pero, ni te se vaya a ocurrir hacer algo extraño, o lo lamentarás.

—Lo prometo. No haré nada extraño.

De una u otra manera, los elfos me dieron la bienvenida con desconfianza. Es el tipo de bienvenida que me imaginé. No me sorprende particularmente.

Con que me hayan dejado entrar por fin como invitado al pueblo, con eso estoy satisfecho.

Cuando entré al pueblo, me bañé en miradas llenas de hostilidad y algunas con curiosidad.

Me llevaron hacia la casa de la matriarca.

En el camino yendo hacia la casa de la matriarca, me di cuenta que Tita está llena de amigos, porque uno tras otro se acercaba para saludarla, y se veía en las caras de todos que se alegraban de volver a verla.

Y entonces, al fin llegó el momento de explicar con Tita todos los acontecimientos que hemos vivido hasta llegar a la aldea.

—… Entiendo. Más de lo que me imaginaba, has tratado muy bien a mi nieta estando a tu cuidado, Ork-dono. Si Ork-dono no hubiera ido a su rescate, Tita hubiera sido la esclava de esos humanos toda su vida hasta morir.

Pase de “oye, orco”, a Ork-dono. He subido de rango.

—Sí, sí. Ork es mi salvador.

—Bueno, vayamos al grano. ¿Cuál es tu objetivo?

Y llegamos al momento crucial. Si me equivoco aquí en mi respuesta, al instante, me expulsarán.

—Busco una esposa. Mi sueño es crear mi harem. Es por eso que he pensado en buscar alguna elfa que desee honestamente tener algunos de mis hijos, y que cuando me vea, quiera hacerlo conmigo. Y qué mejor lugar que aquí en esta aldea donde se encuentran las más hermosas elfas jóvenes o maduras, no discrimino. Pero no obligaré a ninguna, ya que yo soy un orco que es un caballero con las damas. Me limito a hacerlo solo con mujeres que me deseen de verdad, y si no quieren nada conmigo, pues no les tocaré un pelo.

La matriarca abrió toda su boca, y Tita se sostenía la cabeza.

—¡Lárgate de aquí! ¡Estás podrido!

—Espera, Obaachan. Acaba de decir algo muy ridículo, pero esta persona en realidad va en serio. He estado con él por tres días, y nunca me puso una mano encima porque no deseaba hacerlo con él.

Empezó la charla entre Tita y la matriarca.

Por ahora, seré un espectador.

—… … Ok, entiendo, entiendo. Pero en mi pueblo no hay mujer que quiera hacerlo con un orco. Pero bueno, si solo buscas a una mujer, con un día es suficiente. Sin embargo, estarás contratiempo. Además, mi nieta también tiene la obligación de devolverte el favor. Así que serán dos días. Te largarás en dos días.

Genial, ahora ya tengo el permiso para conocer a todas las mujeres elfas.

Tal vez, al menos debe haber una que quiera tener mis fuertes genes y tener un hijo mío.

Aunque… miro de costado a Tita. Si soy honesto conmigo mismo, a la que más deseo es a ella. Sin embargo, ella no piensa en tener relaciones conmigo. Mientras voy conociendo muchas elfas, voy a tener que interactuar mucho más con Tita.

Pero antes de eso, primero lo importante. Debo examinar a la madre de Tita. Si curo a su mamá, puede ser que Tita se enamore de mí.