Regrese a casa siendo iluminado por las luces de la ciudad, y me encontraba relajándome en el sillón de mi casa. Después de eso parece que continuarían en el Karaoke, pero pase de eso. Ayaka me invito, pero la cosa es diferente si tenía que sentir la mirada de todos por lo que es una cosa diferente. El tiempo que pase con Ayaka y Natsuki bebiendo con los demás en la mesa fue algo bastante divertido. Debido a que soy bueno con el alcohol pude pasarla bien sin tener que contenerme. Después de todo se hace amigos rápido en los asientos del bar.

— Senpai, dentro de poco terminare de lavar los platos, se han acumulado bastante.

— Gracias.

Le había mandado un mensaje para que se fuera a casa, pero parece que Shinohara había estado matando el tiempo en una tienda cercana. Según ella hoy habían publicado nuevas revistas así que paso el tiempo leyendo. Shinohara se encontraba lavando los platos mientras yo me relajaba. Había pasado un tiempo desde que deje de tomar y mi cabeza comenzaba a sentirse pesada. 

Presentí como Shinohara se alejaba de la concina y abrí un poco los ojos.

— Au

Mi mejilla hizo un buen sonido. Sentí la sensación de la palma de la mano que me había dejado caer ligeramente Shinohara.

— Au…

— Ah, lo sabía, normalmente ya estarías gritando

Shinohara comenzó a sonreír

— Estoy borracho

— Se te nota

Voltee a otro lado pero Shinohara no quitaba su mano. Sentía su presencia cerca por lo que ha de estar justo a mi lado. Yo solo tenía un ojo abierto, cuando comencé a sentirme mareado. Sin importar que hace poco había hablado con reina, podía terminar sin pensar en nada teniendo la mano fría de Shinohara

— ¿Senpai?

—… Se siente bien

— ah, bueno, eso es porque acabo de lavar los platos

Ahora que lo pienso, se supone que Shinohara no ha comido hoy aquí, así que lo que lavo fueron solo las que yo use. Al verme así de borracho supo que no podía hacerme cargo y lo hizo ella

— Gracias

Cuando le di las gracias se alejo

— Es lo mismo de siempre, si vas a agradecer hazlo todos los días

— Es por lo del alquiler…

— Moo, ya se eso

Pasaron unos segundos, pero no era algo incómodo, ese silencio era bastante placentero

— ¿Quieres quedarte hoy?

Dije sin pensarlo. ¿Será que era por estar borracho? ¿o tal vez en verdad seria que quería que se quedara por siempre en casa? Cuando le sugerí eso Shinohara estaba sorprendida

— No tengo cambio de ropa pero… si no te importa…

No paso mucho en darme esa respuesta

— Mejor dicho, siempre me corres cuando apenas alcanzo el tren, solo hoy es algo inusual.

Dijo Shinohara insatisfecha mientras buscaba algo en la cajonera. Le dije que buscara algo de ropa que pudiera usar, pero me incomodaba in poco esa ropa que se iba acumulando. ¿Sería que se percató de ello? Shinohara estaba sonriendo.

— No te preocupes, Después los doblare y los volveré a guardar como es debido, estaban todos desordenados así que pensaba en acomodarlo de paso.

—Ya veo.

Le respondí medio dormido, si es el caso no me importa que tanto desordene. Mejor dicho, que desordene todo lo que quiera, y que acomode todo dentro de la cajonera por mí. Puede que sea algo bajo de mi parte, pero gracias al alcohol el cuerpo mí me hace caso.

— Senpai, ¿puedo pedirte prestado este?

Estaba quedando dormido cuando me hablo, Lo que Shinohara tenía en la mano era mi sudadera que solía usar para el club de baloncesto, planeaba usarla como piyama.

— Claro, siento no tener nada de chica.

— Si tuvieras algo de chica me darías asco.

Volví a revisar dentro de mi cabeza que Reina se hubiera llevado todo. Estaba un poco preocupado porque no había acomodado la ropa desde que terminamos, pero al ver a Shinohara parece que todo está bien. Me refiero a que reviso en las cajoneras y casi nada en el ropero.

—Ahora que lo pienso senpai, ¿no tienes novia? Es decir, me estas dejando quedarme.

— Ah, ahora no tengo, está bien.

“Ahora” Parece que reacciono a esa palabra, ya que dejo de doblar la roma. No le había dicho que hasta hace poco tenia, a pesar de que hubiéramos hablado de relaciones amorosas nunca había mencionado nada acerca de Reina. Quería evitar hablar de ella con alguien a quien apenas conozco. Pero ahora, después de haber hablado un poco con ella sus recuerdos comenzaron a brotar, haciéndome sentir algo de dolor. Puede que ese sentir se hubiese mezclado con mis palabras tal vez de manera inconsciente quería que Shinohara se diera cuenta.

— rompimos hace poco.

Le hable de la existencia de Reina, de alguien quien no sabía nada de ella, solo eso me costaba trabajo. Si no hubiera sido porque Reina me llamo, y si no fuese Shinohara de seguro no hubiera hablado con nadie de ella, así que podríamos decir que hoy es un día especial en el que terminaron uniéndose varias condiciones.

— ¿Por cuánto tiempo estuvieron saliendo?

Shinohara me pregunto sin ninguna fuerza especial mientras continuaba doblando la ropa.

— Un año.

— Hee.

— ¿Qué pasa?

— Un año es bastante tiempo.

— Es normal.

En la preparatoria hay muchas parejas que terminan al mes, a lo mucho a los tres mesas, pero en la universidad es una facción muy pequeña. Creo que un año podría ser una media. Pero Shinohara inflo sus mejillas al escuchar mi respuesta.

— Yo solo dure tres meses.

— Si, tal vez tú.

— ¡Ah! ¡Me estás despreciando!

— ¡No es eso! Me refiero a que somos diferentes.

Estaba costado sobre la cama y me di la vuelta, la voz a un lado de mi se alejó un poco. Hablar de Reina, solo con eso mi pecho se siente un poco más ligero. Además de que no esperaba que le diera algo de seguimiento a la conversación por lo que me sentía más aliviado. Puede ser que sea un doloroso cargarlo solo, pero mientras que lo hablaba recordaba lo que ahora me provoca dolor. Gracias a la sensación de alivio y con el alcohol me comenzó a atacar más fuertemente el sueño. No logre resistirme y solo deje ir mi conciencia.

◇◆

Con el sonido de la puerta del baño abrí mis pesados parpados, Sentí la cabeza un poco más ligera debido a que se me había pasado un poco, pero aun no creía poder levántame. Saqué el celular y revise la hora, eran las dos de la mañana. Había dormido alrededor de dos horas.

— ¿Te desperté?

Al escuchar su voz desde el pasillo cambie mi postura, Shinohara con mi piyama tenía una expresión como si lo lamentara. Su aroma al terminar de ducharse se podía sentir hasta aquí. A pesar de que se supone que debería ser el mismo Champo lo sentía bastante bien.

— Senpai.

— Me dormí.

— lo sabía, no escuchaste lo que te acabo de decir.

Levante mi cuerpo y sentí mi pesado. Fue poco tiempo pero presentí como si hubiera tenido un largo sueño, Las personas inmediatamente después de despertar recuerdan lo que soñaron, sin importar si el tiempo de haber dormido fue largo o corto.

— ¿Estas bien? ¿Quieres algo de agua?

— No la necesito.

Me moví en la cama y me recosté. Era una situación en la que no podía evitar que mi corazón latiera con prisa al ver a Shinohara con mi ropa. Parecía tan indefensa estando frente a un hombre borracho. Pero el peso de mi propio cuerpo terminó ganando contra esos sentimientos. Parece que Shinohara estaba un poco insatisfecha por mi falta de reacción.

—Senpai, podrías reaccionar de alguna manera.

— ¿Como?

— No es algo que pueda decir yo misma…

— Hay muchas situaciones en la que una chica linda use la ropa de un hombre, lo sé, muchas gracias por el festín, hasta mañana.

Tras decir eso me cubrí con las sabanas para que la luz no llegase a mis ojos, pero me quito de inmediato la sabana.

— ¡Ah, es brillante, me derrito! ¡La verdad es que siempre he sido un vampiro!

— Si fueras un vampiro estarías bien a estas horas, no días cosas tontas.

Shinohara resopló, y sentí algo frio en la frente.

— ¿Qué es?

— Algo contra la resaca, hace rato fui a la tienda a comprarla.

— Eso fue peligroso, una chica no debería salir tan tarde.

— No me habías dejado quedarme aunque fuese tarde, ¿Qué estás diciendo a estas alturas?

Shinohara rio mientras dejaba la medicina a un lado de mí. La bebí completa de un trago y lance la botella vacía a la basura. 

— Kgg… Es amarga.

— la buena medicina es amarga.

— Es cierto, muchas gracias.

— no, no.

Esa era la primera vez que veía bien el rostro de Shinohara, la impresión que me dio al usar mi ropa era fuerte, pero ella ahora no llevaba nada de maquillaje. Debido a eso tarde en darme cuenta, pero además de eso me di cuenta de otra cosa.

— Eres linda sin maquillaje.

— Senpai, tienes 100 puntos, esa forma de elogiar alegrará a las chicas.

Shinohara levanto el pulgar mientras sonreirá.

— Y al contrario, ¿qué serían 0 puntos?

— Es seria decir que me veo “mejor” sin maquillaje, como lo dijiste es más lindo.

— ¿Por qué lo dices?

— Porque si dijeran que me veo mejor sin maquillaje ¿entonces qué sentido tubo haberme maquillado? Si lo hago es para verme un poco más linda.

Parecía estar emocionándose hablando, posiblemente lo había dicho en varias ocasiones, no fue consiente pero parece que mi forma de alagarla fue la correcta.

— En ocasiones hay personas que dicen “¡Te ves mejor sin maquillaje!” ¡No entienden nada!

— Oh, Shinohara, tranquilízate.

— ¡Aquí estoy comprando toda clase de maquillajes caros! ¡Pero aun así!…

Lleve mi mano a la boca de Shinohara. Seguía balbuceando, pero apunte al reloj de mi muñeca y por fin se tranquilizó.

— lo siento, perdí la compostura a pesar de ser tan tarde.

— Eres inestable emocionalmente.

— Esa palabra tiene el efecto contrario.

— Si, si, ya me dormiré.

Como estaba correcto desde un principio, ese tema no tenía nada que ver conmigo, además era la segunda vez que escuchaba eso. Recordé como fue que hace un año Ayala me dijo exactamente lo mismo, debería ser lo mejor para la persona que es alagada, pero aun así terminaba siendo regañado, tomando como ejemplo que tenía que tener cuidado la manera de elogiarla.

— Si aceptaste el alago entonces perdóname.

Sin pensarlo me excuse, y Shinohara se rio.

— No estoy enojada, solo me apasione de ponto.

— ¿En serio? Parecía que te molestaba.

— Depende de la persona, si es senpai no me importa.

— Ya veo, estoy feliz por eso.

— ¡Estás diciéndolo como si lo leyeras! Si tienes esa actitud entonces ya no te haré de comer.

Ese sería un problema, lo más probable es que cuando me despierte sienta el cuerpo pesado, por lo que necesitare que me cocine. Aun a pesar de que he tomado algo contra la resaca, moverme por la mañana será una molestia.

— Lo siento, lo siento, lo siento.

— Que animado

Shinohara resoplo y se dejó caer sobre el sofá.

— ¿Te haces cuidado para la piel o algo?

— Lo hago en lo mínimo, per en el baño no encontré más que para hombres. ¿En serio tenías novia?

— ¿Sería malo que dejara algo la ex novia verdad? Hice que se lo llevara todo.

Creo que había dejado algo de loción para la piel. Hay algunos hombres que están interesados en tener esas cosas, pero para bien o para mal yo no uso. Lo que está en el baño es algo que compre al azar. 

Shinohara llevó su mano a la toalla mientras bostezaba, y se lo enrollo en el cabello.

— Oye, ¿y la secadora?

— Hoy dejare que se seque solo, la secadora es demasiado ruidosa.

¿Sera que se preocupa por los vecinos? Realmente no sé qué decir cuando ya estaba hablando bastante alto hace rato, pero creo que debería elogiar esa forma de pensar.

— Esa podría ser la tuya, pero mi secadora es de alta calidad y casi no hace ruido.

— ¿¡En serio!?

— En serio.

Y se levantó de un salto regresando al baño, dicen que el cabello es la vida de las mujeres. Y parece que Shinohara también tenía algo de resistencia en dejar su cabello húmedo. A pesar de que sea un departamento las paredes serán gruesas, por lo que no deberíamos de preocuparnos. Escuché un leve sonido en el baño, que bueno que la compre.

Ahora que lo pienso, puede que quede algo de loción para la piel, pensando en ello me dirigí al baño. Abrí la puerta Shinohara estaba con su celular en la mano, parecía estar viendo algún video mientras se secaba el cabello. Mi corazón se aceleró un poco al verla así.

— En la parte de arriba hay algo de loción para la piel, puedes usarlo si gustas.

Hablar intentando disimular como me sentía al verla.

— Waa, senpai, me asustaste.

Sus hombros estaban temblando.

— Ya casi es la hora de las brujas, entra un poco más normal por favor

— Eres mala con los fantasmas.

— Al contrario, ¿Qué sucede con los que están bien con los fantasmas? Está bien si creen o no, pero no creo que haya personas que estén bien con los fantasmas.

Bueno, estoy de acuerdo con ella, pero al saber que es mala con los fantasmas me dieron ganas de jugar con ella.

— ¿Sabías que puedo sentir a los fantasmas?

— ¿He? ¿En serio?

Shinohara dejo la secadora, y se me quedo viendo hacia arriba. Ya había perdido el interés en terminar de secarse el cabello.

— Solo lo estaba escondiendo, después de todo hay una historia detrás de ello.

—… ¿Aun estas borracho verdad?

Shinohara tenía una expresión extraña, no hay duda que aún estoy borracho, pero si voy a decir que es una broma primero me gustaría hacer que me crea. Comencé a hablar acerca de un escrito que había leído en internet.

— Sabes, en los baños públicos de la vecindad cuando estaba en tercer de primaria…

— ¡Me rindo! ¡Me voy a dormir!

Shinohara salió corriendo del baño y se metió en mi cama, cubriéndose de pies a cabeza con las sabanas. La verdad es que no tenía algo como una cama para invitados, pero que se meta en mi cama sin dudar siquiera debió de haber sido porque realmente es mala con las historias de fantasmas.

— Pero eso fue demasiado rápido para rendirse…

Suspire y Shinohara saco la cabeza de entre las sabanas, sus grandes ojos se me quedaron viendo.

— no puedo, en serio no puedo, si vuelves a hacer eso en serio no vuelvo a hacerte de comer.

— Entendido, perdón, perdón, la verdad es que estoy borracho.

— Así es, los fantasmas no existen, es solo que las personas de antes confundían ciertos fenómenos, solo porque algo extraño sucedía las personas creían que eran fantasmas, ¡esa es su verdadera identidad!

Shinohara me dio la espalda y yo saque otro futon del closet. Había comprado dos futones cuando comencé a vivir solo, pensé que me podrían ser útiles cuando tuviera novia o un amigo se quedara en casa, pero la verdad es que no había tenido muchas oportunidades de usarlo. Reina se quedaba a dormir en ocasiones pero realmente no hubo amigos que se quedaran a dormir, la verdad es que realmente no me agradaba mucho dejar a otros dormir en mi casa. Ayaka sabía eso por lo que no venía a casa demasiado tarde. La vez anterior que vino fue algo inusual, debió de haber pasado algo pero al final no entendí que fue lo que ocurrió. 

— ah, senpai, te ayudo.

Al estar cargando el futon Shinohara se puso de pie.

— Esta bien, yo lo hare.

— ¿He? ¿Está bien que me quede en la cama?

— Este está mucho mejor después de todo.

Ya que se está quedando me gustaría que se quedara en un buen lugar, aún tengo mi orgullo al ser mayor que ella. Estaba satisfecho con su expresión de sorpresa. Si había saltado a mi cama a lo mucho fue para esconderse de la historia de fantasmas, pero parece que no tenía la intención de dormir allí.

— Podemos cambiar las sabanas.

 — Ah, no, lavar puede ser problemático, y no tengo problemas pero… ¿En serio está bien?

— Está bien, no es como si se fuera a acabar.

Puse el futon y me metí en él. No estaba tan alejado de la cama en la que estaba Shinohara, pero en el departamento de una sola habitación en la que vivo solo esta distancia es el límite. 

Apague las luces y casi todo la habitación quedo en las sombras, solo quedaba una leve luz que provenía de la luz de la luna que atravesaba por el espacio entre las cortinas.

— Buenas noches.

Cuando dije eso presentí que Shinohara sonrió.

— Si, buenas noches.

Cerré los ojos y note como Shinohara estaba moviéndose ligeramente. Al igual que ella me moví ligeramente. En el ambiente silencioso termine por hacerme consiente que nos encontrábamos a solas y cerré con fuerza mis parpados.

— Senpai ¿no estas demasiado lejos?

Abrí los ojos con su susurro. Estando dentro del futon la escuche extrañamente lejana.

— No es eso, estamos como a dos metros de distancia.

Respondí con una voz un poco alta, ¿sería porque aún estaba algo borracho o tal vez estaba nervioso? Es algo patético decir a estas alturas que estoy nervioso con esta situación pero era cierto que me había atacado una sensación diferente al pensar en ella durmiendo. Espere un poco pero no hubo respuesta. 

En el silencioso ambiente solo se escuchaba el sonido de las manecillas del reloj, me arrepentí pensando en que debí de haber comprado un reloj digital. Por más confianza que me tenga, después de todo me parecía indefensa, si pienso en ello porque es de madrugada entonces debería dormir pronto, pero entre más pensaba en dormir el sueño más se alejaba. Tenía abierto los ojos y solo me quede viendo fijamente al techo.

—… No puedo dormir.

No hubo respuesta.

— Shinohara?

Le hable una vez más, pero si no respondía pensé en quedarme en el celular hasta que me entrara el sueño, sería malo para la vista así que quería evitarlo en lo posible. Pero escuche el sonido en su dirección mientras se movía.

—… Y eso que parecías tener sueño.

— Ah, perdón

Me disculpe sin querer ante su voz que era baja y algo somnolienta, Ayaka se encontraba moviendo cuando por fin pareció tranquilizarse. No escuchaba su reparación al dormir por lo que no creí que estuviera dormida pero aun así no parecía hacer más señas de estar despierta, solo pude suspirar. Me rendí y saque el celular.

— ¿Dormimos juntos?

—… ¿He?

No entendí lo que acababa de decir y deje salir una voz de tonto.

— Esta bien, senpai, puedes venir a la cama.

Por fin entendí lo que estaba diciendo, y me di la vuelta dándole la espalda.

— Es imposible que me acueste con una chica con quien no estoy saliendo.

— Esa determinación es admirable, entonces ya duérmete.

— Imposible, no puedo dormir.

— Entonces basta con que vengas.

Presentí como Shinohara se levantó y sentí su mirada en mi espalda en medio de la oscuridad. Normalmente la hubiera rechazado en un instante, pero tenía un motivo por el cual dudar, no estaba acostumbrad a usar el futon para invitados, por lo que me era difícil dormir… algo cercano a una excusa… sin pensarlo comencé a pensar en excusas para no rechazarla, la invitación de Shinohara era muy atractiva.

Me puse de pie y mi mirada llego a la cama en medio de la oscuridad.

— Adelante.

Shinohara estaba volteando a verme, seguí su mano hasta llegar a su lado. Al sentarme en la cama pude percibir su aroma cerca. No parecía ser mi cama, tenía un dulce aroma.

— Estaré hacia la pared, pero no me vayas a patear mientras duermo.

— No soy tan malo durmiendo.

Me queje y note como estaba sonriendo. Mis ojos por fin se habían acostumbrado a la oscuridad, y pude verla a la cara.

— Entonces está bien.

Movió sus caderas hacia la pared y puso su cabeza en la almohada, acomodo la otra a su lado esperándome y deje caer mi cuerpo lentamente.

Le estaba dando la espalda a Shinohara pero al estar a escasos 10 centímetros de distancia podía sentir su reparación. Pensé que ahora menos podría dormir. Las manecillas del reloj dejaron de moverse en algún momento. El sonido del cabello al rozar con la almohada se detuvo y ambos continuamos en silencio. Aun no escuchaba su respiración al dormir por lo que podía saber que aún permanecía despierta. Me mantenía viendo a la oscuridad donde no había nada cuando Shinohara por fin comenzó a hablar.

—… Casi ninguna mujer se quedaría a dormir en la casa de un hombre con el que no está saliendo.

— Es cierto.

— No estés de acuerdo.

El nerviosismo se desvaneció con ese intercambio de palabras.

Afuera comenzó a escucharse las gotas de lluvia, había comenzado a llover. Se escuchaba el sonido de las gotas golpeando de suelo en la oscuridad de la noche. Yo quien no podía dormir continuaba viendo al vacío, en el instante en que termine acostumbrándome a esa oscuridad, me percate como fue que la luz había desaparecido debido a que las nubes habían cubierto la luz de la luna. 

— Senpai.

— ¿N?

— ¿Por qué terminaste con tu exnovia?

Reina ya es alguien del pasado. Si tan solo no me la hubiera encontrado en aquella tienda, si tan solo no me hubiera llamado… ya se hubiera hundido en mis recuerdos, pero detestaba la idea de que volviese a mi mente al hablarle de ello a Shinohara. Pero era un desperdicio perder el tiempo en un asunto sin resolver, comencé a pensar en ello ahora que estaba borracho, por eso es que no tenía nada que decirle a Shinohara.

— Senpai, ahora me dio una idea de que no te agrada que las personas se inmiscuyan de más, por eso a pesar de que estés afectado por el alcohol, sería feliz si pudieras decirme.

— ¿Estarías feliz? ¿Por qué?

— Porque sí.

Que cosa tan extraña es la que dice, me gustaría decir eso, pero termino respondiéndome.

— Sabría que confías en mí.

“Confianza” repetí dentro de mi corazón, entiendo el significado de esa palabra pero termine pensando en ello. Honestamente no tenía esa intención de decirlo, pero es cierto que cargarlo solo es doloroso, puede ser también por el alcohol.

— Es porque podría ver una parte de senpai que no le mostraría a las personas.

Al escuchar eso Ayaka me vino a la mente. Conozco una parte de ella que no le muestra a las personas, por lo que podría decir que es una muestra de su confianza, si dijera que eso no me hace feliz sería una mentira. Al pensar así, sin duda alguna confiaba en Shinohara. Asentí a mostrarle una prueba de mi confianza, algo que no les mostraría a las demás personas.

— Puede ser.

Cuando dije eso percibí como fue que levanto la parte superior de su cuerpo para verme hacia abajo, 

— Hace poco pensé que lo mejor sería no preguntar demasiado, pero después de todo me interesa.

Era una voz seria como la que no había escuchado antes.

— ¿Hoy ocurrió algo con esa exnovia?

Me quede en silencio, en la habitación solo se escuchaban las gotas de lluvia, esa lluvia que caía en invierno sin duda alguna seria fría. Debido a que las nubes habían terminado con la luz de la luna de la habitación había dejado de poder ver el rostro de Shinohara. Y al ser rodeados por el silencio Shinohara continuó.

— ¿No confías en mí?

— Esa forma de decirlo es injusta, que confié en ti y que quiera hablar o no son dos cosas diferentes.

Si no quería hablar era porque quería olvidar lo relacionado con Reina, nunca pensé que tenía algo que ver con Shinohara, no era como si no confiase en ella.

— Para empezar, si no confiara en ti no te hubiera dejado quedarte en mi casa.

Como no hubo respuesta continué hablando mientras observaba el techo.

— ¿Le contarías absolutamente todo a quien confías? A mí por ejemplo.

Pero pasando así los días bajo el mismo techo, incluso llegando al día en que dormidos juntos, no había manera de que pensara que no confió en ella. Sabía que ese podría ser solo el punto de vista de un tercero, pero estaba más tranquilo al no ver oposición de parte de Shinohara.

—… Es cierto, tienes razón, yo también soy igual.

Dijo lentamente como si mordiera sus labios.

— ¿Confiar en alguien y meterse en las cosas personales son dos cosas diferentes verdad?

Lo dijo estando convencida y volvió a recostarse. No podía verla, pero de cierta manera la sentía a mis espaldas.

— Me alegra saberlo, todos somos así después de todo.

— Yo soy así, pero realmente no sé los demás.

— De seguro así lo son todos, yo también soy así.

Shinohara continuó después de suspirar.

— Incluso yo tengo cosas que no le diría a Senpai.

¿Sera acerca de Ayaka? ¿O algo relacionado con ella? ¿Tal vez algo diferente?  Y fue cuando me di cuenta de algo. Ese sentimiento de querer que alguien más hable justo por ser considerado con él, tal vez esos sean los sentimientos que tenía Shinohara.

— Ya me decidí.

— ¿Qué cosa?

— Senpai, hare que yo te guste más.

— ¿¡Qué estás diciendo tan de pronto!?

— Es que sería frustrante que a pesar de que estemos tanto tiempo juntos no me digas nada, me gustaría tener una relación tan cercana con senpai para que me lo digas con naturalidad.

Shinohara volvió a acomodarse hacia mí. Ahora estaba tan cerca que podía sentir su respiración.

— buenas noches senpai.

Pude sentir su mano en mi espalda. Esa suave sensación, el aroma de su champú, su calidez. Seguimos así por un tiempo hasta que comenzó a subir la mano por mi cadera y tomo mi mano.

— Después de todo mi corazón se aceleró.

— Tu misma lo hiciste

Dije intentando mostrar fortaleza fingiendo que no mi corazón no se había acelerado.

— Es que… es mi primera vez.

—… ¿Qué cosa?

—… Es un secreto.

Shinohara de pronto me quito las sabanas y se cubrió con ellas.

— ¡Oye! ¡Hace frio! ¡Regrésamela!

Sonrió para después cubrir su rostro. Sin nada más que hacerle, fue al futon a donde pensaba dormir desde un inicio y tome las sabanas.

Shinohara de seguro terminara pasando el día a día metiéndose en mi vida. Ha pasado solo un mes desde que comencé a hablar con ella, pero se metió en mi vida como para no se alejarse de mis pensamientos, estaba un poco emocionado al pensar como avanzaría nuestra relación.

— Hasta mañana.

No hubo respuesta, solo escuche su respiración al dormir a centímetros de mí.

—… maldición, te duermes demasiado rápido.

Me reí y me aleje un poco de ella. Pude terminar hoy sin tener que pensar en el pasado. Cerré los ojos pensando en recibir una nueva vida diaria.