Al regresar al departamento como siempre me puse a limpiar y a hacer las tareas del lugar, tenía muchas cosas en las que pensar, en las que tenía que pensar, y trabajar en la rutina de siempre hacia que regresara a la tranquilidad. Mientras que limpiaba el departamento ponía en orden mis ideas. Si es correcto lo que pensaba, todo se solucionaría solo con llenarme de determinación, pero era verdad que había algo de lo que Kishou había dicho que me llamaba la atención, el hecho de ser manager solo sería una excusa, en realidad podría tener algo detrás de ello. Dejando de lado lo que ha de estar pensando Chika-san, solo hay una cosa que debo hacer, viéndolo así la cosa parece ser bastante simple.

— cuando regrese onee-san tenemos que hablar de lo que haremos de ahora en adelante.

¿Como se habrá sentido desde que Chika-san nos dijo que viviéramos separados? No sabía cómo hablarle pero por extraño que parezca no me sentía inseguro en ese aspecto. 

Termine de hacer la cena y espere a que onee-san regresara sentado en el sofá. El tiempo comenzaba a pasar y sentí como el nerviosismo se iba acumulando, mis manos sudaban, mi expresión se puso rígida, a pesar de que no tenía la mano en el pecho podía sentir mi pulso. El tiempo pasaba mientras corroboraba una y otra vez como me sentía.

—… onee-san ya tardo…

Cuando me di cuenta ya pasaban de las 10 de la noche, voltee a ver el celular que tenía al alcance y no había recibido ningún mensaje de ella, siempre me avisaba cuando iba a llegar tarde pero solo hoy no me había enviado nada.

—… ¿habrá pasado algo?

Al mismo tiempo en que susurre, comencé a sentirme bastante inseguro. ¿Aun seguirá trabajando? … ¿le habrá ocurrido algún accidente?… ¿no habrá aparecido un acosador como la última vez?… Una vez que comencé a pensar en eso no pude tranquilizarme solo pensaba en cosas malas. Le envié un mensaje a onee-san pero por más que esperaba no recibía ninguna respuesta, tampoco me aparecía que lo hubiese leído, intente llamarle pero solo se escuchaba el sonido del timbre y nunca contestaba… cuando me dé cuenta había salido corriendo del departamento.

No tenía ningún objetivo.

Salí corriendo del edificio y me dirigí a la estación del metro, pase por la cafetería, a estas horas ya se encontraba cerrada, pero aun así no podía quedarme sin buscarla, pero por más que la buscaba por la ciudad no la encontraba.

 — onee-san…

¿Cuánto habrá corrido? Cuando me di cuenta tenía la respiración entrecortada y mis piernas temblaban, pero aun así no cedía e intente volver a marcarle a onee-san.

— Por favor, contesta…

Esperaba mientras rezaba, hasta que después de varios segundos por fin se conectó.

— ¿bueno?

— Onee-san?

En el instante en que contesto me percaté de que no se trataba de ella. Era una voz a la que ya estaba acostumbrado, pero claramente no era onee-san.

—… ¿Chika-san?

— Así es, siento no ser Saori.

— ¿Por qué contestaste tu?

— Saori olvido su celular cuando regreso a casa

— Lo olvido y regreso…

— Pensé que por fin había dejado de olvidar las cosas gracias a ti pero después de mucho tiempo lo volvió a hacer.

Si no contestaba era porque se le había olvidado el celular, sería que estaba un poco más aliviado al saber  porque no contestaba que termine perdiendo la fuerza de mis piernas sentándome en una banca cercana.

— Le diré a Saori que llamaste.

— Entendido, por cierto, a qué hora salió hacia la casa.

— ¿Qué hora era?

— La verdad es que no ha regresado.

—… ¿no ha regresado?

Esa voz resonó extrañamente, paso un instante y una inseguridad lleno el ambiente.

— Que extraño, esa niña dejo la oficina a las 6…

 A las seis… entonces no sería de extrañar que hubiese llegado a casa desde hace mucho.

— Pensé que le pudo haber ocurrido algo por eso llamaba…

—…

Con el silencio de Chika-san comencé a preocuparme cada vez más.

— Es cierto Chika-san, ¿podrías corroborar la información  con tu celular? Al igual que le hiciste para seguirnos cuando estábamos de viaje…

— Tranquilízate.

— ¡Pero!

— Te acabo de decir que Saori dejo aquí su teléfono.

Es cierto… ¿qué es lo que estoy diciendo? Estaba tan preocupado que no sabía ni en lo que estaba pensando.

— Entendido…

— Si sabes de alguien que te pueda ayudar a buscarla entonces llámales.

— Un conocido…

Y entonces les llame de inmediato a Akane-san y a Kishou. Cuando le hable a Akane y le dije que Onee-san no había regresado solamente dijo “entendido” y corto la llamada, Akane-san siempre se mueve inmediatamente después de escuchar la situación, y fue lo mismo con Kishou, sin importar que fuese tarde cuando le llame haciéndole saber que onee-san había desaparecido solo dijo “te diré si la encuentro” y corto la llamada inmediatamente después. A pesar de que siempre les estoy causando problemas… tengo que agradecerles a ambos como es debido. Reanude mi búsqueda mientras les agradecía de corazón, pero por más que corría dando vueltas no la encontraba, a la orilla del rio al que fuimos juntos, a la tienda en la que solía trabajar, en el departamento en el que solía vivir, intente buscar por esos lugares pero no la podía encontrar… habrá regresado a su tierra natal?

— Otro lugar en el que pudiese estar…

Por más que pensaba no se me ocurría nada. Había buscado en todos los lugares que recordaba desde que comenzamos a vivir juntos.

— “¿y si vivimos juntos?”

En el momento en que dije eso apareció un lugar en mi cabeza… es cierto… aún quedaba ese lugar. Si esta en alguna parte debería ser allí, mis pies se movieron antes que mis pensamientos.

★ ★ ★

Al lugar al que llegue con pasos pesados fue al lugar en que conocí a onee-san por primera vez. Un año antes, el lugar donde había salvado a onee-san, un parque cercano a la tienda donde trabajaba. A pesar de que era un gran parque había pocas luces, los alrededores estaban oscuros dando una sensación lúgubre. Durante el día era un lugar verde y hermoso en el que los niños venían a jugar y familias venían a pasear, pero en la noche era un lugar peligroso para una mujer sola, parecía que en cualquier momento podría salir un acosador de cualquier parte.

— Si no está aquí…

Tranquilice mi agitada respiración, y avance mientras observaba a los alrededores, y al hacerlo pude ver dos sombras debajo de una luz.

— Onee-san y Akane-san…

Y cuando me apresuraba a acercarme a ellas.

— ¿¡He!?

Cuando me acerque a ellas Akane-san estaba tomando a onee-san por la muñeca.

— ¡Akane-san…!

Me puse entre ambas.

— ¡Detente por favor! ¿¡Que estás haciendo!?

— Eita-kun guarda silencio.

Era la primera vez que escuchaba a Akane-san enojada. 

— ¿Qué pasa?…

Onee-san se le que do viendo a Akane-san hacia arriba con una mirada extraña.

— Que te pasa dando vueltas por allí a estas horas preocupando a Eita-kun, ¿que planeabas hacer?

— Eso no tiene nada que ver contigo.

— Lo tiene.

— ¡Que no!

Onee-san interrumpía a Akane-san, su mirada estaba llena de emociones.

— ¿Como que tiene que ver contigo? Solo estas usando como excusa tu rol de policía para interponerte entre nosotros, ni siquiera sabes que problemas tenemos, ¡vete de aquí!

El sonido de los gritos resonó en el oscuro parque, pero Akane-san no se movía para nada.

— Es cierto, puede que sea una persona sin relación con la vida de ambos, es como lo dices, no puedo negar el hecho de que me acerque a Eita-kun como policía, si me dicen que soy un fallo como policía creo que no hay nada que hacerle.

En comparación con onee-san Akane-san hablaba de manera tranquila.

— No sé qué problema halla entre ustedes, no sé qué problema tengas, pero, estoy parada frente a ti no como policía, sino como la amiga de Eita-kun.

Era la primera vez que Akane-san me llamaba amigo…. No creo que sea adecuado pensar en ello en este momento pero estaba un poco feliz.

— Desde el momento en que te he encontrado mi rol aquí ha terminado pero…

Akane-san comenzó a alejarse pero se detuvo para continuar.

— Si sigues haciendo que Eita-kun se preocupe, como su amiga no podre perdonarte, además eres su tutora, no hagas una tontería como preocuparlo.

—…

— Eita-kun, me retiro por ahora.

—Si… muchas gracias Akane-san.

Después de eso Akane-san dejo el parque sin voltear ni una vez atrás, los únicos que quedamos fuimos nosotros envueltos en un ambiente incómodo. A pesar de que era verano sentí el viento bastante frio.

— Onee.-san ¿Regresamos a casa?

Dije ligeramente a onee-san quien se encontraba sentada en la banca.

— Ya tengo la comida lista, aunque creo que ya se ha de haber enfriado, pero podemos calentarlo en seguida… una vez que comas toma una ducha y relajémonos.

Toque a onee-san por la espalda y comencé a acariciarla para tranquilizarla, pero ella movió la cabeza a los lados y una lagrima comenzó a rodar por sus mejillas cayendo a su falda y dejando una pequeña marca de humedad.

—… ya no sé qué es lo que debería hacer…

— Onee-san.

— Que debería hacer para poder estar junto a Eita-kun de ahora en adelante… todos los días he estado pensando pero no lo sé. No sé qué puedo decirle a Chika-san…

Abrace a onee-san quien se había derrumbado en lágrimas.

— Eita-kun… me gustas…

Esas palabras penetraron mi corazón. Era la primera vez que una mujer me mostraba su afección, entendía que esos eran sentimientos de amor. Después de tantas veces que había sido directa conmigo no me había percatado hasta ahora no eran excusas como porque mi padre se lo haya pedido, porque la hubiera salvado o por que sea mi tutora… era un sentimiento más puro… era la primera vez que sentía realmente los sentimientos de onee-san.

— Yo también… onee-san…

Iba a continuar pero mis palabras se quedaron atoradas en mi garganta, creí que no debía terminar de decirlo, si terminara de decirlo y nuestra relación cambiase… no podría hacerle frente a Chika-san quien estaba preocupada, si llegásemos a eso en verdad no podríamos estar juntos. Solo era eso, tenía que evitar ese desenlace sin importar que. Además aun no estoy preparado, Yo quien me la paso siendo protegido no podía decir eso.

— Yo también… quiero estar junto a onee-san.

Onee-san puso más fuerza en las manos con las que tomaba mi camisa.

— No me importa desecharlo todo… si con eso puedo continuar a tu lado… Eita-kun, solo con tenerte no me importa nada más, Eita-kun, huyamos juntos.

Y al decir eso onee-san volteo a verme hacia arriba, ya había dicho lo mismo antes, y siempre había sido seria con ello, por eso me quede viendo fijamente a onee-san a los ojos y moví la cabeza a los lados.

— ¿Por qué?…

— Si haces eso las personas para las que eres importante se sentirán tristes, además… ¿tienes una promesa con Chika-san verdad?

Onee-san pareció haberse recordado de eso.

— La verdad no sé qué es lo que se prometieron, aunque creo que es algo irremplazable para ambas, por eso es que pudieron continuar esforzándose a pesar de que se habían quedado solas.

El color de sus ojos regreso, y pude ver como retomo un poco la compostura.

— Por eso es que hare algo.

— ¿he…?

— Chika-san nos admitirá y viviremos juntos, también lograras cumplir tu promesa con ella, hare algo con todo.

Era la primera vez en mi vida que estaba tan determinado a hacer algo, al principio onee-san había protegido nuestro estilo de vida, pero ahora me tocaría a mi protegerla. Aunque termine perdiendo todo lo demás.

— Así que puedes estar tranquila.

Lo dije viendo directamente a onee-san y ella contesto aun con lágrimas en sus ojos.

— Um… entendido.

Después de decirlo asintió. Onee-san no me pregunto qué era lo que haría, de seguro fue porque confiaba en mí, y mi determinación se fortaleció cuando me percate de ello.

Después de eso me comunique con Chika-san y Kishou para hacerles saber que había encontrado a onee-san y nos dirigimos al departamento. Kishou no pregunto nada solo dijo “qué bueno” mientras que Chika-san solo dijo “te la encargo” Creo que después le daré las gracias directamente. Me imagino que todos ya se abran dado una idea acerca de nosotros. De camino a caza avanzaba ordenando mis sentimientos. Lo que queda ahora dependerá de mí… 

★ ★ ★

Una vez que regresamos a casa terminamos de comer y de darnos una ducha. He escuchado mucho que dicen que el baño relaja el corazón, al relajarme en el agua caliente sentí como si todos los problemas dentro de mi cabeza se resetearan. Dejando en mí solo lo más importante, al punto de llegar a preguntarme de que era de lo que me estaba preocupando si todo era tan simple. Si puedo seguir junto a onee-san el dinero y la carrera dan igual. No… creo que eso sería demasiado decir, más bien seria de ponerlos por prioridades. Para empezar realmente no soy muy hábil, no podía hacer nada por mi cuenta, como siempre me llenaba de problemas pero al menos logre entender lo más importante, y lo demás podía dejarlo para después. 

Si puedo estar junto a onee-san, hare lo que sea que pueda hacer, fue gracias a Akane-san, Chika-san y a Kishou que pensara así… Solo era de llenarme de resolución y no había nada de qué preocuparse.

— Mañana vayamos con Chika-san—

Pasaban de las 12 de la noche… comencé a hablar tendido en la cama. Aún quedaban varios días hasta que le tuviera que responder a Chika-san pero ahora que estoy preparado no hace falta esperar los dos días restantes, lo mejor sería responderle ahora antes de que terminara por tranquilizarme del todo. Solo queda decirle lo que pensaba. Cuando de pronto escuche que alguien toco la puerta de mi habitación.

—… ¿Eita-kun, estas despierto?

Del otro lado de la puerta pude escuchar la voz de onee-san y le conteste después de levantarme de la cama.

— Si, estoy despierto.

Y al hacerlo la puerta comenzó a abrirse lentamente, onee-san entro abrazando una almohada. Estaba oscuro por lo que no sabía que expresión era la que tenía.

 — ¿No puedes dormir?

— Um… por eso… este…

Onee-san susurro después de esconder medio rostro con la almohada.

— P… ¿podemos dormir juntos?…

— ¿He?…

¿Juntos? Eso fue repentino.

— puedes estar tranquilo, no haré nada extraño como cuando fuimos de viaje.

Lo recuerda… Pensé que por el alcohol lo había olvidado por completo.

— Y si estás preocupado entonces iré a traer la soga para atarme de pies y manos como la vez anterior

— Así está bien.

Yo mismo creo que es algo extraño, pero no tenía ninguna sensación pervertida, los problemas que deambulaban por mi cabeza desaparecieron como si hubiesen sido mentira, ¿sería porque ahora tengo mis sentimientos claros? Onee-san se acercó lentamente y después de dejar la almohada en la cama se recostó.

— ¿No está muy apretado?

— Um… está bien.

Debido a la oscuridad no podíamos vernos a los rostros, pero estábamos a una distancia tan corta como para sentir nuestra respiración. Estuvimos en silencio por un tiempo hasta que onee-san comenzó a susurrar.

— Eita-kun.

— ¿si?

— Gracias.

— Esa es mi frase.

Onee-san se acomodó acercándose a mí y me tomo de la manga de la camisa debajo de las sabanas.

— Sabes…

— ¿Si?

— Hay algo que siempre había querido decirte.

— ¿Algo que querías decime?

Asintió con la cabeza líberamente, puso más fuerza en la mano con la que me sostenía.

— Si todo sale bien, y podemos seguir juntos entonces… tomare valor y te lo diré…. ¿Me escucharías en ese entonces?

Asentí igual que lo había hecho onee-san.

— Me esforzare para que puedas decírmelo.

— Gracias.

Después de eso no seguimos hablando, pasaron alrededor de 10 minutos y pude escuchar la respiración de onee-san al dormir.

★El Diario de onee-san★

 Termine haciendo que Eita-kun se preocupara… y no solo a Eita-kun, incluso le acuse problemas a esa cosplay policía. Es inútil, me la paso solo pensando en mi sin observar a los alrededores, Eita-kun… fue genial, tenía una expresión que nunca antes había visto cuando me dijo que se encargaría de todo, tanto como para no verlo con hombre menor que yo, a pesar de que debería ser o la que tendría que hacer algo termine siendo consentida por la amabilidad de Eita-kun. No sé qué es lo que pasara desde ahora, pero quiero creer en Eita-kun.

En ese momento… le diré todo lo que no he podido decirle hasta ahora.