Como mi rutina diaria de todas las mañanas, después de disfrazar con magia mi imagen a la de un ser humano normal, metí todo mi dinero juntado en una bolsa, salgo de casa y me dirijo a hacia el socio comercial. A partir de hoy, los ingresos que he ganado hasta ahora, los usaré para empezar con un gran proyecto.

Para eso, he estado elaborando algunos planes.

Los ingresos que están ahora dentro de la bolsa, es casi todo el dinero que he ganado en estos dos meses.

No es muy buena la idea de estar andando con dinero en efectivo por la ciudad, pero en esta ocasión, para el siguiente negocio necesito mostrar cuánto dinero realmente poseo.

… … … Si se llega aparecer algún tipo que perciba el olor del dinero e intente robarme, pues cometerá el peor error de su vida, tanto que se arrepentirá de haber nacido.

Cuando trabajaba haciendo menchikatsu y me deshacía de esos ladrones recurriendo a la violencia, en vez de robarme, ellos eran los que terminaban siendo atracados por mí.

Es algo común que las personas exitosas sean envidiadas por las demás personas o demás empresas en los negocios.

Si doy un ejemplo específico, sería cuando unos comerciantes rivales contrataron a un matón para que hiciera el trabajo sucio, algo así como un yakuza.

Los matones vinieron a amenazarme, pero los papeles se les voltearon al sentir mi fuerza. Hice que me pagaran una remuneración como disculpa, y les pegué hasta que escupieran quien era su jefe.

El yakuza con menor rango se acercó a mi llorando, se arrodilló, presionando la cabeza contra el piso dijo “señor Ork, permítame presentarle a mi jefe, por favor”.

Llegué hasta lo más alto, y desde lo más alto eduqué a toda esta banda para usarlos como peones.

Hasta ahora, también de vez en cuando realizan trabajos para mí, o me hacen favores donde uno debe ensuciarse las manos.

Por supuesto, no es gratis. Les doy un pago por cada trabajo. Los peones no te son leales por largo tiempo si solo usas el miedo como pago.

Actualmente, estos yakuza son unos perros muy útiles.

Mientras camino por la ciudad, puedo sentir sus miradas.

Como ya he me vuelto un joven exitoso, estoy comenzado a sentir sus miradas llenas de envidia. Ese “El menchikatsu con la marca de orco” ya se hizo un nombre en la ciudad. Se volvió un producto tan popular, que hay clientes que vienen desde otras ciudades a probarlo.

Se podría decir que se siente bien hacer cosas buenas y complacer a todos.

Caminaba por la calle principal, cuando apareció un carruaje con una muy violenta forma de conducir.

Hay una jaula de hierro en la parte de carga, y dentro había una hermosa chica.

Sin embargo, esa chica no era humana. Un hermoso pelo de color dorado, y unos brillantes ojos color jade; era una elfa. Parece ser que es otro tipo de raza élfica, porque tiene algunas diferencias con la que conocí en mi aldea. Los elfos están divididos en diferentes grupos, y cada grupo tiene sus propias características.

En sus ojos se podían ver gotear lágrimas. Para que no pudiera usar magia, le habían amarrado la boca, le habían esposado sus manos con grilletes y por si fuera poco, le habían puesto un trozo de madera para que le impida incluso cualquier idea de escapar.

Cerca de su jaula aparece un hombre bien vestido que empieza a aplaudir para llamar la atención de la gente.

—Buenas, a todos aquí los afortunados presentes. ¡Sí, por favor den un paso adelante! Pueden observar que aquí tenemos una elfa traída desde “el Bosque Yuhabahha”. ¡Y todavía mejor; es virgen! ¡Será la estrella de la subasta del día de mañana, no se pierdan la oportunidad de comprarla en dicha subasta! No olviden, las elfas son lo mejor. Como pueden ver, ¡es una belleza!  ¡Además, es muy raro que puedan quedar embarazadas, así que pueden follarlas como gusten! Y tienen la bendición de mantener su juventud mil veces mejor que la de los seres humanos. ¡Puede que seas tú, o tú el cliente que la compre, y se divierta dándole caricias! ¡Se dice que el que le robe la virginidad a una elfa, tendrá una vida llena de fortunas!  ¡Las elfas solo salen una vez por década de sus pueblos, esta es su oportunidad!

… … A veces llego a la misma conclusión; los humanos ven a las demás razas como demonios, como razas peligrosas y violentas. Pero raptar así a una chica de otra raza, y tratarla como si fuera un objeto para vender, ninguna de las demás razas te usaría como un juguete desechable. Ni siquiera las razas que los humanos consideran como demonios.

Mejor dicho, es lo contrario. Los humanos son los violentas y peligrosos para la ciudad, ¿o no?

Hablando de eso, mi padre se volvió el Rey Demonio con el único objetivo de extinguir a los humanos. La razón por la cual padre eligió tomar el nombre de Rey Demonio fue para proteger a las demás razas de los humanos.

Los humanos pensaban que las demás razas valían menos que ellos, y hacían lo que ellos quisieran con sus cuerpos. Iban a sus pueblos y robaban su comida, les prendían fuego a sus cosechas, raptaban a sus mujeres y las vendían como un producto al mejor postor.

Esas cosas no puedo llamarlas de otra forma que no sea maldad.

Por eso es que todas las razas, las que los humanos llamaban demonios o monstruos, formaron un grupo de defensa, para ponerle fin a las atrocidades que cometían los humanos

Y así nació el ejército demoníaco, y ya que mi padre era el más fuerte, tomó el nombre de Rey Demonio.

Después de una larga y feroz guerra, por último, el Rey Demonio, mi padre, y el Rey de Fourland, firmaron un tratado de paz.

Los acuerdos de mi padre fueron que no se permitía invadir ni robar las cosechas de los pueblos de otras razas, y que se prohibiera la venta de esclavos con las mismas.

Los acuerdos fueron aceptados y se firmó el contrato. Dado que mi padre ya había cumplido su objetivo y ya no le quedaba ninguna razón para seguir peleando, se retiró del ejército demoníaco.

Pero, este solo fue el contrato que se llevó a cabo entre mi padre y el país de Fourland.

Más allá del territorio de Fourland, aún se sigue pensando que las demás razas son inferiores y los tratan como esclavos.

Me parezco más un humano desde mi nacimiento, y aparte, disfracé con magia mi mitad orco para así parecer un humano normal. Pero la realidad es que, si les muestro mi verdadero yo, y se dan cuenta que soy un orco, los socios con los que he estado planeando mis negocios, cambiarían su actitud hacia a mí.

—… Y ahora, ¿qué debería hacer?

La elfa, que está siendo tratada como una muñeca en venta, tendrá un final horrible. En especial esta chica, que es muy hermosa.

Quiero salvarla.

Aprieto la bolsa que tiene mi dinero.

Si uso todo este dinero, podré competir en la subasta para salvar a esa chica… … que sea una elfa quiere decir que valdrá mucho. Es bella y mantiene su juventud por años, será difícil ganar la subasta con la participación de cientos de clientes.

No voy a poder alcanzarlos si no vomito todo el dinero que con tanta desesperación he estado reuniendo en estos dos meses.

Pero si no hago esto, me desviaría del camino por conseguir una mansión para mi harem.

Mientras muchos sentimientos complicados se revolcaban en mi corazón, dirijo mi mirada hacia ella.

Cruzamos miradas. Esos relucientes y bellos ojos de jade me robaron el corazón. La chica es muy hermosa. Quiero dar todo de mí para protegerla.

Pero, sobre todo, lo que más se me vino a la mente fue el deseo de tenerla a ella.

—Por un tiempo, ya no podré ir al prostíbulo.

Si la dejo a su suerte, a la chica que tengo enfrente llorando, no hay posibilidad de que mi moral me permita crear mi harem.

No hay valor en ese hombre que le permita abrazar a una mujer.

Salvaré a esa chica.

Pero, no la meteré en mi harem de inmediato. Lo primero será llevarla de vuelta hacia su hogar.

Luego de eso, le preguntaré si es que quiere hacerlo conmigo, y si ella responde de corazón “sí, quiero tener hijos contigo”, la integraré al harem. Pero, si se niega, me esforzaré para que quiera hacerlo conmigo, y si incluso eso no es suficiente, entonces tranquilamente me rendiré.

Con el dinero uno no puede comprar el corazón de una dama.

No puedo crear un harem con una mujer cuyo corazón no esté unido al mío. Esa es una de las enseñanzas más valiosas por parte de mi madre.

Al día siguiente, dejé de lado mis negocios planificados, y fui hacia el lugar de la subasta con todo el dinero que tenía.

Uno tras otro, los productos se empezaron a debatir por quién diera más dinero.

Los monstruos fueron vendidos, pero no podía hacer nada. Actualmente puedo salvar a uno solo, y esa será la elfa.

La música empieza a sonar con mucho más entusiasmo. El conductor hace su aparición y le pone un alto a los aplausos y la música.

Por fin, llegó el turno de la chica.

La chica elfa, esposada de manos, amordazada, y con una sensual ropa interior, es llevada hacia la tarima.

—Por favor, guarden silencio. Ahora llega el turno de la estrella del día de hoy. ¡Como ven, es la hermosa elfa! No solo tiene una bonita apariencia, también tiene un consigo un cuerpo desarrollado. Está sana y es virgen. Dicen los rumores que el hombre que le robe la virginidad, tendrá fortuna por toda su vida. La edad que tiene es de 16 años. ¡Comencemos con 10 millones de gil!

10 millones de gil. Solo un pan cuesta 100 gil.

Y para peor, ese es el precio mínimo con el que se iniciará.

Lo que tengo listo es una cantidad de 25 millones de gil. Solo con esto, las probabilidades de ganar son muy altas.

Si es que en el caso que con este dinero no me alcance, puedo usar mis activos para alcanzar la suma de hasta 30 millones de gil.

—¡11 millones!

—¡12 millones!

—¡13 millones!

De golpe se aumenta el precio.

La elfa es muy popular, además de que había muchos hombres participando.

—¡13 millones con 500 mil!

—¡14 millones!

El aumento de 500 mil empezaba a desaparecer, y el precio llegó a subir más rápido de lo que esperaba hasta llegar a los 15 millones.

Parecen que están llegando a sus límites. Vamos a entrar en el juego.

—¡20 millones!

Grité mi oferta y todos a mi alrededor voltearon hacia a mí mientras guardaban silencio.

Ha comenzado la carrera, y ya sobrepasaron por mucho el precio mínimo. De repente, el aumento se ha quedado estancado en la cantidad de 5 millones.

Si siguen a este ritmo, van a entrar en calor, se van a emocionar y la carrera por el mejor postor seguirá y seguirá.

Si de verdad quiero ganar, debo destrozarlos mentalmente apostando una gran suma de dinero para verlos desde arriba.

—¿Vein-veinte millones?

A una persona que competía se le puso la cara azul.

—¡25 millones!

Destrozo a mi competencia de una sola movida.

Eso es una suma de dinero que alguien en su sano juicio no daría.

El lugar se quedó en silencio.

Toda la atención se reunía en mí.

¿Con esto ya se ha decidido? … … Si es que no se decide ahora mismo, estaré en problemas.

Mientras oculto esa verdad, hago ver a la gente como si la cantidad que estoy dando es poca, y que puedo dar a un más. Con esa imagen en mente muestro mi cara.

El conductor de la subasta mira a su alrededor, de esquina a esquina.

—Tengo 25 millones. ¿Con esto parece que ya ha sido decidido? Sí, parece que sí. Felicitaciones, era de esperarse de su persona, señor Ork. Un joven que empezó sin tener qué ponerse y logró llegar a la cima solo en dos meses. Es un asombroso poder financiero el que ha logrado. Por favor, disfrute hacer con libertad lo que desee con la elfa.

… Aunque fue una suma de dinero muy dolorosa de dar así nada más, solo necesito recuperar lo perdido y listo.

Me alegro haber podido salvarla.

Cuando empezaba a sentirme relajado…

—¡30 millones!

Desde atrás se escucha una voz fuerte.

Aunque sea una elfa, no puedo creer que haya alguien que page 30 millones. Es imposible que alguien dé esa suma.

Acaban de proclamar la cantidad que iba a proponer yo anteriormente incluyendo mis activos.

Observé a la persona que había levantado la voz. Un hombre joven adulto con una cara obesa y madura. Se le veía en la mirada que le gustaba el dinero. Me miraba mientras se reía.

Lo he visto anteriormente.

Las copias baratas de “El menchikatsu con la marca de orco”. Hubo tiendas que abrieron masivamente robándome el nombre de mi letrero. Ese hombre estaba entre esos.

Él es uno de los más ricos de esta ciudad. O bueno, es lo que dicen, pero él por sí solo no es la gran cosa. Se podría decir que solo es un engreído de 20 años con una familia adinerada.

Esta persona me guarda rencor.

Parece que esa apertura a gran escala de sus tiendas fue una gran jugada para esa persona de 20 años, que fue establecido por sus familiares y ejecutivos comerciales para salir de la incompetente situación en la que se encontraba. Por todo el gran fracaso que cometió, me culpa a mí. Incluso fue hasta mi puesto, gritó e hizo un escándalo. Aparte de eso, solo he recibido pequeños acosos de parte de ese sujeto.

Que este tipo participara estaba fuera de lo previsto. Mi límite era de 30 millones. Si paso esa suma de dinero, seré yo el que se ponga la soga al cuello. Pero igual, quisiera salvar a esa chica.

—¡35 millones!

Antes que pudiera abrir la boca, otra vez el sujeto de 20 años gritó. Según la situación, era en vano seguir apostando más.

Él solo quiere sentirse superior y dejarme en ridículo. ¿Acaso puedes competir con esto, imbécil? Me dice con sus ojos al verme como inferior.

Aaah, entiendo. Ya lo comprendí.

Este tipo quiere que me enoje con él y lo odie, ese es su objetivo. Para nada más hacerme sufrir, él está compitiendo.

Lo peor de todo es que este tipo puede dar aún más de lo que ha ofrecido.

Es hora de una retirada. Ya no puedo hacer más.

El conductor de la subasta me mira, y niego con la cabeza.

Y entonces, el conductor comunica el ganador de la subasta, coronando al señor de segunda generación. Y con esto concluyendo la subasta.

Mientras salía del evento, el de la segunda generación se acercó a mí.

—Esta es la diferencia entre tú y yo. Parecía que tenías una obsesión por es elfa, pero me das pena.

—Sí, he sufrido una completa derrota. Después de todo, me di cuenta que no podría ganarte. Entendí que no doy la talla para alguien tan adinerado como tú.

—¡Jajajaja, jajajaja!

El hombre se reía.

Fingí debilidad.

Sabía que me guardaba rencor, pero no pensé que llegaría a estos extremos para fastidiarme.

Si muestro una actitud agresiva aquí, puede que estos sean los últimos días caminando de este tipo. No dejaré pasar esta obstrucción, pero todavía no me vengaré.

Es por eso que, por ahora, lo haré sentir satisfecho.

No hay forma que pueda salir tranquilo aquí sin pelear, así que decidí actuar de forma educada.

Mostré un comportamiento interesante, pero parece que lo tomó con humor.

—Así que al fin entendiste el grado de mi nivel. Si te arrodillas ante mi ahora, puede que te contrate para trabajar en algo.

Sonrío ante su propuesta, y con respeto, rechazo su oferta. A cambio, el tipo se enoja.

Cuando el tipo se voltea, inclino mi cabeza. Cuando ya se estaba marchando, el tipo voltea por última vez, y viendo que seguía con la cabeza inclinada, se rio fuerte como para que todo el mundo lo escuchara.

No hay problema, solo hoy te regalaré esta victoria.

Pues, a partir de ahora, le haré algo muy cruel a este sujeto.

Hay dos formas para recibir los productos subastados: recibir en el lugar mismo tu compra, o entrega a domicilio en una fecha posterior.

Lo que decidió ese tipo fue recibir en el acto, en el mismo lugar.

Borré mi presencia y seguí el rastro del tipo.

Nadie se dio cuenta de mí.

Y la razón es porque desaparecí mi presencia, pedí prestado el poder del espíritu del aire para que vuele encima mío, creando una capa de aire a mi alrededor que tiene como efecto el retractar la luz, haciéndome invisible.

El poder del héroe como siempre, muy útil. Una persona común no podría tener tanto control sobre esto.

El tipo de 20 años recibe a la elfa.

Perfectamente igual como la estaban tratando anteriormente; se la entregan esposada y mordiendo la mordaza. La colocó en la parte de carga de un carruaje junto con los productos que se compraron en otras subastas.

El carruaje empieza a moverse, y pasa por algunas mansiones de los suburbios. Mientras avanzaba, lo voy siguiendo.

El carruaje entra dentro del bosque, por lo que las miradas de testigos ya no es un problema. Es hora de ponerme en marcha.

Uso el aire y aterrizo sobre la parte de carga suavemente. Rompo los candados de la jaula y lo disfrazó como si se hubiera roto de forma natural.

La chica elfa yacía recostada con los ojos vacíos. Seguro que sus lágrimas ya se han secado hace un largo tiempo.

Ella no ve mi silueta.

Bueno, terminemos esto lo más pronto posible. Me acerco hacia ella sin que se diera cuenta y presiono un pañuelo con pastillas para dormir en su boca.

—¡¡¡Hmm, hmmmm, mmm!!!

Al instante, ella pierde la consciencia.

Esto es un poco cruel de mi parte, pero si se pone violenta en medio del plan de escape, nos notarán.

Pongo una mano en su espalda y la otra en sus piernas y la cargo. La típica forma de cargar a una dama recién casada. Sin perder más el tiempo, salto bajándome del carruaje con ella.

Ya con todas las pistas que dejé, parecerá que, por los huecos del camino, los candados de la jaula por ser viejos se rompieron, y la chica elfa se escapó.

Y ahora, uso el poder del aire para dar un salto gigantesco. Caigo y me deslizo, así ganando distancia. Por último, me escondí dentro del bosque.

Retiro las esposas de sus manos y la mordaza de su boca.

Y, porque me da pena verla en ropa interior en este frío, la cubro con una manta.

… … Quería ayudar a esta chica, pero tampoco deseaba cometer un crimen.

Sin embargo, la víctima de mi crimen es ese tipo de 20 años, así que no siento culpa.

Además, esta me la cobro por esa vez que hizo un escándalo en mi tienda. Esa y la de hace unas horas, cuando quiso hacerme sentir menos con su dinero.

La elfa abre sus ojos.

Y entonces, parpadea y mira sus alrededores.

—¿Dónde estoy? Fui raptada por humanos, vendida, y luego, alguien con un pañuelo me…

—Al fin despertaste. He venido para salvarte. A partir de ahora, te llevaré hacia tu pueblo sin ningún problema.

—No lo puedo creer, ¿de verdad me ayudarás? Muchas graci-

Se volteó dirigiendo sus hermosos ojos hacia mí, y en el momento que me miró, perdió el habla.

—¡Hyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, un orco, por favor no abuses de mííííííí!

—Lo sabía, sabía que también pasaría esto.

Pensé que les tendría miedo a los humanos, así que por eso quité mi disfraz de humano normal, y cuando le hablé, le mostré mi verdadera figura. Más que verme como un humano, me veía como un orco.

Esperaba que ocurriera esto también, pero igual, su reacción me ha dolido.

Después de todo, por estas zonas, los orcos son de esos tipos que raptan a las mujeres de otras razas.

La chica elfa empezó a alejarse de mí, arrastrándose.

Bueno, ya me he acostumbrado a que pasen estos malentendidos. Le daré una pausada explicación para que me comprenda.

Debo enseñarle que este orco; es decir, yo, es caballeroso con las damas.