Al día siguiente me desperté rápido y preparé mis cosas. A partir de hoy estaré al cuidado de la familia de Kishou, tengo que prepar las cosas necesarias y una vez que termine necesito preparar el  desayuno, estaba un poco apresurado.

—  Bueno, eso tenemos…

Junté las cosas de la escuela y cambios de ropa en una maleta y las deje en la entrada. Regresé a la cocina, y pensaba en preparar las cosas para hacer el desayuno. ¿Durante cuánto tiempo estaré alejado de este departamento? Sin darme cuenta ya habían pasado tres semanas desde que comencé a estar al cuidado de onee-san en este departamento, y justo cuando me había acostumbrado… me le quedaba viendo a la sala de estar desde la barra de la cocina que daba a la sala, cuando pensaba que estaría alejado de esa vista comencé a sentirme un poco solo.

— ¿Pero onee-san piensa hacer algo verdad?…

Lo había dicho como si tuviera alguna idea. Terminé de cocinar pasadas de las 7 de la mañana mientras pensaba en ello. Normalmente onee-san se despertaría con el aroma del desayuno, pero solo hoy a pesar de que terminé no ha despertado, fui a la sala de estar para esperar un poco.

— ¿Que le habrá pasado?…

Comencé a preocuparme de que se le fuese a hacer tarde para ir a trabajar, así que me dirigí a su habitación. Ahora que lo pienso, onee-san a pesar de que trabaja de noche solía salir conmigo de casa a trabajar, ¿también trabaja por la mañana? Pensé que era un poco extraño mientras que tocaba la puerta de su habitación.

— Onee-san, ya está el desayuno.

Esperé un poco pero hubo respuesta. Qué problema, creo que tendré que abrir, recordé cuando por accidente abrí la  puerta del baño y me había topado con onee-san cambiándose, así que abrí la puerta lentamente, para poder volver a cerrarla de inmediato en caso de que estuviera cambiándose.

—… ¿Onee-san?

Y al ver adentro pude ver a onee-san durmiendo viendo hacia el muro. Entré y comencé a hablarle.

— Onee-san, despierta por favor, se te hará tarde para ir a trabajar.

Comencé a moverla levemente sobre la sabanas, y el cuerpo de onee-san se movió sin resistencia cayendo boca arriba, al verla así sin pensarlo exclamé en voz alta.

— ¿¡¡Onee-san!!?

La frente de onee-san estaba llena de sudor, traté poniendo mi mano sobre ella.

—… Tienes bastante temperatura.

No sabía que tan alta era la temperatura que tenía, pero era lo suficiente como para que me percatase de ello solo con mi mano. Creo que ha de haber sido por huir el día de ayer de Akane-san bajo la lluvia, onee-san no se mojó demasiado, pero tal vez pudo haber sido por haberse ido a dormir así.

—Nn…

Cuando onee-san comenzó a abrir lentamente los ojos.

— Ah… Eita-kun, buenos días.

Su voz y su sonrisa eran muy débiles.

— Onee-san se quedó dormida… me levantaré dentro de poco.

— No, sigue durmiendo por favor.

Sostuve a onee-san evitando que se levantara.

— Tienes mucha temperatura… descansa por hoy por favor.

— Pero tengo que ir al trabajo… les causaré problemas a todos.

Aunque diga eso no está en posición como para poder ir a trabajar. El tono de voz no era de la cool onee-san, parecía estar sufriendo bastante

— Si vas al trabajo y contagias a los demás les causaras más problemas, hoy no iré a la escuela para cuidarte así que descansa por favor.

— No puedes… no faltes solo por mi culpa, ¿a partir de hoy iras a vivir con Kishou-kun verdad? No puedo causarle problemas también a él.

Saqué el celular de mi bolsillo, y le llamé a Kishou. Después de que se escuchó varias veces el tono de llamada, pude escuchar una voz despreocupada.

—“Oh, Eita, ¿qué pasa desde tan temprano?”

— Kishou, lo siento, acerca del favor que te pedí ayer, me gustaría que esperáramos algunos días.

— “Puedes venir cuando quieras, ¿ocurrió algo?”

— Parece que onee-san tiene un resfriado, pensaba en cuidarla por un tiempo.

— “Entendido, ¿Hoy faltarás a la escuela verdad?”

— Si, eso planeo.

— “Entendido, dime si ocurre algo”

— Gracias.

Después de decir eso corté la llamada.

— Eso tenemos, así que onee-san descansa por favor.

Parecía que en verdad se había rendido de ir a trabajar, asintió levemente.

— ¿Hay algo que te gustaría comer?

— Quiero comer lo que Eita-kun haga… ayer en la noche regresé tarde así que no pude cenar.

— Entendido, haré gachas de arroz, espera un poco por favor.

Regresé a la cocina y volví a verificar el refrigerador. Las gachas de arroz son fáciles de comer y digerir, pero el sabor es bastante ligero por lo que fácilmente se aburriría, estaba viendo si no había algo más que podría agregarle y aun había un poco de filete de salmón del día de ayer.

— Tal vez pueda ponerle esto.

Le puse agua al arroz y encendí el fuego, La puse al fuego lento mientras aproveche para cortar el salmón y ponerlo en la parrilla con sal. Después de que se terminó de asar, lo agregué a las gachas de arroz, y después de mezclarlos un poco los tapé y los deje al vapor. Al hacer eso aunque no le agarre el sabor por completo del salmón, al menos sabría mejor por la sal. Al terminar de cocinar tom+e algo de Té y lo llevé todo junto a la habitación de onee-san.

— Gracias por esperar.

— En serio, muchas gracias.

Deje las gachas de arroz sobre una mesa y ayudé a onee-san a levantarse apoyándola con una mano en su espalda.

— Está algo caliente así que comamos despacio.

— Si.

Tomé un poco con la cuchara y después de soplarle un poco para enfriarla la llevé a la boca de onee-san.

—… Está delicioso.

Qué bueno, parece que tiene algo de apetito. Volteé a ver el reloj mientras que le daba de comer, y eran alrededor de las 8 y media de la mañana.

— Onee-chan, ¿tienes algún termómetro o medicina contra el resfriado?

— No tengo nada.

Dijo como si lo lamentara, si, ya me parecía a mí que así seria.

— Descansa un poco, una vez que puedas moverte iremos al hospital.

— No… no quiero ir al hospital.

Qué problema… si no quiere ir no puedo obligarla, pero aun diciendo eso no creo que se recupere solo durmiendo sin tomar ninguna medicina.

— Iré a alguna farmacia cercana.

Ahora que lo pienso haba una farmacia cerca de la estación, abren a las nueve. Si salgo ahora estaría llegando a la hora que abren para comprar las cosas que necesito, y creo que estaría regresando en alrededor de una hora.  Fui a la cajonera y le dejé en la almohada un cambio de ropa y una toalla. 

— Regresaré lo más rápido que pueda, una vez que te tranquilices un poco limpia tu sudor y cámbiate por favor.

— Sí, ve con cuidado.

Y así fue que me dirigí a la farmacia.

● ● ●

Llegué a la farmacia al mismo tiempo en que estaban abriendo. Lo que necesito es… medicina contra el resfriado, un pañuelo enfriador y una bolsa de agua, también bebidas energéticas y bebidas para rehidratarse… ah, cierto, un termómetro, también podría acercarme al supermercado y comprar algunas frutas. 

Después de terminar de pagar, me dirigí al supermercado que estaba dentro de la estación. Si le doy las frutas a comer así puede que sean difíciles de comer, lo mejor serian si se las diera ralladas, realmente no conozco los gustos de onee-san así que por ahora compraré peras y manzanas.

— Bien, será mejor que regrese pronto.

Después de verificar que no se me había olvidado comprar nada, regresé corriendo al departamento.

Cuando llegué al departamento de onee-san eran alrededor de las nueve y media.

— Ya regresé.

Abrí la puerta de la entrada, y hablé fuerte para que me escuchara, Entré en su habitación y onee-san volteó a verme aun recostada.

— Bienvenido Eita-kun…

— Onee-san, ¿cómo te sientes?

El cambio de ropa y la toalla que le había dejado en la almohada seguían allí, y había dejado la mitad de las gachas de arroz. Posiblemente le sería difícil levantarse, y no tenía las energías para cambiarse ni para comer.

— Lo siento…. Dejé algo de comida… que me preparaste.

— No te preocupes por favor, compré algo de medicina así que esforcemos en tomarla.

Cuando toqué a onee-san para ayudarla a levantarse, su piyama estaba llena de sudor. 

— Si te quedas con la piyama llena de sudor tu cuerpo se enfriara, puede ser algo difícil mantenerse levantada, pero una vez que termines de tomar la medicina esforcémonos por cambiarnos, te ayudaré.

— Nn…

No puedo ceder ante la vergüenza en esta situación.

Le ayudé a onee-san a quitarse la piyama procurando ver lo menos posible, limpiando la piel de su espalda blanca con la toalla, y volviéndole a poner la nueva piyama cuando…

— Eita-kun… me gustaría cambiarme la ropa interior.

— Entendido, iré a preparar la bolsa con agua así que esperaré a que te termines de cambiar. 

Salí de la habitación dirigiéndome a la cocina, metiendo agua y hielos en la bolsa de agua. Después de haber terminado de prepararlo, me dirigí a la habitación de onee-san con las cosas en mano, ella ya se había terminado de cambiar y estaba recostada en la cama, deje la bolsa de agua bajo de la cabeza de onee-san y sobre su frente el pañuelo enfriador. Al ver el termómetro que acababa de comprar, la pequeña pantalla mostraba poco más de 38 grados.

— Muchas gracias Eita-kun, me sentí un poco mejor después de cambiarme… jejeje.

Era más que evidente que se estaba esforzando por hacer esa sonrisa, era claro que no estaba mejor.

— Duerme un poco.

— Si… eso are.

No paso ni un minuto desde que dijo eso y ya estaba dormida. Y pensé mientras la observaba.

— Es mi culpa

No podía estar sin pensar así. Ayer había dejado sola a onee-san y me había metido a bañar por mi cuenta. Aunque no haya estado muy mojada debí de haberla despertado y hacer que se bañara, e incluso antes, si no se hubiera relacionado conmigo no hubiera ocurrido esto,  pero aun así se preocupaba por mi esforzándose para sonreír, diciendo que estaba bien. Que se sintió mejor, eran mentiras… la verdad es que sufría tanto como para no poder levantarse por su cuenta.

— Lo siento…

Lo dije una y otra vez dentro de mi corazón y junto a eso había una sensación de arrepentimiento y preocupación mezcladas. Continué cuidando de onee-san mientras albergaba esos sentimientos, no podía estar sin desear a cada momento que se mejorara lo más rápido posible aunque sea un poco.

● ● ●

—Nn…

Desperté por la sensación de alguien acariciando mi cabeza, cuando me di cuenta que estaba dormido levanté rápidamente la cabeza. El sol ya se había puesto y estaba oscuro, la ligera luz de la luna que entraba por la ventana me iluminaba. Al voltear a la sombra de la persona que logré notar en medio de la oscuridad,  me percate que era onee-san quien se había levantado estirando la mano a mi cabeza.

— Lo siento, te desperté.

Esa voz resonaba con tranquilidad en la habitación.

— No…

— Te veías tan lindo al dormir que sin querer me dieron ganas de acariciar tu cabeza.

En comparación con la sonrisa de la mañana, parecía que había vuelto a estar bien.

— ¿cómo te sientes?

— Bien, puede ser porque pase todo el día durmiendo y sudando que ahora me siento bastante mejor.

— Qué bueno…

En serio, que bueno… y justo cuando me sentí más relajado, sentí algo caliente en mis mejillas.

— Eita-kun?

—… ¿He?

¿Qué es esto? ¿Por qué estoy llorando?

— Eita-kun, ven.

Y al decir eso me acercó con un abrazo.

— Siento haberte preocupado, No sirvo como onee-san por haberte hecho sentir triste.

No, no es eso.

— No es eso….

En el instante en que hablé, no pude resistirlo.

— ¿Qué pasa?…

— Debido a que ayer no te desperté cuando estabas mojada por la lluvia…. Para empezar fue porque me estabas cubriendo y si no hubiera sido así no te hubieras enfermado. A pesar de que siempre me estas salvando, por mi culpa te he hecho tener recuerdos dolorosos.

Ah, es inútil, cada que hablaba mis emociones desbordaban.

— Y no solo por el resfriado, Haciendo que Akane-san dudara de ti y te persiguiera, usando mucho dinero por mí, solo te he estado causando problemas por estar a tu cuidado.

Pero aun así, aun así onee-san decía que quería estar conmigo, ¿después de todo no seria que en verdad sería mejor estar solo? Una vez que pensé así no pude detenerlo.

—  No es así.

Cuando ya no pude contener mis emociones, onee-san comenzó a hablarme al oído.

— Si me resfrío un poco me recuperaré, no tienes por qué sentirte responsable por eso, mejor dicho, incluso podría decir que fue una suerte haberme resfriado justo en día en que se suponía que nos separaríamos, si es el caso entonces no me importaría tener algo como un resfriado por siempre.

— No, deja eso por favor….

Aunque sé que es una broma parecía que lo decía en serio.

— No me preocupo por esa mujer de cosplay de policía, incluso por el dinero… ya habíamos hablado de ello, estas ayudándome con las labores del lugar así que estamos a mano.

— Me pregunto si es así…

— Claro que es así, si vivimos juntos no me importa que me causes molestias.

— ¿Esta bien causarte molestias…?

— Creo que pensar en no querer causarles molestias a nadie es algo asombroso, pero sabes, está bien causarles molestias a las personas en las que confías, y en cambio cuando la otra persona esté en problemas deberías extenderles una mano, ambos causándose problemas y salvándose mutuamente… las personas pueden vivir así juntas.

Sentí como si esas palabras me salvaron un poco… Después de todo pensé en no querer rendirme con mi vida junto a onee-san.

— Muchas gracias…

Y en ese momento, escuché un pequeño sonido del estómago de onee-san seria que estábamos tan juntos que hasta sentí un pequeño temblor.

— Parece que onee-san tiene un poco de hambre.

— Eso parece.

Lo dijo como si se tratara de otra persona, ¿Será para esconder la vergüenza? Cuando pensaba en ello me di cuenta de algo.

— Onee-san, ¿no te has desmayado por tocarme?

—… Eso parece.

Nos quedamos viendo a la cara mientras pensábamos que era extraño, ¿lo ha superado? Y cuando justo cuando pensaba en eso…

— Ah… ahora que me he vuelto consiente de eso es imposible….

— O, ¡onee-san!

Cayó sobre la cama.

—…Haa… He dejaré dormir hasta que esté lista la comida.

Me dirigí a la cocina, y comencé a pensar mientras tomaba los ingredientes. Después de todo no puedo estar siendo salvado todo el tiempo por onee-san. Ella siempre me ha estado diciendo que puedo estar a su lado, pero no puedo dejárselo todo a ella, también tengo que esforzarme.

¿Pero qué es lo que puedo hacer? 

Comencé a cocinar mientras pensaba en ello.

☆ El diario de Onee-san ☆

¿Cuantos años han pasado desde la última vez que me resfrié?…. cuando iba a ver a Eita-kun en los días de lluvia, incluso cuando lo veía desde afuera los días en que caía gran cantidad de nueve no me había resfriado. Pero gracias a eso hoy también pude estar junto a Eita-kun. Se esforzó cuidándome… Es bastante confiable… como decirlo, logré ver una nueva parte de él, cada vez me gusta más.

Pero, no hay manera de que pueda quedarme todo el tiempo en cama con fiebre, tengo que hacer algo para poder pasar mi futuro feliz al lado de Keita-kun. 

¡Onee-san se tiene que esforzar en muchas cosas en el tiempo que no nos veremos!