1

“Y, por último, levanta tus brazos al cielo para el gran final—¡Victoria! —¡Victoria!” Escuchó las voces vertiginosas mientras se limpiaba el sudor de la frente.

Subaru levantó en alto ambas manos mientras decía su frase característica.

Un coro lo siguió, terminando otra rutina matinal.

Las personas que lo acompañaban en su exuberante radio calistenia eran habitantes de la Villa Earlham, la más cercana al Feudo Roswaal. Probablemente la mitad de la villa estaba presente.

Las mejillas de Subaru se ruborizaron un poco sin que se diera cuenta ante la vista de esos alegres rostros familiares. Sin palabras bajó la mirada un poco, incapaz de verlos por un momento.

Subaru había sugerido enseñar radio calistenia japonesa para ayudar a la villa, dónde las cicatrices de la reciente crisis de las bestias demonio seguían frescas. Esto había mejorado su reputación entre los residentes del otro mundo y explotado en un movimiento de toda la aldea. Al principio, Subaru se preocupaba por la falta de participantes. Pero viendo a los niños que habían sido víctimas del ataque de la bestia demoniaca disfrutándolo lo hizo sentir que valía la pena.

Las costumbres de su lugar natal no debían ser subestimadas. Las radio calistenias no eran la única tradición popular…

“Muy bien, mocosos, ¡alinéense! ¡Es hora de sellar!”

Subaru levantó la voz mientras sacaba una patata cruda con un extremo cortado plano. Subaru sumergió el extremo plano en un contenedor de tinta, luego la estampó en las hojas de papel que los niños formados sostenían ansiosamente. El tan demandado “sello patata” registraba los frutos de la labor de ese día.

“¿Qué piensan de ello? Dentro de una semana comenzaremos con el tan esperado y solicitado evento, Lunes de Puck. Lo más destacado serán esas orejas colgantes.”

“¡El gatito es tan lindo!” “¡Es maravilloso!” “¡Es adorable!”

Había robado la idea del sello patata de las radio calistenias durante las vacaciones de verano en su hogar. Muchos niños se habían divertido adivinando qué iba a ser el sello de esa mañana. De esa manera Subaru usó sus extremadamente habilidosos dedos para enganchar sus jóvenes mentes.

Después de un tiempo, su placentera charla con los aldeanos acabó. Subaru se despidió y se puso en marcha. Se acercó a un árbol en las orillas de la plaza del pueblo, llamando exhausto a una chica que descansaba contra el tronco en la sombra.

“Ahh, eso me agotó. De cualquier manera, lamento dejarte esperando, Emilia-tan.”

“No, está bien. Veo que trabajaste duro, Subaru.” Emilia arregló su cabello plateado con una sonrisa encantadora, reajustando la capucha que llevaba cubriendo su rostro. “Los aldeanos parecen mucho más felices estos días, y todo es gracias a ti, Subaru.”

“No es gran cosa. Sólo les mostré cómo hacer algunos ejercicios saludables que hacen fluir la sangre. Pero me siento mal por hacerte venir conmigo cada mañana, día tras día.”

“Está bien. Aún no estás en plena forma, y Ram y Rem no pueden venir por su trabajo en la mansión. Además, realmente no me importa hacerlo.”

“Entonces, ¿no te importa gastar tus mañanas conmigo?”

“Pfft, no es eso. Mas bien… Me gusta estar, aunque sea un poco involucrada con los aldeanos con los que nunca suelo tener contacto. Creo que tal vez… había puesto una línea entre nosotros hasta ahora.”

Él pudo notar un pequeño rubor en la cara de Emilia bajo su capucha. La encantadora vista enrojeció las mejillas de Subaru antes de que se diera cuenta siquiera de lo que estaba pasando.

Últimamente, Emilia había ido con él a la villa tan pronto como terminaba sus charlas diarias con los espíritus menores, regresaban juntos después de que Subaru completara la rutina de entrenamiento matutina. Por unos quince minutos, él y Emilia caminaban lado a lado por el camino de la villa regresando a la mansión. Subaru atesoraba esos raros momentos más que nada.

“Tengo que decir, sin embargo, realmente te llevas bien con los aldeanos, Subaru. Ahora mismo probablemente seas más famoso que Ram y Rem.”

“Bueno, soy algo así como el héroe que los salvó. Además, soy el caballero definitivo que nunca pide agradecimientos, y nunca se jacta de sus acciones… ¡Estoy seguro de que te enamorarás de mí una vez más!”

“Para empezar no estaba enamorada, fíjate… Además, creo que tu evaluación es un poco incorrecta.” Emilia puso un dedo en sus labios, ladeando su cabeza ligeramente con una mirada conflictiva. Por su parte, Subaru estaba un poco abatido por el hecho de que ella hiciera a un lado su apoyo tan fácilmente. Ella continuo, “creo que los aldeanos te ven como alguien singularmente perspicaz en vez de como un héroe que los salvó a todos. Quiero decir, sabes algunas cosas muy misteriosas.”

“Así que me están tratando como a un profesor bien educado, eh… Pero, em, además de los aerobics, no sé tanto…”

“Están los juegos que juegas con los niños, sellos con patatas… Además, la mayonesa.”

Emilia juntó sus manos aplaudiendo mientras sus ojos brillaban. Se había convertido en una gran fanática de la mayonesa experimental que Subaru había hecho en la mansión. Subaru, un amante de la mayonesa de nacimiento en su mundo, había reproducido la mayonesa para poner algo de vida a sus comidas; la sustancia aparentemente fue un gran éxito con Emilia y los aldeanos.

“Creo que están menospreciando un poco mi trabajo duro, si creen que la mayonesa y rescatar a los niños de las bestias demonio están al mismo nivel. Quiero decir, puse mi cuerpo en la línea y todo…”

Se había adentrado en el bosque para salvar a los niños, y quedó todo mordisqueado. Cuando Rem llegó a salvarlo de la muerte segura, la protegió y fue mordido, y estaba a punto de ser mordido una vez más cuando Roswaal apareció para salvarlo…

“¿¡Hah!? Pensando en ello, lo que hice fue, ¡casi nada!”

Pensando de nuevo en sus hazañas, sumaban considerablemente menos de los que originalmente pensaba. Quizá sería mejor decir que había estado envuelto en varias hazañas, pero sus esfuerzos individuales no habían logrado casi nada.

“Sheesh. No te preocupes por pequeñas estupideces como esas.”

“Pero, Emilia-tan…”

“Todo mundo sabe que trabajaste muy duro, Subaru. Roswaal, Ram, y especialmente Rem, ¿verdad?”

La expresión de Subaru seguía siendo patética a pesar de que Emilia le dio aliento. Corrió unos pasos delante de él y se dio la vuelta. El movimiento repentino hizo que su capucha callera hacia atrás, dejando caer su largo cabello plateado por su espalda, brillando en la luz del sol de la mañana.

“Y yo también.”

“—¿Heh?”

“Se muy bien que tan duro trabajaste. Es por eso que no tendremos que estar deprimidos. ¿Entiendes?” Emilia ladeó su cabeza y preguntó, “¿Tu respuesta?”

El estupefacto Subaru asintió vigorosamente. Su reacción provocó una radiante sonrisa de Emilia.

“¿Qué fue eso? Te movías como un juguete roto. Siempre eres así.”

“Er, esta vez no fue a propósito… Y, además, eres cien veces más injusta. No importa cuánto me esfuerce, sigo enamorándome de nuevo…”

“Sí, sí. Creo que tienes la mala costumbre de pasar las cosas por alto, justo como ahora.”

Emilia tenía una sonrisa encantadora, ajena a la sinceridad de sus palabras. Viéndola ponerse su capucha de nuevo y caminando a su lado de nuevo, Subaru pensó una vez más que nunca encontraría una chica mejor que esta.

La puerta del Feudo Roswaal había estado a la vista durante el transcurso de su conversación. Pasaron unos cuantos minutos hasta que llegaron—junto al final de su dicha matutina.

“Hay un… carruaje de dragón estacionado frente a la mansión.”

Cuando Emilia se detuvo junto a Subaru y murmuró, él se detuvo también, viendo en la misma dirección. En efecto, había algo parecido a un carruaje de caballos estacionado frente a las puertas. Era “algo así” ya que el vehículo claramente no era de caballos.

Después de todo, la creatura halando el carruaje era un lagarto tan grande como un caballo.

Subaru estaba tan sorprendido por su tamaño, comparándolo con los lagartos de su hogar, que terminó juntando sus manos.

“Oh, cierto, los vi pasando por toda la capital real. ¿Carruajes dragón, dices?”

“¿…? Sí, el dragón de tierra hala del carruaje que tiene detrás, así que es un carruaje dragón. Espera, ¿no me digas que tiene un nombre común que no conozco?”

“No, no, Yo soy el que no sabe nada de ello. Estoy seguro de que estás en lo correcto, Emilia-tan. Ten confianza en ti misma.”

“¿En serio? ¿No estás engañándome? No irás a avergonzarme dejándome usar palabras incorrectas en un lugar inapropiado, ¿verdad? Si me estas tomando el pelo, ¡voy a aporrearte!”

“Ya nadie dice aporrear…”

Cuando Emilia levanto la mano fingiendo estar enojada, Subaru se agarró la cabeza y fingió asustarse. Sus travesuras continuaron mientras seguían Adelante, y llegaron al carruaje dragón.

“Guau… Maldición, esto es impresionante. Que sea tan grande es irreal.”

Los había visto varias veces durante su tiempo en la capital real, pero esta era la primera vez que miraba uno bien y de cerca. El lagarto al que Emilia se había referido como dragón de tierra, en efecto, era tan grande como un caballo, pero más delgado y ligero. Parecía como si pudiera vencer a un caballo en una carrera.

Mientras los dos se acercaban, un hombre se levantó del asiento de chofer del carruaje dragón y anunció: “Hey, hey. Atentos ahí abajo.”

Ante los ojos sorprendidos del par, el hombre saltó ágilmente desde la parte superior del asiento y quedó de pie en el suelo debajo. Subaru contuvo la respiración un poco cuando se percató de que apenas y había provocado un sonido su aterrizaje. El asiento del chofer estaba más o menos a la altura de los ojos de Subaru—no era una altura de la cual saltar casualmente.

El viejo hizo una reverencia y habló con elocuencia como corresponde a un caballero de edad.

“Bienvenida de regreso. Por favor discúlpeme por ocupar el frente de su puerta.”

Cortésmente echó atrás su cabello blanco sólido antes de ponerse un inmaculado traje negro hecho a la medida. Aunque de edad avanzada, su cuerpo obviamente estaba moldeado en buenas condiciones, y su aura hizo que Subaru subconscientemente se pusiera de pie más recto.

Si en efecto este hombre era el conductor, y por lo tanto un sirviente, el maestro al que acompañaba tenía que ser todo un personaje. Pensando esto, Subaru volteó su vista de nuevo hacia el carruaje de dragón.

“El enviado ya está dentro de la mansión y posiblemente tratando con el Marqués Mathers.”

El hombre mayor pareció leer sus mentes y contestó su pregunta preventivamente. Subaru inesperadamente estaba sin palabras mientras Emilia, de pie a su lado, caminó al frente y encaró al anciano.

“¿Enviado…? ¿Esto podría ser…?”

“Como sin duda ha conjeturado, Lady Emilia, es referente a la selección real.”

Ante el término selección real¸ la cabeza de Subaru reaccionó. La manera en que la expresión de Emilia se tensó hizo que Subaru frunciera las cejas, sospechando de este giro de eventos. El hombre continuó, “Creo que el enviado tiene un mensaje para usted. Por favor regrese a la mansión a recibirlo en persona.”

“… ¿He sido convocada?”

“Por favor pregunte al mensajero personalmente.”

La discreta respuesta del anciano causó que el rostro de Emilia se complicara mientras bajaba la cabeza. “—Vamos.” Comenzó a caminar sin ni siquiera voltear a ver a Subaru.

Él se apresuró un instante para alcanzarla. En el último momento, volteó a ver atrás, y vio que el conductor seguía haciendo reverencia mientras silenciosamente los miraba marcharse.

2

“Bienvenida de nuevo, Lady Emilia.”

Después de que el conductor los despidió, los dos llegaron a la sala de la mansión y fueron recibidos por una chica con traje de sirvienta—Rem.

Extrañamente, las emociones eran ausentes en su aguda voz, las reemplazaban calma y formalidad. Era el Modo de Saludo a Visitas, algo que Subaru no había visto mucho en la mansión últimamente—ella había estado mostrando su sonrisa especialmente a Subaru.

“Gracias. Lamento haber dejado la mansión. ¿Parece que tenemos visitas?”

“Un enviado de la capital real está de visita. ¿Desea unírseles?”

“Por supuesto. Es mi problema, así que no podemos dejarme fuera del asunto.”

Rem asintió en respuesta. Emilia comenzó a subir las escaleras. Subaru caminó a su lado, entrando a la conversación como si fuera algo normal.

“Muy bien. Sólo porque haya presión no significa que pueda dejarla que me afecte. Mejor me repongo y no hago nada estúpido.”

Estaba animándose a sí mismo. Pero al ver a Subaru tan entusiasmado, Emilia se detuvo.

“Err, ¿Qué pasa, Emilia-tan? ¿Por qué tan estresada repentinamente? ¿Necesitas un masaje?”

“Err… Lo siento, Subaru, esta es una reunión importante, así que…”

“…Lo sé. Es por eso que me estoy mentalizando y…”

Emilia estaba encontrando difícil decepcionarlo, así que Rem desapasionadamente lo interrumpió por ella. “Onee-sama ya está atendiendo en el cuarto de recepción. No hay lugar para otros sirvientes. ¿Entiendes?”

Subaru escuchó las palabras de Rem y volteó a ver a Emilia.

“Estás bromeando, ¿verdad? ¿Yo soy el que queda fuera del asunto?”

“Lo siento. Subaru, por favor regresa a tu habitación.”

Después de la pequeña disculpa de Emilia, Rem se dirigió gentilmente a Subaru, aun en su Modo de Trabajo. Rem caminó hacía el piso superior con Emilia detrás de ella. Subaru se quedó en el lugar y chasqueó la lengua.

“Bueno, no sé mucho acerca de este mundo, así que probablemente no habría sido de mucha utilidad de todas formas…”

Se preguntaba si era egoísta que aun quisiera ser parte de esto.

Había pasado un mes aproximadamente desde que Subaru había sido invocado a otro mundo. Durante este tiempo, Subaru se había encargado de alterar favorablemente los destinos de las personas con las que se había involucrado. Emilia fue la primera, pero su buena relación con la gente en la mansión y en la aldea eran prueba de que había hecho algo bien.

A luz de eso, se vio decepcionado por no haber sido incluido en un asunto tan importante. “Estoy siendo dejado atrás—literal y metafóricamente.” Por supuesto, él aceptaba que sus limitados talentos eran la principal razón.

“Pero aceptarlo y rendirse son dos cosas diferentes. ¿Qué debería hacer?, ¿eh?”

Subaru Natsuki no era tan sumiso como para simplemente volver a su habitación y lamentarse en la cama. Se sumió en pensamiento, tratando de maquinar un enfoque para tratar con la situación a su manera.

Finalmente, la cara de Subaru se volvió en una sonrisa maléfica mientras pensaba en algo y chasqueaba sus dedos.

—Bingo.

3

“¿No es aburrido esperar al frente todo este tiempo? ¿Quieres tomar un respiro?”

El viejo en el asiento de conductor abrió ampliamente los ojos en sorpresa cuando Subaru llegó con algo de té. El carruaje dragón todavía estaba estacionado frente a la puerta de la mansión.

“Perdone mi rudeza. Esto es algo inesperado, ahora, tenga cuidado ahí debajo de nuevo por favor.” Con eso, el viejo caballero saltó desde el asiento de conductor. Justo como antes, su aterrizaje fue casi insonoro. Él continuó, “Haré lo que sugieres. Ciertamente, mi garganta se ha secado un poco.”

“Muy bien, aquí tienes. No sabía tus gustos, así que sólo traje el té más caro que pude encontrar.”

El anciano caballero tenía una leve sonrisa en su rostro cuando aceptó la bandeja. La expresión remarcó las arrugas propias de su edad alrededor de su boca, notó Subaru, estudiándolo atentamente ahora que estaba cerca, entonces…

“Guahh, ¿Qué dem…?”

Repentinamente, un leve impacto desde un costado lo tomó por sorpresa. Rápidamente encontró al culpable—el dragón de tierra estaba metiendo su hocico en la axila de Subaru. La creatura negro azabache examinaba a Subaru con ojos reptilianos agudos.

Su mirada se sentía extraña, más no incomoda. Quizá simplemente no se sentía hostilidad en aquellos amables ojos.

El caballero rápidamente se dirigió a Subaru. “Me disculpo. Este dragón es el mejor en nuestra casa, pero…”

“Ah, no, no te preocupes por eso. En realidad, me siento afortunado por acercarme tanto y simpatizarle.”

“Me siento aliviado al oír eso. Debo decir, es raro que él actúe de esa manera.” Después de disculparse por la descortesía del animal, el anciano caballero también dirigió sus azules ojos hacia Subaru.

El cuerpo del chico se tensó, como si repentinamente hubiese sentido la punta de un cuchillo.

El caballero continuó. “—Si pudiera preguntar, ¿esas son cicatrices de batallas?”

“¿Estas? Bueno, han pasado un montón de cosas, pero no iría tan lejos como para llamarlas cicatrices de batalla…”

“Son por las garras y colmillos de bestias. Es por eso que estás favoreciendo tu lado izquierdo, ¿no?”

“……”

Subaru estaba sorprendido de que el viejo pudiera decir exactamente qué había dejado las marcas blancas expuestas por las mangas arremangadas de su sudadera. Era cierto que Subaru había estado favoreciendo su lado izquierdo desde que había sido herido.

“—Estoy profundamente apenado por mis repetidas ofensas. Podría ser una pregunta que no deseas responder.” Se disculpó en respuesta al silencio de Subaru, el anciano caballero tomó un vaso de té negro y lo llevó a sus labios. Él comentó, “Un buen sabor. Tiene un considerable impacto, pienso yo.”

“…Bueno, no exageraba. Realmente es el té más caro en la mansión. Tendré una sirvienta de cabello rosa tras de mi si soy atrapado por esto…”

Eso tampoco fue una exageración. Ram tendría toda una conferencia esperándolo si se daba cuenta de que había usado el té de más alta clase en “No Tocar” sin permiso.

El anciano caballero mantuvo un ojo cerrado mientras apreciaba a Subaru con el otro.

“Ahora, ¿Qué quieres de este viejo fósil después de haberme alagado con tal té maravilloso?”

Enfrentado con el calmado comportamiento del hombre y su perspicaz discernimiento de sus motivos ocultos, Subaru sólo pudo tensarse. Como un joven, sabía que estaba tremendamente superado en esta guerra de palabras, por lo que rápidamente levantó la bandera blanca.

“Me atrapaste. Mi nombre es Subaru Natsuki. Ahora mismo, soy un sirviente aprendiz en la Mansión Roswaal. Al menos me gustaría preguntar cuál es tu nombre.”

Reconociendo su estatus de novato, esperaba que su superior ofreciera un poco de misericordia.

Al ver a Subaru inclinar su cabeza mansamente, el anciano caballero relajó su expresión.

“Eso es cortes de tu parte. Me llamo Wilhelm. Actualmente sirvo en la Casa Karsten, y ese trabajo me ha traído a este lugar.”

“Wilhelm, ¿verdad? Muchas gracias… Estaría muy agradecido si pudieras al menos decirme qué te trae aquí… Ah, er, ¿te gustaría entrar?”

“¿Creo que el enviado está hablando sobre el asunto?”

“Bueno, sí, pero ellos no me dejarán estar en eso. No es divertido ser dejado fuera de un evento y no avanzar en la historia, así que pensé que lo abordaría a mi manera.”

Él sabía que este no era un hombre que revelara secretos sobre asuntos importantes. Pero acercarse gradualmente a las personas era la especialidad de Subaru. No era solo un delincuente sin talento para leer el estado de ánimo.

Por un instante, Wilhelm quedó sin palabras ante el ambicioso comportamiento de Subaru.

“Permaneces equilibrado ante desarrollos imprevistos, y cuando tus motivos son expuestos, no te acobardas, sino que sólo te vuelves más desafiante—Tal personalidad seguramente incidirá al disgusto.”

“… ¿Así que estás diciendo que ni siquiera puedo tener una pista?”

“Ya que no sé tú posición en esta mansión, no puedo abrir la boca descuidadamente. Espero lo entiendas.”

La expresión de Wilhelm se agudizó por un corto instante, luego se suavizó mientras cortésmente hacía a un lado la imprudente petición. Si las cosas continuaban de esta manera, Subaru simplemente terminaría enojando a Ram.

“Diré que pareces muy cercano a Lady Emilia. No parece que seas un simple sirviente.”

“¿E-e-enserio? ¿Emilia-tan y yo no parecemos disparejos para ti?”

“¿‘Tan…’?”

Wilhelm levantó una ceja ante la extraña forma de hablar.

Luego, sonrió levemente al darse cuenta de la naturaleza de los sentimientos de Subaru.

“Caminas por una senda traicionera, de hecho. Ella podría convertirse en la siguiente reina de Lugunica algún día.”

“Ahora mismo, somos solo una chica super tierna y un aburrido sirviente. Con un futuro infinito por delante, nunca sabes qué pasará. Cuando le pediste matrimonio a tu esposa, Wilhelm, ¿pensabas que era la mujer más encantadora en el mundo entero?”

“Mi esposa—”

La radical aserción de Subaru hizo divagar a Wilhelm por un instante. Él asintió inmediatamente.

“Ya veo. Ciertamente, es justo como dices. Pienso en mi esposa como la mujer más hermosa en el mundo. Sentía como si todos la estuvieran viendo, y necesitaba cortejarla mientras pudiera. Patético ¿no?”

“¿Ves? Pienso que, si tiene que terminar con alguien, también podría ser yo, incluso si soy ‘indigno.’ Podría requerir mucha persistencia, pero ese es mi ideal de ganar-ganar.”

“Ciertamente actúas de según una lógica muy divertida. Fascinante, realmente. Sin embargo, al final soy un mero conductor. No creo que vaya a ser de mucha ayuda.”

“Lo dudo. Si pudiste saber que era Emilia-tan aun cubierta con su capucha, no creo que la excusa de ‘Sólo soy un conductor’ funcione muy bien.”

“ ”

La frívola declaración de Subaru borró la expresión del rostro de Wilhelm y lo dejo en silencio. “La túnica que usa Emilia-tan supuestamente evita que los usuarios de magia maligna descubran quien es ella. Además, debido a algunas cosas recientemente, se añadió un manto con capucha que lo hace incluso más fuerte… La gente no puede ver quien es ella a menos que ella así lo quiero, o que puedan atravesar la magia.”

La túnica, junto a la magia de Roswaal, era un esfuerzo para cortar el problema de raíz antes de que el pasado de medio elfo de Emilia pudiera causarlo. Era para protegerla de la injusta desventaja que tenía que soportar, habiendo nacido en su mundo.

“—Y te diste cuenta de todo desde el principio. Muy astuto.”

“Oh no, fue totalmente suerte de tonto. Cuando estaba sirviendo el té dentro de la mansión, fue como, ‘Espera, ¿eso no fue un poco extraño?’”

El color de la mirada de Wilhelm cambió cuando vio a Subaru sonreír muy casualmente. Por lo menos, probablemente pensó que Subaru no era sólo un servidor de té.

“Supongo que no puedo llamarme un simple conductor, entonces… Como inferiste, en efecto estoy relacionado con la selección real—o relacionado con alguien relacionado, debería decir.”

“Relacionado con alguien relacionado… Esa es prácticamente la posición en la que estoy aquí.”

“Tú y yo somos diferentes, creo, ya que mi razón de participación no es tan romántica.”

“Bueno, por supuesto que no, si estás casado con la mujer más hermosa del mundo. Sin embargo, creo que Emilia-tan le ganaría por ternura.”

“No, incluso en encanto, mi esposa no tiene rival.”

Subaru tenía la intención de aclarar las cosas, pero la firme respuesta lo dejo sin contestación. Las mejillas de Wilhelm parecieron relajarse de nuevo luego de lograr satisfactoriamente su respuesta triunfal.

 “Sin embargo—parece que nos quedamos sin tiempo.”

“¿Ah?” dijo Subaru como tonto mientras Wilhelm señalaba silenciosamente a la mansión. “Esa es Rem saliendo con… ¿Quién es esa?”

La familiar sirvienta de cabello azul estaba dejando la mansión con alguien desconocido. Basándose en el comportamiento de Wilhelm y su conversación previa, él razonó que debía ser el tan importante enviado en cuestión.

“Supongo que, objetivamente, estas cosas de fantasía son extraordinarias…”

Quizá él dijo esto sin pensar ya que el objeto de su atención no parecía un “enviado” en absoluto. El visitante notó la mirada de Subaru y respondió con una sonrisa burlona.

“Oye, es normal enamorarse a primera vista de una persona hermosa, ¿pero no dijeron que es grosero quedarse mirando?” El locutor era una chica con un rostro encantador, su cabello rubio estaba cortado semi largo. Era alta para ser una chica, casi de la misma altura que Subaru. Sin embargo, su figura era terriblemente delicada, y cada acción tremendamente femenina—todo gritaba chica hacia ti.

Un moño blanco adornaba su cabello, y el brillo en sus grandes ojos daba en ella la impresión de un adorable gato. De hecho, en la parte superior de su cabeza había…

“Viéndolas en persona, tengo que admitirlo, las orejas de gato tienen cierta magia.”

“¿Miau, miau?”

Como si respondiera a su murmullo, las orejas animales, del mismo que el cabello de la chica, se estremecieron. No había tenido oportunidad de acercarse y conocer a un semi humano antes. El articulo genuino fue todo un espectáculo.

—Subaru nunca antes había sentido tal angustia por mantener a raya su conocimiento interno sobre furries.

Mientras Subaru estaba en las nubes, la chica se volvió hacia Wilhelm cuando él la saludó.

“Oye, Abuelo Wil. Perdona por hacerte esperar afuera. ¿Fue aburrido, miau?”

“Para nada. Este amable individuo se dignó a involucrar a estos viejos huesos en una conversación, ayudándome a pasar el tiempo de manera muy agradable.”

“¿Fumyu?”

Ante la respuesta del viejo, la chica puso uno de sus dedos en su mejilla y ladeó la cabeza. Sus pupilas de gato se estrecharon mientras observaba a Subaru. Después de una inspección arrogante, junto sus manos aplaudiendo y anunció, “Oh-ho. Eres el chico que Lady Emilia miaucionó.”

Fue lo que hizo a continuación lo que lo tomó con la guardia completamente baja.

“Ah, eh, ¿¡Ehh!?”

“No te muevas. Es hora de una pequeña inspección.”

Subaru quedó atónito cuando la chica atrapó con un brazo su cuello, abrazándolo con su delgado cuerpo. Ya que sus alturas eran similares, su cara se presionó contra un costado de la de Subaru. El susurro de su voz en su oreja hizo todo su cuerpo hormiguear, y se ruborizó muy avergonzado. La suave sensación fue acompañada por una curiosamente buena esencia. El repentino desarrollo de eventos lo entiesó mientras dedicaba cada parte de su voluntad para mantener la calma.

“¡Nom!”

¡Hyaa!

Sus esfuerzos se desmoronaron cuando sintió un simple mordisco en su oreja.

Riéndose del adorable gañido de Subaru, la chica lo liberó de su abrazo con satisfacción. Él rápidamente retrocedió cayendo sobre su trasero.

“Tee-hee, que reacción tan linda. De cualquier modo… El flujo de mana acuático dentro de tu cuerpo realmente está estancado. Si tan sólo tuviera tiempo para hacer algo al respecto, miau.”

“¿¡Q-qu-qué estabas haciendo!?”

“Checando tu cuerpo un poco. La mordida fue complementaria.”

Sus ojos brillantes se fijaron en él mientras se mordía provocativamente su dedo meñique. Incluso sabiendo que ella se estaba burlando, Subaru seguía agitado y no podía descartarlo como mero humor.

“Oh, no te sonrojes tanto. De cualquier manera, supongo que nadie te ha dicho nada, ¿o sí?”

“¿Qué quieres decir? ¿Acerca de qué?”

“Acerca de tu cuerpo, el trato, y cosas como esa.”

Las cejas de Subaru se alzaron mientras la chica parecía estar saltándose deliberadamente los detalles. Aunque él encontraba difícil ignorar su peculiar disposición, simplemente tenía que aguantar el viaje. “Sabes, sería de ayuda si pudieras decirme que son esas cosas.”

“Oh, ¿qué hago? Este es un trabajo importante, también… Tee-hee.”

“Dejémoslo así, Ferris.” Wilhelm regañó a la chica por sus burlas excesivas.

Ella hizo un puchero en respuesta. “Thhbt. Eres muy serio Abuelo Wil. No es divertido.”

“Estoy agradecido con Sir Subaru por el té, y, además, es hora de que sigamos nuestro camino.”

Wilhelm hizo una reverencia mientras intercambiaba lo que de alguna manera parecía un jugueteo alegre con la chica. La chica todavía tenía una mirada agría, pero pareció recuperar su humor mientras guiñaba en dirección a Subaru.

“Lo siento. Parece que podría gastarte más bromas, pero ya no tenemos tiempo por hoy. Si no regresamos a casa pronto, nuestra querida Lady Crusch estará tan preocupada que no podrá pegar los ojos esta noche.”

“No quiero ignorar la primera parte, pero ¿quién es Lady Crusch?”

“Un nombre que será mejor que recuerdes—ella es la dama que gobernará este país algún día.”

Con la última oración, su descuidado comportamiento se desvaneció, reemplazado por seriedad total. Luego se despidió del atónito Subaru. Wilhelm colocó su taza de té vacía de nuevo en la charola.

“Fue una buena bebida. Entonces, Sir Subaru, le deseo buena salud.”

Wilhelm saltó ágilmente de vuelta a el asiento de conductor y tomó las riendas del dragón de tierra.

“Bueno, disculpa por no presentarlos, pero Ferris es una persona muy ocupada. ¡Hasta luego!”

“¡Oye, espera! Hay un montón de cosas que todavía quiero preguntar—“

“Deberías arreglar todo eso con Lady Emilia. Si el destino lo permite, nos encontraremos de nuevo en la capital real. ¡Bye miau!”

La chica se fue sin más, su sonrisa fue lo último que él vio cuando ella entró al carruaje dragón. Al darse cuenta de que su oponente lo había sacado totalmente de balance, Subaru instintivamente se percató de que ella era su enemigo mortal.

Mientras Subaru aguantaba su frustración, Wilhelm azotó las riendas con un breve “Adiós.”

El dragón de tierra rebuznó mientras las ruedas del pesado carruaje se ponían en movimiento. Pisó fuerte en el suelo varias veces antes de dar un poderoso paso, acelerando rápidamente en el siguiente instante. Ante los ojos de Subaru, el dragón de tierra estalló esprintando a gran velocidad por el camino, levantando una gran nube de polvo mientras aceleraba en la distancia.

Subaru, dejado en abyecta derrota, solo tenía el aroma del té caro, dejado intacto en gran parte, para consolarlo.

4

“—¿Y cumpliste tus deberes como enviado?”

“Bueno, por supuesto. Nunca fallaría haciendo algo que mi Lady Crusch me pidiera. ¡Oh, Abuelo Wil, ¡eres tan paranoico!”

Sirviente y enviado conversaban mientras el dragón de tierra dejaba la Mansión Roswaal lejos en la distancia.

Wilhelm se sentó en el asiento de chofer, guiando al dragón de tierra sin esfuerzo. Detrás de él, la chica de cabello pálido asomaba su cabeza desde la ventana del carruaje tirado por el dragón.

En cierto sentido, había pocos lugares más adecuados para una conversación privada.

 “Pero tengo que decir, Abuelo Wil, no esperaba que hablaras con ese chico mientras esperabas. No te gusta hablar con las personas, ¿o sí?”

“Ese es un malentendido muy grave.”

“Oh, ¿lo es? Lo siento. —Es solo que te gusta más cortar gente que hablarle, ¿cierto?”

“…Ese es un malentendido incluso peor.”

Ella solo había estado bromeando, pero Wilhelm no ofreció colaboración. La chica presionó sus labios en un puchero, disgustada por la pétrea reacción a sus provocaciones.

“No eres divertido. ¿Qué, era más divertido escuchar a ese chico que tu querida Ferris? No parecía tan especial, ¿pero te agrada tanto, miau? ¿Crees que en realidad es muy fuerte, pero está ocultando sus habilidades?”

“No es así. Es un aficionado—un cachorro sin melena. Tampoco tiene algún talento que valga la pena mencionar. Estoy seguro de que es muy común.”

“¿Entonces por qué, Abuelo Wil? Dijiste que odiabas a la gentuza, sobre todo.”

Todo lo que la chica decía lo pintaba de la peor forma posible. En respuesta, Wilhelm tranquilamente levantó una mano y señalo su propio rostro.

“Son sus ojos.”

“—¿Ojos?”

La chica bajó la cabeza mientras indagaba. Wilhelm simplemente levantó la mirada, pensando de nuevo.

“Los ojos del muchacho me resultaron un tanto interesantes. Proclamaban haber trascendido la muerte. Muchos se acercan a la línea, se detienen y regresan, pero…” Wilhelm cerró sus parpados pensando mientras sus palabras se esfumaban. “Esos son los ojos de alguien que ya ha cruzado una vez, no…varias veces, y regresado. No sé por qué fue. Podrías decir que fui obligado por mi curiosidad.”

Pero la chica, alegremente pasó por alto la expresión de asombro de Wilhelm. “Miau, eso no tiene mucho sentido…”

Esta vez, Wilhelm respondió con una sonrisa incómoda. La chica continuó, añadiendo, “Pero si eso es cierto, Abuelo Wil, ese chico no encontrará un camino fácil que recorrer.”

La chica estrechó sus ojos mientras lanzaba su brillante mirada hacia la amplia espalda sentada contra el asiento de conductor.

“Tener al Demonio de la Espada, Wilhelm van Astrea, interesado en ti es tan desafortunado como la bruja teniendo un regalo para ti.”

5

“Vas a la capital real, ¿cierto? Bueno, ¡yo también voy!”

Habiéndose retirado el invitado, los que estaban en la sala de recepción pudieron respirar aliviados—una atmósfera que fue completamente destrozada con una simple frase de la boca de Subaru.

“¿Veeees?” La mueca de Roswaal obtuvo una respuesta fatigada de Emilia.

“Supongo…”

Subaru tenía una expresión triste y tensa por haber sido dejado fuera de su intercambio, lo cual provocó que Emilia dejara escapar un suspiro. “Para que lo sepas, no voy a ir sólo a jugar. Esta es una convocatoria importante… muy importante.”

“Se trata de la selección real, ¿cierto? Lo sé, lo sé, es un asunto lo suficientemente grande para agitar al reino entero y todo, pero te lo suplico, llévame, ¿por favooor?” Subaru se arrodilló en la alfombra y juntó las manos en una plegaria desesperada.

Emilia parecía confligida mientras observaba las reacciones de los otros en la habitación. Sin embargo—

“Ah, no me importaaa, eres libre de elegir lo que deseees.”

“Este aroma… ¡No puede ser! ¿¡Las atesoradas hojas de té de Ram!? ¡Barusu es verdaderamente capaz de todo…!”

Roswaal se zafó de la situación, riéndose todo el rato. Ram, por otro lado, estaba procupada y conmocionada por el repentino descubrimiento de algo, y apenas y se dio cuenta de la difícil situación de Emilia.

Y Rem, la última persona, dijo, “Llevarlo consigo está bien, ¿no? Parece que Subaru tiene conocidos en la capital real. Debería visitarlos para que puedan descansar tranquilos.” Hasta hace poco, se podía confiar en que Rem ofrecería las opiniones más sensatas, pero ahora se encontraba sólidamente del lado de Subaru.

“Ooh, ¡buena asistencia esa! Rem, Reeem, ¡ven aquí!”

“¡Sí!”

Respondiendo a la llamada de Subaru con una sonrisa como la de una flor, Rem se sentó a su lado y le ofreció su cabeza. Subaru comenzó a acariciar su cabello con una mano claramente entrenada, asegurándose de no desaliñarlo. El obvio placer de Rem ayudó a Emilia a darse cuenta de que no tenía aliados en esta discusión.

“En primer lugar, ¿qué piensas hacer viniendo, Subaru? Habrá una reunión muy importante sobre la selección real, así que estaré demasiado ocupada para tratar contigo. Además de eso, siendo realistas, esta reunión es diferente a todas las anteriores…”

“Eso es mayor razón para ir. Lloraré si no estoy involucrado, aunque sea un poco en un momento crítico que podría llevar a Emilia-tan a la realeza, incluso si sólo es de espectador.”

“Es por eso que no puedo llevarte. Si vas conmigo, seguramente te sobre esforzarás de nuevo. No quiero que hagas tal cosa. ¿Entendido?”

“Eres tú quien no entiende, Emilia. Si sobre esforzándome puedo ayudarte, entonces quiero sobre esforzarme, ¿ves?”

“Yo… no…”

Con desconcierto en los ojos de Emilia mientras murmuraba, un incómodo silencio calló sobre la sala de recepción. Fue Roswaal quien rompió el desagradable ambiente con un aplauso de sus manos.

“Sí, síii, es suficiente. Parece que esta conversación no está haciendo ningún avance, así que vamos a terminar las cosas. He decidido que Subaru te acompañará a la capital. Este es mi comando para él como su empleador.”

“¿¡Roswaal!?”

Roswaal se impuso completamente sobre la vacilación de Emilia. Mientras el impacto se hacía evidente en la expresión de ella, Subaru levantó un pulgar en aprobación.

“¡Síii! ¡Tú lo dijiste, Rozchi!”

“Sin embargooo, Subaru va a la capital por razones estrictamente médicas. Todos los asuntos refereeentes a la selección real están estriiictamente separados. ¿Entendido?”

“¿Hah? ¿Razones… médicas?”

Subaru levantó sus cejas ante el inesperado añadido. Notó que la cara de Rem, aun descansando contra su hombro, se tensó ligeramente. Emilia mostró una expresión de dolor también.

“En el transcurso de tu batalla con las bestias demonio, tu abuso de la magia dejó seca tu puerta. Incluso si tus heridas físicas han sanado, tratar esta aflicción es una cuestión diferente. Seguramente tú mismo lo has notado, ¿o nooo?”

“…Sólo porque digas que estoy en mal estado por alguna cosa invisible no significa—”

Emilia interrumpió. “Subaru. El maná circulando a través del cuerpo es la cuerda que ata a cada creatura viviente. Cuando ese flujo se estanca, retrasa la circulación de la misma esencia de la vida… Por favor, no trates de ocultarlo.”

Como Wilhelm había señalado, todavía experimentaba los efectos secundarios de sus heridas físicas, como sus extremidades sintiéndose más pesadas de lo que deberían. Subaru frunció el ceño por haber sido descubierto tan fácilmente, pero no podía sólo pasar por alto la súplica de Emilia.

“Se que mi cuerpo está en mal estado. Entonces, ¿cómo está conectado el sanarlo con la capital real?”

Rem respondió, “Es porque necesitas un sanador de máxima calidad para tratarlo. Subaru, ¿conociste al mensajero?”

“¿Te refieres a esa chica con orejas de gato? Para ser honesto, realmente no es alguien con quien quiera encontrarme de nuevo.”

“Ese mensajero es un usuario especialmente consumado en magia de agua, incluso para los estándares de la capital. Con tal habilidad, sin duda es posible restaurar tu salud. Como es muy caprichosa, Lady Emilia pasó por muchos problemas para negociar su cooperación…”

“¡Roswaal, espera un…! Eso…”

Roswaal, quien aparentemente “metió la pata” a propósito, fingió indiferencia ante la indignación de Emilia.

“…Emilia-tan, ¿en serio? ¿Por mi bien?”

Emilia se sonrojó furiosamente mientras liberaba su lista de excusas.

“Q-quiero decir, es parcialmente mi culpa que no estés totalmente sanado, Subaru. Te heriste y terminaste en la mansión porque me protegiste… Y realmente debería haber hecho algo con las bestias demonio, pero tú lo hiciste en mi lugar. Así que esto es para pagártelo, o compensarte por tu perdida, como lo quieras ver…”

“Mira, sé que estas ocultando tu gratitud porque estás avergonzada, ¡pero no lo tienes que decir así!” Subaru sonrió burlescamente mientras cruzaba los brazos. “Suena como que hiciste todo pensando en que fuera a la capital real. ¿Por qué estas actuando como si estuvieras en contra?”

“Porque si salgo y pregunto, te dejarás llevar y harás algo loco. Sé qué tipo de bribón travieso eres…”

“Ya nadie dice ‘bribón’…”

Murmuró Subaru su respuesta mientras presionaba su mano contra su cuello. Emilia le sacó la lengua y la reunión llegó a su fin.

“Bueeeno entonces, el asunto está zanjado. Subaru te acompaña en tu viaje a la capital real. Las preparaciones requerirán cerca de un día, así que la salida será temprano, pasado mañana—¿Es aceptaaable?”

Las firmes palabras de Roswaal se encontraron con una variedad de respuestas de todos los reunidos en la sala de recepción.

“Haaah, lo entiendo.” “¡Sin objeciones!” “—Como ordene, Maestro Roswaal.”

Y así, el plan para la visita de los ocupantes de la Casa Roswaal fue establecido.

6

—Y dos mañanas después, la voz de Subaru se estremeció con admiración en la puerta de la mansión.

“¡Guah, esto es—!”

Subaru sonrió ante el inmenso carruaje estacionado frente a él.

Por supuesto, era un dragón de tierra quien tiraba de él, pero este se jactaba de un tamaño que avergonzaría a cualquier otro dragón de tierra que Subaru hubiera visto antes.

“¡Es tan grande! ¡Y sus escamas tan duras! ¡Y su cara tan aterradora!”

Los labios de Emilia se abrieron exhalando ligeramente exasperada ante la excitación de Subaru.

“Realmente se comporta como un niño pequeño. ¿Verdad?”

Dirigió sus ojos a Rem, de pie a su lado, en busca de acuerdo. Pero Rem miraba al emocionado Subaru, Cautivada.

“Subaru es lindo cuando se comporta así. ¿No lo cree, Lady Emilia?”

“Bueno, creo que es lindo, pero… Mm, Subaru ha sido una mala influencia para ti, ¿verdad?”

Emilia exhaló una vez más.

Subaru, sin prestar atención a las opiniones de las chicas, se extendió a tocar al dragón de tierra sin pensarlo dos veces y gritó con una voz extraña.

“¡Maldición! ¡Estoy tan emocionado! Estoy viviendo el mejor de los sueños de fantasía ahora mismo, ¿¡verdad!?”

La tolerancia del dragón de tierra alcanzó su límite cuando Subaru se sobrepasó y sus toques se convirtieron en palmadas. Un simple movimiento de su cola mandó volando a Subaru, dando vueltas.

Varios segundos después, Subaru emergió del follaje, escupiendo hojas.

“¿Qué pasó ahí?”

“Subaru, los dragones de tierra son creaturas muy inteligentes. Incluso si no pueden hablar, se pueden expresar muy bien. Es por eso que debemos tratarlos con el máximo respeto.”

“¿¡No pudiste habérmelo dicho un poco antes!?”

Quitando las hojas de su cuerpo, Subaru observaba al sorprendentemente grande dragón de tierra. El cual estrechó sus ojos amarillos y dejó escapar un largo suspiro, como si dijera, Eso es lo que obtienes por poner tus manos sobre mí.

Durante el intercambio, finalmente vio a las personas que había estado esperando. Roswaal y Ram estaban saliendo de la mansión.

“Oye, ¿qué pasó? Llegas tarde. Tu eres quien fijó la hora, Rozchi. El tipo que establece el horario debería dar la vida por él, ¿no lo crees, Rem?”

“¡De acuerdo! Aunque fui yo quien te despertó hoy cuando te quedaste dormido… Podrías elogiarme por ello, si quieres.”

“Está bien, de acuerdo, es suficiente, Rem.”

Subaru acarició a Rem mientras le pedía silencio después de su innecesaria adición. Eso le valió una aguda mirada de Emilia, pero lo aguantó lo mejor que pudo y arrastró el tema de nuevo hacia Roswaal.

“Entonces, ¿por qué llegaron tarde? Todo parecía en orden a la hora del desayuno.”

“Ah, cuanto lo sieeento. Como vez, con Ram quedándose aquí, no la veré por un rato, ¿no? Eeees por eeeeso que, siiimplemente quería tener una bueeena despedida antes de nuestra partida.”

Roswaal ajustó su cuello, levantando un dedo mientras se excusaba. A su lado, Ram se apresuró a asegurarse de que su cabello y su ropa también estuvieran en orden, claramente de buen humor.

“Está bien, finjamos que no pregunté. Sin embargo, ¿realmente se va a quedar?”

“No se puede evitar. No podemos dejar la mansión desatendida, y Miss Beatrice está aquí también, así que debo vigilarla. Es problemático.”

“Pones lo que piensas realmente al final, eh. Oh bueno, Beako tendría problemas si no estuvieras ahí para consentirla.”

“Debo señalar que, si Miss Beatrice oyera eso, esta vez podría destrozarte en pedacitos.”

Este viaje a la capital real fue por Emilia, una candidata en la selección real, y Roswaal, su patrocinador. Subaru también iba por razones médicas, con Rem para servir y proteger a los otros tres. En total eran cuatro personas. Eso dejaba a Ram y Beatrice en la mansión, que probablemente estarían escondidas en el archivo de libros prohibidos.

“¿Vas a estar bien por ti misma, Onee-sama? No es fácil mantener la mansión en funcionamiento con una sola persona.”

“No lo entiendes, Barusu. Después de todo, la gente puede sobrevivir tres o cuatro días sin comida.”

“No planeas comer tu propia comida, ¿¡Hah!?”

Después de que la vivaz y desafiante declaración de Ram provocara a Subaru, abruptamente ella agarró su cuello y lo haló a su lado. La respiración de Subaru se detuvo cuando su rostro inmaculado se acercó.

“¿Entiendes, Barusu? Sujeta bien las riendas para que Rem no haga nada imprudente.”

“…Eres tú quien siempre va a la capital real, ¿cierto? ¿Por qué Rem va esta ve…?”

“Es irritante que me obligues a exponer la razón con mis propios labios.”

Ram lo empujó fuertemente en el pecho, dejando salir un hmph mientras se retiraba. Cuando ella se había ido y Subaru miraba de nuevo al carruaje, Rem estaba a punto de terminar de cargar el equipaje.

Al parecer la hora de las bromas amistosas ya había pasado; era tiempo de tomar camino.

“Beako ni siquiera vino despedirnos… Vaya corazón frío tiene esa loli.”

Subaru miró hacia la distante entrada de la mansión, maldiciendo a la chica ausente.

Por supuesto, sería esperar demasiado, lo que lo llevó a burlarse sin piedad de Beatrice el día anterior para poder irse sin remordimientos. Aun así, sin ella ahí para decirles adiós, su partida fue un poco solitaria. Pero—

“—Oh.”

Sus ojos se encontraron con los de alguien observándolos encubierto desde la entrada al vestíbulo, la puerta se abrió sólo un poco. Por una fracción de Segundo, la persona del vestido se espantó al encontrarse con los ojos de Subaru, pero ella volvió a abrir la puerta inmediatamente para que él pudiera verla más propiamente. Era como si estuviera tratando de ocultar su expresión de tristeza por ser abandonada.

Subaru le dijo adiós con la mano manteniendo una pequeña sonrisa debido a su típico comportamiento. En respuesta, la chica de rostro pálido se despidió de él como si lo estuviera espantando. Regreso adentro un momento después, habiendo cumplido su deber de despedirlo con un mínimo esfuerzo.

Cuando se volteó hacia atrás, Emilia estaba mirándolo mientras se asomaba hacia afuera de la cabina de pasajeros del carruaje dragón.

“¿—Subaru? ¿Qué pasa?”

Los otros habían comenzado a abordar sin que él se diera cuenta. Subaru se apuró y se extendió hacia el marco de la puerta. Pero unos dedos blancos se extendieron hacia él antes de que pudiera alcanzarlo.

“Aquí.”

Subaru dudó por un momento antes de tomar su mano. Ella lo haló mientras entraba a la cabina.

Ahora que Subaru estaba a bordo, Rem asintió desde su lugar en el asiento de conductor hacia Ram, quien estaba de pie sola en el suelo. Tomó el control de las riendas. El dragón de tierra comenzó a tirar gentilmente del carruaje.

Subaru sacó su cabeza por una ventana para despedirse finalmente de Ram.

“Bueno, ¡nos vamos! ¡Las dos están a cargo ahora!”

“Al menos trata de evadir los golpes si algo pasa, Barusu. Conozco tu talento… como señuelo.”

“Sirvo para un poco más que eso, ¿¡Verdad!?”

Tal fue su despedida mañanera.

El dragon de tierra aceleró, y su velocidad comenzó a incrementarse muy repentinamente. La mansión se distanció en momentos, y la figura de Ram al lado de puerta se achicó rápidamente. Un momento antes de que Subaru la perdiera de vista, sostuvo los bordes de su falda y le hizo una pequeña reverencia. Fue una manera excepcionalmente al estilo de sirvienta de ver a alguien partir.

“…Supongo que es una imagen perfecta de como una linda sirvienta debe hacer su trabajo, ¿eh…?”

Cuando profundizaron en el camino, Subaru no fue capaz de ver más a Ram, y finalmente se sentó en su asiento en el carruaje y exhaló. Finalmente sintió un alivio suficiente para comenzar a disfrutar del confort de abordar un carruaje dragón. El asiento tenía una sensación de alta clase apropiada para el costoso diseño del vehículo, haciendo del viaje uno sorprendentemente cómodo a pesar de que el camino no era uno especialmente bien mantenido.

Juzgando por cuán rápido el escenario estaba moviéndose a través de la ventana y su experiencia con los autos de su propio mundo, él suponía que estaban viajando a aproximadamente unos cien kilómetros por hora. Y aun así las vibraciones se sentían mucho más ligeras de lo que se podría esperar, a la par con un típico sedan.

Roswaal se reía mientras Subaru se giraba a un lado y a otro, el asiento crujía bajo él.

“Oh Dios, ¿son tan raros los carruajes dragón?”

“Oye, ¿Rem está bien estando expuesta en el asiento del conductor mientras vamos tan rápido? No es como que me preocupe porque se valla a caer… Pero, ¿su cabello y ropa no se convertirán en un desastre para cuando lleguemos a la capital real?”

Emilia interrumpió para contestar.

“No hay por qué preocuparse, ya que el carruaje dragón está protegido por una bendición.”

“¿Bendición?”

“Sí, una bendición. Un milagro otorgado por el mundo mismo cuando una vida nace. Hay de muchos tipos, así que no hay reglas universales para ellos, pero algunas especies siempre reciben una bendición en particular. La bendición de ‘repulsión de viento’ que reciben los dragones de tierra es un ejemplo.”

“Bendición de repulsión de viento, ¿eh?”

“Cuando un dragon de tierra galopa, el viento no lo afecta en absoluto. La bendición se extiende al carruaje conectado a él, así que tampoco es afectado por el viento.”

“¿Y eso también va para Rem sentada afuera?”

Cuando Subaru indicó que entendía, Emilia replicó con mirada satisfecha, “Muy bien.”

Luego Subaru preguntó, “Entonces, Emilia-tan, ¿qué hay de mí? ¿Tengo una bendición?”

Al ser invocado a otro mundo se supone sean otorgadas habilidades de trampa. Ciertamente, el Regreso por la Muerte era un poder especial sin comparación, pero Subaru todavía no perdía su ansia por algo especial que fuese mucho menos… doloroso.

“Mm, no me gusta decir esto, pero la mayoría de las personas han nacido sin bendiciones. Además, por lo que sé, todos los que tiene una bendición son conscientes de ello, así que…”

“Maldición, que mal, eh… Nah, lo tengo. Conocer a Emilia-tan fue el milagro que me coincidió el mundo, ¿eh?”

“Sí, sí. Pasarán seis horas hasta que lleguemos a la capital real, así que sé un buen chico y compórtate.”

“¡Eres tan fríaaa Emilia-tan!”

Emilia y Roswaal dejaron que Subaru se enfurruñara mientras comenzaban a discutir qué harían cuando llegaran. Era un asunto serio; naturalmente, Subaru no pudo entender una palabra estando al margen.

Incapaz de participar en la conversación, pronto comenzó a aburrirse en demasía. “Emilia-tan, Emilia-tan, ¡déjame sentarme a la ventana!”

“¿Qué pasa? Ah, náuseas, ¿eh? Le pasa a mucha gente que no está acostumbrada a viajar. Lo entiendo. Te prestaré a Puck, así que…”

“Me alegra el interés, pero no es eso. Y no estoy seguro de por qué habrías de prestarme a Puck para el mareo. ¿Qué, se supone que lo use como mi bolsa para vomitar de emergencia?”

“Si llegas tan lejos, incluso Puck podría enojarse…”

Emilia se sumió en sus pensamientos, murmurando para sí misma, entonces Subaru negó con la cabeza.

“No, sólo quiero decir, Emilia-tan está muy ocupada para mí, así que, ¿quizá ver el escenario haría a un lado mi soledad?”

En ese punto, una nueva voz entró. Rem se asomó por la pequeña ventana frontal que daba hacia el asiento de conductor.

“—Bueno, si ese es el caso, deberías venir aquí al frente, Subaru. No hay nada que hacer dentro del carruaje si estás aburrido, ¿verdad? Aquí, puedes ver los paisajes, y estaré encantada de hablar contigo.”

“E-esa es una sugerencia muy tentadora… Emilia-tan, ¿no te sentirás sola si estoy allá?”

“Para dejarlo claro, estaré completamente, absolutamente bien.”

“¿¡Tienes que estar tan bien con ello!?”

Aunque la falta de esfuerzo para detenerlo carcomía a Subaru, tenía el permiso de Emilia para ir. Ya que a Subaru no le importaba, Rem, sosteniendo las riendas, comprobó con Roswaal para confirmar.

“¿Entonces debería detenerme temporalmente? El dragón de tierra no será capaz de correr por un momento, sin embargo.”

“¿Por qué tomara tiempo?” preguntó Subaru.

Roswaal respondió, “Es porque las bendiciones tampoooco son omnipotentes. La bendición de repulsión de viento de un dragón de tierra, una vez suspendida, no puede ser reactivada por un breve periodo. ¿Nos detenemos para almorzar?”

“Bueno, no quería pedirte eso… Si abro la puerta mientras nos movemos, no bajará la velocidad, ¿verdad?”

Mientras Subaru se levantaba y extendía hacia la puerta, Roswaal sonrió como si tratara de interferir el intento de Subaru.

“Si tienes cierto grado de capacidad atlética, no hay problemaaa, pero si caes, morirás.”

“Eh, un pequeño obstáculo no es un problema. Espera, Rem, y no hagas acrobacias mientras lo hago.”

“Me preocupa, pero lo entiendo. Te espero. ¡Ven pronto, ven pronto!”

Al principio, Rem parecía preocupada por la sugerencia de Subaru, pero muy pronto sonó como si no pudiera esperar.

Sonriendo un poco, Subaru se levantó para rodear el carruaje hacia el asiento de conductor. Pero Emilia llamó para detenerlo, entregándole un cinturón atado a la pared del carro.

“Espera un momento, Subaru. —Aquí vas. No es tan peligroso, así que no te detendré, pero sujétate bien de esto.”

“Si esto está conectado a la pared del carruaje… ¿Es algo así como un cinturón de seguridad?”

“Los cinturones son para cuando el carruaje se voltea. Úsalo como un salvavidas. Lo regresaré cuando llegues al asiento de chofer.”

Subaru reconoció con gracia la preocupación de Emilia y enredó el cinturón en su muñeca derecha. Mientras una Emilia de aspecto preocupado lo miraba, Subaru abrió la puerta del carruaje y se embarcó en su corta excursión.

Era extraño cómo el escenario pasaba tan rápido, y aun así no sentía viento o algo por el estilo. Como si estuviera viajando dentro de una botella de cristal. Cuidando de no dejar que la extraña sensación se llevara lo mejor de él, Subaru se sujetó cuidadosamente del barandal del carruaje y se dirigió hacia el asiento de conductor.

Al menos tenía una buena percepción espacial. Pisar se sentía inseguro, pero sus movimientos en sí eran suaves.

“Esto realmente es diferente. Así que así es como se siente tener una bendición.”

Subaru se dio cuenta del misterioso fenómeno de su mundo actual mientras repentinamente pensaba en la situación entera objetivamente. La bendición de repulsión de viento afectaba al carruaje dragón y a todo aquél dentro. ¿Qué pasaría si algo bajo el efecto de la bendición tocara algo que no lo estuviera?

Sintiendo el deseo de probar su ampliamente insensata hipótesis, Subaru estiró sus dedos hacia arriba. Luego, Emilia recordó algo.

“Ah, es cierto. Subaru, olvidé mencionarlo, por favor no alejes demasiado alguna parte de tu cuerpo del carruaje dragón. Terminarás fuera de la bendición.”

“—Ni hablar.”

En el momento después de que sus dedos rozaron el aire, el viento estampó en el cuerpo entero de Subaru tan duro que pensó que le arrancaría la mano de la muñeca. El inesperado impacto lo hizo soltarse del barandal, y por ende su soporte, arrojándolo fuertemente hacia un costado.

—fuera del carruaje dragón, obviamente.

“¿¡Ahbuhbuhbuh—!? Esto es malo, realmente malo, ¡oh viejo!”

El viento lo abofeteó hasta que perdió el sentido del arriba y el abajo. Se hubiera estrellado directamente contra el suelo, pero el cinturón alrededor de su muñeca derecha se tensó y lo detuvo. El cuerpo de Subaru flotaba paralelamente al carruaje dragón. El dolor atormentó su muñeca hasta el punto de parecer que sería arrancada. Su vida estaba literalmente vinculada al salvavidas de Emilia.

La feroz tención y el desafortunado giro ya habían dejado en blanco la mente de Subaru, pero volvió en sí en medio del feroz viento cuando el sonido agudo de una cadena alcanzó sus oídos. Justo frente a él, pudo ver una serpiente plateada de cabeza grande, redonda y con púas.

“—Tendré pesadillas de nuevo.”

Un momento después, la serpiente se enrolló alrededor del cuerpo de Subaru. Lanzó un grito patético ante lo mucho más apretado que fue comparado a lo que esperaba. Pero su cuerpo fue izado justo antes de que se convirtiera en un cadáver del camino. Flotó sobre el carruaje dragón con facilidad; en el vértice de su arco, la cadena lo liberó y lo arrojó hacia adelante.

Subaru vio a Rem en el centro de su mundo revuelto y giratorio. Ella sostenía las riendas y su lucero del alba con una mano, extendiendo la otra a Subaru para guiarlo.

Cuando se dio cuenta de que su vida había sido salvada de alguna manera, Subaru reflexionó, “Llevaré una vida un poco más tranquila de aquí en adelante…”

Subaru, salvado de un aparatoso aterrizaje, prontamente se desmayó.