Después de charlar con mi tía me retire de la sala de estar diciendo que me dirigía al baño, habían pasado varios minutos de eso.  

No había vuelto inmediatamente a la sala de estar después de salir del baño, sino que me encontraba recostado contra la pared del corredor que estaba frente a la entrada principal.

No me sentía con el ánimo para volver a tal atmósfera inexplicablemente compleja. Solo quería descansar un poquito más aquí.

Después de que me había levantado para ir al baño, mi padre había entrado a la sala de estar para tomar mi lugar.

Sin embargo, no podía escuchar ningún sonido de conversación. Parece que mi padre no está conversando con mi tía.

Escuché el sonido de la nevera abriéndose, así que probablemente fue por una botella de té.

Saque mi smartphone del bolsillo y revise la pantalla.

—Kanon, te estás demorando, eh….

Casi por reflejo termine diciendo eso.

Ya ha pasado bastante tiempo desde que me puse en contacto con Kanon.

Para entonces no hubo una llamada telefónica, pero me había devuelto un mensaje que decía; “Voy de inmediato”, así que supongo que ahora mismo debe estar de camino…

Me pregunto si está sufriendo la hora pico de la tarde…

Por un momento me quedé mirando fijamente la puerta de la entrada principal que no mostraba señales de abrirse.

※※※

Kanon se paró por delante de Himari y miraba directamente a los ojos de la mujer que había aparecido de repente y que decía ser una “conocida de Himari”.

La mujer de la coleta de caballo es mayor que Kanon, pero no se preocupa por usar maquillaje y su apariencia también es bastante reservada.

Esa figura es bastante impecable y fría.

Tiene una postura tan adecuada que hace que uno se pregunte si tiene un palo largo fijado en su espalda, y eso combinado con la atmósfera creada por sus ojos rasgados hace que Kanon se sienta profundamente asustada.

Sin embargo, al recordar que tiene a Himari a su espalda, hace que de inmediato su corazón tome coraje.

Fui yo quien la invitó a casa.

Después de que Kanon le había dicho eso, la mujer guardó silencio.

O mejor dicho, estaba en un estado en el que las palabras no le brotaban.

—Y eso…. qué significa…? 

Después de dirigir unas cuantas veces su línea de visión hacia una Himari cabizbaja y hacia Kanon, finalmente la mujer se expresó con una voz ronca. 

—Significa tal cual lo que dije.

Respondió Kanon de manera concisa y con una voz tranquila.

Fue para intentar que sus emociones no se filtraran. 

Si se prolongaba hablando, de seguro que su voz temblaría.

Kanon mintió de improviso para proteger a Kazuki y a Himari. Para que los dos no fueran condenados.

Dicho eso, no es como si fuera del todo una mentira.

Fue de hecho Kanon la que detuvo a Himari y así la convivencia de los tres comenzó…

En lo que respecta a esa parte, es un hecho inobjetable.

—Es decir que Ouka… ¿está de visita en tu casa?

Dado que era un nombre al que no estaba acostumbrada, Kanon no pudo responder de inmediato. 

Seguía sintiéndose fuera de lugar, incluso si en su cabeza entendía que ese era el nombre verdadero de Himari.

Pero no era el escenario para hacer referencia al nombre de Himari.

—… Así es.

Ante la afirmación de Kanon, las cejas de la mujer se entretejieron ligeramente.

—¿Cómo se conocieron…? ¿Supongo que en internet…?

—Eso, así es. Cierto.  

—….

La mujer miraba fijamente a Kanon como si la estuviera poniendo a prueba.

Kanon se preguntaba si su mentira se había filtrado. 

Su cuerpo parecía estar a punto de temblar debido a la tensión, pero de alguna manera lo soportaba.

—Invitar a tu casa a una persona que conociste por internet… no me parece… muy buena idea… 

Como si escogiera las palabras la mujer prosiguió lentamente.

—No está bien. Lo entiendo. Pero… Himari era tan seria que no había forma de que no lo hiciera, incluso si tal cosa no está bien.

—….

Ante las palabras de Kanon, el sonido de la respiración entrecortada de Himari se escuchó desde atrás.

La mujer también se quedó sin palabras.

Esta respuesta no estaba preparada de antemano. Pero Kanon pensó que si era Himari, debería ser capaz de comprender su verdadero significado.

El silencio entre las tres se extendió durante varios segundos.

De repente, Himari jalo de la punta del vestido de Kanon.

—Hm?

Al girarse, vio a Himari mirando en diagonal hacia arriba de manera inquieta.

Kanon también dirigió su mirada hacia esa dirección. 

Lo que Himari veía era el reloj frente a la estación.

—Kanon-chan… la hora…

Tan pronto como verifico la hora actual, el corazón de Kanon dio un brinco.

Ya ha pasado bastante tiempo desde que dejaron los apartamentos.

Cierto…

En primer lugar, ¿por qué era que habían venido hasta la estación?

Para ir a reunirse con su madre que está en el hogar familiar de Kazuki.

—Kanon-chan, tienes que irte de inmediato.

—Lo entiendo. Pero—

Se preguntaba si era apropiado que se fuera ella sola bajo tal circunstancia.

Si se tomaba desde el punto de vista de Himari, sentía que eso podría ser una acción inexcusable.

E incluso si explicaba su propia situación, no era un asunto que estuviera relacionado con esta mujer.

Aún así…

—Estaré bien.

—Himari…

Al parecer la ansiedad de Kanon se filtraba en su expresión. Como si intentara dar tranquilidad a Kanon, Himari dio una pequeña risa y luego dijo una vez más; “Estaré bien.” 

—Así que ve Kanon-chan.

Himari tenía la misma mirada amable y vigorosa que había visto varias veces en el pasado. 

No es como si su ansiedad se hubiera desvanecido.

Sin embargo, las dudas de Kanon sí se habían desvanecido.

Había determinado que acción debía tomar ahora.

—Hey, Himari…. Luego de que mi madre se fue, hubo algo importante que aprendí. Y es que si no lo pones en palabras no será transmitido, incluso si se trata de un miembro de la familia. Así que Himari… esfuérzate tú también. 

Estos tal vez eran los momentos finales.

Tal pensamiento cruzó por su cabeza.

Su ansiedad y tristeza se incrementaban poco a poco, y sentía un gran dolor en su pecho.

Podía sentir cómo las lágrimas llegaban a los bordes de sus ojos.

Aún así, Kanon eligió irse.

—… Hmm, entiendo. Kanon-chan… tú también esfuérzate, ¿vale?

Por un instante ambas entrelazan sus manos. Con ello se dan ánimos la una a la otra.

La mano de Himari era cálida.

Dado que en realidad se sentía como si estuviera a punto de llorar, era incapaz de mirarla al rostro.

Entonces Kanon salto fuera del paraguas y corrió en dirección a la estación.

—Ah!? Espe—!

Mimi instantáneamente extiende sus manos y persigue la espalda de Kanon quien escapaba en medio de la lluvia.

Había un montón de cosas que quería preguntar.

No debería perder esta oportunidad.

—Mimi-san.

Antes de que pudiera hacerlo, Himari se interpuso en su camino.

Estaba en una postura imponente, parecía por completo como cuando estaban en un duelo de kendo.

—Te lo pido. Por favor, déjala irse. ¡Kanon-chan tiene algo muy importante que hacer ahora!

—¡Pero! ¡Tengo que hacerla hablar!

Son casi tres meses desde que Himari dejó su casa.

E incluso Himari entiende con amargura que debe haber un montón de cosas que Mimi quiere preguntarle a Kanon.

Aún así, tiene que permitir que Kanon se vaya.

—Todo está bien. Yo, no escaparé. 

Cambió por completo del momento en el que vio la presencia de Mimi al comienzo.

Ante la fuerte declaración de Himari, a Mimi se le entrecorta la respiración al instante.

—… Ya no escaparé.

Las gotas de lluvia que caían entre las dos se hacían aún más grandes.

En un tren bastante lleno. 

Kanon miraba de manera indiferente su reflejo en la ventana. 

Estaba terriblemente preocupada por Himari.

Sin embargo, su conciencia ya se estaba trasladando hacia su madre, con la cual se encontraría dentro de poco.

(¿Por qué volviste tan de repente?)

Intentaba pensar en ello, pero no podía comprenderlo.

Para comenzar, tampoco sabía el motivo por el que se había ido.

Y Murakumo, quien había irrumpido en la casa de Kazuki, era alguien que tampoco se le había mencionado. Dicho esto, lo único que tenía era el mensaje que había recibido el día del festival cultural.

Estaba escrito; “estoy cansada”, pero era probable que hubiera otra razón.  

En sí mismo el hecho de no tener la menor idea de cuál era la razón hacía que Kanon se sintiese triste.

Su madre siempre parecía estar ocupada.

Después de regresar del trabajo y poco después de tomarse un descanso hacia las labores del hogar, dormía un poco y de nuevo partía al trabajo. Tal era su rutina diaria.

Por lo que era bastante natural que Kanon quisiera ser de ayuda a su madre.

¿Cuándo pasó tal idea por su cabeza? … No lo recordaba con claridad, pero sentía que pensaba en ello con insistencia por los tiempos en que estaba en los primeros años de la escuela primaria. 

Fue un día de aquellos.

Su madre se había puesto muy feliz cuando Kanon intentó doblar la ropa que había sido colocada descuidadamente en el suelo.

No es algo que pueda recordar con precisión, pero estaba segura de que su forma de doblar la ropa era la de una estudiante de primaria, por lo que estaba lejos de ser impoluta y adecuada.

Aún así, Kanon se alegró de haber hecho feliz a su madre, y desde ese día empezó a ayudar de manera proactiva.

La madre de Kanon siempre miraba un libro cuando preparaba la comida.

Ahora que pensaba en ello, supuso que no era muy buena cocinando.

Un día cuando estaba en tercero de primaria.

Después de volver de la escuela, por alguna razón intentó darle una ojeada a ese libro de cocina, y desde ese momento fue que empezó la vida culinaria de Kanon. 

En ese libro había un montón de kanjis que desconocía, pero dado que también tenía un montón de imágenes, pudo entender la forma de hacer las preparaciones.

Lo primero que Kanon cocino fue arroz frito al estilo chino.

Recuerda bien que no había la cebolla larga escrita dentro de los ingredientes, por lo que hizo la preparación dejando la cebolla larga por fuera.  

Excepto por la cebolla, hizo la preparación tal cual como el libro indicaba, pero al final de la preparación el arroz frito estaba bastante pegajoso, y Kanon se deprimió.

Pero su Madre al regresar del trabajo la elogió por el arroz frito y se lo comió de manera tan apetitosa que hizo que Kanon se sintiera genial.

(En ese momento me di cuenta de que la había hecho realmente muy feliz—)

El tren se detuvo, y Kanon volvió a sus sentidos de inmediato.

Antes de que se diera cuenta, había llegado a la estación que tenía como objetivo.

Siguiendo el flujo de las personas que se apresuraban hacia la puerta, Kanon también descendió del tren. 

Esta es la segunda vez en este año que Kanon va a la casa familiar de Kazuki.

La primera vez fue inmediatamente después de que su madre había desaparecido.

Recuerda como si hubiera sucedido el día de ayer que había venido con la leve esperanza de que tal vez estuviera allí.     

Se encontró con un pariente con el que a duras penas se había relacionado, para entonces estaba bastante nerviosa.

Entonces la segunda vez es esta de ahora…  

Estaba más nerviosa ahora que en aquel entonces.

Tanto que podía escuchar los latidos de su corazón acelerado.

Lo que difiere de aquella primera vez es que en esta ocasión Kazuki y su madre estarán presentes en casa.

Kanon se para delante de la entrada principal, y toma un gran y profundo respiro.

Entonces, determino sus pensamientos y llamó al intercomunicador.

Antes de que se pudiera escuchar la voz del intercomunicador se abrió la puerta.

Allí de pie estaba Kazuki.

—… Me tuviste en espera.

—Lo siento. Se me hizo algo tarde….

Dijo Kanon, y Kazuki asintió con la cabeza, luego dirigió su mirada al interior de la casa.

Eso significaba que su madre estaba allí.

Colocó el paraguas mojado en el paragüero e ingreso a la casa después de decir en un tono bajo; “perdón la molestia”.

…En ese momento Kazuki puso su mano en la cabeza de Kanon. 

▬▬▬▬▬Ji!?

Por reflejo Kanon recordó el día en el que lloró en su propio apartamento. 

Si no lo pones en palabras no será transmitido, incluso si se trata de un miembro de la familia.

Las palabras que le dijo a Himari cuando se separaron, fueron algo que Kanon también había sentido aquel día cuando lloró sobre el pecho de Kazuki.

En ese momento Kazuki había comprendido los sentimientos de Kanon, sin embargo…

Sigue habiendo un montón de cosas que si no se ponen en palabras no serán transmitidas.

—… ¿Qué vas a hacer?

Parece que lo que quería decir la pregunta de Kazuki era; “¿Debería acompañarte?

—Primero conversaremos las dos solas.

Respondió Kanon sin mostrar vacilación.

—Hmm… comprendo.

Kazuki una vez más acarició gentilmente la cabeza de Kanon. 

Incluso cuando llegó a estar tan nerviosa, el corazón de Kanon recuperó en parte la calma. 

Incluso cuando estaba en tal situación, terminó alegrándose al sentir la calidez de la mano de Kazuki. 

(Estaré bien. Tengo a Kazu-nii. Estaré bien—)

No estaba sola.

Se sintió tan alentada por solo tener a Kazuki.

Mientras era observada por Kazuki, Kanon abrió la puerta de la sala de estar donde estaba su madre.

※※※ 

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