—  Ese viejo tenía la cabeza demasiado dura.

Inmediatamente después de salir del supermercado onee-san estaba balbuceando nada contenta. Tenía las mejillas infladas como si fuese alguna clase de pez globo, su rostro es hermoso por lo que no se ve como si en verdad estuviese enojada, mejor dicho, se veía linda.

— No queda de otra, estoy en estas circunstancias después de todo.

Pero aun así onee-san susurró descontenta “ununu…”

— ¿Incluso también lo entendiste verdad? Fue por eso que no dijiste nada más.

— Bueno si pero… ¿si me hubiera quedado callada no había manera de que entendiera verdad?

Aunque creo que los buenos adultos no deberían decir eso.

— Lo siento Eita-kun… Parece que no soy suficiente…

— ¡Claro que no! ¡No te disculpes por favor!

Onee-san no había hecho nada malo, tampoco el entrevistador. Estaba tratando desesperadamente de animar a Onee-sama.

— La verdad es que estaba feliz.

— ¿Feliz?

Volteó a verme con extrañeza.

— Es la primera vez que alguien dice tanto por mí…

— Eita-kun…

Quería decir algo pero parece que se le entumeció la boca, creo que mis sentimientos le llegaron.

— Onee-san te ayudará, ¡así que busquemos otro trabajo cuando lleguemos a casa!

— Muchas gracias, pero después de todo sin mis padres será algo difícil, no solo con el trabajo, parece que para poder ingresar a la universidad se necesita la presencia de un tutor, incluso se necesita a alguien para rentar un departamento… creo que esta situación continuara hasta que me convierta en un adulto.

En esta situación en la que no sé cuándo regresara mi padre tengo que pensar de esa manera.

— Esta bien, lo lograrás de algún modo, o haremos que  lo logres.

Onee-san lo decía de una manera ligera, no es como Kishou pero ¿no estará pensando demasiado las cosas? Al verlos a ambos me hacen pensar en eso.

— Lo lograré… de algún modo ¿verdad?

— Lo harás, lo harás, déjaselo a onee-san.

Aunque sería un problema si me convirtiera en amo de casa a tiempo completo sin poder conseguir trabajo ni entrar en la universidad… y cuando estaba pensando en eso, de entre los peatones que caminaban hacia nosotros pude ver una silueta conocida.

— ¿He? ¿¡Akane-san!?

Sin pensarlo mis pies se detuvieron, la que había visto era a Akane-san vistiendo uniforme escolar. Esto es malo, si seguimos así nos toparemos con ella. ¿Por qué tenía que ser justo cuando estaba con onee-san?… no, no es momento para pensar en eso.

— Onee-san…

— ¿He?

Empujé a onee-san por la espalda huyendo a un callejón. Inmediatamente después de que nos escondimos presentí como si mi mirada se hubiera topado con la de Akane-san.

— Eita-kun, ¿Qué planeas hacer trayéndome a un lugar como este donde no hay nadie?

— Akane-san venia para acá así que pensé en escondernos…

El callejón al que habíamos entrado era un callejón sin salida por lo que ya no había más lugares al que huir. ¿Qué hago?… si nos ve cuando estamos juntos de nuevo volverá a ser problemático. Parecía que Akane-san se dirigía hacia aquí mientras pensaba en eso, solo es cuestión de tiempo para que nos encuentre… y cuando estaba pensando en que es lo que debería de hacer.

— Eita-kun, ¿podrías agacharte junto a la pared?

Onee-san de pronto sugirió eso.

— ¿Agacharme?… antes que eso necesitamos huir rápido.

— Esta bien, solo has lo que te pido.

—… ¿así?

Justo como me lo pidió puse mi espalda contra la pared y me agaché, y justo en ese momento mi vista se vio envuelta en la oscuridad.

— Guarda silencio.

— ¿? ¿? ¿?

¿Qué pasó? ¿Qué está ocurriendo?

— ¿Ara?

Y mientras estaba confundido escuché una voz que recordaba haber escuchado antes.

— Eres la persona que estaba con Eita-kun en la plaza que está frente a la estación ¿verdad?

— Pero si es la cosplayer de policía.

— ¡Deja de decirme así!

Onee-san parecía entusiasmada.

— ¿Dónde estás escondiendo a Eita-kun?

— No estoy escondiendo nada, he estado sola desde el principio.

— No mientas por favor, lo vi con estos ojos.

Intercambiaban palabras intentando reprimir su fuerte tono de voz. Mientras escuchaba su conversación mis ojos fueron acostumbrándose a la oscuridad hasta que pude ver una leve luz transparente y comprendí que la voz de onee-san provenía directamente sobre mí. Por fin había entendido en donde me encontraba…

E, e, ¿¡estoy dentro de la falda de onee-san!?

Y además como mi vista ya se había acostumbrado pude ver frente a mis ojos una tela azul. Estaba demasiado cerca como para poder enfocar bien pero… ¿¡estas eran las llamativas pantis!?

— Responde honestamente por favor ¿dónde esta Eita-kun?

Y al decir eso, onee-san dio un paso hacia atrás, mi cabeza quedó entre la pared y el trasero de onee-san. Entre el trasero y la pared… la parte de adelante se siente increíblemente suave pero la dura pared hace que me duela la parte de atrás de la cabeza. Además parecía que onee-san estaba tratando desesperadamente de esconderme ya que había movido las manos hacia atrás presionando mi cabeza, debido a eso no podía alejar mi cara de su trasero por más que quisiera. Mi cara estaba tan feliz que no pensé que quería que me escondiera más.

— Te estoy diciendo que no está aquí e incluso si atuviera, mi relación con Eita-kun no tiene nada que ver contigo. ¿Podrías no estarte entrometiendo?

— Si realmente eres pariente de Eita-kun dejaré de entrometerme, Eita-kun va primero después de todo, pero volví a investigar las relaciones familiares de Eita-kun, y después de todo no había nadie como tú. ¿Quién demonios eres? ¿Cuál es tu relación con Eita-kun?

— No importa quién o que digan yo soy la onee-san de Eita-kun. ¡Alguien como tú que tiene una vida correcta jamás entenderá la situación complicada de la familia de Eita-kun…!

Espera un poco onee-san, ¿podrías dejar de poner de frente mi complicado ambiente familiar? No me haré responsable de lo que ocurra de ahora en adelante he.

— Realmente no es como si haya tenido una vida correcta.

Y Akane-san comenzó a decir en voz baja.

— No fue al grado de Eita-kun, pero me pasaron toda clase de cosas cuando era niña. Por eso fue que me convertí en policía encargada del área de los chicos para poderles ser de ayuda aunque sea un poco. Alguien como tu quien solo pone excusas para evitar decir en que trabaja… no puedo dejar que estés con Eita-kun de seguro tienes intenciones ocultas.

No sé con qué expresión lo estará diciendo, pero esa voz parece bastante seria.

— ¿Qué es lo que le estoy diciendo a una extraña? Olvídalo por favor.

— No me importaría olvidarlo… después de todo nada de lo que diga una persona que se ve así no tiene capacidad de convencimiento.

— Eso… ¿¡de donde…!?

La voz de Akane parecía bastante sorprendida. ¿De qué estarán hablando? Cuando pensaba en eso.

— Parece que en verdad eres una cosplayer. Cuando te busqué en internet aparecieron bastantes imágenes, pero esto… ¿¡no me digas que planeabas seducir a Eita-kun con esto!?…

— ¡Planeó usar un atuendo más adulto!

¿Onee-san le estará mostrando una imagen con el celular? ¿Qué hago? También me dieron ganas de ver.

— Co… como sea, escucharé lo que tengas que decir en la estación de policía cercana, ven conmigo por favor.

En el instante en que dijo escuché que resonó el sonido de un golpe.

— ¡Te dije que no iría contigo! ¡No me toques como si nada!

— Tu…  ¿en serio quieres ser arrastrada por obstruir la ejecución de asuntos públicos?

Akane extendió su mano, y se escuchó un sonido cuando Onee-san le pegó en la mano… comenzaron a fluir ruidos de choques de manos.

— Tu también tienes tus circunstancias, si quieres seguir involucrándote entre Eita-kun y yo entonces reúne pruebas de las que no pueda decir nada, teniendo eso volvemos a hablar.

Cuando onee-san dijo eso, parecía que Akane-san por fin se rindió.

—… Nunca perdonaré que te lo quedes solo para ti.

Después de decir eso parece que se retiró.

— Eita-kun, ya está bien.

Y después de un tiempo pude escuchar la voz de onee-san. 

— Siento haberte sorprendido, no se me ocurría otra forma.

— No, fue de ayuda, no había ningún lugar en el que esconderse.

Saqué la cabeza y volteé a ver hacia arriba mientras decía eso y onee-san tenía el rostro completamente rojo.

— Fue algo repentino pero… me siento extraña por esconder a un chico en mi falda…

—… Ya veo… muchas gracias…

— ¿¿…??

A pesar de que es de agradecer que lo haya hecho para que Akane-san no nos descubriera, y no sé qué chico en el mundo se escondería dentro de la falda de una chica, al menos permíteme dar las gracias… mientras pensaba en eso comencé a sentirme culpable.

— Quédate allí por un rato, una vez que esa mujer se halla ido lejos regresaremos a casa.

Y cuando pude salir lamentablemente de la falda de Onee-san

— Ahora que lo pienso…. ¿Qué tanto viste?… ¿he?

— ¿He?
— ¿He?

Por algún motivo Akane-san había regresado. Onee-san estaba levantando levemente su falda y yo sacaba la cabeza de entre sus piernas. Al vernos así, Akane-san comenzó a acercarse con una expresión cercana a la nada… sí, creo que muchas cosas han terminado aquí.

— ¿¡Qué están haciendo ustedes dos!?

Akane-san se nos quedó viendo entre sorprendida y confundida, como sea, esto es demasiado malo, justo cuando pensé que la habíamos librado, todo cambio en un instante, tenía que pensar en algo y entonces grité…

— ¡Ah! ¡¡Por halla hay un criminal buscado!!

— ¿¡Criminal buscado!?

Comencé a correr tomando de la mano de Onee-san, 

— ¡Onee-san, ahora!

— ¿¡A donde huyó el criminal buscado!?

Comenzamos a correr doblando la derecha por el callejón, mi corazón dolía un poco por haber engañado a Akane-san, pero no podía decir eso por la situación. Onee-san y yo huimos en el sentido contrario, y cuando Akane-san se percató de que la engañé comenzó a perseguirnos, teníamos que alejarnos de ella lo más que pudiésemos, y justo en ese momento tenía que comenzar a llover, pero sin importar ello continuamos corriendo, hasta que onee-san comenzó a bajar la velocidad deteniéndose.

— Ya… la perdimos.

— ¿¡Onee-san!? Ah…. ¡Maldición!

Me percaté que se estaba desmayando y la abracé deteniéndola… Justo ahora había tomado a onee-san de la mano, parece que estaba desesperada soportándolo para poder huir pero cuando la perdimos termino por perder la conciencia. La bajé de mis brazos y la puse en mis piernas para que no estuviera directamente en el suelo.

— ¡¡No había ningún criminal buscado!!

Pude escuchar a lo lejos a Akane quien se había percatado de que fue engañada. ¿Qué debería…? no, no había tiempo siquiera para decir eso.

— Con permiso

La tomé y comencé a correr con ella en brazos. Mientras ocurría eso la lluvia comenzó a caer con más fuerza, en un instante ya estaba empapado, no había manera de que pudiera huir directamente al departamento de onee-san, estaba en el límite de m fuerza… algún lugar en el que esconderme… y cuando pensaba en eso.

—Eita-kun…

Onee-san recuperó levemente la conciencia.

— Onee-san, ¿¡estás bien!?

— Huyamos… por halla…

Dijo con una voz débil mientras apuntaba a un callejón donde había unas luces de neón. Con las luces en la cercana puesta del sol parecían como si fuera un parque de diversiones… ¿he?… ¿¡un hotel del amor!?

— Rápido…

Dijo eso pero… ¿qué haré?

No podía seguir huyendo bajo la lluvia, y tampoco podía dejar que Akane-san nos atrapara. No es como si tuviera ninguna otra salida, si esto seguía así era cuestión de tiempo para que nos diera alcance.

— Creo que lo haremos…

Mientras onee-san decía eso, comencé a acercarme al hotel… aunque creo que eso tenía otro significado.

Por el momento recosté a onee-san en la cama, sería un problema si se resfriara así que la cubrí con una toalla, aunque parece que onee-san no se mojó tanto como yo.

 — Bueno, algo así.

Y cuando por fin me tranquilicé me atacó el cansancio, por más que haya sido una mujer, fue cansado haber estado corriendo cargando a un adulto. La sensación de entumecimiento en mis brazos era extraña, mis piernas también estaban temblando, de seguro ha de haber sido el resultado de haberme pasado trabajando sin hacer ejercicio. Intenté abrir el refrigerador para ver si podía beber algo.

— E… ¿¡esto es…!?

Por supuesto que había bebidas, pero también habían otras cosas que son difíciles de decir. Suprimí la sensación de estar consciente de ello, llevé mi mano a una bebida y me senté en el sofá.

— ¿Qué debería hacer?…

Onee-san no parecía que fuese a despertarse por un tiempo, mejor dicho, más que estar inconsciente parecía que estaba durmiendo normalmente, y como prueba de eso Onee-san comenzaba a hablar dormida diciendo cosas como “No, Eita-kun… onee-san esta avergonzada…” o “ Hazlo gentilmente… si… así…”

Mejor no pensemos en que es lo que estará soñando.

— Estoy bastante mojado por la lluvia, creo que me tomaré una ducha.

Si continuaba con la ropa mojada había posibilidad de que pescara un resfriado. Habían batas listas en la habitación y puede que sea una buena idea ducharme en lo que onee-san se despierta, una vez que lo haga le pediré que también tome una ducha. Cuando fui al lavamanos me percaté que incluso tenían una secadora, lleve mis pies al baño después de haber lanzado la ropa mojada a la secadora y haberla encendido.

— Que grande…

El baño de onee-san era grande, pero este lo era aún más. Era casi tan amplio como un estudio. Una de las paredes estaba completamente cubierta por espejos, pude verme completamente desnudo. La verdad es que estaba cansado y quería meterme a la tina, pero dejémoslo con solo usar la regadera. Calenté mi cuerpo enfriado por la lluvia, y sentí que por fin pude tranquilizarme. Se sequé y cambié, para después regresar a la habitación, onee-san aún se encontraba durmiendo.

— Ya que tenemos la oportunidad me gustaría que nos relajáramos. 

Comencé a pensar en Akane-san en lo que esperaba a que onee-san despertara. En definitiva estaba dudando de nosotros. No sé qué tanto de ello será abuso de poder, pero al menos había investigado de nuevo acerca de mi con toda libertad, y sin duda alguna también habría de haber investigado a onee-san, es el caso solo es cuestión de tiempo para que se dé cuenta de la relación que tenemos onee-san y yo… las palabras de Kishou se repetían en mi cabeza “¿Eso es como secuestrar a un menor verdad?” Ahora comprendo bien lo que quería decir. Si soy sincero no quería pensar realmente en eso, había pensado en comenzar a buscar trabajo para no causarle problemas a onee-san, pero si en verdad no quisiera causarle problemas debería haber hecho otra cosa… ¿Qué debería de hacer?… el tiempo pasaba mientras pensaba en ello.

—Nn…

Cuando habían pasado alrededor de media hora, onee-san comenzó a gemir medio dormida, para después abrir los ojos lentamente, volteando a ver a los alrededores.

— ¿Ya despertaste?

— ¿Eita-kun?… ah, es cierto, huimos al hotel y me quedé dormida.

Comenzó a levantarse lentamente.

— Eta-kun, ¿y esa ropa?

— Me había empapado con la lluvia y tomé una ducha. Hazlo tú también por favor.

Al sugerirle eso su expresión comenzó a ponerse roja.

— Quieres que me bañe en el hotel….

— Ah, no, sería un malo si te resfriaras, así que…

Estoy satisfecho al poder haber intuido a que se refería…

— Ah, es cierto, es verdad…

¿Por qué lo habrá dicho como si fuera una pena?

— Entonces onee-san ira a bañarse.

— To… tomate tu tiempo.

Vi cómo se dirigía al baño para después lanzar mi cuerpo a la cama. Tal vez vea algo de televisión en lo que espero a que salga. Pensando en eso tomé el control remoto y…

— “haa haa…”

— ¿¡…¡?

De pronto comenzaron a escucharse gemidos color rosa de una mujer, era una película de un hombre y una mujer difícil de decir. Fue repetido y el volumen estaba alto por lo que me sorprendí, y apagué la televisión por reacción. Puede que onee-san lo haya escuchado… dirigí mi mirada al baño mientras pensaba en ello, y aquella vista fue por mucho más preocupante de lo que pensaba.

—… Se… se ve todo…

Podía ver la figura de Onee-san duchándose desde la cama, no, pero, el cuarto no se ve desde la ducha por los espejos, pero por algún motivo si se podía ver la ducha desde el cuarto, ¿por qué será?… tenía dudas de ello cuando de pronto me vino la respuesta a la mente… Ah, es cierto, son espejos mágicos, ¿por qué estaban puestos así? Es demasiado para complacer a los clientes.

— No, no, no, no ¡es eso!

Comenzaba a discutir dentro de mi cabeza queriendo ver y a la vez no queriendo ver. Incluso yo soy un hombre, no es como si nunca la hubiera visto con esos ojos, no había pensado tanto en ello, pero ahora que estaba directamente frente a mí no podía contener mis pensamientos. Al final me cubrí la cabeza con una almohada, intentando pensar en otra cosa.

— Tengo que pensar en que hare a partir de ahora…

De nuevo, ¿qué haré a partir de ahora?… no… ni siquiera tengo que pensarlo, y eso es porque la verdad es que ya lo sé. Tengo que hablar de eso. Y fue justo cuando me había decidido cuando escuché la puerta del baño abrirse.

— Eita-kun… ¿estas dormido?

Me había cubierto con las sabanas por reacción, y terminé fingiendo que estaba dormido, cuando de pronto onee-san también entró conmigo bajo las sabanas y comencé a sentir su aroma, el aroma era tan bueno que destrozo como si nada el muro de la lucidez que había creado.

— Eita-kun… este…

Y onee-san que no conocía mi conflicto continuó hablando.

— Creo que posiblemente me desmayaré pero… es mi primera vez, ¿podrías ser gentil?

¿¡Con que cosa!? ¿¡Primera vez en que cosa!?

— Pero Eita-kun, también tienes tu parte varonil a traerme a un hotel.

— No, no te traje, si tuviera que decir algo fuiste tú la que me trajo.

Sin pensarlo le respondí a pesar de que estaba fingiendo estar dormido.

— ¿He?… ¿yo?

— Si, abriste los ojos por un instante y me pediste que entrara aquí.

— No es cierto… pensé que fue un sueño… y como era un sueño pensaba que estaría bien. Mejor dicho era más que bienvenido, dejarte hacer lo que quisieras y…

¿¡Que es más que bienvenido!? Su expresión estaba roja y su respiración entrecortada.

— Pero si aceptaste mi invitación eso quiere decir que…

Esto es malo, Onee-san tiene una expresión de estar preparada para toda clase de cosas. ¿¡Qué hago!? Y justo después de que me preparara sin pensarlo.

— Es inútil, solo de pensarlo…

Después de que onee-san se llevara las manos en la cabeza estando en conflicto con ella misma por algo, incluso con sus fantasías se desmayó, la verdad pensé un poco que era una lástima.

Pasaron 30 minutos hasta que onee-san volvió a abrir los ojos, parecía haber estado durmiendo un una gran felicidad dibujada en su rostro, pero me gustaría no imaginar en lo que estaba soñando. Digamos que fue mi imaginación cuando la escuché decir dormida “Se sitio muy bien…”  también fue mi imaginación cuando al despertar dijo un poco decepcionada “Un sueño he…” Después de haber logrado tranquilizarme me senté al borde de la cama. No era momento para esperar un desarrollo color rosa, había algo de lo que teníamos que hablar.

— Onee-san, es acerca de Akane-san.

— Es  cierto, tenemos que hacer algo con esa persona.

Ho, el tono de voz de onee-san regresó a la normalidad. Parece que por fin regresó a ser la onee-san de siempre.

—… Tenemos que hacer un plan antes de que nos descubra.

— Sí, y estuve pensando en algo.

Me pregunto si al final onee-san estará de acuerdo.

— Pensaba en salirme de tu departamento.

— ¿He?

Dijo como si estuviera sorprendida, y se me quedó viendo con duda.

— Ah, perdón, creo que escuché mal, ¿podrías decirlo de nuevo?

— Pensaba en salirme de tu departamento.

— …. ¿Nn?

En esta ocasión, más que duda tenía una expresión como si estuviera en problemas.

— Parece que me entró agua en los oídos cuando estaba en la ducha, parece que no te puedo escuchar bien.

— Pensaba en dejar el departamento de onee-san.

Me acerqué a ella y lo dije fuerte y claro para que pudiese entenderme. En el siguiente instante las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos.

— ¿Por qué?… no me digas que… ¿me odias?

Parecía como si fuese una pequeña niña que estaba a punto de ser abandonada, onee-san comenzaba a llorar frente a mí. Pensé que por fin se había tranquilizado, pero volvió a ser inocentemente infantil. Ya que llegamos a esto pensaba en hablar con calma.

— Hablemos como es debido, tranquilízate por favor.

Onee-san movió la cabeza de arriba abajo mientras lloraba, como decirlo, parecía estar tan triste como para no poder siquiera pronunciar palabras. Al verla así mi determinación flojeó un poco pero… tenía que decirle esto. 

— Si Akane-san se entera que vivimos juntos le causaría problemas a onee-san, por más que pensemos que estamos bien puede que haya personas que no lo piensan así, incluso personas que no puedan permitirlo, si se enteran de que estas con un menor de edad, no sé qué es lo que…

No es difícil de imaginar… solo onee-san perdería muchas cosas.

— La verdad es que ya lo sabía, sabía que debería solucionar la situación lo antes posible, estuve investigando toda clase de cosas mientras estaba a tu cuidado,  y parece que en mi situación puedo pedir ayuda al gobierno, pero aun así no lo he hecho hasta ahora porque…

No hay nada de qué dudar con mis sentimientos.

 —…Era divertido vivir con onee-san.

En cuanto dije eso las lágrimas de los ojos de onee-san se detuvieron.

— Siempre he estado viviendo solo, y la verdad es que no me había sentido solo, me hice no pensar en eso, pero creo que si me sentía solo, me enteré de eso cuando comencé a vivir con onee-san… todos los días eran divertidos.

¿Por qué será? Mi corazón duele ligeramente mientras hablo.

— En las mañanas al despertar había alguien que me decía buenos días, cuando regresaba a casa había alguien que me daba la bienvenida, pensé en que podría continuar con esa clase de vida para siempre, pero sabía que tenía que hacer algo, sin embargo creo que evitaba pensarlo.

La verdad es que desde que Kishou me advirtió me había estado molestando. Había un riesgo en que onee-san me mantuviera, tendría la responsabilidad y cosas que podría perder, pero pensaba en querer hacer algo sin entorpecerla. Pensé en decirlo claramente, aunque haya sido un breve tiempo, onee-san me salvé sin embargo eso había llegado a su fin…

— Eita-kun.

Una voz tranquila resonó en la habitación.

— Gracias Eita-kun, esto feliz de que digas eso.

— Muchas gracias Onee-san, pero…

—… entiendo.

Después de decir eso onee-san comenzó a hablar con fuerza.

— Entonces huyamos a alguna parte.

Espera ¿qué? Eso fue inesperado… ¿huir?

— Si estás conmigo aunque tenga problemas nunca pensaré que eres una molestia,  creo que estaría bien incluso si me toman como una criminal, ¿pero si eso pasara de seguro te sentirías mal verdad? Entonces los dos juntos… vayamos a un lugar lejano donde nadie nos conozca y comenzamos con una nueva vida, si estás conmigo no me importaría desechar todo lo demás.

¿Por qué decía aquello que parecía ser una broma con una expresión que parecía no estar bromeando?

— Compraré alguna casa en algún pueblo agricultor en lo profundo de las montañas, cultivaremos, cuidaremos de las vacas, ¿no crees que sería una forma de vida tranquila? Ver las flores en primavera, ver los fuegos artificiales en verano, juntar las hojas en otoño, acurrucarnos en la chimenea en invierno… ¿no te parecería esplendido?

Un día a día en el que vivamos juntos relajándonos pasando el tiempo diferente al ajetreo de la ciudad, sin estar amarrados a toda clase de cosas. El paisaje que describía estaba pasando por mi mente, Es cierto, estaba añorando esa clase de vida, pero…

— No podemos hacer eso.

No había manera de que pudiera desecharlo todo, no había manera de que pudiera hacer a onee-san desechara todo.

— Por eso es que pensaba dejar el departamento de onee-san.

—… no quiero.

Y no parecía retroceder.

— Entiendo tu preocupación, de seguro estabas pensando en eso cuando buscabas trabajo, pero después de todo no quiero alejarme de ti.

Cuando me di cuenta las lágrimas habían desaparecido de los ojos de onee-san

— Déjamelo a mí.

— ¿Dejártelo a ti?…

Los ojos que estaba viendo parecían tener una fuerte determinación.

— Haré algo con todas tus preocupaciones.

— Que harás algo…

— Puede que no pueda hacer algo ahora mismo, pero te mostraré que puedo hacer algo, así que por ahora escóndete en algún lugar donde la chica cosplay policía no te encuentre, en un hotel, en la casa de Kishou, una vez que todo se resuelva volvamos a vivir juntos.

¿En serio puede hacer algo como eso?  Pensaba en ello.

— Entendido.

Después de conocerla puedo confiar en ella.

—Un, entonces le llamaré a Kishou.

— Si, yo también quiero hacer una llamada.

Fui al vestidor para que nuestras voces no nos estorbaran y Kishou contestó de inmediato.

— “Oh, Eita, ¿qué ocurre?

— ¿Puedo pedirte un favor?

— “¿Qué cosa?”

— ¿Podría quedarme en tu casa a partir de mañana por un tiempo?

— “Ah, por supuesto”

— Siento ser tan repentino…

— “No te preocupes, somos buenos amigos que no necesitan contenerse ¿verdad?”

— Muchas gracias.

— “Iré a decirle a la familia, bueno, ¡nos vemos!”

Después de terminar con el asunto importante Kishou cortó rápidamente, no podía más que agradecerle a Kishou que sin importar lo que le dijera siempre me respondía con un ok. Cuando regresaba a la habitación parecía que onee-san también estaba terminando con su llamada.

— Onee-san tiene algo que hacer saliendo, así que regresa antes ¿quieres?

— Entendido, ¿tardaras?

— Tengo trabajo mañana en la mañana, así que pienso regresar lo antes posible.

Y así Onee-san y yo salimos del hotel en momentos diferentes.

☆ El diario de Onee-san ☆

¡Fui a un hotel del amor con Eita-kun! Realmente no recuerdo para nada haberle dicho que fuéramos, pero si es con Eita-kun… ah… ah… es demasiado vergonzoso… (Escritura interrumpida)

No puedo pensar en algo como eso, no sabía que Eita-kun estaba tan preocupado, estaba tan preocupada en mantenerlo que no me había dado cuenta de que solo se estaba preocupado, soy un fallo como onee-san. Pero está bien, Onee-san hará algo.

Más que el trabajo a medio tiempo, primero tenemos que resolver el problema de vivir juntos, puede que tome algo de tiempo, pero tengo que moverme rápido para poder vivir sin preocupaciones con Eita-kun. Me siento un poco triste por que estaremos un poco separad