Varios días después en la escuela durante el descanso estaba viendo algunas revistas de empleos.

—  Um…

— ¿Qué pasa con esa cara Eita?

Kishou se había sentado frente a mí mientras bebía café y observaba la revista.

— Estoy buscando un trabajo de medio tiempo.

— Ah, ¿en lugar de la tienda?

— Si, no es como si pueda estar dependiendo por siempre de onee-san y me gustaría comenzar a juntar algo de dinero en caso de que sea necesario, ya me acostumbré al nuevo estilo de vida, así que pensaba que ya iba siendo hora de que empezara a buscar.

Pensé en ello en parte también por la advertencia de Kishou. Para las personas que no saben de nosotros tendrán una idea extraña de la situación y aunque supieran la situación en la que estamos no lo verían como una buena relación. Aunque la misma persona piense que está bien, lo que piensen las personas de alrededor es otra cosa. Si soy honesto, la vida con onee-san es divertida, al principio había muchas cosas con los que tenía problemas pero nunca había pensado que podía ser tan divertido vivir con alguien, de ser posible me gustaría seguir así cuanto se pueda. Pero…. No hay manera de que esto no tenga un fin. En el momento en que le sea una molestia para onee-san tendré que irme, así que pensaba en comenzar a trabajar en caso de ser necesario.

— Eso es muy típico de ti, si te rompieras un hueso o algo nosotros veríamos por ti, y algo como un trabajo de ama de casa a tiempo completo para un hombre es un trabajo ideal en nuestra sociedad ¿verdad? Onee-san tiene dinero suficiente para rehacer por completo la vida de varias personas, tanto como para para poder mantenerte, tanto como para poder hacerlo también en la otra vida.

Kishou estaba celoso desde el fondo de su corazón… ¿he? ¿La solides financiera de onee-san no era desconocida? Espera… ¿alguna vez le dije que onee-san era rica?

— ¿Pero te despidieron de la tienda por que tus padres no estaban presentes verdad? Tu papá aún sigue desaparecido por lo que no te contratarían en un nuevo empleo hasta que no aparezca ¿cierto?

— Bueno puede ser cierto, pero comencé a hacer algunos planes para ver si alguno funciona, creo que por allí ha de haber uno o dos lugares que me puedan contratar sin importarles eso.

— Ya veo.

Lo más probable es que la gran mayoría me rechace por la misma razón, si puedo encontrar un buen trabajo en el que no se me pregunte demasiado acerca de mi situación realmente no me importa cuál sea.

— Te ayudaré a buscar.

Después de decir eso, Kishou tomó una de las revistas.

— Muchas gracias.

Y de ese modo Kishou y yo usamos nuestro descanso para buscar vacantes de trabajos.

● ● ●

Pasaron varios días después de eso, Kishou y yo marcamos varios trabajos, había algunos como tiendas de otras cadenas, supermercados, tiendas de ramen, trabajos de repartidor entre otras cosas. La verdad es los lugares donde contratan a estudiantes de preparatoria son muy limitados, pero por ahora comencé a llamar por teléfono a algunos. Al hacer eso parecía que un supermercado cercano estaba contratando, y agendamos una entrevista para la próxima semana. El tiempo transcurrió y se dio el miércoles de la siguiente semana, así que me dirigí hacia halla saliendo de la escuela.

— Bien…

Es la segunda entrevista para un empleo en mi vida. Entré mientras estaba nervioso y me dirigí a la anciana del mostrador de servicio.

— Disculpa… mi nombre es Ichinose, había pedido una entrevista de trabajo

— Si, si, espera un poco por favor.

Después de que la anciana respondiera muy ligeramente, se volvió a mí con una sonrisa.

— Por aquí por favor, ya llegó una persona de su familia.

—… ¿una persona de mi familia?

¿Qué estará diciendo? Estaba tan nervioso que terminé entrando en la oficina sin pensar demasiado.

— .. Con permiso… ¿¡…!?

En el instante en que se abrí la puerta estaba sorprendido por lo que vi, dudé de mis ojos.

— Eita-kun, por aquí.

— O… ¿onee-san?…

¿¡Por qué!? Onee-san se encontraba sentada frente al viejo que parecía ser el entrevistador, vestía una blusa blanca y una falda negra, con su cabello alargo y arreglado, su maquillaje era ligero, emanaba un ambiente de mayor nivel que el de siempre.

— ¿Por qué estas… aquí?

No sabía que era lo que estaba sucediendo.

— ¿Ichinose verdad? Por aquí por favor.

Al quedarme de pie atónito el amable señor que era el entrevistador me indicó que me sentara en el sofá, aun sin saber que era lo que estaba ocurriendo me senté a un lado de onee-san.

— Iré a traerles algo de té. Esperen un poco por favor.

— A… gracias…

Aprovechando que el viejo se alejó, le pregunté a onee-san.

— Este… ¿por qué estás aquí?

— Estaba preocupada, así que pensaba en tomar la entrevista contigo.

— No, pero, ¿cómo supiste que tomaría una entrevista aquí ?

— Entontaré las revistas que tenías en tu habitación, y como había una subrayada con fecha y hora pensé que vendrías.

¿Vio las notas que hice cuando estaba en llamada? Pero aun así que haya venido a la entrevista…

— Aunque no trabajes onee-san siempre te mantendrá pero… ¡si aun así dices que quieres trabajar te apoyaré con todas mis fuerzas!

Onee-san hizo una ligera pose de victoria poniendo el puño en su pecho… parece que me va a comenzar a doler la cabeza.

— Gracias por esperar, ¿qué les parece si comenzamos?

El viejo regresó dejando el té frente a nosotros y tomando asiento en el sofá.

— Siento mucho haber venido con alguien más…

— No, no, entendemos que tu familia pueda estar preocupada, no necesitas preocuparte.

¿Si dijera que no es mi familia sería un problema verdad?… Tengo que pasar la entrevista y antes que se enteren del malentendido de que onee-san es de mi familia. Estaba tan nervioso que sudaba frio.

— Hablamos un poco por teléfono pero, ¿Ichinose-san estas en la preparatoria verdad?

— Si, actualmente curso la preparatoria Yatohara.

— ¿Entonces planeas venir después de terminadas las clases?

— Sí, creo que puedo trabajar desde la tarde hasta las 9:00 de la noche aproximadamente.

El entrevistador estaba tomando notas mientras platicábamos.

— ¿Tienes experiencias en otros trabajos antes de este?

— Alrededor de un año en una tienda.

Y fue en el momento en que lo dije que…

— Trabajaba tres días hábiles a la semana desde las 5 a las 10 de la noche los sábados se esforzaba realizando tiempos extras, no solo atendía la registradora, también era el encargado de entrega de productos y pedidos comerciales, dejaba especialmente bien limpio el baño y era bastante placentero y fácil de usar, las mujeres clientas tenían muy buena percepción…

—¡!
—¡!

Y así que Onee-san comenzó a hablar de todo lo que hacía… mejor dicho, ¿por qué sabe tantos detalles?

— Ah… ya veo…

La sonrisa del viejo parecía como si le hubiera desagradado un poco.

— ¿Hay algo más para lo que seas bueno?

— Veamos…. Algo de las labores del hoga…

— Al contrario, es versátil como ayudante profesional, por supuesto también con la limpieza y la lavandería, es tan hábil con la cocina que haría a un profesional salir corriendo descalzo se podría decir que está a un nivel como para poner su propio restaurante ahora mismo. Puedo prometerle que es capaz de desempeñar un papel activo no solo en la caja registradora, sino que también en cualquier otra área, como alimentos preparados o pescadería.

—E, espera onee-san.

No, espera, en serio espera.

— Me está preguntando a mí, deja de contestar onee-san.

Y al decirle eso por algún motivo onee-san se encogió de hombros.

— Lo siento… pero me gustaría ayudarte un poco para que aprobaras…

Estoy feliz por ese sentimiento, pero entonces no sé de quién es la entrevista.

— Bueno, bueno, creo que es algo asombroso que tengas cualidades en las que seas bueno.

El viejo después de todo tenía una sonrisa amarga.

— Por cierto…

Y fue en ese momento.

— ¿Ustedes son hermanos? Me parece que sus edades son muy diferentes.

Como se esperaba, está dudando de que en realidad sea mi hermana. Me llegó la pregunta que menos quería escuchar.

— Este…

Cuando estaba pensando en una manera de engañarlo.

— No somos hermanos, pero soy la onee-san de Keita-kun.

Onee-san respondió con una expresión seria y sin pensarlo llevé las manos a la cabeza. Esa respuesta, si cualquiera que no conozca la situación escucha eso no entenderá a que se refiere y de hecho, el viejo inclinó la cabeza con una expresión extraña.

— ¿No son familia?

— No somos familia, pero estoy manteniendo a Eita-kun.

Es inútil… siento que ya todo ha terminado.

— Lo siento, pero necesitamos el consentimiento de algún padre o tutor antes de poder darle el trabajo.

— Por eso, en lugar de los padres yo…

Ya habiendo llegados a esto, detuve a onee-san.

— Debido a algunas circunstancias es difícil obtener el consentimiento de mis padres.

— Ya veo… es una pena pero me temo que no podemos contratarte así.

— ¿No podría hacerles llegar una hoja de consentimiento de mis padres más tarde cuando lo tenga listo?

Al preguntarle, el viejo movió la cabeza hacia los lados.

— Ya veo…

No queda de otra, tendré que rendirme con este lugar…. Pero cuando pensaba en eso…

— ¿No puede hacer nada?

Onee-san le preguntó con énfasis.

— Lo siento, son las reglas.

Pero aun así onee-san no retrocedía.

— Si escuchan la situación comprenderán, él es un chico que se esfuerza por salir adelante sin la ayuda de sus padres intentando ser independiente. ¿No podría hacer la vista gorda solo por esta vez para ayudar a ese chico?

El viejo parecía confundido al ver a onee-san que preguntaba desesperadamente.

— Por favor…

Y onee-san bajo pronunciadamente la cabeza.

— Entienda sus sentimientos…

Y al hacer eso el viejo comenzó a hablar con algo de pena.

— Lo que nosotros necesitamos es mano de obra, el número de trabajadores a tiempo completo disminuye año con año, los que tenemos son cada vez mayores en edad y aumentan los trabajadores a tiempo parcial, sin embargo, a pesar de que tenemos la intención de contratar de manera activa a estudiantes…

Con la última frase pensé que podía percibir las verdaderas intenciones del viejo.

— Siento no poder serles de ayuda.

¿Onee-san se habrá percatado ya de la situación verdad? No parecía decir nada más de manera innecesaria.

— Onee-san, así está bien.

Le hablé a onee-san y me puse de pie.

— Siento mucho haberle quitado de su valioso tiempo.

— No te preocupes, regresa cuando tengas lo que necesitas por favor, te recibiremos en ese momento.

Bajé la cabeza y salí del lugar llevándome a onee-san.

☆ El diario de Onee-san ☆

Entiendo cómo se siente el entrevistador pero… parece que es difícil que un menor de edad consiga trabajo. Que a pesar de que Eita-kun tenga el deseo de esforzarse para trabajar y aun así… aunque no tenga el permiso de sus padres… si investigan bien de seguro han de tener más estudiantes sin permiso de los que creen. Si pienso en el futuro de Eita-kun de ahora en adelante comienzo a sentir un poco de tristeza por él.

Si Eita-kun esta con onee-san no debería de preocuparse por su futuro, pero me gustaría apoyar al Eita-kun que se esfuerza tanto. Así que investigaré si puedo hacer algo. Si hago eso puede que encuentre un método, ¡Sí!, A partir de ahora Eita-kun debería de ser feliz.

Eita-kun, espéralo con ansias… ehehe.