Cuando Shinohara que se encontraba en la entrada del gimnasio vio que me acercaba comenzó a saltar con diversión.

— Que buen aroma el del gimnasio, como decirlo, hace que me emocione.

Los del club se me quedaban viendo llenos de interés. El que estaba a punto de tirar la pelota a la red se detuvo, era más que claro que todos estaban centrados en Shinohara. Ella con solo estar moviéndose como si estuviese nerviosa a mi lado se hace notar, y aun así salta.

En la entrada hay un pasillo que conecta al segundo piso, la guie hacia halla e hice que subiera. Cuando me dirigí hacia allá Shinohara me siguió tranquilamente.

— ¿A dónde me llevas?

— Al segundo piso.

Y al decirle eso me jalo de la camisa. Me di la vuelta y me veía hacia arriba insatisfecha.

— Pero está muy lejos, me gustaría verte de cerca pero… ¿no se puede?

Parece que ya se había percatado de la existencia de los asientos del segundo piso. La cancha del gimnasio es grande, por lo que la distancia de los asientos del segundo piso están algo retirados, pero no debería de tener problemas para ver.

— Casi no hay espacio para ver desde el primer piso, además es peligroso y una pelota saliera volando.

— Pero tiene más presencia, después de todo me gustaría ver el básquet de cerca.

Mientras decía eso su mirada se desvió hacia otra parte. Es más que claro que estaba mintiendo, y no parecía intentar esconderlo.

— ¿Tienes algún otro motivo cierto?

Y al preguntarle se me quedo viendo en silencio para después suspirar.

—… Es muy solitario así.

— ¿He?

— ¡Me sentiría sola si me lanzas así al segundo piso donde no hay nadie! No me gusta hacer las cosas sola.

— ¿¡Eres yo en la secundaria o que!?

— ¡Di lo que quieras!

Y resopló con un “fum” termine atónito ante esa imagen. Llevaba una gabardina, un el cabello bien arreglado, una universitaria linda. Esa forma de verse tiene muchos puntos inocentes.

— Entonces participa, fuera de los días de grandes reuniones no hay problemas con que participes.

El “inicio” no esta tan mal para que alguien quien no tiene experiencia participe. Podemos prestarle algún uniforme de chica, además podría servir para incitar a que nuevos integrantes se unan, no creo que haya problemas. Pero la expresión de Shinohara se nubló con mi propuesta.

— ¿Nn? ¿Que me dices? ¿Te gusta el basquetbol verdad?

— Bueno, sí,

 A pesar de que dijo eso no parecía estar muy animada con la idea. A pesar de que amblemos de básquet bol, jugarlo y verlo son dos cosas diferentes, no hace falta pensar demasiado para saber eso. Diciendo eso, no es como si pudiese insistir. En este caso creo que para ambos el mejor resultado es que se quede en el primer piso a ver el partido. Hay algo de espacio al lado de la cancha, y podría ser una distracción para los otros miembros del club, pero bueno, si es Shinohara no debería de preocuparme.

— Entendido, puedes ver desde el primer piso, pero no te vayas a lastimar si una pelota sale volando.

En cuanto dije eso su rostro brillo y bajo la cabeza con un “¡Muchas gracias!” No es como si la tratara de manera especial, pero es un poco vergonzoso que incluso baje la cabeza.

— Está bien.

— Jeje.

Se veía tan contenta que yo también sonreí. Cuando estaba en la secundaria también me resultaba molesto actuar solo, solía hablar mucho con amigos. Convivir con los demás es divertido, y por otro lado, no sabría cómo matar el tiempo estando solo. Pero cuando me volví universitario, mi forma de sentir cambio naturalmente. Ahora puedo ir solo al Karaoke, cosa que no podría en la secundaria, es vergonzoso después de todo. No me gustaba la idea de que alguien me viera, y el trabajador de seguro sabría que vendría solo, en aquel entonces no me gustaba la sensación de estar en esas situaciones. Pero eso cambio.

Caminar por la ciudad, trabajando, habían pocas ocasiones en las que tenía que pasar con otras personas, y al estar así no podía continuar importándome. Me percate que ese sentimiento no era solo mío, sino que a muchas personas les pasa, por lo que la sensación de ser observado desapareció por completo. Eventualmente esa sensación en Shinohara también debería cambiar.

— Después de todo eres menor que yo.

Era evidente que Shinohara era menor que yo, solo que no había muchas oportunidades de ser consciente de ello. Terminé diciendo eso sin pensarlo y Shinohara tenía una expresión de insatisfacción.

— ¿Qué pasa con eso? ¿Me veías vieja?

— Jajaja no es eso.

Me divirtió su actitud y subí la mano sobre su cabeza, cuando de pronto salto con un “Hyaa”

Recordé la reacción que había hecho con Motosaka, el día de navidad, Shinohara había quitado la mano de Motosaka de encima de ella a la fuerza. Retire mi mano de inmediato y me disculpe.

— lo siento.

Shinohara tenía una expresión de no comprender nada, pero después de que por fin lo entendió solo rio.

— Está bien, si es senpai no me importa.

— ¿He? ¿Enserio? Entonces menos mal.

— Ajaja, senpai, ¡kawaii!

— Cállate.

De algún modo sabía que tenía las mejillas enrojecidas, y antes de que se diera cuenta le di la espalda. Comenzó a levantar las comisuras de sus labios satisfecha, su actitud era como la de un pequeño demonio, creo que fue la primera vez que caí…

De ese modo regrese al primer piso, a la cancha, y Toudou apareció en la entrada.

— Oh, ¿Qué sucede chicos?

— Ah, Parece que Shinohara quiere ver desde el primer piso, ¿está bien?

Al preguntarle, Toudou se le quedo viendo un poco a Shinohara y asintió.

— Claro, no hay problema, mejor dicho, estando más cerca creo que todos se alegrarán más.

— ¡Muchas gracias!

Shinohara dio las gracias animada, bajando levemente la cabeza y Toudou reacciono moviendo las manos.

— Esta bien, está bien, ya que estamos… es cierto, Shinohara-san, ven un poco

— ¿Qué sucede?

Parecía que se le había ocurrido algo mientras la llamaba. Yo también los seguí y detuve a Toudou.

— Tu vete a entrenar por allá solo, es molesto.

— Molesto ¿¡qué cosa!?

— ajaja, senpai, eres divertido.

Shinohara comenzó a reír con mi Tsukkomi, realmente no recuerdo que tuviera una personalidad molesta pero bueno, dejémoslo así. Tengo confianza de que Toudou no hará nada malo. Me aleje de ambos y me dirigí a la cancha. La sensación de la cancha y el aroma nostálgico me abrazaron.

◇◆

En el “inicio” del club por lo regular son encuentros, como se le quita tiempo al entrenamiento no hay un gran objetivo. Si tuviera que decir un objetivo, seria priorizar grandes partidos dentro de la escuela para así poder obtener financiación y poder realizar fiestas de bebidas y cosas por el estilo. Pero para mí solo el poder mover el cuerpo es divertido. Si las personas que piensas a si se reúnen, las actividad en los encuentros seria apasionada, seria natural pensar así, y por supuesto, yo soy uno de ellos.

En un principio no había pensado en entrar en un club cuando inicie la universidad, solo añoraba una vida en el campos, por lo que no pensaba durar mucho tiempo en el club, pero en secundaria y preparatoria me había habido al club de baloncesto, por lo que tenía cierta resistencia en regresar a casa sin hacer nada, no todos fueron recuerdos divertidos, pero al tener ese tiempo ahora me encuentro aquí. Mientras pensaba en eso la temporada de “inicio” para recibir nuevos integrantes del club comenzó. Llevando mis pies naturalmente al club.

Mientras pensaba en eso tome la pelota, sentía como si la pelota que lanzaba al suelo fuese regresada naturalmente al a palma de mi mano. Esa sensación de que a pesar de que se alejara de mi mano terminaría regresando, eso era algo que me agradaba.

Hacía tiempo que no disfrutaba de la sensación de rebotar la pelota y mientras estaba en ello un estudiante de tercer año apareció en mi campo de visión. Deje de rebotar la pelota y sonreí.

— Cuando tiempo, ¿has estado bien?

— Si, gracias, cuanto tiempo.

No sé cuántas veces serán las que me han hablado hoy, después de todo al participar después de mucho tiempo todos me hablarían, algunos que sabían que fue desde que corte con ella en ocasiones decían “¿Desde que cortaron verdad?” pero realmente no me sentía mal con ello.

Ella quien se me declaro y me dejo debería de tener más peso.

Lleve la mano pelota a mi mano derecha y apunte a la canasta, después de dibujar una línea limpia, entro sin siquiera tocar el lado, la sensación seguía siendo igual de placentera que cuando me convertí en universitario.

— ¡Buen tiro!

Junto con esa voz mi vista se nublo.

— Oh!

Me quite la toalla que tenía en la cabeza y me di la vuelta, tal y como lo esperaba, allí se encontraba Shinohara con las manos en las caerás. Su ropa de calle había cambiado a un suéter.

—… ¿Por qué en suéter?

— Senpai~ ¿Sabes cuál es la ssituación número uno en la lista de anhelos de los chicos deportistas? Una pista, comienza con “man”

— Un maniquí y una fotografía instantánea.

— ¡Claro que no! ¿¡Qué clase de situación seria esa!?

Shinohara levanto la voz insatisfecha y tomo la pelota que estaba rodando, para después lanzármela

— ¿Cuál es la respuesta correcta?

— Una linda manager. Corrige tu vida por favor.

— ¿No estás siendo muy quisquillosa?

Me acostumbre a la sensación de la pelota en mis manos y volví a tirar, la pelota volvió entrar en la red sin emitir ningún sonido.

— Senpai, ¿siempre eres tan bueno?

— Por coincidencia esto en buen estado.

Actualmente no he jugado por dos meses por lo que estoy algo oxidado, los tiros de ahora fueron solo suerte. Contuve un poco la sensación que provenía después de haber tirado en mucho tiempo y le pregunte a Shinohara.

— ¿Toudou te pidió que hicieras de manager?

— Si, me lo pidió pero le pregunte si tenía más elecciones.

— ¿Como?

Shinohara volvió a levantar la pelota, y esta ocasión comenzó a rebotarla, me contesto mientras se acercaba a la canasta.

— Solo vengo a ver porque tengo tiempo libre, después de todo no tengo experiencia siendo manager.

— Hee, no vayas a estorbar.

— ¡Que quisquilloso!

Mientras decía eso lanzo la pelota a la canasta, pero la forma de lanzar estaba toda desbalanceada. Llego al punto más cercano para lanzar y fue en línea recta hacia la canasta, la pelota reboto en ella y termino golpeando directamente en el rostro de Shinohara.

— Pff

Era un tono de voz que no había escuchado de ella antes… fue bastante impulsiva. Dejo su voz temblorosa y se me acercó levantando la mirada. Como lo esperaba su nariz estaba roja.

— Senpai!

— ¿Qué pasa?

— ¡Odio el básquet!

— ¡Como si lo supiera!

Solo con esa jugada me percate que no está acostumbrada a jugar y ahora lo odia. Estamos en un ambiente para recibir a nuevos miembros de club pero debido al frio no hay una sola persona nueva. Pensé en mezclarla en algún partido pero parece que fue la elección correcta postularla como manager.

— ¡Levántame!

Y después de decir eso extendió las manos. Sin más remedio llevé manos a sus brazos para tomarla, sentí una suavidad inesperada en mis manos.

— ¡Pervertido!

— No digas tonterías.

Al mismo tiempo que decía eso tire de ella para levantarla y cuando estaba de pie comenzó a tocarse el lugar por donde la tome.

— A pesar de que te de las manos… no creo que me tomaras del brazo, senpai, eres extraño.

— Como decirlo, no me dan ganas de tomar a las personas pos las manos.

— aunque creo que tomar ambos brazos de alguien es ir más lejos, bueno no importa.

Shinohara se subió las mangas del suéter, tomando una liga para cabello que tenía en la muñeca, después de eso comenzó el cabello a modo de cola de caballo y le dio vuelta poniéndola frene a su nariz.

— ¿Qué tal?

— Eres linda, eres linda.

Después de decir eso me dirigí a la canasta donde estaban reunidas las pelotas.

— ¿He? ¡Espera! ¿¡Solo eso!?

Ignore la voz de la pequeña demonio detrás de mí y tome una pelota con una mano… ella… su apariencia cambia bastante solo con amarrarse el cabello, de pronto pareció más madura, definitivamente es por culpa de su peinado. Que pueda cambiar su apariencia en un instante, como alguien del sexo opuesto lo pensé que es injusto. Ahora creo que entiendo el motivo del porque los hombres caen en las garras de esa pequeño demonio.

◇◆

Los partidos de los chicos y de las chicas continuaron con pocos ánimos, y cuando el tiempo de terminadas las actividades del club se acercaba, solo quedaba el partido de las chicas. El partido de las chicas acababa de iniciar así que fui a estirar un poco las piernas con el cansancio ya acumulado. Sentí las piernas más pesadas que de costumbre. A pesar de que aun sea joven, era normal que me sintiera tan pesado después de no haber hecho ejercicio por tanto tiempo, Eso era algo de temer para las personas que trabajan, siento como si mi vejes ya hubiera comenzado.

Mientras pensaba en ello llego volando una botella pedí de algún lado que termino en mis piernas junto con un sonido pesado.

— Te la doy.

Toudou apunto a la botella, Al verla bien se trataba de una bebida deportiva nueva. Me pregunto si la habrá comprado en la máquina expendedora que está en el pasillo.

— Oh, gracias.

Levante la botella le di las gracias y la bebí como si fuese agua. Toudou se sentó a mi lado mientras se limpiaba el sudor.

— Tu novia es muy popular.

— Que no es mi novia.

Al responder con una sonrisa amarga Toudou comenzó a reír.

— Eso me pregunto.

Al voltear a ver hacia Shinohara estaba entregándoles bebidas a los integrantes del club, normalmente cada quien estaría por su lado tomando algo, pero ahora estaban rodeándola. A pesar de que no tenga el conocimiento para ser manager me preguntó si está bien así levantando sus ánimos.

— Bueno, no podría ser.

— ¿Qué cosa?

Toudou dejó de beber su bebida deportiva e inclino la cabeza.

— No, bueno, pensaba que Shinohara no se convertirá en manager.

— Bueno tienes razón, ya es sorprendente que participe así cuando solo había venido a ver, no puedo ver cuál sea su objetivo.

—… ¿No estaba solo matando el tiempo?

Últimamente el tiempo en que hemos estado juntos ha aumentado, por lo que creo que no es más que una forma de matar el tiempo para ella. Y justo por eso es que puede estar tranquila en mi casa. Pero antes de que Toudou escuchara mi respuesta comenzó a reír.

— Es sorprendente teniendo esa energía y actitud siendo que solo mata el tiempo.

— También se lo he dicho.

— Aprende de ella Yuu, anímate un poco.

Y también me lo dicen mucho. Es cierto, no es como si tuviera mi batería desbordando con el de Shinohara, tampoco habilidades sociales como Ayaka para decidir con quién reaccionar de cierta manera,

— Desafortunadamente así es más cómodo.

No tengo ninguna intención de cambiar como hago las cosas. Cuando escucho esa frase me golpeo ligeramente los hombros.

— Me lo imaginaba, me siento más tranquilo, parece que regresaste a ser el que eras.

Sonreí un poco con su respuesta. Apreté los dientes un poco mientras que el nostálgico sonido de la pelota rebotando resonaba en el gimnasio.

¿Te gustó? ¡Si es así, considera apoyarnos en Patreon!