Parece que comenzamos este año nuevo con una temperatura baja. Primera mitad del mes de enero, la ciudad ha perdido el ambiente de navidad y ha regresado a ser una ciudad normal.

Durante este último mes realmente no ha habido cambios, hice las mismas cosas del año pasado como ir al “Takarakuji[1]” con los amigos y a reuniones, pero solo una cosa, solo algo fue diferente.

— ¡Senpai! Parece que volviste a hacer un desorden~

Y esa es la existencia de la ex-santa Shinohara Mayu quien viene por tercera semana a mi casa.

— Cállate, ¡como si un hombre fuera bueno limpiando!

— Jeje, ¿qué pasa con esa excusa extraña? Se llenaran de polvo~

Shinohara con una voz alegre comenzó a amontonar la ropa que estaba esparcida por la habitación.

— ¡Oye, déjalo, ya la doblaré después!

— Senpai, estuve creyendo en ti por una semana, pero no doblaste ni una.

— ¡Lo haré a partir de mañana!

— ¿En serio?

No paraba de doblar la ropa mientras me respondía como si no me creyera… ¿Cómo fue que llegamos a esto?

El día a finales de año cuando vino, hablamos que vendría dos veces a la semana, creo que es algo para alegrarse el haber hecho una nueva relación, pero esto es completamente diferente a lo que había imaginado, más que venir a visitar parece que vine a pasarla aquí, estaba confundido, pero lo que si es cierto es que tenía que estar agradecido de una cosa.

— Senpai, ¿me dejaras usar tu cocina verdad?

— Claro, gracias.

Así, es, de la cocina. Un hombre viviendo solo es una tragedia, así que solo terminaba comiendo lo que fuera, comía pan el mediodía y por la noche algo de comida afuera de camino a casa, los días que no iba a ver a los amigos terminaba comprando algo en la tienda. Con ese estilo de vida, hambriento de comida casera, estaba más que feliz con la comida que me preparaba Shinohara.

— Me ayudas mucho, tengo que darte las gracias como es debido.

— Yo también vivo sola, es de paso, de paso, solo como con senpai en mi tiempo libre, no te preocupes.

— ¿En serio? Que buna eres, conoces bien la situación de mi cartera.

Sin pensarlo me sentí más relajado, Este mes no había tenido mucho trabajo, por lo que mi cartera realmente no está llena, y si pienso en la búsqueda de empleo, realmente no tengo mucha libertad.

— Me basta como agradecimiento una cartera Louis vutton.

— ¡¡Que agradecimiento tan caro!![2]

— Es culpa de senpai por querer agradecerme un servicio sin recompensa, no hay una chica universitaria que no quiera tener una cartera Louis vutton.

— ¿Pero por qué de pronto ya está decidido que tengo que comprarte eso?…

Me recosté en la cama… bueno, a pesar de que esté poniendo los ingredientes, no cambia el hecho de que se necesita tiempo y esfuerzo para cocinarlos, Aunque me temo que tendrá que pasar un tiempo antes de que pueda comprarle algo como eso, por ejemplo… en su cumpleaños,

— ¿Cuándo cumples años?

— Mañana,

— ¿¡Ha!?

Salté de la cama y me le quedé viendo, nuestras miradas se encontraron. Shinohara se detuvo cuando se estaba amarrando el delantal e inclinó la cabeza.

—… ¿Qué pasa?

—… No, este… solo estaba sorprendido, ¿Cuántos cumples?

Después de dejarle esa pregunta nada complicada me volví a recostar.

— Ya lo había pensado antes pero creo que solo puedes preguntarle como si nada la edad a las chicas mientras están estudiando.

— Es cierto, si le preguntas a una mujer de sociedad sería más complicado.

— ¿Verdad? Es de temer cuando no hay un límite máximo.

Shinohara hizo un gesto como si estuviese temblando, y después de aclararse la garganta continuó hablando.

— En cuanto a esa pregunta… 19 años, me falta un año para poder beber alcohol legalmente.

— Ah…

“legalmente”… me gustaría hacer un Tsukkomi acerca de eso pero mejor dejémoslo así. Como lo dijo antes, los universitarios son así.

— Mumumu… que mala reacción, ¡dentro de poco seré legal! Senpai, incluso cuando cumpliste tus 18 años…

— ¡Si, si! ¡Puede que haya sido así pero no lo digas! En estos tiempos no sabemos quién pueda estar escuchando.

Callé a mi kouhai que estaba a punto de decir algo inapropiado. Parecía estar insatisfecha por no haberla dejado terminar, no le dieron ganas de continuar y se dio la vuelta dándome la espalda.

— Está bien, este es el departamento de senpai, no hay nadie aquí más que nosotros.

— ¿¡Ese es el problema!?

— Ese es el problema.

Después de que dijo eso saqué mi celular del bolsillo, había recibido una notificación mientras vibraba.

— ¿Vamos a comer mañana a alguna parte?

Le pregunté como si nada, puede que no sea malo llevar a Shinohara a alguna parte, después de todo mañana no tengo nada que hacer, además de que no tengo la confianza de poder entregarle un buen regalo, Levanté la cara para invitarla, pero movió la cabeza hacia los lados.

— Lo siento, mañana es imposible.

— Ah, ya veo.

— ¡No pongas esa cara! ¡Incluso yo tengo planes para mi cumpleaños! ¡Planeo festejar con mis amigos!

Shinohara hizo una señal de V con los dedos con alegría, desde antes ya creía que tendría muchos amigos y parece que estaba en lo cierto.

— ¿Are?

— ¿Nn? ¿Qué sucede?

— Senpai, no me digas que pensaste “puede que le compre la cartera de regalo~”

Acertó… asentí sin más remedio y al hacer eso se apresuró moviendo las manos.

— ¡Era una broma! No puedo hacer que me compres una cartera de marca a pesar de que vives solo.

Después de todo no tengo mucho sentido para comprarle regalos a los demás. Comencé a pensar en lo que le podría regalar en su momento a mi ex novia, pensando en darle algo semejante a Shinohara, siguiente esa línea de pensamiento podría darme una ligera idea.

— E, ¡Es en serio!, no ha pasado ni un mes desde que nos conocemos.

— Tonta, es por el día, no pongas escusas y solo acéptalo, si no te gusta entonces tíralo, ah, pero en un lugar donde no te vea, incluso yo saldría lastimado si lo desechas frente a mí.

Me encogí de hombros y Shinohara continuó sorprendida “¿He? ¿Es en serio senpai?” Ha de estar pensando que es una broma o algo. Shinohara estaba pensando, pero no parecía que tuviera malas intenciones.

— Si es así, entonces…

Sin pensar subí las comisuras de mis labios cuando respondió eso. El que da los regalos es el que termina sintiéndose mejor.

— ¿Hay algo que quieras?

Al preguntarle llevó la mano a su barbilla haciendo un gesto de estar pensando.

— Veamos… Le dejaré la elección a senpai, puede que te sea un problema pero justo por eso creo que quiero dejártelo.

— Uuu… apareció eso… bueno, entendido, déjamelo a mí.

— Esperaré con ansias.

Me respondió ligeramente mientras me guiñaba un ojo. Honestamente no sé qué es lo que podría llegar a gustarle, si tuviera que decir algo, a pesar de que ambos vivimos solos no creo que nuestros gustos sean arecidos, apenas la he conocido por un mes por lo que es algo complicado saber sus gustos, más tratándose de ella. Además, a pesar de que lo mejor es que la pareja elija el regalo a su novia, en esta ocasión es solo un regalo de cumpleaños a una kouhai, creo que lo mejor aquí seria pedirle consejo a algún amigo. La primera que se me vino a la cabeza, por supuesto, fue ella.

◇◆

— Por favor.

Al juntar las manos pidiéndole un favor, la chica a la que se lo pedí, Ayaka frunció las cejas. La llamé frente a la escuela pero no puedo decir que me dé una buena sensación esto.

— ¿Algo para darle las gracias a Shinohara? ¿Yo?

— Si, por favor.

— Me niego.

— No.

— ¿¡No que!?

Ayaka parecía estar atónita y suspiró para después continuar.

— Cuando dijiste que querías verme me tomé la molestia de apresurarme, pensé que me invitarías a comer o algo.

— No hay manera de que te llame de entre un grupo de chicas para algo como eso ¿verdad? Necesité mucho valor para solo para hablarte.

Cuando llamé a Ayaka fue a la hora del descanso, fue bastante duro entrar en el grupo de amigas de Ayaka cuando estaban comiendo.

— Ah, me lo imagino, de hecho creyeron que intentarías seducirme o algo.

— ¿He? ¿¡En serio!?

— Es mentira, todas las chicas de allí ya lo saben, son mis amigas desde la preparatoria.

— Me asustaste, que malas forma de mentir la tuya.

Me llevo bien con Ayaka quien sobresale en la escuela, pero la verdad es que casi no me junto con las chicas, puede haber algunas que no sepan que Ayaka pasa tiempo conmigo, pero en esos casos Ayaka siempre dice algo para que podamos estar solos… ese motivo es sencillo… “porque es divertido” En comparación parece que es más directa el grupo con el que estaba, pero normalmente con las personas con las que no se frecuenta mucho es más cuidadosa con sus acciones y palabras. Ella solo les dijo que iba a divertirse, me imagino que pensó que iríamos a algún lugar a descansar y beber algo.

— Además, Shinohara dijo que te lo dejaría a ti ¿verdad? Entonces no tiene sentido si no eres tú el que lo elige, ¿lo importante son los sentimientos verdad?

— No, a pesar de que Shinohara se vea así es una chica muy lógica, diciéndole al hombre que la acompaña “te lo encargo” y viéndome presionado… por eso es que quiero regalarle algo útil.

— Ah, bueno, aunque me da igual.

Ayaka no parecía estar interesada, bueno, no me ha rechazado usando una excusa como el trabajo o algo, así que las posibilidades no son cero, solo necesito darle algún empujón.

— Ayaka.

— ¿Qué?

— ¿Los exámenes están cerca verdad? ¿No quieres saber las preguntas del examen pasado?

— No creo que conozcas preguntas de exámenes pasados que yo desconozca.

Es como lo dice, Ayaka tiene una gran red de amigos, y aunque yo dijera que tengo cinco seria mucho. Mejor dicho, el que le gustaría ver las preguntas del examen pasado soy yo.

— Ah, ya me acorte, las preguntas que te di la otra vez las pasaste a un amigo.

— ¡Ggg!

— También tendrás que invitarme algo por eso.

Ayaka resopló, parece que no va a querer dejarme pasar esa, y terminamos dejando eso para otra oportunidad que nos veamos, pero la conversación de ahora es diferente, no me quedó otra más que usar mi último haz bajo la manga.

—… Hay un hotel frente a la estación, tienen un menú vikingo por tiempo limitado.

— ¿¡Naa..!?

Durante una semana y por tiempo limitado en el piso superior del hotel habrá un menú vikingo, y no es uno normal, es comida con los mejores ingredientes y sabores exóticos, parece que las tiendas únicas que casi no se ven tienen efecto en Ayaka.

— Bien, si es eso no hay nada que hacerle.

Asintió de impulso y terminé acariciando mi pecho. Apareció otro gasto inesperado, pero que para Ayaka eso haya sido suficiente puede que haya sido lo mejor, normalmente no estoy al cuidado de Shinohara, sino de Ayaka. Que haya un día en el que pasemos solos para darle las gracias no esta tan mal.

◇◆

Días después, tal y como lo habíamos planeado me dirigí al hotel con el edificio más grande dentro de la ciudad junto con Ayaka. Cuando era navidad estaba adornado de manera colorida, y al final del año de un color rojizo y blanco, pero ahora ha cambiado al de un negocio sin muchos colores.

Nos movimos a muchas tiendas para comprar el regalo de Shinohara, pero realmente no encontrábamos una cartera que Ayaka aceptara, han pasado dos horas.

— Una cartera… todas las veo igual.

Terminé diciendo eso cansado.

— ¿Dijiste que elegirías verdad? No te relajes solo porque tengamos un trato.

—… No necesitas preocuparte, te llevaré a comer.

— Eso no tiene nada que ver, ya acepté así que si no conseguimos algo que alegre a Shinohara mi valor disminuirá.

—… Que buena personalidad la tuya.

Salimos de la cuarta tienda mientras decíamos eso. Era una tienda de las que las chicas universitarias estaban orgullosas, pero Ayaka no hizo más que quejarse, al estár dando vueltas llegamos a la tienda de marca. En lo personal no conozco mucho de marcas, me gusta usar ropa simple, pero a todas las personas que les gustan usar de marca terminaban reuniéndose en ese lugar, por lo que pensé que podría haber algo de marca que le podría regalar a una chica, pero parecía que a Ayaka no les agradada.

— Allí está, vamos a la siguiente tienda.

Ayaka estaba apuntando al letrero de una tienda de marca famosa que estaba en un edificio de ocho pisos, parecía ser muy caro para un estudiante.

— Dinero…

Dudé sin darme cuenta y Ayaka me jaló de la mochila.

— Esta bien, aquí trabajo, y ahora hay un descuento secreto limitado para los trabajadores, si vamos a comprar algo entonces yo lo haré.

— ¿He? Pero me sentiría mal.

— No te preocupes, es una buena oportunidad para ayudar a un amigo, te compraré esa cartera.

— ¿Estas bien con eso?

— Vamos, vamos.

Me jaló ahora del brazo con una voz alegre. Subimos por las escaleras y llegamos al frente de la tienda, emitía un ambiente de alto nivel a diferencia de los demás en las que habíamos estado.

—… Creo que soy malo con estas cosas.

— Es cierto, bueno, vamos.

— He…

Me dio una respuesta cercana a ignorarme y entramos, al ver los precios resultaron estar en 90,000 yenes.

— No, yo me voy.

— ¡Ah, que rápido! ¡Hay algo que podemos comprar!

Diez minutos después de que llegáramos a la tienda y Ayaka estuviera actuando por su cuenta y volví a unírmele.

— ¡Encontré una buena, ven!

Ayaka me tomó del brazo y me arrastró a donde estaba la cartera, el precio era…

— 21,000 yenes, bueno algo como esto.

La verdad es que mi bolsillo no está demasiado apasionado por comprar una cartera que supera los 20,000 yenes, pero parece que después de ver artículos caros por mucho tiempo mi sentido del precio se vio afectado.

— Hoy es el día en que las carteras son más baratas por lo que creo que podremos comprarlo por 15,000 que bueno ¿verdad?

— Si, es algo atractivo.

Pero eso hablando de que fuese una compra para mí mismo, se necesita bastante determinación para comprarle esto a otra persona. Si pienso con tranquilidad, comprarle a una chica que no es mi novia un regalo que supera los 10,000 yenes es un poco extraño. Si es para Shinohara creo que está bien, pero a cualquier otra chica no le gustaría.[3]

— Le iré a habar a una empleada, tenemos que hacer que nos habrán la vitrina.

— Es rápido, aun me gustaría pensarlo.

— Pero dijiste que me lo dejarías a mí, el precio está dentro de lo permitido, además de que no creo que haya más que este.

— Aunque me digas eso…

Mientras estaba dudando pude ver a un grupo de dos chicas que parecían ser universitarias, tenían un ambiente tranquilo, pero ya me acostumbre a verlas así en la universidad, además no sé por qué pero mi vista termino siguiéndolas. Se habían puesto frente a una vitrina mientras jugaban con su celular,  una de ellas tenía el cabello teñido. No podía ver su rostro, pero reconocía su estilo y gestos. Parece que esa chica se percató de mi mirada por lo que levantó la cabeza.

…Mi ex novia, Aisaka Reina se encontraba allí.

◇◆

—… Reina.

Dejé salir una voz seca. Reina parecía igualmente sorprendida con los ojos completamente abiertos.

—… Yuuta-kun.

La forma en que sonó eso, que nostalgia, su voz, sus gestos, su expresión, todo me trae los recuerdos y los estímulos de aquel entonces. Una gabardina negra, bufanda roja y tacones altos, le quedaban muy bien. Su cabello era un poco más claro que cuando estábamos saliendo, pero sin duda alguna era la persona que había tenido mi corazón. Pasaron varios segundos sin que pudiésemos decir nada, hasta que la chica a lado de Reina abrió la boca.

— Reina ¿Quién es esa persona? ¿Un amigo?

— ¿He? Ah, um… algo así.

Después de que reina dijera eso volvió a ver hacia acá con una expresión como si estuviese en problemas.

—… Ha pasado un tiempo ¿Cómo has estado?

Parecía preocuparse por las apariencias hablándome con modales, solo pude suspirar dentro de mi corazón. La chica a su lado parece que no me conoce, debido a que estuve saliendo con ella varios de sus amigos me conocen, pero era la primera vez que veía a esta chica. Reina asistía a una universidad de señoritas, por lo que realmente no es como si tuviéramos muchos conocidos en común.

—… Más o menos…

Y le respondí de manera simple. Ha pasado alrededor de dos meses desde la última vez que la vi, pero aun así, no hay necesidad de hablar de aquel “asunto” frente a los amigos de Reina que no saben nada. No tenía nada que quería decir en este momento, y Reina no tenía ninguna excusa después de haberme cortado días después de engañarme. Yo solo asentí cuando ella me pidió que rompiéramos. Solo dos meses, en palabras podría ser muy poco, pero desde el día en que terminamos todos los días pasaban lentamente, por eso es que sentía que había pasado mucho tiempo desde que la había visto.

Los preciosos recuerdos que tenía con Reina tenían un color que no se podrían definir solo con decir que me gustaba. Pero desde el momento en que terminó conmigo, nos volvimos un par de extraños.

— ¿Vas a comprar eso?

Reina comenzó a desviar la conversación en algo sin sentido dirigiéndose a la cartera que tenía en la mano. Lo que tenía, era el regalo para Shinohara.

— Bueno, aunque creo que es un poco caro.

— Ya, ya veo, espero que se alegre.

— Nn.

Solo respondí eso y habiendo terminado con la conversación regresó su mirada a la vitrina. Pude sentir como mis sentimientos para con ella estaban más ordenados. Inmediatamente después de que terminamos, solo con ver una fotografía de ella me dolía el pecho, pero ahora, en el instante en que la vi me dolió un poco, pero fue muy diferente a inmediatamente después de haber cortado. Si esto sigue así el tiempo lo arreglara.

— Este, ¿nos podemos ver después?

— ¿Ha?

No fui yo quien respondió, fue Ayaka quien estaba a lado de mí en silencio hasta ahora. Reina volteó a verla sorprendida.

— ¿¡Estás Loca!?

Esa voz estaba llena de ira. Reina y Ayaka no se habían hablado directamente. Mientras salíamos se vieron varias veces, pero no hubo ningún día conveniente para que conversaran. Pero Ayaka vio muchas veces el rostro de Reina por lo que la conocía. Reina se dio cuenta de lo que quería decir, desvió la mirada y salió de la tienda. Solo dijo al salir “nos vemos”

—… ¡Oye!

Después de que verifique que Reina dejo la tienda, me dirigí a Ayaka. Y después de que caminara un poco en dirección a donde se fue Reina y dar una mirada, comenzó a hablar.

— Lo siento, pensaba en contenerme si fueses el de siempre, pero después de todo me ganó la ira.

— Me alegro por tus sentimientos, después de todo en mi ex novia.

— La he visto muchas veces en fotografías por lo que la reconocí de inmediato, es linda, pero solo es eso.

— Bueno, sí, es cierto.

Aunque posiblemente tenga muchas cosas buenas además de ser linda, los humanos, sin importar que clase de tipos sean siempre tienen algo bueno, pero no creo que deba decírselo a Ayaka, se estaba enojando por mi después de todo.

—… Gracias.

Sin pensarlo le di las gracias y se rió con amargura.

— Aunque me des las gracias por algo como esto… la amiga de tu exnovia no tiene nada que ver, creo que le hice algo malo a ella.

Dijo eso y suspiró como si todo su enojo saliese huyendo.

— Vamos, ¿ya hemos decidido la cartera verdad? Usaré mi tarjeta para pagar, después regrésamelo en efectivo.

Terminé confundido después de haber vuelto a encontrarme con Reina, y gracias a  Ayaka me tranquilicé un poco.

Nos dirigimos de inmediato a la registradora, Ayaka tenía en una mano la cartera que tenía hasta hace poco, mientras que en la otra tenía su propio bolso, para este momento su ira había desaparecido, tenía una sonrisa alegre.

— Después de todo es emcoinante comprar algo caro.

— Bueno, aunque yo no entiendo eso… ah, no importa, yo pondré el dinero.

Si puedo eliminar ese sentimiento de incomodidad y terminar de comprar el regalo, creo que hacer esto es matar dos pájaros de un tiro.

— No, yo lo pagaré.

— ¿He? ¿Por qué?

— Si lo compro con mi tarjeta obtendré puntos, dame esos 500 puntos.

— ¡Ah, tramposa!

Cuando está con los demás nunca diría algo como eso, solo conmigo, bueno aunque se está divirtiendo, no tengo quejas.

— Entonces te esperaré afuera de la tienda.

— Sí, si…

Después de decir eso Ayaka se dirigió a la registradora. Después de verificar que ella se fuera, me dirigí al lugar por donde se fue Reina. La figura de mi exnovia ya no se encontraba allí.

◇◆

Solo esperé cinco minutos, y cuando Ayaka salió de la tienda…

— Vamos, esta es tu parte.

Me entregó una bolsa con la cartera. Pude ver que dentro de la bolsa había algo más que solo la cartera y sin pensarlo lleve mi mano a él.

— Eso es…

Era un llavero, tenía un brillo negro, era claro que no era nada barato.

— Te lo regalo.

— ¿He? ¿Está bien? ¿Pero por qué tan de pronto?

— Es un regalo de cumpleaños, cumples en Julio, aún falta mucho pero ahora que lo pienso hubo vasios cumpleaños en los que no te regale nada.

— ¿He? ¿¡En serio!? ¡Es genial!

Dije en voz alta, estaba sorprendido. Parecía estar algo nerviosa como si se preguntara “¿le irá a gustar? O “solo espero no darle un mal recuerdo al regalarle algo malo”. En mi caso soy malo eligiendo regalos, y a pesar de que estée realmente feliz mis reacciones no son muy exageradas, pero ahora, en serio estaba emocionado, me había comprado algo que realmente quería, había pasado mucho tiempo desde que me sentía así tras recibir un regalo.

— En serio, muchas gracias.

— Si estás feliz entonces yo también lo estoy, bien, entonces vamos.

— ¿He? ¿A dónde?

— ¡A comer! ¡Dame las gracias! Es la primera vez que le doy un regalo a un hombre, ¡Muestra esa actitud con dinero!

— ¡Oye, esa última frase estaba fuera de lugar!

Me molesté sin pensarlo y Ayaka comenzó a reír. Después de eso comenzamos a caminar hacia el hotel donde tenía el menú Vikingo mientras que Ayaka parecía estar emocionada…. Ayaka… ¿es la primera vez que le da un regalo a un hombre? A pesar de que no llevemos bien no es como si conociera todo de sus relaciones personales, creí que al menos un regalo sería algo normal. Comencé a sonreír al ver la figura de Ayaka de espaldas mientras caminaba de prisa… aunque la verdad no me agrada que seamos completamente amigos sin que se desarrolle ninguna clase de romance.

El dolor en mi corazón por el encuentro con Reina ya se había curado.

◇◆

Disfruté de la comida con Ayaka y regresamos a casa. A medio camino pensé en ir a comprar un café en una máquina expendedora ya sintiéndome más relajado con la cartera en mano, pero ya no podía usar dinero sin dudar. Yukichi y Higushi se habían ido a alguna parte[4]

— Era caro, pero también delicioso.

Dije eso sin pensarlo para después guardar la cartera en mi bolsillo. De seguro los gastos que he realizado hoy serían inimaginables para un estudiante universitario que vive solo. Dejando de lado que hubiere sido un gasto en víspera de navidad, hoy no había ningún evento especial, solo fue un día normal, eso hasta da miedo. La comida del menú Vikingo no era como el de un restaurante familiar normal, todo era caro. ¿Deberé de estar a gusto porque gracias a ello me siento mejor con mi corazón?

— Pero que ni siquiera pueda comprar un café…

Deje salir una voz lamentable, mientras en esta ocasión ahora si me dirigí a casa. Parece que no podré comprar el videojuego que quería este mes.

Al llegar al edificio de departamentos, claramente la luz de mi departamento se encontraba escondida. Shinohara había dicho que hoy celebraría su cumpleaños con sus amigos, me imagino que habrá terminado. Además, en la mañana antes de salir recibí un mensaje por LINE[5] que decía.

“¡Parece que hoy terminaré temprano, así que deja las llaves en el buzón por favor!”

En ese momento ni siquiera pensé que pudiera aparecer algún ladrón y asentí sin más dejando la llave en el buzón. No sé qué es lo que esté haciendo a esta hora, pero lo más probable es que se encuentre holgazaneando en mi caza leyendo mangas.

Subí las escaleras que rechinaban y me quedé de pie frente a la puerta. No es un departamento destartalado, pero si es un poco viejo el edificio de dos pisos en el que vivo,

Abrí la puerta de la entrada diciendo “Tadaima[6]” y el sonido de la televisión me recibió. Desde el fondo del pasillo apareció un rostro que reconocí. Shinohara tenía el cabello amarrado por la parte de atrás, haciendo una cola de caballo.

— ¡Ah, Senpai! Bienvenido.

— Ya regresé, ¿Qué estás haciendo a estas horas?

— Tal y como se ve, solo veo la televisión.

Después de decir eso cambió de canal, apareció en la pantalla un canal de noticias en donde estaban entrevistando a una mujer.

— He… ¿Qué estabas viendo?

— Es un secreto, no te metas en las cosas de las chicas por favor.

— ¿No me estoy metiendo en nada grande verdad? Dame el control.

— ¡Ha!

Tomé el control y comencé a cambiar el canal, un canal más adelante se encontraba un programa que tenía como tema “cómo hacer para obtener novio en cualquier momento”, era un programa de romance.

— Hee, que sorpresa, te gustan las cosas femeninas.

— ¡Ah! Eres de lo peor, ¿¡cómo que “que sorpresa!?

— ¿Por qué veías este programa?

Y al preguntarle pareció dudar un poco desviando la mirada.

— Bueno… si no quieres decirlo está bien, por cierto hoy…

— Me preguntaba si era rara.

— ¿¡Si me dirás!? Ah, ¿qué sucede de pronto?

— ¡Ah! ¡Que frio! ¡A pesar de que me armé de valor!

Shinohara se me quedo viendo con una mirada fuerte, es linda, pero no tiene efecto en mí.

—… Estaba saliendo con Motosaka senpai ¿verdad? Acerca de eso, sentí la duda si era rara desde el punto de vista de los demas o algo así.

— Ha… ¿qué dices a estas alturas?

Algo como ser rara… esta persona cambia el ambiente que la rodea por lo que no podría decir algo como eso. Pero bueno, creo que es una chica con una leve desviación aunque no es como si fuese malo o extraño.

— Cuando me separé de mis amigos[7] les dije que había terminado con mi novio hace un mes, y aunque fue tarde al menos era para hacérselos saber.

— Hee, ¿y cómo reaccionaron?

— Dijeron cosas como que es difícil ser engañado y ojala que al aproxima encuentre a alguien mejor.

— Fum, parecen buenos amigos.

— Bueno, es cierto.

Shinohara inclinó la cabeza como queriendo decir que no se refería a eso.

— Sentía extraño que me dijeran ese tipo de cosas, y me siento arrepentida por darte problemas en navidad, pero después de todo me gustaría hacer cosas como la de los novios…

Se encogió de hombros como si fuese lastimada.

— Pero ser considerada y ser alagada todo el día de hoy fue bastante cansado.

— ¿Por eso terminaste con la fiesta de cumpleaños temprano?

— Si, pero… Salir con Motosaka-senpai solo por querer hacer cosas de novios, para despues terminar siendo engañada y lastimada… ¿Soy extraña verdad?

— Creo que si eres extraña.

— ¿En serio?

Le di mi impresión directa y Shinohara se rió “ja ja” no parecía estar realmente lastimada, era una sonrisa pesada.

— Creo que hay muchos hombres que al igual que tu quieren salir con alguien solo para hacer cosas de novios, pero creo que hay una gran cantidad de parejas que no se quieren, pero aun así que se engañen es claro que dolerá.

Ahora que lo pienso, inmediatamente después de que me dijera que la habían engañado parecía estar enojada, pero no parecía sentirse lastimada.

— ¿Por qué te enojaste cuando te engañaron?

— Porque me molestó.

— ¿Por qué?

— Porque se burlaron de mí.

— ¿No fue por celos debido a que viera a otra mujer que no fuiste tú? Algo como “¿el amor que sentiste por mí era solo una mentira?”

— No es eso, fue porque me estaba tomando el pelo siendo él quien se me confesó para terminar engañándome, no es nada más ni nada menos que eso.

Se me quedo viendó para después ver hacia abajo con bajando sus hombros intranquila

—… ¿soy… una mujer fácil?

Parece que cree que su forma de pensar es muy diferente a la de los demás, y ahora comenzó a dudar si era alguien fácil. Honestamente no tengo las pruebas suficientes para decirle que no es así, pero no odio su manera de pensar.

— Cada persona piensa diferente ¿no sería que estaba esperando un encuentro para irse?

— Esperaba un encuentro y fui engañada.

—……. Ya veo.

— ¿Que sucede con ese tono de voz?

— Ah, lo siento, parece que fue difícil

— ¡Acabo de decir que estoy cansada de esa actitud!

Shinohara infló sus mejillas y se sentó con las piernas cruzadas.

— Los envidio, todos tienen lidas parejas para salir.

— Es cierto.

Solo por un segundo apareció en mi mente el reencuentro que tuve con Rina. E intentando engañarme comencé a jugar con la bolsa que había traído.

— Vamos, aquí tienes la cartera.

— ¿He?

Shinohara dejó de cruzar las piernas y se me acercó, tenía un dulce aroma que no era como un shampú de casa.

— Feliz cumpleaños, cuento contigo a partir de ahora.

—… Me acabo de enamorar.

— Ya veo, me alegro que te gustara.

— Mejor dicho, esta es mi marca favorita, siempre había querido algo como esto ¿Cómo lo supiste? ¿Eres un genio?

Bueno, fue la elección de Ayaka.

— Con nuestras conversaciones normales me di una idea.

… Me gustaría que me perdonaran por tratar de lucirme.

En ese momento se escuchó el timbre tan fuerte que no pareciera ser de un departament.

— ¿Que querrán a estas horas?

Shinohara se puso de pie y comenzó a caminar hacia la entrada. Llevaba la cartera como si fuese algo preciado, parece que en verdad le agradó. Realmente no fue algo barato, pero solo con verla así creo que fue algo bueno.

Escuché el sonido de la puerta al abrirse. Y en el siguiente instante la que escuché no fue la voz de Shinohara, sino otra que reconocía muy bien.

— ¿He? ¿Shinohara-san? ¿Qué haces aquí?

—… Ayaka senpai…

Desde detrás de Shinohara pude ver a Ayaka.

◇◆

Sin pensarlo desvié la mirada de Ayaka. Ahora que lo pienso no le había dicho nada de que Shinohara se encontrara viniendo a mi casa. No tenía ninguna intención impura al tener a Shinohara a estas horas conmigo, pero no sé qué pensaría si estuviese en su posición.

—… ¿he?… no me digas que… ¿están saliendo?

Como lo esperaba, Ayaka estaba sorprendida. No parecía afectarle, era solo una genuina sorpresa. Ahora que lo pienso a la primera que le hice saber cuándo conseguí pareja fue a Ayaka, pero para su punto de vista he de haberme hecho de una novia sin decirle, y además de ser alguien a quien ella conocía, por lo que la sorpresa es el doble. No parecía si misma buscando algo que decir, así que me acerqué en la entrada.

— ¡No es eso! ¡Si fuese así te lo hubiera dicho!

Pasaron unos segundos de silencio y al final inclinó la cabeza

—… Es cierto, puede que seas así, pero en esta situación cualquiera lo malinterpretaría

— Bueno, tienes razón, si fueses alguien diferente me sería difícil convencerte.

— No, no, incluso yo me confundo con esto, deja de pensar que comprenderé todo lo que me digas.

Después de decir “me sorprendieron” entró cerrando la puerta.

— Pero aun así es menos complicado que un extraño lo entienda.

— Bueno, es cierto.

Hay muchas chicas universitarias que ven salir con chicos como algo superficial, pero en mi caso no es como si trajera a todas las chicas con las que salgo a casa. Además no recuerdo que haya traído a alguien para estar a solas. Y justo por eso, al estar a solas con Shinohara a las 23:30 horas, podría decir que sería extraño que no sospechara de algo, pero eliminemos la confusión. En el momento en que pensé en decir algo y disculparme con Shinohara de pronto comenzó a hablar.

— Ayaka-senpai, eres una persona extraña al venir a estas horas a la casa de otra persona.

—… Ara, no es algo que me gustaría escuchar de una menor de edad que está a altas horas de la noche con un hombre que ni siquiera es su novio.

No, espera, ¿por qué de pronto están discutiendo? Intervine sin pensarlo.

— Shinohara, Ayaka es tu senpai.

—… Ah, es cierto, lo siento.

Shinohara se disculpó honestamente, pero sin apartar la mirada de Ayaka… a pesar de que no las había visto así en la reunión de citas… no, no es eso… en ese entonces ellas dos no se dirigieron una sola palabra. ¿Ocurrió algo? Presentí que algo ocurría con ese ambiente extraño, volteé a ver a Ayaka y tenía una expresión fría sin alejar la mirada de Shinohara. Pasó algo de tiempo y Ayaka comenzó a hablar.

—… Esta chica está bien, después de todo ha sido mi kouhai desde hace mucho tiempo

— ¿Desde hace mucho tiempo?

Kouhai… ¿eso quiere decir que lo era desde antes de la universidad? Pero aun así no logro entender el extraño ambiente que hay entre ellas… y no había necesidad de que lo supiera. Es el problema de ellas. Después de pensar un poco…

— Shinohara, ya déjalo.

Solo con decir eso se me quedo viendo para después bajar la cabeza con honestidad

— Lo siento, creo que dije de más después de todo.

— Está bien, yo también me disculpo, sin querer terminé respondiéndote, además, por lo que veo parece que en verdad no están saliendo.

— Si, así es.

Shinohara asintió justo antes de que dijera como si se quejara “no estamos saliendo de verdad” Parecía que Ayaka se tranquilizó con eso y puso sus dedos de la perilla de la puerta.

— Entonces con permiso, dejaré lo que tenía que hacer para después.

— Bueno, nos vemos en la universidad.

Y después de sonreírme me dio la espalda, pero, parece que la mirada de Ayaka fue robada por la cartera que tenía Shinohara en las manos.

— ¿Qué es eso?

Se percató de su mirada y levantó la certera.

— Es una cartera, me la acaba de regalar senpai.

Mi corazón dio un salto con esas palabras. Frunció el cejo después de ver un poco la cartera, después de todo la eligió ella.

—… Ya veo, es una cartera linda.

Respondió brevemente y después me golpeó en el hombro.

— Eres bueno, tienes buen gusto.

— Ah, no…

¿Está bien eso? Parecía que no le importada.

— Siento molestarlos.

Y junto con ese saludo Ayaka salió de la casa. Solo me le quedaé viendo mientras desaparecía en la oscuridad.

◇◆

— Shinohara, ¿tienes un momento?

—…Este…

Me crucé de piernas en el sofá y Shinohara se encontraba sentada en el suelo. Viéndolo desde otra parte parecía ser un problema pero desafortunadamente esta es mi casa, no había necesidad de que me preocupara de que alguien nos viera

— Senpai.

— ¿Qué?

— El suelo esta frio.

— No hay manera de que el suelo de la casa de alguien que vive solo este caliente, sopórtalo, mejor dicho, fuiste tú la que se sentó allí.

Solo había una cosa que quería decirle.

— ¿Qué sucede con esa actitud? ¿Ayaka es tu senpai verdad?

—… Si, lo siento.

Estaba viendo hacia abajo, parecía estar más desanimada que cuando acababa de terminar con Motosaka. Es alguien honesta que se puede disculpar por lo que cree que en verdad esta arrepentida, o cuando mucho no mostraría una actitud diferente frente a mí. Por eso es que decidí cambiar un poco de dirección.

—… me gustaría enojarme, pero puedes actuar normal frente a mí.

En cuanto dije eso levantó la cabeza, su expresión era más brillante que el oro.

— ¡Si! ¡Actuaré normal!

— ¿Y lo dices así?… bueno, ya regresa a casa, es tarde.

No es la primera vez que se quedaba hasta que la luz del día comienza a cambiar, por lo regular se queda hasta las 23:00 horas, bueno, realmente no es mucha diferencia en el tiempo,

— A estas horas eso es extraño, ¿¡cómo puedes dejar a una chica sola en la hora en la que muy apenas alcanzará el tren!? Preocúpate un poco por favor.

Dijo eso mientras se dirigía a la entrada. No era un lugar tan amplio como para presumir, a lo mucho cabrían tres o cuatro zapatos, pero Shinohara parecía acostumbrada poniéndose los tacones con habilidad.

— Este, ¿No te llama la atención la actitud de hace poco?

— No realmente, no tiene nada que ver conmigo.

— ¡Ah! ¡No digas asi! Eso duele.

Terminó de ponerse los tacones y se volvió hacia mí.

— Pero, me gusta mucho esa actitud fría de senpai.

— Ya veo, cierra la puerta rápido, hace frio.

—… ¡En serio que persona tan cruel!, ¡Al menos reacciona por favor!

Después de sacarme la lengua, desapareció cerrando la puerta.

—… “Me gusta mucho”… no digas eso como si nada.

Sé que Shinohara no tiene esos sentimientos, pero sin duda cuando estaba en la preparatoria me hubiera emocionado. Además el malo sería el hombre por malentenderlo, las chicas son así, bueno, aunque también los hombres.


[1] Takarakuji es una lotería, así como los hay aquellos de dinero, en este casi se refiere a sacar palillos al azar para ver qué suerte te tocará durante el año

[2] Este tipo de diálogos son llamados manzai (Bokke y tsukkomi) En pocas palabras, una reacción extrema a una frase que puede ser tomada por mentira, tonta, exagerada, sin sentido o un juego de palabras, en programas televisivos suele acompañarse con un golpe con un abanico de papel

[3] Sieten la obligación de regresarle algo del mismo o mayor valor

[4] Yukichi y Higura, son las personas que aparecen en los billetes de 10,000 y 5,000 yenes respectivamente

[5] Red social japonesa parecido al WhatsApp, Line obtiene beneficios vendiendo stickers

[6] Tadaima: Ya regresé. Solo se dice cuando se regresa a la propia casa, no a la de los demás

[7] Amigos* Al hablar de “ellos” no hace mención si sea una persona o muchas tampoco si es un hombre o mujer

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