Chastel y sus caballeros se habían retirado. Los tres eran incapaces de luchar, así que reparó los campos delimitados contra los intrusos y los echó fuera. Chastel podía lidiar con el resto.

—Lo siento. Involucré en esto a alguien sin relación alguna.

La chica finalmente dijo disculpándose. Ellos luego regresaron al castillo y Nephie trató las heridas de Zagan. Zagan le preguntó mientras la chica habilidosamente vendaba sus heridas, ¿tal vez ella este acostumbrada a hacerlo?

—Nephie, ¿pensaba que no podías usar magia?

Nephie se estremeció.

—No… es magia.

—¿Entonces qué es?

—Es…

El rostro de Nephie se oscureció severamente. Su expresión no cambio en particular, pero sus orejas puntiagudas cayeron directamente hasta sus puntas. Zagan se encogió de hombros.

—Bueno, como sea. No tiene nada que ver conmigo qué clase de poder puedas o no tener.

Por supuesto, no sabía si era magia u otra cosa, pero había un torbellino de pensamientos dando vueltas por su cabeza, como, si ella tenía ese poder, ¿por qué no lo usó para resistirse cuando fue capturada?, ¿por qué no podía romper el collar ella misma? ¿no había pensado en huir de él? Pero no cambiaróa el hecho de que era ella misma.

… O eso era lo que él quería decirle.

¡Maldición! Eso sonó como si dijera que no me importaba ella, ¿cierto?

—Tú eres Nephie. Nadie más. Sin importar el poder que tengas.

¡Logré decirlo!

Él tenía la impresión de que aún estaba en una forma extrañamente difícil de entender, pero incluso así, Nephie abrió los ojos sorprendida.

—… Muchas… Gracias.

Sus orejas decaídas comenzaron a estremecerse. Parecía que él logró apaciguar sus sentimientos… pero era cuestionable si fue capaz de transmitir lo que quería.

Mientras hablaban de esa manera, ella terminó de vendarlo. Dolía, pero no tanto como para inmovilizarlo. De esta forma, no debería de haber problema alguno en su vida cotidiana y también debería de ser capaz de soportar luchar hasta cierto límite.

Una vez que el poder de la espada santa ─ aunque no sabía si era apropiado llamarla así ─ se desvanezca, serán heridas que se pueden tratar rápidamente, pero los primeros auxilios de Nephie eran perfectos.

—Hmm. Nada mal. Bien hecho.

—… No, es porque… fue mi culpa.

Él pensó que había logrado transmitir su agradecimiento apropiadamente esta vez, pero ella bajó la cabeza en lamento. Zagan realmente quería que alguien le dijera a él algunas palabras apropiadas para esta clase de situación. Lo quería tan fuertemente que se cuestionaba en quitarle la lengua a Barbarus y trasplantarla en lugar de la suya.

Se preocupó tanto que su cerebro hervía, y exprimió estas palabras fuera:

—¿Ahh… estabas… asustada?

—¿Me estás… preguntando eso?

Ella lo observó con mayor incredibilidad. Él estaba gimiendo, pensando que se equivocó de nuevo, cuando Nephie de manera vacilante abrió su boca.

—¿Maestro… no me haya… espantosa?

—¿Por qué?

Recientemente, ella se acercaba más y más a algo como parecido a una expresión, y volviéndose incluso más fascinante. ¿Qué sería espantoso de eso?

Él sacudió su cabeza seriamente y Nephie repetidas veces lo miraba a él y luego bajaba la cabeza de nuevo.

Incluso así, ella juntó su coraje y murmuró.

—¿Por qué…? Porque… ese era mi poder.

—Sí, es una clase de poder que nunca había visto. Me interesa.

Tal vez esa era la razón por la que el Rey Demonio Marchosias la quería. Mientras él mostraba su concuerdo de esa manera, Nephie habló confusa.

—¿Eso es… todo?

—¿Hm? Ya he dicho que no te pondré en una mesa de laboratorio, ¿no lo he dicho?

—Yo… lo sé… pero eso no es lo que yo…

Al parecer ella finalmente le creía sobre eso. Honestamente él estaba feliz al respecto, pero la inconformidad de Nephie crecía aparentemente más profundo. Finalmente ella pareció aceptar tener que dejarlo claro.

—Ese poder no es magia, parece ser algo denominado como “hechicería”.

—¿Hechicería…?

Era información de la que Zagan había escuchado hablar. No eran técnicas como la magia que causaba un fenómeno a través de la acumulación de lógica y definiciones, interfería en todas las cosas a través de deseos, y era dicho que, dependiendo de la situación, incluso podría revivir a los muertos.

Verdaderamente, milagros de los dioses que superaban el conocimiento humano.

Zagan nunca pensó que el día vendría donde él lo testiguaría en primera fila, y sus ojos se ensancharon en círculos.

—¿Realmente existe? ¿Todos los elfos pueden usar ese poder?

Sin embargo, Nephie agitó su cabeza.

—No, es porque… soy una niña maldita.

Ese era el nombre que ella vaciló en darse cuando se conocieron por primera vez. Zagan esperó inamovible por sus próximas palabras.

—Tengo este poder. Pero parece que este poder es algo que no deberías tener. Los elfos de pelo blanco que tienen este poder no deberían de haber nacido, por lo que…

No había ninguna pista de emoción en sus profundos ojos azules. Ninguna pista de lágrimas. Eran los ojos de alguien que había sido dicho que no eran una persona, sin ser permitida siquiera una libre voluntad.

¿Has pasado por mucho, eh…?

Zagan no sabía qué clase de palabras decir en un momento como este. Nephie continuó hablando, como una muñeca inexpresiva.

—Nuestra aldea fue atacada por humanos… y fui ordenada a usar mi poder para proteger la aldea, pero…

Ella tragó saliva y confesó, aun mientras se ponía completamente pálida.

—Ellos dijeron que era para devolver el favor de dejarme vivir hasta ese momento, y sentí algo romperse.

Con una voz temblorosa, ella continuó.

—No me resistí del todo y fui capturada por los humanos. Esa… fue mi venganza contra los aldeanos.

Él pensó que eso era normal, ¿quién protegería aquellos que los habían perseguido? De hecho, ¿por qué los que la ordenaron habían pensado que ella los protegería? Fueron tan ingenuos que él sentía lástima por ellos.

—Todos corrían frenéticamente. No fueron muchos los que capturaron como a mí, todos fueron cortados con espadas, y quemados con magia, no creo que haya alguno que escapara.  Aparentemente, los cadáveres de los elfos eran útiles.

La boca de Nephie se curvó en una sonrisa.

—Vi eso y pensé: “se lo merecen”.

Su voz se agitaba.

—Es terrible, ¿verdad? Miré como todos me maldecían y morían, y yo sonreí desde mi corazón. Reí porque era su turno de sufrir.

Cuando llegó a esa parte, era como si un hilo se rompiera, y su cara regresó a una máscara en blanco.

—Después, me percate de lo que había hecho. Me di cuenta de que era alguien que vió una persona morir y sonrió calmadamente.

Zagan soltó un suspiro en entendimiento.

Así que… ¿es por eso que ella nunca tiene una expresión…?

Se llegó a odiar por sonreír en ese entonces, y llegó a negar hasta sus propias emociones.

Él pensó que eso por sí solo era prueba suficiente de su bondad innata.

Habiendo puesto todo al descubierto, Nephie se hundió en el suelo en abatimiento.

—Lo siento… ahora… me odias, ¿cierto?

—¿Por qué?

Nephie parecía como si no creyera a sus oídos ante la pregunta absolutamente confusa de Zagan.

—¿E-eh? No, pero yo…

—Tanto así es normal, ¿cierto? Yo hubiera masacrado a todos los aldeanos. Por supuesto, habría hecho lo mismo con los humanos invasores. Pienso que eres realmente compasiva, al no hacer eso.

Probablemente era muy seguro que Zagan lo hiciera. No, realmente lo haría. Incluso mataría a mujeres lindas como Chastel si tuviera que hacerlo. Sería difícil para él encontrar una razón para permitir vivir a aquellos que lo hicieron sufrir. Él con gusto los mataría a todos.

Y si ellos hubieran herido a Nephie, hubiera adjuntado la tortura de forma gratuita. Nephie parecía aún más en conflicto.

—¿Ese es… el caso?

—Sí. Sería mucho peor si hubieras insultado a esos caballeros de hace rato, ¿cierto? Si ni siquiera puedes hacer eso, entonces, a la vez que no sé cuánto poder tengan los elfos, derrotar alguien que te quiera asesinar sería fácil.

Diciendo eso, Zagan señaló a Nephie con el dedo.

—Pero, Nephie, parece que estás bajo un malentendido.

—¿U-un malentendido?

—Así es. Parece que piensas de tu “hechicería” como algo malo, pero el poder no es ni bueno ni malo. ¿Hay idiotas que adjuntan lo bueno y lo malo con espadas? Es solo la persona que la porta la que lo define.

Tal vez, abrumada por la fuerza, Nephie asentía una y otra vez.

A pesar de eso, sus orejas permanecían decaídas.

—Pero… pienso que lo que hice… es imperdonable.

—¿Por quién?

—P-por los aldeanos…

—Ellos están muertos, ¿cierto? Entonces déjalo ser. Estoy seguro que ellos no tienen el poder de voluntad para quejarse después de muertos.

La boca de Nephie se abrió.

—Escucha, Nephie. Las personas no pueden simplemente vivir una vida encantadora. Si tienes poder, vive fuertemente. De otra forma, es una blasfemia para los débiles que murieron.

Nephie sostuvo su pecho, como si estuviera procesando las palabras.

—¿Está bien… para mi tener poder?

—Entonces déjame preguntarte, ¿es malvado tener poder? ¿Querer fuerza?

—Eso…

Zagan habló amablemente, como un afectuoso padre, a Nephie, que no podía contestar.

—Por cierto, se me ha dicho que soy malvado.

A la respuesta realmente muy excesiva, Nephie se tensó.

—¿… Ehh?

Zagan contestó a la chica sorprendida, pareciendo estar recordando con nostalgia viejos recuerdos.

—Olvidé quién era, pero alguien me dijo, alguien que no podía hacer nada por cuenta propia, que yo no podía entender sus sentimientos. Que el fuerte nunca entendería los sentimientos del débil.

Estaba seguro que fue una chica extremadamente lamentable, que había sido capturada en una de las trampas de Zagan cuando escapaba de unos bandidos dentro de su territorio. Esa escena, hermosa en su propia forma, sucedió cuando Zagan había comenzado a recolectar poder como mago. Se había sentido solitario, y pensó que, si la ayudaba, ellos podrían llevarse bien. Aun así, pensó que era virtuoso el salvarla. Él ahuyento a los bandidos y la salvó de la trampa, pero estas fueron las palabras con las que ella contestó.

—¿Acaso los débiles ni siquiera están permitidos vivir? ¿Demostrar tu poder es realmente tan bien?

Se arrepentía, pensando que no debió de haberla salvado. A pesar de eso, la dejó libre mientras se sentía enfermo.

Ahora que lo pensaba, ella podía haber desahogado su enojo, él sabía que no había nada que incitara su odio hacia él.

Aun así, Zagan tenía suficientes razones para estar decepcionado en otras personas. La compasión y la amabilidad solo eran un veneno que corrompían a las personas. Era porque ella había sido bañada en eso, que la chica se había corrompido.

Rescatar personas no tenía otro sentido más que la satisfacción personal. El débil siendo pisoteado solo era natural, eran creaturas insignificantes.

No hay manera de que yo pueda entender sus sentimientos.

—Claro, ya que yo no quería ser como esa bola de patéticos, me volví fuerte.

El débil dependía de los demás. Tener a alguien que ayudara era un sueño. Alguien que fue abandonado incluso por sus padres estaría pidiendo que se aprovecharan de él. Así que Zagan buscó poder implacablemente.

Bueno, no hay nada al final de eso.

Ser llamado superior sonaba y se sentía bien, pero era todo en vano. A pesar de eso, él podía creer en sí mismo.

Simplemente vivir era suficiente para él. Resopló a sí mismo.

Y siendo así, ¿estoy tan arrinconado cuando Nephie simplemente esta triste?

Incluso él lo encontraba sorpréndete. De todos modos, incluso si él negaba su vida hasta ahora, no podía evitar amar a la chica enfrente de él.

Aun cuando él negaba cosas como el amor, estaba consciente que él mismo amaba a alguien más desde el fondo de su corazón. Era la primera vez para él. Esta contradicción puede que lo destruya algún día, pero, aun así, Zagan quería aceptar esos sentimientos. Por lo que continuó hablando franca y torpemente.

—Por lo que, Nephie, no te preocupes de los demás.

Él toco su pálida mejilla, esforzándose para mostrar los sentimientos que no sabía cómo ponerlos en palabras.

—Así que no hagas esa cara. Dije que te necesitaba, ¿cierto?

Sus profundos ojos azules se estremecían, y sus delgados dedos devolvieron el agarre en la mano de Zagan.

—¿Puedo… estar aquí?

—Por supuesto que puedes. Puedes preparar una comida tan deliciosa, yo ya no puedo imaginar una vida sin ti.

Aun mientras se preguntaba si debió de haber mencionado la comida, sus pensamientos prontamente se alejaron de eso.

Lagrimas fluían por las mejillas de Nephie.

—¿N-Nephie?

—U-uu… ue…

Zagan dijo su nombre en confusión, y ella se presionó contra el pecho él.

—Uwaaaaaaahhh.

Y luego su voz se alzó en llantos. Zagan no dijo ni una palabra, solo acarició su cabeza hasta que paró de llorar.

Antes que pasara mucho tiempo, ella recobró la calma e inclinó su cabeza mientras jugaba con su delantal blanco puro.

—… Eh, le mostré… un aspecto tan vergonzoso de mí.

—No me molesta. Es la primera vez que te he visto hablar tanto.

Mientras él decía eso en venganza por el día, las puntas de las orejas de Nephie se enrojecieron.

—Maestro, es cruel.

Y luego su mirada recayó en su mano. Su mano todavía se encontraba acariciando su cabeza.

—Maestro, ¿su mano… duele?

—¿Hm? Ah, ahorita que lo mencionas, sí.

En algún momento, dejó de sentir el dolor. No era que había perdido la sensación en ella, ¿entonces por qué?

Cuando él ladeó su cabeza, Nephie tomó su mano.

—Discúlpeme, maestro.

Dijo eso, y comenzó a deshacer los vendajes que ella había aplicado. Y después, por alguna razón, aunque aún se hallaban rastros de sangre, la herida donde la cabeza de la lanza atravesó completamente su mano, no estaba en ningún lugar.

Incluso Zagan se sorprendió con eso.

—¿Tú hiciste eso, Nephie?

—No lo sé… Pero, probablemente.

Su falta de confianza era sin duda porque ella lo había realizado inconscientemente. En primer lugar, luego de ser perseguida por su propia raza, ella probablemente nunca deseó curar las heridas de alguien más.

—Eso es una sorpresa.

Parecía que la hechicería superaba incluso el mana de una espada santa.

—Esto es sorprendente.

—¿Es… así…?

—Sí, gracias, Nephie.

Honestamente le agradeció, y los ojos de Nephie se ensancharon en shock.

—¿Qué pasa?

—Es la primera vez que usted dice esas palabras… para mí, maestro.

Ante esas palabras, Zagan sostuvo su cabeza.

¿Ni siquiera le había dicho “gracias” hasta ahora?

A pesar de que Nephie preparaba su comida y miraba por su bienestar.

—… Ahh, yo eh, lo siento.

Dijo Zagan, y las orejas de ella se estremecieron aparentemente en felicidad.

—Es porque soy de usted, maestro.

Él estaba seguro que cualquier pizca de felicidad en la voz de ella era su imaginación.

El sentimiento de vacío que alguna vez se divulgaron en él, no estaban en ningún lugar para ser vistos.

La noche hasta ahora había sido dedicada a la investigación, pero recientemente se ha usado para dormir. Nephie tenía una forma de vida regular con la que había crecido así que él se acomodó.

Era justo cuando puso su codo en su trono y se rindió ante el sueño, que sonó alguien tocando la puerta.

—Nephie, ¿eh? ¿Qué pasa, a estas horas de la noche?

Normalmente Nephie ya estaba dormida para este tiempo. Tal vez estaba sedienta, pero esta era la primera vez que ella bajaba todo el camino desde la espiral hasta la sala del trono. Ella entró y su ropa para dormir blanca le dejaba adivinar que ya se había acostado. Ella se miraba tan adorable que él podría perder su cordura, cargando una suave almohada con ambas manos.

Todavía sosteniendo la almohada, tímidamente abrió su boca.

—Eh, maestro…

Ante sus modales considerablemente formales, Zagan se enderezó.

Finalmente, Nephie habló decidida.

—¿Podemos… dormir juntos?

No solamente eran sus orejas, sino que su rostro entero se puso rojo cuando lo dijo. La cara de Zagan también se tensó.

Soy un hombre, y Nephie una mujer, así que dormir juntos significa…

Zagan tragó saliva. Incluso él era un hombre después de todo, hubo varias ocasiones en la que pensó en deslumbrase con la suave piel de una chica tan hermosa. Sin embargo, si se dejaba llevar en el momento e hiriera a Nephie, él no sería capaz de recuperarse. Así que tenía que controlarse a sí mismo.

¿¡Entonces Nephie vino a confiarle su cuerpo a él!?

Tomando en cuenta que tal vez escuchó mal, o ella lo dijo equivocadamente, se tranquilizó y preguntó.

—Nephie, ¿sabes el significado detrás de lo que estás diciendo?

—… Lo sé.

Probablemente ella también estaba nerviosa. Entonces, con lágrimas acumulándose en sus ojos, ella habló.

—Es porque solo hay una cama en este castillo.

Mientras sentía las ganas de gritar de alegría, Zagan ladeó la cabeza.

¿Hm? ¿Pero no es raro la forma en que lo dijo?

Ciertamente, la única cama en el castillo sería la de la habitación de la recamara que usaba Nephie. Todas las demás estaban muy desgastadas y sucias que no servirían para descansar, y Nephie trabajó para ordenarlas todas.

Por supuesto, él no tenía alguna queja sobre unir sus cuerpos en su habitación, pero tenía la sensación de que tal vez ese no era el caso del que ella hablaba. Después de pensarlo por unos cuantos segundos, entendió que era un problema que no podía resolver solo, y preguntó como si hubiera sido superado.

—¿Y-y entonces…?

Nephie pareció percatarse también que no había dicho suficiente, y después de un corto silencio de vergüenza, habló una vez más.

—Siempre duerme sentado, maestro.

—Bueno, sí.

—Pensé… que recostarse sería más fácil para usted.

Pero incluso si se acostaba, solo estaba la cama de Nephie.

¿Entonces es… eso? ¿Queriendo que sea más fácil para mi cuerpo?

Ante la cara sin comprender de Zagan, Nephie dijo.

—Así que, si usted… durmiera junto…

Su rostro estaba tan rojo que puede que explote en llamas. Zagan pensó que él también podría tener una expresión similar.

Ella es muy pura…

Entonces ella no quería decir que quería tener sexo, ella solamente decía que quería que durmieran juntos. Aunque esa era una muerte lenta a su propia manera…

Él había sido tentado tanto, que agonizaba entre el deseo de abalanzarse sobre ella de cualquier manera, y el de mantenerla pura. Al final de sus delirios, la respuesta a la cual llegó fue:

—Nephie, agradezco tu consideración, pero este es un punto central de los campos delimitados. Es muy conveniente ser capaz de moverse rápido cuando hay intrusos.

Sentía como si fuera a llorar sangre. Sin embargo, era la verdad.

Y los caballeros sagrados vinieron justamente hoy.

Normalmente no sería tan meticuloso, pero no podía bajar la guardia ahorita. Era fácil bajar la guardia después de un ataque, y había diversas posibilidades de que un segundo escuadrón de ataque buscaba esa oportunidad. Así que tenía que permanecer en esta habitación, para poder reaccionar rápidamente si algo pasara. Sin embargo, Nephie asintió como si hubiera predicho esa respuesta.

—Pensaba… que ese sería el caso, así que…

Nephie se sentó encima de la alfombra, y extendió los brazos.

—Por favor, use mi regazo.

¿Usar… su regazo como almohada?

Él no podía haber previsto esto. Y por el hecho de que trajo una almohada consigo, ella tenía la intención de hacerlo por toda la noche. Él estaba tan feliz que pensó que podía morir. Nephie sacudía sus brazos para Zagan, el cual no se decidió inmediatamente. Era como si ella dijera que era demasiado vergonzoso repetirlo dos veces, y que se apresurara.

¡No hay manera de que pueda rechazar esa invitación…!

Quería verla de esa forma un poco más, pero prontamente fracasó y se levantó del trono.

—B-bueno, entonces, gracias.

Vacilantemente, se recostó en el suelo, y entregó su cabeza al regazo de Nephie. Era una alfombra, pisada con zapatos, pero gracias a la limpieza de Nephie, era más suave que una sábana.

La calidez entre sus suaves muslos, en vez de excitado, lo hicieron sentir extrañamente en paz. Nephie lo observaba fijamente.

—¿Qué tal… esta?

—N-no está mal.

Viendo desde debajo, comoa la mitad del rostro de Nephie se ocultaba detrás de su sorprendentemente largo pecho. Él no sabía a dónde mirar. Nephie tensamente acarició su cabeza. Era vergonzoso, pero agradable, y su mirada divagó aún más.

Intentando fingir la calma, Zagan aclaró su garganta.

—¿Pero a qué se debe todo esto tan repentinamente?

Nephie desvió la mirada una vez, en conflicto, y luego murmuró.

—A pesar de que conoce sobre mi hechicería… usted dijo que podía quedarme aquí, maestro. Así que quería agradecerle…

Era la primera vez que ella lo puso en palabras. Sabiendo que eso la había hecho tan feliz, por alguna razón, también hizo feliz a Zagan. Todavía recostado, él extendió su mano hacia su mejilla.

—Siempre has realizado un buen trabajo, pero nunca te lo he dicho de nuevo.

—… Cierto.

Nephie asintió tímidamente.

Recordó algo que había olvidado preguntarle. No fue capaz de hacerlo debido a la llegada de los caballeros sagrados.

—¿Ey, Nephie?

—¿Sí?

Zagan dijo esto a la chica que seguía asintiendo.

—¿Quieres intentar aprender magia?

Nephie parpadeó dos veces en confusión.

—¿Yo… aprender magia?

—Sí, tienes buen sentido para ello. Además, no pudiste controlar muy bien la “hechicería” hace rato, ¿verdad?

Sellada por el collar, ella no podía usar magia ahorita. Sin embargo, ella manifestó la “hechicería” aun con el collar.

Si él no hubiera interferido, Nephie pudo haber destrozado al caballero. Tratar las heridas de Zagan era igual. Si ella no aprendía a controlarlo más conscientemente, ella podría terminar lastimándose a sí misma.

—Es un poder diferente. Y no serás necesariamente capaz de controlar la “hechicería” por aprender magia, deberías ser capaz de protegerte por cuenta propia.

A pesar de que podría tomar un tiempo, Zagan no se había rendido en remover su collar. Los ojos de Nephie se agitaban como si no pudieran esconder su confusión.

—¿S-seré capaz de…?

—Lo serás, estoy seguro de que serás un mago incluso más fuerte que yo.

Los elfos eran usualmente fuertes en magia. Y con el sentido de Nephie, ella incluso podría llegar al trono de un Rey Demonio.

Nephie sostuvo su pecho con fuerza.

—¿Podré ser de ayuda para usted, maestro?

—Ya has sido de mucha ayuda.

No solo viendo por sus necesidades generales. Solo por mostrar más y más de sus emociones, ser capaz de hablarle a ella cada día. Él realmente sentía que ella le había otorgado algo irremplazable.

—¿Seré capaz de ser como usted, maestro?

—¿Ahh… con poder? Me gustaría que fueras incluso más fuerte si puedes.

Él quería enseñarle magia, pero no quería que se convirtiera en una villana como él. Deseaba ver muchas más de sus expresiones, pero Zagan quería que Nephie permaneciera como ella es.

—¿Seré capaz… de protegerlo también, maestro?

—Ya lo has hecho, de los caballeros sagrados, ¿cierto?

Se sintió un poco patético, ser protegido por una chica, pero honestamente estaba feliz por esos sentimientos.

Las orejas de Nephie vibraron.

—Lo haré. Por usted, maestro, intentaré aprender magia.

Me hubiera gustado que dijeras que sería para ti, pero…

Aun así, era otro paso más cerca de desear algo para ella. Por lo que Zagan sonrió en elogio.

—Entonces, Nephie, ahora eres mi estudiante.

—Lo soy.

Su expresión ahora se veía feliz.

Mi estudiante, eh…

Realmente no lo había pensado hasta que lo dijo. Que estaría compartiendo su conocimiento y su poder. Pero a pesar de eso, pensó en dárselo a Nephie sin ninguna restricción.

Ambos permanecieron en silencio por un tiempo. Y luego, Nephie repentinamente habló en un tono de voz reconfortante.

—Eh, maestro.

—¿Qué?

—Con respecto a esta tarde…

Eso probablemente sería cuando ella lo cuidó después de haber ahuyentado a los caballeros.

—Usted dijo que era una persona que podía hacer cualquier cosa solo, pero no entendía los sentimientos de los débiles.

—Sí, lo dije.

Era una de las cosas que habló con Nephie, después de que ella abrió su corazón compartiendo sus secretos con él. Una memoria aburrida, pero necesitaba decirle que no se preocupara por los pensamientos y palabras de las demás personas. Nephie cariñosamente acarició su cabeza.

—Usted lo dijo como si nada, pero fue realmente difícil, ¿verdad?

Zagan abrió los ojos ampliamente.

—¿Por qué… piensas eso?

El cabello blanco como la nieve de Nephie se balanceó mientras agitaba su cabeza.

—No lo sé, pero…

Ella se aferró a su pecho como si fuera su propio dolor.

—Usted se vio… muy triste, maestro.

Nephie se enroscó como si fuera a abrazar a Zagan. El suave bulto recayó en su cara, y él se puso rojo.

—O-oi…

Sin ponerle atención a su agitación, Nephie dijo esto.

—Usted no es malvado, maestro. Puede que usted no lo diga mucho, pero nunca olvidaré su amabilidad.

Aun inconscientemente, sintió como si esas palabras podrían hacerlo llorar. Con una temblorosa voz, solo pudo contestar con.

—… Ya veo.

A pesar de eso, las orejas de Nephie se estremecieron en felicidad.

—Así es.

De donde descansaba su pecho sobre él, podía sentir sus latidos. Ya sea que ella estaba nerviosa o avergonzada, o sintiendo algo totalmente diferente, eran latidos rápidos. Sintió como si todo el estrés juntado hasta ahora fuera liberado, y se desplomó.

—Nephie.

—¿Sí?

La llamó, pero no podía pensar en qué decir. Solo quería decir su nombre.

—Este tipo de cosas… no está nada mal.

—… Así es.

Nephie asintió como siempre. Él estaba seguro que si le pedía su cuerpo, ella no se negaría. Pero su regazo era demasiado confortante, y antes de que se diera cuenta, Zagan se quedó dormido.

Hace mucho tiempo que no había dormido y se había sentido tan cómodo.

—Oi, oi, oi, oi. Escuché que fuiste atacado por caballeros sagrados, pero, ¿no estas herido del todo?

Era el día siguiente, en la sala del trono. Era Barbarus quien decía eso mientras destruía los campos delimitados de alguien e invadía.

Ha pasado una semana, pero él siempre es así. Zagan sacudió su mano irritado. Honestamente, él no estaba cuando más necesitaba su ayuda, y ahora que se aparece, solo estorba.

—¿Qué importa, tal vez porque simplemente eran débiles?

—¿“Débiles” ?, ¿escuché que incluso enviaron a un portador de la espada santa?

—¿Una espada santa? Ah sí, había una de esas.

Esa era Chastel, honestamente, con el caso de la “hechicería” de Nephie después, se le fue completamente de la mente. Y a pesar de que ella era un caballero sagrado, no parecía hostil. Si hubiera blandido la espada santa seriamente, probablemente sería capaz de pelear parejo contra Zagan. Así que realmente no la reconocía como una enemiga.

—¿¡Eh, incluso la doncella de la espada santa no fue rival para ti!?

—Nah, ella era fuerte a su manera, ¿sabes? Rompió muchos de los campos delimitados del castillo.

Zagan aún no terminaba de restaurarlos, así que prefería arreglarlos a estar hablando con este hombre.

Mientras hablaban de eso, Nephie llegó cargando una bandeja con té y bocadillos. Colocó la bandeja en la ya preparada mesa, y dio una cortés reverencia.

—Por favor, agregue leche y azúcar a su gusto.

La boca de Barbarus se abrió al ver a Nephie decir eso y pararse detrás de Zagan.

—O-oi, es la elfo de antes, ¿verdad? Lo es, ¿verdad?

—Sí, es la misma chica de antes.

—¿No la has sacrificado aun? ¿O es eso? ¿A cambio de dejarla vivir ella te tiene que servir? Bien, ese es un buen pasatiempo.

Nephie se aferró a la manga de Zagan por miedo a las increíbles fantasías de Barbarus.

—No me pongas en el mismo bulto que tú. Nephie es, ya sabes… mi eh, estudiante.

La cara de Barbarus se retorció, y luego lloró como si se encontrara con una realidad irracional.

—¿Eeeeehh? ¿Tu estudiante? Dijiste estudiante, ¿cierto? ¿Así que, por estudiante, te refieres? ¿A que enseñarás tu magia? ¿Tú lo hiciste?

—¿Tienes un problema con eso?

Zagan empujó a su compañero de crimen con desagrado, ya que se acercó tanto que su saliva se escupía en la cara de Zagan. Sin embargo, era difícil decir que él se enamoró de ella y que la compró. Por lo que después de preocuparse por un rato, dio eso como excusa.

—Hay magia que no puedes usar solo. Estoy seguro que Nephie será útil.

Otra vez hablando de ella como una herramienta, pero era lo mejor que podía hacer para elogiarla.

Incluso con magia, hay cosas que no puedes hacer solo.

Pensó que lo que Nephie le dio era una de esas cosas. Ella probablemente está acostumbrada a su indirecto modismo, y dio una elegante reverencia.

—Le doy mis gracias.

Barbarus bofeteó su frente con su mano aparentemente estupefacto.

─Maldición, ya veo… Junto con un elfo, casi no hay magia que no puedas usar. No había pensado en usarla de esa manera.

Al hablar de Nephie como una herramienta, Zagan sabía que su rostro se puso áspero. Fue similar a lo que él había dicho, pero permitirle a los demás decirlo era distinto. Barbarus hizo una repentina expresión de entendimiento.

—¿Podría ser que, ese fue el poder que derrotó a esos caballeros sagrados?

—Bueno, ciertamente fue el poder de Nephie.

Nephie efectivamente derrotó a uno de los caballeros sagrados, probablemente no estaba equivocado decir que él tomo prestado su poder.

Barbarus murmuró con una expresión pensante.

—Entonces, ¿esa es la razón de la destrucción en la entrada?

Es verdad, él no ha arreglado los restos del control del bosque de Nephie. Por su expresión, Barbarus vio esos rastros. Ciertamente era una destrucción de diferente calidad al de la magia. Tomando la expresión de Zagan como confirmación, Barbarus jadeó.

—¿Realmente tienes como objetivo el trono de Rey Demonio?

Escuchando esa frase, Zagan recordó. Ambos, Barbarus y él habían sido elegidos como candidatos para ser Rey Ddemonio. Su cabeza honestamente estaba ocupada con Nephie, así que no lo recordó durante los últimos días. Porque, Zagan tenía como objetivo algo diferente a una posición.

Aun sin el trono del Rey Demonio, si solo pudiera conseguir “eso”.

No era como si estuviera demasiado concentrado con Nephie que perdió el interés en los Reyes Demonio. Es más, Zagan era el mago más adherido a los Reyes Demonio. Para ponerlo correctamente, él necesitaba una “cierta cosa” que los Reyes Demonio tenían. A pesar de eso, pensó:

Si yo fuera un rey demonio, ¿los magos que quisieran ponerle un dedo encima a Nephie desaparecerían?

Nephie se hizo su estudiante, si Zagan si convirtiera en Rey Demonio, ella sería la estudiante del Rey demonio, y no solo eso, ella estaría más cerca en convertirse en el siguiente Rey Demonio. Sin importar cuán confiado era un mago en sus habilidades, no había idiotas que quisieran pelear con alguien así. Por lo que Zagan dio una sonrisa feroz de regreso.

—¿Hay una razón para no hacerlo?

Honestamente, no pensaba que sería elegido con su nivel actual. No era humildad o degradación propia, si no que sería difícil para alguien de dieciocho años derrotar otros magos que han vivido por cientos de años.

Zagan apenas comenzó por el camino de los magos hace una sola década, otros magos han pasado siglos en ese camino. Con la acumulación de conocimiento y experiencia durante el tiempo, no había forma de ganar, sin importar qué tanto luchara.

Aun así, mientras viva, podría tener como objetivo ser el siguiente Rey Demonio.

El paso de la tutela no pasaba mucho para los Reyes Demonios, pero si él vivía por siglos, estaba seguro que el siguiente vendría.

Zagan tomó su taza de té en su mano, saboreó el refrescante aroma y luego la llevó a su boca. No conocía la marca, pero era un sabor elegante, y sabía bien con los aperitivos.

—Hmm, buen sabor.

—Encantado de escuchar eso, maestro.

Barbarus observó la interacción con sorpresa.

—Zagan, dudo en pensarlo, pero, ¿tienes sentimientos por ella?

—No es nada extraño apreciar a tu estudiante, ¿o sí?

Diciendo eso, pensó que la palabra estudiante era conveniente. Sus preocupaciones de cómo encubrir su amor por ella ha sido solucionado con una simple palabra. Barbarus alzó la voz riéndose.

—Kaka, ya veo, así es como es… así que aún tienes un lado como el de un humano en ti.

—¡Piérdete!

Barbarus se tragó su té de un solo sorbo y se puso de pie.

—¿Qué, te vas tan rápido?

—Sí, porque no pienso dejarte el trono del Rey Demonio. Y hay una cosecha imprevista.

Ignorando es aspecto de curiosidad de Zagan, Barbarus realmente se marchó.

—¿A qué vino él…?

Dejó salir un suspiro en desagrado, mientras Nephie le preguntaba.

—¿No es su amigo?

—No bromees, los amigos solo traen desventajas a menos que los escojas bien.

—Pero maestro, usted parecía divertirse.

—¿Lo hacía?

—Sí.

Él no quería admitirlo, pero Nephie asintió segura.

¿Qué parte de hablar con él es “divertido”?

Pensó que era trivial, pero Nephie se equivocaba. Y, aun así, por alguna razón, una parte de él no podía negarlo. Solo porque Zagan no haya sido consciente de ello, no era como si lo hiciera desafortunado de ninguna manera.

Pasando los sentimientos que no quería aceptar con el té, Zagan se levantó de su trono.

—Bueno, empecemos a arreglar los campos delimitados que los caballeros sagrados destruyeron. Puedes venir también, Nephie. Estaremos comenzando desde lo básico de los círculos básicos.

—Entendido, maestro.

Si él hablaba, era contestado. El tiempo con alguien más era sorprendentemente agradable.

Ha sido mes y medio desde que Zagan compró a Nephie. Ella con dedicación ha estado estudiando las bases de la magia, y si el collar fuera removido, ella estaría en tal punto donde podría usar una cantidad considerable.

En la parte de la “hechicería”, aún era difícil para ella controlarla. Pero parecía que no era un poder omnipotente, tenía muchas restricciones. El camino para su mejora se miraba aún lejos.

A pesar de eso, su vida juntos parecía muy satisfactoria, y en ese momento, Zagan recibió una citación de los Reyes Demonio.

Ahora bien, ¿qué demonios quieren ellos conmigo?

Y en el lugar fijado, doce siluetas le esperaban. Todos tenían sus rostros cubiertos, y las sombras tomaron posición alrededor de él, así que no podía confirmar sus rostros. Sin embargo, probablemente no había razón para ocultarse de esa manera. La diferencia en el orden de la magnitud de mana que podía sentir de ellos mostraba sus verdaderas identidades.

Oi, oi.

Sabía que tenía sudor en la frente. Sus miradas por sí solas daban un aire intimidante que lo penetraban hasta los huesos. La atmósfera misma parecía densa en un aire lodoso por la constante amenaza. Simplemente el hecho de estar parado le revolvía el estómago. ¿Realmente eran un mismo ser viviente que él?

No era la intranquilidad de una rana siendo acechada por una serpiente, era el sentimiento de una rana ya adentro del estómago de la serpiente.

Los actuales doce Reyes Demonio estaban reunidos en este lugar.

Eran la cima de los magos. Un mago se convertiría en uno de sus números, o se pudrirían y morirían sin alcanzar esa cima, no había otro destino para los magos.

Finalmente, uno abrió la boca solemnemente.

—Por lo que tú eres Zagan.

Y de ahí, la voz de una mujer resonó.

—He escuchado de su juventud, a pesar de eso, apenas es un niño.

Otra voz continuó.

—Intrigante, el récord del más joven.

Los Reyes Demonio observaron a Zagan y elevaron sus voces entretenidos. No se sentía bien, ser convertido en un espectáculo. Eran personas para respetarse, pero Zagan no tenía tiempo para acompañarlos con el pasatiempo de los ancianos.

Si no me apresuro a casa, no lo haré a tiempo para la cena de Nephie.

Y mientras estaba aquí, Nephie esperaba sola. Aunque los campos delimitados han sido reparados, un caballero sagrado con un arma de la clase de la espada santa o un mago del mismo calibre que Barbarus. Encima de eso, la hechicería de Nephie siendo inestable, no podía permitirse estar fuera del castillo por mucho tiempo.

Así que Zagan declaró bruscamente.

—¿Me llamaron aquí solo para observar un espécimen? Si están satisfechos, me gustaría regresar a casa.

Mientras era una queja que haría que sus superiores lo matasen, los Reyes Demonio, de hecho, murmuraron en agrado.

—Fufu, que grosero de nuestra parte.

—Simplemente es la primera vez que conocemos a un mago como tú. Permítenos nuestra frivolidad de curiosidad.

—Y vaya, que atrevido, para hablarnos tan severamente en este lugar.

Todos rieron en unidad, y finalmente, una silueta que parecía ser el líder.

—Te seré franco.

Era una vieja y astuta voz, y simplemente escucharla hacia a Zagan pensar que había sido sedado. Resistiendo el sudor frío, Zagan miró la silueta de enfrente. Y luego proclamó esto:

—Mago Zagan. Te hemos llamado aquí para aceptarte como el treceavo de nuestro grupo de amigos jurados ─ como Rey Demonio.

Zagan se tensó ante las muy repentinas palabras.

¿Escuché mal? ¿Hacerme un Rey Demonio?

Antes de regocijarse, primero dudó, pensando que tal vez había sido engañado. Antes de que abriera la boca, una enorme cresta, hecha de luz, se elevó detrás de los Reyes Demonio. No, no era luz. Era mana. La cresta se hilaba de mana, de una inusual y alta densidad y cantidad. Simplemente testiguarlo hacía sentir sus piernas débiles, era una masa de poder abrumador. Y, podía sentir ese mismo poder de los doce aquí. La silueta líder habló.

—Es el Sello Grabado del Rey Demonio confiado a Marchosias. El heredar el título de Rey Demonio, es el proceso de heredar esta cresta.

Él tragó saliva.

¿Ser Rey Demonio no solo es un título?

Heredar la cresta ─ este poder, significaría que los magos no tendrían oportunidad contra el Rey Demonio. La razón por la que los magos debían obedecer a los Reyes Demonio no era por su relación como superior y subordinado.

Mostrándole esto, de cualquier forma, algo que mostraba que no era broma que lo convertirían en Rey Demonio. Percatándose de eso, su garganta se secó. Ronco, Zagan preguntó de vuelta.

—¿Me convertirán en, un Rey Demonio?

—¿Estás en desacuerdo?

—Eso no es lo que estoy diciendo, solamente estoy desconcertado. Hay otros magos con más poder que yo, ¿cierto?

Incluso Barbarus sería uno de ellos. Los magos de la subasta donde compró a Nephie han vivido más que él, ellos deben de haber acumulado un vasto conocimiento y poder. Y, en primer lugar, Zagan ni siquiera tenía un título.

—Una pregunta normal, Zagan. Tú poder ciertamente es débil.

—Suficiente como para que la extingamos con un soplido.

Sin embargo, las siluetas continuaron.

—A pesar de eso, no hay mago que pueda matarte.

Él mentalmente chasqueó la lengua.

Así que incluso vieron a través de mi poder.

La magia de Zagan era un poder como las siluetas dijeron.

—El primer mago que asesinaste fue Andras, con el nombre de Resentimiento.

Ese era el nombre del mago que secuestró a Zagan para un sacrificio.

—Él no tenía el nivel de poder que ahora es tuyo, pero no era un mago débil.

—Incluso en la más mínima oportunidad, no era tan impotente como para caer ante un chiquillo de ocho años.

—A pesar de eso, tú lo asesinaste, y todo su conocimiento ahora es tuyo.

Era un registro de traición, sin embargo, los Reyes Demonio lo exaltaban como una hazaña.

—En tú vida hasta ese punto, no tuviste la oportunidad de ponerte en contacto con la magia.

—La magia vista por ti era solamente una simple instancia, arrojado por Andras hacia ti.

—¿Y cómo asesinaste a ese mago, portador de un título?

Encantadoramente, una de las siluetas hablo.

—Aprendiste esa magia, viéndola una sola vez.

Otra silueta prosiguió en admiración.

—A través de esa simple instancia, incluso entendiste la estructura de la magia.

—Así que, a través de esa instancia, creaste una magia única.

Zagan solo tenía un pedazo de magia que era única para él. Nada robado de Andras ni aprendido en el pasado. Una magia que solo Zagan podía usar. Era esa primera magia que aprendió la que derrocó a Andras.

—Una inspiradora magia, y ─

—Una detestable habilidad.

Las doce siluetas murmuraron, como en elogio.

—Por lo que, si decides robar, nadie podrá detenerte.

—Por lo que, si decides asesinar, nadie sobrevivirá.

—Si deseas poder, todos los magos tendrán que ofrecértelo todo.

—Si fuera a dar una sola orden, todos los magos tendrán que obedecer sin objeción.

—Realmente, el poder de un tirano, apropiado para un Rey Demonio.

En unánime lo elogiaban, pero en todas las voces había una confianza de que no tendría una oportunidad con ellos. Y ellos continuaron, empujando eso ante él.

—Es paradójico, incluso así eres diminuto.

—A pesar de eso posees una habilidad terriblemente poderosa.

—Hay una posibilidad que con tu habilidad.

—Algún día serás el mago más fuerte en la historia.

—Por lo tanto, nosotros nos atreveremos a hacerte a ti, débil como estás, un Rey Demonio.

—Todo es por elevar la inteligencia.

─Todo es por el avance de la magia.

Su coro casi canción se detuvo. Se percató de que había sido engullido por la atmósfera alrededor de las siluetas. Zagan observó de vuelta a ellos para quitarse eso.

—Si esas palabras fueran verdad, entonces sería capaz de robar incluso de ustedes aquí.

Por supuesto, Zagan no era tan ingenuo como para retarlos a una pelea ahorita. Sin embargo, pregunto para descubrir qué clase de existencias eran.

—Sí, aun así, ten cuidado.

—Puede haber más por perder que lo que puedes ganar por tomar de nosotros.

Zagan sintió que recibió un golpe.

Si sabían tanto, ellos sabían sobre Nephie.

Él podía resistir el poder que tenían. Ellos no se calmarían con un simple rehén. Incluso si hubiera sido antes de conocer a Nephie, el resultado no cambiaría. Ellos destruirían absolutamente todo. Puede que Zagan no sea capaz de ser asesinado por un Rey Demonio, pero solamente no poder ser asesinado por ellos no significaba que podía derrotarlos. Cada vez que conseguía algo, ellos lo tomarían y lo destruirían. Y eventualmente, estaría arruinado.

Fue ahí cuando Zagan se dio cuenta.

¿Involucré a Nephie en esa clase de cosas?

Ahora, la silueta líder habló.

—Escucharé tu respuesta.

—… Antes de eso, hay algo que quiero. Mi respuesta dependerá en si consigo eso.

—Ja, ja, una profunda avaricia. Dilo.

Zagan mencionó lo que deseaba. Las siluetas asentían entretenidas.

—Muy bien. El legado de Marchosias es tuyo para hacer como plazcas.

—Dijiste eso de manera bastante fácil.

—Lo dijimos, ¿no? Que, si deseas tomar, nadie podrá detenerte.

Su objetivo fue hecho suyo casi anti climáticamente.

Zagan asintió.

—Entonces, humildemente acepto la posición de Rey Demonio.

Luego, la silueta líder habló.

—Entonces demos la bienvenida a nuestro nuevo jurado amigo.

Inesperadamente, ellos entonces aplaudieron a Zagan. A pesar de que no sentía como si estuviera hablando con personas, era sorprendentemente una reacción humana. Lo cual, al contrario, lo puso intranquilo. Eran como monstruos más allá de la humanidad imitando a los humanos. Se percató de eso, y su puño cerrado estaba bañado en sudor.

Incluso así, un tanto libre de la abrumadora presión, Zagan recobró la calma lo suficiente como para preguntar cuestiones sin relación.

—Hay algo que quiero preguntarte. ¿Saben de un hombre que despelleja la piel de las personas y usa eso en la magia?

Uno entre ellos prontamente habló.

—Lo más seguro es que sea Face Skinner. Es un mago sin valor, ¿escuchamos que ya ha sido tratado por ti?

Parecía que no estaba equivocado con respecto a ese mago.

—¿Era un mago habilidoso? ¿Lo suficientemente fuerte como para destruir los campos delimitados de otro mago en su territorio?

—Imposible. Él era superlativo como espía, incluso así, sus habilidades con los campos delimitados eran como las de un niño.

Ante esa respuesta, el animó de Zagan creció más melancólico.

En otras palabras, tenía un aliado.

Y cuando se limitaba a aquellos que podían romper los campos delimitados de Zagan, la identidad de ese “aliado” rápidamente se aclaraba. Había aprendido por las malas que los magos eran un tipo de persona difíciles de salvar.

La silueta ladeó su cabeza.

—¿Aunque él no debería de ser un hombre que llame tu atención?

—Sí, exacto. Pregunté algo sin valor, olvídalo.

Y entonces, otra silueta asintió en pensamiento.

—Nuestra memoria ha fallado.

—¿En qué?

—No tienes título. Esto debería ser.

—Sí, ahora que lo mencionas, no tengo.

No sería escuchado el hecho de que Zagan recibió el nombre de Rey Demonio.

—Entonces, ¿decidimos en un título?

—Permítenos. Aunque parece que Marchosias ya tenía uno.

Y, por consiguiente, Zagan inesperadamente consiguió la posición de Rey Demonio.

—Bienvenido a casa, maestro.

Él regreso al castillo, y Nephie lo saludó. Como siempre, su expresión apenas cambio, pero sus orejas se estremecían. Una reacción que muy bien decía que ella había esperado ansiosa su regreso.

—Preparé la cena, para esta noche será estofado de borrego.

—S-sí.

Ante la bienvenida de Nephie, de repente se llenó de sentimientos de culpa.

Nephie… no ha sido corrompida aún.

Aun con la aldea de los elfos, ella simplemente no hizo nada, no mató a nadie. Incluso cuando atacó a los caballeros sagrados, Zagan la detuvo al final.

Sin embargo, Zagan era diferente. Recordó que él era diferente.

Los extraños Reyes Demonio. Ellos quienes eran el objetivo de los magos. El destino de todos los magos.

Zagan era igual que ellos, él ya se convirtió en lo mismo. Entonces estar con él, hacía el destino de Nephie el mismo.

Debajo de la oscuridad y tierra, sin ningún centello de luz.

Todavía ella podría ser sacada de ahí.

Era muy tarde para Zagan, pero Nephie aún tenía un futuro en la luz.

—¿Maestro? ¿Pasó algo?

Mientras él bajaba la cabeza, Nephie lo miraba preocupada. Sus orejas que apuntaban al aire ahora estaban decaídas, y Zagan sabía que alguien más simpatizaba con él desde el fondo de su corazón.

¿Estaba bien arrastrar a una chica como ella dentro de esa oscuridad?

El feo collar todavía estaba alrededor de su cuello, un símbolo de que era propiedad de Zagan.

Si solo ella no tuviera eso, Nephie sería libre.

Sin el collar, las personas la aceptarían sin ningún prejuicio. Kianoides sería bueno. Las personas de ese pueblo han sido amables, incluso con un mago como Zagan y Nephie con su collar. Y estaba lo suficientemente cerca que Zagan podía protegerla si algo pasaba.

Ella estaba estupefacta al comienzo, pero abrió su corazón cuando fue se le dio calidez, suficiente para incluso confiar en Zagan.

Zagan tomó una llave de su bolsillo.

—Nephie, me he convertido en un Rey Demonio.

—¿Un… Rey Demonio?

—Un rey de magos, alguien a quien otros magos persiguen, la cima de los magos.

Los ojos de la chica repentinamente se ensancharon, y ella puso sus manos juntas y asintió.

—Felicidades, maestro.

Su expresión no cambió, pero él podía sentir que lo felicitaba desde el fondo de su corazón. Era precisamente por esa razón que su pecho dolía insoportablemente. Con pensamientos que se sentían como que lo destrozarían, continuó.

—Con la herencia del título del Rey Demonio, también he obtenido el legado de mi predecesor; Marchosias. El mago que te capturó, Nephie.

La llave que Zagan ahora tenía en la mano también era parte del legado de Marchosias. La cosa que demandó de los doce Reyes Demonio.

—Nephie, no te muevas.

Dijo eso, e insertó la llave en el collar de la chica. Con un ligero sonido metálico, el collar de metal se vino abajo.

—¿Eh…?

Con una cara incrédula, Nephie observó las ruinas del collar que cayó al piso.

—M-maestro, esto…

Zagan asintió a Nephie quien se puso a sonreír.

—Sí. Como Rey Demonio, ya no te necesito más. Vete.

Zagan fríamente anunció a la chica que amaba más que a nadie.

Fue el momento en que la vida de la torpe pareja llegó a su abrupto final.