A donde nos dirigimos fue a una tienda de artículos diversos, hace varios años antes comenzaron con los trabajos de desarrollo de la ciudad comenzando desde el centro, cerca de la estación del tren. No solamente habían trabajos de renovación de la estación y grandes edificios, sino que también se habían construido unos grandes almacenes y tiendas diversas para atraer a las personas, solo con venir aquí se pueden satisfacer la gran mayoría de las cosas y los fines de semana no solo vienen las personas que viven cerca, sino que también reúne a personas de las ciudades vecinas.

El lugar estaba a una distancia de 15 minutos en bicicleta desde el departamento en el que vivía, pero como el edificio del departamento de onee-san fue construido como  parte de los trabajos de desarrollo de la ciudad, se puede llegar en 10 minutos a pie. Había un muy buen clima, así que queda muy bien ir caminando.

—  Parece que podremos encontrar muchas cosas en los grandes almacenes.

—… Es cierto.

— Por ahora parece que será necesario tener un cambio de ropa.

—… Es cierto.

— También la cama y algunos muebles.

—… Es cierto.

— ¿Qué te parece? ¿Vamos a dar una vuelta por partes?

Onee-san me estaba hablando tranquilamente pero no escuchaba la mitad, ¿por qué? Porque había algo que me llamaba la atención.

— Por cierto onee-san…. ¿Por qué estas usando eso?

Es eso… por algún motivo estaba usando un sombrero, gafas de sol y cubre bocas. Cualquiera que la viera pensaría que es una persona sospechosa.

— ¿siempre usas eso cuando sales?

— En la noche no, pero por las tardes… ¿me descubrirán verdad?

Debajo del sombrero bajó ligeramente el cubre bocas y los lentes buscando aprobación. Si dice que por caminar por la ciudad hay una posibilidad de que la descubran… ¿será alguna persona famosa en esa clase de tiendas? Es cierto, parece que si un cliente la encuentra seria problemático… pero creo que resalta aún más así de manera. La verdad es que las personas que pasan caminando se retiran mientras la observan, pero onee-san no parece percatarse de ello.

— ¿Hace calor verdad?

Entramos a los almacenes, y el trabajador nos siguió mientras parecía preocupado al vernos sospechosos. Primero llegamos al piso objetivo para comprar la ropa, llevando nuestros pies al área de ropa de caballero. Todo el interior de la tienda estaba hecha de madera, de manera general era un ambiente tranquilizador, usaban unas lámparas cálidas que colgaban del techo haciendo un cómodo ambiente naranja. Al ser un sábado había varios hombres jóvenes así como parejas en la tienda. Seguí a Onee-san quien veía la ropa y llevé mi mano a aquello que me parecía se me vería bien.

— Puede que este esté bien.

Era una camisa azul tipo verano. Las mangas de la camisa eran largas por si había un poco de frio, incluso podría seguir usándola en otoño, cuando pensaba que me gustaría llevé mi mano para comprobar la etiqueta del precio.

—… ¿¡40,000!?

¿Por solo una camisa? ¡Eso es demasiado caro! Atenté verificar el precio de algunas otras camisas y todas tenían un precio similar… no me digas que… ¿esta es una tienda de marca? Verifique el nombre de la tienda, pero desde un inicio  desconocía el nombre de las marcas,  ahora que veo bien no es solo que parezcan a la moda, sino que también dan una sensación de alto nivel, todas las prendas están muy bien ordenadas, era claramente una tienda diferente a la que suelo ir…

— Que… ¿qué hago?…

Presentí que me había traído a un lugar increíble.

— ¿Eita-kun? ¿Te gustó?

— Ah, no, aun…

— ¿Esta bien esa camisa no? Se te vería bien.

Regresé apresuradamente la camisa a su lugar.

— No, hay otras.

— ¿En serio? Parece que hay muchas, veamos de toda clase.

Y así comenzamos a ver toda clase de prendas (y sus precios)… pero después de todo eran caras. No sé qué pensar de una tienda que te vende solo una camisa a más de 10,000 yens…

— ¿Es una buena tienda verdad? Normalmente vengo a este tipo de tiendas

— Ya veo…

— Ya que estamos aquí, ¿te parece si te pruebas algo?

Después de decir eso llamó a una empleada como si estuviera acostumbrada a ello.

— Disculpen, nos gustaría probar desde aquí hasta acá, ¿se puede?

Apuntó desde una esquina hasta la otra.

— ¡No, no, no, espera un poco!

— Si no te pruebas la ropa no sabremos cómo se te ven después de todo.

Llevados por el empleado llegamos a los vestidores conmigo siguiéndolos medio a la fuerza, al hacer eso aparecieron tres empleados llevando consigo una gran cantidad de ropa a los probadores.

— Eita-kun, muéstrame todo lo que te cambies ¿sí?

Onee-san dijo eso para después cerrar la cortina del probador.

—… ¿Qué hago?…

Estaba confundido frente a toda la ropa, no podía comprar varias de estas prendas tan caras, sin embargo no me gustaría disminuir el afecto de onee-san, si le digo que no lo decesito les quitaría la etiqueta de los precios y me los daría a probar así y de seguro continuaría hasta que elija algo.

— Solo una… solo compraremos la que me guste más.

Al decidir eso salí del vestuario y frete a mi Onee-san esperaba emocionada.

—.. Que… ¿qué tal?

Al preguntar eso onee-san me observaba fijamente llevándose la mano a la boca. ¿Fue mi imaginación? Creí haber visto el brillo de sus ojos a través de los lentes de sol.

— Si… creo que te queda muy bien.

— ¿En serio?

— Sí, te queda demasiado bien, creo que me saldrá sangre por la nariz… ah, no, no es nada.

¿Habré escuchado mal? Creo que acabo de escuchar algo extraño.

— Ve a probarte otra cosa.

— Sí, espera un poco por favor.

Me cambié de ropa y salí del vestidor.

—… ¿Qué tal?

Al decir eso onee-san levantó el pulgar dirigiendo la mano hacia mí. ¿Sin corazón he? aunque parece que está tratando de contener desesperadamente el temblor de sus hombros.

— Es asombroso…. Te queda tan bien que estuve a punto de caer muerta.

—… ¿Caer muerta?

— Um… de un infarto… ah no, no te preocupes.

Después de todo me llaman la atención sus reacciones… pero dejémoslo diciendo que es mi imaginación. Pasaron dos horas hasta que terminó el modelaje de ropa, y onee-san seguía emocionándose mientras agregaba más ropa. Después de terminar cansado de cambiarme de ropa llevé mis manos a una.

— Bien, Onee-san, llevaré…

— Encargada-san, llevaremos todo.

Dijo con una sonrisa de satisfacción.

— ¡Espera! ¡En serio espera!

Intenté detener desesperadamente a onee-san quien intentaba comprarlo todo como si no fuese nada, pero me dejaron de lado y los empleados de la tienda parecían felices, dejando de lado también a todos los demás clientes y nos llevaron a la registradora, ese ambiente era casi como el de un festival.

— Onee-san lo comprará así que no necesitas preocuparte.

— No, te estoy diciendo que comprar todo sería…

— Pero es que todos te quedaban muy ben, no podría elegir una.

Onee-san puso un dedo en su barbilla mientras decía en voz baja “delicioso…” si no puede elegir solo una bastaría con comprarlo todo, esa forma de pensar es demasiado de celebridad. 

— Pero esta tienda es bastante cara…

— Está bien, onee-san siempre compra lo doble sin problemas.

… ¿El Doble?… ¿es mentira verdad?

— Iré a pagar así que espérame un poco.

Si volvió a la registradora con una sonrisa y solo me quedé viendo su espalda sin palabras. No, no, no, son fácilmente más de 40 prendas… ¿pero aun así el doble? Mientras estaba atónito, onee-san regresó.

— Cuando les dije que no podíamos regresar a casa con todo eso dijeron que nos lo enviarían.

— Ya veo, que bueno…

— Si, ¿entonces a donde iremos ahora?

Y así seguí a onee-san en silencio. Tenía mucho miedo de saber así que no le pregunte cuanto fue el costo entre todo…

Las compras explosivas con onee-san continuaron, después de comprar ropa nos dirigimos a comprar algunos muebles, haría falta una cómoda y un escritorio, además de una cama y otras cosas. Desde un principio eso era lo más caro, así que intenté convencer desesperadamente a onee-san para que bajara el nivel, cuando escuché que una cama costaba 400,000 yens me estuvo por salir espuma de la boca. Por otro lado en el departamento de onee-san no había ningún artículo de cocina. Cuando limpiaba el departamento me di cuenta que no había ningún sartén ni vasija. Al preguntarle a onee-san me dijo que nunca había comprado nada como eso, ya me había dado a la idea, pero parece que también es mala con la cocina, dudé de mis propios oídos cuando escuché que nunca en su vida había tomado un cuchillo. Así que, también hace falta comprar utensilios de cocina. Cuando me di cuenta ya era buena hora y cuando salimos de los grandes almacenes ya era de tarde.

— Onee-san quiere una pasta.

— Entonces para mí que sea un huevo con arroz.

Cuando salimos de los grandes almacenes ya estábamos cansados, así que fuimos a almorzar un poco tarde a una cafetería en la que frecuentaban jóvenes parejas. Había escuchado que la comida era buena y cambiaba dependiendo de la estación y como prueba de que era famosa entre parejas habían muchas cuando llegamos, como decirlo, no podía tranquilizarme. ¿Pensaran en nosotros como pareja? Si claro… eso es imposible.

— Disculpen.

Al decidir qué era lo que íbamos a comer, onee-san llamó a un trabajador de la tienda para ordenar. Después llevé a mi boca la bebida que nos habían traído y por fin pude tomar un respiro.

— Como agradecimiento me esforzaré con las labores de la casa.

— Gracias, pero no necesitas esforzarte demasiado, también puedes relajarte sin hace nada.

Estoy agradecido que diga eso, pero no hay manera de que pueda hacer algo como flojear, llegando a este punto entonces cuidemos a onee-san con todo lo que tengo, me dije eso renovando mi determinación.

— Es cierto, esta noche haré la cena…

— ¿He? ¿¡Es en serio!? ¿¡En serio!?

Onee-san cambió rápidamente su expresión, de una onee-san tranquila a la de una niña cuya mamá había aceptado poner lo que ella quisiera en su caja de almuerzo y sonriendo inocentemente, pero de inmediato regresó a como estaba y se aclaró la garganta.

— Este… ¿hay algo que te gustaría comer?

— Ah, es cierto… me comeré todo lo que me des, aunque eso sea un platillo cuyo nombre desconozca y que sea de algún país extranjero, sin importar que sea un platillo que use insectos.

No, incluso a mí no me gustaría comer eso.

— Pero si hubiera sabido que podías cocinar la cena, ¿no hubiera sido mejor que no comiéramos? ¿No dicen que la comida sabe mucho mejor con el estómago vacío?

— Entonces la haré un poco tarde, así que comamos sin preocuparnos.

— Muchas gracias, lo esperaré con ansias.

Onee-san sonrió mientas ponía ambos codos sobre la mesa.

—…

Al verla pensé…. Después de todo la forma de ser de onee-san es extraña. A pesar de que ayer era una onee-san inocente hoy claramente es una onee-san genial, pero si ponía suficiente atención podía vislumbrar momentos en la que ella se comportaba como ayer, realmente no sé cuál de las dos es la verdadera. Ayer había perdido la conciencia en varias ocasiones así que puede tener cierta inestabilidad…. ¿Qué hago? Podría estarle pasando algo malo… ¿debería llevarla de nuevo al hospital?

— Por cierto onee-san.

Cuando me preocupaba por eso traté de preguntarle algo que había estado preguntándome desde mucho antes.

— La verdad es que hay algo que había querido preguntarte.

— ¿Algo que preguntarme? ¿Qué será?

—…  ¿Cuál es tu nombre?

—.. ¿He?

Onee-san conoce mi nombre pero yo no sé el nombre de onee-san. Y es por eso que desde ayer todo el tiempo le he estado diciendo “onee-san”

— A partir de ahora estaré a tu cuidado, así que pensaba en que tal vez podía llamarte también por tu nombre.

— Este…

Y al hacer eso onee-san parecía estar en problemas volteando a ver hacia otro lado.

— Lo siento… eso es imposible

— ¿He? ¿A que te refieres?

¿Acaso hay alguna situación complicada? Aunque no puedo pensar en ninguna situación que evite revelar su nombre.

— Solo de imaginarte diciendo mi nombre mi cabeza deja de funcionar… no es eso… no es nada, realmente no suelen decirme por mi nombre real en mi trabajo.

Con esas palabras puedo darme una idea de lo que está queriendo decir… ya veo, en ese tipo de tiendas normalmente no se usa el verdadero nombre.

— Entendido, no te obligaré a decírmelo si no quieres.

— No, no es como que no quisiera, y estoy agradecida que quieras llamarme por mi nombre pero…. Unununu.

Después de que onee-san se llevara las manos a la cabeza por un tiempo ocupada por en su mundo, se llenó de determinación y me volteó a verme.

— Entendido…. Te lo diré pero… ¿podrías esperar un poco a que me acostumbre a que me digas así antes de que lo hagas?

— Entendido.

Onee-san puso las manos en su pecho y respiró profundamente. Repitió el proceso varias veces, y después comenzó a hablar decidida.

— Sa, saohi… ¿¡…!?

Se mordió la lengua por completo y se tapó la boca con las manos mientras sus hombros temblaban.

— E, ¿estás bien?

Movió la cabeza de arriba abajo con los ojos llenos de lágrimas… es la primera vez que veo a una persona morderse la lengua diciendo su propio nombre…

— Lo ¡lo siento! Estoy bien.

Esa forma en que me volteó a ver con los ojos con lágrimas es bastante linda.

— El nombre de onee-san es…. Saori, Shijou Saori.

— Saori-san…. Que hermoso nombre.

Creo que le queda perfecto a su imagen de onee-san, su nombre suena como de alta clase.

— Después de todo es inútil…

— ¿He? ¿¡Onee-san!?

¿¡Pero por qué!? Ni siquiera la he tocado y se desmayó.

— ¿Onee-san? ¡Onee-san! ¡Quédate conmigo por favor!

Al mismo tiempo en que grité, un empleado se acercó para ver qué era lo que estaba pasando. Al final Onee-san despertó después de cinco minutos, preocupamos a los empleados, las personas alrededor nos veían de una manera extraña, por lo que no era momento como para comer tranquilamente.

● ● ●

Después de haber terminado de comer nos disculpamos con el empleado y salimos de la cafetería. Onee-san terminó perdiendo la conciencia, pero aun asi, a pesar de que logró decirme mi nombre lo mejor será que lo dejemos así. No tengo que olvidar tener cuidado de no llamarla por su nombre ni tocarla. Después de todo lo ocurrido y terminado con nuestros planes caminamos por la ciudad sin ningún objetivo.

— Es bueno caminar tranquilamente así de vez en cuando.

— Es cierto, también hace un buen clima.

— Últimamente he estado dando vueltas de arriba a abajo por el trabajo por lo que es un buen respiro.

Dijo eso después de estirarse levemente.

— Es cierto Eita-kun, ¿hay algo más que desees?

— No… creo que es suficiente, muchas gra…

Apenas lo estaba diciendo y recordé que se me había olvidado algo, es cierto… hay algo que tengo que comprar.

— Hay un lugar al que quiero ir, ¿está bien?

— Si, ¿a dónde quieres ir?

— Al a tienda de electrónica.

Al decirle eso Onee-san inclinó la cabeza, y así dejamos ese lugar.

Nos dirigimos a un centro comercial que se encontraba en dirección contraria de los grandes almacenes. Ambos estaban conectados a la estación por lo que llegamos rápido a la tienda que tenía un piso. Al llegar a la tienda me dirigí directamente a mi objetivo.

— Después de todo no hay…

— Eita-kun, ¿qué estás buscando?

— La verdad es que busco una vieja videocasetera.

— ¿Videocasetera?

Asentí ligeramente.

— Desde mucho antes solía grabar doramas de la televisión en videocasetes, y cuando dejé mi departamento las traje conmigo, pero la videocasetera parecía estar rota…

— ¿No los tienen en DVD?

— Son viejos doramas por lo que no los han vuelto a sacar a la venta.

Después de todo no habían en las esta tienda… tal vez pueda encontrar algo si voy a una tienda de segunda mano o busco en línea, cuando pensaba en eso.

— Preguntémosle a los trabajadores.

Onee-san dijo eso y le habló a un trabajador que se encontraba cerca, después de hablar un momento bajó la cabeza con una sonrisa y regresó.

— ¡Eiya-kun, si tienen!

— ¿¡En serio!?

Estaba tan feliz que sin querer levanté la voz.

— Me dijo que no tenía guardados pero puede que haya algunos en el almacén, como está cerca dijo que iría por él.

— Que bueno…

— Además, también le pedí de una vez cables y otras cosas necesarias para hacer grabaciones, ya que parece que ya hay muy pocos video casetes, ¿eso es mejor cierto?

Ya veo, en ese caso ya no tendré que preocuparme de que se me ropa la videograbadora.

— ¿Pero entre todo será caro verdad?…

— Este bien, yo lo pagaré.

— Pero…

— No te preocupes, la verdad es que estoy algo feliz.

— ¿Onee-san? ¿Por qué?

Al preguntarle, continuó con una sonrisa como si fuese evidente.

— Es que Eita-kun, desde ayer estabas conteniéndote mucho ¿verdad? Y es la primera vez que me dices que quieres algo… estoy un poco feliz por eso.

Como decirlo… es como si las palabras de agradecimiento ya no fueran suficientes. Incluso aunque me diga que le gusto apenas es el segundo día desde que comenzamos a halar así, a pesar de que haya conocido a mi padre desde hace un año, no puedo creer que le haya pedido que me cuidara hasta este extremo.

— Es cierto, ¡también compremos una televisión y aire acondicionado para tu habitación!

Pensaba mientras veía la espalda de onee-san dirigiéndose emocionada a un trabajador de la tienda. Hay demasiadas cosas que no conozco en ella, y no es como si no me preocupara por su cambio de forma de ser de ayer para hoy, pero aun así… pensé en esforzarme por Onee-san.

☆ El diario de Onee-san ☆

Ah! Moo, ¡ya no puedo! ¡Eita-kun es demasiado lindo con toda esa ropa occidental que se probó! Estaba tan excitada que por poco terminaba siendo yo misma, ¿está bien verdad? ¿No se dio cuenta cierto? Además de pronto me dijo que quería saber mi nombre… estaba bastante feliz pero… pero… ¡a pesar de que le dije que no podía me llamó por mi nombre y sentí como si mi alma se saliera! ¡si me comienza a llamar por mi nombre todos los días terminaré muriendo por tantos desmayos!…

¡Ah, ya sé! Tengo que hacer un seguro de vida con Eita-kun como beneficiario en caso de que onee-san muera de un infarto. Seria genial si él pudiese vivir sin problemas. 

Le han pasado muchas cosas a Eita-kun que ha de estar inseguro… así que onee-san te mantendrá, te apoyara, solo espero que algún día seas mi amo de casa… ehehe.

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