Bueno, a pesar de que hallamos resuelto el problema de la vivienda, no es como si no quedara nada más, mejor dicho, porque se resolvió un problema ahora hay que enfrentar el próximo, puede que esté exagerando, pero el próximo problema es… el dinero.
Si pienso en el futuro no puedo ignorar el dinero, se dice mucho que el dinero es lo primero, necesito dinero para poder pagar la matrícula de la universidad así como de los útiles escolares, incluso algún día me gustaría obtener mi licencia de conducir, también juntar algo de dinero para cuando sea necesario, . Puede que las personas crean que por ser estudiante de preparatoria no debería de preocuparme por el dinero, pero desde que mi padre dijo que no regresará al país por varios años tengo que hacerlo.
Si le pido consejo a onee-san de seguro me dirá que ella lo pagará todo sin duda alguna, pero no puedo ser tan consentido, a pesar de que este siendo mantenido creo que tengo que hacer todo lo que esté a mi alcance, así que pensaba en volver a buscar trabajo por lo que de camino al departamento pasé por una tienda para tomar una revista gratuita de empleos, pero…
— Tengo que pensar en otras cosas además del trabajo de medio tiempo…
A cambio de ser mantenido por onee-san estaré haciendo todas las labores de la casa, por eso es que tengo que tomarlo en cuenta a la hora de elegir empleo, creo que buscaré algo que me permita trabajar a la vez que apoyo con las labores de la casa, o al menos alguno que tenga un horario como el trabajo que tenía.
— Pero después de todo necesitaré hablarle a ella ya que necesito el permiso mi tutor…
Estaba pensando en ello que cuando me di cuenta ya había llegado al departamento, Y fue cuando usé la tarjeta-llave para abrir la puerta.
— Esto es…
En la entrada había unos zapatos que nunca antes había visto. Tuve una mala sensación y sin pensarlo volví a cerrar la puerta para pensar… esos zapatos no eran de onee-san. Cuando estaba limpiando la habitación de onee-san los vi todos, además los zapatos que se había llevado onee-san esta mañana aún no se encontraban.
— ¿Onee-san salió a comprar algo?
No, eso no puede ser, onee-san siempre me manda un mensaje diciéndome a qué hora saldrá del trabajo, por lo que debería de haber llegado antes que yo al departamento… honestamente tengo un mal presentimiento.
— No me digas que… ¿¡un ladrón!?
A pesar de que sea un edificio con mucha seguridad las posibilidades no son de cero. He visto programas de televisión en los que los ladrones usan métodos con los que un novato siquiera pudiese imaginar para poder ingresar a una casa. ¿El ladrón entró sabiendo que hay una gran cantidad en efectivo? Por eso le dije que no lo tuviera así… no, no sirve de nada pensar en ello ahora, primero tengo que corroborar la situación. Tomé el celular y le marqué a Akane-san.
— “¿Eita-kun? ¿Qué sucede?
— Akane-san, ¿podrías venir al departamento de onee-san?
— ¿Al departamento de Shijou-san?
— Acabo de regresar pero… hay unos zapatos que no conozco en la entrada…
—… ¡Entendido! ¡Iré enseguida!
Solo con eso se ha de haber percatado de la situación, cortó la llamada y guardé mi celular en el bolsillo, lo mejor será esperar a Akane-san… pero puede que aún no haya huido el ladrón, estamos en el último piso del edificio ¿Por dónde huiría?
— ¿Vemos como están las cosas adentro?…
Volví a pasar la tarjeta-llave y llevé mi mano a la perilla. Comencé a abrir lentamente la puerta para ver de nuevo esos zapatos… eran de mujer, entonces puede que logre hacer algo por mi cuenta. Entre en la habitación y eche un vistazo a la sala de esta, y una mujer se encontraba sentada en el sofá.
— ¿Quién es?
La mujer de traje negro me fulmino con la mirada… era una mirada tan fuerte que me sentí como una rana siendo observada por una serpiente.
— ¿Quién es usted? Está entrando sin permiso, llamare a la policía.
— ¿Él que está entrando sin permiso eres tu verdad? ¿Porque hay un estudiante en este departamento?
— ¿Yo?…
Ambos estábamos confundidos mientras nos observábamos, era como si ambos sospecháramos del otro. Ahora que la veo bien, la mujer tiene un traje negro y su cabello largo bien arreglado, solo tenía consigo una bolsa, y no habían rastros de que el departamento hubiese sido desordenado, no importa como la vea, no parece una ladrona, por lo que solo se me ocurrió una opción.
— No me digas que… ¿conoces a onee-san?
— ¿Onee-san? ¿Te refieres a Saori?
Solo con esa frase termine con cualquier señal de alerta que tenía, después de todo ella es una conocida de onee-san. Y cuando estaba por volver a preguntarle…
— ¡Eita-kun! ¡Ya regresé!
Escuche la voz de onee-san desde la entrada junto con el sonido de sus pisadas corriendo, llegando a la sala de estar.
— Hoy termine de trabajar temprano, así que salgamos a come… ¿¡…!?
No termino su frase y dejo de moverse. En el siguiente instante su cara se puso pálida.
— Por… ¿por qué Chika-san está aquí?
— Saori, ¿podrías explicarme que está sucediendo?
— E, este…
La mujer a la que onee-san llamo Chika-san se le quedaba viendo, y ella desvió la mirada mientras sudaba, era como si fuese a una niña que fue atrapada por sus padres haciendo una travesura.
— ¡Eita-kun Huyamos!
De pronto onee-san me tomo del brazo y se dirigió corriendo a la puerta, pero apareció una persona que nos interrumpió el camino.
— ¡Eita-kun! ¿¡Donde está el ladrón!?
Para bien o para mal justo frente a la puerta se encontraba Akane-san.
— ¡¡Haaaaaaa!!
Onee-san comenzó a gritar, no teníamos a donde huir estando entre Akane-san y la mujer de traje. Realmente no sé qué es lo que está sucediendo pero creo que será algo problemático.
— Ni en mis sueños hubiera pensado que te hubieras llevado a un estudiante de preparatoria.
— ¡No me llevé a nadie!
Frente a Chika-san que se llevaba las manos a la cabeza onee-san y yo estábamos inclinados. Por cierto, Akane-san también estaba como si fuese un gato que tomamos prestado, hace rato sentí con la mirada como decía “¿puedo quedarme verdad?” Pero ahora esta incomoda y tranquila en silencio.
— Últimamente te has estado esforzando mucho en el trabajo, y apenas terminas te vas directo a casa por lo que creí que podría tratarse de un hombre… pero de entre cualquiera tenía que ser un menor de edad.
— Ununu….
Frente a Chika-san onee-san no podía contestarle nada.
— Este… onee-san, esta persona es… ¿¡…!?
En el momento en que hable sentí su afilada mirada y mejor me calle, desde el primer momento que la vi ya lo había pensado pero, es difícil hablar cuando Akane-san me ve así no dice nada con la boca pero con su mirada es como si me dijera “¡cállate!” con una sorprendente presión. Pensé en quedarme tranquilo y en silencio por un tiempo cuando…
— Esta persona es la presidente ejecutivo de las oficinas a las que está afiliada onee-san, Igarashi Chika-chan.
— ¿¡Presidente ejecutivo!?
Termine hablando por la sorpresa y me vio con una mirada más feroz… escuche una historia en la que no hay después, cuando se ve a los ojos aquella que despide una mirada congelante…
— Lo, lo siento
Pero… era claro que me sorprendería. Una empresa de actrices… solo es mi imaginación pero creí que sería una persona mayor, pero al ver a Chika-san parecía ser bastante joven posiblemente no había mucha diferencia con onee-san, además de que es súper linda, si me hubiese dicho que es una actriz amiga me lo hubiese creído.
— ¿Y? ¿Podrías explicarme lo que está sucediendo?
— Si (x2)
No podíamos llevarle la contraria, así que onee-san y yo comenzamos a explicarle la situación.
Hace un año había salvado a onee-san de un acosador, después de eso onee-san había venido a verme a la tienda en la que trabajaba a medio tiempo, pero al perder el trabajo y mi departamento onee-san termino dándome cobijo y manteniéndome, se contactó con mi padre y termino convirtiéndose en mi tutora legal.
La explicación se alargó y creo que terminamos alrededor de media hora hablando de eso.
— Ya veo…
Al terminar de hablar Chika-san tenía una expresión complicada…
— Saori, ¿qué planeas hacer?
— Como que ¿qué planeo hacer?…. planeo vivir junto a Eita-kun de ahora en adelante.
— Tu… ¿no sabes en qué posición te encuentras?
— U… ununu…
— ¡No es ununu!
— Si…
Y onee-san se encogió más de hombros.
— Aunque no tengas problemas legales por haberte convertido en su tutora que piensas que pasara si los medios se enteran, está claro que escribirán hasta lo que no has hecho al estar viviendo con un menor de edad.
— Eso es… ¡pero no se darán cuenta!
Onee-san no era la cool de siempre, parecía una niña siendo regalada. Y al verla así Chika-san suspiro.
— Que no se darán cuenta… hasta hace poco eres una actriz muy famosa no sabemos en qué momento pueda aparecer algún reportero de una revista a seguirte, pero su sucede se convertirá en un escándalo, está la posibilidad de que rompas con la promesa ¿y cuánto crees que costara?
— Ununu…
— Posiblemente no baje de mil millones…
— Mil…
Y onee-san perdió el habla, era entendible la preocupación de Chika-san Akane-san y yo también estábamos preocupados por eso.
— ¿Por qué no me dijiste nada de esto?
— Porque si te decía te ibas a enojar…
— No pongas excusas como si fueses una niña.
— Pero…
Y Chika-san volteo a verme.
— ¿Ichinose-kun cierto?
— Ah, si
— Como presidenta ejecutiva de la compañía en la que está afiliada Saori, te doy las gracias por haberla salvado hace un año del acosador, si no lo hubieras hecho no sé lo que sería de ella en este momento.
— No…
— Pero este es otro asunto.
Apenas iba a decir algo y su expresión cambio por completo.
— Siento mucho lo de tu padre, pero hay muchas instalaciones que se podrían hacer cargo de jóvenes en tu situación ¿verdad? No necesariamente hace falta que Saori este viendo por ti.
Chika-san continuó hablando. Creo que no había nada que hacerle, en su posición estaba buscando evitar que ocurriera un escándalo alrededor de onee-san, no había manera de que permitiera que viviera con un menor de edad. Aún más siendo que onee-san actualmente es la actriz más popular. Si estuviera en la posición de Chika-san posiblemente diría lo mismo.
— Sé que estoy siendo demasiado dura, pero lo mejor sería que salieras lo más…
— ¡Chika-chan!
Chika-san no termino de hablar, onee-san había gritado interrumpiéndola.
— ¡No importa lo que digas, no me alejaré de Eita-kun!
—… Onee-san.
Onee-san se le quedo viendo llena de determinación a Chika-san. Esa expresión tenía una seriedad que no había podido imaginar de ella.
— Y traje a Eita-kun por mi cuenta, me convertí en su tutora y vivimos juntos por mi decisión, Eita-kun no ha hecho nada malo, sin importar lo que suceda no me alejare de él. Y no solo eso… gracias a Eita-kun los problemas de limpieza de mi habitación se han terminado, cocina para mi todos los días y antes se me hacía tarde pero ahora ve que no me quede dormida… si no estoy con Eita-kun no sirvo.
Y al decir eso Chika-san volteo a ver al departamento como si lo hubiese recordado. Era como si no pudiera creer y después volteo a verme.
— Es cierto, ya decía que había algo extraño en el departamento, también escuche que el tercer trabajador de limpieza había huido… ¿fuiste tú el que limpio?
— Si, a cambio de estar al cuidado de onee-san me encargo de las labores del hogar.
—He… Eres bueno si pudiste limpiar el departamento en un estado como ese.
— ¡No solo es bueno! ¡Los profesionales salieron huyendo, Eita-kun es aún mejor que cualquier profesional!
No, espera onee-san no creo que sea momento de que te pongas orgullosa por eso ahora, mientras que yo estaba preocupado onee-san comenzó a presumir de mis habilidades y al terminar continuo con un “¡su comida también es bastante deliciosa!” Chika-san sin cambios seguía escuchando con una expresión dura, termino de hablar y después de un pequeño silencio.
— Entendido.
Chika-san dijo después de suspirar.
— Por ahora dejémoslo con que he entendido la situación, volveremos a hablar de esto en otro momento, pero hasta entonces que nadie se dé cuenta de esto.
— Chika-san… gracias.
Onee-san se acercó a Chika-san y tomo sus manos agradecida.
— No estoy diciendo que lo esté admitiendo, pero no es como si todo fuesen deméritos, estaré pensándolo.
Siendo como si solo lo estuviera diciendo como excusa…. Pero al menos nos hemos salvado por ahora.
— Me retirare por hoy, esta es mi tarjeta con mi número de contacto.
— Muchas gracias.
Al voltear a ver la tarjeta que me ofreció, tenía un logo de una casa con el nombre de la compañía “Second house” y a un lado el título de presidente ejecutivo, su nombre y teléfono… he… Onee-san trabajaba para Second House…
—Ah, y…
Chika-san se detuvo como si hubiese recordado algo y se le quedo viendo a Akane-san.
— Ya decía que te había visto en alguna parte, al final resultaste ser una cosplayer famosa ¿cierto? ¿Por qué estás haciendo Cosplay de policía?
— ¿He? (x3)
Reaccionamos los tres al mismo tiempo.
— ¿Me conoces?
— Sí, he tenido la oportunidad de escuchar de ti en varias ocasiones por cuestiones de trabajo, últimamente ha habido muchas personas que realizan esa clase de actividades que terminan convirtiéndose en actrices.
Es cierto, ha habido ocasiones en la que he visto cosplayers por televisión. Mejor icho, hay personas que actúan en internet al grado de no perder contra las de televisión.
— ¿Y? ¿Por qué?
— Este… la verdad es que hago cosplay pero mi verdadero trabajo es de policía, fui yo la que tomo la información de ambos en aquel incidente del acosador de Shijou-san… Hoy Eita-kun me llamo por eso fue que vine…
— Bueno, entonces también te daré una tarjeta a ti, como eres policía no creo que vayas a decir algo pero…. No vayas a decir nada siquiera por equivocación.
Después de decir eso Chika-san dejo el departamento.
— ¿Por qué todos cuando me ven con el uniforme de policía creen que estoy haciendo cosplay?…
Posiblemente es porque eres muy hermosa en tu uniforme pero no había manera de que dijera eso frente a onee-san, pero ese ha de ser el 90% de la razón.
— Entonces yo también me iré, si ocurre algo llámame por favor.
— Si, siento haber hecho tanto escándalo.
— Y Shijou-san…
Después de verme con una sonrisa cambio por completo al voltear a ver a Onee-san.
— No he perdido solo porque este viviendo juntos… no, no es eso, no vayas a hacerle nada extraño, por más que seas su tutora si haces algo contra la ley te arrestare.
— No recuerdo que a mí me hayan dicho nada por exhibicionismo.
— ¡Quien sugieres que está de exhibicionista! ¡No recuerdo que me hayan dicho eso!
— He… ¿puedes decir eso después de que le muestre estas fotografías a Eita-kun?
Onee-san levanto el celular y se lo mostro a Akane-san quien se quedó sin palabras.
—De. de… de donde….
Akane-san estaba sorprendida, parece ser aluna imagen que podrían hacerla parecer una exhibicionista… posiblemente ha de ser alguna haciendo cosplay, pero es cierto, hay muchos trajes en las que se expone mucha piel y dependiendo del lugar y la hora podría ser arrestada…. Me gustaría ver esa foto…
— En serio… los policías en estos días son problemáticos, no solo acercándose a menores de edad usando su trabajo de policía como excusa sino que exponiéndose así al público… creo que terminare enviándoles un pequeño mensaje a los de la estación de policía…
— ¡No hagas eso por favor!
— Si no quieres entonces vete de una vez.
— ¡Pero antes elimina esa fotografía!
Akane-san trato de robarle e l celular y onee-san no lo soltaba. Me gustaría meterme entre ambas, pero ellas se separaron de pronto.
— Bueno, algo como esto no hay problema.
Teníamos el asunto de Chika-san, por lo que ambas no tenían la energía para continuar con eso. Akane se dirigió arrastrando los pies a la entrada.
— Siento lo de hoy.
— No te preocupes, si ocurre algo más puedes llamarme, ¡estaré disponible las 24 horas para ti!
—S i, muchas gracias.
Después de despedir a Akane-san en la entrada regrese a la sala de estar. Y al hacerlo onee-san estaba sentada en el sofá abrazándose las piernas con un aura pesada. Parece que le había afectado lo de Chika-san, estaba claramente deprimida.
— Lo siento…. Eita-kun.
— No, no tienes que disculparte.
— No creo que viniese Chika-san al departamento.
— Yo también estaba sorprendido, al llegar encontré unos zapatos desconocidos en la entrada.
— Le había dado una llave del departamento a Chika-san en caso de que ocurriese algo, pero dijo que llamaría antes de venir… posiblemente vino porque sospechaba de algo…
— ¿Pero así está bien no? Ya sea tarde o temprano se hubiera dado cuenta, y es como Chika-san dice, si los medios se enteraran se convertiría en un escándalo. Creo que fue una suerte que Chika-san se enterara antes de eso.
— Uuu…. Eita-kun eres muy amable.
Y al decir eso onee-san me tomo por la manga de la camisa. Cuando estamos solos casi siempre es una onee-san tranquila y cool, pero creo que frente a Chika-san se comporta como una niña. Me siento mal por onee-san pero, me siento feliz por haber descubierto otra cara de ella.
— Pero puedes estar tranquilo, Onee-san siempre estará con Eita-kun!
Estaba un poco más tranquilo con sus palabras.

★El Diario de onee-san★
¡¡Ahh!! ¡Chika-chan se enteró de todo! No pensé que llegaría así al departamento, lo había guardado en secreto porque sabía que iba a estar en contra… parece que por ahora lo entendió pero no sé qué es lo que sucederá después. No importa lo que pase nunca me alejare de Eita-kun! Pero bueno, es como lo dice, tarde o temprano se hubiera dado cuenta…
Eita-kun y yo le contamos casi todo a Chika-san pero solo hay una cosa que no le dije… y eso es que la mamá de Eita-kun es Mizusaki Miyuki.

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