—…

— La habitación está en el último piso.

En cuando llegamos a los departamentos me quedé sin habla, frente a mí se encontraba un edificio de más de 30 pisos. Era el edificio más alto del lugar, es un lugar donde viven las personas ricas, y además vive en el último piso… ¿quién es esta onee-san? Solo con voltear a ver arriba me duele el cuello.

— Eita-kun, ven.

— Ah. Si…

Creo que me llamó por mi nombre, aunque parece que no fue solo mi imaginación. ¿Por qué sabe mi nombre? Nos hemos visto en otro lugar además de mi trabajo, y no usaba ninguna placa con mi nombre… me acerqué a la puerta mientras pensaba en eso, y ella la abrió usando una tarjeta-llave. Al entrar había una nueva puerta, y la desbloqueo del mismo modo… doble puerta, parece que se toman en serio la seguridad. Una vez adentro sin querer deje salir mi voz.

— Uwaa…

Allí se expandía un lugar como el lobby de un hotel, en la entraba habían alineados varios sofás que parecían bastante caros, incluso daban bebidas, al voltear a ver el letrero con indicaciones, pude ver que tenían un salón de teatro, sala de observación, e incluso sala de invitados. ¿El hombre de traje que se encuentra en lo que parece ser la recepción es el encargado?

— Bienvenida de regreso.

— Ya legue.

Onee-san le regresó el saludo moviendo la mano con una sonrisa, yo incliné un poco mi cabeza mientras leía su placa que decía “Conserje” 

— Departamento con conserje…

— ¿Nn? ¿Pasa algo?

Onee-san extrañada se me quedó viendo, la distancia entre nosotros era muy poca, que sin pensarlo desvié la mirada.

— No… solo pensaba que vives en unos departamentos sorprendentes.

— Me mude hace alrededor de medio año, antes vivía en un departamento normal, pero pasé por algo terrible una noche en la calle, así que pensé que sería mejor un lugar donde la seguridad fuese mucho mejor.

— Ya veo… la seguridad por aquí no es demasiada buena…

Anteriormente, cuando era estudiante de primer año hubo una ocasión en la que salvé a una chica de un acosador cuando regresaba del trabajo. Bueno, aunque diga que la salvé solamente grité y el acosador salió corriendo, después de eso le informé a la policía pero no es como si pudiesen haber hecho nada en especial. Dejando de lado si la seguridad es mala o buena, no es malo que una mujer que vive sola se preocupe por buenas medidas de seguridad… pero aun así creo que este departamento es demasiado. No puedo pensar que una persona normal viva aquí. Cada vez más me preguntaba quién es ella.

— Por aquí.

— Si.

Subí al elevador como me lo indicó, y en un instante llegamos al piso superior.

— Esta es mi habitación.

Después de deslizar la tarjeta-llave frente a la puerta, esta emitió un pequeño sonido electrónico anunciando que había sido desbloqueada, en cuando ella entró en la habitación frente a mi apareció una vista increíble.

— ¿He…?

Desde el pasillo de la entrada hasta donde podía ver de la sala, todo estaba desordenado. Ropa entre bolsas de basura al punto de que no había un lugar donde pisar, las bolsas de basura eran las que se dan en mi trabajo y estaban llenas de cajas de almuerzo, no podría decir que sea un ambiente en el que una persona pudiese vivir. Si… parecía como si un ladrón acabase de entrar.

— Que mal…

Sin pensar dije eso ante la miserable escena. Por más que haya venido un ladrón no había necesidad de desordenar tanto ¿verdad? No, no es momento para quedarse a admirar la escena tranquilamente, primero hay que llamar a la policía.

— ¡¡Aaaaaaaaaaaaaaa!!

En el instante en que pensé eso, onee-san se tomó la cabeza y comenzó a gritar.

— ¡Eita-kun, lo siento! Limpiaré de inmediato, ¡esperameee!

— ¿He?… ¿limpiar?

— ¡Te equivocas, normalmente viene alguien que me ayuda a limpiar una vez a la semana! ¡Haaaa!

Se puso frente a mí y comenzó a mover las manos intentando esconder la habitación.

— Este…

Es decir… no fue un ladrón el que desordeno todo, ¿fue onee-san?

— Se suponía que tenía que venir hoy, ¿entonces por qué?

Comenzó a reunir la basura desesperadamente mientras lloraba, y al voltear a la caja de zapatos de la entrada, pude ver que habían dejado algo.

— (Lo siento, a pesar de que es mi trabajo es imposible limpiar esta habitación…)

— Onee-san…

— ¿He?

Al mostrarle la nota que al parecer habían dejado para ella, solo pudo mostrar una expresión de desesperación.

— ¿¡Por qué!? Es el tercero este año…

Cayó al suelo mientras decía eso… el tercero… es decir onee-san es la típica chica que no puede ordenar, ¿es por eso que había contratado a quien le ayudara pero al ser tan difícil de limpiar terminó huyendo? Volví a ver a los alrededores… si, con eso dan ganas de salir corriendo.

— Un…

¿Era un Shock para ella ver así la habitación? ¿O es que está preocupada porque no sabía que es lo que hará a partir de mañana ya que la persona que le ayudaba huyó? Posiblemente sean ambas, se lamentaba mientras tenía las manos en la cabeza… no hay remedio.

— Onee-san, te ayudaré, limpiemos juntos.

— ¿He…?

Tenía una expresión entre llanto y sorpresa.

— La verdad es que soy bueno en ello.

Después de decir eso comencé a limpiar el departamento…

Fue bastante difícil limpiar el departamento de onee-san. La sala que estaba completamente llena de bolsas de basura que incluso salían hasta el pasillo, tenía ropa que que lanzaba apenas quitársela por lo que no había manera de que simplemente lo tirara todo, al principio estábamos separándolas mientras escuchaba a onee-chan desesperada pero… ¿por qué será? Pareciera como si onee-san hubiera dejado de pensar frente a la basura. La sensación vivida de sus ojos comenzó a desaparecer poco a poco, y cuando parecía comenzar a moverse como un robot oxidado terminó por detenerse por completo, fue como si se hubiese convertido en un objeto más de la habitación. Honestamente es un estorbo así que hice que se retirara al sofá y continué solo.

Cuando terminé de juntar toda la basura ahora era el turno de limpiar alrededor del suelo y la cocina. El suelo estaba bastante sucio pero debido a que venían a limpiar a plazos fijos que, sin importar que la suciedad se hubiese acumulado, fue volviéndose limpio en poco tiempo. Continué así desde la sala, la cocina y la tina del baño.

Una hora después de haber comenzado con la limpieza.

Cuando estaba terminando de limpiar la tina ya era alrededor de la una de la mañana.

— Eso tenemos por ahora…

Suspiré con alivio mientras observaba la limpia habitación. La verdad es que me gustaría pasar la aspiradora limpiar el barandal y las ventanas, y hacer algo con la ropa para lavar que se ha estado acumulando pero si hago algo como eso a altas horas de la noche le ocasionaría problemas a los vecinos. Pensaba en dejarlo por hoy, bastaría con hacerlo hasta mañana. Debido a que estuve viviendo solo obtuve habilidades para los quehaceres de la casa naturalmente… pero jamás creí que fueran tan útiles hasta este día. 

— Onee-san, terminé.

— Nn…

¿Fue cansado esperar a que terminara de limpiar? Estaba durmiendo sobre el sofá.

— Su expresión es hermosa al dormir…

Me puse a un lado de ella y me le quedé viendo a la cara, sin pensarlo terminé  diciendo eso fascinado, contornos faciales bien definidos, las líneas de sus ojos y largas pestañas, piel blanca como si fuese transparente, no le encuentro ningún defecto. Al verla tan cerca, puedo volver a apreciar lo hermosa que es, y al quedármele viendo de cerca por un tiempo…

—… ¡¡haaaa!!

Saltó al mismo tiempo en que abrió los ojos.

— ¡Lo siento! Me quede dormida… ¿he?

Volteó a ver a los alrededores con los ojos bien abiertos.

— Esta limpio… esto… Eita-kun, ¿lo hiciste tu solo?

— Si, aunque parece que me tomó algo de tiempo.

— ¡Eres sorprendente Eita-kun!

Observaba la habitación como si dudara de sus ojos, hablando con ánimos.

— Solo limpié un poco, no es nada sorprendente.

— ¡Um! ¡Es sorprendente que pudieras dejar tan limpia la habitación tu solo!

Me alagaba con una mirada brillante… si me alaga así me dan algo de cosquillas.

— He estado viviendo por mucho tiempo solo, por lo que soy bueno con las labores del lugar, gracias a eso mis amigos me dicen “hasta pareces una ama de casa”…

—… ¿ama de casa?

Y al decir eso sus ojos brillaron con intensidad mientras me observaban. Más que decir que brillaban se sentían como si albergaran llamas de expectación… ¿era mi imaginación verdad? 

— ¿Pasa algo?

— Um… no es nada… ¡ah! ¡Es cierto!

Después de decir eso se puso de pie como si recordara algo y comenzó a buscar en el fondo del closet. ¿Qué está haciendo? Cuando pensaba en ello regresó con algo en la mano.

— Tengo que agradecerte por dejar tan limpia la habitación.

— No, no necesito que… ¿he?

Dudaba de mis ojos al ver lo que me había entregado.

— Toma, es poco pero acéptalo por favor.

— ¿He? ¿He? ¿Heeee?

Lo que tenía en mi mano era un montón de Fukuzawa Yukichi No podía articular palabra al no saber qué era lo que estaba pasando.

— E… ¿esto es?

Levanté la mirada con mis manos temblando con el dinero, y al hacer eso pude ver una gran sonrisa en onee-san.

— Por hacer el trabajo de la persona que me ayudaba…. Así que… ¿ne?

¿Por qué lo dice como si fuera algo evidente?.. Ne… aunque me diga eso, ¿esto es en total 1,000,000 verdad? Es decir, si gano 1000 yens por hora…. Esto es lo mismo que si trabajara 5 horas al día por 200 días  ¿¡y lo conseguí en hora y media!?…. ¿es mentira verdad?

— No, lo siento no puedo aceptar esto.

Era demasiado pesado como para soportar aceptar tanto dinero, así que se lo regresé.

— Pero es obvio que un buen trabajo sea pagado, además no pensé que Eita-kun fuese a limpiar mi habitación… no necesitas contenerte, ¡acéptalo por favor!

— No, no, no, ¡esa cantidad es demasiado!

— No digas eso, ¡son mis verdaderos sentimientos!

¡Es extraño que tus verdaderos sentimientos sean 1,000,000 por hora! ¿Qué pasa con esta conversación?

— Me estas permitiendo quedarme por lo que es evidente ayudar al menos con la limpieza, así que no puedo aceptar el dinero.

Acabando de decir eso le regresé el dinero, pero ella dijo mientras lo abrazaba.

— ¿¡No quieres el pago después de todo este trabajo!?… ¡qué buen chico! ¿¡Cómo te criaron para que fueses tan bien chico!? ¿He? ¿¡Que!? ¿¿¡¡¡¡Eres un ángel!!!!??

Gritó demasiado fuerte a pesar de ser tarde por la noche, de ser posible me gustaría que no les causara problemas a los vecinos.

— Entendido… pero si lo quieres puedes pedírmelo cuando quieras.

Onee-san guardó con lastima el dinero, aunque yo tampoco puedo pensar que no sea una lástima… si, por ahora dejémoslo así.

Continuábamos sentados en el sofá después de tranquilizarnos, y me volví para ver a onee-san mientras se llevaba algo de té que había servido a la boca.

— Este… gracias por el día de hoy.

Volví a darle las gracias bajando la cabeza.

— No te preocupes, no necesitas ser tímido.

Decía con una expresión tranquila.

— Por halla te había preparado… ejem… por allá hay una habitación que puedes usar como gustes.

¿Que fue eso? ¿Habré escuchado mal?… si, de seguro fue mi imaginación.

— Me imagino que habrán cosas que necesites para la vida diaria, así que vayamos juntos a comprarlas mañana.

— No, no, solo me quedaré una noche, no tienes que…

— ¡No digas solo una noche quédate lo que quieras!, es más, ¿¡podrías quedarte toda tu vida!? ¡Yo pondré el dinero que se necesite para vivir así que no necesitas preocuparte, también pagaré tu escuela asi que esta bien! Si quieres continuar estudiando yo pagaré la universidad, si no te gusta trabajar yo trabajare tu parte…

— Ah es… ¡¡Espera un poco por favor!!

La interrumpí sin pensarlo… ¿pero qué?… entre más hablo con onee-san la imagen que tengo de ella va cambiando. Aunque es cierto que es amable tal y como lo aparenta, pero eso supera lo llamando amabilidad. 

— Onee-san… ¿por qué llegarías tan lejos por alguien como yo?

Si acaso teníamos una relación de empleado y cliente, incluso hoy es la primera vez que hablamos realmente, no importa como lo piense eso no es algo como para que llegue a hacer todo eso. Era evidente que dudaría, podría tener intención oculta. Cuando le pregunté eso, onee-san se puso roja y comenzó a mover la boca con nerviosismo.

— La verdad es que… a onee-san siempre le ha interesado Eita-kun.

— ¿He…?

I… ¿interesado?

— Pensé que eras asombroso al verte siempre esforzándote…  que eras lindo, pensé que si pudiera estar junto a un chico como tú sería feliz y cuando me di cuenta ya me habías atraído…

—… Es quiere decir que…

No me digas que… ¿¡es una confesión!? ¿¡De esta hermosa Onee-san a mí!?

— Así que…

Los labios de Onee-san estaban temblando ligeramente, sus ojos me veían directamente atrapándome y no me soltaban, era claramente un ambiente extraño y sin pensarlo me puse nervioso.

— ¡Conviértete en mi “amo de casa” a tiempo completo por favor!

Palabras inesperadas llegaron volando.

— ¿He?… ¿”amo de casa” a tiempo completo?

Esas palabras estaban por sobre lo que había esperado, sin darme cuenta dejé de pensar.

— Este… ¿no quisiste decir “sal conmigo por favor”?

— Sa, ¿¡Salir contigo!? Yo solo pensaba en mantenerte….

¿Mantenerme?

— Toda tu existencia es demasiado querida, me gustas mucho… estoy feliz solo con que estés bien, como decirlo, si tú eres feliz Onee-san es feliz, mantenerte seria como la razón de mi existencia… ¡Ah, moo! ¡Dios… muchas gracias por dejarme conocerlo!

¿Estaba tan conmovida?  Volteó al cielo sollozando.

— ¡Tal como lo vez, Onee-san tiene mucho dinero así que está bien! Pero… soy mala con las labores del hogar… por eso a cambio de mantenerte sería feliz si me ayudaras con las labores de la casa… ¿Algo como división de roles?

Este… por ahora, ¿esta onee-san está bien?

— Esforcémonos juntos a partir de ahora… ehehehe.

Al parecer dentro de Onee-san eso ya era un hecho, lo decía alegremente… por ahora dejémosla de lado y organicemos la situación. Parece que onee-san siente algo de afección por mí así que por ello no podía dejarme cuando estaba en problemas y decidió mantenerme, solo que en cambio quiere que le ayude en las labores del hogar con las que es mala. Es decir… quiere que me convierta en su “amo de casa” a tiempo completo a cambio de los gastos de una vida diaria asegurada… no, no, bueno aunque es cierto que me dicen mucho que parezco un ama de casa.

— Este… me rehúso.

—…. ¿He…?

En cuanto la rechacé, onee-san puso una expresión de desesperanza, me veía como si el mundo se hubiese acabado.

— Po… ¿por qué?

Es un problema que me pregunte como si fuese algo inesperado.

— Este… estoy muy feliz por la intención, pero convertirme en “amo de casa” a tiempo completo sería un poco… además de que pensaba en solo quedarme esta noche, no puedo darte más problemas.

— Pe… ¡pero! ¡No necesitaras trabajar por el resto de tu vida! Eita-kun, basta con que hagas las labores del hogar y después puedes hacer lo que quieras, ¡si necesitas dinero te daré lo que necesites! ¡Solo tienes que estar aquí!

Onee-san continuaba haciendo énfasis desesperadamente en la atractiva oferta. Es cierto son condiciones que me favorecen pero…

— Para empezar, no tengo interés en ser algo como ser amo de casa a tiempo completo.

— ¿Eh…?

Dejó salir esa expresión al ser algo que superaba lo que había imaginado.

— ¿Es mentira verdad?… no soy quien para decirlo pero, ¿en serio hay un hombre que rechace ser mantenido de por vida por una rica y linda onee-chan?

En serio no eres quien para decir eso… 

— Quiero graduarme normalmente, conseguir un trabajo normal… y algún día mantener normalmente una familia. Mis padres están separados y no tengo madre. Y mi padre… es así… no pude tener algo parecido a un ambiente familiar normal… así que anhelo con tener, con crear una.

Sin pensarlo terminé diciendo mi trivial sueño, es un poco vergonzoso, y frente a una onee-san que acabo de conocer, en serio, ¿qué es lo que estoy diciendo?

— Bu, bueno… eso tenemos… ¿¡…!?

Fue cuando intentaba engañarla con una sonrisa que…

— Uuuu….

…comenzó a llorar mientras me veía.

— ¡¡Qué buen chico!! ¿¡Cómo eres tan buen chico a pesar de que creciste en una familia complicada!? ¿¡Qué!? ¿¡En serio eres un ángel!? ¿¿¡¡¡¡Eita-kun, eres un ángel!!!??

— No… que no soy un ángel.

Onee-san sollozaba viendo hacia arriba con un pañuelo en una mano, y terminé contestándole tranquilamente… como decirlo, ¿hay momentos en los que se está extrañamente tranquilo cuando la otra persona llora… Justo ahora me siento así.

— Pero Eita-kun… ¿no solo te has quedado sin un lugar donde vivir verdad? ¿Tu padre está desaparecido y no tienes dinero para vivir cierto? ¿Qué piensas hacer a partir de ahora?

— Bueno, es cierto.

Es como lo dice, aunque logre pasar el día de hoy no puedo ver mi futuro después de mañana, y el que me ofrezca un lugar para quedarme honestamente es para agradecerse.

— Sabes Eita-kun, está bien pedir ayuda cuando te encuentras en problemas.

Cuando estaba dudando onee-san me dijo aquello con una voz gentil para recordármelo.

— Eita-kun, no has estado esforzándote solo, yo… te he observado durante todo un año, he visto como te esforzabas al ir a la escuela y a la vez trabajando hasta tarde todos los días, hoy estas en esta situación así que déjame ayudarte tranquilamente, ¿sí?

Después de decir eso me abrazó amablemente.

— Onee-san…

Esas palabras me llegaron un poco al corazón, la verdad es que no considero que me haya esforzado, no pienso que lo haya hecho con todas mis fuerzas. Solo tenía que hacer toda clase de cosas para poder vivir por mi cuenta, no es como si pensara que hayan sido desafortunadas o pesadas todas las cosas que me han pasado hasta ahora, pero también habían terceros que me observaban… solo con eso siento que he sido salvado un poco.

—… ¿entonces qué te parece esto?

Cuando estaba pensando en responder a su gentileza con lo que estaba pensando.

—… ¿Onee-san?

A pesar de que la llamé no contestó, pensé que era extraño cuando de pronto alejó su cuerpo.

— ¿¡Onee-san!?

Se volvió a desmayar. Tenía los ojos blancos con una expresión de felicidad.

— ¡Onee-san! ¿¡Estas bien!?

La recosté apresuradamente en el sillón. ¿¡Cuantas veces le han pasado solo en un día!?

— Nn…

Al hacer eso Onee-san recobro la conciencia.

— Ya veo… ya entendí…

— ¿Entendiste? ¿Qué cosa?

— Parece que me desmayo cuando me tocas.

— ¿He…?

Me lo confesó directamente como si no fuese nada.

— Te quiero tanto que solo con tocarte mi corazón late con fuerza… ¿y después pierdo la conciencia? Tengo que tener cuidado en adelante… ehehe…

Es un problema que me digas eso como si no fuese la gran cosa. Es decir ¿se desmayó en la tienda porque la toqué al darle el cambio? A pesar de que mis dedos apenas la tocaron… ¿¡algo como eso fue suficiente para que se desmayara!?

— Eita-kun, ¿dijiste algo antes de que me desmayara?

— Ah, si… la verdad es que.

Como parecía que no le importaba continué.

—… ¿entonces qué te parece esto?

— ¿Esto?

Inclinó la cabeza con un signo de interrogación sobre su cabeza.

— Creo que me gustaría estar a tu cuidado hasta que encuentre una manera de llevar mi vida diaria, no me convertiré en “amo de casa a tiempo completo” pero puedo encargarme de la limpieza como ahora, ¿qué te parece?

Realmente no puedo aceptar la petición de Onee-san, pero si voy a estar a su cuidado me gustaría hacer lo que pueda, pero a lo mucho lo que puedo hacer son las labores de la casa, y si eso le ayuda entonces me gustaría esforzarme.

—… E… ¿está bien?

Al hacer eso las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas.

— Más que estar bien, déjame hacer al menos eso.

— ¡muchas gracias! ¡Te mantendré con todas mis fuerzas!

Así que, un día de mayo durante mi segundo año de preparatoria terminé siendo mantenido por una hermosa onee-san.

☆ El diario de Onee-san ☆

Parece un sueño… ¡nunca creí que viviría junto a Eita-kun! Pobrecillo, había sido despedido de la tienda, estoy preocupada por su papá pero aunque no vaya hacia halla podré ver todos los días a Eita-kun. ¡Estoy tan feliz que no sé qué hacer! Qué bueno que compré un departamento con muchas habitaciones por si ocurría algo como esto. Pero, estaba tan feliz que mi corazón latía demasiado deprisa, sin pensarlo me emocione mucho y me desmaye 3 veces frente a Eita-kun… ¿no he exagerado al ser el primer día en el que hablamos? 

¿Qué hago?… creo que ya piensa que soy una onee-san extraña. Bien a partir de mañana le haré ver que soy una onee-san adulta en la que puede confiar. Tendré cuidado con mi comportamiento y las palabras que use… algo que me ayude… si, está bien, ¡creo que podré hacerlo! ¡A partir de mañana me convertiré en una onee-san de confianza!

Y algún día haré que Eita-kun sea mi “amo de casa” a tiempo completo… ehehe… espero que a partir de mañana y por mucho tiempo pueda estar junto a Eita-kun.

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